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{"id":2753,"date":"2022-12-30T11:25:42","date_gmt":"2022-12-30T14:25:42","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2753"},"modified":"2023-02-12T15:12:40","modified_gmt":"2023-02-12T18:12:40","slug":"el-libro-del-profeta-joel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2753","title":{"rendered":"El libro del profeta Joel"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sumario<\/strong><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>1 Elementos generales<\/p>\n<p>2 La din\u00e1mica literaria<\/p>\n<p>3 El tema del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una mirada atenta al libro del profeta Joel permite, casi de inmediato, percibir la centralidad tem\u00e1tica del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (<em>y\u00f4m<\/em> YHWH), dado que esta frase en genitivo aparece en sus cuatro cap\u00edtulos (Jl 1, 15; 2, 1.11; 3,4; 4,14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si, por un lado, el anuncio de la venida de ese d\u00eda, en el libro, se puede presentar como si fuera una \u201cantolog\u00eda sobre el tema\u201d, por otro lado, y quiz\u00e1s por ello, quiere ambientar y preparar al oyente-lector a vislumbrar, dentro de la secuencia can\u00f3nica de los Doce Profetas (hebreos y cristianos), la l\u00f3gica de este anuncio que se da tambi\u00e9n en Am 5,18-20. Ab 15; Sf 1,7.14-18; Mal 3,23 (tambi\u00e9n en Is 13,2-16; Ez 13,2-16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los problemas relevantes del libro del profeta Joel, que debe abordarse con la debida cautela, se refiere a la cuesti\u00f3n de su formaci\u00f3n, subdivisi\u00f3n y unidad literaria. En general, el tema del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, fundamental en esta cuesti\u00f3n, se ofrece en dos direcciones, pero, en las introducciones y comentarios, se destaca la dicotom\u00eda en cuanto a la estructura del libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera direcci\u00f3n, el anuncio de ese d\u00eda se concibe como un \u201ccastigo\u201d divino que cae sobre Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n. En la segunda, se trata como una acci\u00f3n favorable, ya que el Se\u00f1or se retracta de su decisi\u00f3n y \u201crestaura\u201d a Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n, concediendo las lluvias que traen la abundancia de los frutos de la tierra y, principalmente, liberando al pueblo de sus enemigos por la gloria de su Nombre. Debido a este movimiento, el libro se subdivide com\u00fanmente en dos partes, atribuy\u00e9ndose incluso a dos manos diferentes: Jl 1-2 tratar\u00eda del \u201ccastigo\u201d y Jl 3-4 de la \u201crestauraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, sin embargo, buenos argumentos para proponer una lectura y an\u00e1lisis del libro en clave unitaria, precisamente por el tema del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, que permite superar la dicotom\u00eda. El criterio principal es la ausencia de pecado expl\u00edcito o impl\u00edcito, ya que rompe con el esquema: pecado \u2013 castigo \u2013 pedido de perd\u00f3n \u2013 restauraci\u00f3n (FERNANDES, 2014, p. 77-80).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Superando esta dicotom\u00eda, el mensaje, por su car\u00e1cter literario y teol\u00f3gico, aparece m\u00e1s f\u00e1cilmente conjugado y permite admitir que la venida del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d sea reconocida como una causa capaz de producir un doble efecto. Para el pueblo, incitado por el profeta, ponerse en las manos del Se\u00f1or ser\u00e1 salv\u00edfico, mientras que para los imp\u00edos ser\u00e1 punitivo, por los males que han cometido. La distinci\u00f3n, dentro de esta l\u00f3gica, se puede percibir al notar que el libro comienza con relatos de penurias, tiene una promesa universal en Jl 3, 1-5 y termina con la reversi\u00f3n de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La claridad de la funci\u00f3n del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d y del \u201cpueblo numeroso y poderoso\u201d, que est\u00e1 ligado a \u00e9l (Jl 2,2), confirma la presentaci\u00f3n de ese d\u00eda como una causa con un doble efecto: un juicio de condenaci\u00f3n para los imp\u00edos y, simult\u00e1neamente, juicio de salvaci\u00f3n para los justos. El efecto aterrador estampado en los rostros de los pueblos puede testimoniar este doble efecto (Jl 2,6). T\u00e9ngase debidamente en cuenta que el or\u00e1culo del juicio, expresado en una palabra prof\u00e9tica, debe manifestar en su naturaleza la revelaci\u00f3n de una verdad sobre una realidad concreta, en cuanto al bien o al mal, a trav\u00e9s de una duda, acusaci\u00f3n o alabanza. (MONLOUBOU; DUBUIT, 1987, p. 476-477).