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{"id":2102,"date":"2020-12-31T17:43:27","date_gmt":"2020-12-31T19:43:27","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2102"},"modified":"2021-02-12T09:14:42","modified_gmt":"2021-02-12T11:14:42","slug":"carta-a-los-galatas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2102","title":{"rendered":"Carta a los G\u00e1latas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Formas literarias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Estructura<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Aspectos teol\u00f3gicos destacados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Contenido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.1 Encabezado: Ga 1,1-10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2 Cuerpo de la Carta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2.1 Parte I: Ga 1,11\u20132,21<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2.2 Parte II: Ga 3,1\u20134,31<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2.3 Parte III: Ga 5,1\u20136,10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.3 Conclusi\u00f3n: Ga 6,11-18<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Carta a los G\u00e1latas es considerada aut\u00e9ntica de Pablo, tambi\u00e9n llamada protopaulina. Su objetivo es superar la crisis provocada por los cristianos <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> provenientes del juda\u00edsmo, los llamados judaizantes (Ga 1,7,9; 4,17; 5,7,8-10,12; 6,12,13), al exigir que quienes se adhirieron a Jesucristo, sin pertenecer a la cultura y religi\u00f3n jud\u00eda, se sometieran a la circuncisi\u00f3n y practicasen los mandamientos que determinan la identidad jud\u00eda (Ga 3,2; 4,10,21; 5,3-4). Adem\u00e1s, afirmaban que Pablo no anunci\u00f3 el verdadero Evangelio a los gentiles. Aunque no se identifican espec\u00edficamente en la Carta a los G\u00e1latas, los judaizantes probablemente eran cristianos procedentes de Jerusal\u00e9n. La Carta a los G\u00e1latas, por tanto, est\u00e1 fuertemente marcada por su car\u00e1cter controvertido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos propuestas para fechar esta carta, as\u00ed como el lugar de su redacci\u00f3n. El primero ser\u00eda entre los a\u00f1os 56-57 d.C., en Macedonia. La segunda hip\u00f3tesis afirma que esta carta fue escrita en \u00c9feso, a mediados de los a\u00f1os 50 d.C. (entre 54-57). La segunda propuesta parece ser la m\u00e1s plausible, considerando los estudios actuales y la revisi\u00f3n de la dataci\u00f3n de las otras cartas de Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro problema surge en cuanto a la identificaci\u00f3n de los destinatarios de esta carta, dada la indicaci\u00f3n gen\u00e9rica del encabezado (\u201cIglesias de Galacia\u201d) y porque identificamos dos \u00e1reas geogr\u00e1ficas con el mismo nombre: la Regi\u00f3n de Galacia, denominada regi\u00f3n Norte (Galacia Norte), y la provincia romana de Galacia, que abarcaba la regi\u00f3n del sur de Asia Menor (Galacia Meridional). La opci\u00f3n por la <em>Regi\u00f3n<\/em>, y no por la <em>Provincia,<\/em> es la m\u00e1s plausible, ya que se sabe que Pablo no suele mencionar los nombres oficiales de las provincias romanas en sus cartas, sino los de las regiones (Ga 1,17.21; 4.25; 1Ts 2,14; Rm 15,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Galacia estaba formada por una poblaci\u00f3n de origen celta, que en el siglo III a.C. emigr\u00f3 al centro-norte de Asia Menor, y corresponde a la regi\u00f3n central de la actual Turqu\u00eda. Durante el per\u00edodo de dominaci\u00f3n griega, no hubo resistencia de los g\u00e1latas mientras ten\u00eda lugar la helenizaci\u00f3n de la regi\u00f3n. M\u00e1s tarde, dadas las ventajas de los romanos, los g\u00e1latas los apoyaron, siendo recompensados \u200b\u200bcon la expansi\u00f3n de su territorio, por parte de Pompeyo y Augusto, y en el 25 a. C. se convirti\u00f3 en una <em>Provincia Romana<\/em> (SCHNELLE, 2010, p. 331-335).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo nos informa que su estad\u00eda en la regi\u00f3n de Galacia se debi\u00f3 a una enfermedad (Ga 4, 13-14). Durante este per\u00edodo se fund\u00f3 la comunidad, en su mayor parte formada por personas de origen pagano (Ga 4,8; 5,2s; 6,12s), de cultura greco-helen\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entrelazando datos autobiogr\u00e1ficos y doctrinales, Pablo reafirma que los gentiles no necesitan ser circuncidados ni obedecer los mandamientos exigidos por los judaizantes, es decir, nadie necesita ser pros\u00e9lito del juda\u00edsmo para luego convertirse en seguidor de Cristo con el bautismo, y prueba que la redenci\u00f3n proviene de la fe en Cristo Jes\u00fas y no de la pr\u00e1ctica de la ley. De este modo, defiende la vigencia de su Evangelio y aborda uno de los temas principales de su \u201cteolog\u00eda\u201d, la justificaci\u00f3n por la fe en Cristo crucificado y resucitado, ya mencionado en la Carta a los Filipenses, pero no profundizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al encontrarse en la fase final de la acci\u00f3n misionera de Pablo, G\u00e1latas refleja toda la experiencia y madurez teol\u00f3gica de este incansable ap\u00f3stol y misionero de Jesucristo, y nos ofrece mucha informaci\u00f3n sobre el cristianismo primitivo (Ga 2,1-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Formas literarias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inicialmente, podemos decir que G\u00e1latas pertenece al g\u00e9nero epistolar, con una finalidad apost\u00f3lica, es decir, hace llegar el discurso de Pablo dirigido a los G\u00e1latas, en un determinado momento de crisis en la comunidad. Adem\u00e1s de esta forma literaria general, algunos comentaristas, al resaltar sus aspectos ret\u00f3ricos, proponen otras clasificaciones, como: \u201creprensi\u00f3n-solicitud\u201d, \u201cret\u00f3rica forense\u201d, \u201cret\u00f3rica deliberativa\u201d o la mezcla entre ret\u00f3rica \u201cforense\u201d (Ga 1,6\u2013 