Cristianismo Antiguo

脥ndice

1 Primera comunidad cristiana

1.1 Lo que se entiende por cristianismo antiguo

1.2 La cuesti贸n de la dataci贸n cristiana

1.3 驴Primera comunidad cristiana o primeras comunidades cristianas?

1.4 Kerigma, conversi贸n, fe y bautismo

2 Primera expansi贸n cristiana

2.1 El contexto de la expansi贸n cristiana

2.2 Un cristianismo plural en un mundo plural

2.3 Protagonistas de la misi贸n cristiana

2.4 Ministerios

3 Pablo: viajes misioneros

3.1 Trazos biogr谩ficos del Ap贸stol Pablo

3.2 Los viajes misioneros

3.3 Las cartas paulinas

3.4 Pablo: 驴verdadero fundador del cristianismo?

4 Cristianismo en el mundo romano

4.1 Un mundo plural

4.2 Ciudadanos de otra ciudad

4.3 Las primeras luchas internas y herej铆as

4.4 Los concilios y el nacimiento de la teolog铆a cristiana

5 Las persecuciones en la Antig眉edad

5.1 Causas de las persecuciones

5.2 Las diferentes fases de las persecuciones

5.3 La sangre de los m谩rtires: semilla de nuevos cristianos

5.4 El fin de las persecuciones y el 鈥済iro constantiniano鈥

6 Referencias

1聽 Primera Comunidad Cristiana

1.1 Lo que se entiende por cristianismo antiguo

De manera general, se entiende por cristianismo antiguo el cristianismo de los cuatro primeros siglos de la Era Cristiana cuyo per铆odo va desde el nacimiento de la Iglesia en el evento de Pentecost茅s (cf. Hch 2), en el que los Disc铆pulos de Jes煤s Cristo recibieron el Esp铆ritu Santo para anunciar su Evangelio (c. 30 dC), hasta la ca铆da del Imperio Romano de Occidente (476 dC). A su vez, este per铆odo de cuatro siglos y medio est谩 dividido en dos grandes etapas: desde la predicaci贸n apost贸lica (c. 30 dC) hasta el 鈥済iro constantiniano鈥 (313 dC) o hasta el Concilio de Nicea (325) y, desde all铆, hasta la ca铆da de Roma (476 dC). En esta secci贸n vamos a considerar la primera etapa del cristianismo antiguo. Hay autores que prefieren denominar esta primera etapa 鈥渃ristianismo primitivo鈥 o 鈥減re-niceno鈥, tal como R. Markus, J. Hill ou H. Drobner.

1.2 La cuesti贸n de la dataci贸n cristiana 聽聽

Los cristianos insertos en el mundo greco-romano utilizaron en el inicio la dataci贸n com煤n de las culturas en las que se insertaban. Hab铆a varios calendarios basados en el ciclo lunar y en el ciclo solar. Entre los m谩s comunes estaban el calendario Juliano y el calendario que contaba las fechas a partir de la fundaci贸n de Roma (c. 753 aC). En el siglo VI, el monje Dionisio, el Peque帽o, organiz贸 los eventos de la historia conocida a partir del evento central del cristianismo, la Encarnaci贸n de Cristo. Es por eso que es com煤n en Occidente usar la terminolog铆a 鈥渁ntes de Cristo鈥 (aC), 鈥渄espu茅s de Cristo鈥 (dC), o tambi茅n 鈥淓ra Cristiana鈥 o 鈥淓ra Com煤n鈥 (EC). En sus c谩lculos, el monje cometi贸 algunos errores que ser铆an corregidos en el siglo XVII. En verdad, Jes煤s Cristo naci贸 5 o 6 a帽os antes de la fecha propuesta por Dionisio.

1.3 驴La primera comunidad cristiana o primeras comunidades cristianas?

