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{"id":293,"date":"2015-01-02T10:47:15","date_gmt":"2015-01-02T12:47:15","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=293"},"modified":"2016-04-10T09:06:26","modified_gmt":"2016-04-10T12:06:26","slug":"etica-y-teologia-en-el-nuevo-testamento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=293","title":{"rendered":"\u00c9tica y Teolog\u00eda en el Nuevo Testamento."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Jes\u00fas y la \u00e9tica cristiana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.1 Las ra\u00edces veterotestamentarias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.2 El Maestro ejemplar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.3 El nuevo mandamiento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 La \u00e9tica del Reino en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.1 La superaci\u00f3n del legalismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.2 Una nueva forma de piedad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.3 Un camino de comuni\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 La \u00e9tica de la comunidad cristiana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.1 \u201cUn solo coraz\u00f3n y una sola alma\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.2 Solidaridad con los pobres y marginalizados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.3 La exigencia del perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 La \u00a0\u00e9tica del amor misericordioso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.1 \u201cQuien permanece en el amor, permanece en Dios\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2 \u201c!Lo m\u00e1s grande es la caridad!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.3 \u201c!Haz esto y vivir\u00e1s!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Desaf\u00edo actual<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra entrada abordamos la \u00c9tica y la Teolog\u00eda en el Antiguo Testamento, es decir, en las tradiciones del pueblo de Israel registradas en las Sagradas Escrituras. De estas tradiciones, y de lo nuevo generado por el Esp\u00edritu de Dios, brot\u00f3 la \u00e9tica de Jes\u00fas y de las comunidades cristianas del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras y los gestos de Jes\u00fas configuraron un <em>ethos<\/em> particular en el \u00e1mbito de la religiosidad de Israel. Tres palabras sintetizan su acci\u00f3n: continuidad, ruptura y superaci\u00f3n. Todo cuanto hizo y ense\u00f1\u00f3 se situaba en el \u00e1mbito de la \u00e9tica israelita, forjada a lo largo de los siglos. Se enraizaba en ella, d\u00e1ndole continuidad. As\u00ed, se coloc\u00f3 en la contramano de ciertas tendencias de la \u00e9poca, enfocadas en la sumisi\u00f3n de los dictados de la Ley, sin comulgar con el esp\u00edritu. Quiz\u00e1s los textos evang\u00e9licos induzcan a equ\u00edvoco si se toma el vocablo farisa\u00edsmo como un sin\u00f3nimo de la hipocres\u00eda y la falsedad. El Maestro Jes\u00fas es presentado en conflicto continuo con el ala legalista del movimiento farisaico, sin darse cuenta de que tambi\u00e9n exist\u00eda una vertiente diferente forjada por la piedad verdadera. Se puede afirmar que no todo fariseo lo es de la manera como se nos habla de ellos en los Evangelios. Sin embargo, Jes\u00fas quiso ir m\u00e1s all\u00e1 y presentar una manera de proceder, enteramente centrada en el querer del Padre, para ir m\u00e1s all\u00e1 de la Ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La s\u00edntesis de este intento se encuentra en Mt 5,20: \u201cYo os digo: si vuestra Justicia no fuera mayor que la de los escribas y los fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos\u201d. As\u00ed, Jes\u00fas pretendi\u00f3 forjar una \u00e9tica superior a aquella practicada por ciertos grupos, apuntando hacia el querer del Padre como absoluto en la vida del disc\u00edpulo del Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Jes\u00fas y la \u00e9tica cristiana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n cristiana abri\u00f3 nuevas perspectivas para la \u00e9tica de Israel. De forma diferente a la de los rabinos y sus escuelas que ense\u00f1aban la interpretaci\u00f3n de la Ley Mosaica, Jes\u00fas transmiti\u00f3 a los disc\u00edpulos una sabidur\u00eda de vida \u2013 una \u00e9tica \u2013 enfocada en el Reino de Dios y su justicia que deben ser buscados en primer lugar (cf. Mt 6,33). Eligi\u00f3 un m\u00e9todo existencial \u2013 \u201cAprended de m\u00ed\u201d (Mt 11,29) \u2013 