4,11) y &#8220;deliberativa\u201d (Ga 4,12\u20136,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Estructura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hay varias propuestas de subdivisi\u00f3n del texto, pero asumiremos una, por privilegiar la estructura b\u00e1sica de una carta y el contenido (VANHOYE, 2000, p. 26-27; PITTA, 2019, p.162). En este caso, est\u00e1 el encabezado, que contiene el remitente, el destinatario, el saludo y la indicaci\u00f3n del problema a tratar (Gal 1,1-10); el cuerpo de la carta (1,11\u20136,10), en el que se desarrolla el contenido, y el saludo final (6,11-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo de la carta se divide en tres partes: a) datos autobiogr\u00e1ficos y defensa de la justificaci\u00f3n por la fe en Cristo, y no por la observancia de las obras de la ley (1,13-2,21); b) seis argumentos que prueban la justificaci\u00f3n por la fe, extra\u00eddos de la experiencia de la comunidad y de las Escrituras, particularmente de Abraham (3,1\u20134,31); y c) la parte exhortativa, advirtiendo a los g\u00e1latas que mantengan su libertad en Cristo y que anden seg\u00fan el Esp\u00edritu (5,1\u20136,10). Concluye con algunos comentarios personales y una breve bendici\u00f3n (Ga 6,11-18), seg\u00fan el esquema que sigue:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"85\">\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"79\">\n<p>1,1-10<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"384\">\n<p>Encabezado y la indicaci\u00f3n de la problem\u00e1tica<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td rowspan=\"3\" width=\"85\">\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Cuerpo<\/strong><\/p>\n<p><strong>De la<\/strong><\/p>\n<p><strong>Carta<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"79\">\n<p>1,11\u20132,21<\/p>\n<p>I PARTE<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"384\">\n<p>Tesis principal de la carta (1,11-12)<\/p>\n<p>Datos autobiogr\u00e1ficos y defensa de la justificaci\u00f3n por la fe (1,13\u20132,21)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"79\">\n<p>3,1\u20134,31<\/p>\n<p>II PARTE<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"384\">\n<p>Parte doctrinaria: seis argumentos que comprueban la justificaci\u00f3n por la fe y no por la observancia de las obras de la ley<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"79\">\n<p>5,1\u2013 6,10<\/p>\n<p>III PARTE<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"384\">\n<p>Parte exhortativa: libertad y vida seg\u00fan el Esp\u00edritu<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"79\">\n<p>6,11-18<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"384\">\n<p>Firma, comentarios finales y bendici\u00f3n<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>3 Aspectos teol\u00f3gicos destacados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los ejes teol\u00f3gicos centrales de G\u00e1latas es la justificaci\u00f3n por la fe y no por las obras de la ley. Para el ap\u00f3stol, la ley se da para llevar al pueblo elegido a la plenitud de la revelaci\u00f3n, lo que ocurre con la venida de Cristo. De esta manera, la promesa dada a Abraham (Gal 3,6-9), por haber cre\u00eddo, se cumple en Jes\u00fas (Ga 4,1-5), de manera particular, al conceder la redenci\u00f3n a toda la humanidad (Ga 2, 16,17,21; 3,8,11,21,24; 5,4,5). Otro elemento importante es la <em>fe <\/em>como adhesi\u00f3n a la iniciativa salv\u00edfica del Padre, mediada por la obediencia del Hijo (Ga 2, 19-20) y la acci\u00f3n del Esp\u00edritu (Ga 4,6-7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo, para hablar del alegre anuncio salv\u00edfico centrado en el misterio de la vida de Cristo, especialmente el misterio pascual, utiliza el t\u00e9rmino Evangelio (Ga 1,11-12). El cristiano, acogiendo el Evangelio y adhiri\u00e9ndose a \u00e9l, participa gratuitamente, mediante el bautismo, en la filiaci\u00f3n divina (Ga 3,26-4,7). Esta afiliaci\u00f3n se expresa concretamente en la experiencia de la libertad en Cristo, que consiste en dejarse llevar por el Esp\u00edritu (Ga 5,1-26), es decir, tener una vida guiada por el amor, por el servicio (Ga 5,13; 6, 1-10), siendo una nueva criatura (Ga 6,15) (SILVANO, 2015, p.448-450).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Contenido<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presentaremos el contenido de la carta de acuerdo con la estructura antes mencionada: el encabezado; el cuerpo de la carta con sus tres partes y la conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.1 Encabezado: Gal 1,1-10<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encabezado contiene el remitente (Ga 1, 1a-2b) y la referencia al destinatario (v. 3). Pablo enfatiza la procedencia divina de su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n, cuando se presenta como ap\u00f3stol, enviado por Jesucristo Resucitado (Ga 1,1) y por Dios Padre; tambi\u00e9n destaca el plan salv\u00edfico del Padre, que se realiza a trav\u00e9s de su Hijo Jesucristo. Este \u00e9nfasis se da en vista de los problemas causados \u200b\u200ben la comunidad por los supuestos oponentes, quienes, probablemente, afirmaban que Pablo no era un verdadero ap\u00f3stol sino m\u00e1s bien el anunciador de un falso evangelio. Es importante resaltar que su preocupaci\u00f3n no es la defensa de su identidad de ap\u00f3stol, sino de la verdad y el origen divino del Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La introducci\u00f3n de G\u00e1latas se diferencia de otras cartas en que utiliza una expresi\u00f3n gen\u00e9rica al referirse a los colaboradores que est\u00e1n con Pablo y en que no contiene una acci\u00f3n de gracias espec\u00edfica dedicada a la comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este encabezado, podemos observar que Pablo se ve a s\u00ed mismo como un instrumento de la acci\u00f3n escatol\u00f3gica de Dios en medio de los gentiles, y tambi\u00e9n del anuncio de la filiaci\u00f3n divina abierta a toda la humanidad a trav\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Encontramos, en