Padres Capadocios

Indice

Introducci贸n

1 驴Qui茅nes son los Padres Capadocios?

2 驴Por qu茅 son tan importantes?

3 Principales aportes teol贸gicos

3.1 El fin de la controversia arriana

3.2 Aportes a la cristolog铆a

3.3 La contribuci贸n a la m铆stica

3.4 Ex茅gesis

4 Hombres de la iglesia

5 El monacato

Conclusiones

Referencias

Introducci贸n

El presente texto propone una iniciaci贸n general a los Padres Capadocios. Comienza con una breve presentaci贸n biogr谩fica de cada uno, luego se帽ala por qu茅 son importantes dentro de la Iglesia y la teolog铆a cristiana en su conjunto, tanto en Oriente como en Occidente. En un tercer momento, se presentan los aportes teol贸gicos de cada uno, tanto en la controversia que sigui贸 a la soluci贸n de Nicea al problema del arrianismo, como en la elucidaci贸n de cuestiones cristol贸gicas, en la reflexi贸n sobre la m铆stica cristiana y en el desarrollo de la ex茅gesis. En un cuarto momento se indica la contribuci贸n de los tres Capadocios a la organizaci贸n de la Iglesia y, en el quinto, al monaquismo.

1 驴Qui茅nes son los Padres Capadocios?

Con el t茅rmino 鈥淧adres Capadocios鈥 se indican tres obispos del siglo IV: Basilio de Cesarea (de Capadocia) (鈥379), tambi茅n conocido como Basilio Magno; su amigo Gregorio de Nacianzo (鈥389), conocido en el Oriente cristiano con el sobrenombre de 鈥渆l Te贸logo鈥; y el hermano de Basilio, Gregorio de Nisa(鈥 despu茅s de 394). El t茅rmino 鈥淐apadocios鈥 hace referencia a la regi贸n de donde eran originarios, Capadocia, regi贸n oriental de la pen铆nsula de Anatolia, actual Turqu铆a. La costumbre de mencionarlos juntos testimonia la percepci贸n que la Iglesia ha tenido siempre de su uni贸n y unidad de acci贸n, ya sea en el campo teol贸gico o en el campo de la acci贸n pol铆tica eclesi谩stica de enfrentamiento a las etapas finales de la controversia arriana. Tras la reforma conciliar, la liturgia latina celebra a Basilio y a Gregorio Nacianceno en un solo d铆a, el 2 de enero, mientras que el nombre de Gregorio de Nisa se encuentra en el Martirologio Romano el 10 de enero, donde, por cierto, se encontraba tambi茅n en el Martirologio antes de la Reforma. Es la misma fecha del calendario bizantino. Cabe se帽alar que en el calendario bizantino (gregoriano), Basilio y Gregorio Nacianceno, adem谩s de su fiesta espec铆fica (1 de enero y 25 de enero respectivamente) tambi茅n se celebran en la fiesta de los Tres Santos Doctores, el 30 de enero, junto con Juan Cris贸stomo. El culto lit煤rgico del Niceno aparece m谩s tarde que el de su hermano y el del Nacianceno: la menci贸n m谩s antigua que conocemos est谩 en la versi贸n georgiana del Leccionario de Jerusal茅n (siglo VII), en el d铆a 23 de agosto. Probablemente no se pueden excluir como causa algunas posiciones teol贸gicas de Gregorio de Nisa, que parec铆an demasiado origenianas (aunque se discuta sobre la verdadera idea nicena de apocat谩stasis). Adem谩s, la condena de Or铆genes, en 553, probablemente influy贸 en el tard铆o surgimiento del culto lit煤rgico del Niceno.

2 驴Por qu茅 son tan importantes?

Dif铆cilmente se puede subestimar la importancia de estas tres figuras para la historia y la teolog铆a de la iglesia. As铆 escribe M. Simonetti:

Con Basilio, Gregorio de Nacianceno y Gregorio de Nisa, la fusi贸n entre el profundo sentir cristiano y la paideia griega es total y se realiza al m谩s alto nivel, ya sea de la espiritualidad cristiana o de la formaci贸n cl谩sica. De alta extracci贸n social, educados de la manera m谩s tradicionalmente refinada y completa y, al mismo tiempo, criados en ambientes profundamente cristianos, realizaron el ideal de un cristianismo culto, que supo aceptar todo lo que era v谩lido del helenismo, sin desfigurar las l铆neas maestras del mensaje cristiano, en una s铆ntesis que quedar铆a como paradigm谩tica para la cristiandad oriental. (SIMONETTI, 1990, p. 89)

