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{"id":2042,"date":"2020-12-31T16:49:59","date_gmt":"2020-12-31T18:49:59","guid":{"rendered":"http:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2042"},"modified":"2021-02-10T16:00:37","modified_gmt":"2021-02-10T18:00:37","slug":"espiritualidade-cosmica-e-holistica-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=2042","title":{"rendered":"Espiritualidad c\u00f3smica y hol\u00edstica"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>1 Religi\u00f3n sin culpas<\/p>\n<p>2 El tiempo sin tiempo del amor<\/p>\n<p>3 Cosmolog\u00edas y espiritualidades<\/p>\n<p>4 Del determinismo a la indeterminaci\u00f3n<\/p>\n<p>5 Realidades excluyentes y, sin embargo, complementarias<\/p>\n<p>6 Espiritualidad c\u00f3smica y hol\u00edstica<\/p>\n<p>7 Una visi\u00f3n hol\u00edstica de lo real, donde la diferencia no coincide con la divergencia<\/p>\n<p>8 Rescate cu\u00e1ntico del sujeto hist\u00f3rico<\/p>\n<p>9 La era de la m\u00edstica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 Espiritualidad en la posmodernidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11 Diafon\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XX, el arte cinematogr\u00e1fico nos introdujo en un nuevo concepto de tiempo. Ya no es el concepto lineal, hist\u00f3rico, que atraviesa la Biblia y tambi\u00e9n las obras de Aleijadinho o <em>Sagarana<\/em>, de Guimar\u00e3es Rosa. En el cine predomina la simultaneidad. Se eliminan las barreras entre el tiempo y el espacio. El tiempo adquiere un car\u00e1cter espacial y el espacio adquiere un car\u00e1cter temporal. En el cine, el v\u00eddeo y otros recursos de la era imag\u00e9tica, la mirada de la c\u00e1mara y del espectador pasa, con total libertad, del presente al pasado y, de \u00e9ste, al futuro. No hay continuidad ininterrumpida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La televisi\u00f3n, cuyo advenimiento oficial tuvo lugar en 1939, llev\u00f3 esto al paroxismo. Frente a la simultaneidad de tiempos distintos, la \u00fanica ancla es el aqu\u00ed y ahora del (tele) espectador. No hay durabilidad ni direcci\u00f3n irreversible. El fondo de la historicidad, en el que se basan el relato b\u00edblico y los paradigmas de la modernidad, incluido uno de sus frutos favoritos, el psicoan\u00e1lisis, se diluye en el c\u00f3ctel de eventos donde todos los tiempos se fusionan. Elis Regina, Gonzaguinha y Tom Jobim aparecen muertos y, en sus ata\u00fades, los clips los muestran vivos, interpretando sus \u00e9xitos musicales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, poco a poco, el horizonte hist\u00f3rico se apaga, como las luces de un escenario despu\u00e9s del espect\u00e1culo. La utop\u00eda abandona el escenario, lo que permiti\u00f3 a Fukuyama predecir: &#8220;el fin de la historia&#8221; (FUKUYAMA, 1992). Al contrario de lo que advierte Qoh\u00e9let en <em>Eclesiast\u00e9s<\/em> 3, no hay m\u00e1s tiempo para construir ni tiempo para destruir; tiempo de amar y tiempo de odiar; tiempo para hacer la guerra y tiempo para establecer la paz. El tiempo es ahora. Y en \u00e9l se superponen construcci\u00f3n y destrucci\u00f3n, amor y odio, guerra y paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La felicidad, que en s\u00ed misma resulta de un proyecto temporal, entonces se reduce al mero placer instant\u00e1neo derivado, preferiblemente, de la expansi\u00f3n del ego (poder, riqueza, proyecci\u00f3n personal, etc.) y de los &#8220;toques&#8221; sensitivos (\u00f3ptico, epid\u00e9rmico, gustativo, etc.). Ella resulta, supuestamente, de la suma de placeres (BETTO; BOFF; CORTELLA, 2016). Se privatiza la utop\u00eda. Todo se reduce al \u00e9xito personal. La vida ya no se mueve por valores e ideales ni se justifica por la nobleza de las causas abrazadas. Basta tener acceso al consumo que proporciona seguridad y comodidad: el apartamento de lujo, la casa en la playa o en la monta\u00f1a, el nuevo coche, el kit electr\u00f3nico de comunicaciones (tel\u00e9fono m\u00f3vil, ordenador, etc.), los viajes de placer. Una isla de prosperidad y paz inmune a las tribulaciones que rodean un mundo impulsado por la violencia. Mientras que la Iglesia predica el cielo m\u00e1s all\u00e1 de la vida en esta tierra, el consumismo se\u00f1ala el cielo en la tierra &#8211; es lo que prometen la publicidad, el turismo, los\u00a0 nuevos equipos electr\u00f3nicos, el banco, la tarjeta de cr\u00e9dito, etc. El nuevo aforismo posmoderno es \u201cconsumo, entonces existo\u201d (LIPOVETSKY, 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni la fe escapa a la sustracci\u00f3n de la temporalidad. El Reino de Dios deja de estar &#8220;m\u00e1s adelante&#8221; y se espera &#8220;all\u00e1 arriba&#8221;. En esta perspectiva, como mero consuelo subjetivo, la fe se reduce a la esperanza de la salvaci\u00f3n individual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impulsado por las nuevas tecnolog\u00edas de la era de las im\u00e1genes, el tiempo ahora se limita al car\u00e1cter subjetivo. Experimentarlo es tener consciencia t\u00f3pica del presente. Si en la Edad Media lo sobrenatural impregnaba el ambiente que se respiraba y en la Ilustraci\u00f3n era la esperanza del futuro lo que justificaba la fe en el progreso, ahora lo que importa es el presente inmediato. Se busca ansiosamente la eternizaci\u00f3n del presente. Michael Jackson era eternamente joven, y la multitud ejercita su cuerpo como si bebiera el elixir de la juventud. Moriremos todos sanos y delgados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pulverizan los proyectos, incluso porque, en la mente de muchos, el tiempo es c\u00edclico. La misma agua siempre fluye en el mismo r\u00edo. En el pasado, exist\u00eda el flirteo, el noviazgo, el compromiso y el matrimonio. Ahora se <em>enrollan<\/em>. Despu\u00e9s de a\u00f1os de casado, puedes volver al tiempo de flirteo, noviazgo y, de nuevo, al de casado.