Jes煤s predic贸 en Galilea, Judea, Samaria y en algunos territorios paganos y termin贸 su misi贸n en Jerusal茅n. Presentada de forma idealizada en los Actos de los Ap贸stoles (cf. Hch 2,42-47 e 4,32-35), la primera comunidad cristiana refleja no solo la comunidad de Jerusal茅n, sino tambi茅n las dem谩s comunidades. El acontecimiento de Pentecost茅s (cf Hch 2,1-13), que dio nacimiento a la Iglesia con la llegada del Esp铆ritu Santo, en la que se encontraban personas de todas partes, probablemente ilustra los lugares donde los cristianos ya hab铆an formado comunidades. As铆, podemos decir que en la primera d茅cada despu茅s del 鈥渆vento pascal鈥 (muerte y resurrecci贸n de Jes煤s), surgen las comunidades cristianas en los lugares de donde 茅l proclama la Buena Nueva del Reino.

1.4 Kerigma, conversi贸n, fe y bautismo

El cristianismo primitivo se presenta desde el inicio con una gran vitalidad, al punto de recibir continuamente nuevos convertidos (cf. Hch 2,41.47; 6,7). El entusiasmo de la predicaci贸n sobre Jes煤s Resucitado y el testimonio de la vida fraterna de las primeras comunidades cristianas atrajeron no solo jud铆os, sino tambi茅n paganos. El anuncio del kerigma, centrado en la vida, muerte y resurrecci贸n de Jes煤s (cf. Hch 2,24-36; 3,13-26; 4,10-12; 5,30-32; 10,36-43; 13,17-41) constituy贸 la predicaci贸n fundamental y 聽suscitaba la conversi贸n de los oyentes. La fe en la persona y el mensaje de Jes煤s conduc铆a a la entrada en la comunidad cristiana a trav茅s del bautismo. Alrededor de la catequesis bautismal se desarrollar谩 una f贸rmula que condensa la doctrina de los Ap贸stoles: el credo o s铆mbolo apost贸lico. Luego, la catequesis fundamental de preparaci贸n al bautismo ser谩 organizada en el catecumenato.

2聽 Primera Expansi贸n Cristiana

2.1 El contexto de la expansi贸n cristiana

La mayor铆a de los disc铆pulos y disc铆pulas de Jes煤s estaba constituida por jud铆os. La primera expansi贸n del cristianismo se dio en ese ambiente. La lengua, costumbres, tradiciones, pr谩cticas jud铆as fueron reinterpretadas a la luz del mensaje de Jes煤s. Desde el siglo II aC, los jud铆os se encontraban diseminados por el mundo helenizado (di谩spora). En Antioquia, capital de la provincia de Siria, los seguidores de Jes煤s fueron, por la primera vez, llamados 鈥渃ristianos鈥 (cf. Hch 11, 26). A partir de las sinagogas y comunidades judaicas helenizadas se expandi贸 el cristianismo fuera del contexto judaico tradicional. Finalmente, el cristianismo se expandi贸 hasta Roma, alcanzando las fronteras del Imperio Romano en el contexto del mundo gentil o pagano.

2.2聽 Un cristianismo plural en un mundo plural

El eficiente sistema vial del Imperio, la koin茅 (una especie de griego popular), el mundo urbano de la cuenca del Mediterr谩neo y la cultura helenizada, facilitaron el anuncio cristiano. El juda铆smo en el cual se encontraban Jes煤s y sus primeros disc铆pulos era diversificado. Despu茅s de la destrucci贸n de Jerusal茅n (70 dC) y la revuelta de Bar Kochba (130 dC), el ramo farisaico represent贸 al juda铆smo tradicional. Mucho m谩s diversificado era el mundo del Imperio Romano. El cristianismo de la primera expansi贸n se presenta as铆 tambi茅n muy plural y diversificado. Los textos del Nuevo Testamento, la literatura de los Padres Apost贸licos y Apologistas (I y II siglos), bien como la literatura cristiana heterodoxa de los siglos II y III despiertan un vivo inter茅s para los estudiosos del cristianismo antiguo.