La familia de Basilio y de Gregorio Niceno es, efectivamente, uno de los primeros ejemplos de familias ya cristianas desde varias generaciones, con gran riqueza econ贸mica y cultural y que participaron de la historia de la evangelizaci贸n en su propia regi贸n, incluso dando testimonio personal durante las persecuciones.聽 Su teolog铆a, por lo tanto, es de particular inter茅s, entre otras razones, porque es uno de los primeros productos de personas educadas en la m谩s cl谩sica paideia griega, pero, al mismo tiempo, formadas en un ambiente que hab铆a sido cristiano durante mucho tiempo. Basilio y Gregorio de Nacianzo estudiaron juntos en Atenas, que todav铆a era la capital de la cultura en ese momento. Basilio luego se traslad贸 a Constantinopla, donde, seg煤n el testimonio del Niceno, fue disc铆pulo del famoso rector Libanio. Basilio nos dejar谩 una importante obra, conocida bajo varios nombres, siendo el m谩s com煤n el Discurso a los j贸venes, en el que muestra c贸mo el estudio de los cl谩sicos, hecho cum grano salis ciertamente, no s贸lo no es peligroso para la fe, sino que llega incluso a ser proped茅utico para el posterior estudio de la Sagrada Escritura y de la teolog铆a. Gregorio de Nacianzo es un literato muy fino y un rector muy capaz, y sus obras, tanto teol贸gicas como literarias, muestran su cultura y su refinado gusto literario cl谩sico.

Adem谩s de estar ligada a la evangelizaci贸n de Capadocia, la familia de Basilio y del Niceno es, tambi茅n, una familia que ha dado a la Iglesia un n煤mero impresionante de santos. La abuela de Basilio, Macrina Senior, fue disc铆pula de Gregorio Taumaturgo (m谩rtir, celebrado el 2 de marzo) quien fue, a su vez, disc铆pulo de Or铆genes y es uno de los evangelizadores de Capadocia. En el martirologio romano anterior a la Reforma, se recuerda a Macrina Senior el 14 de enero (en la reforma lit煤rgica su nombre fue omitido). Los padres de Basilio tambi茅n se mencionan en el Martirologio (tanto antiguo como reformado) el 30 de mayo. Adem谩s de la abuela y los padres de Basilio y Gregorio Niceno, esta familia tambi茅n incluye dos santos: otro hermano de Basilio y Gregorio, Pedro, obispo de Sebaste (que se era celebrado el 9 de enero, pero actualmente se menciona el 26 de marzo) y la hermana Macrina J煤nior (cuya memoria lit煤rgica, en ambos calendarios, permanece el 19 de julio). Macrina tuvo una influencia muy notable en Gregorio de Nisa, quien la recordaba con emotivos acentos en una carta (Ep. 19) y a la que dedic贸 una importante obra, De Anima et resurrectione, definida por algunos como el Fed贸n cristiano, en la que el di谩logo sobre la muerte y la resurrecci贸n tiene lugar entre Gregorio y su hermana en su lecho de muerte, desempe帽ando su hermana el papel “socr谩tico”. No se puede dejar de notar cu谩n importante fue la presencia femenina en la transmisi贸n y en la experiencia personal de Basilio y del Niceno (PAMPALONI, 2003; SUNBERG, 2017). Las persecuciones a las que se enfrentaba la familia fueron sin duda una de las fuentes que dieron a Basilio esa peculiar energ铆a con la que supo oponerse a todo lo que obstaculizaba la libertad de la Iglesia. La familia de origen de Gregorio de Nacianzo tambi茅n se ubicaba m谩s o menos en las mismas coordenadas. Era una familia aristocr谩tica y acomodada, su padre (conocido como Gregorio el Viejo), tras convertirse del paganismo, fue nombrado obispo de Nacianzo y su madre, llamada Nona, tambi茅n recordada en el Martirologio Romano (5 de agosto), ejerci贸 un papel importante tanto en la conversi贸n del marido y en la educaci贸n del hijo, que dedic贸 un emotivo recuerdo a la madre en uno de sus discursos (Orat. 18).

