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{"id":2058,"date":"2020-12-31T17:01:31","date_gmt":"2020-12-31T19:01:31","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2058"},"modified":"2021-02-10T16:02:56","modified_gmt":"2021-02-10T18:02:56","slug":"oficio-divino-das-comunidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2058","title":{"rendered":"Oficio Divino de las Comunidades"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>1 C\u00f3mo empez\u00f3 todo?<\/p>\n<p>2 Breve historia de la Liturgia de las Horas<\/p>\n<p>2.1<em> Or\u00edgenes<\/em><\/p>\n<p>2.2 <em>La reforma de la liturgia de las Horas<\/em><\/p>\n<p>3 De la Liturgia de las Horas al Divino Oficio de Comunidades<\/p>\n<p>3.1 <em>Algunos principios rectores<\/em><\/p>\n<p>3.2 <em>La sacramentalidad del Divino Oficio de Comunidades<\/em><\/p>\n<p>3.3<em>. La santificaci\u00f3n del tiempo<\/em><\/p>\n<p>3.4. <em>El lucernario<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.5 <em>Oraci\u00f3n de la Iglesia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una palabra final<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 C\u00f3mo empez\u00f3 todo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reforma de la Liturgia de las Horas emprendida por la Iglesia cumpli\u00f3 la importante tarea de recuperar el sentido eclesial de la oraci\u00f3n, su car\u00e1cter festivo y la m\u00e1s genuina tradici\u00f3n de asociar la oraci\u00f3n, en las horas del d\u00eda, con el misterio pascual (cf. IGLH, p. 33,38-39). Sin embargo, existe consenso en que la versi\u00f3n oficial del Oficio Divino en el rito romano mantuvo caracter\u00edsticas predominantemente clericales y mon\u00e1sticas (TAFT, 1999, p. 303-305; JOIN-LAMBERT, 2009, p. 83-90; p. 99-100). En Brasil, su versi\u00f3n traducida tard\u00f3 en alcanzar la capilaridad del tejido eclesial, lo que dificult\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la recepci\u00f3n del oficio reformado en el per\u00edodo posconciliar (LIMA, 2011, p. 31-34). Pero las dificultades se convirtieron en una oportunidad, ya que se inici\u00f3 un aut\u00e9ntico proceso de acogida a partir de la experiencia de oraci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encuentran registros en la CNBB, de 1986, sobre la formaci\u00f3n de un grupo que se encargar\u00eda de elaborar una propuesta alternativa y popular de Oficio, con el objetivo de la participaci\u00f3n de los fieles en la Oraci\u00f3n de la Iglesia. Pero la idea de un oficio divino popular comenz\u00f3 mucho antes, en la d\u00e9cada de 1970, por iniciativa de Geraldo Leite Bastos, presb\u00edtero de la archidi\u00f3cesis de Olinda y Recife, entonces p\u00e1rroco de la comunidad de Ponte dos Carvalhos, en las afueras de Recife. El padre Geraldo hab\u00eda iniciado una pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n diaria, bajo el impulso del Concilio Vaticano II. En 1987, en una entrevista, habla de esta experiencia.:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 17 a\u00f1os, nosotros, de la comunidad de Ponte dos Carvalhos, ya cant\u00e1bamos el Oficio. Dej\u00e9 escrito en el libro parroquial de Tombo el inicio de cuando comenzamos a hacer una oraci\u00f3n diferente a la misa. Creo que nuestra experiencia comenz\u00f3 por dos razones: primero, porque la Misa se hab\u00eda vuelto algo formal. Era necesario buscar otra forma de rezar que no fuera solo la misa. (&#8230;) Otro motivo fue el contacto con los hermanos de Taiz\u00e9, que hab\u00edan llegado a Olinda. Particip\u00e9 varias veces con ellos y not\u00e9 que ten\u00edan una experiencia de oraci\u00f3n diferente a la del Monasterio de San Benito. Empec\u00e9 a pensar que el pueblo podr\u00eda rezar el Oficio. En aquellos tiempos dif\u00edciles de la Iglesia, muchas veces me quedaba despierto hasta el amanecer, rezando un Oficio mal rezado, leyendo toda esa salmodia &#8230; Esto me llev\u00f3 a imaginar un breviario simplificado, popular, de modo que yo, que ten\u00eda tantas dificultades para rezar solo, encontrase la manera de rezar esta oraci\u00f3n con el pueblo (LEITE BASTOS, 1988, p. 56]).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento, la Iglesia de Brasil viv\u00eda el impulso de la recepci\u00f3n del Concilio Vaticano II, asumido, sobre todo, por la conferencia del episcopado latinoamericano, en Medell\u00edn. En este contexto, se necesitaba una referencia de oraci\u00f3n que correspondiera mejor a la experiencia de las Comunidades Eclesiales de Base, surgidas como expresi\u00f3n concreta de la Iglesia, Pueblo de Dios. Conscientes de los principios y proposiciones conciliares, las CEBs quisieron profundizar el camino abierto por la piedad popular que custodiaba tesoros de la Tradici\u00f3n como el Oficio parvo de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda y la costumbre de rezar en determinados momentos del d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, en 1986, el padre Marcelo Barros, entonces prior del monasterio de la Anuncia\u00e7\u00e3o en Goi\u00e1s, asesor de las Comunidades de Base, reuni\u00f3 a un grupo de personas para desarrollar un Oficio Divino accesible a las comunidades. Tom\u00f3 como inspiraci\u00f3n la experiencia del padre Geraldo Leite y como referencia inmediata a la Liturgia de las Horas, reformada por el Concilio Vaticano II, que hab\u00eda sido traducida desde 1971. Adem\u00e1s, fue decisiva en este proceso la convivencia con la peque\u00f1a comunidad del monasterio de la Anunciaci\u00f3n como lugar de experimentar la celebraci\u00f3n del Oficio con la participaci\u00f3n de los vecinos. En diciembre de 1988 se public\u00f3 la primera edici\u00f3n del Oficio Divino de las Comunidades (ODC), que en 2018 cumpli\u00f3 30 a\u00f1os con su tercera edici\u00f3n, momento en el que ya contaba con 21 reimpresiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una experiencia nacida en Brasil, en el contexto de la recepci\u00f3n del Concilio