\u00a0 La creencia en la reencarnaci\u00f3n gana terreno en la cultura occidental. Todo es susceptible de empezar de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Religi\u00f3n sin culpas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La destemporalizaci\u00f3n de la existencia y la deshistorizaci\u00f3n del tiempo se al\u00edan con la desculpabilizaci\u00f3n de la conciencia. Este es el secreto de los templos electr\u00f3nicos: no hay culpa personal ni social. Rodeados de \u00e1ngeles por todos lados, somos amados por un Dios que ya no requiere cambios ni conversiones, comunidades y doctrinas. Solo la emoci\u00f3n de saber que te ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una misma persona vive diferentes experiencias sin preguntarse por principios morales o religiosos, pol\u00edticos o ideol\u00f3gicos. \u00bfNo hay pastores y obispos corruptos? \u00bfNo hay utop\u00edas que resultaron en opresi\u00f3n? \u00bfNo muestra la televisi\u00f3n el honesto ayer y estafador hoy haciendo gestos humanitarios? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la frontera entre el bien y el mal, lo cierto y lo err\u00f3neo, el pasado y el futuro? &#8220;Todo lo s\u00f3lido se desmorona en el aire&#8221; (ARANTES, 1998).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aire irrespirable de este inicio de siglo, cuya temporalidad se fragmenta en cortes y disolvencias, <em>close-ups<\/em> y <em>flash-backs<\/em>, con muchas nostalgias y pocas utop\u00edas. Mientras las Iglesias intentan alcanzar la modernidad, el mundo naufraga bajo los vientos de la posmodernidad (LOVELOCK, 1991).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong> <strong>El tiempo sin tiempo del amor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, hay algo positivo en esta simultaneidad, en este aqu\u00ed y ahora, que se nos impone como negaci\u00f3n del tiempo. Es la b\u00fasqueda de la interioridad. Del tiempo m\u00edstico como tiempo absoluto. Tiempo s\u00edntesis \/ supresi\u00f3n de todos los tiempos. <em>Kair\u00f3s<\/em>. He aqu\u00ed, que irrumpe la eternidad, la eterna edad. Puro disfrute. Donde la vida es tierna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El per\u00edodo medieval dio lugar a una espiritualidad de sumisi\u00f3n meritoria, basada en la obediencia a quienes representaban a Dios en el mundo: papas, reyes, abades y pr\u00edncipes. Los creyentes viv\u00edan recluidos en esta Tierra considerada el centro del Universo (GUITTON, 1992).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La modernidad cambi\u00f3 el eje de la Tierra al Sol, estableci\u00f3 distancia entre el ser humano y el conjunto de la naturaleza, y estableci\u00f3 la espiritualidad de la conquista y &#8211; en el rescate del clasicismo griego &#8211; del h\u00e9roe capaz de subir monta\u00f1as a trav\u00e9s de los escalones de las virtudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, la posmodernidad restaura la comuni\u00f3n hol\u00edstica entre el ser humano y la naturaleza, y nos invita a una espiritualidad sin mediaciones institucionales, centrada en la subjetividad abierta a lo Trascendente (RUMI, 1993). Esto se debe a que descubrimos que no fuimos caprichosamente creados por las manos de Yahweh. Somos hijos de simios y nuestros cuerpos est\u00e1n tejidos con \u00e1tomos producidos hace 13,7 mil millones de a\u00f1os en el calor de las estrellas. La tierra que habitamos es solo un punto diminuto en las afueras de una estrella de quinta magnitud, el Sol, una de las 100 mil millones de estrellas que iluminan la V\u00eda L\u00e1ctea que se extiende a trav\u00e9s del espacio c\u00f3smico de m\u00e1s de 200 mil millones de galaxias similares (BETTO, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEstaremos perdidos, sin salidas y sin metas? S\u00ed, en el caso de que busquemos nuestro eje en alg\u00fan punto geogr\u00e1fico, &#8220;en Jerusal\u00e9n o en el monte Garizim&#8221;, como le pidi\u00f3 la samaritana a Jes\u00fas (<em>Juan<\/em> 4). Y \u00e9l respondi\u00f3 que, ahora, se trata de adorar \u201cen esp\u00edritu y en verdad\u201d. La dimensi\u00f3n subjetiva (despojamiento) y la dimensi\u00f3n objetiva (coherencia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, no hay riesgo de perdernos si creemos, como dec\u00eda san Agust\u00edn, que \u201cDios es m\u00e1s \u00edntimo a nosotros que nosotros mismos\u201d (AUGUSTINHO, 2017). Y la teor\u00eda de la relatividad viene en nuestra ayuda para especificar que el centro del Universo es siempre el punto donde se encuentra el observador. As\u00ed, de una cosmolog\u00eda geoc\u00e9ntrica, se cambi\u00f3 una cosmolog\u00eda helioc\u00e9ntrica y, ahora, vivimos el advenimiento de una cosmovisi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica. Esto tiene importantes consecuencias para la espiritualidad. Ese ni\u00f1o de la calle, babeante, raqu\u00edtico, es el centro del Universo. Y, seg\u00fan el Evangelio, morada viva de Dios (<em>Juan<\/em> 14,23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Cosmolog\u00edas y espiritualidades<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que cambia la cosmolog\u00eda, cambia nuestra idea del mundo, del ser humano y de Dios. As\u00ed fue cuando la modernidad abandon\u00f3 la concepci\u00f3n geoc\u00e9ntrica de Ptolomeo para abrazar la concepci\u00f3n helioc\u00e9ntrica de Cop\u00e9rnico. Miguel \u00c1ngel, en su fresco en el techo de la Capilla Sixtina, retrat\u00f3 bien esta transici\u00f3n del teocentrismo al antropocentrismo. Yahv\u00e9, cubierto de t\u00fanicas y barbas, extiende su dedo al Ad\u00e1n desnudo atra\u00eddo magn\u00e9ticamente hacia la Tierra, y Ad\u00e1n se esfuerza, tambi\u00e9n con el dedo extendido, por no perder el contacto con la fuente original.