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{"id":350,"date":"2015-01-06T17:24:07","date_gmt":"2015-01-06T19:24:07","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=350"},"modified":"2016-04-09T19:01:44","modified_gmt":"2016-04-09T22:01:44","slug":"la-biblia-como-palabra-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=350","title":{"rendered":"La Biblia como Palabra de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Revelaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Inspiraci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Inerrancia y Veracidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Lenguas b\u00edblicas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Formaci\u00f3n del Canon<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Versiones Antiguas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.1 La versi\u00f3n aramaica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.2 La versi\u00f3n griega<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.3 Las versiones latinas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.4 Otras versiones antiguas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 Versiones Modernas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 Biblia y Ciencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente art\u00edculo aborda el recorrido y la din\u00e1mica de los temas que, por un lado, caracterizan el ser y el actuar de Dios que se manifiesta y viene al encuentro del ser humano, y, por otro lado, denota la percepci\u00f3n acogida y la reflexi\u00f3n del ser humano, como respuesta a esa iniciativa divina, relaci\u00f3n b\u00e1sica para hablar de teolog\u00eda y \u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este recorrido y din\u00e1mica, los temas de la <em>Revelaci\u00f3n<\/em> y la <em>Inspiraci\u00f3n<\/em> conducen directamente a los temas de la <em>Inerrancia<\/em> y la <em>Veracidad<\/em> de los textos b\u00edblicos, que fueron escritos en <em>hebreo<\/em>, <em>arameo<\/em> y <em>griego<\/em>. Estas son las <em>lenguas b\u00edblicas<\/em>, que fueron cristaliz\u00e1ndose durante un largo proceso hist\u00f3rico, denominado <em>Formaci\u00f3n del Canon<\/em> del <em>Antiguo Testamento<\/em> y del <em>Nuevo Testamento<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, este conjunto de libros var\u00eda en su extensi\u00f3n y n\u00famero, seg\u00fan la aceptaci\u00f3n de las <em>Versiones Antiguas<\/em> existentes que dieron origen a las innumerables <em>Versiones Modernas<\/em> de la Biblia. Con el surgimiento y difusi\u00f3n de la cr\u00edtica literaria se dio inicio a una serie de Objeciones a la Biblia que, en el fondo, permitieron el desarrollo de interpelaciones y debates entre <em>Biblia y Ciencias<\/em>, las que en lugar de desacreditar la autoridad de la Palabra de Dios, acabaron por incentivar nuevas investigaciones y el descubrimiento de nuevas formas de abordaje y metodolog\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Revelaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por revelaci\u00f3n se entiende el acto por medio del cual el propio Dios, en su bondad infinita, se dign\u00f3 a hacerse presente y actuante en la historia, escenario de los acontecimientos, para darse a conocer al ser humano, eligi\u00e9ndolo como su interlocutor, a trav\u00e9s de actos y palabras conectados entre s\u00ed. Dios, adoptando y haciendo uso de esa metodolog\u00eda, permiti\u00f3 que el ser humano pudiese encontrarlo y experimentar su presencia y acci\u00f3n de forma perceptible, a trav\u00e9s de los sentidos, y \u00a0de forma inteligible, a trav\u00e9s de la raz\u00f3n. Si, por un lado, la experiencia de los hechos fundamenta las palabras, por el otro lado, las palabras preservan y explican los hechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta din\u00e1mica demuestra que la Revelaci\u00f3n posee, en s\u00ed, un doble nivel: a) un nivel que se refiere al contenido revelado (<em>ex parte Dei<\/em>); b) un nivel que se refiere a la inteligencia del hombre en relaci\u00f3n a ese contenido revelado (<em>ex parte hominis<\/em>). Los dos niveles no solamente involucran ambas partes, sino que comprometen sus respectivos papeles en la historia de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>Dei Verbum<\/em> n. 2, sobre eso, afirma: \u201cEn esta revelaci\u00f3n, Dios invisible (cf. Col 1,15; 1Tm 1,17), movido por el amor, habla a los hombres como amigos (cf. Ex 33,11; Jn 15,14-15), los trata (cf. Ba 3,38) para invitarlos y recibirlos en su compa\u00f1\u00eda.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, al revelarse, asumi\u00f3 la condici\u00f3n, tanto de \u201csujeto de la revelaci\u00f3n\u201d, como de \u201cobjeto de la revelaci\u00f3n\u201d. En el primer caso, fue Dios quien tom\u00f3 la iniciativa de revelarse y manifestarse de forma accesible y al alcance de las capacidades con las que dot\u00f3 al ser humano. En el segundo caso, Dios se torn\u00f3 el contenido a ser experimentado, buscado y comprendido por el ser humano, capaz de percibir y de entrar en su misterio, para reconocerlo como su Creador. Sin embargo, la revelaci\u00f3n no agota el misterio de Dios. Lo que Dios revel\u00f3 al ser humano es lo necesario para que \u00e9ste realice su voluntad y descubra el sentido de su vida, de su existencia y de su fin \u00faltimo: participar de su \u00edntima comuni\u00f3n de amor (cf. 2Pe 1,4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la esencia de la revelaci\u00f3n es el propio Dios, que se da a conocer al ser humano, entonces la naturaleza de la revelaci\u00f3n consiste en el modo por el cual Dios se hace conocido y se deja encontrar. La revelaci\u00f3n hist\u00f3rica de Dios es el fundamento de la Historia de la Salvaci\u00f3n. D\u00e1ndose a conocer al ser humano, Dios inaugur\u00f3, al mismo tiempo, la v\u00eda de acceso por la cual aquel puede encontrar respuestas para sus preguntas y deseos m\u00e1s profundos. Al \u201cdescubrir\u201d qui\u00e9n es Dios, el ser humano tiene la posibilidad de auto-descubrirse y conocer no solamente su identidad, sino tambi\u00e9n su misi\u00f3n y su fin \u00faltimo (Teleolog\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la revelaci\u00f3n, por un lado, es auto-comunicaci\u00f3n de Dios; por otro lado, debe ser comprendida como evento salv\u00edfico. Este evento comenz\u00f3 con la Creaci\u00f3n, se desarroll\u00f3 en la historia religiosa del antiguo Israel y alcanz\u00f3 su plenitud en el misterio de la encarnaci\u00f3n, vida, ministerio p\u00fablico, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo, para culminar con el env\u00edo del Esp\u00edritu Santo. Por medio de esta trayectoria hist\u00f3rica, Dios se dio a conocer como comuni\u00f3n: Dios es Uno y Trino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la revelaci\u00f3n es, por un lado, un apelo de Dios en forma de encuentro y di\u00e1logo familiar con el ser humano que cree en la experiencia que