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{"id":2744,"date":"2022-12-30T11:21:12","date_gmt":"2022-12-30T14:21:12","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2744"},"modified":"2023-01-28T18:41:30","modified_gmt":"2023-01-28T21:41:30","slug":"los-oringenes-del-mesianismo-davidico-en-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2744","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes del mesianismo dav\u00eddico en la Biblia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sumario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Mesianismo: sem\u00e1ntica y modalidades<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 El mesianismo preex\u00edlico: punto de partida de una larga tradici\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 El mesianismo postex\u00edlico: una tradici\u00f3n en continuo desarrollo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los temas complejos de los estudios b\u00edblicos est\u00e1 el mesianismo. Mucho se ha escrito y se seguir\u00e1 escribiendo al respecto. En el fondo del problema est\u00e1 la imposibilidad de rescatar el pasado de Israel y recuperar su historia, en el sentido moderno, para obtener pruebas fehacientes. Los textos b\u00edblicos, en su conjunto, son de car\u00e1cter narrativo-teol\u00f3gico. Est\u00e1n enraizados en contextos hist\u00f3rico-geogr\u00e1ficos muy precisos, y responden a las m\u00faltiples crisis de fe del pueblo de Israel, para las que pretenden ofrecer una clave de comprensi\u00f3n. La teolog\u00eda narrativa, de la que se revisten, se preocupa por el presente y remite al pasado en la medida estricta en que puede vincularse al momento de los narradores, con miras a desvelar un futuro. Por tanto, ser\u00eda err\u00f3neo el intento de reconstruir la historia de Israel, con textos cuya \u00fanica intenci\u00f3n fuera narrar la historia de YHWH con su pueblo. Lo mismo ocurre cuando se trata del mesianismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La complejidad se agrava a\u00fan m\u00e1s cuando se sabe que muchos estudiosos se dejan atrapar por sus opciones religiosas e ideol\u00f3gicas, defendidas a fuego y hierro. Pasando por alto una lectura honesta del texto b\u00edblico, con los m\u00e9todos adecuados, cultivan posturas intolerantes y belicosas, cuando se esperaba que buscaran el consenso, en la pluralidad de enfoques, para trabajar la misma tradici\u00f3n escritur\u00edstico-teol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro objetivo es mostrar c\u00f3mo las narraciones hist\u00f3rico-b\u00edblicas, especialmente la Historiograf\u00eda Deuteronomista, describen el nacimiento del mesianismo dav\u00eddico, que se fue gestando en la tradici\u00f3n hist\u00f3rica y prof\u00e9tica de Israel, as\u00ed como, en los salmos, hasta el punto de, en el posexilio, ya no se espera un rey personal, sino un David escatol\u00f3gico y, m\u00e1s difusamente, un tiempo mesi\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mesianismo se despleg\u00f3 de diversas maneras, \u201cpero al mismo tiempo conserv\u00f3 algunos rasgos caracter\u00edsticos comunes\u201d (SOUSA, 2009, p. 10). Entre ellos: los mes\u00edas se presentan como libertadores, enviados por YHWH, con una misi\u00f3n al pueblo; una de sus principales tareas es restaurar el Reino de David, dentro de sus l\u00edmites geogr\u00e1ficos y con la grandeza de los tiempos antiguos; reedificar\u00e1n el Templo de Jerusal\u00e9n; restablecer\u00e1n la unidad de las tribus dispersadas por el exilio babil\u00f3nico y, finalmente, har\u00e1n que la Tor\u00e1 recupere su centralidad en la vida del pueblo porque es la voluntad de YHWH (SILVA; SILVA, 2017, p. 252). \u00a1Cada mes\u00edas dice ser \u201cel\u201d Mes\u00edas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mesianismo b\u00edblico adquiri\u00f3 dos connotaciones distintas. Antes del exilio, se refiere al rey reinante o, en el caso de un rey imp\u00edo, al esperado rey justo. Cuando Jerem\u00edas denuncia la impiedad del rey Joaqu\u00edn (609-597 aC), en su horizonte est\u00e1 el deseo de que le suceda un rey justo (Jr 22,13-19). Despu\u00e9s del exilio babil\u00f3nico, ante la imposibilidad de restaurar la dinast\u00eda dav\u00eddica, dificultada por los gobernantes persas, las esperanzas mesi\u00e1nicas ser\u00e1n cada vez m\u00e1s postergadas, hasta asumir dimensiones escatol\u00f3gicas. As\u00ed, debe entenderse que \u201clas semillas del mesianismo estaban presentes en el pensamiento israelita desde tiempos mucho m\u00e1s primitivos, aunque no brotaron y florecieron antes del per\u00edodo posex\u00edlico\u201d (BARTON, 2005, p. 387).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro camino se detendr\u00e1 en los albores del posexilio, cuando los retornados de Babilonia hagan un discreto intento de confiar el liderazgo de los juda\u00edtas, en el proceso de reconstrucci\u00f3n de las instituciones de Israel, a un dav\u00eddida nacido entre los exiliados. Ha corrido mucha agua bajo el puente a lo largo de la historia, dando lugar a un abanico enorme de tradiciones mesi\u00e1nicas, tanto en Qumran, en el juda\u00edsmo rab\u00ednico, en la di\u00e1spora alejandrina, como en el \u00e1mbito de lo que convencionalmente se denomina Nuevo Testamento, con la figura de Jes\u00fas de Nazaret transformado por sus disc\u00edpulos en el Mes\u00edas: Jesucristo (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ideales mesi\u00e1nicos, de los m\u00e1s diversos tipos, desbordan el mundo de la tradici\u00f3n b\u00edblica y est\u00e1n t\u00e1citamente presentes en las esperanzas cultivadas por los seres humanos. Aqu\u00ed y all\u00e1 aparecen personalidades, principalmente pol\u00edticas y religiosas, en las que se depositan expectativas mesi\u00e1nicas, como sucedi\u00f3, en el pasado, con el mes\u00edas esperado, tanto antes como despu\u00e9s del exilio. Se recomienda una lectura discernida de los textos b\u00edblico-mesi\u00e1nicos a la hora de evaluar a los candidatos a mes\u00edas de todos los tiempos, con aspiraciones de salvadores, como enviados de la divinidad para iniciar un tiempo nuevo, como si de una era escatol\u00f3gica se tratara. Los tiempos de crisis son propicios para el surgimiento de mes\u00edas, en el contexto de los anhelos de salvaci\u00f3n presentes en los corazones humanos, encarnados en luchas sociopol\u00edticas por la liberaci\u00f3n, con motivaciones religiosas o no religiosas, a veces de car\u00e1cter nacionalista. En este sentido, se puede hablar de un mesianismo ateo, a veces no menos militante que los mesianismos religiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trasfondo de los mesianismos se presenta como una utop\u00eda, nunca completamente realizada, ya que siempre se abren nuevos horizontes a medida que se avanza. Ser\u00eda razonable decir que ning\u00fan ser humano o comunidad ser\u00eda capaz de vivir dignamente si dejara de cultivar ideales mesi\u00e1nicos. \u00a1La experiencia b\u00edblico-cristiana constituye un excelente paradigma!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Mesianismo: sem\u00e1ntica y modalidades<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra mesianismo, que no aparece en el texto b\u00edblico, se refiere a la ra\u00edz verbal hebrea <em>mashah<\/em>, con el significado de ungir. En el \u00e1mbito de la Biblia, apunta a qui\u00e9n fue elegido por Dios \u2013 <em>hamashiah<\/em> \u2013 para asumir tareas muy concretas y especiales, en l\u00ednea con la pr\u00e1ctica de las monarqu\u00edas en el Cercano Oriente Antiguo, adaptadas al yahvismo israelita. \u201cAun siendo deudor de religiones anteriores, como la egipcia, la babil\u00f3nica y el zoroastrismo, el mesianismo, en el antiguo Israel, adquiri\u00f3 contornos \u00fanicos y definidos\u201d (SILVA; SILVA, 2017, p. 250).