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dios inefable y pleno de atributos griegos del tomismo, dio paso al Dios amoroso cantado como &#8220;el Amado&#8221; por Teresa de \u00c1vila y Juan de la Cruz y, poco antes, por el an\u00f3nimo ingl\u00e9s de <em>La nube del no saber<\/em> (AN\u00d3NIMO, 1998). Como en El\u00edas, el fuego que sacudi\u00f3 los cimientos del mundo fue reemplazado por la suave brisa (1 <em>Reyes<\/em> 19,10-15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora somos contempor\u00e1neos de un nuevo cambio en los paradigmas cosmol\u00f3gicos. La mec\u00e1nica celeste de la f\u00edsica de Newton, que explica muy bien lo infinitamente grande, da paso a la teor\u00eda de la relatividad de Einstein y, sobre todo, a la f\u00edsica cu\u00e1ntica de Planck, Bohr y Heisenberg, para explicar mejor lo infinitamente peque\u00f1o. A Teilhard de Chardin le hubiera gustado presenciar la confirmaci\u00f3n cient\u00edfica de sus intuiciones sobre el coraz\u00f3n del Universo y el tejido de la materia (BETTO, 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Universo, materia y esp\u00edritu son un solo tejido de l\u00edneas at\u00f3micas, en el que los m\u00edsticos descifran el dise\u00f1o del rostro de Dios. Es <em>le milieu divin<\/em>, el medio divino, centrado en el Punto Omega, el eje magn\u00e9tico que ba\u00f1a la energ\u00eda divina toda la Creaci\u00f3n. (CHARDIN, 1980).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Del determinismo a la indeterminaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los paradigmas de la modernidad se basan en la filosof\u00eda de Descartes y la f\u00edsica de Newton. Racionalismo y determinismo ser\u00edan las claves para llegar al conocimiento cient\u00edfico, libre de injerencias subjetivas, prejuicios y supersticiones. Llevada al paroxismo, la mec\u00e1nica cl\u00e1sica -que describe las leyes deterministas que gobiernan el macrocosmos- sugiri\u00f3 al pensamiento marxista la idea, considerada ineludible y cient\u00edfica, de que el determinismo hist\u00f3rico gobernar\u00eda las sociedades hacia formas m\u00e1s perfectas de convivencia humana. As\u00ed, el materialismo hist\u00f3rico explicar\u00eda el avance del feudalismo al capitalismo y, de \u00e9ste, al socialismo, sin evidencia de retrocesos sustanciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, el Muro de Berl\u00edn tambi\u00e9n cay\u00f3 sobre esta transposici\u00f3n de la mec\u00e1nica cl\u00e1sica a las ciencias sociales, enterrando el determinismo hist\u00f3rico y, con \u00e9l, los paradigmas que daban una aparente consistencia a la modernidad. Para salvarnos de las teor\u00edas hipot\u00e9ticas del caos y el azar, la formulaci\u00f3n de nuevos paradigmas debe tener en cuenta dos par\u00e1metros fundamentales, derivados de la f\u00edsica cu\u00e1ntica (que se ocupa del microcosmos o part\u00edculas &#8211; quantum &#8211; existentes dentro del \u00e1tomo): el <em>principio de indeterminaci\u00f3n o incertidumbre<\/em>, de Werner Heisenberg, y el <em>principio de complementariedad<\/em>, de Niels Bohr (HEISENBERG, 1961).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El carn\u00e9 de identidad qu\u00edmica del \u00e1tomo se encuentra en el n\u00famero de protones que contiene su n\u00facleo. Son ellos los que determinan la carga el\u00e9ctrica del n\u00facleo, que a su vez proporciona el n\u00famero de electrones en \u00f3rbita alrededor del n\u00facleo. Un solo \u00e1tomo de hidr\u00f3geno tiene un solo prot\u00f3n, que tambi\u00e9n es su n\u00facleo, rodeado por un electr\u00f3n. Los \u00e1tomos m\u00e1s pesados \u200b\u200btienen m\u00e1s protones y neutrones, y tambi\u00e9n m\u00e1s electrones que coronan el n\u00facleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Medir la ubicaci\u00f3n y trayectoria de miles de millones de part\u00edculas y, con los resultados, predecir el movimiento de los protones, es f\u00edsica cl\u00e1sica. Heisenberg pretend\u00eda demostrar que nunca podremos saber todo sobre los movimientos de una part\u00edcula. Aunque seamos conscientes de que en la ciencia todo resultado es provisional, no se puede dejar de admitir que el principio de indeterminaci\u00f3n revolucion\u00f3 la visi\u00f3n que ten\u00eda la f\u00edsica newtoniana del mundo. Ahora la f\u00edsica cu\u00e1ntica desaf\u00eda nuestra l\u00f3gica. Cuando un fot\u00f3n, que es un quantum, alcanza un \u00e1tomo y obliga al electr\u00f3n a pasar instant\u00e1neamente de la \u00f3rbita inferior a la superior, el electr\u00f3n, como un acr\u00f3bata, lo hace sin cruzar el espacio intermedio. Es lo que se llama salto cu\u00e1ntico que, adem\u00e1s de ser un desaf\u00edo cient\u00edfico, tambi\u00e9n es un problema filos\u00f3fico. Es esta misma incertidumbre cu\u00e1ntica la que explica la colisi\u00f3n de protones con protones en las estrellas, lo que, a la luz de la f\u00edsica cl\u00e1sica, parece tan imposible como un buey volador. (ZOHAR, 1991).