Ga 1,4-5, una f\u00f3rmula kerigm\u00e1tica, que expresa la acci\u00f3n soteriol\u00f3gica de Cristo (v.4), acompa\u00f1ada de una doxolog\u00eda (v.5) que cierra el saludo, enfatizando la acci\u00f3n redentora de Cristo, extendi\u00e9ndose a todo el tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino griego aivw,n (<em>ai\u00f4n<\/em>), en Ga 1,4, se puede traducir por <em>siglo, e\u00f3n o mundo<\/em>. La expresi\u00f3n \u201ctiempo presente perverso\u201d proviene de la apocal\u00edptica jud\u00eda, que distingu\u00eda el tiempo dominado por el pecado, el tiempo de la esclavitud (tiempo perverso) y el tiempo por venir, del reino de Dios, que para Pablo comienza con Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esta breve introducci\u00f3n, Pablo reemplaz\u00f3 la habitual acci\u00f3n de gracias por una amonestaci\u00f3n que expresa su indignaci\u00f3n por la inconstancia de los g\u00e1latas, al dejarse llevar por los argumentos de estas personas a las que Pablo llama adversarios. Su prop\u00f3sito es presentar la gravedad del problema y convencer a los g\u00e1latas de que regresen al camino ya iniciado seg\u00fan sus ense\u00f1anzas. Por eso, el ap\u00f3stol defiende el Evangelio que anunci\u00f3 y lleva a los g\u00e1latas a darse cuenta de que no pueden dejarse seducir por el Evangelio que \u00e9l llama <em>diferente<\/em>. Este evangelio <em>diferente<\/em>, probablemente, predicado por judeocristianos (\u201cjudaizantes\u201d), defend\u00eda la necesidad de exigir a los bautizados, de origen pagano, la circuncisi\u00f3n y la observancia de la ley, especialmente las prescripciones relacionadas con la identidad jud\u00eda, como el descanso sab\u00e1tico, leyes diet\u00e9ticas y las relativas a los festivales anuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n \u201cel que os llam\u00f3 por la gracia\u201d, en Ga 1,6, se refiere a Dios Padre, y aporta el contenido que recorrer\u00e1 toda la carta: la fe es un don gratuito de Dios que se da a todos los que se adhieren a Jesucristo. Por tanto, no solo se da al pueblo jud\u00edo, siendo entonces injustificable exigir que los gentiles se conviertan en pros\u00e9litos del juda\u00edsmo, como si \u00e9sta fuera la \u00fanica puerta a la fe cristiana, porque como dice Pablo, \u00e9sta no es la voluntad de Dios. De hecho, el ap\u00f3stol afirma que quienes siguen un evangelio diferente al que \u00e9l predic\u00f3 son anatema, porque no siguen los designios de Dios. (Ga 1,8-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra \u201cEvangelio\u201d, desde la perspectiva paulina, designa la revelaci\u00f3n del Hijo Jesucristo, resucitado de entre los muertos (Ga 1,1; 1Cor 15,1-5) despu\u00e9s de la muerte de cruz (1Cor 2,2). As\u00ed, Jes\u00fas muere porque es fiel al plan del Padre, que fue rechazado; pero Dios no se venga, sino que contin\u00faa revelando su amor rescatando a la humanidad del pecado y liber\u00e1ndola de la esclavitud. Expresa la solidaridad del Hijo en favor de todos y establece la econom\u00eda de la justicia (Rm 1,16) anunciada por los profetas (Rm 16,25-26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En G\u00e1latas, la palabra &#8220;Evangelio&#8221; expresa, al mismo tiempo, la actividad del ap\u00f3stol y el mensaje que anuncia. De esta forma, Pablo mantiene la autenticidad del mensaje y reafirma que el Evangelio anunciado por \u00e9l no es de origen humano y que la redenci\u00f3n no est\u00e1 condicionada a las obras humanas (v. 10). El mensaje es divino y tiene su centro en Cristo. La llamada a la fe es un don gratuito de Dios Padre (Ga 1,15; 5,8), basado en la obediencia filial de Cristo Jes\u00fas y en su amor generoso, que le llev\u00f3 a entregarse por cada uno de nosotros. (Ga 2,19-20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2 Cuerpo de la carta<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido del cuerpo de la carta se desarrollar\u00e1 por partes: a) Ga 1,11\u20132,21; b) Ga 3,1\u20134,31 e c) Ga 5,1\u20136,10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2.1 I Parte: Ga 1,11\u20132,21<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del encabezado, Paulo desarrolla el argumento de la carta en tres partes. La primera se describe en Ga 1,11-2,21 que, a su vez, se divide en dos grandes bloques: a) la tesis general (vv. 11-12), y b) los argumentos basados \u200b\u200ben datos autobiogr\u00e1ficos y en la defensa de la justificaci\u00f3n por la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol reafirma la naturaleza (v. 11) y el origen (v. 12) de su Evangelio, recibido por revelaci\u00f3n de Dios. Para confirmar esta tesis central, aporta varios argumentos, el primero de los cuales es personal, o autobiogr\u00e1fico, que va desde su origen jud\u00edo y celo por las tradiciones del juda\u00edsmo hasta la experiencia de la revelaci\u00f3n de Jesucristo en el camino a Damasco, su estancia en esa ciudad y su viaje a Arabia (regi\u00f3n al sur de Damasco) despu\u00e9s de la revelaci\u00f3n (Ga 1,13-17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El verbo &#8220;aniquilar&#8221;, o &#8220;destruir&#8221;, utilizado en la carta para describir el motivo del viaje a Damasco, expresa la aversi\u00f3n del ap\u00f3stol a la Iglesia naciente (Ga 1,23 y Hch 9,21), no porque Pablo fuera malvado, sino por ser un fariseo celoso de las tradiciones jud\u00edas. Para los fariseos, Jes\u00fas no era el Mes\u00edas, era un impostor, por haber muerto crucificado y por no establecer la justicia anunciada; era un blasfemo que dec\u00eda ser el Hijo de Dios. De esta manera, enga\u00f1aba a los jud\u00edos y los alejaba de las tradiciones jud\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo, como un fariseo celoso de sus tradiciones, no pod\u00eda dejar que la gente fuera enga\u00f1ada y por eso decidi\u00f3 perseguir a estos seguidores de Jes\u00fas. No pod\u00eda arrestar ni aplicar sanci\u00f3n disciplinaria por estos casos, que eran 40 latigazos, menos uno, pero s\u00ed pod\u00eda llevarlos a las leg\u00edtimas autoridades