Vaticano II en Am\u00e9rica Latina, a la luz de las Conferencias Latinoamericanas de Medell\u00edn y Puebla. Aunque el ODC ha sido adoptado en asambleas de Pastoral Juvenil y otros movimientos eclesiales, en el contexto de Am\u00e9rica Latina, no existen iniciativas similares al ODC en otros pa\u00edses del Continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Breve historia de la Liturgia de las Horas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.1 Or\u00edgenes<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Oficio Divino es una concreci\u00f3n de la tradici\u00f3n que se remonta a los inicios de la Iglesia. En los Hechos de los Ap\u00f3stoles hay alusiones a una pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n en las horas del d\u00eda, en continuidad con el ritmo diario de la oraci\u00f3n jud\u00eda. En el siglo IV, este tipo de liturgia hab\u00eda alcanzado estabilidad: las laudes y v\u00edsperas se celebraban a diario, en comunidad (ELBERTI, 2011, p. 166). Seg\u00fan Eteria, la peregrina que relat\u00f3 la liturgia en Jerusal\u00e9n, en ese mismo siglo, era una pr\u00e1ctica diaria, vinculada a las horas, especialmente al anochecer y al amanecer, en memoria del crucificado-resucitado. Se contaba con la participaci\u00f3n del pueblo, hombres y mujeres e incluso ni\u00f1os. Era una liturgia expresiva, no s\u00f3lo con salmos e himnos, sino con gestos y s\u00edmbolos, de manera sencilla y popular (Cf. ET\u00c9RIA, 1977, n. 24,1-7). Este modelo de oficio celebrado en las catedrales, con toda la densidad b\u00edblica y teol\u00f3gica, simple y accesible al pueblo, tend\u00eda a alimentar la vida del cristiano com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, con el paso del tiempo, la oraci\u00f3n de la Iglesia se fue reduciendo hasta el punto de quedar restringida a una determinada porci\u00f3n del pueblo de Dios, lo cual ocurri\u00f3 por varias razones, como la implantaci\u00f3n del lat\u00edn como lengua lit\u00fargica, la multiplicaci\u00f3n de horas en algunos contextos, la complicaci\u00f3n y saturaci\u00f3n de los ritos, que exclu\u00edan al pueblo de la participaci\u00f3n y comprensi\u00f3n de las palabras. Seg\u00fan Pietro Sorci, la principal causa de la desaparici\u00f3n de la oraci\u00f3n horaria se debe a la eucaristizaci\u00f3n (celebraci\u00f3n de misas diarias y, a veces, m\u00e1s de una; ocurrencia de las horas santas de adoraci\u00f3n al Sant\u00edsimo Sacramento) y todo lo que a ella se refiere (clericalizaci\u00f3n, eclesiolog\u00eda de los elegidos, sacramentalizaci\u00f3n), en detrimento de la evangelizaci\u00f3n, incluyendo una formaci\u00f3n insuficiente en los seminarios. Adem\u00e1s, la supresi\u00f3n de esta forma de oraci\u00f3n tambi\u00e9n se debi\u00f3 a la recitaci\u00f3n individual impuesta al clero, que no logr\u00f3 reunir a la gente para celebrar comunitariamente el Oficio (Apud. PEREIRA SILVA, 2015, p. 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta realidad trajo consecuencias celebrativas para el Oficio Divino, como el empobrecimiento de los gestos, la transformaci\u00f3n de lo que era expresi\u00f3n de gratuidad en algo pesado, infligido por la &#8220;obligaci\u00f3n&#8221;. La desconexi\u00f3n con la hora, dado que la recitaci\u00f3n de la oraci\u00f3n se hac\u00eda a menudo en cualquier momento del d\u00eda, condujo a una disminuci\u00f3n del car\u00e1cter pascual del Oficio. En ambientes mon\u00e1sticos, por el contrario, el Oficio mantuvo su estilo comunitario, ligado a las horas y al a\u00f1o lit\u00fargico, pero en lat\u00edn y con los a\u00f1adidos exigidos por la condici\u00f3n de vida mon\u00e1stica. As\u00ed, lo simple y popular se volvi\u00f3 complejo y sobrecargado de elementos, con salmos, himnos, lecturas, letan\u00edas, oficios diarios en honor de la Virgen Mar\u00eda y de los muertos, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo, en su gran mayor\u00eda, abandonado muchas veces a su propia suerte, sin posibilidad de una verdadera iniciaci\u00f3n en la fe y celebraci\u00f3n del misterio, busc\u00f3 creativamente en las devociones el alimento de la fe cristiana, como atestigua el <em>Directorio sobre liturgia y piedad popular<\/em>:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el siglo VII hasta mediados del XV, la diferenciaci\u00f3n entre liturgia y piedad popular se va determinando y acentuando paulatinamente, hasta que se crea un dualismo celebrativo: paralelamente a la liturgia, oficiada en lat\u00edn, se desarrolla una piedad popular comunitaria, que se expresa en la lengua vern\u00e1cula (CONGREGACI\u00d3N PARA EL CULTO DIVINO, 2003, n. 29).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con el Oficio, el rosario, con 150 Avemar\u00edas, sustituye a los 150 salmos; El <em>\u00c1ngelus<\/em>, rezado tres veces al d\u00eda, ocupa las horas del Oficio; el Oficio de Nuestra Se\u00f1ora recoge los himnos de todas las horas del Oficio de la Madre del Se\u00f1or y es rezado solo en una hora, imitando al clero en la desconexi\u00f3n con la hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.2 La reforma de la liturgia de las Horas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin menospreciar el valor de la piedad popular e incluso destacando su gran contribuci\u00f3n al sostenimiento de la fe cristiana de la mayor\u00eda del pueblo (cf. SC 13), era m\u00e1s que necesario un esfuerzo para devolver al pueblo las riquezas del patrimonio lit\u00fargico de la Iglesia. El gran objetivo del movimiento que prepar\u00f3 la reforma lit\u00fargica del Concilio Vaticano II fue hacer la espiritualidad m\u00e1s lit\u00fargica a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n. Dado que la liturgia es una expresi\u00f3n comunitaria y una regla segura de la fe, tambi\u00e9n es una escuela de espiritualidad cristiana. Se trataba de reaprender a rezar utilizando la liturgia como fuente, dejando atr\u00e1s los m\u00e9todos individuales y devocionales. Entre