para transmitir un modo de ser y de actuar con el testimonio de la vida, las palabras y los actos. El lenguaje de las par\u00e1bolas fue la manera de difundir el evangelio del Reino. \u201cNo les hablaba a no ser en par\u00e1bolas\u201d (Mc 4,34). La vida y el mundo fueron las escuelas donde los disc\u00edpulos de Jes\u00fas se confrontaban con una \u201cjusticia superior a la de los escribas y los fariseos\u201d (Mt 5,20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.1 Las ra\u00edces veterotestamentarias<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas no invent\u00f3 una nueva \u00e9tica. Fue capaz de sumergirse en las ra\u00edces de la fe de Israel y, de este tesoro, \u201cextraer cosas nuevas y viejas\u201d (Mt 13,52). Su contexto \u00e9tico-religioso exig\u00eda un cambio. La prevalencia de la mentalidad de ciertas corrientes del movimiento de los escribas y fariseos dio origen a una religi\u00f3n legalista, de donde resultaba una \u00e9tica hecha de sumisi\u00f3n a los 613 mandamientos y prohibiciones, en los que la Torah fue codificada. La religi\u00f3n y, con ella, la \u00e9tica, se convirtieron en una carga pesada, un peso aplastante, sin espacio para la libertad. Jes\u00fas denunciaba a los opositores a causa de su conducta impropia. \u201cAtan cargas pesadas y las ponen sobre los hombros de los hombres, pero ellos no se disponen a moverlas ni siquiera con un dedo\u201d (Mt 23,4). Creaban normas para los otros, sin asumirlas para s\u00ed mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, el nuevo ethos introducido por Jes\u00fas exig\u00eda de los disc\u00edpulos una profunda renovaci\u00f3n interior. La continuidad de la tradici\u00f3n de Israel conllevaba, tambi\u00e9n, discontinuidad. Jes\u00fas us\u00f3 dos par\u00e1bolas para hablar de la disposici\u00f3n para acoger la novedad de la propuesta. \u201cNadie coloca un remiendo nuevo en una ropa vieja, porque el remiendo estira la ropa y la rasgadura se vuelve m\u00e1s grande. Tampoco se coloca vino nuevo en odres viejos; por el contrario, se rompen los odres, el vino y los odres quedan inutilizados. Por lo tanto, el vino nuevo se pone en odres nuevos; as\u00ed ambos se conservan\u201d (Mt 9,16-17). Su propuesta \u00e9tica no pod\u00eda ser confundida con el legalismo farisaico. El Reino de Dios ped\u00eda una gran apertura de coraz\u00f3n para ser recibido sin reservas. Solo as\u00ed se podr\u00eda captar la novedad \u00e9tica del Maestro de Nazaret.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.2 El Maestro ejemplar<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0&#8220;<\/em>Os di el ejemplo para que, como yo hice, tambi\u00e9n vos o hag\u00e1is!\u201d (Jo 13,15). Los disc\u00edpulos eran desafiados a contemplar la forma de actuar del Maestro para inspirarse en \u00e9l. Muy diferente de los fariseos hip\u00f3critas, contra los cuales fueron alertados. \u201cHaced y observad todo cuanto os digan. Pero no imit\u00e9is sus acciones, pues dicen, pero no hacen\u201d (Mt 23,3-4). Un aprendizaje hecho como ant\u00edtesis de las lecciones de los maestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas present\u00f3 su testimonio de vida como modelo. \u201cAprended de m\u00ed, porque soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u201d (Mt 11,29). Su vida de bienaventurado (cf. Mt 5,4) se manifestaba en el trato con los peque\u00f1os y los marginalizados, con los que conviv\u00eda, al punto de irritar a los enemigos. \u201cLos fariseos y los escribas rumoreaban: \u2018Ese hombre recibe a los pecadores y come con ellos\u00b4\u201d (Lc 15,2). Y no le ahorraban apodos ofensivos: \u201ccomil\u00f3n y bebedor, amigo de los publicanos y los pecadores\u201d (Mt 11,19). Sin embargo, nada le imped\u00eda seguir el camino cuyo \u00e1pice ser\u00eda la cruz (cf. Lc 4,30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ninguna forma se sujet\u00f3 a los caprichos del liderazgo religioso. Las exterioridades estaban fuera de su inter\u00e9s. Le preocupaba primero lo que sal\u00eda del ser humano, pues \u201ceso es lo que lo vuelve impuro\u201d (Mc 7,20). All\u00ed tienen origen los m\u00e1s horrendos desv\u00edos \u00e9ticos: \u201cprostituciones, robos, asesinatos, adulterios, ambiciones desmedidas, maldades, malicia, envidia, difamaci\u00f3n, arrogancia, insensatez. Todas estas cosas malas salen de adentro del hombre y lo vuelven impuro\u201d (Mc 7,21-23). Sin un severo trabajo de educaci\u00f3n del coraz\u00f3n, cualquier conducta \u00e9tica, que provenga del compromiso cristiano, es inviable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>1.3 