2.3 Los Protagonistas de la misi贸n cristiana

Jes煤s viv铆a rodeado de seguidores: multitudes lo segu铆an en sus viajes, hab铆a disc铆pulos temporales y disc铆pulos permanentes (cf. Mt 8,18-21; Lc 6,12-13.20; 8, 2-3;10,1; Jn 11,1; 12,1-11). Estos disc铆pulos y disc铆pulas fueron los protagonistas iniciales de la misi贸n cristiana. Entre todos 茅stos, 茅l eligi贸 Doce, para que sean los l铆deres del 鈥渘uevos Israel鈥 (cf. Mt 10,1-4; 20,17; Mc 3,14; Mc 6,7; 10,32.35-40; 11,11; 14,17; Lc 8,1; 22,28-30; Jn 6,67-68). El mandato de Jes煤s de 鈥渉acer disc铆pulas a todas las naciones鈥 (cf. Mt 28, 19) expresa la convicci贸n de que su mensaje no se circunscrib铆a apenas a la casa de Israel. Pues el mensaje del Maestro de Galilea encontr贸 eco en el contexto judaico, judaico helenizado y el gran mundo gentil. En cada uno de estos contextos surgieron nuevos disc铆pulos. La tradici贸n cristiana cuenta que, despu茅s del Pentecost茅s, los Doce, despu茅s de rezar juntos, se distribuyeron por varias regiones del mundo conocido para cumplir el mandato. En cada lugar, acompa帽ados de disc铆pulos, fundaban comunidades. En el final del siglo I e inicio del siglo II hay noticias de la presencia cristiana m谩s all谩 de las fronteras del Imperio, como en Edesa, importante centro mercantil en el reino de Osroene. A partir de all铆 el cristianismo se extendi贸 a Asia, alcanzando Persia y la India.

2.4 Ministerios

El Nuevo Testamento presenta una variada gama de ministerios o servicios de coordinaci贸n y organizaci贸n de las comunidades cristianas. En el siglo I, en cada contexto de la expansi贸n cristiana vemos surgir formas de organizaci贸n de estos servicios. Desde el inicio, el grupo de los Doce elegidos por Jes煤s gozaba de una especie de primac铆a de honra entre los disc铆pulos. No deben ser confundidos con los ap贸stoles; la tradici贸n posterior, en el final del siglo I, los identific贸 como los 鈥渄oce ap贸stoles鈥. Despu茅s de la traici贸n de Judas, fue necesario elegir otro para substituirlo y completar el n煤mero 鈥渄oce鈥 (cf. Mt, 28,16; Mc 16,14; Lc 24,9.33; Jn 20,19.24.26; 1 Cor 15,5; Hch 1,15-26). En el contexto judaico, cuyo modelo es la comunidad de Jerusal茅n, se adopt贸 el modelo del consejo de ancianos (presb铆teros), presidido por un anciano (una especie de presb铆tero-obispo). Luego, en el contexto del juda铆smo helenizado, se asocian los di谩conos – especie de administradores de bienes (Hch 6, 1-6) – a los Doce y a los presb铆teros. En las comunidades fundadas por Pablo, se destacan los Ap贸stoles (misioneros itinerantes, fundadores y responsables generales de las comunidades: cf. Hch 13,2; 14,27; 15,27; 18,22), Profetas (l铆deres locales y presidentes de las celebraciones: cf. 1 Cor 14,15-17.29-32) y Doctores (especie de catequistas: Hch 13,1; 18,4; 22,3). En el final del siglo I, cuando surgen las disensiones con los 鈥渇alsos profetas鈥 y otros predicadores (cf. Hch 20,29-31), se instituyen los vigilantes de la 鈥渢radici贸n鈥 y del 鈥渄ep贸sito de fe鈥, los ep铆skopoi (obispos). Los ministerios pasan a ser llamados de evangelistas (Ef 4,11; 2 Tim 4,5). La evoluci贸n de los ministerios llegar谩, en el final del siglo II, a la estructura que en general ser谩 adoptada por todas las Iglesias: obispo-presb铆tero-di谩cono.