las propuestas para hacer factible tal empresa estaban la traducci\u00f3n del misal como el principal libro de oraci\u00f3n y la popularizaci\u00f3n de los Oficios de V\u00edsperas en el domingo y el Oficio de Completas. Una experiencia importante, que sirvi\u00f3 de referencia para la preparaci\u00f3n de la reforma del Oficio Divino, fue la de la Comunidad Ecum\u00e9nica de Taiz\u00e9, que, en la d\u00e9cada de 1940, propuso la oraci\u00f3n de las horas de manera sencilla y despojada, atrayendo multitudes, especialmente j\u00f3venes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prop\u00f3sito de la reforma del Concilio Vaticano II sobre el Oficio Divino era devolver esta pr\u00e1ctica a la condici\u00f3n de \u201coraci\u00f3n p\u00fablica y com\u00fan del pueblo de Dios\u201d (IGLH, n. 1), recuperando su dimensi\u00f3n de acci\u00f3n comunitaria, oraci\u00f3n de Cristo al Padre y oraci\u00f3n de la Iglesia con Cristo (y a Cristo, seg\u00fan san Agust\u00edn), en conmemoraci\u00f3n de su Pascua. Adem\u00e1s, el Concilio cambi\u00f3 el lenguaje rubricista y clerical de la Liturgia de las Horas a un lenguaje eclesial y pascual gratuito y espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, destacamos cuatro aspectos de la reforma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Oficio Divino es Liturgia<\/em>. Como toda liturgia, el Oficio Divino es una acci\u00f3n ritual, comunitaria, eclesial, no una acci\u00f3n particular (Cf. SC 26). Es una lit-URGIA (lit = pueblo; urgia = acci\u00f3n, oficio, trabajo): acci\u00f3n del pueblo y acci\u00f3n de Dios (divina) al servicio del pueblo. Es una acci\u00f3n lit\u00fargica como cualquier otra. En ella se organizaron los mismos elementos que forman parte de las dem\u00e1s celebraciones de la Iglesia (himnos, salmos, lecturas b\u00edblicas, silencio, oraciones, m\u00fasica, gestos simb\u00f3licos) teniendo en cuenta su peculiaridad: la memoria del misterio pascual ligado a las horas en el ritmo diario, articul\u00e1ndose tambi\u00e9n con el ritmo semanal y anual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El pueblo como sujeto<\/em>. El Concilio Vaticano II quiso devolver a todo el pueblo el derecho a celebrar el Oficio Divino, aunque m\u00e1s en el \u00e1mbito del clero y la vida consagrada. Pero recomend\u00f3 que los laicos \u201creciten el Oficio Divino, bien con los sacerdotes, bien reunidos entre ellos, e incluso cada uno en particular\u201d (SC 100). La Instrucci\u00f3n General sobre la Liturgia de las Horas subraya que \u201cla alabanza de la Iglesia no est\u00e1 reservada al clero y los monjes, ni por su origen ni por su naturaleza, sino que pertenece a toda la comunidad cristiana\u201d (IGLH 270). El Oficio Divino es acci\u00f3n lit\u00fargica si el pueblo se convierte en sujeto orante, en el ejercicio del sacerdocio bautismal ofreciendo el sacrificio de alabanza [Cf. GARC\u00cdA, 2015, p\u00e1g. 78].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La verdad de las horas<\/em>. La reforma del Concilio Vaticano II llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre el prop\u00f3sito espec\u00edfico del Oficio Divino: \u201cconsagrar, mediante la alabanza de Dios, el curso diurno y nocturno del tiempo\u201d (SC 84). Enfatiz\u00f3 la verdad de las horas (SC 94), destacando, como horas principales, las <em>Laudes<\/em>, rezadas al amanecer, en memoria de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y las <em>V\u00edsperas<\/em>, celebradas al atardecer, tiempo que recuerda a la \u00faltima Cena de Jes\u00fas y la cruz (Lc 22,53). La Liturgia de las Horas es la Oraci\u00f3n de la Iglesia, unida a Cristo en su oraci\u00f3n de alabanza, acci\u00f3n de gracias e intercesi\u00f3n, haciendo memoria de su Pascua<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el mismo Salvador quien vincul\u00f3 nuestro tiempo a la redenci\u00f3n: \u201cHoy se ha cumplido esta palabra de la Escritura\u201d (Lc 4,21), es decir, hoy la Palabra anunciada transforma el tiempo en liberaci\u00f3n y gracia (Cf. GARC\u00cdA, 2015, p\u00e1g.77). En la Liturgia de las Horas, la palabra de Dios pronunciada, proclamada, escuchada, vivida y actualizada interpreta el tiempo como <em>kair\u00f3s<\/em>, acontecimiento de salvaci\u00f3n, tiempo favorable, memorial de la nueva alianza (Cf. GARC\u00cdA, 2015, p. 72). Hay, en el acto de celebrar, una profunda relaci\u00f3n entre las horas de Jes\u00fas y las horas de la comunidad que ora, entre su pasi\u00f3n y las marcas de pasi\u00f3n que las personas llevan a sus cuerpos (cf. SC 12; 2Cor 4,10- 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fuente de piedad<\/em>. La intenci\u00f3n de la reforma del Oficio Divino era convertirlo en fuente de piedad y alimento para la oraci\u00f3n personal (SC 90). La liturgia de las horas es expresi\u00f3n de la alianza y, en consecuencia, fuente de transformaci\u00f3n pascual. Es glorificaci\u00f3n y santificaci\u00f3n. Por eso es fundamental que participemos plenamente y sigamos con la mente [y el coraz\u00f3n] las palabras [y los gestos], y colaboremos con la gracia divina para que no la recibamos en vano (cf. SC 11 y 90).