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Elementos generales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista can\u00f3nico, el libro del profeta Joel ocupa la segunda posici\u00f3n, tanto en la Biblia hebrea como en la <em>Vulgata<\/em> (Oseas, Joel, Am\u00f3s, Abd\u00edas, Jon\u00e1s, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofon\u00edas, Ageo, Zacar\u00edas y Malaqu\u00edas), orden que se sigui\u00f3 en las ediciones cristianas. La <em>Septuaginta <\/em>(LXX) presenta diferencias en la secuencia de los Doce Profetas (Oseas, Am\u00f3s, Miqueas, Joel, Abd\u00edas, Jon\u00e1s, Nahum, Habacuc, Sofon\u00edas, Ageo, Zacar\u00edas y Malaqu\u00edas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al asumir uno u otro orden can\u00f3nico de los libros como relevante para la lectura en secuencia, la comprensi\u00f3n del mensaje contenido en los Doce Profetas, que fueron escritos en un solo rollo en la Biblia hebrea antes de la invenci\u00f3n de la imprenta, de alguna manera presentar\u00e1 diferentes resultados sobre la l\u00f3gica del tema \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d. La raz\u00f3n tiene que ver con la aceptaci\u00f3n de que este tema, de car\u00e1cter escatol\u00f3gico, es un elemento importante tanto para la formaci\u00f3n del libro de Joel como para este <em>corpus <\/em>prof\u00e9tico (FERNANDES, 2014, p. 17-19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada se sabe sobre la autor\u00eda del libro del profeta Joel y tampoco se sabe si m\u00e1s de un autor, a pesar de su brevedad, actu\u00f3 en su proceso de formaci\u00f3n. Junto a esto, existe la posibilidad de admitir la inexistencia de la figura hist\u00f3rica del profeta y que el libro haya sido elaborado para cerrar este <em>corpus,<\/em> pudiendo as\u00ed ser catalogado como una \u201cprofec\u00eda literaria\u201d. El principal argumento a favor de esta perspectiva descansa en las referencias intertextuales y, en particular, en la elaboraci\u00f3n antol\u00f3gica del tema del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (ZENGER, 2005, p. 803-805).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El plan de lectura del libro, en su forma final, exige mayor atenci\u00f3n que el plan que los estudiosos intentan identificar con su reconstrucci\u00f3n redaccional o compositiva. El hecho de que el t\u00edtulo de Joel no ofrezca referencia temporal y el nominal se restrinja al del profeta y su padre (&#8220;Palabra de Jehov\u00e1 que vino a Joel, hijo de Fatuel&#8221;) es un elemento particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien lo escribi\u00f3 quiso dejar abierta en el tiempo esta profec\u00eda, para servir a la comunidad de fe en situaciones que requer\u00edan una apelaci\u00f3n consciente al Se\u00f1or. Jl 1,2-3 as\u00ed lo retrata, porque en ello radica la preocupaci\u00f3n por la transmisi\u00f3n a las generaciones futuras de hechos, que no deben identificarse inmediatamente con las carest\u00edas, sino partir de ellas para lograr aquello que es capaz de determinar la vida personal y comunitaria: la presencia del Se\u00f1or y su disponibilidad para actuar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n exacta en la que se encuentra la profec\u00eda de Joel va m\u00e1s all\u00e1 de lo que cualquier erudito pueda intentar interpretar. Si, por un lado, no es plausible dudar de que detr\u00e1s del escrito hay un proceso redaccional, por otro lado, es igualmente cierto que el intento de identificar sus etapas no puede hacerse con total claridad y objetividad. Son hip\u00f3tesis discutidas y si se llega a una opini\u00f3n ecu\u00e1nime, esta s\u00f3lo es \u00fatil si contribuye a la comprensi\u00f3n del conjunto. No son las partes las que determinan el todo, sino que es la intenci\u00f3n del conjunto la que determina el significado de las partes, ya que el resultado final es la raz\u00f3n por la que ellas existen y no al rev\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la estructura, es com\u00fan dividir el libro en dos partes. La primera corresponde a Jl 1-2 y presenta calamidades y escaseces, provocadas por varios factores, con la promesa de reversi\u00f3n. La segunda corresponde a Jl 3-4 y presenta un horizonte futuro de grandes proporciones. Sin embargo, la duda crucial entre los estudiosos surge en la propuesta de desdoblar estas dos partes. Si el criterio es la forma, la divisi\u00f3n ser\u00eda Jl 1,1\u20132,17; 2,18\u20134,21; pero si fuera el contenido ser\u00eda Jl 1,1\u20132,27; 3,1\u20134,21 (Joel 2,18 es el eco de 2,17 y prepara para el cambio de suerte de la tierra y del pueblo que comienza en Jl 2,19). No se trata de una escisi\u00f3n, sino de una secuencia