3 Pablo: viajes Misioneros

3.1 Trazos biogr谩ficos del Ap贸stol Pablo

Sin duda, el ap贸stol Pablo es la figura m谩s significativa del primer siglo cristiano. Las dos principales fuentes sobre 茅l, ni siempre f谩ciles de conciliar, son los Hechos de los Ap贸stoles y el grupo de textos denominados corpus paulinum. Pablo es natural de Tarso, ciudad pr贸xima a Antioquia. Es de la misma 茅poca de Jes煤s, aunque no lo haya encontrado. H谩bil fabricante de tiendas, es un t铆pico jud铆o de la di谩spora, un aut茅ntico fariseo, que frecuent贸 la escuela del fariseo Gamaliel en Jerusal茅n. Fue uno de los l铆deres que organizaron la persecuci贸n a los cristianos con la intenci贸n de eliminar la nueva religi贸n, asistiendo al martirio de Esteban (cf. Hch 9). Sin embargo, en el camino a Damasco, tuvo la extraordinaria experiencia m铆stica en la que encontr贸 a Jes煤s. Al convertirse, cambi贸 su nombre Saulo para Pablo. Luego despu茅s del bautismo comenz贸 a predicar a Cristo, primero en Arabia y despu茅s en Damasco. Despu茅s de la primera prisi贸n, fue a Jerusal茅n para encontrarse con los Ap贸stoles y despu茅s se dirigi贸 a Tarso, donde permaneci贸 por varios a帽os.

3.2 Los viajes misioneros

Alrededor de los 40 a帽os, Pablo comenz贸 los famosos tres 鈥渧iajes misioneros鈥. En verdad, constituyen idas y venidas por el Imperio Oriental, una verdadera jornada misionera, predicando el evangelio, fundando comunidades, formando l铆deres, escribiendo cartas, elaborando su teolog铆a. Una jornada que terminar铆a con su prisi贸n definitiva y posterior muerte en Roma, alrededor del de 64-67 dC. En su primer viaje Pablo fue a Anatolia, despu茅s a Jerusal茅n y Antioquia. En los otros dos, viaj贸 por la pen铆nsula griega. Las principales ciudades por d贸nde pas贸: Atenas, Corinto, 脡feso, Tesal贸nica y Filipos. De vuelta a Jerusal茅n, Pablo, al ser atacado por una multitud, alegando sus derechos como ciudadano romano, quiso ser juzgado en Roma, para donde fue llevado preso. Esperaba ser suelto y continuar su misi贸n. Tradiciones posteriores dijeron que 茅l habr铆a ido a Iberia y Galia. Sin embargo, lo m谩s seguro es que haya sido ejecutado en Roma.

3.3 Las cartas paulinas

En sus viajes Pablo cont贸 con varios compa帽eros, entre los que se encuentran Timoteo, Tito, Bernab茅, Lucas. Trece cartas o ep铆stolas del Nuevo Testamento citan el nombre de Pablo. Los modernos estudiosos consideran como de su autor铆a las siguientes: la carta a los Romanos, la 1陋 y 2陋 cartas a los Corintios, una a los Filipenses, una a los G谩latas, la 1陋 a los Tesalonicenses y la m谩s corta, una especie de nota a Filem贸n. Las cartas revelan sus experiencias usadas como respuestas a los problemas pastorales de sus comunidades. El papel de Cristo crucificado y resucitado en la historia de la salvaci贸n ocupa un lugar central en la teolog铆a paulina.

3.4 Pablo: 驴verdadero fundador del cristianismo?

Algunas veces se afirm贸 que Pablo fue 鈥渆l verdadero fundador del cristianismo鈥, llegando a ofuscar el mensaje original de Jes煤s y el papel de los Ap贸stoles, como si hubiera fundado una 鈥渘ueva religi贸n鈥. Pablo ocupa, sin duda, un lugar excepcional en la difusi贸n del cristianismo primitivo. Sin embargo, 茅l mismo comenta que tuvo dificultades para ser aceptado como Ap贸stol (cf. Gal 1,15-24; 1 Cor 15,8; Ef 3,1-9). Una de las cuestiones fundamentales levantadas por Pablo es si, para ser un aut茅ntico seguidor de Cristo, era necesario aceptar todas las prescripciones de la tradici贸n judaica. El conflicto encontr贸 una soluci贸n en la reuni贸n con los Ap贸stoles en Jerusal茅n, en la que se lleg贸 a un consenso sobre los puntos fundamentales de vida y doctrina cristianas (cf. Hch 15; Gal 2,1-10). 聽Este acuerdo reconoci贸 la legitimidad de la misi贸n entre los gentiles, garantizando la expansi贸n del cristianismo y estableciendo criterios para la resoluci贸n de conflictos y la unidad entre las Iglesias.