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de estos avances, la liturgia de las horas se ha mantenido bastante &#8220;mon\u00e1stica&#8221; en su forma. Hay quienes dicen que de las debilidades de la reforma lit\u00fargica la m\u00e1s evidente es la reforma de la Liturgia de las Horas. En el movimiento de regreso a las fuentes, la reforma no logr\u00f3 restaurar la sencillez y ritualidad de la pr\u00e1ctica primitiva del Oficio de las Catedrales, con toda la riqueza de ministerios, s\u00edmbolos y ritos, celebrada con la participaci\u00f3n del pueblo, como se se\u00f1al\u00f3 anteriormente. La reforma tuvo m\u00e1s en cuenta al clero y la vida consagrada que al pueblo. Adem\u00e1s, debido al peso hist\u00f3rico de la obligaci\u00f3n, en la pr\u00e1ctica, es dif\u00edcil pasar de la recitaci\u00f3n a la celebraci\u00f3n. La versi\u00f3n brasile\u00f1a de la Liturgia de las Horas (LH) es excelente desde el punto de vista de la traducci\u00f3n, especialmente de los salmos, adaptados al canto. Pero lleva consigo los l\u00edmites de la edici\u00f3n t\u00edpica, como el hecho de que no avanz\u00f3 hacia la inculturaci\u00f3n, tan deseada por el propio Concilio (Cf. SC 37-40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 De la Liturgia de las Horas al Divino Oficio de Comunidades<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.1 Algunos principios orientadores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Divino Oficio de las Comunidades (ODC), tomando como referencia inmediata para su elaboraci\u00f3n la Liturgia de las Horas renovada, busc\u00f3 ofrecer al pueblo una versi\u00f3n popular de la tradici\u00f3n de oraci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, fue fiel a la Liturgia de las Horas (LH), porque obedeci\u00f3 a la misma estructura, la misma teolog\u00eda y la misma secuencia ritual. Al igual que en la LH, toda la elaboraci\u00f3n ritual del ODC est\u00e1 destinada a expresar el misterio del crucificado-resucitado, en las horas del d\u00eda, siguiendo el ritmo diario, semanal y anual, con himnos, salmos, cantos b\u00edblicos y oraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, tomando la experiencia eclesial de Brasil como punto de partida, la ODC supo dejar de lado lo que pesa sobre la estructura de la liturgia de las Horas y se atrevi\u00f3 a ser creativo en el sentido de incorporar nuevos elementos: la nueva forma de celebrar. Comunidades eclesiales de base y el deseo de oraci\u00f3n del catolicismo popular.\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de proponer a las comunidades el oficio tal como en el rito romano, pero simplificado o abreviado. Se trata de un estilo brasile\u00f1o nuevo en el campo m\u00e1s amplio de la familia lit\u00fargica romana. No bastar\u00eda con repetir o publicar las habituales oraciones y c\u00e1nticos de la religi\u00f3n popular, ni siquiera los de los encuentros de oraci\u00f3n de los grupos que est\u00e1n en este itinerario. El Oficio Divino de las Comunidades quiere ser una s\u00edntesis real e inteligente, fiel a la gran tradici\u00f3n lit\u00fargica y a la sensibilidad y cultura de nuestro pueblo. (BARROS, 1988, p. 30).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la tradici\u00f3n eclesial latinoamericana, el ODC hered\u00f3 el Recuerdo de la Vida, que es la expresi\u00f3n m\u00e1s sensible de la relaci\u00f3n entre la liturgia y la vida. Seg\u00fan Libanio, las liturgias surgidas en el escenario de la Iglesia de Medell\u00edn responden al desaf\u00edo de vincular la liturgia con la praxis liberadora \u201csin romper la columna vertebral de la gratuidad, la libertad y la belleza contemplativa\u201d (LIBANIO, 2001, p. 107-108). El Oficio comienza sin ning\u00fan comentario, con una invocaci\u00f3n de Dios y una invitaci\u00f3n a la alabanza. Solo entonces, quien preside invita a los participantes a traer experiencias que hayan marcado sus vidas.\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida, los acontecimientos de cada d\u00eda, las personas, sus angustias y esperanzas, sus tristezas y alegr\u00edas, las conquistas y reveses del camino, los recuerdos notables de la historia, de la comunidad, de las Iglesias y de los pueblos, los propios fen\u00f3menos de la naturaleza son se\u00f1ales de Dios para los que tienen ojos para ver y o\u00eddos para o\u00edr. Ah\u00ed es donde comienza nuestra escucha de la Palabra de Dios. Recordar la vida, traerla de vuelta al coraz\u00f3n, compartir recuerdos e inquietudes, ayuda a que la oraci\u00f3n sea verdadera. (ODC, 2018, p. 11).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la vida est\u00e1 latente en todo el oficio: en el lenguaje de las oraciones y plegarias, en los salmos, en los himnos del camino, en la memoria de los m\u00e1rtires que defienden la vida en nuestro continente. Cabe recordar tambi\u00e9n el cuidado de la dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica en el ODC, expresada en elementos como el Padre Nuestro ecum\u00e9nico, los himnos de las Iglesias hermanas, la inclusi\u00f3n de im\u00e1genes de Dios (de ternura, bondad, compasi\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran m\u00e9rito del Oficio de las Comunidades es que logr\u00f3, en la pr\u00e1ctica, lo que propone la Liturgia de las Horas: que el Oficio, como cualquier otra acci\u00f3n lit\u00fargica, no sea una acci\u00f3n privada, sino acci\u00f3n comunitaria, celebraci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las culturas populares brasile\u00f1as, la forma de darle a cada oficio un car\u00e1cter m\u00e1s celebrativo es integrar todo el cuerpo y el universo que nos rodea en la oraci\u00f3n. En la Biblia, los salmos contienen muchas actitudes corporales de oraci\u00f3n, como volverse hacia la monta\u00f1a, levantar los ojos y las manos, inclinarse, arrodillarse, caminar en procesi\u00f3n. (BARROS, 1994, p. 30)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso sin estar determinado por escrito, la pr\u00e1ctica cre\u00f3 un estilo de celebraci\u00f3n que busca la valorizaci\u00f3n del espacio, el canto, los ministerios, los gestos (encender velas, reunirse alrededor del amb\u00f3n para escuchar el evangelio, ofrecer incienso &#8230;). Todo para llevar al silencio y favorecer la participaci\u00f3n externa e interna, consciente y fruct\u00edfera. En este sentido, la gran perla en el ODC es el Lucernario en la vigilia de los domingos y solemnidades. Este rito, que en las comunidades de los or\u00edgenes pertenec\u00eda al Oficio cotidiano de las V\u00edsperas, se ubic\u00f3 en la apertura del Oficio de la Vigilia, destacando el domingo como pascua semanal, en analog\u00eda con el rito de la luz en la Vigilia Pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la interacci\u00f3n con