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mesianismo no est\u00e1 tan presente en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento, hay treinta y nueve usos de la palabra <em>mashiah.<\/em> La mayor\u00eda de las veces designan al rey. No debe sorprender que se encuentren esencialmente en el libro de Samuel (quince apariciones), donde la unci\u00f3n dispensada por el profeta sucesivamente a Sa\u00fal, luego a David, tiene su importancia porque se trata de la consagraci\u00f3n de los primeros reyes. Para el Segundo Isa\u00edas (45,12), el \u201cungido\u201d es un gobernante extranjero, el conquistador persa Ciro, que permite que los exiliados de Jud\u00e1 regresen a Jerusal\u00e9n. (HADAS-LEBEL, 2006, p. 53)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey, de manera muy particular, recibe la unci\u00f3n como forma de consagraci\u00f3n a su tarea. \u201cLa unci\u00f3n es un rito religioso. Va acompa\u00f1ada de una venida del Esp\u00edritu. Dir\u00edamos que confiere la gracia\u201d, por eso \u201cel rey, persona consagrada, participa as\u00ed de la santidad de Dios. Es inviolable\u201d (DE VAUX, 1982, p. 161). Se puede decir que todo rey, por ser ungido, cuando asciende al trono, se convierte en mes\u00edas, considerando la etimolog\u00eda de la palabra. \u00a1Todos los que reciben la unci\u00f3n est\u00e1n revestidos de identidad mesi\u00e1nica! Sin embargo, la unci\u00f3n de reyes, en el contexto b\u00edblico, tiene especial relevancia. Se habla de la unci\u00f3n de Sa\u00fal (1S 10,1; 24,7), David (1S 16,12-13), Salom\u00f3n (1R 1,34-40), Hazael (1R 19,15), Jeh\u00fa (1R 19,16; 2Rs 9,6), Jo\u00e1s (2R11,12) y Joacaz (2R 23,30) (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando desaparece la monarqu\u00eda en Israel, los sumos sacerdotes reciben la unci\u00f3n; despu\u00e9s, todos los sacerdotes (DE LA POTTERIE, 1977, col. 1049). En cuanto a los profetas, solo se habla de El\u00edas que recibi\u00f3 el mandato divino de ungir a Eliseo como su sucesor (1 Rs 19,16). Eclo 48,8 recuerda este hecho, al exaltar al profeta El\u00edas: \u201cungiste reyes vengadores y profetas para sucederte\u201d. Por su parte, Is 61,1 \u2013\u201cYHWH me ungi\u00f3\u201d\u2013 alude a la unci\u00f3n del profeta an\u00f3nimo en el exilio, al inicio de su ministerio. Sin embargo, se trata de una unci\u00f3n de car\u00e1cter simb\u00f3lico-espiritual, no precisamente f\u00edsica. \u201cEl Mes\u00edas aparece en la mayor\u00eda de los casos como un rey, generalmente de ascendencia dav\u00eddica, con influencia en el \u00e1mbito pol\u00edtico y religioso (indisolublemente unidos)\u201d; en el Antiguo Testamento la palabra nunca se usa \u201ccomo t\u00edtulo para referirse a &#8216;un rey salvador de los \u00faltimos tiempos&#8217;\u201d (SICRE, 1995, p. 17,18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rito de la unci\u00f3n de los nuevos reyes indica el poder que YHWH les otorga con vistas a una misi\u00f3n (1S 10,1-10; 16,13). Tambi\u00e9n puede entenderse como una forma de adopci\u00f3n \u2013\u201cT\u00fa eres mi hijo, yo te he engendrado hoy\u201d (Sal 2,7)\u2013, que los inviste de especial grandeza e inviolabilidad (1Cr 16,22; 2Cr 6,42; Sal 105[104], 15), hasta el punto de que podr\u00edan ser considerados la presencia de Dios o, al menos, su lugarteniente entre el pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El significado espec\u00edfico de la palabra mesianismo apunta a la espera de la llegada del Mes\u00edas (en griego, <em>christ\u00f3s<\/em>; en espa\u00f1ol, ungido) que, investido de autoridad divina, se presenta como portador de la salvaci\u00f3n hist\u00f3rica para el pueblo, en tiempos dif\u00edciles de la opresi\u00f3n Por lo tanto, tiene connotaciones positivas de esperanza al develar un tiempo propicio, en el cual terminar\u00e1n el dolor, el sufrimiento y todo tipo de violencia, por medio de la intervenci\u00f3n divina a trav\u00e9s del ungido de YHWH. \u201cEn el estricto sentido jud\u00edo, el mesianismo es la expectativa de un descendiente del rey David (un dav\u00eddida) para el fin de los tiempos\u201d (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento, la palabra mes\u00edas aparece principalmente en 1 y 2S (15 veces), refiri\u00e9ndose a la unci\u00f3n de los primeros reyes de Israel, Sa\u00fal y David. Is 45,1 lo aplica a Ciro, el conquistador persa que permitir\u00eda a los israelitas exiliados volver a Jerusal\u00e9n. Lv 4,3.5.16; 6,15 se refiere al sumo sacerdote como mes\u00edas. En Hab 3,13 y Sal 28,8 se trata del pueblo de Israel. Las alusiones al mes\u00edas dav\u00eddico, en Sal 2,2; 18[17],51; 20[19],7; 105[104],15, apuntan a la esperanza puesta en un rey humano, sin connotaci\u00f3n escatol\u00f3gica. En ning\u00fan momento se piensa en una figura que abrir\u00eda una era de salvaci\u00f3n, como ocurrir\u00e1 en las expectativas mesi\u00e1nicas forjadas a lo largo de la historia del juda\u00edsmo. Aunque haciendo uso de mediaciones humanas, en \u00faltima instancia, YHWH se presenta como el autor de la salvaci\u00f3n en beneficio de su pueblo. Si algo sucedi\u00f3 o suceder\u00e1, se le debe atribuir la autor\u00eda. YHWH se presenta como el realizador de la salvaci\u00f3n-liberaci\u00f3n, no el mes\u00edas, aunque \u00e9ste sea el anunciador de la obra divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sentido abierto, el mesianismo se relaciona con la escatolog\u00eda, la consumaci\u00f3n de los tiempos, donde la figura del Mes\u00edas asume un lugar secundario en un \u201cmesianismo sin mes\u00edas\u201d, pues apunta a un nuevo tiempo en el camino de la humanidad, m\u00e1s all\u00e1 de los tormentos del regalo \u201c&#8217;Mesianismo&#8217; se convirti\u00f3 as\u00ed en un concepto general para muchas representaciones escatol\u00f3gicas y apocal\u00edpticas que ten\u00edan diferentes or\u00edgenes y funciones\u201d (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito de la tradici\u00f3n b\u00edblica, el Mes\u00edas asumi\u00f3 tres modalidades: rey, profeta e Hijo del Hombre, cada una subrayando un elemento de su acci\u00f3n y de su identidad. El mes\u00edas rey se centra en la dimensi\u00f3n pol\u00edtico-social (Is 11,1-9). El mes\u00edas profeta tiene una palabra de YHWH, en el sentido de llamar al pueblo a la conversi\u00f3n y disponerlo a obrar seg\u00fan la voluntad divina (Jr 7,1-15). El Hijo del Hombre adquiere una dimensi\u00f3n celestial, al descender del cielo para establecer el plan de Dios en la historia (Dn 7,13-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 El mesianismo preex\u00edlico: punto de partida de una larga tradici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el origen del mesianismo b\u00edblico est\u00e1 la idea del mes\u00edas rey, ligado a la casa de David, cuya eternidad estaba garantizada por YWHW: \u201ctu casa y tu realeza permanecer\u00e1n para siempre delante de ti, y su trono ser\u00e1 firme para siempre\u201d (2S 7,16). De hecho, \u201cen el Antiguo Testamento, la ideolog\u00eda real es la principal responsable de la posterior elaboraci\u00f3n de la expectativa mesi\u00e1nica\u201d (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 33). \u201cSi Israel no hubiera tenido reyes, nunca hubiera llegado a formular la idea mesi\u00e1nica. Aunque hubiera habido reyes, sin la figura de David y la promesa de una dinast\u00eda eterna, tampoco habr\u00eda surgido el mesianismo en Israel\u201d (SICRE, 1995, p. 