Basilio y los dos Gregorios representan un caso pr谩cticamente 煤nico en la historia de la teolog铆a. En primer lugar, por la amistad entre ellos, especialmente entre Basilio y el Nacianceno, aunque en los 煤ltimos a帽os la amistad entre Gregorio y Basilio probablemente haya sido sometida a una dura prueba y quiz谩s, de alg煤n modo, haya experimentado un cierto enfriamiento. En segundo lugar, por la colaboraci贸n que pudieron mantener, aunque no sin dificultades, debido a los diferentes temperamentos de los tres y cierta 鈥渆xuberancia鈥 en el liderazgo de Basilio en relaci贸n con su hermano y con su amigo durante la lucha contra el emperador Valente. Pero, sobre todo, fue una peculiar uni贸n en el esfuerzo com煤n en el campo de la teolog铆a, en el que cada uno llev贸 a buen t茅rmino sus propias capacidades de manera sin茅rgica. La profundidad teol贸gica y la visi贸n general de los problemas de la Iglesia de Basilio, la sensibilidad teol贸gica y literaria del nacianceno, unida a su habilidad de rector, las dotes de especulaci贸n filos贸fica y la experiencia m铆stica del Niceno dejaron una huella indeleble en la historia del desarrollo de la teolog铆a. Verificar la posibilidad de hacer expl铆cito su m茅todo de hacer teolog铆a 鈥渏untos鈥 ser铆a un tema que merecer铆a mayor estudio. Tras la muerte de Basilio, que, seg煤n la mayor铆a de los investigadores, se produjo en el a帽o 379, el amigo y el hermano recogieron su herencia. Los tumultuosos acontecimientos que involucraron a Gregorio de Nacianceno en Constantinopla y, luego, en el concilio que Teodosio quiso celebrar en la capital en el a帽o 381, no impidieron que ese concilio y el papel que jugaron en 茅l los dos Gregorios representaran la victoria decisiva de la teolog铆a de los tres Capadocios sobre el peligro arriano.

3 Principales aportes teol贸gicos

3.1 El fin de la controversia arriana

La aportaci贸n teol贸gica de los Capadocios se sit煤a en la fase final de la controversia arriana y, sin duda, tuvo un impacto decisivo en su cese. El Concilio de Nicea, con la afirmaci贸n del t茅rmino homoousios, ciertamente cort贸 de ra铆z toda posibilidad de聽 existencia de la posici贸n de Arrio, pero, dado que el t茅rmino ous铆a no se percib铆a como claramente distinto de hip贸stasis, los obispos orientales, que siempre hab铆an sostenido una teolog铆a trinitaria tripost谩tica (es decir, que subrayaba la distinci贸n de las tres hip贸stasis divinas) vio en el t茅rmino homoousios el peligro de negar una distinci贸n real entre el Padre y el Hijo, ya que afirmar la misma sustancia podr铆a entenderse tambi茅n como afirmar la misma hip贸stasis. El temor no era infundado, pues en Nicea, entre los partidarios de Atanasio y del homoousios, tambi茅n estaba Marcelo de Ancira, cuya posici贸n mon谩rquica radical era conocida y por la que ser铆a condenado poco despu茅s. Marcelo neg贸 la distinci贸n de las hip贸stasis en la Trinidad, ya que, para 茅l, esto significar铆a afirmar tres dioses distintos, y propuso una modalidad puramente econ贸mica de la distinci贸n entre el Padre, el Hijo y el Esp铆ritu Santo, que en 煤ltima instancia ser铆an una sola “persona”. La aceptaci贸n de las conclusiones del concilio por parte de los obispos orientales se obtuvo bajo la innegable presi贸n de Constantino, que deseaba cerrar r谩pidamente la cuesti贸n por razones de car谩cter pol铆tico y estrat茅gico, tras la todav铆a reciente derrota de Licinio (324) y habi茅ndose convertido as铆 en el 煤nico emperador. Pero no se logr贸 realmente una convergencia teol贸gica, y este hecho provoc贸 la tensi贸n interna que se desat贸 inmediatamente despu茅s, dando lugar a una tumultuosa sucesi贸n de veinte a帽os de s铆nodos y propuestas de f贸rmulas de fe, ya a partir del importante s铆nodo de Antioqu铆a en 341 (para esas f贸rmulas ver KELLY, 1989).