El nuevo mandamiento<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Antiguo Testamento conoc\u00eda dos versiones del Dec\u00e1logo (cf. Ex 20,2-17; Dt 5,6-21). Puede ser considerado la s\u00edntesis de la \u00e9tica veterotestamentaria. Son se\u00f1ales o gu\u00edas para la conducta humana, iluminada por la fe, camino para realizar en la historia la bondad de Dios. Todav\u00eda, el legalismo de su \u00e9poca exigi\u00f3 de Jes\u00fas reinterpretar, con total libertad, el Dec\u00e1logo, inclusive con el derecho de eliminar lo que le parec\u00eda ultrapasado (cf. Mt 5,21-47). Delante de s\u00ed estaba el Padre, cuyo modo de actuar motiv\u00f3 a los disc\u00edpulos a actuar de igual manera. \u201cDeb\u00e9is ser perfectos como vuestro Padre lo es \u201d (Mt 5,48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta de un fariseo permiti\u00f3 a Jes\u00fas reducir el Dec\u00e1logo a apenas dos mandamientos. \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios de todo coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todo tu esp\u00edritu. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a \u00e9ste: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas\u201d (Mt 22,37-40). As\u00ed, era posible posicionarse delante de la pluralidad de exigencias de la religi\u00f3n, donde las cosas esenciales eran equiparadas a las cosas de menor importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, ya en el final de su ministerio, Jes\u00fas resume las exigencias para los disc\u00edpulos en el nuevo mandamiento correspondiente al amor mutuo. \u201cOs doy un mandamiento nuevo: amaros los unos a los otros. Como yo os am\u00e9, amaros tambi\u00e9n los unos a los otros. En esto reconocer\u00e1n a todos los que sois mis disc\u00edpulos, si ten\u00e9is amor los unos por los otros\u201d (Jo 13,34-35; cf. 1Jo 2,7-8). O, entonces, \u201c\u00c9ste es mi mandamiento: amaros los unos a los otros como yo os am\u00e9\u201d (Jo 15,12). La se\u00f1al distintiva de la \u00e9tica cristiana es la capacidad de establecer v\u00ednculo de caridad en las relaciones interpersonales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detalle: el ejemplo inspirador es la oblaci\u00f3n de Jes\u00fas en la cruz, como prueba insuperable de amor. \u201cNadie tiene m\u00e1s amor que aquel que da la vida por sus amigos\u201d (Jo 15,13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 La \u00e9tica del Reino en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la perspectiva del Reino, el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a sintetiza la \u00e9tica del disc\u00edpulo. Mt 5-7 re\u00fane ense\u00f1amientos de Jes\u00fas con paralelos en Marcos y Lucas, en contextos diferentes. Este catecismo del discipulado esboza, en grandes l\u00edneas, el actuar de quien opt\u00f3 por centrar la vida en el querer del Padre, en los pasos de Jes\u00fas. Puede ser llamado de Tor\u00e1 (instrucci\u00f3n, ense\u00f1anza) cristiana, pues no pretende ser una ley, en el sentido jur\u00eddico del t\u00e9rmino y, s\u00ed, una orientaci\u00f3n, un proyecto de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.1 La superaci\u00f3n del legalismo<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Maestro Jes\u00fas ense\u00f1a a los disc\u00edpulos a colocarse delante de la Ley con libertad de coraz\u00f3n, interpret\u00e1ndoles las exigencias bajo el prisma de la voluntad original del Padre. Las relecturas de algunos mandamientos del Dec\u00e1logo sirven de ejemplo para el trato con los dem\u00e1s y de toda y cualquier otra ley. El Disc\u00edpulo aprende a superar la materialidad de la letra para llegar al esp\u00edritu del mandamiento. <em>No matar<\/em> va m\u00e1s all\u00e1 de la eliminaci\u00f3n f\u00edsica del otro. La lengua puede volverse un arma mort\u00edfera, capaz de herir mortalmente al semejante (cf. Mt 5,21-26). El <em>divorcio<\/em>, permitido por la religi\u00f3n de la \u00e9poca, debe ser rechazado por configurarse como una falta de respeto a las mujeres (cf. Mt 5,31-33; 19,1-19). El <em>adulterio<\/em> se comete en el coraz\u00f3n con una mirada libidinosa (cf. Mt 5,27-30). El <em>juramento en falso<\/em> debe ser abolido de la vida del disc\u00edpulo (cf. Mt 5,33-37). La llamada ley del tali\u00f3n <em>\u2013 ojo por ojo y diente por diente \u2013<\/em> ser\u00e1 substituida por la ley del perd\u00f3n y de la solidaridad (cf. Mt 5,38-42). Una \u00faltima ilustraci\u00f3n: \u00a0<em>amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo<\/em> ser\u00e1 substituido por el amor y por la oraci\u00f3n en favor de los enemigos