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David fue ungido por Samuel, de acuerdo con el mandato divino: \u201cYHWH le dijo: &#8216;\u00a1Lev\u00e1ntate y \u00fangelo, es \u00e9l!&#8217; Samuel tom\u00f3 el cuerno de aceite y lo ungi\u00f3 en presencia de sus hermanos. El esp\u00edritu de YHWH descendi\u00f3 sobre David desde aquel d\u00eda en adelante\u201d (1Sm 16,13). David era todav\u00eda un ni\u00f1o, sin ning\u00fan peso social. Posteriormente, las tribus de Israel, reunidas en Hebr\u00f3n, &#8220;ungieron a David por rey sobre Israel&#8221; (2S 5,5) para confirmar el gesto de Samuel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, ya podr\u00edan haberse dado alusiones a la realeza en Israel en Gn 49,10, incluso sin que aparezca la palabra mes\u00edas: \u201cno ser\u00e1 quitado el cetro de Jud\u00e1, ni el bast\u00f3n de mando de entre sus pies\u201d, y Nm 24,7.17: \u201cUn h\u00e9roe surge en su descendencia, y gobierna sobre muchos pueblos. Su rey es m\u00e1s grande que Agag, su reinado es exaltado. [\u2026] Una estrella procedente de Jacob se convierte en jefe, un cetro se levanta procedente de Israel\u201d (COPPENS, 1967, p. 153-179). En el per\u00edodo de los Jueces, Abimelec fue \u201cproclamado rey junto a la encina de la estela que est\u00e1 en Siquem\u201d (Jc 9,6), en un intento de introducir un nuevo modelo de liderazgo de las tribus. Su hermano Jotam denunci\u00f3 la locura de la opci\u00f3n a trav\u00e9s de una f\u00e1bula (Jc 9,7-15) que describe una asamblea de \u00e1rboles para elegir qui\u00e9n los conducir\u00eda (Jc 9,16-21). \u00a1Una mala elecci\u00f3n tiene graves consecuencias!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edderes de las tribus presionaron a Samuel para que les concediera un rey, tal vez insatisfechos con la forma precaria en que se ejerc\u00eda el liderazgo entre ellos: \u201cahora, pues, pon sobre nosotros un rey que ejerza justicia entre nosotros, como sucede en todas las naciones\u201d (1S 8,5). La petici\u00f3n y la motivaci\u00f3n desagradaron a Samuel (1S 8,6). Por un lado, YHWH era el Rey de Israel; en cambio, Israel no era un pueblo como los dem\u00e1s, sino el pueblo escogido por Dios. Pedir un rey significaba rebelarse contra YHWH y negarse a ser guiado por \u00e9l. Sin embargo, una orden divina guio a Samuel a atender el pedido del pueblo. YHWH revel\u00f3 el verdadero significado de lo que estaba sucediendo: \u201cNo eres a ti a quien rechazan, sino a m\u00ed a quien rechazan, porque ya no quieren que yo reine sobre ellos\u201d (1S 7,7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">YHWH consiente en conceder el deseo del pueblo. Sin embargo, manda a Samuel: \u201cpero solemnemente recu\u00e9rdales y expl\u00edcales el derecho del rey (<em>mishpat hamelek<\/em>) que reinar\u00e1 sobre ellos\u201d (1S 8,9). As\u00ed lo hace Samuel, describiendo al rey con colores oscuros (1S 8,11-17) y advirtiendo de la inconveniencia de haberse puesto contra YHWH, el verdadero Rey de Israel. \u201cAquel d\u00eda clamar\u00e9is contra el rey que hab\u00e9is elegido, pero YHWH no os responder\u00e1 en aquel d\u00eda\u201d (1 S 8,18). Aun as\u00ed, la gente permaneci\u00f3 inflexible en su intento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces YHWH ordena a Samuel: \u201cescucha su voz y haz que un rey reine sobre ellos\u201d (1S 8,22). Comienza as\u00ed una nueva etapa en la vida del pueblo de Israel, con la novedad de tener un rey (<em>melek<\/em>) a la cabeza, de tal forma que oscurece el liderazgo divino. \u201cA partir de ahora, el rey ir\u00e1 delante de vosotros\u201d (1S 12,2). En otras palabras, un mes\u00edas ser\u00eda el rey de Israel. David se refiere a Sa\u00fal como mes\u00edas (1S 24,7.11; 26,16); y castiga con la muerte al extranjero amalecita que asest\u00f3 el golpe de gracia al moribundo Sa\u00fal, \u201cungido de YHWH\u201d, a petici\u00f3n suya (2S 1,14.16). Abisai propone la pena de muerte para Semei, que maldijo a David, el \u201cungido de YHWH\u201d (2S 16,5-14; 19,22). El t\u00edtulo se aplica tambi\u00e9n a David, con la expresi\u00f3n &#8220;ungido del Dios de Jacob&#8221; (2 S 23,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La unci\u00f3n de Sa\u00fal, el primer rey, sucedi\u00f3 por iniciativa de Samuel, guiado por la \u201cpalabra de YHWH\u201d, como si el mismo YHWH lo estuviera ungiendo. Sin embargo, el narrador no se refiere a Sa\u00fal como rey (<em>melek<\/em>), por lo tanto, ungido, sino como comandante (<em>nagid<\/em>) (1S 9,27\u201310,1). Al llamarlo <em>nagid<\/em>, en cierto modo, el narrador b\u00edblico da la impresi\u00f3n de no considerarlo un aut\u00e9ntico \u201cmes\u00edas\u201d, dignidad reservada a David. En el per\u00edodo premon\u00e1rquico, los jefes de las tribus, llamados jueces (<em>sofetim<\/em>), recib\u00edan la vocaci\u00f3n divina y pasaban a actuar sin el rito de la unci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David, a su vez, fue ungido por Samuel cuando a\u00fan era un ni\u00f1o, porque YHWH se hab\u00eda arrepentido de haber hecho rey a Sa\u00fal (1S 15,11) y ya hab\u00eda encontrado \u201cun hombre conforme a su coraz\u00f3n, y lo hab\u00eda puesto por comandante (<em>nagid<\/em>) de su pueblo\u201d (1 S 13,14). El peque\u00f1o David fue llamado con prisa, en un momento en que cuidaba el reba\u00f1o de su padre, habiendo sido rechazados sus siete hermanos adultos (1S 16,10). Al llegar, YHWH le dijo a Samuel: \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate y \u00fangelo, porque \u00e9l es!\u201d Entonces, \u201cSamuel tom\u00f3 el cuerno de aceite y lo ungi\u00f3 en presencia de sus hermanos. El esp\u00edritu de YHWH descendi\u00f3 sobre David desde aquel d\u00eda y tambi\u00e9n despu\u00e9s\u201d (1S 16,12-13). Al inicio efectivo de su misi\u00f3n, David, adulto, recibe una segunda unci\u00f3n: \u201cvinieron los hombres de Jud\u00e1 y ungieron all\u00ed a David por rey (<em>melek<\/em>) sobre la casa de Jud\u00e1\u201d (2S 2,4). Tambi\u00e9n recibe una tercera unci\u00f3n, que lo hace rey sobre todas las tribus de Israel: \u201cEntonces todos los ancianos de Israel vinieron al rey (<em>melek<\/em>) en Hebr\u00f3n, y el rey David concluy\u00f3 un pacto con ellos en Hebr\u00f3n, en presencia de YHWH, y ungieron a David por rey sobre Israel\u201d (2 S 5,3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El narrador b\u00edblico considera a David, de hecho, el primer rey de Israel. La triple unci\u00f3n, que no se repite para ning\u00fan otro rey, apunta en esa direcci\u00f3n. Por otro lado, la forma en que describe al personaje de Sa\u00fal, reduci\u00e9ndolo en importancia, da la impresi\u00f3n de que, despu\u00e9s de todo, era una especie de t\u00e9rmino medio entre los jueces y el rey David. La profec\u00eda de Nat\u00e1n (2S 7,4-17), que anuncia la perpetuidad de la realeza en Israel, en efecto, se refiere a David y a su descendencia, cuando declara: \u201ccuando se cumplan tus d\u00edas y te acuestes con tus padres, har\u00e9 que quede tu linaje despu\u00e9s de ti, el que habr\u00e1 salido de tus entra\u00f1as, y afirmar\u00e9 su realeza. (2S 7,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La unci\u00f3n de Salom\u00f3n, realizada en un contexto de intriga palaciega, contin\u00faa la serie de unciones de los reyes de Israel. El poder comenz\u00f3 a escapar de la mano de David, ya &#8220;viejo y de avanzada edad&#8221; (1 R 1,1). Dos partidos chocan para tomarlo. Por un lado, est\u00e1 Adon\u00edas, hijo del rey, quien se jactaba, junto con sus partidarios, diciendo: \u201c\u00a1Yo soy el que reinar\u00e1 (<em>malak<\/em>)!