l\u00f3gica con la s\u00faplica sacerdotal, que se acerca a la forma elocuente utilizada por Mois\u00e9s (Nm 14,13-19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lugar de admitir cesuras, para identificar las partes, ser\u00eda mejor considerar los temas contenidos en Jl 1-2 que ayudan a comprender Jl 4, ya que est\u00e1n en correspondencia, lo que permite evitar la dicotom\u00eda en cuanto al mensaje transmitido en el anuncio del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, para percibir su progresi\u00f3n, a trav\u00e9s del cual se puede admitir la promesa del don universal del Esp\u00edritu en Jl 3,1-5 como puente tem\u00e1tico (FERNANDES, 2014, p. 86). Entonces, tan cierto como la venida del &#8220;D\u00eda del Se\u00f1or&#8221; ser\u00e1 el derramamiento del &#8220;Esp\u00edritu del Se\u00f1or&#8221; sobre toda carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 La din\u00e1mica literaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n &#8220;fue&#8221; el profeta Joel? \u00bfExisti\u00f3? \u00bfCu\u00e1ndo actu\u00f3? \u00bfQu\u00e9 problemas enfrent\u00f3? \u00bfQu\u00e9 quiso transmitir? Preguntas v\u00e1lidas, pero chocan con la posibilidad de que el libro sea, como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, una \u201cprofec\u00eda literaria\u201d. Aunque esta hip\u00f3tesis puede ser plausible, la acci\u00f3n de \u201cun profeta\u201d subyace en el escrito, lo cual se evidencia en los diversos rasgos de su personalidad y lo que significa su nombre: Joel = \u201cel Se\u00f1or es Dios\u201d, reverso del nombre El\u00edas = \u201cDios es Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de los t\u00edtulos que aparecen en Os 1,1; Am 1,1; Mq 1,1; Sf 1,1, en Joel no se hace referencia a ning\u00fan monarca y, en ese sentido, se acerca m\u00e1s a Ab 1; Jn 1,1; Na1,1; Hb 1,1; Ml 1.1. En el caso de Ag 1,1 y Zc 1,1, la referencia es Dar\u00edo, rey persa y sucesor de Ciro. A pesar de ello, el libro se refiere a un profeta que supo posicionarse con firmeza y desafiar a las \u201cautoridades\u201d o l\u00edderes de la \u00e9poca: ancianos (Jl 1,2.16; 2,16) y sacerdotes (Jl 1,9.13; 2,17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante las cat\u00e1strofes provocadas por una diferenciada invasi\u00f3n de langostas (Jl 1,4), feroces enemigos como leones (Jl 1,6-7), sequ\u00eda (Jl 1,12-13) y fuego (Jl 1,19), el profeta no s\u00f3lo se lamentaba, sino que se dirig\u00eda a los que se embriagaban (Jl 1,5), a la comunidad vista como una virgen viuda (Jl 1,8), a los agricultores (Jl 1,11) y, en particular, al Se\u00f1or, citando la flora y la fauna que tambi\u00e9n sufrieron las consecuencias de las desgracias (Jl 1,19-20). La falta de alimentos no s\u00f3lo afect\u00f3 a diferentes grupos de personas, sino que tambi\u00e9n priv\u00f3 al templo de ofrendas (Jl 1,13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado fue el desaparecimiento en cadena, con la falta de los frutos de la tierra, de la alegr\u00eda y del j\u00fabilo que afect\u00f3 al templo (Jl 1,16). En cambio, el profeta ten\u00eda ante s\u00ed una comunidad ap\u00e1tica y sin perspectivas. El primer intento de superarlo se produjo en el orden penitencial dirigido a todos, motivado por el primer anuncio del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (Jl 1,13-15). Junto a esta orden, el profeta clam\u00f3 al Se\u00f1or, evocando el grito de los animales (Jl 1,19-20). Nadie qued\u00f3 fuera (como en Jn 3,7, animales y humanos asumieron gestos penitenciales).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del primer anuncio del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (Jl 1,15), el profeta pas\u00f3 al segundo anuncio, mucho m\u00e1s elaborado en forma po\u00e9tica y que recapitula los temas catastr\u00f3ficos (Jl 2,1-11). En lugar de una palabra de condenaci\u00f3n para Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n, hay una provocadora sacudida del \u00e1nimo, evidenciando la presencia del Se\u00f1or y su control total sobre la realidad. Hay, bajo el mando del Se\u00f1or, un ej\u00e9rcito invencible, organizado y obediente a sus \u00f3rdenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a este nuevo anuncio, hay otra llamada m\u00e1s aguda a la conversi\u00f3n basada en la exigencia de sinceridad (Jl 2,12-17). A la acci\u00f3n del pueblo correspondi\u00f3 la reacci\u00f3n del Se\u00f1or (Jl 2,18), con la que declar\u00f3 el fin de las penalidades y la liberaci\u00f3n de la opresi\u00f3n enemiga (Jl 2,19-20). A trav\u00e9s de esta respuesta favorable, una verdadera bendici\u00f3n, se anunci\u00f3 la restauraci\u00f3n de la fertilidad del suelo a trav\u00e9s de las lluvias, trayendo abundancia de bienes agr\u00edcolas y de pastos