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{"id":2548,"date":"2021-12-24T17:03:32","date_gmt":"2021-12-24T20:03:32","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2548"},"modified":"2022-01-09T16:06:03","modified_gmt":"2022-01-09T19:06:03","slug":"iniciacion-a-la-vida-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2548","title":{"rendered":"Iniciaci\u00f3n a la vida cristiana"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 La renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 El proceso de iniciaci\u00f3n a la vida cristiana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2.1 El qu\u00e9 de la iniciaci\u00f3n cristiana<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2.2 \u00bfPara qui\u00e9n la iniciaci\u00f3n cristiana?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2.3 El c\u00f3mo de la iniciaci\u00f3n cristiana<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2.4 El d\u00f3nde de la Iniciaci\u00f3n Cristiana<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 La dimensi\u00f3n misionera de la iniciaci\u00f3n a la vida cristiana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el Concilio Vaticano II resurgi\u00f3 un verdadero proceso de educaci\u00f3n en la fe, que implic\u00f3 directamente una renovaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n de la catequesis. El Concilio pide a los obispos que restablezcan el catecumenado (CD n. 14) entendido como un tiempo de &#8220;instrucci\u00f3n conveniente&#8221; (SC n. 64), precedido por el anuncio de Cristo que suscita la continuaci\u00f3n de la conversi\u00f3n (AG n. 13). ). En este sentido, se propone un itinerario catequ\u00e9tico que no es \u201cuna mera exposici\u00f3n de dogmas y preceptos, sino una educaci\u00f3n de toda la vida cristiana\u201d (AG n. 14). Este camino presupone una mayor integraci\u00f3n con la experiencia lit\u00fargica de la comunidad cristiana y pretende \u201cunir a los disc\u00edpulos con Cristo su Maestro\u201d (AG n. 14). El proceso propone un aprendizaje que lleva a la persona \u201ca trav\u00e9s del testimonio de vida y la profesi\u00f3n de fe a cooperar activamente en la evangelizaci\u00f3n y edificaci\u00f3n de la Iglesia\u201d (AG n. 14). Como resultado de la indicaci\u00f3n de una nueva formaci\u00f3n catequ\u00e9tica, se public\u00f3 en 1972 el <em>Ritual de Iniciaci\u00f3n Cristiana para Adultos <\/em>(Rica), que presenta un rescate de la iniciaci\u00f3n cristiana inspirada en los or\u00edgenes del cristianismo, y se convierte en un referente para la pastoral catequ\u00e9tica. As\u00ed, surgen indicios de abandonar la idea de una catequesis entendida meramente como instrucci\u00f3n en la fe, para abrazar la concepci\u00f3n original de la IVC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia en Am\u00e9rica Latina, desde la perspectiva de la eclesiolog\u00eda posconciliar, enfrent\u00f3 el desaf\u00edo de transmitir la fe a las nuevas generaciones y desarroll\u00f3 un camino con propuestas concretas de renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica. Especialmente con las \u00faltimas cuatro Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano y las Semanas de la Catequesis Latinoamericana, la catequesis ha sido rescatada como una IVC que no se puede concebir sin integrar la fe profesada con la fe celebrada y testificada.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>1 La renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1968, la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Medell\u00edn &#8211; Colombia, destac\u00f3 la necesidad de renovar la catequesis. Sugiri\u00f3 evangelizar y catequizar respondiendo a las necesidades de la gente sencilla y analfabeta, pero tambi\u00e9n de los intelectuales. Se propuso buscar nuevas formas de estar presente en las diferentes formas de expresi\u00f3n y comunicaci\u00f3n de la sociedad. La conferencia pidi\u00f3 que la catequesis renovada manifestase la profunda unidad entre el plan salv\u00edfico del plan de Dios, realizado en Cristo, y las aspiraciones del ser humano. Insisti\u00f3 en que la catequesis tuviese un car\u00e1cter din\u00e1mico y evolutivo y que profundizase la comprensi\u00f3n de la verdad revelada, sin desconocer los cambios econ\u00f3micos, sociales y culturales de ese continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Documento de Medell\u00edn tambi\u00e9n destac\u00f3 la importancia de una \u201cevangelizaci\u00f3n de los bautizados\u201d, para llevarlos al compromiso personal con Cristo y la obediencia de la fe. Sugiri\u00f3 que se revisasen la pastoral de la confirmaci\u00f3n y las formas de catecumenado, con el fin de prepararlos mejor para los sacramentos. Destac\u00f3 la urgencia de revisar lo que pueda ser un obst\u00e1culo para la re-evangelizaci\u00f3n de los adultos y pidi\u00f3 una catequesis capaz de extenderse a las comunidades de base, sin