realiza y, por otro lado, una moci\u00f3n, como abertura a la verdad, que reflexiona sobre su existencia a la luz de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2\u00a0Inspiraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n y comprensi\u00f3n que se tiene de la inspiraci\u00f3n b\u00edblica est\u00e1n en el orden de la fenomenolog\u00eda religiosa. Por medio de \u00e9sta se cree que una acci\u00f3n especial de Dios puede suceder en determinadas personas que, investidas por el Esp\u00edritu de Dios, recibieron un carisma , es decir, una gracia particular para poder hablar, actuar y escribir las palabras que el propio Dios quiso comunicar a los seres humanos para revelar sus designios salv\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito religioso, esa concepci\u00f3n es universal y, por lo tanto, no es una caracter\u00edstica espec\u00edfica y exclusiva de la fe jud\u00edo-cristiana. Los pueblos antiguos (egipcios, asirios, babilonios, persas, griegos, romanos), porque eran religiosos, compartieron este mismo parecer. La raz\u00f3n de eso es que la \u201ccomunicaci\u00f3n inspirada\u201d por la divinidad es un elemento factual y potencialmente vivo en la religiosidad de los pueblos anteriores y contempor\u00e1neos al pueblo de Dios de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ra\u00edz de esta religiosidad est\u00e1 la aceptaci\u00f3n de que las divinidades exist\u00edan y pod\u00edan ser invocadas por mediadores, a los cuales les manifestaban, sea un individuo o una comunidad, su voluntad. Por medio de esta comunicaci\u00f3n se quiere saber cu\u00e1les son los designios divinos, principalmente para obtener \u00e9xito en los proyectos y neutralizar las posibles desgracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la nota espec\u00edfica que distingue la concepci\u00f3n jud\u00edo-cristiana de los dem\u00e1s pueblos reside, exactamente, en el hecho de que \u00e9sta considera como inspirados algunos textos que se tornaron normativos para la vida de cada individuo y de la comunidad entera. Esta recepci\u00f3n es la que determina a esta comunidad religiosa como pueblo de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por inspiraci\u00f3n divina de la Sagrada Escritura se entiende, entonces, el influjo particular y especial de Dios, ejercido en la vida y en las capacidades de todos los que, de forma directa o indirecta, estuvieron involucrados en el proceso de elaboraci\u00f3n de los libros sagrados. Junto a esto, se admite que la inspiraci\u00f3n es lo que define a Dios y a los seres humanos involucrados en ese proceso como verdaderos \u201cautores\u201d de los textos b\u00edblicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la Sagrada Escritura, como palabra de Dios revelada e inspirada, fue escrita bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, como afirma la <em>Dei Verbum<\/em> n.11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa revelaci\u00f3n de lo que la Sagrada Escritura contiene y ofrece ha sido puesta por escrito bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. La santa madre Iglesia, fiel a la fe de los ap\u00f3stoles, reconoce que todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, con todas sus partes, son sagrados y can\u00f3nicos, en cuanto que, escritos por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (cf. Jn 20,31; 2Tm 3,16; 2Pe 1,19-21; 3,15-16), tienen a Dios como autor, y como tales han sido confiados a la Iglesia.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n, a pesar de ser un acto de fe solemne del Magisterio de la Iglesia, no resolvi\u00f3 los numerosos problemas que surgieron en los \u00faltimos tiempos, y que han exigido la atenci\u00f3n de biblistas y te\u00f3logos, a partir de los resultados obtenidos por los m\u00e9todos exeg\u00e9ticos, una reflexi\u00f3n cada vez mayor, a fin de proporcionar una mejor comprensi\u00f3n sobre el tema de la inspiraci\u00f3n de la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino inspiraci\u00f3n no existe en el Antiguo Testamento, pero su comprensi\u00f3n puede ser deducida a partir de las f\u00f3rmulas de introducci\u00f3n de los or\u00e1culos prof\u00e9ticos: \u201cAs\u00ed dice el Se\u00f1or\u201d u \u201cOr\u00e1culo del Se\u00f1or\u201d, los cuales muestran que la concepci\u00f3n del origen divino de la palabra transmitida a trav\u00e9s de los Profetas. Jr 36,2.32 son un ejemplo de la puesta por escrito de la palabra prof\u00e9tica. Junto a eso est\u00e1 la firme convicci\u00f3n de que la Torah (ley \u2013 instrucci\u00f3n) contiene la palabra de Dios normativa para el antiguo Israel, la cual fue colocada por escrito por orden del propio Dios (Ex 34,27-28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en 2Tm 3,16 se encuentra la palabra <em>the\u00f3pneustos<\/em>, que puede ser traducida como un valor de predicativo (\u201cToda Escritura es inspirada por Dios\u201d) o como un valor atributivo (\u201cToda Escritura inspirada por Dios\u201d). Jer\u00f3nimo la tradujo como <em>divinitus inspirata<\/em>. Adem\u00e1s de esa cita expl\u00edcita, 2Pd 1,19-21 afirma que ninguna profec\u00eda fue fruto de mera moci\u00f3n humana, sino resultado de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, por el cual algunos hombres hablaron en nombre de Dios. Esta certeza con relaci\u00f3n a las palabras contenidas en los escritos prof\u00e9ticos, fue extendida a los escritos de Pablo, dando a entender que hubo dificultad en la interpretaci\u00f3n de la Escritura (2Pd 3,15-16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa base b\u00edblica resulta la afirmaci\u00f3n de que Dios, al transmitir su palabra, no dispens\u00f3 a los seres humanos involucrados, sino que quiso revelarse y expresar su voluntad a trav\u00e9s de la cooperaci\u00f3n humana, vali\u00e9ndose de su cultura, de su lengua y de sus formas literarias, sin que nada del contenido quedase comprometido. Si Dios no hubiese hablado de forma humana, la comunicaci\u00f3n no se habr\u00eda establecido y su ser y su actuar no podr\u00edan haber sido percibidos y comprendidos por el ser humano. Es lo que est\u00e1 expresado en la <em>Dei Verbum<\/em> n.11, asumiendo la posici\u00f3n ya contenida en la <em>Providentissimus Deus<\/em> y en la <em>Divino afflante Spiritu<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn la composici\u00f3n de los Libros sagrados, Dios se vali\u00f3 de hombres elegidos, que usaban todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores, pusieron por escrito todo y s\u00f3lo lo que Dios quer\u00eda.