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{"id":2761,"date":"2022-12-30T11:31:17","date_gmt":"2022-12-30T14:31:17","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2761"},"modified":"2023-04-06T14:47:12","modified_gmt":"2023-04-06T17:47:12","slug":"los-padres-capadocios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2761","title":{"rendered":"Padres Capadocios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Indice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 \u00bfQui\u00e9nes son los Padres Capadocios?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 \u00bfPor qu\u00e9 son tan importantes?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Principales aportes teol\u00f3gicos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.1 El fin de la controversia arriana<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.2 Aportes a la cristolog\u00eda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.3 La contribuci\u00f3n a la m\u00edstica<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.4 Ex\u00e9gesis<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Hombres de la iglesia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 El monacato<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusiones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente texto propone una iniciaci\u00f3n general a los Padres Capadocios. Comienza con una breve presentaci\u00f3n biogr\u00e1fica de cada uno, luego se\u00f1ala por qu\u00e9 son importantes dentro de la Iglesia y la teolog\u00eda cristiana en su conjunto, tanto en Oriente como en Occidente. En un tercer momento, se presentan los aportes teol\u00f3gicos de cada uno, tanto en la controversia que sigui\u00f3 a la soluci\u00f3n de Nicea al problema del arrianismo, como en la elucidaci\u00f3n de cuestiones cristol\u00f3gicas, en la reflexi\u00f3n sobre la m\u00edstica cristiana y en el desarrollo de la ex\u00e9gesis. En un cuarto momento se indica la contribuci\u00f3n de los tres Capadocios a la organizaci\u00f3n de la Iglesia y, en el quinto, al monaquismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 \u00bfQui\u00e9nes son los Padres Capadocios?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el t\u00e9rmino \u201cPadres Capadocios\u201d se indican tres obispos del siglo IV: <strong>Basilio de Cesarea<\/strong> (de Capadocia) (\u2020379), tambi\u00e9n conocido como Basilio Magno; su amigo <strong>Gregorio de Nacianzo<\/strong> (\u2020389), conocido en el Oriente cristiano con el sobrenombre de \u201cel Te\u00f3logo\u201d; y el hermano de Basilio, <strong>Gregorio de Nisa<\/strong>(\u2020 despu\u00e9s de 394). El t\u00e9rmino \u201cCapadocios\u201d hace referencia a la regi\u00f3n de donde eran originarios, Capadocia, regi\u00f3n oriental de la pen\u00ednsula de Anatolia, actual Turqu\u00eda. La costumbre de mencionarlos juntos testimonia la percepci\u00f3n que la Iglesia ha tenido siempre de su uni\u00f3n y unidad de acci\u00f3n, ya sea en el campo teol\u00f3gico o en el campo de la acci\u00f3n pol\u00edtica eclesi\u00e1stica de enfrentamiento a las etapas finales de la controversia arriana. Tras la reforma conciliar, la liturgia latina celebra a Basilio y a Gregorio Nacianceno en un solo d\u00eda, el 2 de enero, mientras que el nombre de Gregorio de Nisa se encuentra en el Martirologio Romano el 10 de enero, donde, por cierto, se encontraba tambi\u00e9n en el Martirologio antes de la Reforma. Es la misma fecha del calendario bizantino. Cabe se\u00f1alar que en el calendario bizantino (gregoriano), Basilio y Gregorio Nacianceno, adem\u00e1s de su fiesta espec\u00edfica (1 de enero y 25 de enero respectivamente) tambi\u00e9n se celebran en la fiesta de los Tres Santos Doctores, el 30 de enero, junto con Juan Cris\u00f3stomo. El culto lit\u00fargico del Niceno aparece m\u00e1s tarde que el de su hermano y el del Nacianceno: la menci\u00f3n m\u00e1s antigua que conocemos est\u00e1 en la versi\u00f3n georgiana del <em>Leccionario de Jerusal\u00e9n<\/em> (siglo VII), en el d\u00eda 23 de agosto. Probablemente no se pueden excluir como causa algunas posiciones teol\u00f3gicas de Gregorio de Nisa, que parec\u00edan demasiado origenianas (aunque se discuta sobre la verdadera idea nicena de apocat\u00e1stasis). Adem\u00e1s, la condena de Or\u00edgenes, en 553, probablemente influy\u00f3 en el tard\u00edo surgimiento del culto lit\u00fargico del Niceno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 \u00bfPor qu\u00e9 son tan importantes?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcilmente se puede subestimar la importancia de estas tres figuras para la historia y la teolog\u00eda de la iglesia. As\u00ed escribe M. Simonetti:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Basilio, Gregorio de Nacianceno y Gregorio de Nisa, la fusi\u00f3n entre el profundo sentir cristiano y la <em>paideia <\/em>griega es total y se realiza al m\u00e1s alto nivel, ya sea de la espiritualidad cristiana o de la formaci\u00f3n cl\u00e1sica. De alta extracci\u00f3n social, educados de la manera m\u00e1s tradicionalmente refinada y completa y, al mismo tiempo, criados en ambientes profundamente cristianos, realizaron el ideal de un cristianismo culto, que supo aceptar todo lo que era v\u00e1lido del helenismo, sin desfigurar las l\u00edneas maestras del mensaje cristiano, en una s\u00edntesis que quedar\u00eda como paradigm\u00e1tica para la cristiandad oriental. (SIMONETTI, 1990, p. 89)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia de Basilio y de Gregorio Niceno es, efectivamente, uno de los primeros ejemplos de familias ya cristianas desde varias generaciones, con gran riqueza econ\u00f3mica y cultural y que participaron de la historia de la evangelizaci\u00f3n en su propia regi\u00f3n, incluso dando testimonio personal durante las persecuciones.