limitarse a la vida individual. La catequesis comunitaria, seg\u00fan Medell\u00edn, debe considerar a la familia como el entorno primario en el que se desarrolla todo cristiano. Tambi\u00e9n insisti\u00f3 en la promoci\u00f3n de los catequistas laicos y en la formaci\u00f3n de di\u00e1conos permanentes para el ministerio de la Palabra. Adem\u00e1s, destac\u00f3 la importancia de revisar el lenguaje, buscando anunciar el Evangelio considerando los diferentes entornos \u00e9tnicos y culturales. Para ello, propuso multiplicar los institutos catequ\u00e9ticos, en los que pastores, catequistas, te\u00f3logos y especialistas en ciencias humanas pudieran dialogar y trabajar juntos para ofrecer nuevas formas de palabra y acci\u00f3n, preparar material pedag\u00f3gico actualizado y evaluar trabajos realizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1979, la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Puebla-M\u00e9xico tuvo como tel\u00f3n de fondo la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Nuntiandi<\/em> y, en su enfoque de la catequesis, sigui\u00f3 a Medell\u00edn. Reforz\u00f3 la necesidad de integrar la vida con la fe, la historia humana con la historia de la salvaci\u00f3n. Luego indic\u00f3 una pedagog\u00eda catequ\u00e9tica que partiese de la persona de Cristo para llegar a sus preceptos y consejos. Destac\u00f3 el fundamento de la Sagrada Escritura como fuente principal de la catequesis. Promovi\u00f3 una educaci\u00f3n sobre el sentido cr\u00edtico y constructivo de la persona y la comunidad en una perspectiva cristiana. Destac\u00f3 el redescubrimiento de la dimensi\u00f3n comunitaria de la catequesis, entendida como un proceso din\u00e1mico, gradual y permanente de educaci\u00f3n en la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1982 se realiz\u00f3 en Quito &#8211; Ecuador la \u201c1\u00aa Semana Latinoamericana de Catequesis\u201d, con la intenci\u00f3n de realizar una lectura catequ\u00e9tica del \u201cDocumento de Puebla\u201d. Se reflexion\u00f3 sobre el valor fundamental de la comunidad para la catequesis, sobre la centralidad de la Palabra de Dios y sobre la opci\u00f3n por los pobres en toda actividad catequ\u00e9tica. Se sugiri\u00f3 mejorar la formaci\u00f3n de los catequistas, asumir la cultura popular y la religiosidad, celebrar la fe integrando la catequesis y la liturgia, y formar cristianos comprometidos con la liberaci\u00f3n integral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1983, el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) public\u00f3 el documento <em>La Catequesis en Am\u00e9rica Latina: l\u00edneas comunes<\/em>, que enfatiz\u00f3 la necesidad de una metodolog\u00eda propia en la catequesis inspirada en la pedagog\u00eda expresada en la relaci\u00f3n de Dios con su pueblo. Destac\u00f3 la necesidad de la participaci\u00f3n activa de la comunidad en el proceso de evangelizaci\u00f3n y recomend\u00f3 que la catequesis se organizase en el \u00e1mbito de la pastoral de conjunto, para enfrentar los desaf\u00edos en los contextos latinoamericanos y caribe\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1992, la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Santo Domingo &#8211; Rep\u00fablica Dominicana tuvo como idea central la Nueva Evangelizaci\u00f3n y, como meta, la inculturaci\u00f3n del Evangelio. En su discurso inaugural, San Juan Pablo II record\u00f3 la importancia de la catequesis, a la que todos los evangelizadores deben prestar especial atenci\u00f3n. La catequesis se menciona como el ministerio prof\u00e9tico de la Iglesia que actualiza la revelaci\u00f3n amorosa de Dios manifestada en Jesucristo. La conferencia consider\u00f3 que la catequesis en Am\u00e9rica Latina no llega a todos o que muchas veces ocurre de manera superficial sin transformar la vida de las personas, las comunidades y la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santo Domingo propuso que la catequesis sea kerigm\u00e1tica y misionera, para que realmente haya una Nueva Evangelizaci\u00f3n. Insisti\u00f3 en que los catequistas sean dotados de s\u00f3lidos conocimientos b\u00edblicos desde la perspectiva de la Tradici\u00f3n y el Magisterio de la Iglesia, para iluminar la realidad actual a trav\u00e9s de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, la catequesis ser\u00e1 eficaz para inculturar el Evangelio, alcanzando a las personas desde la ni\u00f1ez hasta la edad adulta. Asimismo, afirm\u00f3 el valor de producir diversos instrumentos catequ\u00e9ticos para la relaci\u00f3n entre fe y vida. Para afrontar algunos retos pastorales, el \u201cDocumento de Santo Domingo\u201d sugiri\u00f3 una acci\u00f3n catequ\u00e9tica m\u00e1s intensa, con \u00e9nfasis en la Pastoral Vocacional, apoyada en la catequesis de confirmaci\u00f3n. Asimismo, enfatiz\u00f3 la participaci\u00f3n de los laicos en el proceso de formaci\u00f3n