para los animales. Es el fin de las desgracias lo que da fe de la presencia y acci\u00f3n del Se\u00f1or, \u00fanico Dios entre su pueblo, por el cual acaban el hambre, la verg\u00fcenza y el oprobio (Jl 2,21-27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed se puede observar la siguiente secuencia: constataci\u00f3n de la penuria \u2013 s\u00faplica motivada por el anuncio del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d \u2013 respuesta favorable del Se\u00f1or \u2013 reversi\u00f3n de la situaci\u00f3n a trav\u00e9s de las bendiciones. En esta secuencia aparece el tercer anuncio del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (Jl 3,4). Las nuevas intervenciones divinas, que se anuncian, se producir\u00e1n seg\u00fan una disposici\u00f3n eficaz ligada a los hechos anteriormente narrados y servir\u00e1n, del mismo modo, para fundamentar los hechos nuevos que se seguir\u00e1n de Jl 4,1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede ver que Jl 3,1-5 contiene promesas favorables del Se\u00f1or en tono universal, ya que est\u00e1 dispuesto a salvar a todos los que se vuelvan a \u00e9l, invocando su nombre, elemento que nos recuerda el significado de la palabra del profeta. nombre: &#8220;el Se\u00f1or es Dios&#8221;. Mientras Jl 3,1-2.5 enmarca el tercer anuncio, Jl 3,3-4 da fe de la participaci\u00f3n de la creaci\u00f3n como antesala a la manifestaci\u00f3n del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, ampliando la gran descripci\u00f3n b\u00e9lica de ese d\u00eda que se hizo en Jl 2,1-11.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el v\u00ednculo entre el &#8220;D\u00eda del Se\u00f1or&#8221; y el don universal del &#8220;Esp\u00edritu del Se\u00f1or&#8221; proporciona el paso necesario a Jl 4,1-21. El punto de partida es una promesa basada en el g\u00e9nero literario llamado \u201ccontienda\u201d, \u201cdisputa\u201d o \u201clitigio\u201d (<em>r\u00eeb<\/em>) contra todos los pueblos y naciones que hicieron el mal a Israel, denominado por el mismo Se\u00f1or: \u201cmi pueblo y mi heredad\u201d. Los cr\u00edmenes que se cometieron contra Israel ser\u00e1n debidamente castigados (Jl 4,1-3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en Jl 1,6 encontramos informaci\u00f3n gen\u00e9rica sobre un pueblo poderoso y numeroso, depredador como el le\u00f3n, en cambio Jl 4,4-8 revela, nominalmente, cinco pueblos directa e ir\u00f3nicamente implicados en el mal practicado contra Israel y quienes se hicieron dignos de castigo: Tiro, Sid\u00f3n, Filisteos, Egipto y Edom; y dos indirectamente: griegos y sabeos. El uso insistente de <em>g\u00f4yim<\/em> (naciones extranjeras) extiende la decisi\u00f3n del Se\u00f1or, abarcando a todos los que ser\u00e1n sentenciados en base a la \u201cley del tali\u00f3n\u201d, tambi\u00e9n utilizada en un contexto b\u00e9lico (Jl 4,9-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no aparece claramente que el Se\u00f1or, en el d\u00eda de su juicio, invadir\u00eda el valle de Josafat como las langostas invaden los campos, invadiendo el territorio como un ej\u00e9rcito enemigo, sin dejar nada en pie; pero, como sucede durante una sequ\u00eda severa, todo quedar\u00e1 desolado como un desierto. Adem\u00e1s de esto, no se explica por qu\u00e9 s\u00f3lo en Sion brotar\u00e1 un manantial que regar\u00e1 los surcos de Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n (Jl 4,18). Si esta opini\u00f3n es correcta, se da un paso a favor de vincular todas las cat\u00e1strofes presentes en Jl 1,4-20 con las mencionadas en Jl 4,1-17, debido al alcance integral del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d. Se advierte, entonces, que este d\u00eda comienza a figurar en primer orden, explicando las cat\u00e1strofes y no siendo explicado por ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, a trav\u00e9s de una f\u00f3rmula temporal, \u201cEn aquel d\u00eda\u201d (Jl 4,18), se abre la \u00faltima secci\u00f3n del libro. Esta f\u00f3rmula introduce un tema nuevo y sintetiza la cantidad y la calidad esperadas a nivel de bendici\u00f3n, anunciando un escenario contrastante opuesto a la aridez (Jl 4,18), mientras la tierra vuelve a su condici\u00f3n f\u00e9rtil (Jl 2,3). La palabra final del SE\u00d1OR aclara el porqu\u00e9 de su acci\u00f3n (Jl 4,21), condensa todo lo ya descrito en el libro, pero deja, una vez m\u00e1s, en suspenso la ejecuci\u00f3n de los hechos para un futuro indeterminado, exactamente como el profeta inst\u00f3 al principio como un compromiso com\u00fan para las generaciones futuras (Jl 1,2-3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 El tema del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las calamidades, la queja hecha al Se\u00f1or, la