4聽 Cristianismo en el Mundo Romano

4.1 Un mundo plural

A pesar de las se帽ales de decadencia, el mundo en el que el cristianismo antiguo se expandi贸 era un mundo vigoroso. En el siglo I de la era cristiana, la civilizaci贸n romana, heredera de la civilizaci贸n helen铆stica, hab铆a alcanzado su expansi贸n plena. Estamos bajo el imperio de Augusto (30 aC) y Tiberio (14-37dC). Roma extiende su dominio civilizador, con la pax augusta, una paz militarizada en los confines de Oriente. En el siglo II, con los emperadores Antoninos, a煤n tenemos el orden, el derecho y la administraci贸n eficaz dentro de un Estado relativamente liberal. A煤n con la gran crisis del siglo III, bajo Diocleciano (284-305) su historia gana un nuevo impulso: en su gobierno se instaura una monarqu铆a absoluta, apoyada en un poderoso aparato administrativo.

Muchas culturas, muchos pueblos, muchos dioses. El imperio romano ten铆a gran tolerancia para la religi贸n de los pueblos dominados. Ten铆an hasta en Roma un 鈥減ante贸n鈥, un templo para todas las divinidades del Imperio. Los romanos exig铆an apenas que se observase el culto imperial, de car谩cter c铆vico, con sus ceremonias p煤blicas, de las que todos los ciudadanos del Imperio deber铆an participar para ofrecer sacrificios y rezar por el Emperador: dominus ac divus (se帽or y dios). La religi贸n oficial era la base de la unidad imperial. Atentar contra ella era crimen. Los cristianos, al afirmar que su 煤nico Se帽or era Cristo, eran considerados sospechosos, extra帽os y enemigos del Estado.

En un mundo marcado por muchas inseguridades, miseria, opresi贸n y esclavitud, proliferaban muchas religiones procedentes de Oriente que se volvieron muy populares: los cultos de Horus, Isis y Osiris (Egipto); Mitra (Persia); Asclepio y Esculapio estaban entre los dioses 鈥渟alvadores鈥 m谩s populares. Estas religiones ten铆an un car谩cter inici谩tico: exig铆an conversi贸n o un pasaje, un nuevo nacimiento, un per铆odo de iniciaci贸n en los 鈥渕isterios鈥 y una ceremonia de iniciaci贸n. Los 鈥渋niciados鈥 ingresaban a la 鈥渇raternidad鈥, se transformaban en hermanos, asociados a la divinidad, su vida ganaba un nuevo sentido, les era prometida la eternidad. El Imperio los trataba como superstitio, religio nova, y las consideraba il铆citas. El cristianismo fue clasificado como una de esas religiones.

Los fil贸sofos consideraban el polite铆smo una 鈥渁legor铆a鈥 de las realidades superiores, que ellos hab铆an superado a trav茅s del ejercicio de la ascesis y de la raz贸n, en busca de la verdadera doctrina o filosof铆a. Muchos sistemas filos贸ficos buscaban responder a las grandes cuestiones de los or铆genes y finalidades del universo, de todas las cosas, de los problemas vinculados al hombre y sus relaciones en la polis y con el mundo divino, del significado de la justicia, de la felicidad, de la inmortalidad. Normalmente postulaban la existencia de un Dios, principio o causa trascendente, con un mundo superior, inmaterial. No pocas personas procedentes de ese universo cultural buscaron la 鈥渧erdadera filosof铆a鈥 que encontraron en el cristianismo.

En este universo plural, despert贸 en el siglo I un movimiento de car谩cter sincr茅tico, que amalgam贸 elementos de muchas tradiciones culturales, religiosas y filos贸ficas. Era el gnosticismo: a trav茅s de la gnosis, un conocimiento superior, revelado a los capaces de este conocimiento, los gn贸sticos, el hombre pod铆a conocer los misterios del mundo divino y salvarse. En el siglo II y III hubo una explosi贸n de sectas y grupos gn贸sticos, existentes tanto entre los paganos como entre los jud铆os y cristianos.

4.2 Ciudadanos de otra ciudad

Las primeras generaciones cristianas, a pesar de oponerse radicalmente al 鈥渕undo鈥, a la civilizaci贸n circundante, no eran insensibles a sus valores. Condenaban los l铆mites y vicios de esta civilizaci贸n pagana: las crueldades (combate de gladiadores, abandono de reci茅n nacidos y ancianos); la inmoralidad de las costumbres (prostituci贸n, lujuria, org铆as: cf. Rom 1,2-32) y la idolatr铆a y apego a este mundo pasajero.