el catolicismo popular, el ODC es un ejemplo exitoso de la \u201cmutua fecundaci\u00f3n\u201d entre liturgia y <strong>piedad popular<\/strong>, tan deseada por la reforma lit\u00fargica (Cf. SC 13) y tan evocada por los documentos del CELAM y CNBB [ CNBB, 1984, p\u00e1g. 30). No se trataba tanto de a\u00f1adir elementos externos del catolicismo popular, sino de hacer corresponder el Oficio a la \u201cpiedad\u201d del pueblo, a su \u201canhelo de oraci\u00f3n y de vida cristiana\u201d, a \u201cla sed de Dios, que solamente los pobres y sencillos pueden experimentar\u201d(Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 48). Destaca, en esta sinton\u00eda con la piedad popular, el estilo orante, la forma de repetici\u00f3n en los cantos, especialmente en las aperturas, el lenguaje sencillo y cari\u00f1oso, la ausencia de comentarios, lo que facilita la participaci\u00f3n y establece una relaci\u00f3n amorosa, de alianza. entre Dios y su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 La sacramentalidad del Divino Oficio de Comunidades<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Concilio Vaticano II presenta toda la liturgia, no solo los siete sacramentos, como un evento sacramental, en el que Jesucristo est\u00e1 presente, en el ejercicio de su sacerdocio, para glorificar al Padre y santificar a la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el art\u00edculo 7 de la Constituci\u00f3n lit\u00fargica entre <em>los signos sensibles que significan y que realizan lo que significan<\/em>, est\u00e1 la asamblea que ora y salmodia, porque en ella Cristo se hace presente y act\u00faa con la fuerza de su Esp\u00edritu. Podemos decir que la asamblea reunida, el tiempo, la m\u00fasica, los salmos y c\u00e1nticos, la oraci\u00f3n, los gestos y las palabras, son signos sensibles que alcanzan la corporalidad de los participantes, evocan el misterio invisible de Jesucristo y, a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, realizan la transformaci\u00f3n pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.3 La santificaci\u00f3n del tiempo<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos la categor\u00eda del tiempo, que es tan importante para comprender la liturgia horaria del Oficio Divino. En las Escrituras, los t\u00e9rminos <em>chronos,<\/em> <em>kair\u00f3s<\/em> y <em>ai\u00f4n<\/em>, respectivamente, relacionan el tiempo de la vida humana en curso, el tiempo de la acci\u00f3n de Dios en la historia de la humanidad y el tiempo humano como intercesi\u00f3n entre los datos hist\u00f3ricos y su significado escatol\u00f3gico. En todas las acepciones, el tiempo es una noci\u00f3n fuertemente identificada con el ser humano (AUG\u00c9, 2019, p. 36-38). De tal modo que la noci\u00f3n de santificaci\u00f3n del tiempo no significa otra cosa que la santificaci\u00f3n del mismo ser humano a trav\u00e9s de su inserci\u00f3n memorial en la propia experiencia temporal del Verbo Encarnado, la historia de la salvaci\u00f3n. El tiempo es santificado por la Liturgia de las Horas porque, junto con el A\u00f1o Lit\u00fargico, contribuye a dar un nuevo sentido al tiempo de la vida humana (PINELL, 2005, p. 216).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo como se\u00f1al sensible se vuelve m\u00e1s evidente al amanecer y al atardecer debido a la incidencia de la luz. Estos momentos se establecieron como recuerdo y renovaci\u00f3n de la alianza. Sin la palabra luz no significa; sin luz, el verbo no se hace visible (Cf. GARC\u00cdA, 2015, p. 150). La palabra narra el misterio pascual de Cristo y de la Iglesia, en la la luz que ilumina la oscuridad de la noche, o en el sol que aclara el alba. La palabra invisible, pero audible en los salmos, en las lecturas, en los himnos, en las oraciones, interpreta el signo sensible, haciendo visible el Verbo (Cf. GARC\u00cdA, 2015, p. 72). Por tanto, el cuidado con la verdad de la hora es condici\u00f3n para que la Palabra pueda interpretar la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.4 El lucernario<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rito del lucernario, en la vigilia del domingo y de las fiestas mayores, consta de la apertura y del himno lucernar. El oficio de vigilia comienza en la oscuridad, en silencio. Se entona, a media voz, un refr\u00e1n meditativo para despertar en el coraz\u00f3n el anhelo del Dios vivo. Como es habitual, sin ning\u00fan comentario, el presidente se levanta y comienza los versos de la Apertura, que la asamblea repite:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a0\u00a0 \u00a1Venid, naciones, a cantar al Se\u00f1or! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Al Dios del universo, venid a celebrar! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a1Su amor por nosotros, firme para siempre! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su fidelidad dura eternamente. (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las velas se encienden<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Para ti, Se\u00f1or, toda noche es d\u00eda. (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oscuridad m\u00e1s densa pronto se ilumina. (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a1Eres la luz del mundo, eres la luz de la vida! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo Jes\u00fas resplandece: \u00a1eres nuestra alegr\u00eda! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ofrecen incienso o hierbas arom\u00e1ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a1Suba nuestro incienso a ti, oh Se\u00f1or! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta alabanza pascual, ofrenda de amor. (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Nuestras manos orantes elev\u00e1ndose a los cielos! (bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Que lleguen como ofrenda al son de este himno! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Gloria al Padre y al Hijo y al Esp\u00edritu Santo. (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gloria a la Sant\u00edsima Trinidad, gloria al Dios bendito. (Bis)\u2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Aleluya, hermanas, aleluya, hermanos! (Bis)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueblo de sacerdotes, alabado sea Dios. (Bis)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras palabras de la apertura son convocatoria a la alabanza, con versos del Salmo 117. En estas palabras escuchamos al mismo Cristo llamando a la comunidad a participar en su oraci\u00f3n al Padre, como tantas veces lo hizo en su vida terrena (cf. Mc 6,30 -31). Trazamos la se\u00f1al de la cruz en el cuerpo en el primer vers\u00edculo, recordando nuestro bautismo, mediante el cual Cristo nos asocia con su misterio pascual y su oraci\u00f3n. El canto de apertura contin\u00faa, con palabras que se unen al gesto de encender el cirio y las velas para narrar la victoria de la Luz sobre las tinieblas que corresponden a las aflicciones del pueblo. La funci\u00f3n de la oraci\u00f3n de las horas es gritar, poner lo que sucede en el mundo ante los ojos de Dios. Dios escucha el clamor, mira el coraz\u00f3n de los que sufren y desciende para salvar (cf. Ex 3,7-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el altar se coloca un recipiente con brasas encendidas. Todav\u00eda en la oscuridad, pero ahora iluminada con las llamas encendidas en la mano de la asamblea, se ofrece incienso, signo del sacrificio espiritual del pueblo sacerdotal, acompa\u00f1ado de los versos cantados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminada la apertura, el presidente invita a los participantes a traer los recuerdos que identifican las luces del camino o las noches que persisten &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, se canta el himno \u201cLuz Radiante\u201d. Este himno, m\u00e1s antiguo que el Gloria, data del siglo II y es mencionado por San Basilio (BAS\u00cdLIO, 2003, p. 403). En el ODC, (p. 265) la versi\u00f3n es de Reginaldo Veloso, en forma responsorial, para garantizar la participaci\u00f3n de la asamblea a trav\u00e9s de un refr\u00e1n que se repite en cada estrofa.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luz radiante, luz de alegr\u00eda,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">luz de gloria, Cristo Jes\u00fas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Es del Padre inmortal y feliz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">el resplandor que en todo reluce!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Cuando el sol va llegando al ocaso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1avistamos de la noche la luz!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Cantamos al Padre y al Hijo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">y al Divino que nos gu\u00eda!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Te mereces el canto m\u00e1s puro,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh, Se\u00f1or de la vida, t\u00fa eres la luz!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Tu gloria, oh, Hijo de Dios,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1el universo todo seduce!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Cante el cielo, cante la tierra y los mares,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">la victoria, la gloria de la cruz!<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras del himno contin\u00faan narrando el misterio manifestado en las luces que rompen la oscuridad. Hacen que la asamblea reconozca, en esa imagen de la noche iluminada, la presencia de Cristo Resucitado, a quien va dirigido el himno. Delante del d\u00eda que muere, la comunidad creyente contempla la luz que no muere. El texto identifica en el \u201cresplandor del Padre que todo reluce\u201d, el hijo unig\u00e9nito que procede del Padre, que es la fuente de la vida. El canto m\u00e1s puro est\u00e1 dedicado a Cristo, Se\u00f1or de la vida, que seduce al universo con su gloria, a trav\u00e9s del cual el cielo, la tierra y los mares entonan su canto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La eficacia presupone la conciencia de la asamblea de estar inserida en un evento de salvaci\u00f3n, en el que Cristo, por obra del Esp\u00edritu, realiza en ella el misterio de su Pascua. Al transformar el tiempo en <em>kair\u00f3s<\/em>, se realiza en la Iglesia el paso de la muerte a la vida. Despu\u00e9s de todo, el fin \u00faltimo de la liturgia es la santificaci\u00f3n (SC 10 y 33). As\u00ed, poco a poco, cada persona es llevada a superar todo lo viejo para alcanzar la estatura de la \u201cnueva criatura\u201d en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.5 Oraci\u00f3n de la Iglesia<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reunirse para orar es una acci\u00f3n primordial y un requisito vital de la comunidad cristiana. Cuando los padres de la Iglesia enfatizan la importancia de la asamblea cristiana, piensan no solo en la Eucarist\u00eda, sino tambi\u00e9n en otros momentos comunes de oraci\u00f3n y alabanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo 83 de <em>Sacrosanctum Concilio<\/em> hace una declaraci\u00f3n que retoma la LH como parte estructurante de toda la liturgia de la Iglesia:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo une a toda la humanidad y la asocia con su c\u00e1ntico de alabanza. Y contin\u00faa ejerciendo este sacerdocio en la Iglesia, que sin cesar alaba al Se\u00f1or e intercede por la salvaci\u00f3n del mundo, no solo con la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, sino de muchas otras formas, especialmente a trav\u00e9s del Oficio Divino.