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la posici\u00f3n del Magisterio, en cuanto a la doctrina de la <em>Revelaci\u00f3n<\/em> y de la <em>Inspiraci\u00f3n<\/em>, posee su base en la centralidad que Jesucristo, el Verbo Encarnado, tiene en la Sagrada Escritura, pues \u00e9l es su clave de interpretaci\u00f3n. De ese modo, el profetismo, como signo de la inspiraci\u00f3n divina en el Antiguo Testamento y la realizaci\u00f3n de las promesas, de la ley y de las profec\u00eda en el Nuevo Testamento, fundamentan la interpretaci\u00f3n cristol\u00f3gica que hace de toda Sagrada Escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Inerrancia y Veracidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los temas de la <em>Revelaci\u00f3n<\/em> y la <em>Inspiraci\u00f3n<\/em> derivan los temas de la <em>Inerrancia<\/em> y la <em>Veracidad<\/em> de la Sagrada Escritura. Por <em>Inerrancia<\/em> se entiende la certeza de que el contenido de los libros de la Sagrada Escritura no tienen errores en lo que respecta \u00a0a la fe en la existencia de Dios, como fuente de conocimiento capaz de orientar el comportamiento humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perspectiva sobre la inerrancia, que se encuentra en la <em>Dei Verbum<\/em> n. 11, revela que hubo la intenci\u00f3n de optar por una comprensi\u00f3n de tipo \u201cpositivo\u201d, en el sentido de que el texto, claramente, abandona el modelo \u201capolog\u00e9tico\u201d. Aunque se afirma que la Biblia no contiene errores, se percibe que el \u00e9nfasis recay\u00f3 mucho m\u00e1s sobre el hecho de que \u201c<em>los Libros sagrados ense\u00f1an s\u00f3lidamente\u2026 la verdad para nuestra salvaci\u00f3n<\/em>\u201d. As\u00ed, la inerrancia de la Biblia deja de ser el punto central de la cuesti\u00f3n sobre la veracidad de la Sagrada Escritura, para que la verdad salv\u00edfica aparezca como corolario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inerrancia, entonces, implica admitir que la Sagrada Escritura ense\u00f1a la verdad, no obstante pueden ser encontrados varios tipos de errores que ocurrieron en la transmisi\u00f3n escrita de los textos. De esto se ocupa la <em>cr\u00edtica textual<\/em>, como paso metodol\u00f3gico fundamental para reconstruir un texto da\u00f1ado o para determinar qu\u00e9 texto ser\u00eda el m\u00e1s cercano de aquel que sali\u00f3 de las manos del <em>hagi\u00f3grafo<\/em>. Se observa, una vez m\u00e1s, que la naturaleza de la posibilidad del \u201cerror\u201d no contradice la doctrina afirmada, porque admitir un error de transmisi\u00f3n escrita no significa negar la posici\u00f3n de la Iglesia en lo que se refiere a la inerrancia b\u00edblica, vinculada a la comunicaci\u00f3n de la verdad que se hace menci\u00f3n, exclusivamente, a la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano y no a verdades de cu\u00f1o hist\u00f3rico o cient\u00edfico en el sentido moderno de esos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la constataci\u00f3n de los errores de graf\u00eda, a lo largo de la transmisi\u00f3n escrita del texto, no compromete el sentido literal de la Sagrada Escritura que se logra cuando se toma cada texto con su identidad literaria y estructura contextual. El principio fundamental que rige y orienta la fe en la aceptaci\u00f3n y comprensi\u00f3n de la inerrancia b\u00edblica es la fe en que los textos ense\u00f1an, con certeza, la verdad salv\u00edfica. Esta verdad se obtiene a partir de la comprensi\u00f3n del conjunto del mensaje contenido en los textos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que la finalidad de la Sagrada Escritura es comunicar qui\u00e9n es Dios y cu\u00e1l es su voluntad para el ser humano, es imprescindible recordar que los autores sagrados fueron personas totalmente integradas en el contexto vital de su tiempo, inmersos en su propia cultura, con todo lo que de limitado e inexacto \u00e9sta implicaba en cada \u00e9poca o per\u00edodo del proceso de formaci\u00f3n de los libros b\u00edblicos. La \u201cciencia\u201d de los hagi\u00f3grafos era emp\u00edrica y pertenec\u00eda al momento hist\u00f3rico, geogr\u00e1fico y cultural de cada uno. Eso no fue un obst\u00e1culo, sino una condici\u00f3n y el medio eficaz para que Dios se revelase, manifestase su voluntad y \u00e9sta fuese transmitida con fidelidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conflicto, generado por corrientes racionalistas e iluministas, fue el de querer leer e interpretar la Sagrada Escritura con la atenci\u00f3n dirigida solamente para dos puntos: la b\u00fasqueda de la veracidad hist\u00f3rica de las narrativas b\u00edblicas y la visi\u00f3n de su contenido teol\u00f3gico reducido a una mera producci\u00f3n humana, sin que hubiese fundamentos cient\u00edficos para las verdades afirmadas. El resultado fue la creaci\u00f3n de un abismo entre la verdad salv\u00edfica, transmitida en la Sagrada Escritura, y la verdad acad\u00e9mica, comprobada por la ciencia. Eso ser\u00e1 tratado m\u00e1s adelante en el tema <em>Biblia y Ciencias<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Lenguas b\u00edblicas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos en hebreo, arameo y, en algunos casos, en griego. Ya el Nuevo Testamento fue escrito en griego popular, denominado koin\u00e9. Algunos libros del Antiguo Testamento, presentes en el canon cat\u00f3lico, fueron conservados solamente en griego por la Septuaginta o, simplemente, LXX, como es conocida. Son los libros de: Tob\u00edas, Judith, 1-2 Macabeos, Eclesi\u00e1stico, Sabidur\u00eda e Baruc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hebreo es una forma dialectal que estaba en circulaci\u00f3n en Palestina, juntamente con el arameo, el cananeo meridional (cartas de Amarna), el fenicio-p\u00fanico, el moabita y el ugar\u00edtico. \u00c9ste, en particular, ayuda a comprender la pre-historia del hebreo, desde su forma m\u00e1s antigua, denominada paleohebreo, hasta asumir la forma cuadrada con el uso del alfabeto arameo. En el Antiguo Testamento, para indicar el paleohebreo se usaba \u201clengua de Can\u00e1\u201d (cf. Is 19,18) o \u201clengua jud\u00eda\u201d, para distinguirlo del arameo hablado por los neo-babilonios (cf. 2Rs 18.26.28; Ne 13,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el hebreo b\u00edblico es una denominaci\u00f3n tard\u00eda que aparece citada en el pr\u00f3logo del libro del Eclesi\u00e1stico, como siendo la lengua en la que fueron escritos los libros contenidos en la Tor\u00e1, en los Profetas y en los otros Escritos (TaNaK). El desarrollo del hebreo b\u00edblico, de cierta forma, se confunde con el proceso de formaci\u00f3n de los libros del Antiguo Testamento y su uso fue siendo identificado, cada vez m\u00e1s, con la forma ling\u00fc\u00edstica usada en el juda\u00edsmo jerosolimitano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del siglo VI a.C., el hebreo fue siendo suplantado por el uso del arameo como lengua hablada y tambi\u00e9n escrita. Algunos textos del Antiguo Testamento fueron escritos en arameo imperial o diplom\u00e1tico: Esd 4,8-6,18; 7,12-26; Dn 2,4b-7,28 (estos textos no aparecen en las ediciones protestantes de la Biblia); Jr 10,11 y dos palabras en Gn 31,47. Despu\u00e9s de las conquistas de Alejandro Magno y la difusi\u00f3n del helenismo, el griego fue impuesto como lengua hablada, pero el arameo fue conservado