La Iglesia acogi贸 en el principio a los humildes, los pobres, las mujeres, los esclavos. Pero luego tambi茅n a los comerciantes, a los soldados, funcionarios del Imperio y despu茅s a los miembros de la aristocracia y de la propia casa imperial que se convirtieron a la religi贸n del Nazareno. Todos habitaban este mundo, pero se sent铆an ciudadanos de una ciudad imperecedera (cf. Carta a Diogneto).

4.3 Las primeras luchas internas y las herej铆as

Jes煤s anunci贸 e inaugur贸 la Buena Nueva del Reino en un contexto plural. Su mensaje se difundi贸 en un mundo plural. Su mensaje, su persona y su vida fueron transmitidas, primero, en una mentalidad sem铆tica, teniendo despu茅s que buscar un lenguaje helenizado para hacerse comprender y a partir de all铆, sucesivamente, germ谩nico, celta, etc. Es natural que hubiese diferentes interpretaciones de su persona y de su obra. Ya en el Nuevo Testamento encontramos varias 鈥渢eolog铆as鈥 y advertencias contra los anticristos, falsos profetas. Entre las primeras 鈥渆lecciones鈥 parciales (鈥渉erej铆as鈥), que no comprend铆an correctamente a Jes煤s Cristo y su mensaje o que extrapolaban su contenido, encontramos los docetas (Jes煤s ten铆a 鈥渁pariencia鈥 de hombre, negaban por lo tanto su 鈥渉umanidad鈥) y los ebionitas (era el mes铆as, un hombre venido de Dios, pero no el Hijo de Dios, negaban su 鈥渄ivinidad鈥). Alrededor de estas dos verdades proclamadas y de la manera de vivir y practicar el mensaje de Jes煤s, surgieron en los tres primeros siglos muchas herej铆as y luchas internas o cismas: gnosticismo (varios ramos), montanismo, milenarismo, subordinacionismo, adopcionismo, modalismo, manique铆smo, entre tanto otros.

4.4 Los concilios y el nacimiento de la teolog铆a cristiana

Al final del siglo II y durante todo el siglo III, para enfrentar estos desaf铆os, las Iglesias realizaron reuniones con sus dirigentes para buscar resolver los problemas y encontrar la unidad en las cosas esenciales a trav茅s de los s铆nodos o concilios. En este sentido, el encuentro ocurrido en Jerusal茅n, alrededor del a帽o 49 dC, es considerado simb贸licamente el primer concilio del cristianismo. Estos concilios trataban de cuestiones doctrinales y cuestiones de la vida pr谩ctica. Al final, daban determinaciones sobre los aspectos tratados, a trav茅s de los c谩nones dogm谩ticos y disciplinarios, con una 鈥渃arta sinodal鈥 enviada a las Iglesias hermanas. Basada en esta feliz experiencia, el Emperador Constantino convoca en 325 el 1潞 Concilio Ecum茅nico para enfrentar el problema del Arianismo.

En la b煤squeda por comprender a Cristo y su mensaje, la salvaci贸n, el significado de la Iglesia, dando respuestas a las herej铆as y conflictos internos, profundizando la fe cristiana, se desarrolla la teolog铆a cristiana. En este sentido, el proceso de elaboraci贸n de la doctrina cristiana usar谩 los recursos culturales de la civilizaci贸n greco-romana: la lengua griega y latina, la ret贸rica, la filosof铆a, el derecho, las pr谩cticas, costumbres, instituciones. Al apropiarse de la cultura, utilizando lo que es mejor en ella para expresar el mensaje de Cristo, desde adentro, lo que com煤nmente se llama inculturaci贸n. Este fen贸meno ser谩 una caracter铆stica constante de la expansi贸n cristiana. La pr贸xima etapa se dar谩 en el mundo germ谩nico.

5 Las persecuciones en la Antig眉edad

5.1 Causas de las persecuciones

Durante los tres primeros siglos de la era cristiana, el cristianismo fue perseguido, primero por los jud铆os y despu茅s por los romanos. Hasta el incendio de Roma, bajo el gobierno de Ner贸n (c. 64), los cristianos pr谩cticamente pasaron desapercibidos, confundidos con una secta del juda铆smo, que ten铆a cierta libertad y algunos privilegios. Posiblemente hab铆an sido los jud铆os los que denunciaron los cristianos a Ner贸n como los causantes del incendio.