\u201d (1R 1,5). Por otro lado, el profeta Nat\u00e1n con Betsab\u00e9, la madre de Salom\u00f3n, se articula para desbaratar los planes de Adon\u00edas y obtener el trono para Salom\u00f3n. La artima\u00f1a consist\u00eda en exigir al decr\u00e9pito David una supuesta promesa hecha a Betsab\u00e9: \u201cTu hijo Salom\u00f3n reinar\u00e1 despu\u00e9s de m\u00ed y \u00e9l se sentar\u00e1 en mi trono\u201d (1 R 1,19). Sin embargo, no se da informaci\u00f3n al lector sobre la existencia de tal promesa y su contexto. El rey se deja convencer, ordenando: \u201ccomo te jur\u00e9 por YHWH, Dios de Israel, que tu hijo Salom\u00f3n reinar\u00eda (<em>malak)<\/em> despu\u00e9s de m\u00ed y se sentar\u00eda en mi lugar en el trono, as\u00ed lo har\u00e9 hoy\u201d. (1 R 1,30). Inmediatamente determina la unci\u00f3n real de Salom\u00f3n, a cargo del sacerdote Sadoc, acompa\u00f1ado del profeta Nat\u00e1n y del general Bena\u00eda: \u201cel sacerdote Sadoc tom\u00f3 el cuerno del aceite de la Tienda y ungi\u00f3 a Salom\u00f3n. Son\u00f3 la trompeta y todo el pueblo grit\u00f3: \u00a1Viva el rey Salom\u00f3n!\u201d (1 R 1,39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo recibido el reino con un beso, Salom\u00f3n es extremadamente activo, ya sea eliminando los cabecillas del bando contrario (1R 2,26-46a), de manera que \u201cel reino se consolid\u00f3 en sus manos\u201d (1R 2,46b), o mostrando signos de astucia pol\u00edtica (1R 1,1-2,46), de ser amigo de Dios (1R 3,1-15; 8,14-61; 9,1-9), de tener sentido de la justicia (1R 3,16-28), de ser sabio (1R 5,9-14; 10,1-13), de ser un excelente constructor (1R 5,15\u20136,14) y de ser un rico comerciante (1R 10, 14 -29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, un paso en falso lo llev\u00f3 a su ca\u00edda. La grandeza de su reino result\u00f3 de una extensa pol\u00edtica de alianzas, que el texto b\u00edblico indica al referirse a su har\u00e9n hiperb\u00f3lico: \u201ctuvo setecientas princesas y trescientas concubinas, y sus mujeres desviaron su coraz\u00f3n\u201d (1 R 11, 3). Construy\u00f3 templos para las deidades nacionales de sus esposas y concubinas, llegando incluso a adorarlas (1 R 11,5-8). YHWH se irrita por tal desv\u00edo de conducta (1R 11,9-10) y decide: \u201cTe quitar\u00e9 el reino y se lo dar\u00e9 a uno de tus siervos\u201d (1R 11,11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza entonces el desmoronamiento del Reino de Israel, ya en sus albores, por la infidelidad de su mes\u00edas. El narrador b\u00edblico cuenta con detalle una historia que culmin\u00f3 con la deportaci\u00f3n del rey Joaqu\u00edn (597 a.C.) a Babilonia, junto con \u201ctodos los dignatarios y todos los notables, diez mil desterrados, y todos los herreros y artesanos, quedando s\u00f3lo la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre de la tierra\u201d [\u2026] \u201ctodos los hombres valientes, en n\u00famero de siete mil, y todos los hombres capaces de tomar las armas\u201d, llevando tambi\u00e9n \u201clos tesoros del Templo de YHWH y los tesoros del palacio real, adem\u00e1s de romper todos los objetos de oro que Salom\u00f3n, rey de Israel, hab\u00eda hecho para el Templo de YHWH, como YHWH hab\u00eda anunciado\u201d (2 R 24,13-17). Un mes\u00edas espurio, Sedequ\u00edas, fue colocado en el lugar del rey exiliado (2 R 24,17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se produce una segunda deportaci\u00f3n (587 a. C.) \u2013\u201cJud\u00e1 fue desterrado lejos de su tierra\u201d (2R 25,21b)\u2013, tras el saqueo y destrucci\u00f3n del Templo de YHWH (2R 25,13- 17) y el asesinato de los consejeros de la corte (2 R 25,18-21a). En cuanto al rey Sedequ\u00edas, impuesto por los dominadores, fue apresado y llevado a Rebla, donde estaba el cuartel general de Babilonia, en presencia de Nabucodonosor, quien lo someti\u00f3 a juicio. \u201cHicieron decapitar a los hijos de Sedequ\u00edas en su presencia, luego Nabucodonosor le sac\u00f3 los ojos, lo espos\u00f3 y lo llev\u00f3 a Babilonia\u201d (2 R 25,6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La narraci\u00f3n desde el Libro de Josu\u00e9 hasta el Segundo Libro de los Reyes, conocida como Historiograf\u00eda Deuteronomista, concluye con una escena intrigante. El rey babil\u00f3nico Evil-Merodac, cuando ascendi\u00f3 al trono, amnisti\u00f3 a Joaqu\u00edn, el rey desterrado de Israel, sac\u00e1ndolo de la prisi\u00f3n. \u201c\u00c9l le habl\u00f3 con bondad y le dio un trono m\u00e1s alto que el de los otros reyes que estaban con \u00e9l en Babilonia. Jecon\u00edas (Joaqu\u00edn, 2 R 24, 6.8) dej\u00f3 su ropa de prisionero y comenz\u00f3 a comer siempre en la mesa del rey, por el resto de su vida. Su sustento estaba garantizado constantemente por el rey, d\u00eda tras d\u00eda, mientras viviera\u201d (2 R 25,29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joaqu\u00edn, en la convicci\u00f3n del pueblo, era el verdadero rey de Israel, el mes\u00edas, porque Sedequ\u00edas carec\u00eda de legitimidad. Su supervivencia, en tierras extranjeras, apuntaba a la esperanza de restaurar la realeza dav\u00eddica, en la l\u00ednea de la profec\u00eda de Nat\u00e1n (2S 7,1-17), donde YHWH declara la eternidad de la casa de David, v. 16: \u201cTu casa y tu realeza estar\u00e1n para siempre delante de ti, y su trono ser\u00e1 firme para siempre\u201d (Sal 18[17],51).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esperanza est\u00e1 simbolizada, en la historiograf\u00eda deuteronomista, con una l\u00e1mpara (ner) que no debe apagarse. Tal l\u00e1mpara ser\u00eda el rey, mes\u00edas, de Israel (2S 21,17; 1R 11,36; 1R 15,4; 2R 8,19; cf. 2Cr 21,7; Sal 132[131],17). La supervivencia de Joaqu\u00edn puede entenderse como la preservaci\u00f3n de la peque\u00f1a l\u00e1mpara de Israel, que volver\u00eda a brillar en todo su esplendor. con \u00e9l. [&#8230;] Tu casa y tu reino permanecer\u00e1n para siempre en mi presencia; tu trono permanecer\u00e1 para siempre\u201d (2S 7,14-16; Sal 89[88],29-38) (ALVES, 2015, p. 67-84).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 El mesianismo postex\u00edlico: una tradici\u00f3n en continuo desarrollo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profec\u00eda de Nat\u00e1n est\u00e1 en el origen de la continuidad del mesianismo dav\u00eddico en el per\u00edodo posterior al exilio. La certeza de que la realeza correspond\u00eda al proyecto de YHWH motiv\u00f3 a los israelitas a buscar formas de restaurarla despu\u00e9s de la tragedia del exilio babil\u00f3nico. \u201cSi nunca hubiera existido una monarqu\u00eda en Israel, y si no hubiera asumido la alta posici\u00f3n ideol\u00f3gica que, con frecuencia, los profetas de hecho criticaron, dif\u00edcilmente habr\u00eda arraigado el mesianismo\u201d (BARTON, 2004, p. 389).