en diferentes formas dialectales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del siglo IV a.C., el griego koin\u00e9 se torn\u00f3 el principal veh\u00edculo ling\u00fc\u00edstico, hablado y escrito, para propagar el helenismo en un vasto imperio, como cultura dominante, pero principalmente como forma de gobierno. Este camino abierto sirvi\u00f3 para que diferentes creencias religiosas se difundiesen r\u00e1pidamente en todo el mundo, favoreciendo el intercambio religioso, principalmente las llamadas religiones de misterio. Fue por causa de esto que la palabra sincretismo gan\u00f3 tambi\u00e9n una fuerte connotaci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Septuaginta y los primeros documentos producidos por el cristianismo, que dieron origen a los textos del Nuevo Testamento, fueron escritos en griego koin\u00e9 hablado y no en su forma culta y literaria, el griego cl\u00e1sico. Los cristianos, al asumir la LXX como texto oficial de las escrituras de los jud\u00edos, porque conten\u00edan las antiguas promesas mesi\u00e1nicas, aprovecharon ese elemento ling\u00fc\u00edstico, como fuerza comunicativa, y consiguieron llevar, para el mundo greco-romano, la fe y las ense\u00f1anzas de Jesucristo, que cumpli\u00f3 todas las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Formaci\u00f3n del Canon<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vocablo griego \u201ckan\u00f4n\u201d deriva de una palabra semita que en acadio es <em>qin<\/em>; en ugar\u00edtico es <em>qn<\/em>; en asirio es <em>qan\u00fb<\/em>; y en hebreo es <em>q\u00e2neh<\/em>. Esa terminolog\u00eda pas\u00f3 a las lenguas neolatinas a trav\u00e9s del lat\u00edn <em>canna<\/em>, que en espa\u00f1ol significa \u201cca\u00f1a o bast\u00f3n\u201d. En el Antiguo Cercano Oriente, el canon era una vara recta o barra, similar a lo que se llama de regla y que serv\u00eda de criterio, es decir, representaba una unidad de medida utilizada por alba\u00f1iles o carpinteros (cf. Ez 40,5.6.7.8). El t\u00e9rmino, en sentido metaf\u00f3rico-figurado, denotaba tambi\u00e9n una <em>regla<\/em>, una <em>norma<\/em>, un <em>grado de excelencia<\/em> o un <em>criterio-par\u00e1metro<\/em> con el cual una persona pod\u00eda juzgar si una doctrina, un raciocinio o un juicio estaba correcto, es decir, de acuerdo con la realidad. El t\u00e9rmino canon ser\u00e1 utilizado tambi\u00e9n, con ese sentido de serie o elenco, para ser aplicado a la lista de libros sagrados de los jud\u00edos y los cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista b\u00edblico, entonces, el canon indica un conjunto de escritos que jud\u00edos y cristianos consideran como normativos para la vida de fe individual y comunitaria. Al determinar el canon de sus escrituras sagradas, tanto el juda\u00edsmo como el cristianismo estaban definiendo su propia identidad de fe. El criterio fundamental para que un libro sea considerado can\u00f3nico es el reconocimiento de que fue inspirado por Dios y, por lo tanto, contiene la revelaci\u00f3n de la verdad que Dios quiso transmitir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de formaci\u00f3n del canon del Antiguo Testamento no fue igual que el del Nuevo Testamento. Los libros que componen el Pentateuco, los Libros Hist\u00f3ricos, los Libros Prof\u00e9ticos y los Libros Sapienciales pasaron por un largo proceso de redacci\u00f3n hasta llegar a su forma final. Este proceso dur\u00f3, aproximadamente, 1000 a\u00f1os para el Antiguo Testamento. Ya para el Nuevo Testamento, el proceso fue m\u00e1s breve y llev\u00f3 cerca de 150 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La elaboraci\u00f3n y aceptaci\u00f3n de nuevos libros por parte de los cristianos fue lo que llev\u00f3 a los jud\u00edos a establecer los cuatro criterios b\u00e1sicos para que un libro fuese aceptado como can\u00f3nico, al final del siglo I d.C., probablemente durante el s\u00ednodo de los antiguos rabinos realizado en Jamnia, que defini\u00f3 el canon jud\u00edo de los 39 libros que forman la Biblia hebrea. El primer criterio se refer\u00eda a la lengua, ten\u00eda que haber sido escrito en hebreo, considerada como lengua sagrada. El segundo criterio se refer\u00eda al lugar, ten\u00eda que haber sido escrito en la regi\u00f3n de Palestina. El tercer criterio se refer\u00eda a la \u00e9poca, ten\u00eda que haber sido escrito antes de las reformas emprendidas por Esdras y Nehem\u00edas, que dieron origen al juda\u00edsmo. El cuarto criterio se refer\u00eda a la conformidad con la Tor\u00e1 de Mois\u00e9s. Este era el principal criterio, pues con relaci\u00f3n al cristianismo naciente, serv\u00eda de base para refutar muchas de las afirmaciones contenidas en los escritos que formar\u00edan el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El canon de libros del Antiguo Testamento es diferente en la Biblia Hebrea, en la Biblia Griega y en la Biblia Cristiana. La primera est\u00e1 subdividida en tres bloques: Tor\u00e1, N<sup>e<\/sup>bi\u2019\u00eem y K<sup>e<\/sup>tub\u00eem. La segunda es com\u00fanmente subdividida en Legislaci\u00f3n, Historia, Po\u00e9ticos y Prof\u00e9ticos. La tercera es dividida en libros Hist\u00f3ricos, Po\u00e9ticos y Prof\u00e9ticos, pero es necesario hacer una distinci\u00f3n. La Biblia Protestante sigue el mismo canon de la Biblia Hebrea y, por eso, posee 39 libros, ya que no forman parte del canon los siguientes libros: Tob\u00edas, Judith, 1-2 Macabeos, Sabidur\u00eda, Eclesi\u00e1stico y Baruc. Adem\u00e1s de estos libros, tambi\u00e9n algunos suplementos propios de la versi\u00f3n griega, presentes en los libros de Ester y Daniel, fueron reconocidos como can\u00f3nicos por la Iglesia Cat\u00f3lica y, a partir de 1566, pasaron a ser denominados deuterocan\u00f3nicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino deuterocan\u00f3nico, aplicado a esos siete libros y suplementos, no es muy adecuado, pues, estrictamente, no significa que ellos fueron introducidos en el canon de la Iglesia Cat\u00f3lica en un segundo momento. Designa, sin embrago, aquellos libros sobre los cuales el car\u00e1cter inspirado y can\u00f3nico hab\u00eda sido puesto en duda por algunos autores cristianos de la antig\u00fcedad, entre los cuales estuvo San Jer\u00f3nimo, traductor de la Biblia para el lat\u00edn, denominada Vulgata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera carta de Pablo a los Tesalonicenses fue un escrito ocasional que inaugur\u00f3 el conjunto de los escritos que formar\u00edan el Nuevo Testamento. El evangelio seg\u00fan Marcos fue, probablemente, el primero del g\u00e9nero, seguido despu\u00e9s por Lucas, Mateo y, al final del siglo I. d.C., por Juan. Estas atribuciones, sin embrago, son posteriores a los propios escritos y se remontan a los Padres de la Iglesia que fueron, ciertamente, los responsables por determinar qu\u00e9 libros formar\u00edan parte del canon cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La canonicidad de un escrito