\u00a0 Su teolog\u00eda, por lo tanto, es de particular inter\u00e9s, entre otras razones, porque es uno de los primeros productos de personas educadas en la m\u00e1s cl\u00e1sica <em>paideia <\/em>griega, pero, al mismo tiempo, formadas en un ambiente que hab\u00eda sido cristiano durante mucho tiempo. Basilio y Gregorio de Nacianzo estudiaron juntos en Atenas, que todav\u00eda era la capital de la cultura en ese momento. Basilio luego se traslad\u00f3 a Constantinopla, donde, seg\u00fan el testimonio del Niceno, fue disc\u00edpulo del famoso rector Libanio. Basilio nos dejar\u00e1 una importante obra, conocida bajo varios nombres, siendo el m\u00e1s com\u00fan el <em>Discurso a los j\u00f3vene<\/em>s, en el que muestra c\u00f3mo el estudio de los cl\u00e1sicos, hecho <em>cum grano salis<\/em> ciertamente, no s\u00f3lo no es peligroso para la fe, sino que llega incluso a ser proped\u00e9utico para el posterior estudio de la Sagrada Escritura y de la teolog\u00eda. Gregorio de Nacianzo es un literato muy fino y un rector muy capaz, y sus obras, tanto teol\u00f3gicas como literarias, muestran su cultura y su refinado gusto literario cl\u00e1sico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de estar ligada a la evangelizaci\u00f3n de Capadocia, la familia de Basilio y del Niceno es, tambi\u00e9n, una familia que ha dado a la Iglesia un n\u00famero impresionante de santos. La abuela de Basilio, Macrina Senior, fue disc\u00edpula de Gregorio Taumaturgo (m\u00e1rtir, celebrado el 2 de marzo) quien fue, a su vez, disc\u00edpulo de Or\u00edgenes y es uno de los evangelizadores de Capadocia. En el martirologio romano anterior a la Reforma, se recuerda a Macrina Senior el 14 de enero (en la reforma lit\u00fargica su nombre fue omitido). Los padres de Basilio tambi\u00e9n se mencionan en el Martirologio (tanto antiguo como reformado) el 30 de mayo. Adem\u00e1s de la abuela y los padres de Basilio y Gregorio Niceno, esta familia tambi\u00e9n incluye dos santos: otro hermano de Basilio y Gregorio, Pedro, obispo de Sebaste (que se era celebrado el 9 de enero, pero actualmente se menciona el 26 de marzo) y la hermana Macrina J\u00fanior (cuya memoria lit\u00fargica, en ambos calendarios, permanece el 19 de julio). Macrina tuvo una influencia muy notable en Gregorio de Nisa, quien la recordaba con emotivos acentos en una carta (Ep. 19) y a la que dedic\u00f3 una importante obra, <em>De Anima et resurrectione<\/em>, definida por algunos como el Fed\u00f3n cristiano, en la que el di\u00e1logo sobre la muerte y la resurrecci\u00f3n tiene lugar entre Gregorio y su hermana en su lecho de muerte, desempe\u00f1ando su hermana el papel &#8220;socr\u00e1tico&#8221;. No se puede dejar de notar cu\u00e1n importante fue la presencia femenina en la transmisi\u00f3n y en la experiencia personal de Basilio y del Niceno (PAMPALONI, 2003; SUNBERG, 2017). Las persecuciones a las que se enfrentaba la familia fueron sin duda una de las fuentes que dieron a Basilio esa peculiar energ\u00eda con la que supo oponerse a todo lo que obstaculizaba la libertad de la Iglesia. La familia de origen de Gregorio de Nacianzo tambi\u00e9n se ubicaba m\u00e1s o menos en las mismas coordenadas. Era una familia aristocr\u00e1tica y acomodada, su padre (conocido como Gregorio el Viejo), tras convertirse del paganismo, fue nombrado obispo de Nacianzo y su madre, llamada Nona, tambi\u00e9n recordada en el Martirologio Romano (5 de agosto), ejerci\u00f3 un papel importante tanto en la conversi\u00f3n del marido y en la educaci\u00f3n del hijo, que dedic\u00f3 un emotivo recuerdo a la madre en uno de sus discursos (<em>Orat. <\/em>18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Basilio y los dos Gregorios representan un caso pr\u00e1cticamente \u00fanico en la historia de la teolog\u00eda. En primer lugar, por la amistad entre ellos, especialmente entre Basilio y el Nacianceno, aunque en los \u00faltimos a\u00f1os la amistad entre Gregorio y Basilio probablemente haya sido sometida a una dura prueba y quiz\u00e1s, de alg\u00fan modo, haya experimentado un cierto enfriamiento. En segundo lugar, por la colaboraci\u00f3n que pudieron mantener, aunque no sin dificultades, debido a los diferentes temperamentos de los tres y cierta \u201cexuberancia\u201d en el liderazgo de Basilio en relaci\u00f3n con su hermano y con su amigo durante la lucha contra el emperador Valente. Pero, sobre todo, fue una peculiar uni\u00f3n en el esfuerzo com\u00fan en el campo de la teolog\u00eda, en el que cada uno llev\u00f3 a buen t\u00e9rmino sus propias capacidades de manera sin\u00e9rgica. La profundidad teol\u00f3gica y la visi\u00f3n general de los problemas de la Iglesia de Basilio, la sensibilidad teol\u00f3gica y literaria del nacianceno, unida a su habilidad de rector, las dotes de especulaci\u00f3n filos\u00f3fica y la experiencia m\u00edstica del Niceno dejaron una huella indeleble en la historia del desarrollo de la teolog\u00eda. Verificar la posibilidad de hacer expl\u00edcito su m\u00e9todo de hacer teolog\u00eda \u201cjuntos\u201d ser\u00eda un tema que merecer\u00eda mayor estudio. Tras la muerte de Basilio, que, seg\u00fan la mayor\u00eda de los investigadores, se produjo en el a\u00f1o 