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una esperanza amaneci\u00f3 en el horizonte, cuando el rey persa Ciro derrot\u00f3 a los babilonios, en el 539 aC, y, al a\u00f1o siguiente, public\u00f3 el Edicto en el que permit\u00eda el regreso de los exiliados (Esd 1,1-11). Este recurso corresponde al modelo persa de dominaci\u00f3n que consist\u00eda en capturar la benevolencia de los pueblos vasallos, actuando con violencia s\u00f3lo en caso de insubordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, al regresar a la tierra, a los exiliados no se les dio derecho a restablecer la realeza, con el nombramiento de un rey en el trono de David, vacante desde la deportaci\u00f3n de Joaqu\u00edn. En el relato b\u00edblico, Ciro se reconoce encargado por el mismo YHWH de construir un templo al \u201cDios de Israel\u201d (Esd 1,3). Por eso, promovi\u00f3 una colecta de fondos para llevar a cabo la obra: \u201cque todos los sobrevivientes, en todas partes, la poblaci\u00f3n de los lugares donde viven, traigan ayuda en plata, oro, bienes, animales y donaciones espont\u00e1neas para el Templo de Dios que est\u00e1 en Jerusal\u00e9n\u201d (Esd 1,4). Nada se dice de qui\u00e9n liderar\u00e1 la obra de reconstrucci\u00f3n, con la posibilidad de ser considerado rey-mes\u00edas. Sin embargo, la llama del mesianismo permanece viva como brasas escondidas bajo las cenizas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El per\u00edodo posterior al exilio abre nuevas perspectivas para el mesianismo en Israel (CARVALHO, 2000, p. 33-37). Los ojos se vuelven hacia Zorobabel, nieto de Joaqu\u00edn, el rey que muri\u00f3 en cautiverio. 1Cro 3,17-19 enumera, entre los \u201chijos de Jecon\u00edas, el cautivo: Salatiel, su hijo\u201d, padre de Fada\u00edas, padre de Zorobabel. Sin embargo, la tradici\u00f3n m\u00e1s extendida habla de Zorobabel, hijo de Salatiel (Esd 3,2; Ag 1,1; Ne 12,1; Mt 1,12; Lc 3,27). La etimolog\u00eda del nombre, \u201creto\u00f1o de Babel\u201d, implica que naci\u00f3 durante el cautiverio en Babilonia. \u201cFue celebrado como el esperado rey salv\u00edfico\u201d (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 45). De hecho, fue un aut\u00e9ntico David, por lo que, \u201csin duda, los persas, seg\u00fan su costumbre, le hicieron gobernador\u201d (VAN DEN BORN, 1977, col. 1580). Dt 17,14-20, la ley del rey puede entenderse como una pauta de actuaci\u00f3n del nuevo David para ocupar el trono, pr\u00e1cticamente vacante desde el destierro de Joaqu\u00edn. La sumisi\u00f3n a la Ley Mosaica (Dt 17,18-20), para evitar futuros desastres, ser\u00eda la marca del ethos del nuevo monarca de Israel (Ez 34,23-24; 37,24-25), siempre \u00a1recordando que YHWH habr\u00eda de ser el verdadero rey de Israel!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Ageo se da cuenta de que los ojos de YHWH est\u00e1n sobre \u00e9l: \u201cEn aquel d\u00eda, declara YHWH de los ej\u00e9rcitos, tomar\u00e9 a Zorobabel, hijo de Salatiel, mi siervo, or\u00e1culo de YHWH, y te pondr\u00e9 como anillo de sellar (<em>hotam<\/em>). Porque yo os he escogido, dice YHWH Todopoderoso\u201d (Ag 2,23). Tuvo un papel indispensable en la nueva realidad pol\u00edtica que estaba por surgir en Israel, ya que contaba con dos cualidades esenciales: era miembro de la dinast\u00eda dav\u00eddica, adem\u00e1s de estar acreditado por las autoridades persas. \u00a1Una verdadera esperanza mesi\u00e1nica se apodera del pueblo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Zacar\u00edas aplica a Zorobabel el t\u00edtulo de \u201creto\u00f1o\u201d (<em>simhah<\/em>), quien \u201cllevar\u00e1 insignias reales, se sentar\u00e1 en su trono y gobernar\u00e1. Habr\u00e1 un sacerdote a su derecha. Entre los dos habr\u00e1 perfecta paz\u201d (Za 6,13) (RINALDI, 1966). En Za 3,8 ya se le hab\u00eda atribuido el mismo t\u00edtulo: \u201che aqu\u00ed yo traigo a mi siervo &#8216;el Renuevo&#8217;\u201d, cuyo origen se remonta a Jr 23,5: \u201che aqu\u00ed que vendr\u00e1n d\u00edas, or\u00e1culo y YHWH, en el cual levantar\u00e9 a David una descendencia justa. Un rey reinar\u00e1 y actuar\u00e1 sabiamente y ejercer\u00e1 derecho y justicia en la tierra\u201d. Esta afirmaci\u00f3n se repite en Jr 33,15 (Is 4,2; 11,1). El rey-mes\u00edas har\u00e1 su entrada triunfal en Jerusal\u00e9n entre gritos de alegr\u00eda, \u201cjusto y victorioso, humilde, montado en un asno, en un pollino hijo de asna\u201d (Za 9,9; Gn 49,11; Jc 5,10; 10,4; 12,14; 2S 19,27), con la tarea de suplantar la guerra y \u201canunciar la paz a las naciones\u201d, en su dominio que \u201cir\u00e1 de mar a mar y del r\u00edo hasta los confines de la tierra\u201d (Za 9,10); en t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos, el espacio que va desde el mar Mediterr\u00e1neo hasta el r\u00edo \u00c9ufrates.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Ageo reconoce a Zorobabel como \u201cgobernador de Jud\u00e1\u201d (<em>pehah yehudah<\/em> \u2013 Ag 1,1.14; 2,2,21). No puede llamarlo rey (<em>melek<\/em>), por las circunstancias, a pesar de desempe\u00f1ar funciones propias de quienes ostentan el poder real. La tarea principal que le encomend\u00f3 a \u00e9l, as\u00ed como a Josu\u00e9, sumo sacerdote, el or\u00e1culo del profeta Ageo, se refer\u00eda a la reconstrucci\u00f3n del Templo, reducido a ruinas por los babilonios (Ag 1,3-11). La orden divina fue prontamente obedecida, de modo que \u201cvinieron y trabajaron en el templo de YHWH de los ej\u00e9rcitos, su Dios\u201d (Ag 1,14). La preocupaci\u00f3n por la reconstrucci\u00f3n del Templo tiene que ver con un deseo de los retornados del exilio, con recomendaciones expresas de la autoridad persa para hacerlo (Esd 1,3-4), y con la presi\u00f3n del sumo sacerdote Josu\u00e9, compa\u00f1ero de Zorobabel. Sin embargo, se podr\u00eda sospechar que se trat\u00f3 de una estrategia de Zorobabel para involucrar al pueblo en una tarea com\u00fan, un gran esfuerzo conjunto, capaz de enfriar los conflictos entre los que regresaron del exilio y quisieron imponerse y los que se quedaron en la tierra, sufriendo las penalidades de vivir entre las ruinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pas\u00f3 el tiempo y no fue posible restaurar la realeza a la manera dav\u00eddica. Despu\u00e9s de Zorobabel, no hubo nadie que asumiera el liderazgo de Jud\u00e1 como descendiente de David, dando al cargo colorido real. A su vez, el Templo pas\u00f3 a ocupar el lugar anta\u00f1o reservado al palacio real. En consecuencia, el sumo sacerdote, as\u00ed como su familia, despuntaban cada vez m\u00e1s, relegando a un segundo plano la esperanza, pr\u00f3xima, del ascenso de un dav\u00eddida que se sentase en el trono vacante, desde que el \u00faltimo rey leg\u00edtimo, Joaqu\u00edn, fuese llevado por la fuerza a Babilonia, donde muri\u00f3.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el exilio, se interrumpi\u00f3 la l\u00ednea de los dav\u00eddidas y, en consecuencia, la unci\u00f3n qued\u00f3 suspensa. Pero, a pesar de las experiencias negativas con la monarqu\u00eda, qued\u00f3 el recuerdo positivo, que se reform\u00f3 como una buena expectativa del rey, que inicialmente parec\u00eda realizarse bajo Zorobabel, siendo luego frustrada y transformada en una expectativa indeterminada de un David <em>redivivo<\/em>. Al principio, esta expectativa no era mesi\u00e1nica, ya que no predec\u00eda nada m\u00e1s que el sistema hierocr\u00e1tico posex\u00edlico ser\u00eda sucedido por una toma del poder de un dav\u00eddida. (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 30)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">De aqu\u00ed nacen dos hilos de esperanza. En el aspecto apocal\u00edptico, comenzaba a esperarse el regreso de David. Jr 30,8-9, una glosa, apunta en esta direcci\u00f3n: &#8220;Acontecer\u00e1 aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de YHWH de los ej\u00e9rcitos -, [&#8230;] Israel y Jud\u00e1 servir\u00e1n a Yahveh su Dios y a David su rey (<em>melek<\/em>), que yo les suscitar\u00e9\u201d; as\u00ed como Ez 34,23-34: \u201cLes suscitar\u00e9 un pastor que los apacentar\u00e1, a saber, mi siervo David: \u00e9l los apacentar\u00e1, \u00e9l les servir\u00e1 de pastor. Y yo, YHWH, ser\u00e9 su Dios y mi siervo David ser\u00e1 pr\u00edncipe (<em>nashi\u2019<\/em>) entre ellos\u201d; Os 3:5: \u201cdespu\u00e9s de esto los israelitas volver\u00e1n y buscar\u00e1n a YHWH su Dios y a David su rey (<em>melek<\/em>). Volver\u00e1n temblando a YHWH y a sus bienes al final de los d\u00edas.