del Nuevo Testamento puede ser admitida, en l\u00edneas generales, cuando su contenido puede ser identificado con la fe de la Iglesia primitiva. Junto con eso, el testimonio, como expresi\u00f3n del tiempo que se vincula al evento Jesucristo, fue igualmente determinante. En general, criterios externos e internos fueron formulados para definir qu\u00e9 libros formar\u00edan parte del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a los criterios externos, en primer lugar, se evoca la \u201cautoridad de los autores\u201d, mucho m\u00e1s relacionada a la Tradici\u00f3n que a evidencias hist\u00f3ricas. En segundo lugar, \u201cel tiempo privilegiado de los or\u00edgenes\u201d, es decir, el per\u00edodo apost\u00f3lico. En tercer lugar, la \u201cortodoxia de la doctrina contenida en los escritos\u201d, derivada ya sea de las ense\u00f1anzas de Jesucristo, ya sea de la autoridad transmitida a los ap\u00f3stoles. En cuarto lugar, \u201cel uso lit\u00fargico\u201d, por el cual los escritos eran proclamados p\u00fablicamente en una reuni\u00f3n oficial de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a los criterios internos, se evoca el reconocimiento de la experiencia y acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en la vivencia de la comunidad que acoge y elabora, dando una forma al contenido oral o escrito que recibe. Lo m\u00e1s importante es reconocer a la Iglesia dentro de un proceso vivo y abierto, llamado Tradici\u00f3n, que acoge y se apropia de lo que fue transmitido a trav\u00e9s de los autores reconocidamente inspirados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El canon de las Escrituras es, para la Iglesia de todos los tiempos, la verdadera y propia norma <em>non normata<\/em>, acontecida y revelada, impl\u00edcitamente, en el per\u00edodo apost\u00f3lico y elaborada, expl\u00edcitamente, en las decisiones que la Iglesia tom\u00f3 a lo largo de los siglos, principalmente a trav\u00e9s de las disposiciones y afirmaciones fruto de los Concilios Ecum\u00e9nicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6 Versiones antiguas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el t\u00e9rmino \u201cversiones\u201d se designan las diversas formas en que la Sagrada Escritura fue divulgada a lo largo de los siglos, tanto en lenguas originales como en las diversas traducciones que fueron hechas para otras lenguas. Es posible, entonces, que varias versiones tengan origen en una misma traducci\u00f3n y que diversas traducciones hayan sido realizadas a partir de una versi\u00f3n. De ah\u00ed resultan las familias textuales de la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>6.1\u00a0La versi\u00f3n aramea<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los libros sagrados fueron escritos en hebreo y as\u00ed eran le\u00eddos en las asambleas lit\u00fargicas, pero el pueblo, despu\u00e9s del exilio en Babilonia, adopt\u00f3 el arameo como lengua hablada y escrita, por ser la lengua internacional usada por los dominadores persas. De este hecho, fue necesario que los \u201ctraductores\u201d interpretaran para el arameo lo que era le\u00eddo en hebreo. Cuando se trataba de un texto de la Tor\u00e1, la traducci\u00f3n era hecha a cada vers\u00edculo. Cuando se trataba de un texto prof\u00e9tico, la traducci\u00f3n era hecha cada tres vers\u00edculos. Se puede decir que este procedimiento sinagogal fue un verdadero trabajo de traducci\u00f3n simult\u00e1nea ya en la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al inicio, esa traducci\u00f3n fue solamente oral, pero a partir del siglo I a.C., comenz\u00f3 a hacerse tambi\u00e9n por escrito, originando la versi\u00f3n targ\u00famica de la Sagrada Escritura. Existen libros en arameo de casi toda la TaNaK, excepto de los libros de Esdras, Nehem\u00edas y Daniel. Cuando los t\u00e1rgums son comparados con el Texto Masor\u00e9tico, reproducido en el C\u00f3dice de Leningrado, se notan algunas diferencias. Estas son explicadas, la mayor\u00eda de las veces, llevando en consideraci\u00f3n que, en la base de los t\u00e1rgums estar\u00eda un texto hebreo conson\u00e1ntico anterior al que se torn\u00f3 normativo a partir de Jamnia, y porque la traducci\u00f3n en arameo era libre y de car\u00e1cter explicativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>6.2 La versi\u00f3n griega<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del siglo III a.C., los jud\u00edos de la di\u00e1spora, que fueron a vivir a Alejandr\u00eda, en Egipto, preocupados con la transmisi\u00f3n de la fe y las costumbres jud\u00edas a los hijos que nac\u00edan en tierras dominadas por el helenismo, e incentivados por el rey Ptolomeo II, comenzaron un trabajo de traducci\u00f3n de la Tor\u00e1 al griego, a partir de un texto hebreo conson\u00e1ntico denominado por los estudiosos de Proto Masor\u00e9tico. Una antigua leyenda cuenta que setenta ancianos jud\u00edos de Alejandr\u00eda fueron escogidos y designados para realizar esa traducci\u00f3n. De ah\u00ed resultar\u00e1 la denominaci\u00f3n de Septuaginta para la versi\u00f3n griega de la Biblia Hebrea. Despu\u00e9s de la traducci\u00f3n de la Tor\u00e1, el trabajo continu\u00f3 y, al final del siglo I a.C., todos los libros estaban traducidos, y tambi\u00e9n surgieron otros en lengua griega que, m\u00e1s tarde, no fueron aceptados por los jud\u00edos de Jamnia, pero algunos fueron adoptados por los cristianos. Entre esos est\u00e1n los deuterocan\u00f3nicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La LXX fue fundamental para la expansi\u00f3n del cristianismo fuera de Palestina, ya que el hebreo y el arameo circunscrib\u00edan las Sagradas Escrituras solamente a los jud\u00edos. Gracias al griego, adoptado como lengua cultural en el vasto Imperio Romano, la campa\u00f1a misionera cristiana, muy favorecida por el ap\u00f3stol Pablo, pudo, en primer lugar, tornar conocida las Sagradas Escrituras de los jud\u00edos y, en segundo lugar, favoreci\u00f3 el surgimiento de los escritos que compondr\u00edan el futuro canon del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>6.3 Las versiones latinas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, el griego fuese una lengua muy apreciada. El lat\u00edn tambi\u00e9n ten\u00eda una fuerza muy grande, principalmente debido a su valoraci\u00f3n por poetas y escritores como Virgilio, C\u00edcero, Horacio y Ovidio. Con la simpat\u00eda del emperador Constantino por el cristianismo, pues su conversi\u00f3n real, como todo parece indicar, sucedi\u00f3 poco antes de su muerte, y la proclamaci\u00f3n de la religi\u00f3n cristiana como oficial para todo el Imperio Romano por el emperador Teodosio, hubo una intensa popularizaci\u00f3n del cristianismo, que ocasion\u00f3 la traducci\u00f3n de la Biblia al lat\u00edn. Varias versiones surgieron, pero la m\u00e1s importante fue la Vetus Latina que estuvo muy en boga en el norte de \u00c1frica, ya que el lat\u00edn era la lengua m\u00e1s popular. La