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s f\u00e1cil creer en el buey volador que acoger sin interrogantes la teor\u00eda cu\u00e1ntica. El propio Einstein, uno de los pioneros de esta teor\u00eda y que formul\u00f3 la hip\u00f3tesis del fot\u00f3n como un quantum de luz, lleg\u00f3 a afirmar que estaba \u00edntimamente convencido de que los f\u00edsicos no pod\u00edan contentarse durante mucho tiempo con esta &#8220;descripci\u00f3n insuficiente de la realidad&#8221;. No estaba de acuerdo con la interpretaci\u00f3n probabil\u00edstica de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. Pero, por lo general, la insuficiencia no est\u00e1 en la naturaleza, sino en nuestra cabeza, lo que no significa que podamos alimentar la pretensi\u00f3n de penetrar todos los secretos de la naturaleza. Como si fuera una joven modesta, conservar\u00e1 para siempre ciertos misterios, como argumenta la Escuela de Copenhague al demostrar que ciertos accesos no est\u00e1n permitidos por la propia naturaleza (DAVIES, 1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, cuando Aristarco afirm\u00f3, diecisiete siglos antes de Cop\u00e9rnico, que la Tierra gira alrededor del Sol, los griegos apelaron al sentido com\u00fan y convocaron a nuestros sentidos como testigos confiables de que la Tierra no se mueve, incluso si lo hiciera, los habitantes de Atenas ser\u00edan arrojados por el viento hacia el Este, y los atletas de Olimpia dar\u00edan un salto m\u00e1s grande que las piernas. Siglos despu\u00e9s, se aplic\u00f3 la misma l\u00f3gica, en vano, para intentar descartar las teor\u00edas de Cop\u00e9rnico y Galileo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Realidades excluyentes y, sin embargo, complementarias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ruptura decisiva de la f\u00edsica cu\u00e1ntica con la f\u00edsica cl\u00e1sica se produjo en 1927 cuando Heisenberg estableci\u00f3 el principio de incertidumbre: se puede conocer la posici\u00f3n exacta de una part\u00edcula (un electr\u00f3n, por ejemplo) o su velocidad, pero no ambas al mismo tiempo. (HEISENBERG, 1961).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imposible saber, simult\u00e1neamente, d\u00f3nde est\u00e1 un electr\u00f3n y hacia d\u00f3nde se dirige. Se puede saber d\u00f3nde est\u00e1, pero nunca capturar su velocidad al mismo tiempo. Se puede medir su trayectoria, nunca su ubicaci\u00f3n exacta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una c\u00e1mara h\u00fameda podemos observar la direcci\u00f3n en la que se mueve un prot\u00f3n, hasta que atraviesa el vapor de agua, cuando su desaceleraci\u00f3n nos impedir\u00e1 saber d\u00f3nde se encuentra. La alternativa consiste en irradiar el prot\u00f3n tomando una foto de \u00e9l, pero la luz o cualquier otra radiaci\u00f3n utilizada en la fotograf\u00eda lo desviar\u00e1 de su trayectoria, por lo que nunca sabremos cual habr\u00eda sido su trayecto si no hubiese sido perturbado por el cient\u00edfico <em>paparazzi<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al contrario de lo que supon\u00eda Einstein, Dios parece jugar a los dados con el Universo. Las leyes inmutables y predecibles de la naturaleza en su dimensi\u00f3n macrosc\u00f3pica no se aplican a la dimensi\u00f3n microsc\u00f3pica; este es el descubrimiento fundamental de la f\u00edsica cu\u00e1ntica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la esfera de lo infinitamente peque\u00f1o, de acuerdo con el principio cu\u00e1ntico de indeterminaci\u00f3n, el valor de todas las cantidades mensurables &#8211; velocidad y posici\u00f3n, momento y energ\u00eda, por ejemplo &#8211; est\u00e1 sujeto a resultados que permanecen en el l\u00edmite de la incertidumbre. Esto significa que nunca tendremos un conocimiento completo del mundo subat\u00f3mico, donde los eventos, como pensaba Newton, no est\u00e1n necesariamente determinados por las causas que los preceden. Todas las respuestas que, en esa dimensi\u00f3n, nos brinda la naturaleza, se ver\u00e1n comprometidas ineludiblemente por nuestras preguntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEsta limitaci\u00f3n de conocimiento no estar\u00eda condicionada actualmente por los recursos tecnol\u00f3gicos con los que contamos? \u00bfNo podr\u00eda crearse, en el futuro, un dispositivo capaz de seguir el movimiento del prot\u00f3n sin interferir en su trayectoria? La incertidumbre cu\u00e1ntica no depende de la calidad t\u00e9cnica del equipo utilizado para observar el mundo subat\u00f3mico. Esta es una limitaci\u00f3n absoluta (CAPRA, 1996).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo cu\u00e1ntico, la naturaleza es, por tanto, dual y dial\u00f3gica. Dual, y no dualista, en el sentido plat\u00f3nico, pero, como enfatiz\u00f3 el f\u00edsico dan\u00e9s Niels Bohr, en una interacci\u00f3n de complementariedad. Tambi\u00e9n fue en 1927 cuando Niels Bohr formul\u00f3 el <em>principio de complementariedad<\/em>. En el interior del \u00e1tomo, la materia aparece con una aparente dualidad, a veces comport\u00e1ndose como part\u00edculas, que tienen trayectorias bien definidas, a veces comport\u00e1ndose como una onda, interactuando sobre s\u00ed misma. Ella es ser y no ser, hasta el punto de que los f\u00edsicos toman prestados conceptos de la espiritualidad oriental para intentar definir los nuevos datos cient\u00edficos. (ZOHAR, 1991).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, en el mundo cu\u00e1ntico, onda y part\u00edcula no son mutuamente excluyentes, aunque lo sean a la luz de nuestro lenguaje, que todav\u00eda es incapaz de desprenderse de los par\u00e1metros de la f\u00edsica cl\u00e1sica. Al establecer el principio de complementariedad, Bohr articul\u00f3 dos concepciones que, a la luz de la f\u00edsica cl\u00e1sica, son contradictorias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bohr demostr\u00f3 que la noci\u00f3n de complementariedad se puede aplicar a otras \u00e1reas del conocimiento, como la psicolog\u00eda, que revela la complementariedad entre raz\u00f3n y emoci\u00f3n; el lenguaje (entre el uso pr\u00e1ctico de una palabra y su definici\u00f3n etimol\u00f3gica); \u00e9tica (entre justicia y compasi\u00f3n) etc. En resumen, hay m\u00e1s conexiones que exclusiones entre los fen\u00f3menos que el racionalismo cartesiano pretende distintos y contradictorios. \u00a1Este es el advenimiento de la hol\u00edstica! (BOHR, 1995).