La siguiente fase, que podemos iniciar con la muerte de Constantino y la divisi贸n del imperio entre sus hijos, vio como impon铆a el emperador Constancio, para la paz religiosa del imperio – que, tras la muerte de su hermano Constante (350) y la derrota del usurpador Magnencio (353), se hab铆a convertido en el 煤nico emperador -, una f贸rmula de fe que pod铆a satisfacer a todas las partes, pero que, en realidad, result贸 inaceptable tanto para los obispos orientales como, naturalmente, para los m谩s fieles a Atanasio, ya que inclu铆a expresiones de claro sentido arriano. Los partidarios de la nueva f贸rmula fueron llamados homeusianos, del t茅rmino homoiousios, 鈥渟emejante鈥 al Padre, propuesta para decir lo que Atanasio y los dem谩s nicenos habr铆an pretendido, sin utilizar, sin embargo, el t茅rmino discutido. Por esta raz贸n, el t茅rmino 鈥渟emiarriano鈥 para esta posici贸n es inaceptable hoy. Constancio logr贸, sin embargo, obtener, por la fuerza y 鈥嬧媗a coerci贸n, la firma de casi todos los obispos, tanto de Oriente como de Occidente. Esto se consigui贸 mediante la celebraci贸n simult谩nea de dos concilios distintos, uno en Seleucia de Isauria, el otro en R铆mini, en los que el emperador hab铆a separado a los orientales, m谩s divididos entre s铆, de los occidentales, mucho m谩s unidos en la fidelidad a Nicea. Pero la aclamaci贸n del emperador Flavio Claudio Juliano (conocido como El Ap贸stata), por las legiones estacionadas en la Galia, en el a帽o 360, y la muerte de Constancio al a帽o siguiente, frenaron la consolidaci贸n de la pax religiosa so帽ada por 茅l. Tras la muerte de Juli谩n en la lucha contra los sas谩nidas, en el a帽o 363, le toc贸 a Valente ascender al trono de la parte oriental del imperio. Como simpatizaba con los arrianos, el proyecto se reanud贸 con vigor. Esta vez, sin embargo, se limit贸 煤nicamente a Oriente, ya que su hermano Valentiniano, emperador de Occidente que le hab铆a designado para gobernar la parte oriental del imperio, era niceno.

Este es el momento m谩s importante en el que entran en acci贸n los Capadocios, especialmente Basilio. 脡l tuvo el m茅rito de haber comprendido que, contrariamente a lo que hab铆a pensado la corriente homeusiana, en la que se reconoc铆a el emperador Constancio, una soluci贸n pol铆tica a un problema teol贸gico no puede funcionar (y lo mismo suceder铆a tambi茅n un siglo despu茅s con la recepci贸n del Concilio de Calcedonia y el fracaso del Henotikon). As铆, adem谩s de la cuidadosa pol铆tica eclesi谩stica de defensa de la Iglesia frente a la hostilidad de Valente, Basilio elabor贸 鈥嬧媢na soluci贸n que ser铆a definitiva al problema de la distinci贸n entre ous铆a e hip贸stasis, a partir de una distinci贸n aristot茅lica entre 鈥減rimera ous铆a鈥 y 鈥渟egunda ous铆a鈥, una que indica la sustancia en general y la otra la sustancia individual, o la hip贸stasis (para ver el camino que llev贸 a Basilio a tal resultado, en SIMONETTI, 2006). As铆, la f贸rmula trinitaria se consagr贸 como una ous铆a y tres hip贸stasis. La otra aportaci贸n decisiva, siempre fruto de la pol茅mica con los arrianos, fue la relativa a la divinidad del Esp铆ritu Santo, tema que pas贸 a ser central en las discusiones teol贸gicas sobre todo a partir del 370, y sobre el que Basilio escribi贸 una c茅lebre obra (De Spiritu Sancto), de gran inter茅s tambi茅n porque Basilio all铆 apela a la lex orandi como fuente de la teolog铆a.

Una de las evoluciones del pensamiento arriano, mucho m谩s all谩 de las propias posiciones de Arrio, fue lo que se conoci贸 como anomea, para lo cual la diferencia entre el Padre y el Verbo era absolutamente radical. Uno de los representantes teol贸gicos m谩s famosos de esta corriente fue sin duda Eunomio, quien estuvo muy activo en la segunda fase de la controversia arriana. Su radical racionalismo teol贸gico fue refutado en dos obras, una de Basilio y otra de su hermano Gregorio, quiz谩s la m谩s famosa. Contra la teolog铆a anomea est谩n tambi茅n los famosos cinco discursos teol贸gicos de Gregorio de Nacianzo, pronunciados en 380, en Constantinopla.