Vetus Latina fue, probablemente, la Biblia de San Agust\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo IV d.C., San Jer\u00f3nimo recibi\u00f3 y acogi\u00f3 el pedido del Papa D\u00e1maso I para que revise la traducci\u00f3n de la Biblia al lat\u00edn, pues hab\u00eda una gran circulaci\u00f3n de versiones discordantes. La obra emprendida por San Jer\u00f3nimo qued\u00f3 conocida como Vulgata, cuja sigla es Vg. Esta traducci\u00f3n, inicialmente, no tuvo el mismo impacto que la Vetus Latina y solamente fue adoptada como versi\u00f3n oficial de la Iglesia Cat\u00f3lica Occidental (Romana) durante el Concilio de Trento (1545-1563). Su impresi\u00f3n fue patrocinada por los Papas Sixto V y Clemente VI, raz\u00f3n por la cual pas\u00f3 a ser conocida como Vulgata sixto-clementina. Dos revisiones fueron hechas despu\u00e9s del Concilio Vaticano II (1963-1965), una promovida por el Papa Pablo VI y otra por San Juan Pablo II, ambas encomendadas a los monjes de la Abad\u00eda de San Jer\u00f3nimo en Roma, y la nueva publicaci\u00f3n, considerando las investigaciones b\u00edblicas recientes y una mayor aproximaci\u00f3n al hebreo, arameo y griego, se llam\u00f3 Nueva Vulgata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>6.4 Otras versiones antiguas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las traducciones griegas y latinas, otras versiones, totales o parciales, surgieron en los primeros siglos del cristianismo en lengua siria (Peshita), egipcia (copta), armenia, etc. que todav\u00eda son usadas en la liturgia de esas ramas del cristianismo ortodoxo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7\u00a0Versiones modernas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las versiones parciales o totales de la Biblia se multiplicaron, en los \u00faltimos siglos, en un incontable n\u00famero de nuevas \u201cvulgatas\u201d en lenguas germ\u00e1nica y anglo-sajona: alem\u00e1n e ingl\u00e9s; y en lenguas neolatinas: italiano, franc\u00e9s, espa\u00f1ol, portugu\u00e9s, etc. Las versiones elaboradas por los protestantes salieron al frente y reci\u00e9n con el Papa Benedicto XIV (1757) es que las versiones cat\u00f3licas, teniendo la Vulgata como texto oficial, comenzaron a aparecer con m\u00e1s frecuencia y siempre bajo la aprobaci\u00f3n de la Santa Sede o, fuera de la Urbe, bajo la constante vigilancia de los Obispos. Tanto el antiguo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico de 1917 (can. 1391), como el nuevo C\u00f3digo de 1983 (can. 825) regularon las traducciones que, sin duda alguna, ganaron grandes est\u00edmulos en el Concilio Vaticano II, en la <em>Dei Verbum<\/em> n. 22.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto, ser\u00e1n citadas, solamente, las de mayor relevancia y que tuvieron mayor impacto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alem\u00e1n, la m\u00e1s famosa es la versi\u00f3n de Lutero, que fue la primera traducida a partir de las lenguas originales. En verdad, esa versi\u00f3n acab\u00f3 por tornarse el par\u00e1metro de unificaci\u00f3n para la futura lengua alemana oficial, ya que eran muchos los dialectos. Lutero no descuid\u00f3 su traducci\u00f3n, buscando siempre la palabra m\u00e1s adecuada, y tuvo presente tanto la Vulgata como los comentarios patr\u00edsticos de su \u00e9poca. \u00c9l us\u00f3 para el Antiguo Testamento la versi\u00f3n latina del texto hebreo hecho por Sante Pagnini, que lo dividi\u00f3 en vers\u00edculos, se sirvi\u00f3 inclusive de la ayuda de jud\u00edos y de la edici\u00f3n de Erasmo de la Septuaginta para el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del lado cat\u00f3lico, entre las varias traducciones, dos fueron muy apreciadas: la editada por Weitenauer (Augsburgo, 1783-1789) y la de Loch \u2013 Reischl (1851-1866), a partir de la Vulgata, aunque provista de un aparato cr\u00edtico, considerando las variantes del hebreo y del griego. En 1972, para el Nuevo Testamento, y en 1974, para el Antiguo Testamento, surgi\u00f3 una edici\u00f3n conjunta de la Biblia, involucrando a los obispos de Alemania, Austria, Suiza, Luxemburgo y L\u00fcttich. En 1980, esa edici\u00f3n sufri\u00f3 una revisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En anglo-saj\u00f3n, las versiones m\u00e1s conocidas y difundidas son la King James\u2019 Bible (1604), encomendada por el rey anglicano Jaime; la Authorized Version (1607-1611); la Standard Version (1881, para el NT, y 1884, para el AT); la American Standard Version (1900-1901); la Revised Standard Version (1946-1957); la New English Bible (1961-1970), fruto deseado de una reuni\u00f3n de las principales Iglesias protestantes; y la Good News Bible, que fue publicada en 1976 tanto en Londres como en Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En italiano, antes del Concilio de Trento, surgieron la Bibbia di Nicol\u00f2 Malermi y la traducci\u00f3n de Antonio Brucioli, hecha a partir de las lenguas originales. La versi\u00f3n italiana de la Vulgata fue obra de Antonio Martini, en 23 vol\u00famenes. Entre 1923-1958, surgi\u00f3 una traducci\u00f3n en italiano, editada por Alberto Vaccari y colaboradores del Pontificio Instituto B\u00edblico, a partir de las lenguas originales, con notas de cr\u00edtica textual y comentario. A partir de 1943, a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de la Enc\u00edclica <em>Divino afflante Spiritu<\/em>, de P\u00edo XII, surgieron La Sacra Bibbia, obra organizada por Garofalo y Rinaldi, y un gran n\u00famero de nuevas versiones con comentarios cient\u00edficos, entre las cuales se destaca la Nuovissima versione della Bibbia en 46 vol\u00famenes, que, en 1983, fue reunida en un \u00fanico volumen. Muchas otras podr\u00edan ser citadas, sin embargo, un destaque va para la Bibbia di Gerusalemme (1974; 1993), que trae el texto oficial de la Conferencia Episcopal Italiana, Bibbia CEI (1974), con las notas de la Bible de J\u00e9rusalem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En franc\u00e9s, la primera versi\u00f3n completa fue la Bible de Sainte Louis IX, del siglo XIII, traducida del lat\u00edn. En 1535, un primo de Calvino, Olivetano public\u00f3 una traducci\u00f3n a partir de los originales y que sirvi\u00f3 de base para futuras versiones protestantes hasta el siglo XIX. Las tres versiones completas m\u00e1s importantes fueron la Bible de J\u00e9rusal\u00e9m que, inicialmente, surgi\u00f3 en 43 vol\u00famenes (1948-1952) y, despu\u00e9s, en un \u00fanico volumen (1956); la Bible de La Pl\u00e9iade, organizada por Dhorme (1956-1959); y la Sainte Bible, dirigida por Pirot y Clamer (1935-1959). Finalmente, la Traduction Oecum\u00e9nique de la Bible (TOB), fruto de la colaboraci\u00f3n entre cat\u00f3licos y protestantes que apareci\u00f3 en 1975 y fue revisada en 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En espa\u00f1ol, hubo versiones parciales anteriores al Concilio de Trento, pero por causa de la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola, las publicaciones cat\u00f3licas y la lectura de la Biblia fueron prohibidas en lengua vulgar. Esta situaci\u00f3n dur\u00f3 hasta 1780. En contrapartida, entre los jud\u00edos y los protestantes la historia fue diferente y surgieron la Biblia de los hebreos o del Ferrara y la Biblia del Oso, que fue la primera versi\u00f3n completa en espa\u00f1ol (1567-1569) y fue traducida directamente de la versi\u00f3n hebrea de Sainte Pagnini y, ling\u00fc\u00edsticamente, supera a la Biblia del Ferrara. En el siglo XX, surgen la edici\u00f3n organizada por Nacar\u2013Colunga en Madrid (1944 y revisada en 1968); la edici\u00f3n de Bover\u2013Cantera, tambi\u00e9n en Madrid (1947 y revisada en 1962); la Sagrada Biblia de Cantera\u2013Iglesias, que es una versi\u00f3n cr\u00edtica hecha a partir de las lenguas originales (1975). De gran valor literario es la Biblia del Peregrino, en 3 vol\u00famenes, dirigida por Alonso Sch\u00f6kel (1996).