379, el amigo y el hermano recogieron su herencia. Los tumultuosos acontecimientos que involucraron a Gregorio de Nacianceno en Constantinopla y, luego, en el concilio que Teodosio quiso celebrar en la capital en el a\u00f1o 381, no impidieron que ese concilio y el papel que jugaron en \u00e9l los dos Gregorios representaran la victoria decisiva de la teolog\u00eda de los tres Capadocios sobre el peligro arriano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Principales aportes teol\u00f3gicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 El fin de la controversia arriana<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aportaci\u00f3n teol\u00f3gica de los Capadocios se sit\u00faa en la fase final de la controversia arriana y, sin duda, tuvo un impacto decisivo en su cese. El Concilio de Nicea, con la afirmaci\u00f3n del t\u00e9rmino <em>homoousios<\/em>, ciertamente cort\u00f3 de ra\u00edz toda posibilidad de\u00a0 existencia de la posici\u00f3n de Arrio, pero, dado que el t\u00e9rmino <em>ous\u00eda <\/em>no se percib\u00eda como claramente distinto de <em>hip\u00f3stasis,<\/em> los obispos orientales, que siempre hab\u00edan sostenido una teolog\u00eda trinitaria tripost\u00e1tica (es decir, que subrayaba la distinci\u00f3n de las tres hip\u00f3stasis divinas) vio en el t\u00e9rmino <em>homoousios<\/em> el peligro de negar una distinci\u00f3n real entre el Padre y el Hijo, ya que afirmar la misma sustancia podr\u00eda entenderse tambi\u00e9n como afirmar la <em>misma hip\u00f3stasis<\/em>. El temor no era infundado, pues en Nicea, entre los partidarios de Atanasio y del homoousios, tambi\u00e9n estaba Marcelo de Ancira, cuya posici\u00f3n mon\u00e1rquica radical era conocida y por la que ser\u00eda condenado poco despu\u00e9s. Marcelo neg\u00f3 la distinci\u00f3n de las hip\u00f3stasis en la Trinidad, ya que, para \u00e9l, esto significar\u00eda afirmar tres dioses distintos, y propuso una <em>modalidad<\/em> puramente econ\u00f3mica de la distinci\u00f3n entre el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, que en \u00faltima instancia ser\u00edan una sola &#8220;persona&#8221;. La aceptaci\u00f3n de las conclusiones del concilio por parte de los obispos orientales se obtuvo bajo la innegable presi\u00f3n de Constantino, que deseaba cerrar r\u00e1pidamente la cuesti\u00f3n por razones de car\u00e1cter pol\u00edtico y estrat\u00e9gico, tras la todav\u00eda reciente derrota de Licinio (324) y habi\u00e9ndose convertido as\u00ed en el \u00fanico emperador. Pero no se logr\u00f3 realmente una convergencia teol\u00f3gica, y este hecho provoc\u00f3 la tensi\u00f3n interna que se desat\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s, dando lugar a una tumultuosa sucesi\u00f3n de veinte a\u00f1os de s\u00ednodos y propuestas de f\u00f3rmulas de fe, ya a partir del importante s\u00ednodo de Antioqu\u00eda en 341 (para esas f\u00f3rmulas ver KELLY, 1989).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente fase, que podemos iniciar con la muerte de Constantino y la divisi\u00f3n del imperio entre sus hijos, vio como impon\u00eda el emperador Constancio, para la paz religiosa del imperio &#8211; que, tras la muerte de su hermano Constante (350) y la derrota del usurpador Magnencio (353), se hab\u00eda convertido en el \u00fanico emperador -, una f\u00f3rmula de fe que pod\u00eda satisfacer a todas las partes, pero que, en realidad, result\u00f3 inaceptable tanto para los obispos orientales como, naturalmente, para los m\u00e1s fieles a Atanasio, ya que inclu\u00eda expresiones de claro sentido arriano. Los partidarios de la nueva f\u00f3rmula fueron llamados <em>homeusianos<\/em>, del t\u00e9rmino <em>homoiousios<\/em>, \u201csemejante\u201d al Padre, propuesta para decir lo que Atanasio y los dem\u00e1s nicenos habr\u00edan pretendido, sin utilizar, sin embargo, el t\u00e9rmino discutido. Por esta raz\u00f3n, el t\u00e9rmino \u201csemiarriano\u201d para esta posici\u00f3n es inaceptable hoy. Constancio logr\u00f3, sin embargo, obtener, por la fuerza y \u200b\u200bla coerci\u00f3n, la firma de casi todos los obispos, tanto de Oriente como de Occidente. Esto se consigui\u00f3 mediante la celebraci\u00f3n simult\u00e1nea de dos concilios distintos, uno en Seleucia de Isauria, el otro en R\u00edmini, en los que el emperador hab\u00eda separado a los orientales, m\u00e1s divididos entre s\u00ed, de los occidentales, mucho m\u00e1s unidos en la fidelidad a Nicea. Pero la aclamaci\u00f3n del emperador Flavio Claudio Juliano (conocido como El Ap\u00f3stata), por las legiones estacionadas en la Galia, en el a\u00f1o 360, y la muerte de Constancio al a\u00f1o siguiente, frenaron la consolidaci\u00f3n de la <em>pax <\/em>religiosa so\u00f1ada por \u00e9l. Tras la muerte de Juli\u00e1n en la lucha contra los sas\u00e1nidas, en el a\u00f1o 363, le toc\u00f3 a Valente ascender al trono de la parte oriental del imperio. Como simpatizaba con los arrianos, el proyecto se reanud\u00f3 con vigor. Esta vez, sin embargo, se limit\u00f3 \u00fanicamente a Oriente, ya que su hermano Valentiniano, emperador de Occidente que le hab\u00eda designado para gobernar la parte oriental del imperio, era niceno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el momento m\u00e1s importante en el que entran en acci\u00f3n los Capadocios, especialmente Basilio. \u00c9l tuvo el m\u00e9rito de haber comprendido que, contrariamente a lo que hab\u00eda pensado la corriente homeusiana, en la que se reconoc\u00eda el emperador Constancio, una soluci\u00f3n