3.2 Aportes a la cristolog铆a

La subdivisi贸n cl谩sica de la manual铆stica caracteriza el siglo IV como el siglo de las controversias trinitarias y el V como el de las controversias cristol贸gicas. En realidad, a nuestro juicio, no es en realidad incorrecto considerar tambi茅n la cuesti贸n arriana como, en el fondo, cristol贸gica, pues se interroga sobre la naturaleza divina del Verbo. Y la pregunta por su encarnaci贸n, aunque, en efecto, totalmente tematizada en el siglo V, no estuvo ausente en los siglos precedentes. Sin volver al siglo. III con lo que podr铆a llamarse, en la jerga cinematogr谩fica, un tr谩iler de las pol茅micas del siglo V, es decir, la famosa disputa que envolvi贸, en Antioqu铆a, a Pablo de Samosata y al sacerdote Malqui贸n (NAVASCU脡S 2004), sin duda, tambi茅n, la segunda mitad del siglo IV reconoci贸聽 la plena actualidad del tema, gracias a la figura de Apolinar de Laodicea, contra quien se movieron las mentes teol贸gicas m谩s atentas de la 茅poca, incluidos los Capadocios (BELLINI, 1978). En un principio, Basilio ten铆a en buena estima a Apolinar, sin conocerlo personalmente, s贸lo por su reputaci贸n, entre otras cosas, por ser un ferviente partidario de Atanasio y del Concilio de Nicea (LIENHARD, 2006). Incluso le consult贸 sobre algunas cuestiones (el epistolario basiliano). Durante su magisterio en Antioqu铆a, a finales de siglo IV, Apolinar tuvo entre sus alumnos tambi茅n a Jer贸nimo. Pero cuando su cristolog铆a comenz贸 a ser m谩s conocida, inmediatamente no s贸lo los Capadocios se distanciaron, sino que se form贸 otra primera l铆nea de batalla teol贸gica a favor de los dos Gregorios (en ese tiempo, Basilio ya hab铆a muerto). Seg煤n Apolinar, en la encarnaci贸n, el Verbo habr铆a asumido el lugar (y, por tanto, ejercido las funciones) del nous humano (en el modelo tripartito cl谩sico, nous, psych膿 y s艒ma) o del alma (en el modelo bipartito anima/ corpus), ambos modelos se encuentran en los escritos arrianos. Si as铆, en la intenci贸n de Apolinar, que as铆 quer铆a refutar arrianos y sabelianos (MCCARTHY SPOERL, 1993; MCCARTHY SPOERL, 1994), se afirmaba claramente la realidad de la encarnaci贸n, pero el resultado que se deriv贸 de ella fue, sin embargo, inaceptable, ya que, si el nous, la parte que en el hombre especifica la humanidad en Cristo, no era humano sino el mismo Logos, resultaban al menos dos consecuencias absurdas : que Cristo no habr铆a sido plenamente humano y que en la pr谩ctica聽 se negaba la trascendencia divina, reducida una de las 鈥渇unciones鈥 humanas. Gregorio de Nacianzo subray贸 esto con fuerza, haciendo suyo el famoso adagio “lo que no fue asumido por el Verbo no se salv贸“. Tambi茅n Gregorio de Nisa escribir谩 una obra entera contra Apolinar. Finalmente, en las pol茅micas, muy probablemente con los te贸logos antioquenos (BEELEY, 2011), Gregorio de Nacianzo utilizar谩 una famosa expresi贸n que aclara su visi贸n: en Cristo, las dos naturalezas no son allos/allos, sino allo/allo, utilizando una distinci贸n permitida por lengua griega y que en la pr谩ctica significa que en Cristo no hay dos sujetos, sino dos naturalezas distintas. En la respuesta a Apolinar, aparece un aspecto peculiar de la cristolog铆a de Gregorio de Nisa (tambi茅n llamada 鈥渃ristolog铆a de la transformaci贸n鈥 DALEY, 2002), que est谩 profundamente relacionada con el concepto, peculiarmente niceno, de epektasis y con una concepci贸n positiva del cambio (trop) (DANI脡LOU, 1970).

3.3 La contribuci贸n a la m铆stica

Entre los investigadores modernos, Jean Dani茅lou fue uno de los primeros en intuir la importancia de la dimensi贸n m铆stica de Gregorio de Nisa. En muchos aspectos, Gregorio fue considerado, de hecho, el 鈥減adre鈥 de la m铆stica cristiana, especialmente a partir de la Vida de Mois茅s y de sus Homil铆as sobre el Cantar de los Cantares, que retoman la herencia originaria con especificidades propias, como precisamente la idea del progreso infinito (PAMPALONI, 2010) y lo que se llam贸 la m铆stica de las tinieblas (PONTE, 2013). El pensamiento de Gregorio influy贸 en los m铆sticos tanto de Oriente como de Occidente. En Oriente, m谩s all谩 del 谩mbito de la lengua griega, cabe mencionar la figura del m铆stico sir铆aco Juan de Dalyatha (PUGLIESE, 2020), mientras que, en Occidente, se debe citar el nombre de Guillermo de Saint-Thierry y su influencia en la m铆stica cisterciense del siglo XII.