y perseguidores (cf. Mt 5,43-47; 5,11-12). El disc\u00edpulo se recusa a interpretar la Ley al pie de la letra, para no caer en el legalismo contrario a lo que quiere el Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La referencia de la acci\u00f3n del disc\u00edpulo es el Padre. \u201cDeb\u00e9is ser perfectos como vuestro Padre es celeste y perfecto\u201d (Mt 5,48) y la orientaci\u00f3n del Maestro Jes\u00fas. Teniendo la forma de actuar del Padre como referencia, el disc\u00edpulo estar\u00e1 en buen camino. El Padre no hace distinci\u00f3n entre las personas. Por eso \u201chace nacer su sol de la misma forma sobre los malos y los buenos y tambi\u00e9n caer la lluvia sobre los justos y los injustos\u201d (Mt 5,46). Quien se deja guiar por el Padre, actuar\u00e1 inspirado en \u00e9l. Esa es la forma de alcanzar un modo de vida \u2013 \u201cjusticia\u201d \u2013 superior a la de los escribas y los fariseos (cf. Mt 5,20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.2 Una nueva forma de piedad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vertiente de la \u00e9tica del disc\u00edpulo es la dimensi\u00f3n religiosa. Por preocuparse con el reconocimiento ajeno, cierta corriente del faraisaismo practicaba los actos de piedad sin cualquier profundidad. La religiosidad exterior escond\u00eda el interior lleno de malicia. Jes\u00fas denunci\u00f3 con vigor prof\u00e9tico tal esquizofrenia religiosa. \u201c\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas! Sois semejantes a los sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bellos, pero por dentro est\u00e1n llenos de huesos muertos y de toda podredumbre. As\u00ed tambi\u00e9n vosotros: por fuera parec\u00e9is justos a los hombres, pero por dentro est\u00e1is llenos de hipocres\u00eda y de inequidad\u201d (Mt 23,27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El disc\u00edpulo del Reino est\u00e1 orientado a dar <em>limosna<\/em> de la manera m\u00e1s discreta posible (cf. Mt 6,1-4). Nada de sonar la trompeta y llamar la atenci\u00f3n para s\u00ed, con el deseo secreto de ser elogiado. La regla de actuar es: \u201cQue no sepa tu mano izquierda lo que hace tu mano derecha\u201d (v. 3). \u00a1Esta es la \u00e9tica de la discreci\u00f3n! La pr\u00e1ctica de la <em>oraci\u00f3n<\/em> sigue la misma l\u00ednea (cf. Mt 6, 5-6). Ser\u00e1 hecha en el secreto del cuarto, con las puertas cerradas, para evitar que alguien vea al disc\u00edpulo en di\u00e1logo con el Padre. Por fin, al hacer <em>ayuno<\/em>, evitar\u00e1 cualquier se\u00f1al exterior de auto-punici\u00f3n f\u00edsica, que desfigure el rostro (cf. Mt 6,16-18). Antes, la cabeza en alto y el rostro lavado despejar\u00e1n cualquier indicio de ayuno. Solo el Padre conocer\u00e1 la disposici\u00f3n interior del disc\u00edpulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.3 Un camino de comuni\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien situado en la tradici\u00f3n religiosa de Israel, Jes\u00fas se coloca al servicio de la reconstrucci\u00f3n del proyecto del Padre para la humanidad. Por eso, se\u00f1alar\u00e1 a los disc\u00edpulos un camino de comuni\u00f3n y de fraternidad, motiv\u00e1ndolos a eliminar los focos de divisi\u00f3n y de enemistad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Maestro los exhorta a rechazar el materialismo que genera en los corazones la sed de poseer y acumular, sin cualquier preocupaci\u00f3n por compartir (cf. Mt 6,19-21). Este tesoro enga\u00f1oso puede ser perdido en un pestaneo. Solo los pobres de esp\u00edritu son capaces de transitar el camino se\u00f1alado por el Maestro (cf. Mt 5,3), de estar siempre al servicio de Dios y jam\u00e1s del dinero (cf. Mt 6,24). El disc\u00edpulo tambi\u00e9n es exhortado a tener cuidado con la mirada, la puerta por donde pueden entrar en su coraz\u00f3n tantos sentimientos deshumanizantes\u00a0 (cf. Mt 6,24). Le cabe ser \u201cpuro de coraz\u00f3n\u201d (cf. Mt 5,8). La \u00e9tica del Reino exige del disc\u00edpulo cultivar la virtud de la autocr\u00edtica para estar a la altura para criticar al hermano o a la hermana de la comunidad. La hipocres\u00eda de ver la paja en el ojo del pr\u00f3jimo, sin darse cuenta de la traba que est\u00e1 en el propio ojo, es incompatible con el deseo de vivir concentrado en el Padre. De all\u00ed proviene la orden de no juzgar para no ser juzgado (cf. Mt 7,1-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos orientaciones de vida son fundamentales para el disc\u00edpulo del Reino. La primera es: \u201cBuscad, en primer lugar, el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas ser\u00e1n acrecentadas a vosotros\u201d (Mt 6,33). El foco de la \u00e9tica es el Padre y su Reino. Todas las acciones resultar\u00e1n de esta l\u00ednea teol\u00f3gica. La segunda es: \u201cTodo aquello que quer\u00e9is que los hombres os hagan, hacedlo vosotros a ellos, pues \u00e9sta es la Ley y los Profetas\u201d (Mt 7,12). La mirada fija en Dios est\u00e1 igualmente fija en el pr\u00f3jimo. Sin embargo, en una perspectiva peculiar: el disc\u00edpulo desea para s\u00ed lo mismo que desea para el semejante. La mirada dirigida al otro determinar\u00e1 lo que es bueno para s\u00ed. Nada puede desear para s\u00ed, sin antes preguntarse si corresponde a lo que desea para el otro. Nada puede desear para s\u00ed, sin desear tambi\u00e9n para el otro. Nada puede desear para el otro, sin que tambi\u00e9n sea deseable para s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 La \u00e9tica de la comunidad cristiana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el seno de la tradici\u00f3n de Israel, la \u00e9tica cristiana es comunitaria por naturaleza. Se piensan a los individuos en sus relaciones interpersonales, jam\u00e1s como seres solitarios. Por el otro lado, a lo largo de su ministerio, Jes\u00fas lanz\u00f3 la semilla de lo que habr\u00edan de ser las comunidades cristianas. Su proyecto \u00e9tico supon\u00eda los disc\u00edpulos del Reino unidos en comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 \u201cUn solo coraz\u00f3n y una sola alma\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras comunidades de los disc\u00edpulos y las disc\u00edpulas de Jes\u00fas llamaban la atenci\u00f3n por la pr\u00e1ctica de la solidaridad (cf. At 2,44-47). \u00a0La adhesi\u00f3n a la fe los llevaba a colocar todo en com\u00fan, al punto de deshacerse de sus propiedades, pensando \u201cen las necesidades de cada uno\u201d (v. 45). El crecimiento de la comunidad se daba por su modo de vivir. La fraternidad solidaria se convert\u00eda en un proyecto de vida atrayente para quien buscaba un modo de vida alternativo al que se conoc\u00eda en el ambiente jud\u00edo y en el ambiente romano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una met\u00e1fora sugestiva describe la vida de los primeros cristianos. \u201cLa multitud de los que hab\u00edan cre\u00eddo era un solo coraz\u00f3n y una sola alma\u201d (At 4,32a). Sin romanticismo, sacaban las consecuencias pr\u00e1cticas de este estilo de vida. \u00a1Siempre en la l\u00ednea de la solidaridad! \u201cNadie consideraba exclusivamente suyo lo que pose\u00eda, porque todo entre ellos era com\u00fan\u201d (At 4,32b). La comunidad se organizaba en funci\u00f3n de las necesidades de sus miembros, para que no hubiese necesitados. \u201cDe hecho, los que pose\u00edan terrenos o casas, vendi\u00e9ndolos, tra\u00edan los valores de las ventas, y los dispon\u00edan a los pies de los ap\u00f3stoles. Se distribu\u00eda, entonces, a cada uno seg\u00fan sus necesidades\u201d (At 4,34-35). \u00a1La fe se desdoblaba en la \u00e9tica de la caridad!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.2 La solidaridad con los pobres y los marginalizados<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta de Tiago es un sumario importante de la \u00e9tica cristiana. Un t\u00f3pico importante de su catequesis llama la atenci\u00f3n debida a los pobres y los marginalizados. No se admite que un pobre sea discriminado en la asamblea de la comunidad (cf. Tg 2,1-9). Se enga\u00f1a quien ofrece al rico un lugar confortable y manda al pobre a sentarse debajo de los pies de los ricos (v. 3). Esta manera de actuar desagrada a Dios, quien \u201celigi\u00f3 a los pobres de bienes en este mundo para ser ricos en la fe y herederos del Reino que prometi\u00f3 a aquellos que lo aman\u201d (v. 5). Tiago anuncia la ingenuidad de quien elogia a los ricos opresores y blasfemadores que \u201clos arrastran a los tribunales\u201c(v. 6). La falta de respeto a los pobres atrae la ira de Dios, pues, al hacer acepci\u00f3n de personas, se comete pecado y se incurre en la condenaci\u00f3n de la Ley, por transgresi\u00f3n (v. 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiago establece una estrecha relaci\u00f3n entre la fe y las obras (cf. Tg 2,14-26). La fe se vuelve imprestable, si no se expresa en acciones a favor de los m\u00e1s pobres. \u00a1No tendr\u00e1 valor salv\u00edfico! De nada sirve ir al encuentro de un hermano o de una hermana carente de vestimentas y alimentos con augurios dispensables \u2013 \u201cId en paz, calentaros e saciaros!