pol\u00edtica a un problema teol\u00f3gico no puede funcionar (y lo mismo suceder\u00eda tambi\u00e9n un siglo despu\u00e9s con la recepci\u00f3n del Concilio de Calcedonia y el fracaso del<em> Henotikon<\/em>). As\u00ed, adem\u00e1s de la cuidadosa pol\u00edtica eclesi\u00e1stica de defensa de la Iglesia frente a la hostilidad de Valente, Basilio elabor\u00f3 \u200b\u200buna soluci\u00f3n que ser\u00eda definitiva al problema de la distinci\u00f3n entre <em>ous\u00eda <\/em>e <em>hip\u00f3stasis<\/em>, a partir de una distinci\u00f3n aristot\u00e9lica entre \u201cprimera <em>ous\u00eda<\/em>\u201d y \u201csegunda <em>ous\u00eda<\/em>\u201d, una que indica la sustancia en general y la otra la sustancia individual, o la hip\u00f3stasis (para ver el camino que llev\u00f3 a Basilio a tal resultado, en SIMONETTI, 2006). As\u00ed, la f\u00f3rmula trinitaria se consagr\u00f3 como <em>una ous\u00eda y tres hip\u00f3stasis<\/em>. La otra aportaci\u00f3n decisiva, siempre fruto de la pol\u00e9mica con los arrianos, fue la relativa a la divinidad del Esp\u00edritu Santo, tema que pas\u00f3 a ser central en las discusiones teol\u00f3gicas sobre todo a partir del 370, y sobre el que Basilio escribi\u00f3 una c\u00e9lebre obra (<em>De Spiritu Sancto<\/em>), de gran inter\u00e9s tambi\u00e9n porque Basilio all\u00ed apela a la <em>lex orandi <\/em>como fuente de la teolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las evoluciones del pensamiento arriano, mucho m\u00e1s all\u00e1 de las propias posiciones de Arrio, fue lo que se conoci\u00f3 como<em> anomea<\/em>, para lo cual la diferencia entre el Padre y el Verbo era absolutamente radical. Uno de los representantes teol\u00f3gicos m\u00e1s famosos de esta corriente fue sin duda Eunomio, quien estuvo muy activo en la segunda fase de la controversia arriana. Su radical racionalismo teol\u00f3gico fue refutado en dos obras, una de Basilio y otra de su hermano Gregorio, quiz\u00e1s la m\u00e1s famosa. Contra la teolog\u00eda anomea est\u00e1n tambi\u00e9n los famosos cinco discursos teol\u00f3gicos de Gregorio de Nacianzo, pronunciados en 380, en Constantinopla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 Aportes a la cristolog\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La subdivisi\u00f3n cl\u00e1sica de la manual\u00edstica caracteriza el siglo IV como el siglo de las controversias trinitarias y el V como el de las controversias cristol\u00f3gicas. En realidad, a nuestro juicio, no es en realidad incorrecto considerar tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n arriana como, en el fondo, cristol\u00f3gica, pues se interroga sobre la naturaleza divina del Verbo. Y la pregunta por su encarnaci\u00f3n, aunque, en efecto, totalmente tematizada en el siglo V, no estuvo ausente en los siglos precedentes. Sin volver al siglo. III con lo que podr\u00eda llamarse, en la jerga cinematogr\u00e1fica, un <em>tr\u00e1iler <\/em>de las pol\u00e9micas del siglo V, es decir, la famosa disputa que envolvi\u00f3, en Antioqu\u00eda, a Pablo de Samosata y al sacerdote Malqui\u00f3n (NAVASCU\u00c9S 2004), sin duda, tambi\u00e9n, la segunda mitad del siglo IV reconoci\u00f3\u00a0 la plena actualidad del tema, gracias a la figura de Apolinar de Laodicea, contra quien se movieron las mentes teol\u00f3gicas m\u00e1s atentas de la \u00e9poca, incluidos los Capadocios (BELLINI, 1978). En un principio, Basilio ten\u00eda en buena estima a Apolinar, sin conocerlo personalmente, s\u00f3lo por su reputaci\u00f3n, entre otras cosas, por ser un ferviente partidario de Atanasio y del Concilio de Nicea (LIENHARD, 2006). Incluso le consult\u00f3 sobre algunas cuestiones (el epistolario basiliano). Durante su magisterio en Antioqu\u00eda, a finales de siglo IV, Apolinar tuvo entre sus alumnos tambi\u00e9n a Jer\u00f3nimo. Pero cuando su cristolog\u00eda comenz\u00f3 a ser m\u00e1s conocida, inmediatamente no s\u00f3lo los Capadocios se distanciaron, sino que se form\u00f3 otra primera l\u00ednea de batalla teol\u00f3gica a favor de los dos Gregorios (en ese tiempo, Basilio ya hab\u00eda muerto). Seg\u00fan Apolinar, en la encarnaci\u00f3n, el Verbo habr\u00eda asumido el lugar (y, por tanto, ejercido las funciones) del <em>nous<\/em> humano (en el modelo tripartito cl\u00e1sico, <em>nous, psych\u0113<\/em> y<em> s\u014dma<\/em>) o del alma (en el modelo bipartito anima\/ corpus), ambos modelos se encuentran en los escritos arrianos. Si as\u00ed, en la intenci\u00f3n de Apolinar, que as\u00ed quer\u00eda refutar arrianos y sabelianos (MCCARTHY SPOERL, 1993; MCCARTHY SPOERL, 1994), se afirmaba claramente la realidad de la encarnaci\u00f3n, pero el resultado que se deriv\u00f3 de ella fue, sin embargo, inaceptable, ya que, si el <em>nous<\/em>, la parte que en el hombre especifica la humanidad en Cristo, no era humano sino el mismo <em>Logos<\/em>, resultaban al menos dos consecuencias absurdas : que Cristo no habr\u00eda sido plenamente humano y que en la pr\u00e1ctica\u00a0 se negaba la trascendencia divina, reducida una de las \u201cfunciones\u201d humanas. Gregorio de Nacianzo subray\u00f3 esto con fuerza, haciendo suyo el famoso adagio &#8220;<em>lo que no fue asumido por el Verbo no se salv\u00f3<\/em>&#8220;. Tambi\u00e9n Gregorio de Nisa escribir\u00e1 una obra entera contra Apolinar. Finalmente, en las pol\u00e9micas, muy probablemente con los te\u00f3logos antioquenos (BEELEY, 2011), Gregorio de Nacianzo utilizar\u00e1 una famosa expresi\u00f3n que aclara su visi\u00f3n: en Cristo, las dos naturalezas no son <em>allos\/allos<\/em>, sino <em>allo\/allo<\/em>, utilizando una distinci\u00f3n permitida por lengua griega y que en la pr\u00e1ctica significa que en Cristo no hay dos sujetos, sino dos naturalezas distintas. En la respuesta a Apolinar, aparece un aspecto peculiar de la cristolog\u00eda de Gregorio de Nisa (tambi\u00e9n llamada \u201ccristolog\u00eda de la transformaci\u00f3n\u201d DALEY, 2002), que est\u00e1 profundamente relacionada con el concepto, peculiarmente niceno, de<em> epektasis<\/em> y con una concepci\u00f3n positiva del cambio (<em>trop<\/em><em>\u0113<\/em>) (DANI\u00c9LOU, 1970).