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si un electr\u00f3n aparece a veces como una onda, a veces como una part\u00edcula, energ\u00eda y materia, <em>Yin y Yang<\/em>, esto significa que cesa la autonom\u00eda del reino de la objetividad: hay una interrelaci\u00f3n entre observador y observado. Se derrumba, de este modo, el dogma de la inmaculada concepci\u00f3n de la neutralidad cient\u00edfica (JAPIASSU, 1975). La naturaleza responde a las preguntas que nos planteamos. La conciencia del observador influye en la definici\u00f3n e incluso en la existencia del objeto observado. Entre los dos hay un mismo sistema. Miro el ojo que me mira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1926, en conversaci\u00f3n con Heisenberg, Einstein le dijo: &#8220;Observar significa que construimos alguna conexi\u00f3n entre un fen\u00f3meno y nuestra concepci\u00f3n del fen\u00f3meno&#8221;. As\u00ed, la f\u00edsica cu\u00e1ntica afirma que no es posible separar cartesianamente por un lado la naturaleza y por otro, la informaci\u00f3n que se tiene sobre ella. En \u00faltima instancia, predomina la interacci\u00f3n entre lo observado y el observador. De esta interacci\u00f3n sujeto-objeto trata el principio de indeterminaci\u00f3n. Y sobre \u00e9l, se erige la visi\u00f3n hol\u00edstica del Universo: hay una conexi\u00f3n \u00edntima e indestructible entre todo lo que existe, desde las estrellas hasta el helado que disfruta un ni\u00f1o, desde las neuronas en nuestro cerebro hasta los neutrinos dentro del Sol. Mi yo est\u00e1 constituido por la misma energ\u00eda primordial del Todo. Por tanto, todo lo que existe preexiste, subsiste y coexiste (BRAND\u00c3O, 1991).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6<\/strong> <strong>Espiritualidad c\u00f3smica y hol\u00edstica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em>, \u201cen \u00e9l vivimos, nos movemos y existimos\u201d (17, 28). El Dios de Jes\u00fas es el mismo Dios creador y liberador. La f\u00edsica cu\u00e1ntica nos permite saber que, dentro del \u00e1tomo, la materia es energ\u00eda y la energ\u00eda es materia. Como se dio cuenta Teilhard de Chardin, el Universo entero es una expresi\u00f3n sensible de una profunda densidad espiritual\u00a0 (CHARDIN, 1963). Todo el material que teje la textura de la naturaleza no es m\u00e1s que energ\u00eda condensada. No se trata, por tanto, de ceder al pante\u00edsmo y creer que todas las cosas son dioses. Mejor panente\u00edsmo, es decir, Dios se manifiesta en todas las cosas, seg\u00fan capta la mirada del m\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s haya una sola tristeza, la de no hacer del Amor la \u00fanica religi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s importa? No hay nada sustancialmente importante adem\u00e1s de este movimiento ascendente engendrado en el \u00fatero de la naturaleza, donde el caos ha sido fertilizado por la luz, capaz de reunir materia infinitesimal y agregarla en quarks, electrones, protones, \u00e1tomos, mol\u00e9culas y c\u00e9lulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta emergencia, tan bien celebrada por Teilhard de Chardin en sus textos, deja a la naturaleza pre\u00f1ada de historia, con su vientre lleno ofreciendo todas las formas de vida posibles, y confirmando la intuici\u00f3n primordial de que todo el Universo no busca otra cosa m\u00e1s all\u00e1 del Amor. (CHARDIN, 1962).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No importa si el movimiento parte de la m\u00f3nada que tiembla al contacto con el agua o de la mujer que gime bajo el cuerpo r\u00edgido del amado. Hay, a lo largo de este camino, una sed insaciable de fusi\u00f3n, de comuni\u00f3n, que nos hace sentir una atracci\u00f3n compulsiva por la belleza, por la unidad, por todo aquello que nos trae armon\u00eda interior y exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el Amor siempre se nos escapa, como si quisi\u00e9ramos retener el agua nutritiva de la fuente con nuestras manos. Y, al escapar, abre grietas en nuestro ser y en nuestra convivencia social. La nostalgia del amor genera desilusi\u00f3n y, con ella, esta forma disminuida de desesperaci\u00f3n que consiste en querer institucionalizar la encantadora fluidez de la vida. Como no podemos volar y ni siquiera sabemos apreciar el vuelo libre de las aves, hacemos jaulas. Contienen aves, pero nos impiden disfrutar de la belleza del vuelo (CARDENAL, 1989).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed ocurre en las relaciones contaminadas por la rutina, donde el deber reemplaza al placer y el beso siempre es despedida, nunca encuentro. O en Iglesias que creen aprisionar en los sagrarios la fuerza revolucionaria de la presencia de Jes\u00fas. Ahora, el vigoroso ascenso de la vida rompe necesariamente todos los l\u00edmites impuestos por la raz\u00f3n implacable, ind\u00f3cil ante la imposibilidad de producir, dentro de la jaula, la curva sincronizada del vuelo que marca de infinito el horizonte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rostro del ni\u00f1o nunca corresponde al sue\u00f1o de los padres y no hay dos panes, hechos por las mismas manos, con el mismo sabor. En el acto verdaderamente creativo, hay un punto de ruptura con el proyecto inicial: es cuando brota y se expande lo que hay de divino en cada creador, no importa si es la luz blanca que envuelve de silencioso sosiego el restaurante <em>La Sirene<\/em>, en el dibujo de Van Gogh, o el feto que toma forma en vientre materno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es este salto el que asusta tanto a la raz\u00f3n institucionalizada (COX, 1974).