catequ\u00e9tica. Y, ante el avance de las sectas fundamentalistas, entre inmigrantes, entre poblaciones sin atenci\u00f3n de sacerdotes y con gran ignorancia religiosa, indic\u00f3 una catequesis que instruyese al pueblo sobre el misterio de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santo Domingo orden\u00f3 que la catequesis se adapte a los desaf\u00edos pastorales de la migraci\u00f3n, en los que aparecen el desarraigo cultural, la inseguridad, la discriminaci\u00f3n y la degradaci\u00f3n moral y religiosa. Y, para afrontar los retos de la familia actual, sugiri\u00f3 que la catequesis familiar debe valorar la oraci\u00f3n en el hogar, la eucarist\u00eda, la participaci\u00f3n en el sacramento de la reconciliaci\u00f3n y el conocimiento de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1994 se realiz\u00f3 en Caracas &#8211; Venezuela la II Semana Latinoamericana de Catequesis, que reflexion\u00f3 sobre los criterios de inculturaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico en la catequesis seg\u00fan el Documento de Santo Domingo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1997, la Congregaci\u00f3n para el Clero public\u00f3 el <em>Directorio General de Catequesis<\/em>, resultado del proceso iniciado a finales del siglo XIX por el movimiento catequ\u00e9tico. El documento considera la catequesis como un servicio a la Palabra de Dios y centro de transmisi\u00f3n de la fe, valorando la dimensi\u00f3n de la experiencia y de la vivencia comunitaria. El directorio propuso la recuperaci\u00f3n del catecumenado como itinerario para llegar a la verdadera iniciaci\u00f3n en la vida de fe. As\u00ed, se promovi\u00f3 la superaci\u00f3n del modelo catequ\u00e9tico centrado en la instrucci\u00f3n, que enfatizaba la dimensi\u00f3n meramente intelectual y doctrinal de la fe cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1999, el CELAM public\u00f3 el documento <em>Catequesis en Am\u00e9rica Latina: orientaciones comunes a la luz del Directorio general de catequesis<\/em>, proponiendo la recepci\u00f3n del <em>Directorio General de catequesis<\/em> para el contexto latinoamericano. Entre 2000 y 2005 se realizaron varios encuentros con las comisiones episcopales de catequesis en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, para abordar los temas del kerigma y de la iniciaci\u00f3n cristiana a la luz del Rito de Iniciaci\u00f3n Cristiana para Adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2006, en preparaci\u00f3n a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida &#8211; Brasil, se realiz\u00f3 en Bogot\u00e1 &#8211; Colombia la III Semana Latinoamericana de Catequesis, que reflexion\u00f3 sobre la necesidad de un nuevo paradigma para la catequesis, especialmente para formar el catequista. como disc\u00edpulo misionero. Las reflexiones de este encuentro influyeron en la Conferencia de Aparecida, especialmente en lo que respecta a la relaci\u00f3n entre la iniciaci\u00f3n cristiana y la comunidad eclesial y, sobre todo, destac\u00f3 la necesidad de una catequesis catecumenal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2007, se celebr\u00f3 en Aparecida la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, y se constat\u00f3 c\u00f3mo la catequesis renovada hab\u00eda dado buenos resultados en todo el continente, debido a la animaci\u00f3n b\u00edblica de la pastoral. Esto proporcion\u00f3 un mayor conocimiento de la Palabra de Dios y una mejor formaci\u00f3n de los catequistas. Sin embargo, se constat\u00f3 que el lenguaje utilizado en la catequesis segu\u00eda siendo poco significativo para la cultura actual y, en particular, para los j\u00f3venes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de la iniciaci\u00f3n cristiana fue tratado en el cap\u00edtulo VI del documento de Aparecida, y caracterizado como \u201cel camino de formaci\u00f3n de los disc\u00edpulos misioneros\u201d (DAp cap. VI). Y caracteriz\u00f3 el itinerario como un camino de crecimiento que comienza con el kerigma, guiado por la Palabra de Dios, conduce a un encuentro personal y progresivo con Jesucristo, lleva a la conversi\u00f3n y al seguimiento en una comunidad eclesial que madura en la pr\u00e1ctica de los sacramentos, en el servicio y en la misi\u00f3n (DAp n. 289).