A esto se sumaron prejuicios populares que ve铆an a los cristianos como gente que odiaba el g茅nero humano, ateos, imp铆os sacr铆legos y acusados de practicar abominaciones e infamias. En verdad, los cristianos no eran 鈥渟eparatistas鈥, aunque no segu铆an las costumbres idol谩tricas y paganas, tales como ciertas fiestas p煤blicas, ir con frecuencia al teatro, no aprobaban la lucha de los gladiadores, la prostituci贸n, adoraci贸n de estatuas o la divinizaci贸n del emperador.

Corr铆an entre el pueblo rumores de que en sus reuniones secretas los cristianos adoraban la cabeza de un asno, hac铆an sacrificios de ni帽os, tambi茅n canibalismo, y uniones incestuosas y org铆as (隆todos se llamaban 鈥渉ermanos鈥 y practicaban el 鈥溍硈culos de la paz鈥!)

Los intelectuales y las autoridades clasificaban la religi贸n de los cristianos como superstitio, siendo posteriormente condenada por el estado como聽聽聽聽聽聽聽聽 associatio illicita, religio nova y religi贸 illicita, por atentar contra la unidad y la sacralidad del Imperio. En el primer siglo la legislaci贸n evolucion贸 desde una cierta tolerancia al hecho de ser cristiano hasta la condensaci贸n por el simple hecho de ser cristiano. Ser cristiano acababa siendo un crimen de lesa majestad.

5.2 Las diversas fases de las persecuciones

Las persecuciones de los dos primeros siglos fueron espor谩dicas, locales o regionales, intermitentes, motivadas por denuncias o acciones puntuales. Ya las persecuciones del tercer siglo e inicio del cuarto fueron desencadenadas por la autoridad imperial, a trav茅s de decretos de car谩cter general, con el objetivo de exterminar el cristianismo.

En la primera fase las persecuciones ocurr铆an por incitaci贸n popular, sometidas posteriormente a apreciaci贸n de los magistrados. Las autoridades buscaban controlar la furia popular y el desorden p煤blico. Sin embargo, el cristianismo ya era considerado ilegal, aunque solamente de car谩cter intermitente, seguido de largos per铆odos de tolerancia y de paz.

Con S茅ptimo Severo, en 202, se inicia una nueva pr谩ctica: en ciertas ocasiones la propia autoridad promueve las persecuciones. En este momento el blanco son los catec煤menos (los que se preparaban para el bautismo), los ne贸fitos (los reci茅n bautizados) y los catequistas (los que los preparaban). El objetivo era impedir que alguien se transformase en cristiano.

A mediados del siglo III se inician las persecuciones sistem谩ticas con el objetivo de exterminar efectivamente el cristianismo. Decio fue el primero en decretar una persecuci贸n general (250-251). A pesar de haber sido corta, alcanz贸 tal intensidad y extensi贸n como nunca antes se hab铆a visto. El objetivo, m谩s que de hacer m谩rtires, era hacer ap贸statas. De hecho, muchos sucumbieron y traicionaron su fe o comunidad (los lapsi), abri茅ndose un problema en el interior de la Iglesia. En 257, Valeriano desencaden贸 una nueva persecuci贸n: buscaba principalmente el clero y las propiedades de la Iglesia, pero tambi茅n afectaba al pueblo, con una serie de prohibiciones que colocaban en riesgo su seguridad, confiscando bienes, con exilios y prisiones. La 煤ltima persecuci贸n violenta fue la de Diocleciano (303-313).

Se calcula que el n煤mero de m谩rtires var铆a entre cien y doscientos mil. De todas maneras, a lo largo de todo este per铆odo, los cristianos vivieron en permanente inseguridad y sufrieron hostilidades por parte del pueblo.