s\u00faplica del profeta, las llamadas a la conversi\u00f3n, la s\u00faplica de piedad, la restauraci\u00f3n de la bendici\u00f3n, el don del Esp\u00edritu, la victoria sobre las naciones enemigas y la restauraci\u00f3n de la suerte del pueblo elegido en Sion son temas entrelazados con el \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d y son los argumentos que dan unidad y sentido teoc\u00e9ntrico a la profec\u00eda de Joel. A trav\u00e9s de ellos se muestra la presencia y la acci\u00f3n soberana del Se\u00f1or sobre la creaci\u00f3n y el curso de la historia, tanto para el pueblo elegido como para otras naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto de las cat\u00e1strofes que asolaron al pueblo elegido, est\u00e1 el suspiro del profeta por el \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d visto como una acci\u00f3n devastadora del Todopoderoso (Jl 1,15). Antes de que llegue la soluci\u00f3n, el nuevo discurso del Se\u00f1or, despu\u00e9s de su queja (Jl 1,6) con un nuevo orden para la comunidad, es una \u201cPalabra del Se\u00f1or\u201d expl\u00edcita sobre el \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (Jl 2, 1). As\u00ed, la profec\u00eda joeliana ofrece el mapa de la situaci\u00f3n catastr\u00f3fica: el lamento del Se\u00f1or por su tierra y el anuncio de su \u201cD\u00eda\u201d, que se concretar\u00e1 en un or\u00e1culo de juicio capaz de producir un doble efecto (Jl 2,1-11). De estos tres elementos pasamos a la soluci\u00f3n, que comienza con la descripci\u00f3n y acci\u00f3n del \u201cpueblo numeroso y poderoso\u201d que es \u201cpoderoso agente de su palabra\u201d (Jl 2,2.11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la presencia y la acci\u00f3n divinas son inherentes a la expresi\u00f3n \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d y se declaran en la profec\u00eda en un punto central, en el momento en que el Se\u00f1or manda al pueblo lo que debe hacer: \u201cY ahora, or\u00e1culo del Se\u00f1or, vu\u00e9lvete, ven a m\u00ed con todo tu coraz\u00f3n, con ayuno, l\u00e1grimas y lamentaciones\u201d (Jl 2,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u201cretorno\u201d (<em>\u0161\u00fbb<\/em>), asumido y obedecido en la direcci\u00f3n del Se\u00f1or, el pueblo estar\u00e1 dando el paso decisivo para ver el \u201cretorno\u201d ben\u00e9fico del Se\u00f1or en su direcci\u00f3n (Jl 2,18-27). Jl 2,13-14 confirma Jl 2,12 con un acto de fe del profeta que sabe qui\u00e9n es el Se\u00f1or y que tiene compasi\u00f3n de su pueblo. Si, en un contexto de pecado, el coraz\u00f3n contrito y humillado es el gesto que el Se\u00f1or no desprecia en el penitente arrepentido (Sal 51,17; Jn 3,10), mucha m\u00e1s conmiseraci\u00f3n emplear\u00e1 en el momento en que su pueblo se presenta con los gestos penitenciales que se identifican con la crisis que le quit\u00f3 los medios de subsistencia y que tanto le hizo sufrir. Como no hay nada que ofrecer, el pueblo es llamado por el profeta a ofrecerse a s\u00ed mismo y a su propio sufrimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El significado de \u201cel que sabe\u201d (Jl 2,14) no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con la ortodoxia anunciada en Ex 34,6-7. No es una duda del profeta Joel, sino la reflexi\u00f3n que confirma la acci\u00f3n divina por su poder universal y que se encuentra tambi\u00e9n en los labios del rey de N\u00ednive, actitud que inquiet\u00f3 al profeta Jon\u00e1s (Jn 3,9). Por el contrario, Joel, al usar \u201ccompasivo\u201d (<em>ni\u1e25\u0101n<\/em>), ampli\u00f3 los atributos divinos, porque estaba seguro de que el Se\u00f1or le otorgar\u00eda sus beneficios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de la crisis personal que le sobrevino a Jon\u00e1s, porque sab\u00eda que anunciaba una palabra fallida sobre la destrucci\u00f3n de N\u00ednive, Joel sab\u00eda que no fallaba, porque el Se\u00f1or responde desde Sion a las s\u00faplicas de misericordia, est\u00e1 atento al sufrimiento de su pueblo y dispuesto a mostrar su soberan\u00eda universal en la decisi\u00f3n de castigar a las naciones que le eran hostiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed donde la crisis ha arrebatado los medios de subsistencia y privado al templo de sus ofrendas, el mandato \u201cvolveos a m\u00ed de todo coraz\u00f3n\u201d es la soluci\u00f3n (Jl 2,12). El retorno exigido no es el acto formal de un simple rito de lamentaci\u00f3n, sino la exigencia de una firme disposici\u00f3n a volverse al Se\u00f1or con gestos compatibles con los efectos producidos por las crisis que aquejaron a toda la comunidad (Jl 1,4-20; en Am 4,6-12, es el SE\u00d1OR el que se queja de la falta de conversi\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La