3.4 Ex茅gesis

No se puede dejar de mencionar la ex茅gesis de estos Padres. De Basilio tenemos el primer Hexamer贸n que conocemos, y representa un g茅nero literario de enorme 茅xito, especialmente en la Edad Media. La ex茅gesis del Nacianceno y del Niceno en general est谩 fuertemente influenciada por Or铆genes, pero sin prestarse a acusaciones de alegorismo radical. Un magn铆fico ejemplo de respuesta a las acusaciones de alegorismo lo da precisamente Gregorio de Nisa, quien, para responder a las cr铆ticas de que negaba un contenido cognoscitivo real a la ex茅gesis aleg贸rica, escribi贸 su Vida de Mois茅s en dos partes. En la primera presenta la vida de Mois茅s a trav茅s de una ex茅gesis literal y, en la segunda, lo hace a trav茅s de una ex茅gesis espiritual, es decir, aleg贸rica, mostrando as铆 que la una no excluye a la otra.

4 Hombres de Iglesia

De lo dicho al describir el marco en el que se desarroll贸 la aportaci贸n teol贸gica de los Capadocios, surge la dimensi贸n de Basilio como hombre de acci贸n capaz y decisiva en la lucha por la libertad de la Iglesia, frente a las maniobras del emperador Valente. En esta lucha, los dos Gregorios tambi茅n act煤an como protagonistas 鈥損odr铆amos decir鈥 a pesar de s铆 mismos. Cuando Valente dividi贸 Capadocia en dos provincias (Capadocia I, con capital en Cesarea, y Capadocia II, con capital en Tiana) 鈥搒eg煤n algunos investigadores, para redimensionar el poder de Basilio, entonces obispo de Cesarea y metropolitano de Capadocia; seg煤n otros simplemente por motivos fiscales 鈥 Basilio reaccion贸 con prontitud y decisi贸n. Para neutralizar tal plan y la ambici贸n del obispo (arriano) Antimo de Tiana, que hubiera querido recuperar los derechos de metropolitano de la Capadocia II, Basilio defiende la tesis de que no debe haber coincidencia entre circunscripciones eclesi谩sticas y civiles. Un concilio celebrado en 372 decidi贸 en este sentido (DI BERARDINO, 2006) y Basilio aprovech贸 para crear nuevas di贸cesis en la Capadocia II, nombrando obispos amigos, entre ellos su amigo Gregorio, en la peque帽a ciudad de S谩sima. Gregorio se neg贸 a ir all铆, provocando una reacci贸n bastante dura de su amigo, lo que parece haber tensado la relaci贸n entre ellos. Mientras viv铆an sus padres, Gregorio permaneci贸 en Nacianzo, para luego dedicarse, desde el 374 hasta la muerte de Basilio, a una vida retirada, como siempre hab铆a querido hacer. Basilio, por el mismo m茅todo, tambi茅n nombr贸 a su hermano Gregorio para la sede de Nisa, pero las habilidades administrativas del Niceno no eran iguales a las filos贸ficas, y pronto fue f谩cilmente impugnado y finalmente depuesto por un concilio arriano en el 376. Algunas de sus decisiones fueron fuertemente criticadas por Basilio, quien no ahorr贸 cr铆ticas a su hermano en algunas de sus cartas a otros obispos. Una elecci贸n m谩s acertada fue Anfiloquio, primo del Nacianceno, para la sede de Iconio, y la relaci贸n con 茅l ser谩 siempre de gran amistad, cordialidad y respeto, a diferencia de la relaci贸n con su hermano y el amigo Gregorio, y a Anfiloquio le dedicar谩 el ya citado tratado sobre el Esp铆ritu Santo.

Otro campo en el que Basilio se comprometi贸 con pasi贸n fue el apoyo a Melecio, en los hechos que siguieron al cisma de Antioqu铆a. Intent贸 por todos los medios, como muestra su correspondencia con el Papa D谩maso, convencer a Occidente de la necesidad de unir esfuerzos para derrotar a Valente, y que, para este prop贸sito, se necesitaba el apoyo de los “occidentales” (incluido Atanasio). Parte de este esfuerzo consisti贸 en convencer a los nicenos radicales, a trav茅s de su intensa actividad epistolar y sus contactos, de que las posiciones homeusianas de Melecio, y las suyas propias, eran perfectamente ortodoxas con la fe de Nicea.