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la vertiente escatol\u00f3gica, se le da al mes\u00edas una proyecci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y del espacio, al hablar de la situaci\u00f3n dram\u00e1tica de \u201cYHWH y su mes\u00edas\u201d, frente a las conspiraciones perpetradas por los pueblos (Sal 2,2). YHWH, sin embargo, se mantiene firme en la protecci\u00f3n de su elegido: \u201c\u00a1Fui yo quien consagr\u00f3 a mi rey (<em>melek<\/em>) en Sion, mi monte santo!\u201d (Sal 2,6), como un hijo (<em>ben<\/em>): \u201cPublicar\u00e9 el decreto de YHWH, que me dijo: \u2018T\u00fa eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. Pide y te dar\u00e9 por herencia las naciones, como posesi\u00f3n tuya los confines de la tierra. Los romper\u00e1s como un cetro de hierro. Los despedazar\u00e1s como vaso de alfarero\u201d (Sal 2, 7-9). El Sal 72[71], a su vez, prospectando al futuro rey, pide a YHWH: \u201cda al rey (<em>melek<\/em>) tu juicio y tu justicia al hijo del rey; que \u00e9l gobierne a tu pueblo con justicia, y a tus pobres con rectitud [&#8230;] con justicia, juzgue a los pobres del pueblo, salve a los hijos de los menesterosos y aplaste a sus opresores\u201d (v. 1-3), de modo que se eviten los errores de los reyes de anta\u00f1o. En alusi\u00f3n a 2S 7,4-17, se pide: \u201cque su nombre permanezca para siempre, y su fama dure bajo el sol\u201d (Sal 72[71], 17). El Sal 110[109] retoma el tema del mesianismo, ahora con una connotaci\u00f3n sacerdotal, cuando declara: \u201ct\u00fa eres sacerdote (<em>kohen<\/em>) para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec\u201d (v. 4). \u00c9ste, al que se refiere Gn 14,18-20, se presenta como un sacerdote sin genealog\u00eda, aunque es \u201csacerdote del Dios alt\u00edsimo\u201d, adem\u00e1s de \u201crey de Salem\u201d (\u00bfJerusal\u00e9n?) (v. 18). Por tanto, el futuro rey no ser\u00e1 del linaje dav\u00eddico, aunque su entronizaci\u00f3n es \u201cpara siempre\u201d y su base de acci\u00f3n es Jerusal\u00e9n-Sion: \u201cdesde Sion, YHWH extiende tu poderoso cetro (<em>mateh &#8216;oz<\/em>) y domina (<em>radah<\/em>) en medio de tus enemigos\u201d (v. 2). La referencia al rey-sacerdote Melquisedec, en el Salmo, llama la atenci\u00f3n sobre las tareas culturales realizadas por los reyes de anta\u00f1o (2S 6,17; 1R 8,62-63; 12,32-33; 2R 16,12- 13).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En virtud de su posici\u00f3n especial ante Yahweh [&#8230;] que surge de la naturaleza sagrada de su realeza; [&#8230;] para el rey, no hay forma de eludir la responsabilidad de la mediaci\u00f3n, no hay forma de elegir no ser sacerdote o no ejercer los deberes sacerdotales. (ROOKE, 2005, p. 201.206)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierto modo, el mes\u00edas dav\u00eddico ser\u00e1 un rey original, que abrir\u00e1 una nueva era para el Pueblo de Israel. El Sal 110[109],3 subraya la vocaci\u00f3n mesi\u00e1nica del nuevo rey, llamado a esta misi\u00f3n desde el alba de su existencia: \u201cpoder (<em>hayil<\/em>) para ti desde el nacimiento, honores sagrados desde el vientre (<em>meroham<\/em>), desde la aurora de tu juventud\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, Is 8,23b\u20139,6 sirve como clave para comprender el mesianismo real que surgir\u00eda de las cenizas del exilio babil\u00f3nico (VIT\u00d3RIO, 2015, p. 27-34). Las expectativas recaen sobre un reci\u00e9n nacido, que es el encargado de continuar la dinast\u00eda dav\u00eddica: \u201cnos naci\u00f3 un ni\u00f1o (<em>yeled<\/em>), se nos dio un hijo (ben). Recibi\u00f3 poder (<em>misrah<\/em>) sobre sus hombros\u201d (Is 9,4), para reinar \u201csobre el trono de David y sobre su reino\u201d, para \u201cestablecerlo y afirmarlo sobre el derecho y la justicia\u201d (9,6bc). Una serie de t\u00edtulos le habilitan para cumplir su misi\u00f3n: \u201cconsejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno y pr\u00edncipe de la paz\u201d (9,5b). El tema de la eternidad vuelve, en la afirmaci\u00f3n: &#8220;desde ahora (<em>me&#8217;atah<\/em>) y para siempre (<em>`ad `olam<\/em>), el amor celoso de YHWH de los ej\u00e9rcitos har\u00e1 esto&#8221; (9,6d). \u201cEn un rey humano pone el profeta su esperanza de que gobernar\u00e1 al pueblo de manera admirable, lo acoger\u00e1 con cari\u00f1o de padre, lo defender\u00e1 con valent\u00eda, establecer\u00e1 un tiempo de paz y bienestar\u201d (SICRE D\u00cdAZ, 2012, p\u00e1g. 432).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Is 11,1-9 puede leerse en la perspectiva de esta esperanza mesi\u00e1nica, ante el fracaso de los reyes de Israel, cuya l\u00ednea sucesoria qued\u00f3 suspendida con motivo del exilio babil\u00f3nico. \u201cLa esperanza de restauraci\u00f3n pudo haber sido formulada durante el exilio o en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo VI, durante el reinado de Zorobabel\u201d (SICRE D\u00cdAZ, 2012, p. 435). El profeta tiene en mente la met\u00e1fora de un \u00e1rbol cuyo tronco ha sido cortado, de modo que s\u00f3lo queda un toc\u00f3n del que crece un peque\u00f1o reto\u00f1o. La declaraci\u00f3n \u201csaldr\u00e1 un v\u00e1stago del tronco de Jes\u00e9, y un reto\u00f1o de sus ra\u00edces brotar\u00e1.\u201d (v. 1) vincula el renacimiento de la realeza en Israel con el tronco ancestral dav\u00eddico, aunque sea una novedad. A continuaci\u00f3n, el profeta describe la identidad carism\u00e1tica del rey-mes\u00edas (v. 2-3a), su modo de actuar (v. 3b-5), as\u00ed como el resultado en la forma de una sociedad donde la solidaridad es la se\u00f1a de identidad de las relaciones interpersonales, en la b\u00fasqueda de entendimiento entre partes contrapuestas (v. 6-9a). La acci\u00f3n ben\u00e9fica del rey-mes\u00edas se extender\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de Israel y de su pueblo, para llegar a toda la tierra: \u201cla tierra ser\u00e1 llena del conocimiento de YHWH, como las aguas llenan el mar\u201d (v. 9b). \u201cEn ninguno de estos textos se usa el t\u00e9rmino Mes\u00edas, pero las referencias a la casa de David y su papel de liderazgo constituyen siempre la piedra angular sobre la que se construye la esperanza\u201d (CARVALHO, 2000, p. 33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profec\u00eda de Isa\u00edas tambi\u00e9n se refiere al mesianismo dav\u00eddico: \u201csobre la misericordia se asentar\u00e1 el trono, y sobre \u00e9l, en la tienda de David, se sentar\u00e1 un juez fiel (<em>sofet<\/em>), que buscar\u00e1 el derecho y velar\u00e1 por la justicia\u201d (Is. 16,5). Como puede verse, el juez ejercer\u00e1 las funciones de un rey, \u201ccuando haya cesado la opresi\u00f3n, haya cesado la devastaci\u00f3n y hayan desaparecido los que pisotean la tierra\u201d (Is 16,4b). Is 32,1-5, al declarar que \u201cun rey reinar\u00e1 seg\u00fan la justicia\u201d, puede leerse en una perspectiva mesi\u00e1nica (BARTON, 2005, p. 389). Is 55,3b alude a la perpetuidad de la dinast\u00eda dav\u00eddica, seg\u00fan las promesas de 2S 7,4-17, la \u00fanica referencia en el Deutero-Isa\u00edas que nunca se refiere a la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda: \u201cvoy a firmar con vosotros una alianza eterna (<em>berit olam<\/em>), asegur\u00e1ndoos las gracias prometidas a David.