jud\u00edas que ejercer\u00edan tal juicio y castigo (PENNA, 2018, p. 29). En Ga 1, 13-14, describe su conducta en el juda\u00edsmo, para mostrar la gratuidad de la intervenci\u00f3n de Dios en su historia personal, garantizando as\u00ed el origen divino de su Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ga 1, 15-16, el ap\u00f3stol define su experiencia en Damasco como una revelaci\u00f3n directa de Jesucristo, por iniciativa de Dios Padre. Esta experiencia se funde con una llamada, es una vocaci\u00f3n similar a la dada a los profetas del Pueblo de Dios (v. 15; Is 49, 1; 50,4; Jr 1,5). Seg\u00fan su relato, la revelaci\u00f3n que Dios le dio ten\u00eda el siguiente contenido: Jes\u00fas, el Crucificado-Resucitado, es el Hijo de Dios y es el Mes\u00edas esperado (Evangelio). Pablo tambi\u00e9n recibe una misi\u00f3n: anunciar esta Buena Nueva (Evangelio) entre las naciones. Por tanto, la redenci\u00f3n se ofrece gratuitamente a toda la humanidad, mediante la fe en Cristo. La narraci\u00f3n termina con alguna informaci\u00f3n posterior a la revelaci\u00f3n, como la visita que hizo el ap\u00f3stol a Jerusal\u00e9n; su contacto con Santiago, l\u00edder de la comunidad de Jerusal\u00e9n (Ga 1,18-23; Hch 12,17; 15,13; 21,18; 1Cor 15,7), la Iglesia Madre; y su viaje a las regiones de Siria y Cilicia, para cumplir la misi\u00f3n de evangelizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ga 2,1-10, Pablo narra c\u00f3mo en compa\u00f1\u00eda de Bernab\u00e9 y Tito conoci\u00f3 a los \u201cnotables\u201d de la Iglesia Madre\u00a0 en la llamada Asamblea de Jerusal\u00e9n. El tema central de la Asamblea fue la exigencia, por parte de algunos judeocristianos (llamados por Pablo falsos hermanos o intrusos), de la observancia de las leyes jud\u00edas y la circuncisi\u00f3n para los gentilcristianos. La circuncisi\u00f3n en Israel fue uno de los requisitos de la Alianza de Dios con Abraham (Gn 17, 1-14, 23-27) y descuidarla significaba violar la Alianza. Por lo tanto, bautizar a los gentiles sin requerir la circuncisi\u00f3n y la observancia de la ley, en el pensamiento de los judeocristianos, contradir\u00eda la afirmaci\u00f3n de que Cristo es la realizaci\u00f3n m\u00e1xima de la Alianza y las promesas hechas a los patriarcas. Para reforzar sus argumentos, Pablo se lleva consigo a Tito, por ser seguidor de Jes\u00fas de cultura griega, incircunciso, es decir, fue la representaci\u00f3n del problema y el resultado de la Asamblea, dado que los notables no exigieron su circuncisi\u00f3n por haberse adherido a Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo problema fue el hecho de que los gentilcristianos no obedec\u00edan los rituales de purificaci\u00f3n y a las leyes alimentarias, lo que dificultaba compartir la mesa fraternal con los judeocristianos. En el juda\u00edsmo de la \u00e9poca, la comuni\u00f3n de mesa con los gentiles no estaba prohibida siempre que observaran las leyes alimentarias. Estas leyes consist\u00edan en evitar alimentos impuros (Lv 15,10-14; Dt 14), sangre de animales (cf. Gn 9,4; Lv 17,10-14; Dt 12,16,23-24) y carne sacrificada a los \u00eddolos (1Cor 8-10). La observancia de las leyes alimentarias y su imposici\u00f3n a los gentiles era una forma de garantizar la fidelidad \u00e9tnica y religiosa de los jud\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado de la Asamblea de Jerusal\u00e9n fue la confirmaci\u00f3n de la autenticidad del Evangelio anunciado a los gentiles y el reconocimiento oficial de la misi\u00f3n de Pablo por estos notables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, el ap\u00f3stol describe en su carta su discusi\u00f3n con <em>Kefas <\/em>(Pedro), quien inicialmente com\u00eda con cristianos gentiles en Antioqu\u00eda en Siria, es decir, no le preocupaban las leyes diet\u00e9ticas, pero despu\u00e9s de la llegada de personas de Jerusal\u00e9n, Pedro se niega a comer en la misma mesa con los gentiles. Es posible justificar la acci\u00f3n de Pedro por razones pr\u00e1cticas, una de las cuales no es escandalizar a los cristianos venidos de la ciudad santa, ya que, en la Asamblea de Jerusal\u00e9n, Pedro fue confirmado como evangelizador de personas de cultura jud\u00eda. Sin embargo, a los ojos de Pablo, esta actitud del l\u00edder principal de la Iglesia sonaba como una confirmaci\u00f3n de que el Evangelio que predicaba no era verdadero y que los judaizantes ten\u00edan raz\u00f3n al exigir la circuncisi\u00f3n y el cumplimiento de las leyes diet\u00e9ticas y aquellas propias de los jud\u00edos , dado que Jes\u00fas es el Mes\u00edas esperado por el pueblo jud\u00edo y, por tanto, se cumplieron las promesas dadas al pueblo elegido, al pueblo de la Alianza, al pueblo elegido por Dios, y no a todos los pueblos. As\u00ed, desde la perspectiva de Pablo, la actitud de Pedro perpetuaba la divisi\u00f3n entre las comunidades compuestas por jud\u00edos y aquellas compuestas por personas de religiones helen\u00edsticas. Ante este escenario, el ap\u00f3stol introduce uno de los puntos fundamentales de su teolog\u00eda, la justificaci\u00f3n por la fe en Cristo y no por las obras de la ley (2,15-21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n <em>obras de la ley<\/em> (Ga 2,16) puede entenderse como la observancia de los actos prescritos en la ley mosaica (Ga 3,2.5.10; Rm 2.15; 3.20.27-28), pero sobre todo las leyes relacionadas con la identidad jud\u00eda, como se mencion\u00f3. Para algunos jud\u00edos del Segundo Templo, solo la observancia de la ley aseguraba la salvaci\u00f3n, por lo que deber\u00eda cumplirse para ser reconocidos como justos. Para Pablo, por el contrario, la ley no puede hacer justo al culpable, sino \u00fanicamente sentenciarlo, precisamente porque la ha violado. El \u00fanico que puede hacer a una persona justa es Jesucristo, por la redenci\u00f3n que viene de su muerte en la cruz. Por tanto, es necesaria <em>la fe<\/em>, que, para Pablo, supone la experiencia personal con Jesucristo y la adhesi\u00f3n a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n &#8220;por la ley, para la