convocatoria al culto en Sion en Jl 2,15-17 no contradice la orden anterior dada a los sacerdotes en Jl 1,13-14, y no significar\u00eda necesariamente que un primer intento de culto hubiera fracasado por falta de obediencia. La misi\u00f3n teof\u00e1nica, atribuida al \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, supera en beneficios a los males causados \u200b\u200bpor el hambre, pues los planes del Se\u00f1or son grandes e inauditos (Jl 3,1-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta misi\u00f3n, en efecto, corresponde a dos objetivos entrelazados con los llamados del Se\u00f1or y del profeta que tiene un nombre doblemente teof\u00f3rico (<em>y\u00f4 + &#8216;el<\/em>): a) mostrar lo que de hecho depende de la comunidad: la soluci\u00f3n de la penuria debe involucrar a la intimidad del pueblo elegido, impuls\u00e1ndolo a la acci\u00f3n; b) mostrar lo que no depende de la comunidad: la generosidad del Se\u00f1or, el don del Esp\u00edritu y la justicia que hace con su tierra y sus habitantes, revirtiendo la situaci\u00f3n de hambre y trayendo de vuelta a Jerusal\u00e9n a sus hijos esparcidos por todo las naciones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido de la s\u00faplica sacerdotal (Jl 2,17) no era: ten piedad de tu pueblo que est\u00e1 sin comida y sin agua (Jl 1,4-20); pero entronca con el lamento del Se\u00f1or, que resume los males y necesidades del pueblo en la tierra escogida. La respuesta del Se\u00f1or revela que \u00c9l est\u00e1 lleno de celo por Su tierra (Jl 1,6-7), tiene compasi\u00f3n de su pueblo (Jl 2,18) y no quiere que sufran oprobio entre naciones opresoras (Jl 2,19.26 &#8211; 27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de este doble movimiento est\u00e1 el lugar de reuni\u00f3n, el templo de Sion, el monte santo del mismo nombre del Sina\u00ed, donde el pueblo recibi\u00f3 la Ley como un don. Sion, asolada por el hambre (Jl 1,9, 13, 16), es el lugar prodigioso al que el profeta Joel, como Mois\u00e9s en el pasado, dirige el coraz\u00f3n del pueblo. El profeta estaba seguro de que en Sion se renovar\u00edan los signos teof\u00e1nicos del Sina\u00ed y los rasgos utilizados para describir la venida del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d confirman su certeza (Jl 2,1-11; 3,4; 4,15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sion, donde se encuentra el santo templo, el pueblo experimentar\u00e1 la presencia y la acci\u00f3n del Se\u00f1or, cambiando de suerte (Jl 2,12). El Se\u00f1or, que toma las decisiones desde Sion, recuerda tambi\u00e9n la promesa que hizo a Abraham (Gn 22,1-14), ratificada en la decisi\u00f3n de liberar al pueblo de Egipto por medio de Mois\u00e9s (Ex 3,7-12) y que fue defendida a lo largo de la historia, cuando fue amenazada por enemigos externos e internos (Sal 145). Desde su santo monte el Se\u00f1or se muestra continuamente compasivo y providente (Gn 22,8.14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como la vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s en el Sina\u00ed fue una respuesta del Se\u00f1or al clamor del pueblo oprimido de Egipto, confirmando la elecci\u00f3n y las promesas hechas en Abraham (Gn 12,1-3), as\u00ed en Joel no hay duda de que el Se\u00f1or, con el anuncio y la llegada de su \u201cd\u00eda\u201d en Sion (Jl 2,1-11), ya estaba dispuesto a intervenir en la desastrosa situaci\u00f3n como justo juez y lo hace actuando concretamente frente a todos los males que su pueblo est\u00e1 sufriendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la base del anuncio joeliano est\u00e1 la certeza del amor-compasi\u00f3n del Se\u00f1or (Ex 34,6; Sal 103) y la fuerza de las bendiciones prometidas (Dt 28,1-14). Por eso, Jl 2,1-11.12-17 expresa el estatus particular que tiene el pueblo elegido para implorar, mediante la acci\u00f3n sacerdotal, la benevolencia del Se\u00f1or frente a los males que ponen en peligro su existencia en su tierra elegida (Jl 1, 4 -20), en cuanto se trata de las promesas patriarcales, reafirmadas a Mois\u00e9s, a los libertos de Egipto y a Josu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo sufriente y abatido es, pues, el destinatario directo del anuncio de Joel del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d. Son estas personas las que est\u00e1n interesadas en escuchar la respuesta divina a su s\u00faplica, indicando que el tiempo de la carest\u00eda terminar\u00e1 y que la bendici\u00f3n traer\u00e1 no s\u00f3lo los frutos y dones necesarios (Jl 2,18-27), sino que devolver\u00e1 lo que de mejor el mismo Se\u00f1or puede y quiere recibir en su templo como ofrenda: el retorno, como verdadero rescate, de los hijos e hijas traficados y humillados por el le\u00f3n enemigo