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.3 La contribuci\u00f3n a la m\u00edstica<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los investigadores modernos, Jean Dani\u00e9lou fue uno de los primeros en intuir la importancia de la dimensi\u00f3n m\u00edstica de Gregorio de Nisa. En muchos aspectos, Gregorio fue considerado, de hecho, el \u201cpadre\u201d de la m\u00edstica cristiana, especialmente a partir de la <em>Vida de Mois\u00e9s<\/em> y de sus <em>Homil\u00edas sobre el Cantar de los Cantares<\/em>, que retoman la herencia originaria con especificidades propias, como precisamente la idea del progreso infinito (PAMPALONI, 2010) y lo que se llam\u00f3 la m\u00edstica de las tinieblas (PONTE, 2013). El pensamiento de Gregorio influy\u00f3 en los m\u00edsticos tanto de Oriente como de Occidente. En Oriente, m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de la lengua griega, cabe mencionar la figura del m\u00edstico sir\u00edaco Juan de Dalyatha (PUGLIESE, 2020), mientras que, en Occidente, se debe citar el nombre de Guillermo de Saint-Thierry y su influencia en la m\u00edstica cisterciense del siglo XII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.4 Ex\u00e9gesis <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se puede dejar de mencionar la ex\u00e9gesis de estos Padres. De Basilio tenemos el primer <em>Hexamer\u00f3n<\/em> que conocemos, y representa un g\u00e9nero literario de enorme \u00e9xito, especialmente en la Edad Media. La ex\u00e9gesis del Nacianceno y del Niceno en general est\u00e1 fuertemente influenciada por Or\u00edgenes, pero sin prestarse a acusaciones de alegorismo radical. Un magn\u00edfico ejemplo de respuesta a las acusaciones de alegorismo lo da precisamente Gregorio de Nisa, quien, para responder a las cr\u00edticas de que negaba un contenido cognoscitivo real a la ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica, escribi\u00f3 su <em>Vida de Mois\u00e9s<\/em> en dos partes. En la primera presenta la vida de Mois\u00e9s a trav\u00e9s de una ex\u00e9gesis literal y, en la segunda, lo hace a trav\u00e9s de una ex\u00e9gesis espiritual, es decir, aleg\u00f3rica, mostrando as\u00ed que la una no excluye a la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Hombres de Iglesia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De lo dicho al describir el marco en el que se desarroll\u00f3 la aportaci\u00f3n teol\u00f3gica de los Capadocios, surge la dimensi\u00f3n de Basilio como hombre de acci\u00f3n capaz y decisiva en la lucha por la libertad de la Iglesia, frente a las maniobras del emperador Valente. En esta lucha, los dos Gregorios tambi\u00e9n act\u00faan como protagonistas \u2013podr\u00edamos decir\u2013 a pesar de s\u00ed mismos. Cuando Valente dividi\u00f3 Capadocia en dos provincias (Capadocia I, con capital en Cesarea, y Capadocia II, con capital en Tiana) \u2013seg\u00fan algunos investigadores, para redimensionar el poder de Basilio, entonces obispo de Cesarea y metropolitano de Capadocia; seg\u00fan otros simplemente por motivos fiscales \u2013 Basilio reaccion\u00f3 con prontitud y decisi\u00f3n. Para neutralizar tal plan y la ambici\u00f3n del obispo (arriano) Antimo de Tiana, que hubiera querido recuperar los derechos de metropolitano de la Capadocia II, Basilio defiende la tesis de que no debe haber coincidencia entre circunscripciones eclesi\u00e1sticas y civiles. Un concilio celebrado en 372 decidi\u00f3 en este sentido (DI BERARDINO, 2006) y Basilio aprovech\u00f3 para crear nuevas di\u00f3cesis en la Capadocia II, nombrando obispos amigos, entre ellos su amigo Gregorio, en la peque\u00f1a ciudad de S\u00e1sima. Gregorio se neg\u00f3 a ir all\u00ed, provocando una reacci\u00f3n bastante dura de su amigo, lo que parece haber tensado la relaci\u00f3n entre ellos. Mientras viv\u00edan sus padres, Gregorio permaneci\u00f3 en Nacianzo, para luego dedicarse, desde el 374 hasta la muerte de Basilio, a una vida retirada, como siempre hab\u00eda querido hacer. Basilio, por el mismo m\u00e9todo, tambi\u00e9n nombr\u00f3 a su hermano Gregorio para la sede de Nisa, pero las habilidades administrativas del Niceno no eran iguales a las filos\u00f3ficas, y pronto fue f\u00e1cilmente impugnado y finalmente depuesto por un concilio arriano en el 376. Algunas de sus decisiones fueron fuertemente criticadas por Basilio, quien no ahorr\u00f3 cr\u00edticas a su hermano en algunas de sus cartas a otros obispos. Una elecci\u00f3n m\u00e1s acertada fue Anfiloquio, primo del Nacianceno, para la sede de Iconio, y la relaci\u00f3n con \u00e9l ser\u00e1 siempre de gran amistad, cordialidad y respeto, a diferencia de la relaci\u00f3n con su hermano y el amigo Gregorio, y a Anfiloquio le dedicar\u00e1 el ya citado tratado sobre el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro campo en el que Basilio se comprometi\u00f3 con pasi\u00f3n fue el apoyo a Melecio, en