ley mor\u00ed&#8221; (Ga 2, 19) se basa en la suposici\u00f3n de que el cristiano, a trav\u00e9s del bautismo, se une a la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, en vista de vivir para Dios (Rm 6, 10). En cuanto a la funci\u00f3n de la ley ante la muerte de Jes\u00fas, puede entenderse en dos sentidos: como deslegitimada por condenar a un inocente; o como inv\u00e1lida, ya que no tiene poder sobre un muerto. Estos aspectos teol\u00f3gicos ser\u00e1n explorados en la segunda parte del desarrollo de la carta. En esta segunda secci\u00f3n, el autor ya no utiliza datos autobiogr\u00e1ficos, sino textos del Antiguo Testamento, especialmente de la historia de Abraham y la experiencia de fe de los g\u00e1latas despu\u00e9s del bautismo (3,1\u20134,31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2.2 II Parte: Ga 3,1\u20134,31<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta entonces, en la primera parte, Pablo hab\u00eda hablado de s\u00ed mismo: su trayectoria, su vocaci\u00f3n, su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. Ahora, en la segunda, a trav\u00e9s de preguntas ret\u00f3ricas, se refiere a la experiencia bautismal de los g\u00e1latas, para que tomen conciencia de la crisis que est\u00e1n viviendo (Ga 3, 1-5) y del error que cometer\u00e1n cuando se dejen llevar por los judaizantes. Es una secci\u00f3n marcada por argumentos basados \u200b\u200ben la historia de Abraham, aquel que cree (3,6-14) y en la precedencia de la promesa hecha a los patriarcas antes de Mois\u00e9s, por lo tanto, no mediante la ley (3,15-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El argumento sintetizado en Ga 3,6-7 de que todos los bautizados son tambi\u00e9n hijos de Abraham es fundamental y se desarrollar\u00e1 en esta secci\u00f3n (3,7-29). Pablo parte del presupuesto de que Abraham fue justificado, antes de la circuncisi\u00f3n y de la ley dada a Mois\u00e9s, por confiar en las promesas de Dios, seg\u00fan Gn 15,6. El contenido central de estas promesas es que en Abraham todas las naciones ser\u00e1n bendecidas, y el cumplimiento de esa promesa tiene lugar en Cristo. Por lo tanto, todos los bautizados, y no solo los jud\u00edos, son hijos de Abraham y disfrutan de las promesas y la herencia abrah\u00e1mica. De esta manera el ap\u00f3stol establece una relaci\u00f3n entre la fe en Cristo y la filiaci\u00f3n abrah\u00e1mica, demostrando que, en la fe en Cristo, los g\u00e1latas se convierten en hijos de Abraham y de Dios. Consecuentemente, esta promesa no est\u00e1 ligada a la circuncisi\u00f3n, ni a las leyes dadas a Mois\u00e9s, por lo tanto, no deben exigirse a los gentiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estrat\u00e9gicamente, el autor utiliza a Abraham, siendo uno de los protagonistas de esta secci\u00f3n, por ser el destinatario de las promesas, el padre del pueblo elegido, el paradigma de la fe monote\u00edsta, ya que es el primer pros\u00e9lito que pasa de adorar \u00eddolos a la adoraci\u00f3n de Dios UNO. De hecho, Abraham fue considerado justo porque confiaba en las promesas dadas por Dios. Por lo tanto, para Pablo, \u00e9l es el padre de aquellos que tienen fe en Cristo y que son justificados por esa fe. De esta manera, puede concluir afirmando que los g\u00e1latas son justificados por la gracia\u00a0\u00a0 y no por la ley (Ga 3,7-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ga 3, 15-29, Pablo probar\u00e1 que la ley fue dada para hacer que el pueblo tomase conciencia de las transgresiones y del pecado. As\u00ed, la ley es espiritual, buena (Rm 7,14,16), divina, tiene una naturaleza diferente a las promesas dadas a Abraham, que alcanzan su cumplimiento con la venida de Cristo (Ga 5,14). Tiene la funci\u00f3n espec\u00edfica de indicar lo que es contrario a la voluntad de Dios, pero no tiene el poder de hacer justos a los culpables. La ley fue necesaria, en un per\u00edodo determinado, para la maduraci\u00f3n del pueblo de Israel, como un pedagogo que gu\u00eda al pueblo de Dios, pero con la venida de Cristo, la ley alcanza su pleno cumplimiento. Sin embargo, seg\u00fan el pensamiento de Pablo, no se elimina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo, por tanto, ser\u00e1 el principio normativo para quienes se adhieran a \u00c9l, para quienes, mediante el bautismo, se inserten en el misterio pascual, asumiendo una nueva identidad (v. 27). En Ga 3,26-29, Pablo recoge tanto la tesis presente en Ga 3,6-7 como las cuestiones de la filiaci\u00f3n, promesa y herencia abrah\u00e1micas, temas que impregnaron este cap\u00edtulo, afirmando que todos son hijos de Dios a trav\u00e9s de la fe en el Hijo, que nos redime (Ga 3,10.13.22). As\u00ed, las distinciones de raza, clase, g\u00e9nero, presentes en la sociedad, no pueden reproducirse en las comunidades, ya que es necesario mantener la unicidad del cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elementos citados se reafirman en Ga 4, 1-7. En esta per\u00edcopa, para reflexionar sobre la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en la historia, el ap\u00f3stol utiliza el ejemplo de un heredero que no puede disfrutar de la herencia por ser menor de edad, quedando bajo el cuidado de tutores hasta alcanzar la madurez establecida por el padre. De manera similar, tambi\u00e9n ocurre con la humanidad que vivi\u00f3 una \u00e9poca de inmadurez, el per\u00edodo anterior a la venida del Mes\u00edas, influenciada por los <em>elementos del mundo<\/em> que indican tanto las fuerzas naturales y c\u00f3smicas, que eran divinizadas por los gentiles (4,3), como los \u00e1ngeles (Ga 3,19) y las se\u00f1as de identidad del juda\u00edsmo. Pero, en el tiempo predeterminado por el Padre, desde la creaci\u00f3n, en la plenitud de los tiempos (vv. 4-5), Dios env\u00eda a su Hijo, para inaugurar el tiempo mesi\u00e1nico al asumir la condici\u00f3n humana mortal (<em>nacido de mujer<\/em>), en un determinado contexto hist\u00f3rico-social-religioso espec\u00edfico (<em>sujeto a la ley<\/em>). Por tanto, Jes\u00fas es inserido plenamente en la humanidad y, de esta manera, podr\u00e1 liberarla de la maldici\u00f3n de la ley, la muerte y el pecado. Dios tambi\u00e9n env\u00eda el Esp\u00edritu para certificar la llegada de la Era Mesi\u00e1nica. Viene a habitar en el coraz\u00f3n de los bautizados, y en \u00e9l clama la oraci\u00f3n del Hijo: \u00a1Abba, Padre! El bautizado es adoptado como hijo en el Hijo, reunido por el Esp\u00edritu e insertado en una comunidad de hermanos y hermanas, cuyo \u00fanico Padre es Dios. (SILVANO, 2018, p. 463-467).