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos aplicar estos principios a la historia de las religiones. En el pasado, no hab\u00eda conciencia de la interacci\u00f3n entre los fen\u00f3menos de la naturaleza. El mundo era una realidad fragmentada. La luz del d\u00eda se opon\u00eda a la oscuridad de la noche, al igual que las tormentas y los rel\u00e1mpagos, los terremotos y los volcanes se ve\u00edan como manifestaciones de la ira de los dioses. Principios antag\u00f3nicos reg\u00edan la morada de los vivos. Este aparente antagonismo entre fuerzas opuestas de la naturaleza cre\u00f3 el caldo de cultura favorable al polite\u00edsmo y la multiplicidad de deidades griegas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe monote\u00edsta de Abraham corresponde a una nueva visi\u00f3n del Universo. Se cierra el abanico. Ahora, todo depende de un solo principio: Yahweh. Es el creador de todas las cosas que, a trav\u00e9s de su palabra, aparecen en la sucesi\u00f3n paradigm\u00e1tica de los siete d\u00edas de la Creaci\u00f3n. En la cultura sem\u00edtica, 7 significa &#8220;muchos&#8221;, ya que el s\u00edmbolo matem\u00e1tico \u221e significa &#8220;infinito&#8221;. Es por eso por lo que nuestros pecados ser\u00e1n perdonados &#8220;setenta veces siete &#8230;&#8221; El relato del G\u00e9nesis propone la evoluci\u00f3n de la naturaleza que la ciencia constatar\u00eda muchos siglos despu\u00e9s (HAWKING, 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la creencia en un Dios \u00fanico y creativo nos lleve a percibir la correlaci\u00f3n entre todas las cosas creadas, la raz\u00f3n instrumental abri\u00f3 una escisi\u00f3n entre la naturaleza y el ser humano. A diferencia de los pueblos ind\u00edgenas que todav\u00eda est\u00e1n tribalizados, no vemos la naturaleza como un sujeto, sino como un objeto. La <em>Mona Lisa<\/em> de Leonardo da Vinci simboliza esta distancia entre los seres humanos y la naturaleza. En las pinturas medievales, las figuras humanas aparecen insertadas en el paisaje. De repente, vemos el rostro de una mujer, la de la <em>Mona Lisa<\/em>, interpretada por Leonardo da Vinci, sin que ni aparezca el resto del cuerpo. Comienza el proceso que dar\u00eda lugar al <em>Cogito ergo sum<\/em> de Descartes, que rompe los lazos que unen el mundo interior y el mundo exterior. Fuera de la raz\u00f3n, capaz de desentra\u00f1ar el mundo exterior sin depender de supersticiones y creencias, no hay salvaci\u00f3n, proclamaron los padres de la modernidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7 Una visi\u00f3n hol\u00edstica de lo real, donde la diferencia no coincide con la divergencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Descartes, el mundo era una m\u00e1quina de la que los seres humanos son maestros y propietarios. La f\u00edsica de Newton permitir\u00e1 el conocimiento cient\u00edfico de esta m\u00e1quina, basta con desmontarla en sus partes constituyentes. Francis Bacon dir\u00e1 que debemos &#8220;arrancar los secretos de la naturaleza mediante la tortura&#8221; (1653). As\u00ed, la ruptura entre un dato de la naturaleza &#8211; el ser humano &#8211; y el conjunto de la Creaci\u00f3n, hizo que se perdiera la aprehensi\u00f3n cualitativa de la naturaleza, prevaleciendo su dimensi\u00f3n cuantitativa, medible (WEBER, 1991). Dios se convirti\u00f3 en un fabricante de m\u00e1quinas. El relojero invisible de Newton, capaz de dotar al Universo de leyes tan l\u00f3gicas como el mundo de crear sociedades tan perfectas como, supuestamente, la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el principio de indeterminaci\u00f3n -que supone el de complementariedad- existe una conexi\u00f3n intr\u00ednseca entre conciencia y realidad. As\u00ed como la plenitud espiritual tambi\u00e9n se logra a trav\u00e9s de la abstinencia, renunciando al imperio de los sentidos, no es posible comprender la teor\u00eda cu\u00e1ntica sin renunciar al concepto tradicional de materia como algo s\u00f3lido y palpable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el umbral de este nuevo paradigma -que alg\u00fan d\u00eda tambi\u00e9n ser\u00e1 viejo- debemos dejar atr\u00e1s ideas que, a lo largo de las generaciones, han sido consideradas universales e inmutables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan los padres de la teor\u00eda cu\u00e1ntica, Heisenberg y Bohr, en la esfera subat\u00f3mica, conceptos sensatos como distancia y tiempo, y la divisi\u00f3n entre conciencia y realidad, dejan de existir. De modo que los cient\u00edficos se ven obligados a renunciar a la simetr\u00eda que tanto los seduce para doblegarse a la imposici\u00f3n de la naturaleza, porque quien gobierna el \u00e1tomo no es la mec\u00e1nica newtoniana, sino la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la esfera de lo infinitamente peque\u00f1o, la ciencia se ve obligada a entrar en el reino impredecible y oscuro de las probabilidades. El <em>principio de indeterminaci\u00f3n<\/em> revoluciona nuestra percepci\u00f3n de la naturaleza y la historia. Y nos hace tomar consciencia de que, en la naturaleza, la incertidumbre cu\u00e1ntica no est\u00e1 presente solo en las part\u00edculas subat\u00f3micas. Miles de millones de a\u00f1os despu\u00e9s del predominio cu\u00e1ntico en los albores del Universo, emerger\u00eda un extra\u00f1o e inteligente fen\u00f3meno dotado de la imprevisibilidad inherente a su libre albedr\u00edo: los seres humanos. (CHARDIN, 1955).