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las profec\u00edas de Isa\u00edas, la profec\u00eda de Miqueas tambi\u00e9n habla de un reci\u00e9n nacido destinado a ejercer funciones reales (Mi 5,1-4a). Originario de Bel\u00e9n-Efrata, como el rey David, tendr\u00e1 la funci\u00f3n de gobernar (<em>masal<\/em>) Israel (v.1). Vale la pena se\u00f1alar que no tendr\u00e1 ra\u00edces en el davidismo de Jerusal\u00e9n, ya que vendr\u00e1 del interior, de \u201clos m\u00e1s peque\u00f1os entre las familias de Jud\u00e1\u201d. Por otro lado, no ser\u00e1 conocido como rey (<em>melek<\/em>) sino como gobernante (<em>mosel<\/em>). As\u00ed, al tiempo que afirma la continuidad con la dinast\u00eda dav\u00eddica, \u201csus or\u00edgenes se remontan a los tiempos antiguos, desde d\u00edas inmemoriales\u201d (v. 5b), refiri\u00e9ndose \u201cal momento hist\u00f3rico de David, ya distante hace varios siglos\u201d (SICRE D\u00cdAZ, 2012, p. 437), se establece una ruptura para subrayar la novedad de un nuevo comienzo, ya que se asemeja a un pastor que cuida de su reba\u00f1o: \u201cse levantar\u00e1 y apacentar\u00e1 el reba\u00f1o\u201d (v. 3a). \u00a1Ser\u00e1 un rey pastor! Como siempre ha sucedido, en todo, en la historia del Pueblo de Israel, el gran art\u00edfice del vuelco hist\u00f3rico ser\u00e1 su Dios, pues todo suceder\u00e1 \u201cpor la fuerza (<em>`oz<\/em>) de YHWH, por la gloria (<em>ga` on<\/em>) del nombre de su Dios\u201d (v. 3, b). La profec\u00eda de Miqueas, por tanto, \u201canuncia la venida de un verdadero l\u00edder y pastor, id\u00e9ntico al David idealizado y deformado por la tradici\u00f3n, transformado en una figura casi m\u00edtica, muy alejada de la realidad hist\u00f3rica\u201d (SICRE D\u00cdAZ, 2012, p. 437).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profec\u00eda de Jerem\u00edas incluye or\u00e1culos que aluden a una restauraci\u00f3n eterna de la realeza en Israel, en la l\u00ednea de David. Jr 33,14-16 declara:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">he aqu\u00ed vienen d\u00edas, dice YHWH, en que cumplir\u00e9 la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Jud\u00e1. En aquellos d\u00edas, en aquel tiempo, har\u00e9 germinar una semilla de justicia para David, el cual ejercer\u00e1 el derecho y la justicia en la tierra. En aquellos d\u00edas Jud\u00e1 ser\u00e1 salvo y Jerusal\u00e9n habitar\u00e1 segura. Y este es el nombre con que la llamar\u00e1n \u201cYHWH nuestra Justicia\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue una palabra basada en la profec\u00eda de Nat\u00e1n (2S 7,4-17): &#8220;Porque as\u00ed dice YHWH: A David no le faltar\u00e1 descendencia que se siente en el trono de la casa de Israel&#8221;. Jr 17,25 prev\u00e9 que \u201cpor las puertas de esta ciudad entrar\u00e1n reyes y pr\u00edncipes, que se sentar\u00e1n en el trono de David\u201d. O tambi\u00e9n Jr 33,22: \u201cComo el ej\u00e9rcito del cielo que no se puede contar, como la arena del mar que no se puede contar, as\u00ed multiplicar\u00e9 la descendencia de David mi siervo\u201d. Aunque no es posible precisar cu\u00e1ndo y qui\u00e9n, la reconstrucci\u00f3n de la dinast\u00eda dav\u00eddica se vuelve incuestionable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma direcci\u00f3n sigue el profeta Ezequiel cuando, en perspectiva de la reunificaci\u00f3n de los reinos de Israel y Jud\u00e1, anuncia que \u201chabr\u00e1 un rey para ambos\u201d (Ez 37,22). Adem\u00e1s, \u201cmi siervo David ser\u00e1 rey sobre ellos, y habr\u00e1 un solo pastor para todos ellos\u201d (Ez 33,24), como se dijo antes, \u201cles suscitar\u00e9 un pastor que los apacentar\u00e1, a saber, mi siervo David, quien los apacentar\u00e1 y ser\u00e1 su pastor. Yo, YHWH, ser\u00e9 su Dios y mi siervo David ser\u00e1 pr\u00edncipe entre ellos\u201d (Ez 34,23-24). La imagen del pastor servir\u00e1 para entender la relaci\u00f3n del rey con el pueblo, como YHWH cuid\u00f3 con amor a Israel, golpeado por el destierro y disperso entre los pueblos (Is 40,11; Jr 31,10; Ez 34,1-31). Imagen similar se encuentra en Jr 23,1-4; 31,10; 37,24, as\u00ed como en Sal 23[22]. Esta met\u00e1fora mesi\u00e1nica ser\u00e1 retomada por el evangelista Juan, cuando habla de Jes\u00fas como pastor (Jn 10,1-21) que, clavado en la cruz, fue declarado \u201crey de los jud\u00edos\u201d (Jn 18,33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos y otros textos de la tradici\u00f3n b\u00edblica de Israel, aludiendo a un rey-mes\u00edas y su acci\u00f3n en total fidelidad a YHWH, cuando el trono de David estaba vacante, comenzaron a no tener como objetivo a una persona concreta e inmediata.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gradualmente, la cr\u00edtica tejida -principalmente por los profetas- hacia los reyes result\u00f3 en la expectativa de una figura idealizada de un rey venidero. La concreci\u00f3n de las concepciones iniciales de la monarqu\u00eda se vuelve entonces cada vez m\u00e1s ut\u00f3pica e investida de caracter\u00edsticas sobrenaturales y sobrehumanas. (SOUZA, 2009, p. 10)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio, la referencia era el rey efectivamente en ejercicio; ya en el posexilio, el foco empez\u00f3 a estar puesto en un futuro monarca de tiempos cada vez m\u00e1s lejanos, hasta el final de los tiempos. Con el paso del tiempo, se perfilaron los aspectos apocal\u00edpticos y escatol\u00f3gicos, desde la posibilidad de hacer efectivamente subir al trono de Jerusal\u00e9n a un aut\u00e9ntico descendiente de David. As\u00ed, el mesianismo hist\u00f3rico anterior al exilio se convirti\u00f3 gradualmente en mesianismo escatol\u00f3gico en el posexilio. Cuando se habla de mesianismo, en general, se piensa en un mesianismo escatol\u00f3gico que llega a convertirse en tiempos mesi\u00e1nicos, en los que la figura-persona del mes\u00edas pasa a ser secundaria. En este sentido espec\u00edfico, \u201cel t\u00e9rmino <em>masiah\/christ\u00f3s<\/em> se utiliz\u00f3 por primera vez como designaci\u00f3n del \u2018Mes\u00edas\u2019 en los Salmos de Salom\u00f3n y en el Nuevo Testamento\u201d (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 25).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea del Mes\u00edas [\u2026] presupone que llegar\u00e1 un d\u00eda en que Dios encontrar\u00e1 formas de intervenir para instituir sus preceptos, y lo har\u00e1 a trav\u00e9s de un agente humano y, por tanto, potencialmente pol\u00edtico. El Mes\u00edas es un ser humano en medio de otros: esto se subraya incluso en el tipo de juda\u00edsmo m\u00e1s proclive a creer en la intervenci\u00f3n personal de Dios. (BARTON, 2005, p. 390)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguidamente, ante la imposibilidad de restaurar la realeza en Israel, el sumo sacerdote y las familias sacerdotales, desde Jerusal\u00e9n y el Templo, asumen el protagonismo en la direcci\u00f3n del pueblo de Israel, incluidos los que viv\u00edan en la di\u00e1spora.