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Documento de Aparecida, si bien reconoce el progreso de la catequesis y la disponibilidad de tantos evangelizadores, llama la atenci\u00f3n sobre la falta de formaci\u00f3n de los catequistas y la falta de actualizaci\u00f3n de los materiales y m\u00e9todos pedag\u00f3gicos en la catequesis. Subray\u00f3 la importancia de que la catequesis no sea solo doctrinal, sino una propuesta para el cultivo de la amistad con Cristo a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, la valorizaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, la experiencia comunitaria y el servicio en el compromiso apost\u00f3lico. Propuso la elaboraci\u00f3n de materiales, basados en el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, la Doctrina Social de la Iglesia y el Directorio Ecum\u00e9nico. Indic\u00f3 que la catequesis necesita valorar la religiosidad popular y realizar visitas a las familias para comunicar los contenidos de la fe, fomentar la oraci\u00f3n y la devoci\u00f3n mariana en los hogares. A trav\u00e9s de la catequesis, Aparecida propone una renovaci\u00f3n de la comunidad eclesial, formando y consolidando iglesias dom\u00e9sticas, ayudando a la unidad de las familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La V Conferencia entendi\u00f3 que la educaci\u00f3n en la fe debe ser integral y transversal en las instituciones cat\u00f3licas y, por tanto, deben promover el servicio pastoral, en comuni\u00f3n con la comunidad cristiana, incluyendo la catequesis. Tambi\u00e9n advirti\u00f3 que los medios de comunicaci\u00f3n no pueden olvidarse de la catequesis, para que la Buena Nueva llegue a millones de personas. Tambi\u00e9n destac\u00f3 la <em>via pulchritudinis<\/em> (camino de la belleza) como un medio privilegiado de evangelizaci\u00f3n y di\u00e1logo, ya que el uso del arte es importante en la catequesis de ni\u00f1os, adolescentes y adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Documento de Aparecida, por tanto, invierte en el modelo operativo de la iniciaci\u00f3n cristiana como v\u00eda ordinaria e indispensable para llevar a cabo la evangelizaci\u00f3n. Los obispos latinoamericanos reconocieron la necesidad de fortalecer y profundizar la IVC: \u201cSentimos la urgencia de desarrollar, en nuestras comunidades, un proceso de Iniciaci\u00f3n a la Vida Cristiana que comience con el kerigma y que, guiado por la Palabra de Dios, conduzca a un encuentro personal, cada vez m\u00e1s, con Jesucristo &#8221; (DAp n. 289).<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>2 El proceso de iniciaci\u00f3n a la vida cristiana<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">La IVC depende de un anuncio expl\u00edcito de la persona de Jesucristo, ya que \u201cconocer a Jes\u00fas es el mejor regalo que cualquiera puede recibir. Encontrarlo fue lo mejor que nos ha pasado en la vida. Darlo a conocer con nuestra palabra y nuestros hechos es nuestra alegr\u00eda\u201d (DAp n. 29). En este sentido, la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelii Gaudium<\/em> afirma que \u201cen la catequesis juega tambi\u00e9n un papel fundamental el primer anuncio o kerigma, que debe ocupar el centro de la actividad evangelizadora y de todo intento de renovaci\u00f3n eclesial\u201d (EG n. 164).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La IVC tiene la misi\u00f3n de introducir a la persona en la din\u00e1mica del encuentro con Jesucristo. Para ello, el Documento de Aparecida, atento a los desaf\u00edos de los contextos, advierte que \u201cse impone la tarea irrenunciable de ofrecer una modalidad de iniciaci\u00f3n cristiana, que, adem\u00e1s de marcar el <em>qu\u00e9<\/em>, tambi\u00e9n d\u00e9 elementos para el <em>qui\u00e9n<\/em>, el <em>c\u00f3mo <\/em>y el <em>d\u00f3nde <\/em>se realiza\u201d (DAp n. 287).<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\"><strong>2.1 El <\/strong><strong><em>qu\u00e9 <\/em><\/strong><strong>de la iniciaci\u00f3n cristiana<\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es posible transmitir la fe a las nuevas generaciones ense\u00f1ando solo costumbres, f\u00f3rmulas o pr\u00e1cticas religiosas. En primer lugar, hay una relaci\u00f3n de cercan\u00eda, encuentro y di\u00e1logo que suscita una postura, acoger la llamada de Jes\u00fas: \u201cVen y mira\u201d (Jn 1,39). En este sentido, la IVC es un proceso prolongado en el tiempo por el que la persona recibe el anuncio de Jesucristo y se inserta paulatinamente en la comunidad cristiana para propiciar una experiencia que cambia la vida de la persona de acuerdo con el Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n <em>iniciaci\u00f3n cristiana<\/em> se refiere al <em>Ritual de Iniciaci\u00f3n Cristiana para Adultos<\/em> (Rica) que rescata la metodolog\u00eda de la Iglesia desde los primeros siglos para formar disc\u00edpulos de Jesucristo e insertarlos en la comunidad de fe. Es un itinerario pedag\u00f3gico marcado por el primer anuncio de Jesucristo (<em>kerygma<\/em>), seguido de una profundizaci\u00f3n en la fe de la Iglesia (<em>catecumenado<\/em>), que incita a la conversi\u00f3n para configurar gradualmente la vida de la persona al estilo del Evangelio (<em>purificaci\u00f3n<\/em> e <em>iluminaci\u00f3n<\/em>); luego ofrece la recepci\u00f3n de los sacramentos del bautismo, la confirmaci\u00f3n y la eucarist\u00eda y se extiende con una educaci\u00f3n al Misterio (<em>mistagog\u00eda<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia antigua, la iniciaci\u00f3n a la fe ten\u00eda lugar en comunidad a trav\u00e9s de la integraci\u00f3n entre catequesis y la liturgia. El proceso se desarrollaba de manera mistag\u00f3gica, a trav\u00e9s de oraciones, celebraciones y ritos que caracterizaban una espiritualidad que pretend\u00eda la configuraci\u00f3n del candidato a Cristo, el \u201cNuevo Ad\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El itinerario se centraba en el misterio de Cristo y su Iglesia. La persona era introducida paulatinamente en una nueva realidad, en el misterio de Jesucristo, en su pasi\u00f3n, muerte, resurrecci\u00f3n, ascensi\u00f3n y parus\u00eda. Este misterio se actualiza por la misi\u00f3n del Esp\u00edritu que el Hijo y el Padre env\u00edan a la comunidad. As\u00ed, por el misterio de la Iglesia, como comunidad de fe, y por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, vive y se revela la presencia del Resucitado en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de la IVC, la persona participa del di\u00e1logo de salvaci\u00f3n ofrecido por Dios a la humanidad y revelado en Jesucristo. El ser humano est\u00e1 llamado a una relaci\u00f3n filial con el Padre de Jes\u00fas a trav\u00e9s de una propuesta divina que espera una respuesta humana. En la incorporaci\u00f3n al Misterio Pascual de Cristo, la persona es guiada por un proceso que se revela en la din\u00e1mica entre tinieblas-luz, pecado-gracia, esclavitud-liberaci\u00f3n, muerte-vida. Este discernimiento tiene lugar a trav\u00e9s de varios momentos importantes del proceso catecumenal y se extiende a lo largo de toda la vida del cristiano.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\"><strong>2.2 \u00bfPara <\/strong><strong><em>qui\u00e9n<\/em><\/strong><strong> la iniciaci\u00f3n cristiana?<\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los destinatarios prioritarios de IVC son aquellos que no conocen a Cristo o que se han apartado de la fe, especialmente los adultos. Se constata que la ausencia de un primer y fundamental anuncio de Jesucristo ha generado, en Am\u00e9rica Latina, un vac\u00edo de graves consecuencias, ya que produjo una masa de bautizados alejados de la comunidad eclesial. Tambi\u00e9n desaf\u00eda al n\u00famero de personas que no conocen a Jesucristo o que siempre lo han rechazado (EG n. 14). Esta realidad impulsa la misi\u00f3n y la pastoral de una Iglesia \u201cen salida\u201d que llega a las periferias geogr\u00e1ficas y existenciales para acercar el kerigma a todos, sin presuponer ni dar por hecho nada en cuesti\u00f3n de fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La catequesis, especialmente en Am\u00e9rica Latina, tambi\u00e9n necesita tener una mirada diferente sobre los pobres, ya sea por su apertura a la fe o por la necesidad que sienten de Dios, porque &#8220;la opci\u00f3n preferencial por los pobres debe traducirse, sobre todo, en una atenci\u00f3n religiosa privilegiada y prioritaria\u201d (EG n. 200).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes bautizados se les ofrece una metodolog\u00eda de catequesis con inspiraci\u00f3n catecumenal para completar su IVC con la confirmaci\u00f3n y la eucarist\u00eda. Se trata de superar una perspectiva centrada en la instrucci\u00f3n a trav\u00e9s del paradigma inici\u00e1tico, que implica una mejor integraci\u00f3n de la catequesis con la liturgia y el sentido de pertenencia comunitaria. Sin esta perspectiva, la catequesis ofrece los sacramentos sin iniciar en la fe y, no pocas veces, los ni\u00f1os y adolescentes desaparecen de la comunidad despu\u00e9s de la confirmaci\u00f3n o de la primera eucarist\u00eda. Es urgente, recuerdan los obispos, que exista un itinerario para formar disc\u00edpulos de Jesucristo que, al recibir los sacramentos, se sientan fortalecidos para continuar en el camino iniciado.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\"><strong>2.3 El <\/strong><strong><em>c\u00f3mo<\/em><\/strong><strong> de la iniciaci\u00f3n cristiana<\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso est\u00e1 marcado por tiempos y etapas. Un <em>tiempo<\/em> es como un per\u00edodo pastoral m\u00e1s o menos prolongado en el que los candidatos buscan los caminos de la fe y crecen, correspondiendo a algunas iniciativas propuestas. Se puede utilizar la analog\u00eda de los pasos, mediante los cuales el candidato asciende gradualmente a medida que se inicia en la fe. En el proceso de inspiraci\u00f3n catecumenal, se proponen cuatro tiempos: a) el pre-catecumenado; b) el catecumenado; c) la purificaci\u00f3n e iluminaci\u00f3n; yd) la mistagog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las etapas, a su vez, son pasos entre un momento y otro. Son como <em>puertas<\/em> por las que se pasa para subir los <em>pelda\u00f1os<\/em> de una escalera por la que se sube. Se realizan con celebraciones especiales