los hechos que siguieron al cisma de Antioqu\u00eda. Intent\u00f3 por todos los medios, como muestra su correspondencia con el Papa D\u00e1maso, convencer a Occidente de la necesidad de unir esfuerzos para derrotar a Valente, y que, para este prop\u00f3sito, se necesitaba el apoyo de los &#8220;occidentales&#8221; (incluido Atanasio). Parte de este esfuerzo consisti\u00f3 en convencer a los nicenos radicales, a trav\u00e9s de su intensa actividad epistolar y sus contactos, de que las posiciones homeusianas de Melecio, y las suyas propias, eran perfectamente ortodoxas con la fe de Nicea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Basilio en 379, los dos Gregorios adquirieron luz propia. Con la tr\u00e1gica derrota de Adrian\u00f3polis contra los godos y la muerte de Valente en batalla, el emperador Graciano nombra para Oriente a uno de sus generales, Teodosio, de probada fe nicena. El clima pol\u00edtico y religioso sufre entonces un profundo cambio y Gregorio de Nacianzo, gracias a la eminente posici\u00f3n de la hermana de Anfiloquio de Iconio, Teodosia, es llamado en 379 a Constantinopla para revivir a la exigua minor\u00eda ortodoxa. Acepta dejar su amado retiro en Isauria y se lanza de nuevo a la misi\u00f3n. En Constantinopla no se concedi\u00f3 ninguna iglesia a los no arrianos, y Teodosia puso a disposici\u00f3n una parte de su palacio para una capilla, que llevar\u00eda el nombre de <em>An\u00e1stasis<\/em>, capilla de la Resurrecci\u00f3n, sobre la que Gregorio escribir\u00eda unos conmovedores versos. Su misi\u00f3n no fue f\u00e1cil y, en la noche de Pascua del a\u00f1o 379, se produjo incluso una incursi\u00f3n de arrianos en la capilla, empe\u00f1ados en impedir que all\u00ed se celebraran bautismos y se pronunciara el s\u00edmbolo no arriano. Los acontecimientos en Constantinopla se complicaron. Habiendo quedado vacante la sede, y considerando que Gregorio no hab\u00eda tomado posesi\u00f3n de S\u00e1sima y era un obispo &#8220;libre&#8221;, fue \u00e9l elegido para la sucesi\u00f3n a la prestigiosa sede de la ciudad imperial. Un usurpador llamado M\u00e1ximo, con el apoyo de Pedro, obispo de Alejandr\u00eda, impugn\u00f3 su elecci\u00f3n, logrando cooptar a su lado incluso a Ambrosio de Mil\u00e1n y al papa D\u00e1maso, provocando as\u00ed una gran amargura en Gregorio. Una vez que Teodosio asumi\u00f3 el poder en Constantinopla, expuls\u00f3 a los arrianos de la ciudad. Se abri\u00f3 entonces el concilio en el 381. Con la muerte inesperada de Melecio de Antioqu\u00eda, quien presid\u00eda el concilio, la presidencia fue ofrecida a Gregorio, quien, sin embargo, tuvo que sufrir los ataques de los obispos egipcios, de M\u00e1ximo y los delegados romanos, quienes lo acusaron de no poder ser obispo de Constantinopla porque ya ostentaba S\u00e1sima. Gregorio, quien ten\u00eda un car\u00e1cter muy sensible, no elige el camino de la resistencia, sino que lo deja todo y se va, y en su lugar se consagra Nectario. Este triste ep\u00edlogo dejar\u00e1 huellas imborrables en Gregorio, como puede verse en muchos de sus escritos posteriores. Los \u00faltimos a\u00f1os lo ver\u00e1n, finalmente, como obispo de Nacianzo, aunque reacio, comprometido con los estudios, en la pol\u00e9micas antiapolinarista, en la predicaci\u00f3n. Muere en el 390.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Niceno, tras la muerte de Basilio, inici\u00f3 una fruct\u00edfera actividad en la composici\u00f3n de obras, que s\u00f3lo terminar\u00eda con su muerte, ocurrida despu\u00e9s del 394. Tambi\u00e9n particip\u00f3 en el Concilio de Constantinopla y, despu\u00e9s de que su amigo se retirase de la escena,\u00a0 se convirti\u00f3 en el representante m\u00e1s autorizado de la ortodoxia nicena, siendo enviado a algunas misiones que demuestran la gran autoridad intelectual y eclesial que hab\u00eda alcanzado en ese momento, aunque no todas estas misiones fueron concluidas de manera positiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 El monacato<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tres Capadocios tambi\u00e9n dejaron una importante huella en el desarrollo del monacato, particularmente Basilio y su experiencia antes de la ordenaci\u00f3n episcopal. Tal experiencia, aunque no encaja en los c\u00e1nones del monacato tal como lo entendemos hoy, dej\u00f3 huellas imborrables, especialmente en el monacato oriental. Basilio, al regresar de sus estudios en el extranjero en el 355, se encamin\u00f3 hacia una vida cristiana m\u00e1s consciente, gracias a la influencia de su hermana Macrina, quien siempre hab\u00eda mostrado una gran inclinaci\u00f3n hacia la vida asc\u00e9tica. La influencia de la hermana es relatada por el NIceno: algunos investigadores modernos sugieren la influencia de un famoso asceta en aquel momento, Eustacio de Sebaste, una figura importante para Basilio durante mucho tiempo, como detectamos en sus cartas. Realiz\u00f3 varios viajes a regiones conocidas por la presencia de figuras que vivieron una cierta vida que hoy llamar\u00edamos mon\u00e1stica, aunque carente todav\u00eda de las estructuras que actualmente asociamos con el t\u00e9rmino. Hacia fines del 357 recibe el bautismo (tambi\u00e9n con una profunda formaci\u00f3n cristiana, el bautismo en esa \u00e9poca todav\u00eda se recib\u00eda a menudo de adulto, como vemos en el caso m\u00e1s conocido de Agust\u00edn) y se retira a la soledad en una finca familiar en Anesi. Desde all\u00ed envi\u00f3 muchas cartas a Gregorio pidi\u00e9ndole que lo acompa\u00f1ara