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque a veces se pueda suponer la forma m\u00e1s antigua en la unci\u00f3n sacerdotal, sus registros deben, casi sin excepci\u00f3n, fecharse tard\u00edamente, de modo que la unci\u00f3n del sacerdote probablemente se desarroll\u00f3 a partir de la unci\u00f3n del rey solo en el tiempo ex\u00edlico\/posex\u00edlico, para legitimar teol\u00f3gicamente el sistema teocr\u00e1tico posex\u00edlico. (FABRY; SCHOLTISSEK, 2008, p. 30)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed surgir\u00e1 un mesianismo sacerdotal, paralelo al mesianismo real dav\u00eddico que pervive hasta nuestros d\u00edas (ROOKE, 2005, p. 195-216). De hecho, Za 4,14, en el contexto de una visi\u00f3n, hace una importante identificaci\u00f3n: \u201cestos son los dos ungidos (literalmente, hijos del aceite) que est\u00e1n de pie delante del Se\u00f1or de toda la tierra\u201d. Es el sumo sacerdote Josu\u00e9 y el gobernador dav\u00eddico Zorobabel, colocados en pie de igualdad. Sin embargo, el mesianismo sacerdotal careci\u00f3 de impulso dentro del juda\u00edsmo posterior, aunque una teocracia haya asumido el lugar de la monarqu\u00eda. Y se impondr\u00e1 el mesianismo real, en los siguientes t\u00e9rminos, aunque no sea el \u00fanico:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Mes\u00edas es el rey ideal de los tiempos escatol\u00f3gicos, el soberano de los \u00faltimos tiempos, es decir, el \u00faltimo de los soberanos de origen dav\u00eddico, por cuya intermediaci\u00f3n se realizar\u00e1n las predicciones prof\u00e9ticas, universalizadas y espiritualizadas. Inaugurar\u00e1, pues, una nueva era en la historia de la salvaci\u00f3n, que ser\u00e1 al mismo tiempo la era definitiva, la era de la salvaci\u00f3n y de las promesas salv\u00edficas cumplidas. (COPPENS, 1967, p. 153)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las expectativas mesi\u00e1nicas, en torno a Jes\u00fas de Nazaret, se articulaban desde este escenario, haci\u00e9ndose eco de una amplia tradici\u00f3n que comenzaba a enfatizar \u201clos aspectos \u00e9ticos, religiosos, espirituales de la figura del Mes\u00edas y su reino\u201d, en corrientes que mencionaban al \u201cSiervo de YHWH\u201d, el \u201cHijo del Hombre\u201d e incluso el \u201c\u00c1ngel de YHWH\u201d (COPPENS, 1968, p. 126), adem\u00e1s de \u201calg\u00fan profeta\u201d (1Mc 4,46), \u201cun profeta fiel\u201d (1Mc 14 ,41), \u201cel profeta El\u00edas\u201d (Mal 3,23), \u201cel Elegido\u201d (1Enoc 48,3-6), \u201cel Hijo de David\u201d (Salmos de Salom\u00f3n XVII,21), \u201cel Ungido\u201d (Salmos de Salom\u00f3n XVII,32; XVIII,5.7).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ese momento se empieza a so\u00f1ar con un aut\u00e9ntico descendiente de David, justo y bondadoso, como el admirable consejero de Is 11, humilde como el rey montado en el burro de Zacar\u00edas 9. Como no se tiene en vista ning\u00fan descendiente de David,\u00a0 se sigue diciendo que est\u00e1, con certeza, oculto. (HADAS-LEBEL, 2006, p. 59)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el siglo I hasta nuestros d\u00edas, los ideales mesi\u00e1nicos han tomado las m\u00e1s diversas formas y colores, seg\u00fan los momentos hist\u00f3ricos y las circunstancias particulares de cada comunidad de fe. Hay dos vertientes principales asumidas por el mesianismo a lo largo del tiempo: la vertiente pol\u00edtica, que se inspira en el rey David; y el aspecto apocal\u00edptico centrado en la figura del Hijo del Hombre. \u201cLa primera satisfar\u00eda m\u00e1s las expectativas de las clases dominantes, el segundo m\u00e1s a las clases pobres\u201d (SILVA; SILVA, 2017, p. 263).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, se multiplican las personas que se dan aires de mes\u00edas y se proponen realizar obras dignas que se esperan de un mes\u00edas. \u00a1Se recomienda prudencia y discernimiento a la hora de evaluar la presencia de expectativas mesi\u00e1nicas en la historia (Mt 24,23-24; Hch 5,34-39)!<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Jaldemir Vit\u00f3rio, SJ<\/em>. Faculdade Jesu\u00edta de Filosofia e Teologia (FAJE). Texto original\u00a0 portugu\u00e9s. Enviado: 31\/05\/2022; Aprobado: 30\/10\/2022; Publicado: 30.12\/2022.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALVES, H. Salmo 89 e 2 Sm 7,12-16: Uma Leitura Dav\u00eddico-Messi\u00e2nica. <em>Disdak\u00e1lia<\/em>, Lisboa, v. 45, n. 2, p. 67-84, jul.\/dez. 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARTON, J. O Messias na teologia do Antigo Testamento. In: DAY, J. (Org.) <em>Rei e Messias: <\/em>em Israel e no Antigo Oriente Pr\u00f3ximo. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2005, p. 379-393.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CARVALHO, J. O. Origem e evolu\u00e7\u00e3o do Messianismo em Israel. <em>Didask\u00e1lia\u00b8 <\/em>Lisboa, v. 30, n. 1, p. 29-51, jan.\/jun. 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COPPENS, J. <em>Le messianisme royal<\/em>: ses origins, son d\u00e9veloppement, son accomplissement. Paris: Cerf, 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COPPENS, J. Le pr\u00e9messianisme v\u00e9t\u00e9rotestamentaire. In: HAURET, Ch. et al. (Orgs.). <em>Aux grands carrefours de la r\u00e9v\u00e9lation et de l\u00b4ex\u00e9g\u00e8se de l\u00b4Ancien Testament. <\/em>Paris: Descl\u00e9e de Brouwer, 1967, p. 153-179.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE LA POTTERIE, I. Un\u00e7\u00e3o. In: LEON-DUFOUR, X. <em>Vocabul\u00e1rio de Teologia B\u00edblica<\/em>. 2.ed. Petr\u00f3polis: Vozes, 1977, col. 1047-1050.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE VAUX, R. <em>Les institutions de l\u00b4Ancient Testament<\/em>. v. 1. Paris: Cerf, 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FABRY, H.-J.; SCHOLTISSEK, K. <em>O Messias.<\/em> S\u00e3o Paulo: Loyola, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HADAS-LEBEL, M. Depuis quand existe-t-il un messianisme juif? <em>Bulletin du Centre de recherche fran\u00e7ais \u00e0 J\u00e9rusalem, <\/em>Jerusal\u00e9m, v. 17, p. 52-64, nov. 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RINALDI, G. Il \u201cgermoglio\u201d messianico in Zaccaria 3,8; 6,12. In: ASSOCIAZIONE BIBLICA ITALIANA. <em>Il messianismo. <\/em>Atti della XVIII Settimana Biblica. Brescia: Paideia, 1966, p. 179-191.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ROOKE, D. W. Realeza como sacerd\u00f3cio: o relacionamento entre o sumo sacerd\u00f3cio e a monarquia. In: DAY, J. (Org.) <em>Rei e Messias: <\/em>em Israel e no Antigo Oriente Pr\u00f3ximo. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2005, p. 195-216.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SICRE D\u00cdAZ, J. L. <em>Introdu\u00e7\u00e3o ao Profetismo B\u00edblico<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SICRE, J. L. <em>De Davi ao Messias: <\/em>textos b\u00e1sicos da esperan\u00e7a messi\u00e2nica. Petr\u00f3polis: Vozes, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SILVA, S. C. da; SILVA, V. da. O Messias no juda\u00edsmo e no cristianismo. <em>Caminhos<\/em>, Goi\u00e2nia, v. 15, n. 2, p. 249-267, jul.\/dez. 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOUSA, R. F. de O desenvolvimento hist\u00f3rico do messianismo no juda\u00edsmo antigo: diversidade e coer\u00eancia. <em>Revista USP<\/em>, S\u00e3o Paulo, n. 82, p. 8-15, junho\/agosto 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VAN DEN BORN, A. <em>Dicion\u00e1rio Enciclop\u00e9dico da B\u00edblia<\/em>. 2.ed. Petr\u00f3polis: Vozes, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIT\u00d3RIO, J. \u201cA justi\u00e7a ser\u00e1 o seu cintur\u00e3o\u201d (Is 11,5): esperan\u00e7a messi\u00e2nico-pol\u00edtica no profetismo b\u00edblico. In: ALVES, C. F.; SOUZA, R. S. R.; PENZIM, A. M. B. (Orgs.). <em>Igreja e Sociedade<\/em>: an\u00e1lises em perspectiva. Contagem: Fumarc, 2015, p. 25-53.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario Introducci\u00f3n 1 Mesianismo: sem\u00e1ntica y modalidades 2 El mesianismo preex\u00edlico: punto de partida de una larga tradici\u00f3n 3 El mesianismo postex\u00edlico: una tradici\u00f3n en continuo desarrollo Referencias Introducci\u00f3n Entre los temas complejos de los estudios b\u00edblicos est\u00e1 el mesianismo. Mucho se ha escrito y se seguir\u00e1 escribiendo al respecto. 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