que les dan densidad y experiencia. Hay ciertos per\u00edodos de cambio m\u00e1s cualitativo, que requieren el apoyo de la Iglesia, para que el candidato se configure cada vez m\u00e1s con Cristo, el \u201cNuevo Ad\u00e1n\u201d. Las etapas tambi\u00e9n se pueden llamar \u201cpasos\u201d marcados por celebraciones en la comunidad eclesial. Hay tres etapas: a) Celebraci\u00f3n de la entrada en el catecumenado; b) Celebraci\u00f3n de la elecci\u00f3n;\u00a0 y c) Celebraci\u00f3n de los sacramentos del bautismo, la confirmaci\u00f3n y la eucarist\u00eda. Todo el proceso necesita adaptarse a diferentes edades, entornos y realidades socioculturales para poder formar disc\u00edpulos misioneros. Cada tiempo y cada etapa tiene unas caracter\u00edsticas propias que definen el itinerario de iniciaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primer tiempo: <em>kerigma o pre-catecumenado<\/em>. Es la oportunidad de recibir la primera evangelizaci\u00f3n, durante la cual, de diferentes formas, se anuncia a Cristo. Este tiempo permitir\u00e1 una apertura a la fe que conducir\u00e1 a la conversi\u00f3n de vida. Este es el momento m\u00e1s dif\u00edcil y tambi\u00e9n el m\u00e1s importante, ya que condiciona toda la iniciaci\u00f3n. En ese momento, est\u00e1 el papel primordial de la comunidad cristiana, que debe evangelizar, acoger y apoyar a quienes acogen el kerigma. Si el oyente se convierte a Cristo y desea libremente conocer m\u00e1s a Jesucristo y entrar en su Iglesia, entonces pasara a la primera etapa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primera etapa: <em>celebraci\u00f3n de la entrada en el catecumenado<\/em>. Marca el primer encuentro oficial entre la Iglesia y quien acept\u00f3 el kerygma. El oyente expresa su firme intenci\u00f3n de seguir a Cristo y conformar su vida a la Iglesia. \u00c9ste, entonces, le acoge lit\u00fargicamente. Solo los convertidos pueden ser admitidos por esta puerta. La liturgia para entrar en el catecumenado es la m\u00e1s elocuente de todas las etapas. Se trata de marcar los sentidos con la cruz. Sin embargo, solo ser\u00e1 verdadera y fecunda si el candidato se convierte a Cristo, con la firme voluntad de seguirlo en su Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo tiempo: <em>catecumenado<\/em>. Solo cuando surge la fe se puede educar y nutrir. La actividad formativa se denomina catecumenado (RICA n. 19-20 y 98-105). Es un tiempo extenso de aprendizaje de la vida cristiana. Ocurre, entonces, la catequesis propiamente dicha, cuando se profundizan los enunciados de la fe y de la vida cristiana, especialmente de cada uno de los art\u00edculos del Credo (S\u00edmbolo Apost\u00f3lico). Este tiempo va acompa\u00f1ado de ritos de distintos tipos. Los cuatro ritos principales son las celebraciones de la Palabra de Dios; los exorcismos menores; las bendiciones; y, eventualmente, algunos ritos de paso previstos en el Rica. Estas celebraciones, sin embargo, no constituyen etapas en el sentido estricto del t\u00e9rmino. La experiencia de la oraci\u00f3n asume un lugar primordial en esta formaci\u00f3n. Tiene lugar tanto en la oraci\u00f3n personal por el reencuentro con Cristo y el Esp\u00edritu Santo, como en la oraci\u00f3n comunitaria por la celebraci\u00f3n del Misterio de la Salvaci\u00f3n en la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segunda etapa: <em>celebraci\u00f3n de la elecci\u00f3n o inscripci\u00f3n del nombre<\/em>. Esto expresa que Dios, a trav\u00e9s de su Iglesia, elige a los catec\u00famenos que ser\u00e1n iniciados sacramentalmente durante las pr\u00f3ximas fiestas de Pascua. Suele ocurrir al inicio de la Cuaresma. Para ello, es necesario que la conversi\u00f3n inicial del tiempo del kerigma haya alcanzado un mayor desarrollo y maduraci\u00f3n. Esta celebraci\u00f3n precede al comienzo del tercer tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercer tiempo: <em>purificaci\u00f3n \/ iluminaci\u00f3n<\/em>. Esto normalmente coincide con el tiempo lit\u00fargico de Cuaresma y se llama \u201cretiro bautismal\u201d o \u201cpurificaci\u00f3n e iluminaci\u00f3n\u201d (RICA n. 21, 25-26 y 152). Es el momento de la preparaci\u00f3n inmediata para los sacramentos de iniciaci\u00f3n. Se profundiza respectivamente en los evangelios previstos en la liturgia del tercer, cuarto y quinto domingo de Cuaresma del a\u00f1o A. Se trata esencialmente de una catequesis bautismal, porque refleja especialmente el Evangelio de la samaritana que busca el \u201cAgua Viva\u201d que apaga toda sed humana; el ciego de nacimiento que quiere ser iluminado con la verdadera Luz para ver; y la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro que revela qui\u00e9n es la Resurrecci\u00f3n y la Vida. Con la comunidad de los fieles, los elegidos est\u00e1n dispuestos a vivir el Misterio Pascual. El Rica tambi\u00e9n prev\u00e9, en ese momento, o en el catecumenado, dos celebraciones de entrega: del S\u00edmbolo (Creo) y de la oraci\u00f3n del Se\u00f1or (Padre Nuestro). En el S\u00edmbolo se recuerdan las maravillas que el Se\u00f1or realiz\u00f3 en la Historia de la Salvaci\u00f3n. La oraci\u00f3n del Se\u00f1or educa para el sentido de la filiaci\u00f3n divina y el encuentro fraterno de los cristianos (RICA n. 25). En estas <em>entregas<\/em>, la Iglesia transmite el tesoro de la fe (<em>traditio<\/em>) que, una vez recibido, vivido y crecido en el coraz\u00f3n del catec\u00fameno, enriquece a la Iglesia misma en la medida en que la persona acepta y vive lo que le ha sido transmitido, como una respuesta al que recibi\u00f3 (<em>redditi<\/em>o).