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En portugu\u00e9s, hubo, desde antes del Concilio de Trento, varias iniciativas de traducci\u00f3n de la Biblia, pero que nunca llegaron a una edici\u00f3n completa en Portugal. Jo\u00e3o Ferreira de Almeida fue el primero en traducir la Biblia para la lengua portuguesa, lo hizo a partir de las lenguas originales, comenzando por el Antiguo Testamento y usando el <em>Textus Receptus<\/em>. Almeida no consigui\u00f3 traducir todo el Antiguo Testamento. En 1691, a\u00f1o de su muerte, hab\u00eda conseguido llegar hasta Ez 48,12. La traducci\u00f3n fue completada por Jacobus van den Akker en 1694. En tono comparativo, puede decirse: lo que la traducci\u00f3n de Lutero fue para el alem\u00e1n, la traducci\u00f3n de Jo\u00e3o Ferreira represent\u00f3 para el portugu\u00e9s. En los \u00faltimos treinta a\u00f1os, la traducci\u00f3n de Almeida, como es m\u00e1s conocida, recibi\u00f3 varias revisiones, dando origen a nuevas ediciones: Almeida Corrigida Fiel; Almeida Revista e Atualizada; Almeida Revista e Corrigida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la traducci\u00f3n de Almeida, la traducci\u00f3n del padre Ant\u00f4nio Pereira de Figueiredo tambi\u00e9n obtuvo una gran aceptaci\u00f3n. Entre 1778-1781 public\u00f3, en 6 vol\u00famenes, el Nuevo Testamento. Entre 1782-1790, en 17 vol\u00famenes, public\u00f3 el Antiguo Testamento. En 1819 fue publicada una versi\u00f3n en 7 vol\u00famenes y, en un \u00fanico volumen, en 1821.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Brasil, la primera traducci\u00f3n completa de la Biblia, erudita en sus caracter\u00edsticas y bien literal a partir de las lenguas originales, surgi\u00f3 en 1917; cont\u00f3 no solamente con la participaci\u00f3n de te\u00f3logos, sino tambi\u00e9n con la revisi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y literaria de Ruy Barbosa. Entre 1950 y 1990, la entonces Editorial Paulinas public\u00f3 la versi\u00f3n del padre portugu\u00e9s Mattos Soares que tradujo directamente de la Vulgata, en la d\u00e9cada de 1930. En 1976 surgi\u00f3, basada en la versi\u00f3n francesa, la edici\u00f3n de la B\u00edblia de Jerusal\u00e9m tambi\u00e9n por la entonces Editorial Paulinas, que cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de muchos especialistas. En 2002, ya por la Paulus, surgi\u00f3 la nueva edici\u00f3n de la B\u00edblia de Jerusal\u00e9m, revisada y ampliada. La B\u00edblia Sagrada, editada por la Vozes y bajo la coordinaci\u00f3n general de Ludovico Garmus, cont\u00f3 con varios biblistas y fue publicada, a partir de las lenguas originales, en 1982. En ese mismo a\u00f1o, la B\u00edblia Mensagem de Deus publicada por la Loyola. En 1990, bajo la coordinaci\u00f3n de Ivo Storniolo, fue publicada la B\u00edblia Sagrada Edi\u00e7\u00e3o Pastoral, pensada m\u00e1s para los laicos y que fue reeditada (2014) en su nueva edici\u00f3n: Nova B\u00edblia Pastoral. Finalmente, para conmemorar el jubileo de oro de la CNBB, en 2001 fue publicada la B\u00edblia CNBB; su revisi\u00f3n est\u00e1 en proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8 Biblia y Ciencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia recibi\u00f3, a partir de los resultados de la cr\u00edtica literaria, un gran n\u00famero de objeciones de los medios cient\u00edficos ligados a la Historia, a la Arqueolog\u00eda y, tambi\u00e9n, a las Ciencias Naturales. La juventud, por tener mayor acceso a los estudios, es la m\u00e1s influenciada y dispuesta a levantar banderas, cuando se deparan con docentes capaces de presentar criterios y argumentos que, a primera vista, parecen irrefutables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pocas veces, se escuchan cuestionamientos, posicionamientos y comentarios oriundos tanto de los medios acad\u00e9micos, como tambi\u00e9n populares, del tipo: \u201cLa Biblia no es una fuente confiable de historia y para la historia\u201d, innumerables estudios derivados de la Arqueolog\u00eda y de la Historia comparada de las religiones comprueban eso; o \u201cLa Biblia no dice la verdad, porque las Ciencias Naturales contradicen sus afirmaciones, principalmente sobre el origen y la evoluci\u00f3n del universo y las formas de vida, en particular la humana, sobre el planeta tierra\u201d. La discusi\u00f3n, entonces, pasa a oscilar entre mito y verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ra\u00edz de esas afirmaciones est\u00e1n, sin duda, certezas de orden cient\u00edfico, pero tambi\u00e9n est\u00e1n prejuicios o falta de informaci\u00f3n sobre la naturaleza de la Biblia. S\u00famase a eso, la dicotom\u00eda que permea muchos espacios humanos, colocando en conflicto fe y raz\u00f3n. Por un lado, se encuentran los defensores fide\u00edstas y fundamentalistas de las verdades b\u00edblicas, que ignoran los postulados de la Ciencia. Por otro lado, se encuentran los defensores de las posiciones racionalistas, iluministas y positivistas que ignoran los varios sentidos contenidos en los textos b\u00edblicos. Para ellos, la \u00fanica verdad que existe y debe ser aceptada es la verificada, que deriva de la comprobaci\u00f3n cient\u00edfica basada en la repetici\u00f3n de experiencias. En muchos casos, los dos grupos se \u201cexcomulgan\u201d rec\u00edprocamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Delante de este impase, entonces, es importante que se haga una distinci\u00f3n sobre la naturaleza de los textos b\u00edblicos y los objetos de estudio de las ciencias. As\u00ed, es posible conceder, en parte, la raz\u00f3n para ambos lados, desde que haya mutuo inter\u00e9s en buscar una posici\u00f3n equilibrada y capaz de generar di\u00e1logos provechosos, en los cuales sean respetadas las competencias. Para que eso suceda de manera oportuna y eficaz, se hace igualmente necesario que las verdades b\u00edblicas y las verdades cient\u00edficas no sean colocadas en el mismo nivel y a la misma altura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el