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al resumir este apartado, se puede decir que la justificaci\u00f3n viene s\u00f3lo por la fe en Cristo crucificado y resucitado (Ga 3,1) y se ofrece a todos los que creen (Ga 3,6\u20134,7). En efecto, Cristo, cumpliendo la promesa de bendici\u00f3n de Dios a Abraham (Ga 3,8.14.18), une a jud\u00edos y paganos (3,26-29), pone fin a la maldici\u00f3n de la ley (Ga 3,10.13.22; 4,5) y les da la filiaci\u00f3n divina. La participaci\u00f3n de la filiaci\u00f3n en Cristo es posible para todos los destinatarios del Evangelio mediante el don del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esta secci\u00f3n, cargada de elementos teol\u00f3gicos, cristol\u00f3gicos y pneumatol\u00f3gicos, Pablo recuerda la acogida que recibi\u00f3 de los g\u00e1latas cuando permaneci\u00f3 en la regi\u00f3n de Galacia a causa de una grave enfermedad, tratando de convencerlos de que existe una profunda experiencia entre \u00e9l y la comunidad.\u00a0 Por tanto, no comprende c\u00f3mo se dejaron influir por los supuestos adversarios que dec\u00edan que Pablo era enemigo de los g\u00e1latas, ni c\u00f3mo aceptaron una predicaci\u00f3n que contrastaba con todo lo que no solo les hab\u00eda anunciado el ap\u00f3stol, sino que tambi\u00e9n vivieron y experimentaron con el bautismo (Ga 4,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de este momento de indignaci\u00f3n ante la realidad de las comunidades, Pablo pasa a probar la libertad que se deriva de la adhesi\u00f3n a Cristo Jes\u00fas, en un intento de mostrar que esta libertad no puede tener su origen en la ley. Para ello, el autor utiliza dos personajes b\u00edblicos, las matriarcas Sara y Agar, y elementos del juda\u00edsmo apocal\u00edptico, que opon\u00edan la Jerusal\u00e9n actual a la futura (Sal 87,3-5; Is 54,1; 60-66; Ez 40-48; Tb 13; Za 12-14). As\u00ed, Agar, la esclava, representa la <em>Jerusal\u00e9n actual<\/em>, el presente tiempo perverso (1,4) y los elementos del mundo (4,3.9), fr\u00e1giles y miserables, que son tanto las pr\u00e1cticas de las religiones paganas como las se\u00f1as de identidad. del juda\u00edsmo, es decir, la experiencia de gentiles y jud\u00edos antes de la venida de Cristo. Mientras tanto, Sara, la mujer libre, representa a <em>Jerusal\u00e9n celestial<\/em>, el comienzo de la Era Mesi\u00e1nica, inaugurada con la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. Agar e Ismael representan la ley, que no puede justificar, ya que \u00e9sta no es su funci\u00f3n. Sara e Isaac representan a Cristo, el cumplimiento de la ley, el principio normativo del cristiano, a trav\u00e9s del cual, podemos ser hijos y, por tanto, libres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2.3 III Parte: Ga 5,1\u20136,10<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El final de la segunda parte, con el tema de la libertad, introduce la \u00faltima etapa del desarrollo de la carta, en la que Pablo insta a los g\u00e1latas a perseverar en la libertad, dada por la fe en Cristo, y a no someterse al yugo de la esclavitud. Tal yugo puede entenderse como la condici\u00f3n de aquellas personas antes de la redenci\u00f3n tra\u00edda por Cristo, por lo tanto, es una cr\u00edtica a los argumentos de los adversarios (Ga 4,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol reafirma que la libertad cristiana se basa en la entrega gratuita de Jesucristo, en su muerte y resurrecci\u00f3n, por fidelidad al designio de amor del Padre. Este aspecto ya hab\u00eda sido abordado anteriormente, pero se utilizaron otras terminolog\u00edas e im\u00e1genes soteriol\u00f3gicas, como rescatar, arrancar (1,4). En este apartado, la libertad adquiere un car\u00e1cter soteriol\u00f3gico, cristol\u00f3gico (Ga 5,1) y pneumatol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasaje de Ga 5,2-12 se puede subdividir en dos partes. La primera (vv. 2-6), habla de la relaci\u00f3n entre Pablo y los g\u00e1latas, y la segunda (vv. 7-12), describe la relaci\u00f3n entre Pablo, los g\u00e1latas y los judaizantes. La primera es m\u00e1s lineal, la segunda est\u00e1 marcada por preguntas ret\u00f3ricas (vv.7.11), un proverbio (v.9), una amenaza (v.10b) y una invectiva ir\u00f3nica en el enfrentamiento con los agitadores (v. 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas declaraciones, Pablo pretende defender el contenido de su anuncio universal, ya que anuncia el Evangelio de la libertad frente a la predicaci\u00f3n de los judaizantes. Para Pablo, aceptar la circuncisi\u00f3n y la ley jud\u00eda ser\u00eda admitir que la obra de Cristo, el Hijo de Dios, no ser\u00eda suficiente para obtener la redenci\u00f3n (5,2-4; cf.2,21), y el plan salv\u00edfico del Padre se restringir\u00eda a los jud\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ga 5,5-6, al unir <em>la esperanza con la justicia<\/em>, Pablo no s\u00f3lo habla del don de la justicia, recibido al inicio de la vida cristiana (cf. Ga 2,16; 3,24; 1Cor 6,11), que se concreta en la experiencia de la fe y se expresa en el amor al pr\u00f3jimo y a Dios, sino que tambi\u00e9n afirma la esperanza de la justicia definitiva (1Cor 1,7; Flp 3,20), aquella futura que vendr\u00e1 con la plenitud de la presencia, de la Parus\u00eda.