<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercera etapa: <em>celebraci\u00f3n de los sacramentos de iniciaci\u00f3n<\/em>. Normalmente ocurre durante la Vigilia Pascual. El bautismo es el primer acto de esta celebraci\u00f3n, cuyo car\u00e1cter trinitario-pascual se subraya. Es deseable que, seg\u00fan una costumbre muy antigua, la confirmaci\u00f3n se produzca inmediatamente despu\u00e9s del bautismo (RICA n. 34). La eucarist\u00eda completar\u00e1 la iniciaci\u00f3n de la que es cumbre. Los tres sacramentos se confieren en una misma celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarta etapa: <em>mistagog\u00eda<\/em>. Este es el momento en que la comunidad debe ayudar al cristiano a profundizar la riqueza del acontecimiento sacramental de la iniciaci\u00f3n y el significado de la celebraci\u00f3n de la fe para la vida del disc\u00edpulo de Jesucristo. Durante el tiempo de Pascua, se invita a los iniciados a participar en las celebraciones dominicales de la Quincuag\u00e9sima Pascual. Las celebraciones eucar\u00edsticas posteriores a la Pascua se denominan \u201cmisas por los ne\u00f3fitos\u201d, en las que los padrinos, catequistas y colaboradores del catecumenado est\u00e1n llamados a participar junto con los iniciados (RICA 40, 57). Se trata de una profundizaci\u00f3n espiritual a trav\u00e9s de la vida lit\u00fargica de la comunidad y tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la catequesis que orientan hacia el sentido de la vivencia lit\u00fargica.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\"><strong>2.4 El <\/strong><strong><em>d\u00f3nde<\/em><\/strong><strong> de la Iniciaci\u00f3n Cristiana<\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida de la IVC es el kerigma que tiene lugar, sobre todo, en los lugares donde se desarrolla la vida, en los lugares de ocio, trabajo, cultura, formaci\u00f3n, tambi\u00e9n a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, en momentos de dolor y angustia, en las situaciones en las que la gente busca un sentido para vivir. Asimismo, los espacios internos de la comunidad cristiana &#8211; las celebraciones de la comunidad, sus actividades pastorales, caritativas, formativas, culturales &#8211; est\u00e1n llamados a ser lugares de primer anuncio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encuentro personal con Jes\u00fas no puede separarse del encuentro comunitario con quienes recorren el mismo camino. La fe cristiana no solo propone una relaci\u00f3n entre el\u00a0 <em>t\u00fa<\/em> y el <em>yo<\/em>, tambi\u00e9n se relaciona con el <em>nosotros<\/em>. No hay fe que no se viva en la Iglesia, en comunidad. La IVC encuentra su propio ambiente en la comunidad eclesial: el lugar donde el disc\u00edpulo misionero nace, se nutre, crece, se fortalece y vive como miembro de la familia de Dios. Asimismo, todo el objetivo de la IVC es la inserci\u00f3n del cristiano en la Iglesia, en la comunidad de seguidores de Cristo. As\u00ed, la Iglesia-comunidad es a la vez madre que siempre genera nuevos hijos para la fe y madre que sostiene y fortalece a sus hijos en el camino hacia el Reino de Dios.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>3 La dimensi\u00f3n misionera de la iniciaci\u00f3n a la vida cristiana \u00a0<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de la III Semana Latinoamericana de Catequesis, se impulsaron iniciativas con el objetivo de formar disc\u00edpulos misioneros. Este camino catecumenal implica tambi\u00e9n educar a cristianos comprometidos con su realidad social, pol\u00edtica y cultural, abiertos al di\u00e1logo con el mundo y a ser defensores de la vida, los derechos humanos y la naturaleza, de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia (CELAM, 2008b, n. 136).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relacionando fe y vida, el disc\u00edpulo misionero \u201ctiene la experiencia del encuentro con Jesucristo vivo, madura en su vocaci\u00f3n cristiana, descubre la riqueza y la gracia de ser un misionero que anuncia la Palabra con alegr\u00eda \u201d (CELAM, 2007, n. 167).