5.3 La sangre de los m谩rtires: semilla de nuevos cristianos

Terturliano de Cartago (聟220) observa que fue a la sombra del juda铆smo que el cristianismo pudo dar sus primeros pasos sin confrontarse con el Imperio. Junto con Justino de Roma, Aten谩goras de Atenas, Te贸filo de Antioquia, Irineo de Lyon y Or铆genes de Alejandr铆a, 茅l es uno de los pensadores, fil贸sofo y te贸logo, que realiza la apolog铆a del cristianismo: defensa contra los ataques que provienen del pueblo, de los jud铆os, de los fil贸sofos y de las autoridades; contra-ataque de la inmoralidad de la religi贸n pagana, de las incoherencias del pueblo de la antigua ley, absurdo de las teor铆as sobre Dios y decadencia del Imperio, para presentar la belleza, lo sublime y la honestidad de la religi贸n de Cristo.

Cuanto m谩s los cristianos era perseguidos y martirizados, m谩s se multiplicaban. En este contexto, el propio hecho de entrar al grupo de catec煤menos o de pedir el bautismo ya se demostraba la seriedad de los candidatos. Solamente despu茅s de las persecuciones es que la instituci贸n del catecumenato vino a ser m谩s rigurosa, ya en un contexto de libertad y mayor laxitud.

El primer modelo de santidad que encontramos en el cristianismo antiguo es el martirio. El m谩rtir es el testimonio por excelencia que imita a Cristo hasta en el derramamiento de sangre. M谩rtires fueron varios de los disc铆pulos que convivieron con Jes煤s, ap贸stoles, jefes de las Iglesias y gente desconocida, hombres, mujeres, ni帽os, j贸venes, adultos, ancianos. Se desarrolla desde temprano la 鈥渆spiritualidad del martirio鈥. La tumba de los m谩rtires se transforma en lugar de peregrinaciones y culto.

Adem谩s de las diversas fuentes antiguas, las fuentes privilegiadas para conocer los m谩rtires cristianos son las acta martyrum: documentos hechos por las propias autoridades en el juicio de los condenados y que despu茅s eran le铆dos en las comunidades; las gestas: relatos escritos en la 茅poca de las persecuciones y que mezclaban elementos hist贸ricos y novelados; y las leyendas, la mayor parte de una 茅poca posterior, con muchos motivos fantasiosos, constituyendo una literatura de edificaci贸n.

5.4 El fin de las persecuciones y la 鈥済iro constantiniano鈥

En 313, los emperadores Licinio y Constantino firmaron conjuntamente un documento, el Edicto de Mil谩n, que concedi贸 la libertad de culto a los cristianos y a otras religiones. Llegaba el fin de la era de la persecuci贸n de los cristianos. Se iniciaba una nueva etapa denominada por algunos historiadores como la gui帽ada o giro constantiniano (cf. F. Pierini, H. Matos e D. Mondoni). Constantino concedi贸 a los cristianos, adem谩s de la libertad de culto, una serie de excepciones y privilegios, dando tierras, propiedades, prestigio y poder a la Iglesia cat贸lica. En 380, el emperador Teodosio transforma el cristianismo en religi贸n oficial del Imperio Romano: es la fase de la 鈥淚glesia Imperial鈥 o 鈥淓ra de Oro de la Patr铆stica鈥

En esta nueva etapa, se reformula el catecumenato; se desarrolla la liturgia y la disciplina eclesi谩stica; la teolog铆a patr铆stica llega a su 谩pice; es tambi茅n el per铆odo de grandes cismas y herej铆as; los dogmas cristol贸gicos y trinitarios alcanzan su formulaci贸n m谩s plena; se perfecciona la organizaci贸n de la iglesia en el territorio del Imperio, con las di贸cesis, parroquias y patriarcados; surge la vida religiosa con el monacato; hay un nuevo brote misionero en direcci贸n a los pueblos 鈥渂谩rbaros鈥. Es la 茅poca de los concilios ecum茅nicos: Nicea (325), Constantinopla I (381); 脡feso (431) y Calcedonia (451)

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽Luiz Ant么nio Pinheiro, OSA. Profesor en el Instituto Santo Tom谩s de Aquino y en la PUC Minas. Texto original portugu茅s.

6 Referencias

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MONDONI, Danilo. O cristianismo na antiguidade. S茫o Paulo: Loyola, 2014.

PIERINI, Franco. Curso de Hist贸ria da Igreja I. A idade antiga. S茫o Paulo: Paulus, 1998.聽 p.5-129.

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