\u201d (v. 16a) \u2013 sin \u201cdarles lo necesario para su manutenci\u00f3n\u201d (v. 16b). La solidaridad cristiana tiene un valor salv\u00edfico cuando supera la piedad vac\u00eda y se dirige hacia la acci\u00f3n movida por la fe. Es la \u00e9tica verdadera que, por la mediaci\u00f3n del pr\u00f3jimo necesitado, genera una comuni\u00f3n con el Padre del cielo (cf. Mt 25,31-36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.3 La exigencia del perd\u00f3n y de la reconciliaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El binomio perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n es indispensable en la \u00e9tica comunitaria cristiana. Por m\u00e1s que los disc\u00edpulos del Reino se esfuercen, jam\u00e1s ser\u00e1 descartada la posibilidad de romper las relaciones. Esto puede ser inevitable. Mientras tanto, no se puede tolerar la enemistad y el conformismo frente a los v\u00ednculos rotos. \u00a1La comuni\u00f3n fraterna es una exigencia sin excusas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Padre no puede soportar el culto de quien est\u00e1 enemistado con alg\u00fan hermano. \u201cVete primero a reconciliarte con tu hermano\u201d (Mt 5,24) es la exigencia para el culto agradable a Dios. Sin esta condici\u00f3n preliminar, el culto perder\u00e1 la raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien \u201cno perdone, de coraz\u00f3n, a su hermano\u201d (Mt 18,35) ser\u00e1 reo de castigo divino. Al final, cada vez que se perdona apenas se comparte con el pr\u00f3jimo el perd\u00f3n recibido del Padre del cielo. La par\u00e1bola del deudor que se muestra implacable ilustra este elemento de la \u00e9tica cristiana (cf. Mt 18,23-35). El perd\u00f3n del disc\u00edpulo del Reino corresponde al repartir el perd\u00f3n incalculable recibido del Padre, ilustrado en la par\u00e1bola de la cancelaci\u00f3n de una deuda de diez mil talentos, sin cualquier exigencia de resarcimiento. El perd\u00f3n concedido al hermano es irrisorio, comparado al perd\u00f3n recibido de Dios. \u201cCien denarios\u201d es nada frente a los \u201cdiez mil talentos\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El perd\u00f3n reconciliador, en la \u00e9tica cristiana, no tiene l\u00edmites. El disc\u00edpulo del Reino es desafiado a perdonar siempre. El di\u00e1logo entre Pedro y Jes\u00fas aclara este punto sobre el modo con el que debe proceder aquel que adhiere al Reino. \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces debo perdonar al hermano que peca contra m\u00ed? \u00a1Hasta siete veces!\u201d fue la pregunta levantada por Pedro (Mt 18,21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El disc\u00edpulo propone como par\u00e1metro el m\u00e1ximo de venganza aludido en el Antiguo Testamento (cf. Gn 4,24). El Maestro abre la\u00a0 perspectiva del perd\u00f3n ilimitado. \u201cNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete\u201d (Mt 18,22). El Maestro quiso decir: \u201c\u00a1Siempre!\u201d Esta es la forma m\u00e1s conveniente de \u201cser misericordioso como el Padre es misericordioso\u201d\u00a0 (Lc 6,36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>4 La \u00e9tica del amor misericordioso<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor-\u00e1gape es la piedra angular de la \u00e9tica cristiana. Todo parte de \u00e9l y se direcciona hacia \u00e9l. Quiz\u00e1s, sea \u00e9sta la originalidad del ense\u00f1amiento \u00e9tico de Jes\u00fas, al apuntar a un eje vertebral de la acci\u00f3n de los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas del Reino, de forma a dar unidad a todo lo que hacen. Una frase de San Agust\u00edn resume bien este vector del accionar cristiano: \u201c\u00a1Ama y haz lo que quieras!\u201d En el presupuesto de existir el amor, cualquier acci\u00f3n en favor del pr\u00f3jimo ser\u00e1 bienvenida, por buscar siempre el bien. Sin el \u201cama\u201d, el otro puede convertirse en un objeto en manos de los individuos sin escr\u00fapulos. \u00a1El amor hace todo ser diferente!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.1 \u201cQuien permanece en el amor, permanece en Dios\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritos joaninos insisten en la primac\u00eda del amor en la vida del cristiano, pues \u201cDios es amor\u201d. Por lo tanto, \u201c\u00a1aquel que permanece en el amor permanece en Dios y Dios permanece en \u00e9l!