Despu茅s de la muerte de Basilio en 379, los dos Gregorios adquirieron luz propia. Con la tr谩gica derrota de Adrian贸polis contra los godos y la muerte de Valente en batalla, el emperador Graciano nombra para Oriente a uno de sus generales, Teodosio, de probada fe nicena. El clima pol铆tico y religioso sufre entonces un profundo cambio y Gregorio de Nacianzo, gracias a la eminente posici贸n de la hermana de Anfiloquio de Iconio, Teodosia, es llamado en 379 a Constantinopla para revivir a la exigua minor铆a ortodoxa. Acepta dejar su amado retiro en Isauria y se lanza de nuevo a la misi贸n. En Constantinopla no se concedi贸 ninguna iglesia a los no arrianos, y Teodosia puso a disposici贸n una parte de su palacio para una capilla, que llevar铆a el nombre de An谩stasis, capilla de la Resurrecci贸n, sobre la que Gregorio escribir铆a unos conmovedores versos. Su misi贸n no fue f谩cil y, en la noche de Pascua del a帽o 379, se produjo incluso una incursi贸n de arrianos en la capilla, empe帽ados en impedir que all铆 se celebraran bautismos y se pronunciara el s铆mbolo no arriano. Los acontecimientos en Constantinopla se complicaron. Habiendo quedado vacante la sede, y considerando que Gregorio no hab铆a tomado posesi贸n de S谩sima y era un obispo “libre”, fue 茅l elegido para la sucesi贸n a la prestigiosa sede de la ciudad imperial. Un usurpador llamado M谩ximo, con el apoyo de Pedro, obispo de Alejandr铆a, impugn贸 su elecci贸n, logrando cooptar a su lado incluso a Ambrosio de Mil谩n y al papa D谩maso, provocando as铆 una gran amargura en Gregorio. Una vez que Teodosio asumi贸 el poder en Constantinopla, expuls贸 a los arrianos de la ciudad. Se abri贸 entonces el concilio en el 381. Con la muerte inesperada de Melecio de Antioqu铆a, quien presid铆a el concilio, la presidencia fue ofrecida a Gregorio, quien, sin embargo, tuvo que sufrir los ataques de los obispos egipcios, de M谩ximo y los delegados romanos, quienes lo acusaron de no poder ser obispo de Constantinopla porque ya ostentaba S谩sima. Gregorio, quien ten铆a un car谩cter muy sensible, no elige el camino de la resistencia, sino que lo deja todo y se va, y en su lugar se consagra Nectario. Este triste ep铆logo dejar谩 huellas imborrables en Gregorio, como puede verse en muchos de sus escritos posteriores. Los 煤ltimos a帽os lo ver谩n, finalmente, como obispo de Nacianzo, aunque reacio, comprometido con los estudios, en la pol茅micas antiapolinarista, en la predicaci贸n. Muere en el 390.

El Niceno, tras la muerte de Basilio, inici贸 una fruct铆fera actividad en la composici贸n de obras, que s贸lo terminar铆a con su muerte, ocurrida despu茅s del 394. Tambi茅n particip贸 en el Concilio de Constantinopla y, despu茅s de que su amigo se retirase de la escena,聽 se convirti贸 en el representante m谩s autorizado de la ortodoxia nicena, siendo enviado a algunas misiones que demuestran la gran autoridad intelectual y eclesial que hab铆a alcanzado en ese momento, aunque no todas estas misiones fueron concluidas de manera positiva.

5 El monacato

Los tres Capadocios tambi茅n dejaron una importante huella en el desarrollo del monacato, particularmente Basilio y su experiencia antes de la ordenaci贸n episcopal. Tal experiencia, aunque no encaja en los c谩nones del monacato tal como lo entendemos hoy, dej贸 huellas imborrables, especialmente en el monacato oriental. Basilio, al regresar de sus estudios en el extranjero en el 355, se encamin贸 hacia una vida cristiana m谩s consciente, gracias a la influencia de su hermana Macrina, quien siempre hab铆a mostrado una gran inclinaci贸n hacia la vida asc茅tica. La influencia de la hermana es relatada por el NIceno: algunos investigadores modernos sugieren la influencia de un famoso asceta en aquel momento, Eustacio de Sebaste, una figura importante para Basilio durante mucho tiempo, como detectamos en sus cartas. Realiz贸 varios viajes a regiones conocidas por la presencia de figuras que vivieron una cierta vida que hoy llamar铆amos mon谩stica, aunque carente todav铆a de las estructuras que actualmente asociamos con el t茅rmino. Hacia fines del 357 recibe el bautismo (tambi茅n con una profunda formaci贸n cristiana, el bautismo en esa 茅poca todav铆a se recib铆a a menudo de adulto, como vemos en el caso m谩s conocido de Agust铆n) y se retira a la soledad en una finca familiar en Anesi. Desde all铆 envi贸 muchas cartas a Gregorio pidi茅ndole que lo acompa帽ara en esa vida. Durante un tiempo, el amigo fue a su encuentro en Anesi. Esta experiencia de buscar la soledad para estar en paz, estudiar y meditar se vivi贸 en el seno del c铆rculo familiar, en sus propiedades (algunos han sugerido un paralelo con el retiro de Agust铆n en Cassiciacum antes de su bautismo). M谩s tarde, habiendo pasado tambi茅n un tiempo con Eustacio de Sebaste, aunque su ascetismo fuese demasiado radical para Basilio, este 煤ltimo, con el tiempo, desarrollar谩 una original forma de vida com煤n en relaci贸n con el modelo anacor茅tico, cuyo origen est谩 relacionado con Ant贸n del desierto, y con el cenob铆tico, seg煤n el modelo de Pacomio. Siendo todav铆a sacerdote, cre贸 una verdadera y singular peque帽a ciudad para acoger a peregrinos, extranjeros y enfermos, conocida como Basiliade. Sus ense帽anzas asc茅ticas se manifiestan, sobre todo, en sus Reglas (ya sea la colecci贸n llamada “Peque帽as” o las “Grandes”). Aunque Basilio pens贸 en este modo de vida para todos los cristianos, sus Reglas y sus escritos constituyeron el fundamento, a煤n hoy s贸lido, del monacato oriental, que, con excepci贸n del de origen estudita, puede llamarse con raz贸n 鈥渂asiliano鈥.