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anuncio de la fe y su dimensi\u00f3n misionera est\u00e1n relacionados con la convicci\u00f3n cristiana de que s\u00f3lo en Jes\u00fas el ser humano puede alcanzar la salvaci\u00f3n. Esta buena noticia debe llevarse a toda la humanidad. Por eso, el anuncio de Jesucristo siempre debe ser repensado, reformulado, anunciado y revivido dentro de cada cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La IVC presupone una renovaci\u00f3n de las comunidades eclesiales a trav\u00e9s de la conversi\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de una pastoral de mantenimiento a trav\u00e9s de una pastoral esencialmente misionera, que promueve una cultura de encuentro, proximidad y di\u00e1logo. S\u00f3lo as\u00ed la IVC ser\u00e1 la promotora de una eclesiolog\u00eda con sentido de pertenencia y comuni\u00f3n entre los bautizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pretende una catequesis \u201cen salida\u201d, es decir, esencialmente misionera, capaz de romper las barreras que impiden la comunicaci\u00f3n de la fe a las distintas periferias geogr\u00e1ficas-existenciales y proponer una aut\u00e9ntica IVC que forme disc\u00edpulos misioneros. Ir al encuentro del otro es la urgencia de la catequesis kerigm\u00e1tica y mistag\u00f3gica en contexto latinoamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Dom Leomar Ant\u00f4nio Brustolin. <\/em>PUC RS y Arzobispo de Santa Maria, RS.. Enviado: 16\/08\/2021. Aprovado: 31\/08\/2021. Publicado: 24\/12.2021.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Referencias<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONC\u00cdLIO ECUM\u00caNICO VATICANO II. CONSTITUI\u00c7\u00c3O DOGM\u00c1TICA DEI VERBUM. In: KLOPPENBURG, Frei Boaventura (org.). <em>Comp\u00eandio do Vaticano II:<\/em> constitui\u00e7\u00f5es, decretos, declara\u00e7\u00f5es. Petr\u00f3polis: Vozes, 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONGREGA\u00c7\u00c3O PARA O CLERO. <em>Diret\u00f3rio Geral para a Catequese.<\/em> S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONGRE\u00c7\u00c3O PARA O CULTO DIVINO. <em>Ritual da Inicia\u00e7\u00e3o Crist\u00e3 de Adultos.<\/em> Trad. portuguesa para o Brasil da edi\u00e7\u00e3o t\u00edpica. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO.\u00a0 <em>Documentos do CELAM:<\/em> conclus\u00f5es das Confer\u00eancias do Rio de Janeiro, Medell\u00edn, Puebla e Santo Domingo. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO. <em>Documento de Aparecida:<\/em> texto conclusivo da V Confer\u00eancia Geral do Episcopado Latino-americano e do Caribe. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO. <em>Manual de catequ\u00e9tica.<\/em> S\u00e3o Paulo: Paulus, 2008a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO. <em>A caminho de um novo paradigma para a catequese: <\/em>III Semana Latino-americana de catequese. Bras\u00edlia: Edi\u00e7\u00f5es CNBB, 2008b.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO. <em>A alegria de iniciar disc\u00edpulos mission\u00e1rios na mudan\u00e7a de \u00e9poca.<\/em> Bras\u00edlia: Edi\u00e7\u00f5es CNBB, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCISCO. <em>Exorta\u00e7\u00e3o Apost\u00f3lica Evangelii Gaudium<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JO\u00c3O PAULO II. <em>A catequese hoje:<\/em> Exorta\u00e7\u00e3o Apost\u00f3lica <em>Catechesi Tradendae<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JO\u00c3O PAULO II.<em>\u00a0\u00a0 Ecclesia in America: <\/em>exorta\u00e7\u00e3o apost\u00f3lica p\u00f3s-sinodal. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PAULO VI. <em>Evangelii Nuntiandi:<\/em> Exorta\u00e7\u00e3o Apost\u00f3lica do Sumo Pont\u00edfice sobre a Evangeliza\u00e7\u00e3o no mundo contempor\u00e2neo. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1976.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PONTIF\u00cdCIO CONSELHO PARA PROMO\u00c7\u00c3O DA NOVA EVANGELIZA\u00c7\u00c3O<em>.\u00a0 Diret\u00f3rio Geral para a Catequese.<\/em> S\u00e3o Paulo: Paulus, 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Introducci\u00f3n 1 La renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina 2 El proceso de iniciaci\u00f3n a la vida cristiana 2.1 El qu\u00e9 de la iniciaci\u00f3n cristiana 2.2 \u00bfPara qui\u00e9n la iniciaci\u00f3n cristiana? 2.3 El c\u00f3mo de la iniciaci\u00f3n cristiana 2.4 El d\u00f3nde de la Iniciaci\u00f3n Cristiana 3 La dimensi\u00f3n misionera de la iniciaci\u00f3n a la vida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[102],"tags":[],"class_list":["post-2548","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-practica-y-pastoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2548"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2548\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2625,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2548\/revisions\/2625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}