\u201d (1Jo 4,16). Teolog\u00eda y \u00e9tica se funden en una unidad existencial, expresada en cada gesto o palabra del disc\u00edpulo del Reino. As\u00ed, el acto de fe se vuelve verdadero en el acto de amor fraterno. Por el contrario, el acto de amor-fraterno es la expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de la fe, sin posibilidad de equivocarse. La pr\u00e1ctica de la caridad revela la comuni\u00f3n del disc\u00edpulo con Dios, pues Dios se hace presente y vuelve posible el acto de amor. Sin la presencia divina, la caridad queda imposibilitada, ya que el individuo es abandonado a s\u00ed mismo, siendo incapaz de superar los l\u00edmites del ego\u00edsmo, ra\u00edz de la maldad y de las injusticias cometidas contra el semejante, siendo los d\u00e9biles y los indefensos las primeras v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El verbo griego <em>m\u00e9n\u014d<\/em>, traducido como permanecer, significa habitar, vivir. Esto permite descubrir una rica sem\u00e1ntica en la afirmaci\u00f3n joanina. El amor-\u00e1gape posibilita al disc\u00edpulo \u201cvivir en Dios\u201d y \u201ca Dios vivir en \u00e9l\u201d. Si el disc\u00edpulo vive en Dios y Dios en \u00e9l, solo podr\u00e1 actuar movido por el amor. \u201cEl ego\u00edsmo jam\u00e1s tendr\u00e1 lugar en su coraz\u00f3n\u201d. Esto solo ser\u00e1 posible el d\u00eda en que cambie de morada. En otras palabras, si llega a abrazar una \u00e9tica contraria al proyecto del Reino, anunciado por Jes\u00fas.<\/p>\n<p><em><strong>4.2 \u201c\u00a1Lo m\u00e1s grande es la caridad!\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paulo, escribiendo a la comunidad de Corinto, indica \u201cun camino que ultrapasa a todos\u201d (1Cor 12,31): \u00a1el camino del amor-\u00e1gape! Sirvi\u00e9ndose del lenguaje po\u00e9tico, presenta un proyecto de vida \u00e9tica de elevado tenor, donde todas las acciones humanas se basan en el amor que, el final de cuentas, ser\u00e1 la \u00fanica cosa que permanecer\u00e1 en la relaci\u00f3n del ser humano con Dios. El \u201chimno a la caridad\u201d es la perla de los escritos neo-testamentarios (cf. 1Cor 13,1-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos t\u00f3picos llaman la atenci\u00f3n. Paulo se refiere a la posibilidad de tener \u201ctoda la fe, al punto de transportar monta\u00f1as\u201d; sin caridad, sin embargo, \u201dnada ser\u00eda\u201d (v. 2). No es f\u00e1cil pensar \u201ctoda la fe\u201d desprovista de caridad. \u00bfQu\u00e9 fe ser\u00eda? Todav\u00eda m\u00e1s espantosa es la eventualidad de alguien distribuir todos sus bienes a los hambrientos y entregar su cuerpo a las llamas, sin ser motivado por la caridad (v. 3). \u00bfNo ser\u00edan actos heroicos de m\u00e1xima oblaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo pensarlos al margen de la caridad? El ap\u00f3stol parece servirse de un lenguaje paradoxal para llamar la atenci\u00f3n para el valor supremo de la caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor-\u00e1gape tiene muchos rostros: paciencia, servicialidad, gentileza, esperanza, tolerancia. Por otro lado, no cultiva la envidia, la ostentaci\u00f3n, el orgullo, la irritabilidad ni el rencor. No es inconveniente; deja de lado el inter\u00e9s personal; se entristece con injusticia, pero se alegra con la verdad (v. 4-7). \u00a1La vida virtuosa es fruto del amor-\u00e1gape! Dejarse guiar por \u00e9l corresponde a la actitud m\u00e1s sensata del cristiano. En el ocaso de la vida, el amor-\u00e1gape despuntar\u00e1 como la virtud m\u00e1s preciosa del cristiano. Aun permaneciendo la fe y la esperanza, m\u00e1s grande que estas dos, es la caridad (v. 13).<\/p>\n<p><strong><em>4.3 \u201c\u00a1Haz esto y vivir\u00e1s!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La par\u00e1bola del buen samaritano contiene un ense\u00f1anza esencial para la \u00e9tica cristiana: la misericordia debe ser radical (cf. Lc 10,25-37). La cuesti\u00f3n de fondo es la pregunta del doctor de la Ley Mosaica, dirigida a Jes\u00fas: \u201c\u00bfQu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna?\u201d (v. 25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia contada para explicar \u201c\u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d contiene dos personajes que, vinculados a Dios por sus funciones, practican una religi\u00f3n sin entra\u00f1as de misericordia. El sacerdote y el levita pasaron insensibles a lo largo al depararse con un hombre ca\u00eddo al margen del camino (v. 31-32). La necesidad del pr\u00f3jimo no les toca el coraz\u00f3n. \u00a1Dios les basta! \u00bfSer\u00e1?