y opresor (Jl 1,6-7; 4, 2.6-7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La preocupaci\u00f3n por el sarcasmo de las naciones en la s\u00faplica de los sacerdotes muestra que no s\u00f3lo estaba en juego la subsistencia del pueblo, sino la gloria y el poder del Se\u00f1or ante las naciones enemigas (Joel 2,6.17). Por esta preocupaci\u00f3n se entiende por qu\u00e9 el \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d golpea con fuerza a las naciones que el Se\u00f1or decidi\u00f3 convocar al juicio. Sobre ellos pesan varios cr\u00edmenes que claman por su justicia (Jl 4,21; Sl 72,13-14; Ab 10,14). As\u00ed, en lugar de decir \u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 vuestro Dios?\u201d (Jl 2,17), las naciones reconocer\u00e1n la presencia, la acci\u00f3n portentosa y favorable del Se\u00f1or entre su pueblo (Jl 2,27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La convocatoria de los pueblos y naciones opresores para un ajuste de cuentas se efectuar\u00e1 mediante un juicio realizado en un contexto b\u00e9lico (Jl 4,9-13). La gloria del pueblo elegido se renovar\u00e1 al estar bajo la poderosa protecci\u00f3n del Se\u00f1or. Esto confirma lo que hab\u00eda decidido cuando prometi\u00f3 que la verg\u00fcenza de su pueblo ser\u00eda eliminada para siempre (Jl 2,19, 26-27), ya que el enemigo, en forma de prolepsis, aparece de antemano destruido entre los dos mares, donde se sentir\u00e1 el olor de su muerte (Jl 2,20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, para las naciones involucradas y destinadas al juicio, la profec\u00eda de Joel no sugiere que ellas pudieran o hayan tomado alguna precauci\u00f3n para salir ilesas de ese &#8220;d\u00eda&#8221;. A ellas les toca castigar sus delitos y al pueblo elegido le toca saber y constatar que el Se\u00f1or, cambiando la suerte de Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n, preparaba el restablecimiento de su gloria en Sion.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, el evento liberador vinculado al \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d adquiere un objetivo did\u00e1ctico. El contenido a transmitir a las generaciones futuras se identifica no con las cat\u00e1strofes, sino con la renovaci\u00f3n de los gestos salv\u00edficos operados por el Se\u00f1or (Jl 1,2-3; Ex 10,1-2). Es una acci\u00f3n pedag\u00f3gica. Por eso, reducir tal contenido \u00fanicamente a las crisis sufridas no es coherente con el car\u00e1cter unitario de la profec\u00eda de Joel y con la l\u00f3gica de la intenci\u00f3n reparadora y restauradora del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d dirigida tambi\u00e9n a los enemigos (Jl 2,19.26). La formaci\u00f3n de la conciencia individual y colectiva para ser transmitida en Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n lo confirma (Jl 4,20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran acci\u00f3n-reacci\u00f3n de la profec\u00eda recay\u00f3 en el protagonismo del Se\u00f1or. De la pobreza y la apat\u00eda del pueblo a la s\u00faplica sacerdotal hay un salto cualitativo que se manifiesta en la decisi\u00f3n y en la posici\u00f3n divina que tendr\u00e1 lugar de Jl 2,19 a 4,21. La reversi\u00f3n de la situaci\u00f3n de penuria, a trav\u00e9s de la petici\u00f3n de misericordia (Jl 2,15-17), super\u00f3 con creces cualquier expectativa, porque el Se\u00f1or, benigno y clemente, nunca se deja vencer en la generosidad hacia los que escuchan su voz, sus llamados y obedecerle (Jl 3,1-2; 4,16-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Joel 2,11 dejaba abierta una pregunta importante sobre el \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, \u201c\u00bfy qui\u00e9n podr\u00e1 soportarlo?\u201d, la respuesta que propone el libro se desarrolla a partir de Joel 2,12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el anuncio del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d es la ocasi\u00f3n que el mismo Se\u00f1or ha establecido para que su justicia se haga sentir en la acci\u00f3n del \u201cpueblo numeroso y poderoso\u201d (Jl 2,2), del mismo modo lo ser\u00e1 el Se\u00f1or para determinar el destino final de su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la acci\u00f3n obediente de este pueblo, se aboga a favor de los prop\u00f3sitos del Se\u00f1or, que apuntan en una sola direcci\u00f3n: el fin de la verg\u00fcenza de su pueblo (Jl 2,19.26-27). Aquellos a quienes el Se\u00f1or salvar\u00e1 soportar\u00e1n, por la confianza depositada en \u00e9l, la llegada de este d\u00eda implacable sobre el enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la acci\u00f3n del Se\u00f1or, entonces, uno se da cuenta que el foco central es la restauraci\u00f3n de la suerte de Jud\u00e1-Jerusal\u00e9n. Esto tiene una certeza: \u201cel Se\u00f1or, desde Sion,\u00a0 hace o\u00edr su voz y los cielos y la tierra temblar\u00e1n, pero el Se\u00f1or es refugio para su pueblo y fortaleza para los hijos de Israel\u201d (Jl 4,16; cf. Jl 3.5). Esto certifica y prueba que el ataque en Jl 2,1-11 no pod\u00eda tener como objetivo central una Jerusal\u00e9n ya castigada por tantas cat\u00e1strofes y que, en el fondo, necesitaba con urgencia la acci\u00f3n de su rescatador, el \u00fanico capaz de ocasionar su salvaci\u00f3n. .