horizonte de la Ciencia es lo desconocido y lo todav\u00eda no solucionado, por ejemplo, sobre la formaci\u00f3n de la materia y la comprensi\u00f3n de la anti-materia, del universo, por cierto, en expansi\u00f3n; el horizonte de la Biblia es el ser humano orientado para la armon\u00eda de su ser y la b\u00fasqueda de la felicidad. Cuando los dos horizontes se alinean y no se ofuscan, como en un eclipse, son superadas las incertezas e iluminadas las oscuridades de la historia del saber humano, y se proyecta luz sobre las realidades inaccesibles a la raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de facilitar ese di\u00e1logo, ya desde el siglo XIX, los estudiosos de la Biblia vieron la necesidad de aplicar a los textos metodolog\u00edas y abordajes cient\u00edficos, para alcanzar resultados m\u00e1s convincentes con respecto a su teolog\u00eda y el mensaje en ellos contenidos. El principal fue el M\u00e9todo Hist\u00f3rico-Cr\u00edtico, de \u00edndole diacr\u00f3nica, que fue asumido por los c\u00edrculos filos\u00f3ficos preocupados con establecer los textos originales de los fil\u00f3sofos de la antig\u00fcedad. Este m\u00e9todo re\u00fane una serie de procedimientos literarios, con la pretensi\u00f3n de alcanzar la g\u00e9nesis y los procesos hist\u00f3ricos existentes detr\u00e1s de los textos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, a pesar de los muchos frutos obtenidos, esta metodolog\u00eda recibi\u00f3 fuertes cr\u00edticas, porque ella sola no consigue dar cuenta de toda la problem\u00e1tica y la riqueza encerrados en los textos b\u00edblicos. Junto con esa constataci\u00f3n, los resultados obtenidos son, en muchos casos, hasta contradictorios, colocando las verdades encontradas como blanco de relevantes cuestionamientos. Esto hizo surgir, en el mundo exeg\u00e9tico-teol\u00f3gico, nuevos abordajes y metodolog\u00edas, no menos rigurosas y de \u00edndole m\u00e1s sincr\u00f3nica, mucho m\u00e1s preocupadas y enfocadas en la Biblia como literatura, mostrando que sus autores y sus reflexiones estaban plenamente insertos en el contexto del Antiguo Cercano Oriente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leonardo Agostini, PUC- Rio, Brasil. Texto original en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9 Referencias bibligr\u00e1ficas <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARTOLA, A. M. \u2013 S\u00c1NCHEZ CARO, J. M., <em>B\u00edblia e Palavra de Deus <\/em>[vol. 2]. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOSCOLO, G.,<em> La Biblia en la Historia.<\/em> Introducci\u00f3n general a la Sagrada Escritura. Bogot\u00e1: Javeriana\/San Pablo, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DUBOVSK\u00dd, P. \u2013 SONNET, J.-P. (orgs). <em>Ogni Scrittura \u00e8 ispirata: nuove prospettive sull&#8217;ispirazione biblica.<\/em> Roma: Gregorian &amp; Biblical Press; Milano: San Paolo, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LEZ ECHEGARAY, J. et alii., <em>A B\u00edblia e seu contexto<\/em> [vol. 1]. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KUCKELKORN, E. A., \u201cRepensar la Inspiraci\u00f3n B\u00edblica. Algunas observaciones y reflexiones\u201d. In: <em>Theologica Xaveriana<\/em> 62\/174 (2012) pp. 289-317.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Para profundizar m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALONSO SCH\u00d6KEL, L., <em>A Palavra Inspirada<\/em>. A B\u00edblia \u00e0 luz da ci\u00eancia da linguagem. S\u00e3o Paulo: Loyola, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">APARICIO VALLS, C. \u2013 PI\u00c9-NINOT, S. (org.), <em>Commento alla Verbum Domini.<\/em> Roma: Gregorian &amp; Biblical Press, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BENTO XVI, <em>Exorta\u00e7\u00e3o Apost\u00f3lica P\u00f3s-Sinodal Verbum Domini.<\/em> Sobre a Palavra de Deus na vida e na miss\u00e3o da Igreja. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BUZZETTI, C. \u2013 CIMOSA, M., <em>Bibbia \u2013 Parola Scritta e Spirito, Sempre<\/em>. Inspirazione delle Sacre Scriture. Roma: LAS, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONGREGAZIONE PER LA DOTTRINA DELLA FEDE, <em>L\u2019interpretazione della Bibbia nella Chiesa<\/em>. Atti del Simposio. Roma: Libreria Editrice Vaticana, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DENZINGER, H.\u2013H\u00dcNERMANN, P., <em>El Magisterio de la Iglesia.<\/em> Enchiridion Symbolorum Definitionum et Declarationum de Rebus Fidei et Morum. Barcelona: Herder, 1999; Enchiridion Biblicum. Bologna: EDB, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FABRIS, R. (org.),<em> La Bibbia nell\u2019Epoca Moderna e Contemporanea<\/em>. Bologna: EDB, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FABRIS, R. et alii., <em>Introduzione Generale alla Bibbia <\/em>[vol. 1]. Leumann: ELLE DI CI, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERNANDES, L. A., <em>A B\u00edblia e a sua Mensagem.<\/em> Introdu\u00e7\u00e3o \u00e0 leitura e ao estudo da B\u00edblia. Rio de Janeiro\/S\u00e3o Paulo: PUC-Rio\/Reflex\u00e3o, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERRARI, P. L., <em>La Dei Verbum.<\/em> Brescia: Queriniana, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FISICHELLA, R., \u201cInspira\u00e7\u00e3o\u201d. In: R. Latourelle e R. Fisichella (dir.), <em>Dicion\u00e1rio de Teologia Fundamental<\/em>. Petr\u00f3polis-RJ\/Aparrecida-SP: Vozes\/Santu\u00e1rio, 1994, pp. 483-486.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOPPES, G., Dei Verbum. Testo e coment\u00e1rio. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JO\u00c3O PAULO II, <em>Carta Enc\u00edclica \u201cFides et Ratio\u201d.<\/em> Sobre as rela\u00e7\u00f5es entre F\u00e9 e Raz\u00e3o. S\u00e3o Paulo: Paulus, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KONINGS, J., <em>A B\u00edblia, sua origem e sua leitura<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MARTINI, C. M., <em>La Parola di Dio alle origini della Chiesa<\/em>. Roma: Gregoriana, 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VV.AA.,<em> Dei Verbum:<\/em> La Bibbia nella Chiesa. In: Parola, Spirito e Vita [n. 58], 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Introducci\u00f3n 1 Revelaci\u00f3n 2 Inspiraci\u00f3n 3 Inerrancia y Veracidad 4 Lenguas b\u00edblicas 5 Formaci\u00f3n del Canon 6 Versiones Antiguas 6.1 La versi\u00f3n aramaica 6.2 La versi\u00f3n griega 6.3 Las versiones latinas 6.4 Otras versiones antiguas 7 Versiones Modernas 8 Biblia y Ciencias 9 Referencias Bibliogr\u00e1ficas Introducci\u00f3n El presente art\u00edculo aborda el recorrido y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-350","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=350"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/350\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1158,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/350\/revisions\/1158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}