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8 Rescate cu\u00e1ntico del sujeto hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principio de indeterminaci\u00f3n tambi\u00e9n se aplica a la historia. La libertad humana es un reducto cu\u00e1ntico. A menudo vemos personas a las que podr\u00edamos llamar &#8220;part\u00edculas&#8221;, como los pol\u00edticos, y otras que se parecen m\u00e1s a &#8220;ondas&#8221;, como los artistas. En cada uno de nosotros se manifiesta tambi\u00e9n esta doble dimensi\u00f3n, superponi\u00e9ndose, como an\u00e1lisis e intuici\u00f3n, raz\u00f3n y coraz\u00f3n, inteligencia y fe. Una expresi\u00f3n humana t\u00edpicamente cu\u00e1ntica es el jazz, donde cada m\u00fasico improvisa dentro de las leyes de la armon\u00eda, interpretando su propia melod\u00eda con su instrumento. No es posible predecir exactamente la intensidad y el ritmo de cada improvisaci\u00f3n, sin embargo, el resultado es siempre armonioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existen leyes ni c\u00e1lculos que predigan lo que har\u00e1 un ser humano, aunque sea un esclavo. En el n\u00facleo central de nuestra libertad, la conciencia, nadie puede penetrar. Ni siquiera se puede obligar al ser humano a la aceptaci\u00f3n de la verdad. Tom\u00e1s de Aquino, que no sab\u00eda nada de f\u00edsica cu\u00e1ntica, pero sab\u00eda mucho de la condici\u00f3n humana, llega a decir que es &#8220;il\u00edcito incluso el acto de fe en Cristo realizado por alguien que, absurdamente, estaba convencido de obrar mal al hacerlo&#8221;. (LIMA VAZ, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rescate de la libertad humana a trav\u00e9s de la \u00f3ptica cu\u00e1ntica y, por tanto, el abandono de los viejos esquemas deterministas reinstala al ser humano como sujeto hist\u00f3rico, superando cualquier intento de atomizaci\u00f3n y potenciando su interrelaci\u00f3n con la naturaleza y con sus semejantes. Esta visi\u00f3n hol\u00edstica tambi\u00e9n descarta los intentos de aprisionar al individuo en un mundo sin historia, ideales y utop\u00edas, restringido a los medios de supervivencia y sujeto a las leyes implacables del mercado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquier s\u00edntesis es inc\u00f3moda para cualquiera de los extremos. La reintroducci\u00f3n de la subjetividad en la esfera de la ciencia afecta a\u00a0\u00a0 los bloqueos emocionales asentados en profundas ra\u00edces hist\u00f3ricas. En nombre de la fe, una experiencia subjetiva, innumerables cient\u00edficos, etiquetados como herejes o magos, fueron condenados al fuego de la Inquisici\u00f3n. A mediados del Renacimiento, Giordano Bruno muri\u00f3 quemado y Galileo se vio obligado a retractarse. Con la Ilustraci\u00f3n, en el siglo XVIII, los cient\u00edficos asumieron la hegemon\u00eda del conocimiento y el control de las universidades, identificando creatividad y libertad con objetividad, y relegando a la subjetividad todo lo que parec\u00eda irracional e intolerante (EINSTEIN, 1981).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pr\u00e1ctica, todav\u00eda estamos lejos de rescatar la unidad. En Occidente, las universidades permanecen cerradas a m\u00e9todos de conocimiento y experiencia simb\u00f3lica como la intuici\u00f3n, la premonici\u00f3n, la astrolog\u00eda, el tarot, el I Ching y, en el caso de Am\u00e9rica Latina, las religiones y ritos y mitos de origen ind\u00edgena y africano. \u00a0Tales &#8220;supersticiones&#8221; son ignoradas por los curr\u00edculos acad\u00e9micos, aunque hay te\u00f3logos que leen las manos y asisten a <em>terreiros <\/em>y <em>m\u00e3es de santo<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, as\u00ed como profesores y alumnos que consultan el I Ching, las cartas del Zod\u00edaco y los <em>b\u00fazios<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, en las escuelas de formaci\u00f3n religiosa o teol\u00f3gica todav\u00eda no hay lugar para la actualizaci\u00f3n cient\u00edfica, ni se mira al cielo a trav\u00e9s de las lentes de la astronom\u00eda ni a la intimidad de la materia a trav\u00e9s de ecuaciones cu\u00e1nticas. La pluridisciplinariedad, hacia la epistemolog\u00eda hol\u00edstica, sigue siendo un desaf\u00edo y una meta. Sin embargo, hay motivos para el optimismo cuando vemos la creciente apertura de la cartesiana medicina occidental a la acupuntura y el inter\u00e9s de cient\u00edficos de renombre por la sabidur\u00eda contenida en las culturas de India y China. Y hay motivos para regocijarse al leer en la enc\u00edclica socioambiental <em>Laudato Si,<\/em> del Papa Francisco, que \u201ctodo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su ilimitado cari\u00f1o por nosotros. El sol, el agua, las monta\u00f1as, todo es caricia de Dios\u201d (LS 84).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda ense\u00f1a que hay tres fuentes de revelaci\u00f3n divina: la Biblia, el magisterio y la tradici\u00f3n de la Iglesia. El Papa Francisco se atreve a incluir una cuarta, la naturaleza: \u201cJunto con la Revelaci\u00f3n propiamente dicha, contenida en la Sagrada Escritura, se produce una manifestaci\u00f3n divina cuando brilla el sol y cuando cae la noche\u201d (LS 85).