Conclusi贸n

A partir de estos peque帽os atisbos, es posible entender que el estudio de los Padres Capadocios nos transporta al coraz贸n del siglo聽 IV, con sus dificultades y esplendores. No es casualidad que al siglo IV se le llame la 鈥渆dad de oro鈥 de la patr铆stica. Es la 茅poca de la formaci贸n de la liturgia (la Iglesia oriental conoce varias an谩foras atribuidas a Basilio), del desarrollo de la conciencia del lenguaje dogm谩tico, de los primeros concilios ecum茅nicos. A lo largo de este per铆odo tan fruct铆fero los Capadocios est谩n presentes. Tratar de ellos, requiere, por un lado, un esfuerzo de gran envergadura porque hay que adentrarse en la filosof铆a, la historia, la teolog铆a, la ret贸rica cl谩sica y muchos otros 谩mbitos; por otro lado, representa una magn铆fica puerta para descubrir uno de los per铆odos m谩s fascinantes de la Antig眉edad tard铆a, cuando el olor del mundo cl谩sico a煤n no se hab铆a desvanecido del todo, y la acci贸n cultural de la Iglesia, en su esfuerzo simult谩neo de inculturaci贸n y fecundaci贸n, viv铆a uno de sus momentos de mayor esplendor. Los estudios sobre Basilio y sobre el Nacianceno siguen vivos, pero no se puede dejar de reconocer que, de los tres, el que goza de m谩s continuo inter茅s por parte de los investigadores, y no s贸lo limitado al c铆rculo de especialistas en la Antig眉edad, es Gregorio de Nisa, gracias tambi茅n a que es uno de los pocos Padres cuyas obras est谩n disponibles en edici贸n cr铆tica, Gregorii Nysseni Opera (GNO), una empresa monumental iniciada por W. Jaeger. Otra se帽al de inter茅s es que disponemos de un diccionario dedicado a Gregorio de Nisa, lo que facilita mucho la b煤squeda de temas espec铆ficos en la obra del Niceno. Finalmente, contribuye mucho a este actual 鈥溍﹛ito鈥 de Gregorio, tambi茅n por parte de autores no interesados 鈥嬧媎irectamente en el aspecto teol贸gico de sus escritos, el lado filos贸fico y m铆stico, que parece responder bien a una investigaci贸n/inter茅s que parece siempre vigente en la situaci贸n hist贸rica actual.

Massimo Pampaloni SJ. Texto original italiano. Traducci贸n al portugu茅s: Francisco Taborda SJ. Enviado: 30/09/2022; aprobado: 30/11/2022; publicado: 30/12/2022.

Referencias

En el volumen de Moreschini, que, en mi opini贸n, sigue siendo a煤n hoy la mejor introducci贸n a los Padres Capadocios (donde tambi茅n se trata a Evagrio), hay una excelente bibliograf铆a para cada uno de ellos; por eso nos remitimos a ella. Aqu铆 indicamos solo algunas obras que citamos en la entrada y algunos textos en portugu茅s.

Principales traducciones em portugu茅s

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GREGORIO DE NISSA. A cria莽茫o do homem; A alma e a ressurrei莽茫o; A grande catequese. S茫o Paulo: Paulus, 2011.

GREG脫RIO DE NISSA. Vida de Mois茅s. Campinas (SP): CEDET, 2018. (Nota: esta edi莽茫o usa uma tradu莽茫o que h谩 muito tempo existe na internet. N茫o tem indica莽茫o de quem traduziu e se a tradu莽茫o foi feita do grego ou de uma tradu莽茫o em outra l铆ngua).

GREG脫RIO DE NAZIANZO. Discursos teol贸gicos. Petr贸polis: Vozes, 1984.

Sugest玫es de leitura

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