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo 84 dice que en esta oraci\u00f3n \u201cCristo se dirige al Padre mediante su cuerpo\u201d. Es decir, esta oraci\u00f3n pertenece a todo el cuerpo de Cristo. La oraci\u00f3n de la comunidad y de toda persona que reza es sacramento de la oraci\u00f3n de Cristo. \u00c9l es el mediador de la nueva alianza, a trav\u00e9s del cual la humanidad tiene acceso al Padre. El Padre siempre escucha la voz del Hijo (Jn 11, 42). \u201cEs necesario, por tanto, que cuando celebramos el Oficio Divino, reconozcamos el eco de nuestras voces en la voz de Cristo, y la suya en nosotros\u201d (PAULO VI, 1971, 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e9ritos del ODC es precisamente el de proporcionar que el pueblo de las comunidades tenga acceso a la oraci\u00f3n que les pertenece y que pueda participar activa, consciente y fruct\u00edferamente. No solo, pero ha desencadenado un proceso de aprender a orar con la Iglesia, de descubrir los salmos como escuela de oraci\u00f3n, de reconocer en ellos la voz de Cristo y de hacer de la oraci\u00f3n una experiencia de gratuidad y de amorosa alianza. No es algo que se da autom\u00e1ticamente. Es necesario aprender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Benito ofrece una regla de otra, que <em>Sacrosanctum Concilium<\/em> asumi\u00f3 y aplic\u00f3 a toda la Iglesia: Que la mente est\u00e9 de acuerdo con la voz\u201d(SC 90; RB 19). La mente \u201cno equivale s\u00f3lo a la raz\u00f3n, sino a la persona interior con su conocimiento, su voluntad y su sentimiento. Es casi id\u00e9ntico al coraz\u00f3n, especialmente a la parte dominante del alma (Cf. GR\u00dcN, 2019, p. 30-31). La voz se refiere a la manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu, es la voz de Dios la que debemos escuchar. El coraz\u00f3n debe estar a tono con la voz (Cf. GR\u00dcN. 2019, p. 30-31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en el salmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El criterio general para elegir un salmo en el oficio es la hora. La persona no elige el salmo, \u00e9l es ofrecido. Tomemos el Salmo 30 (29) en el oficio de la tarde (ODC, p. 52).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cae la tarde, llega la noche<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">la tristeza, el llanto, el dolor,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">por la ma\u00f1ana renace el sol,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">nuevo d\u00eda alegr\u00eda.<\/p>\n<p>1. Se\u00f1or, grandes cosas dir\u00e9 de ti,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque me libraste y no permitiste<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Que se los malvados se riesen, burl\u00e1ndose de m\u00ed!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Se\u00f1or, te llam\u00e9 y me curaste;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi vida, desde el lugar donde los muertos residen,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Solo t\u00fa me tomaste y me liberaste!<\/p>\n<p>3. \u00a1Canten, todos los santos, den gloria al Se\u00f1or!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu ira es un momento y pronto se acaba;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Bondad, toda la vida perdura el amor!<\/p>\n<p>4. Seguro, yo dec\u00eda: \u00a1nunca temblar\u00e9!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Favor, me cubriste de honor y poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escondiste tu rostro y me asust\u00e9 &#8230;<\/p>\n<p>5. Ten piedad Dios m\u00edo , te lo ruego &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHabr\u00e1 alguna ventaja en la muerte? &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1\u00bfEl polvo de mis huesos te alabar\u00e1?! &#8230;<\/p>\n<p>6. \u00a1Se\u00f1or, ten piedad, ven a ayudarme!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi dolor y mi llanto convertiste en placer;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu nombre por siempre bendecir\u00e9!<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El salmo est\u00e1 ah\u00ed, con una letra en versi\u00f3n popular en perfecta simbiosis con la melod\u00eda. Todo en \u00e9l apunta al final de una jornada de trabajo y lucha. Habla de la tristeza de la noche que llega, pero promete la luz de un nuevo d\u00eda: <em>cae la tarde, llega la noche, la tristeza, el llanto el dolor, por la ma\u00f1ana renace el sol, nuevo d\u00eda alegr\u00eda<\/em>. Al cantar los versos, la persona encuentra la expresi\u00f3n de su agradecimiento por el d\u00eda que ha pasado, por las luchas superadas, por la firmeza a pesar de las dificultades. La gratitud que ya est\u00e1 en su coraz\u00f3n, a veces sofocada por el cansancio, se despierta con las palabras del salmo. La persona se identifica con el salmo como si ella misma lo hubiera generado (Cf. CASSIANO, 2003, p. 984).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al encontrar en el salmo la expresi\u00f3n de acci\u00f3n de gracias, se une a la acci\u00f3n de gracias del Hijo, que ha hecho de toda su vida una ofrenda de alabanza. C\u00f3mo no escuchar la voz de Cristo cuando se canta: <em>Mi vida, desde el lugar donde los muertos residen, Solo t\u00fa me tomaste y me liberaste<\/em> (estrofa 2). All\u00ed, la voz del orante y la voz de Cristo se vuelven una sola voz. Por tanto, \u201cyo no soy el que hace algo con la palabra, sino que es la palabra la que hace algo conmigo\u201d (GR\u00dcN, 2019, p. 32), la palabra que es Cristo, cambia la voz de quien salmodia con su propia voz, el Esp\u00edritu que renueva todas las cosas, lo transforma en aquello que est\u00e1 rezando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una palabra final<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el actual escenario de Iglesia, en general, la Misa propia del domingo, que por tradici\u00f3n es la culminaci\u00f3n de todas las acciones lit\u00fargicas, parece haberse convertido en la \u00fanica celebraci\u00f3n de la Iglesia: repetida todos los d\u00edas, en todas partes y con frecuencia, de cualquier modo, cuando no instrumentalizada para prop\u00f3sitos dudosos. Junto a la misa, est\u00e1 el rosario, la