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el extremo opuesto a la relaci\u00f3n con Dios en la visi\u00f3n de los jud\u00edos, un samaritano es introducido en la historia. Era bien conocida la hostilidad de los jud\u00edos en relaci\u00f3n a los samaritanos (cf. Jo 4, 9). Exactamente un samaritano se depara con el hombre desnudo, golpeado y abandonado semimuerto (v. 30). La gran posibilidad de ser un jud\u00edo ya ser\u00eda motivo para dejarlo all\u00ed, sin importar cu\u00e1l ser\u00eda su suerte. Pero la carencia del ser humano que tiene delante de s\u00ed le ocupa toda su atenci\u00f3n. \u00a1Una casacada de expresiones de misericordia se sucede!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLleg\u00f3 junto a \u00e9l, lo vio y se conmovi\u00f3 de compasi\u00f3n\u201d (v. 33). Es el comienzo de todo\u201d El samaritano qued\u00f3 afectado por el hombre ca\u00eddo. La afectaci\u00f3n le toc\u00f3 las entra\u00f1as, al punto de no dejarlo impasible. Antes que eso, lo motiv\u00f3 a actuar, sin interponer dificultades. \u201cSe aproxim\u00f3, cuid\u00f3 de sus llagas, derramando aceite y vino, despu\u00e9s lo coloc\u00f3 en su propio animal, lo condujo a la posada y lo cuid\u00f3. Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y se los dio al pasadero diciendo: \u201ccuida de \u00e9l, \u00a0y lo que se gaste de m\u00e1s, a mi regreso os pagar\u00e9\u201d (v. 34-35). El samaritano agot\u00f3 todas las posibilidades de mostrarse solidario con el hombre desacreditado en su dignidad. \u00a1Fue misericordioso hasta el extremo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra de Jes\u00fas al maestro de la Ley se aplica a todos los que se hacen disc\u00edpulos del Reino, al seguir al Maestro de Nazaret:\u201d Id, y haz t\u00fa tambi\u00e9n lo mismo\u201d (v. 37). La vivencia radical de la misericordia, que se hace solidaria con las carencias del hermano sufridor, es la quintaesencia de la \u00e9tica cristiana, camino de la comuni\u00f3n con el Padre, revelado por Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>5 Desaf\u00edo actual<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos y cristianas de Am\u00e9rica Latina se deparan con el desaf\u00edo de vivir la fe, con densidad \u00e9tica, en un Continente marcado por la injusticia, con sus muchos rostros de pobreza, miseria, desigualdad, violencia, muerte y corrupci\u00f3n. Decirse adorador o adoradora del Dios de Jes\u00fas Cristo, esquivando el conflicto con el hermano o la hermana cuyos derechos les son negados, corresponde a rechazar con la vida (\u00e9tica) al que profesa con la fe (teolog\u00eda). Las palabras del Maestro de Nazaret contin\u00faan a sonar como aguij\u00f3n, al despertarles la conciencia: \u201cNi todo aquel que me dice \u2018Se\u00f1or, Se\u00f1or\u2019 entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos, pero s\u00ed aquel que practique la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d (Mt 7,21). \u00bfCu\u00e1l es la voluntad del Padre celeste sino el que vivamos la caridad, \u201cplenitud de la Ley\u201d (Rm 13,10)?<\/p>\n<p><em>Jaldemir Vit\u00f3rio, SJ,<\/em> FAJE, Brasil. Texto original en Portugu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>6 Referencias bibliogr\u00e1ficas<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>ADRIANO, J., A caridade e a \u00e9tica da vida, <em>Revista de Cultura Teol\u00f3gica <\/em>9 (2001) 37-59.<\/p>\n<p>BARROS, M., \u00c9tica e solidariedade na B\u00edblia, <em>Magis Cadernos de F\u00e9 e Cultura<\/em> 2 (1994) 109-132.<\/p>\n<p>HARRINGTON, D., <em>Jesus e a \u00e9tica da virtude: <\/em>construindo pontes entre os estudos do Novo Testamento e a teologia da moral. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2006.<\/p>\n<p>MATERA, F. J., <em>\u00c9tica do Novo Testamento<\/em>: os legados de Jesus e de Paulo. S\u00e3o Paulo: Paulus, 1999.<\/p>\n<p>Pontif\u00edcia Comiss\u00e3o B\u00edblica, <em>B\u00edblia e Moral: ra\u00edzes b\u00edblicas do agir crist\u00e3o. <\/em>S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Jes\u00fas y la \u00e9tica cristiana 1.1 Las ra\u00edces veterotestamentarias 1.2 El Maestro ejemplar 1.3 El nuevo mandamiento 2 La \u00e9tica del Reino en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a 2.1 La superaci\u00f3n del legalismo 2.2 Una nueva forma de piedad 2.3 Un camino de comuni\u00f3n 3 La \u00e9tica de la comunidad cristiana 3.1 \u201cUn [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-293","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/293","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=293"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/293\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1185,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/293\/revisions\/1185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}