en esa vida. Durante un tiempo, el amigo fue a su encuentro en Anesi. Esta experiencia de buscar la soledad para estar en paz, estudiar y meditar se vivi\u00f3 en el seno del c\u00edrculo familiar, en sus propiedades (algunos han sugerido un paralelo con el retiro de Agust\u00edn en Cassiciacum antes de su bautismo). M\u00e1s tarde, habiendo pasado tambi\u00e9n un tiempo con Eustacio de Sebaste, aunque su ascetismo fuese demasiado radical para Basilio, este \u00faltimo, con el tiempo, desarrollar\u00e1 una original forma de vida com\u00fan en relaci\u00f3n con el modelo anacor\u00e9tico, cuyo origen est\u00e1 relacionado con Ant\u00f3n del desierto, y con el cenob\u00edtico, seg\u00fan el modelo de Pacomio. Siendo todav\u00eda sacerdote, cre\u00f3 una verdadera y singular peque\u00f1a ciudad para acoger a peregrinos, extranjeros y enfermos, conocida como Basiliade. Sus ense\u00f1anzas asc\u00e9ticas se manifiestan, sobre todo, en sus <em>Reglas<\/em> (ya sea la colecci\u00f3n llamada &#8220;Peque\u00f1as&#8221; o las &#8220;Grandes&#8221;). Aunque Basilio pens\u00f3 en este modo de vida para todos los cristianos, sus <em>Reglas<\/em> y sus escritos constituyeron el fundamento, a\u00fan hoy s\u00f3lido, del monacato oriental, que, con excepci\u00f3n del de origen estudita, puede llamarse con raz\u00f3n \u201cbasiliano\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de estos peque\u00f1os atisbos, es posible entender que el estudio de los Padres Capadocios nos transporta al coraz\u00f3n del siglo\u00a0 IV, con sus dificultades y esplendores. No es casualidad que al siglo IV se le llame la \u201cedad de oro\u201d de la patr\u00edstica. Es la \u00e9poca de la formaci\u00f3n de la liturgia (la Iglesia oriental conoce varias an\u00e1foras atribuidas a Basilio), del desarrollo de la conciencia del lenguaje dogm\u00e1tico, de los primeros concilios ecum\u00e9nicos. A lo largo de este per\u00edodo tan fruct\u00edfero los Capadocios est\u00e1n presentes. Tratar de ellos, requiere, por un lado, un esfuerzo de gran envergadura porque hay que adentrarse en la filosof\u00eda, la historia, la teolog\u00eda, la ret\u00f3rica cl\u00e1sica y muchos otros \u00e1mbitos; por otro lado, representa una magn\u00edfica puerta para descubrir uno de los per\u00edodos m\u00e1s fascinantes de la Antig\u00fcedad tard\u00eda, cuando el olor del mundo cl\u00e1sico a\u00fan no se hab\u00eda desvanecido del todo, y la acci\u00f3n cultural de la Iglesia, en su esfuerzo simult\u00e1neo de inculturaci\u00f3n y fecundaci\u00f3n, viv\u00eda uno de sus momentos de mayor esplendor. Los estudios sobre Basilio y sobre el Nacianceno siguen vivos, pero no se puede dejar de reconocer que, de los tres, el que goza de m\u00e1s continuo inter\u00e9s por parte de los investigadores, y no s\u00f3lo limitado al c\u00edrculo de especialistas en la Antig\u00fcedad, es Gregorio de Nisa, gracias tambi\u00e9n a que es uno de los pocos Padres cuyas obras est\u00e1n disponibles en edici\u00f3n cr\u00edtica, <em>Gregorii Nysseni Opera<\/em> (GNO), una empresa monumental iniciada por W. Jaeger. Otra se\u00f1al de inter\u00e9s es que disponemos de un diccionario dedicado a Gregorio de Nisa, lo que facilita mucho la b\u00fasqueda de temas espec\u00edficos en la obra del Niceno. Finalmente, contribuye mucho a este actual \u201c\u00e9xito\u201d de Gregorio, tambi\u00e9n por parte de autores no interesados \u200b\u200bdirectamente en el aspecto teol\u00f3gico de sus escritos, el lado filos\u00f3fico y m\u00edstico, que parece responder bien a una investigaci\u00f3n\/inter\u00e9s que parece siempre vigente en la situaci\u00f3n hist\u00f3rica actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Massimo Pampaloni SJ<\/em>. Texto original italiano. Traducci\u00f3n al portugu\u00e9s: Francisco Taborda SJ. Enviado: 30\/09\/2022; aprobado: 30\/11\/2022; publicado: 30\/12\/2022.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00a0<\/strong>En el volumen de Moreschini, que, en mi opini\u00f3n, sigue siendo a\u00fan hoy la mejor introducci\u00f3n a los Padres Capadocios (donde tambi\u00e9n se trata a Evagrio), hay una excelente bibliograf\u00eda para cada uno de ellos; por eso nos remitimos a ella. Aqu\u00ed indicamos solo algunas obras que citamos en la entrada y algunos textos en portugu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Principales traducciones em portugu\u00e9s <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">BASILIO DE CESAR\u00c9IA. <em>Homilia sobre Lucas 12; Homilias sobre a origem do homem; Tratado sobre o Esp\u00edrito Santo<\/em>. 2.ed. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2005.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">GREGORIO DE NISSA. <em>A cria\u00e7\u00e3o do homem; A alma e a ressurrei\u00e7\u00e3o; A grande catequese<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2011.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">GREG\u00d3RIO DE NISSA. <em>Vida de Mois\u00e9s.<\/em> Campinas (SP): CEDET, 2018. <strong>(Nota: <\/strong>esta edi\u00e7\u00e3o usa uma tradu\u00e7\u00e3o que h\u00e1 muito tempo existe na internet. N\u00e3o tem indica\u00e7\u00e3o de quem traduziu e se a tradu\u00e7\u00e3o foi feita do grego ou de uma tradu\u00e7\u00e3o em outra l\u00edngua)<em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">GREG\u00d3RIO DE NAZIANZO. <em>Discursos teol\u00f3gicos<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 1984.