devoci\u00f3n a los santos, la adoraci\u00f3n al Sant\u00edsimo, sin olvidar la avalancha de pr\u00e1cticas del catolicismo conservador, que nada tiene que ver con la piedad popular. La celebraci\u00f3n de la Palabra en s\u00ed no constituye una parte org\u00e1nica de la liturgia de la Iglesia, ocupando como m\u00e1ximo un lugar de sustituci\u00f3n (por falta de sacerdote). El Oficio Divino ni siquiera aparece en la planificaci\u00f3n pastoral de iglesias y parroquias. Bien podr\u00eda ser una alternativa de celebraci\u00f3n de la comunidad cristiana, la m\u00e1s inmediata despu\u00e9s de la misa. El Oficio de las Comunidades se ofrece como fuente en el camino, arraigada en la tradici\u00f3n de los padres y madres de la Iglesia, de manera muy brasile\u00f1a, y fiel a la eclesiolog\u00eda latinoamericana. No se impone como una obligaci\u00f3n, ni como una forma exclusiva, sino que se ofrece gratuitamente a las comunidades que viven la fe en medio de las luchas de cada d\u00eda y anhelan nutrir su vida espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Penha Carpanedo, pddm. <\/em>Texto original portugu\u00e9s. Postado en dicembre del 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AUG\u00c9, Matias. <em>Ano lit\u00fargico<\/em>: \u00e9 o pr\u00f3prio Cristo presente na sua Igreja. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2019. (Fonte Viva).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARROS de SOUZA, Marcelo. Caminhada popular e Of\u00edcio Divino. <em>Revista de Liturgia, <\/em>S\u00e3o Paulo, v. 15, n. 86, p. 30-36, mar.\/abr. 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. Descolonizar a ora\u00e7\u00e3o da igreja. <em>Revista de Liturgia<\/em>, S\u00e3o Paulo, v. 21, n. 124, p. 27-32, jul.\/ ago. 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BASILIO DE CESAREIA. O Esp\u00edrito Santo. In: <em>Antologia Lit\u00fargica:<\/em> textos lit\u00fargicos, patr\u00edsticos e can\u00f4nicos do primeiro mil\u00eanio. F\u00e1tima [Portugal]: Secretariado Nacional de Liturgia, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASSIANO, Jo\u00e3o. Confer\u00eancia X, sobre a ora\u00e7\u00e3o. In: <em>Antologia Lit\u00fargica:<\/em> textos lit\u00fargicos, patr\u00edsticos e can\u00f4nicos do primeiro mil\u00eanio. F\u00e1tima [Portugal]: Secretariado Nacional de Liturgia, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONGREGA\u00c7\u00c3O PARA O CULTO DIVINO E A DISCIPLINA DOS SACRAMENTOS. <em>Diret\u00f3rio sobre Piedade Popular e Liturgia; princ\u00edpios e orienta\u00e7\u00f5es<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2003, n. 29. O n. 30 trata das v\u00e1rias causas do div\u00f3rcio entre liturgia e piedade popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CNBB. <em>Adaptar a Liturgia, tarefa da Igreja.<\/em> S\u00e3o Paulo: Edi\u00e7\u00f5es Paulinas, 1984.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ELBERTI, Arturo. <em>Canto di Lodi per tuti i suoi fedeli<\/em>. Milano: San Pablo, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ET\u00c9RIA. <em>Peregrina\u00e7\u00e3o de Et\u00e9ria: <\/em>Liturgia e catequese em Jerusal\u00e9m no s\u00e9culo IV. Petr\u00f3polis: Vozes, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GARCIA L\u00d3PES-TELLO, Eduardo. <em>La liturgia mon\u00e1stica dele ore<\/em>: verso una sacramentalit\u00e1 del verbo visibile. Roma: Edizioni liturgiche, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GR\u00dcN Anselm. <em>Liturgia das Horas e contempla\u00e7\u00e3o.<\/em> Petr\u00f3polis: Editora Vozes, 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">INSTRU\u00c7\u00c3O GERAL SOBRE A LITURGIA DAS HORAS (IGLH). Coment\u00e1rios de Aldaz\u00e1bal. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JOIN-LAMBERT, Arnaud. <em>La Liturgie des Heures par tous les baptis\u00e9s<\/em>: l\u2019exp\u00e9rience quotidienne du myst\u00e8re pascal. Leuven: Peeters, 2009. (Liturgia Condenda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LEITE BASTOS, Geraldo. Entrevista, <em>Revista de Liturgia<\/em>, S\u00e3o Paulo, n. 86, mar\u00e7o\/abril 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIBANIO, Jo\u00e3o Batista. <em>Cen\u00e1rios da Igreja<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIMA, Danilo C\u00e9sar dos Santos. <em>A sacramentalidade e o car\u00e1ter celebrativo do Of\u00edcio Divino das Comunidades no Brasil<\/em>. Roma: Thesis ad Licentiam in Sacra Liturgia \u2013 Pontificium Athenaeum S. Anselmi de Urbe, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OF\u00cdCIO DIVINO DAS COMUNIDADES (ODC). S\u00e3o Paulo: Paulus, 2018, 3\u00aa edi\u00e7\u00e3o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PEREIRA SILVA, Jeronimo. Semana de estudo sobre a liturgia das Horas. <em>Revista de Liturgia<\/em>, n. 252, nov.\/dez. 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PINELL, Jordi. <em>Liturgia delle ore<\/em>. Genova-Mil\u00e3o: Casa Editrice Marietti, 2005. (An\u00e0mnesis, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paulo VI. Constitui\u00e7\u00e3o Apost\u00f3lica \u201cLaudis Canticum\u201d.<em> In: Instru\u00e7\u00e3o Geral sobre a Liturgia das Horas (coment\u00e1rios de Jos\u00e9 aldazabal). S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2010.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"color: inherit;\">TAFT Robert. <em>Oltre l&#8217;oriente e l&#8217;occidente<\/em><b><i>: <\/i><\/b><\/span><span style=\"color: inherit;\">per una tradizione liturgica viva. Roma: Lipa Edizioni, 1999.<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 C\u00f3mo empez\u00f3 todo? 2 Breve historia de la Liturgia de las Horas 2.1 Or\u00edgenes 2.2 La reforma de la liturgia de las Horas 3 De la Liturgia de las Horas al Divino Oficio de Comunidades 3.1 Algunos principios rectores 3.2 La sacramentalidad del Divino Oficio de Comunidades 3.3. La santificaci\u00f3n del tiempo 3.4. 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