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la l\u00f3gica del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, en la profec\u00eda de Joel, se fundamenta en su unidad del libro como tema y como mensaje de esperanza salv\u00edfica y restauradora en el Se\u00f1or que reside, act\u00faa y salva a sus elegidos de Sion , donde se levanta Jerusal\u00e9n con su templo. Una situaci\u00f3n catastr\u00f3fica que logra una soluci\u00f3n a tan gran escala y termina con una promesa abierta (Jl 4,21), induce a la certeza de que nada de malo o terrible puede sucederle al pueblo elegido. Esta es la idea b\u00e1sica que es favorablemente desarrollada o criticada por los profetas que utilizan la expresi\u00f3n \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d y que vienen despu\u00e9s de Joel seg\u00fan orden can\u00f3nico en el <em>corpus<\/em> de los Doce Profetas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Leonardo Agostini Fernandes (<\/em>PUC-Rio). Texto original en portugu\u00e9s. Enviado: 14\/7\/2022. Aprobado: 20\/09\/2022. Publicado: 28\/12\/2022.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ABREGO de LACY, J. M. <em>Os Livros Prof\u00e9ticos<\/em>. S\u00e3o Paulo: Ave-Maria, 1998, p. 239-243.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANDI\u00d1ACH, P. R. El D\u00eda de Yav\u00e9 en la Profecia de Joel. <em>RevistB<\/em> 57, n. 1, p. 1-17, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANDI\u00d1ACH, P. R. Joel: la justicia definitiva\u201d. <em>Ribla,<\/em> v. 35-36, p. 148-152, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANDI\u00d1ACH, P. R. Uma linguagem da resist\u00eancia diante do poder imperial \u2013 O dia de Jav\u00e9 em Joel.\u00a0<em>Ribla<\/em>, v. 48, p. 68-82, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DREHER, C. A. A economia no livro de Joel.\u00a0<em>Ribla<\/em>, v. 10, n. 2, p. 61-71, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERNANDES, L. A. O y\u00f4m YHWH, express\u00e3o e tem\u00e1tica no corpus dos Doze Profetas (1\u00aa Parte). <em>Atualidade Teol\u00f3gica,<\/em> ano XII n. 28, jan\/abr, p. 201-221, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERNANDES, L. A. \u201cO y\u00f4m YHWH, express\u00e3o e tem\u00e1tica no corpus dos Doze Profetas (2\u00aa Parte). <em>Atualidade Teol\u00f3gica,<\/em> ano XII n. 30, set\/dez, p. 335-360, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERNANDES, L. A. <em>O An\u00fancio do Dia do Senhor. <\/em>Significado prof\u00e9tico e sentido teol\u00f3gico de Joel 2,1-11. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MACCHI, J.-D. Joel. In: R\u00d6MER, T.; MACCHI, J.-D.; NIHAN, C. <em>Antigo Testamento \u2013 <\/em>hist\u00f3ria, escritura e teologia. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2010, p. 484-490.<\/p>\n<p>MONLOUBOU, L.; DUBUIT, F. M. Giudizio. In: <em>Dictionaire Biblique Universel<\/em>, Paris, 1985. [ed. italiana,<em> Dizionario Biblico Storico-Critico<\/em>, Roma 1987, p. 476-477].<\/p>\n<p>SNOEK, J. A \u00e9tica apocal\u00edptica: esperar ou agir? \u2013 Uma releitura de Joel 1-2 numa perspectiva nicaraguense.\u00a0<em>Ribla,<\/em> v. 7, p. 89-96, 1990.<\/p>\n<p>ZENGER, E. (ed.). <em>Introduzione all\u2019Antico Testamento<\/em>. Brescia: Queriniana, 2005 [tradu\u00e7\u00e3o em portugu\u00eas: <em>Introdu\u00e7\u00e3o ao Antigo<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2003].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario Introducci\u00f3n 1 Elementos generales 2 La din\u00e1mica literaria 3 El tema del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d Conclusi\u00f3n Referencias Introducci\u00f3n Una mirada atenta al libro del profeta Joel permite, casi de inmediato, percibir la centralidad tem\u00e1tica del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d (y\u00f4m YHWH), dado que esta frase en genitivo aparece en sus cuatro cap\u00edtulos (Jl 1, 15; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-2753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2753"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2818,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2753\/revisions\/2818"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}