\u00a0 En estos vers\u00edculos hay una armon\u00eda con Ga 3,28 y 6,15, y una interconexi\u00f3n entre fe, esperanza y caridad, la llamada tr\u00edada paulina. Es importante enfatizar que la acci\u00f3n cristiana (caridad) no es el resultado de un esfuerzo meramente humano, del voluntarismo, o de la fidelidad a la ley, sino que nace de una relaci\u00f3n profunda con Jes\u00fas, de la experiencia de ser amado, redimido por Cristo, envuelto por su amor, siendo impulsado a amar tambi\u00e9n al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo nuevamente exhorta a los g\u00e1latas, expresando su indignaci\u00f3n por su &#8220;adhesi\u00f3n&#8221; a los argumentos de los judaizantes (vv. 7-12). Para ello, utiliza una imagen deportiva, propia de las cartas paulinas (1Cor 9,24-26; Gal 2,2; Flp 2,16), que expresa el fervor inicial de los g\u00e1latas ahora desaparecido. Esta imagen, en el conjunto de la carta, nos remite a G\u00e1latas 1,6-7, a la crisis que est\u00e1n viviendo los g\u00e1latas porque cedieron a la tentaci\u00f3n de apartarse del verdadero Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras esta exhortaci\u00f3n, hay una reanudaci\u00f3n de los argumentos, cuando Pablo afirma que vivir la libertad es una \u201cllamada\u201d que forma parte de la vocaci\u00f3n cristiana, es decir, quien sigue a Cristo est\u00e1 llamado a la comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos (1 Ts 2,12; 1Cor 1,9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La verdadera libertad, seg\u00fan Pablo, es la liberaci\u00f3n de la carne, es decir, de los deseos ego\u00edstas, del encerrarse en s\u00ed mismo, para dejarse guiar por Cristo, como principio normativo. As\u00ed, Pablo demuestra que la ley se cumpli\u00f3 plenamente por medio de Jesucristo, y que la norma que sintetiza toda acci\u00f3n \u00e9tica cristiana est\u00e1 en Lv 19,18: &#8220;amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8221;. Esta s\u00edntesis, seg\u00fan Pablo, se basa en la participaci\u00f3n en el misterio pascual de Cristo (Ga 5,14,24-25), que comenz\u00f3 en el bautismo, pero que contin\u00faa a lo largo de la vida del bautizado. Este proceso de seguimiento y cristificaci\u00f3n tambi\u00e9n es posible a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu (Ga 5,16-18; 2Cor 3,17), que hace al bautizado hijo de Dios y lo gu\u00eda a vivir el amor, en las diversas formas de relaci\u00f3n. As\u00ed, el \u00fanico fruto del Esp\u00edritu es el amor, que se expresa en sus manifestaciones (Ga 5, 22-23). La no adhesi\u00f3n a Cristo se expresa en las obras de la carne, que se dividen en tres grupos: la perversi\u00f3n de las relaciones humanas (sexuales y comunitarias), de la relaci\u00f3n con Dios y consigo mismo. En esta lista de conductas inapropiadas, percibimos la perversi\u00f3n del amor humano (<em>impureza<\/em>), del amor a Dios (<em>idolatr\u00eda y magia<\/em>), la ausencia de amor (<em>divisiones)<\/em> y la degradaci\u00f3n total de la persona humana y su relaci\u00f3n con el otro (<em>excesos en la mesa<\/em>). La obra del Esp\u00edritu, a su vez, da testimonio de los atributos de Dios: <em>amor, paciencia, bondad, benevolencia, fidelidad, mansedumbre<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ga 6,1-10, hay una reflexi\u00f3n sobre las relaciones en la comunidad y la correcci\u00f3n fraterna. Esta correcci\u00f3n debe hacerse mediante los denominados espirituales, que pueden designar tanto a las personas que ya hicieron un proceso de madurez en la fe (1Cor 2,15; 3,1), como a todos los miembros de la comunidad, ya que, a trav\u00e9s del bautismo , recibieron el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol tambi\u00e9n exhorta al amor rec\u00edproco, que debe ejercerse primero en la comunidad, luego con los dem\u00e1s hermanos y hermanas (1 Ts 5,15; Rm 12,18) y finalmente tambi\u00e9n con los enemigos (Rm 12,20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ga 6.2, el autor sintetiza la solidaridad ya expresada en 6.1, al pedir a los cristianos que carguen el peso unos de otros. La palabra \u201cpeso\u201d incluye todo el sufrimiento humano: desgracia, desventura, dolor f\u00edsico, fracaso, debilidad moral, soledad, enfermedad, frustraciones, vejez (Rm 15,1; 2Cor 11,29). Ante la debilidad del otro, es necesario, antes de corregir al hermano, evaluar las motivaciones que llevan a la correcci\u00f3n fraterna (Ga 6, 3), teniendo en cuenta sus propias limitaciones, para que sea realmente por amor al hermano y no por vanagloria. La vanagloria, t\u00e9rmino t\u00edpico en las cartas paulinas, es la actitud contraria a la fe, es el comportamiento de quien conf\u00eda en las propias cualidades y no en la misericordia de Dios Padre y en la actitud del Hijo que se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo (Flp 2,1- 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta termina instando a la comunidad a compartir los bienes materiales (Ga 6, 6) con quienes tienen la misi\u00f3n de instruir, de evangelizar. Sin embargo, Pablo nunca reclam\u00f3 ese derecho para s\u00ed mismo. Estas actitudes dentro de la comunidad tambi\u00e9n reciben un car\u00e1cter escatol\u00f3gico, dado que los bautizados ser\u00e1n juzgados por lo que hagan, pero \u00e9sta no debe ser la motivaci\u00f3n para las acciones cristianas, sino el \u201chacer el bien a todos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>4.3 Conclusi\u00f3n: Ga \u00a06,11-18<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo concluye resumiendo sus principales ideas y se despide. Escribe algunas cosas de su propia mano para autentificar la carta y retoma la pol\u00e9mica con los judaizantes, acus\u00e1ndolos de vanagloriarse de proselitismo, de no cumplir plenamente con la ley, en oposici\u00f3n al aspecto central del Evangelio, que es la cruz de Cristo. Pablo, a su vez, predica a Cristo crucificado y renuncia a toda gloria basada en motivos humanos. Tambi\u00e9n afirma que la divisi\u00f3n entre circuncidados y no circuncidados no debe prevalecer, porque el bautizado ya vive en una nueva dimensi\u00f3n, en una nueva vida en Cristo. Lo que no quiere es sufrir m\u00e1s por la comunidad, pues ya lleva en su cuerpo los estigmas de Jes\u00fas. La palabra \u201cestigma\u201d probablemente se refiere a los sufrimientos resultantes de su apostolado, de su misi\u00f3n (2Cor 4, 10-12), que deben ser evaluados a la luz