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Sugest\u00f5es de leitura<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">BEELEY, C. A. The Early Christological Controversy: Apollinarius, Diodore, and Gregory of Nazianzen. <em>Vigiliae Christianae<\/em>, v. 65, p. 376-407, 2011.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">BELLINI, E. (Ed.). <em>Su Cristo<\/em>. Il grande dibattito nel Quarto secolo. Milano: Jaca Book, 1978.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">CADERNOS PATR\u00cdSTICOS, v. 5 n. 9 (2013). (N\u00famero monogr\u00e1fico sobre os Capad\u00f3cios)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">DALEY, B. \u201cHeavenly Man\u201d and \u201cEternal Christ\u201d: Apollinarius and Gregory of Nyssa on the Personal Identity of the Savior. <em>The Journal of Early Christian Studies<\/em>, v. 10, p. 469-488, 2002.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">DANI\u00c9LOU, J. <em>L\u2019\u00eatre et le temps chez Gr\u00e9goire de Nysse<\/em>. Lieden: Brill, 1970.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">DI BERARDINO, A. Cappadocia-II. Concilio. In: <em>Nuovo Dizionario di Patristica e di Antichit\u00e0 cristiane<\/em>. Roma: Marietti 1820, 2006.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">GREGORII NYSSENI OPERA (GNO). Edi\u00e7\u00e3o on-line. Dispon\u00edvel em: <a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/scholarlyeditions.brill.com\/gnoo\/\">https:\/\/scholarlyeditions.brill.com\/gnoo\/<\/a> Acesso em: 12 set 2022.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">KELLY, J. N. D. <em>Early christian doctrines<\/em>. 5.ed. London: A&amp;C Black, 1989.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">LIENHARD, J. T. Two Friends of Athanasius: Marcellus of Ancyra and Apollinaris of Laodicea. <em>Zeitschrift f\u00fcr antikes Christentum \/ Journal of Ancient Christianity<\/em>, v. 10, n. 1, 2006.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">MATEO-SECO, L.-F.; MASPERO, G. <em>Gregorio di Nissa, Dizionario<\/em>. Roma: Citt\u00e0 Nuova, 2007.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">MCCARTHY SPOERL, K. Apollinarius and the Response to Early Arian Christology. <em>Studia Patristica<\/em>, v. 26, p. 421-427, 1993.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">MCCARTHY SPOERL, K. Apollinarian Christology and the Anti-Marcellian Tradition. <em>Journal of Theological Studies<\/em>, v. 45, p. 545-568, 1994.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">MORESCHINI, C. <em>Bas\u00edlio Magno.<\/em> S\u00e3o Paulo: Loyola, 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">MORESCHINI, C. <em>I Padri Cappadoci<\/em>. Storia, letteratura, teologia. Roma: Citt\u00e0 Nuova, [s.d.].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">MORESCHINI, C. <em>Greg\u00f3rio Nazianzeno<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">NAVASCU\u00c9S BENLLOCH, P. <em>Pablo de Samosata y sus adversarios<\/em>: estudio hist\u00f3rico-teol\u00f3gico del cristianismo antioqueno en el s. III. Roma: Institutum patristicum Augustinianum, 2004.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PAMPALONI, M. A palavra como m\u00e9dico da alma. Duas cartas do g\u00eanero \u201cconsolatio\u201d de Bas\u00edlio de Cesar\u00e9ia. <em>Perspectiva Teol\u00f3gica<\/em>, v. 35, p. 301-323, 2003.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PAMPALONI, M. A imers\u00e3o infinita: para uma introdu\u00e7\u00e3o a Greg\u00f3rio de Nissa. <em>Cadernos Patr\u00edsticos<\/em>, v. 5, n. 9, p. 69-88, 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PIERANTONI, C. <em>Apolinar de Laodicea y sus adversarios:<\/em> aspectos de la controversia cristologica en el siglo IV. Santiago: Pontificia Universidad Catolica de Chile, 2009.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PONTE, M. N. Q. A m\u00edstica das trevas de Greg\u00f3rio de Nissa na obra \u201cVida de Mois\u00e8s\u201d. <em>Pensar-Revista Eletr\u00f4nica da FAJE<\/em>, v. 4, n. 1, p. 5-24, 2013.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PUGLIESE, P. R. <em>L\u2019infinito giardino interiore<\/em>. La mistica di Giovanni di Dalyatha e di Gregorio di Nissa. Roma: Pontificio Istituto Orientale \u2013 Valore italiano Lilam\u00e9, 2020.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">SIMONETTI, M. Genesi e sviluppo della dottrina trinitaria di Basilio di Cesarea. In: STUDI DI CRISTOLOGIA POST-NICENA. Studia Ephemeridis Augustinianum. Roma: Institutum Patristicum Augustinianum, 2006. p. 235-258.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">SUNBERG, C. D. <em>The Cappadocian Mothers<\/em>. Deification Exemplified in the Writings of Basil, Gregory, and Gregory. Eugene: Pickwick Publications, 2017.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Indice Introducci\u00f3n 1 \u00bfQui\u00e9nes son los Padres Capadocios? 2 \u00bfPor qu\u00e9 son tan importantes? 3 Principales aportes teol\u00f3gicos 3.1 El fin de la controversia arriana 3.2 Aportes a la cristolog\u00eda 3.3 La contribuci\u00f3n a la m\u00edstica 3.4 Ex\u00e9gesis 4 Hombres de la iglesia 5 El monacato Conclusiones Referencias Introducci\u00f3n El presente texto propone una iniciaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[195],"tags":[],"class_list":["post-2761","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-del-cristianismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2761"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2830,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2761\/revisions\/2830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}