de su participaci\u00f3n en la pasi\u00f3n y muerte de Cristo, su coparticipaci\u00f3n en el misterio. pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta termina con un saludo, en forma de bendici\u00f3n, pidiendo la gracia de la presencia de Jesucristo en la vida de la comunidad. Este aspecto cristol\u00f3gico recorre toda la carta como fundamento de la fe cristiana, dado que la preocupaci\u00f3n del ap\u00f3stol era proteger la fe de los g\u00e1latas del grave peligro de desviaci\u00f3n que la amenazaba, que no era solo disciplinaria, o un detalle, sino que tra\u00eda consigo serias implicaciones teol\u00f3gicas, ya que se trataba de decidir entre la fe en Cristo y la confianza en la ley, entre el don divino de la justificaci\u00f3n por la fe y la pretensi\u00f3n humana de la autojustificaci\u00f3n por las obras de la ley, entre permanecer sujeto a la ley o\u00a0 someterse a la libertad derivada de la adhesi\u00f3n a Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta carta, Pablo revela el deseo de que los g\u00e1latas regresen a la experiencia del bautismo, comprendan la gran novedad del mesianismo de Jes\u00fas y que realmente puedan decir \u201c(&#8230;) fui crucificado con Cristo. Por tanto, no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en m\u00ed; y mientras vivo en la carne, vivo en la fidelidad del Hijo de Dios, que me am\u00f3 y se entreg\u00f3 por m\u00ed \u201d (Ga 2,19c-20).<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Zuleica Aparecida Silvano<\/em>, fsp. Facultad Jesuita de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda, Belo Horizonte, Brasil. Texto original en portugu\u00e9s. Postado en diciembre del 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>ALETTI, J.-N. <em>Eclesiolog\u00eda de las cartas de san Pablo<\/em>. Estella: Verbo Divino, 2010. Estudios B\u00edblicos, 40.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CARNEIRO, M. da S.; MARIANNO, L. D. Desconstruindo uma alegoria: G\u00e1latas 4,21-31. <em>RIBLA<\/em>, S\u00e3o Bernardo do Campo, v. 76, n. 3, p. 125-139, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERREIRA, J. A<em>. G\u00e1latas<\/em>: a ep\u00edstola da abertura de fronteiras. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2005. Coment\u00e1rio B\u00edblico Latino-Americano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PENNA, R. <em>Paulo de Tarso a Roma<\/em>: o caminho de um grande inovador. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PESCE, M. <em>De<\/em> <em>Jesus ao cristianismo<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2017. B\u00edblica Loyola, 71.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PITTA, A. <em>Cartas Paulinas<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 2019. Introdu\u00e7\u00e3o aos estudos b\u00edblicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCHNELLE. U. Paulo: vida e pensamento. S\u00e3o Paulo: Paulus; Santo Andr\u00e9: Academia Crist\u00e3, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SERNA, E. de la. G\u00e1latas \u2013 a novidade de estar \u201cem Cristo\u201d. <em>Revista Eclesi\u00e1stica Brasileira<\/em>, S\u00e3o Bernardo do Campo, v. 62, p. 115-128, 2009\/1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SILVANO, Z. A. Carta aos G\u00e1latas: tradu\u00e7\u00e3o, introdu\u00e7\u00e3o e coment\u00e1rios. In: <em>A B\u00edblia<\/em>: Novo Testamento. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2015. p. 448-450.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. <em>G\u2019L como chave hermen\u00eautica para a \u201creden\u00e7\u00e3o\u201d na Carta aos G\u00e1latas em di\u00e1logo com &#8216;Textes messianiques&#8217; de Emmanuel L\u00e9vinas.<\/em> 2018. Tese (Doutorado em Teologia) &#8211; Faculdade Jesu\u00edta de Filosofia e Teologia, Departamento de Teologia, Belo Horizonte, 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOUZA, R. L. de. A m\u00edstica na Ep\u00edstola aos G\u00e1latas. \u201cJ\u00e1 n\u00e3o sou eu que vivo, mas \u00e9 Cristo que vive em mim\u201d. <em>Estudos B\u00edblicos<\/em>, Petr\u00f3polis, n. 97, p. 70-85, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00c9 um anacronismo usar o termo \u201ccrist\u00e3o\u201d no contexto do I s\u00e9culo, mas iremos utiliz\u00e1-lo somente como uma comodidade lingu\u00edstica, para n\u00e3o repetir a express\u00e3o \u201cseguidores de Jesus Cristo\u201d. Assim, a express\u00e3o \u201cjudeo-crist\u00e3o\u201d deve ser interpretada como o seguidor de Jesus Cristo proveniente da tradi\u00e7\u00e3o e da cultura judaica; e o \u201cgentio-crist\u00e3o\u201d, aquele oriundo das v\u00e1rias religi\u00f5es polite\u00edstas, henote\u00edstas e monol\u00e1tricas ou at\u00e9 mesmo monote\u00edstas, mas entendida na concep\u00e7\u00e3o da cultura greco-romana. A inadequa\u00e7\u00e3o do uso de \u201cjudeo-crist\u00e3o\u201d e \u201cgentio-crist\u00e3o\u201d, no sentido historiogr\u00e1fico, no s\u00e9culo I, foi aprofundada por PESCE, M. <em>De<\/em> <em>Jesus ao cristianismo<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2017. p. 207-216. (B\u00edblica Loyola, 71) e ALETTI, J.-N. <em>Eclesiolog\u00eda de las cartas de san Pablo<\/em>. Estella (Navarra): Verbo Divino, 2010. p. 28-29. (Estudios B\u00edblicos, 40).<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Introducci\u00f3n 1 Formas literarias 2 Estructura 3 Aspectos teol\u00f3gicos destacados 4 Contenido 4.1 Encabezado: Ga 1,1-10 4.2 Cuerpo de la Carta 4.2.1 Parte I: Ga 1,11\u20132,21 4.2.2 Parte II: Ga 3,1\u20134,31 4.2.3 Parte III: Ga 5,1\u20136,10 4.3 Conclusi\u00f3n: Ga 6,11-18 Referencias Introducci\u00f3n La Carta a los G\u00e1latas es considerada aut\u00e9ntica de Pablo, tambi\u00e9n llamada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-2102","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2102"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2102\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2424,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2102\/revisions\/2424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}