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En pol\u00edtica se habla cada vez m\u00e1s de \u00e9tica y, en religiones, se recupera la dimensi\u00f3n m\u00edstica. La ecolog\u00eda rehumaniza la relaci\u00f3n entre los seres humanos y la naturaleza, y las comunicaciones reducen el mundo a una aldea global. Queda por afrontar el gran desaf\u00edo de poner el capital -en forma de dinero, tecnolog\u00eda y conocimiento- al servicio de la felicidad humana, rompiendo las barreras de la discriminaci\u00f3n racial, social, \u00e9tnica y religiosa. En ese momento, encontraremos los caminos que conducen al jard\u00edn del Ed\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9 La era de la m\u00edstica\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andr\u00e9 Malraux sugiri\u00f3 que el siglo XXI ser\u00eda la era de la m\u00edstica. El te\u00f3logo Karl Rahner predijo que el hombre del futuro ser\u00e1 m\u00edstico, alguien que experimenta algo o no podr\u00e1 ser religioso. Como dec\u00eda Newman, una fe pasiva, de herencia familiar, corre el riesgo de desembocar, en las personas cultas, en indiferencia; en la gente sencilla, en superstici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios se comunica con nosotros a trav\u00e9s de las fuentes de su revelaci\u00f3n y su Esp\u00edritu. Nos comunicamos con Dios a trav\u00e9s de los sacramentos, la oraci\u00f3n, la apertura a su gracia. Esto es religiosidad. Una comunicaci\u00f3n intensa se convierte en comuni\u00f3n. Esto es m\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es, en la experiencia fundacional de El\u00edas, una suave brisa (1 Reyes 19, 10-15). Para Jes\u00fas, el Esp\u00edritu divino es como el viento que sopla donde quiere; escuchamos su ruido, pero nadie sabe de d\u00f3nde viene ni hacia d\u00f3nde va (<em>Jn<\/em> 3,8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Espiritualidad es hacer experiencia de ese Ser. Por lo tanto, la espiritualidad requiere m\u00e1s que la adhesi\u00f3n de la inteligencia a las verdades reveladas. Exige apertura a lo Trascendente y, en las relaciones personales, la pr\u00e1ctica del amor, inclusive al enemigo (Mt 5,43-44); y, en las relaciones sociales, compartir los bienes de la Tierra y los frutos del trabajo humano. Ra\u00edz y fruto no pueden estar separados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n religiosa nos ofrece una amplia gama de espiritualidades: hind\u00fa, jud\u00eda, cristiana, isl\u00e1mica; y, dentro del cristianismo, cat\u00f3lica, ortodoxa, protestante; y, dentro del catolicismo, benedictina, franciscana, dominicana, jesuita, carmelitana, vicentina, etc. Lo que identifica estas diversas espiritualidades es abrir al ser humano la posibilidad de transformar el coraz\u00f3n de piedra en un coraz\u00f3n de carne, deshacerse de los miedos y ego\u00edsmos, volverse mejores, m\u00e1s compasivos y solidarios, despojados de los apegos e ilusiones que dificultan una existencia marcada por el predominio de lo espiritual. A su vez, lo que caracteriza a la espiritualidad cristiana es todo eso centrado en el seguimiento de Jes\u00fas (BETTO, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al entrar a una librer\u00eda cat\u00f3lica, encontramos una secci\u00f3n de espiritualidad. All\u00ed, los grabados muestran im\u00e1genes de monta\u00f1as al amanecer, lagos paradis\u00edacos, bosques oto\u00f1ales cubiertos de hojas y atravesados \u200b\u200bpor rayos dorados del sol. Este es tambi\u00e9n el caso de las portadas de los libros de espiritualidad cristiana. Lo que sugieren esas im\u00e1genes es que estaremos m\u00e1s cerca de Dios cuanto m\u00e1s lejos del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al observar aquellas fotos, pienso en los trabajadores y desempleados que durante a\u00f1os asesor\u00e9 en la Pastoral Obrera del ABC en S\u00e3o Paulo. Al considerar las tribulaciones de sus vidas, siempre amenazadas por la pobreza, solo regal\u00e1ndoles un boleto a Suiza para que puedan acercarse a Dios &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente, esas sugerencias mon\u00e1sticas poco tienen que ver con el paradigma de la espiritualidad cristiana: Jes\u00fas de Nazaret. Lo que nos comunica el Evangelio est\u00e1 m\u00e1s cerca de las fotos de Sebasti\u00e3o Salgado. Jes\u00fas es aquel que vivi\u00f3 la espiritualidad del conflicto. El conflicto marc\u00f3 toda su existencia, desde la fase prenatal, por la desconfianza del adulterio de Mar\u00eda, hasta la muerte como maldito en la cruz. Por tanto, se enga\u00f1an quienes buscan una espiritualidad desencarnada en nombre del Verbo encarnado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pautas de la espiritualidad de Jes\u00fas est\u00e1n muy bien delineadas en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, especialmente en las Bienaventuranzas, en el cap\u00edtulo 25 de Mateo, y en los cap\u00edtulos 13 al 17 de Juan. Dos aspectos las caracterizan: la apertura a quienes necesitan los dones esenciales para la vida y la intimidad con Dios, sobre todo en los momentos especialmente reservados para orar a solas (Lucas 6,12; 9,18). Jes\u00fas se deja desinstalar permanentemente por el pr\u00f3jimo y por el Padre. El Esp\u00edritu de Dios no cabe dentro de los l\u00edmites geom\u00e9tricos de nuestros apegos y proyectos, ya que, en el camino que va de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, siempre hay alguien que requiere nuestro cambio de ruta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las peticiones que Jes\u00fas escucha se reducen a dos: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para merecer la vida eterna?&#8221; Esta primera pregunta nunca sale de la boca de un pobre. Esto es lo que piden los que ya tienen asegurada la vida terrena: Nicodemo, Zaqueo, el hombre rico y el doctor de la ley en la par\u00e1bola del buen samaritano. A estos Jes\u00fas responde con desagrado e iron\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda petici\u00f3n viene de la boca de los pobres: Se\u00f1or, tengo la mano seca y necesito trabajar; mi hija est\u00e1 en agon\u00eda y la quiero viva; mi criado est\u00e1 enfermo y quiero verlo en buena salud; mi ojo est\u00e1 ciego y quiero ver, etc. A quienes piden vida en esta vida, Jes\u00fas les responde con compasi\u00f3n y cari\u00f1o. Porque vino &#8220;para que todos tengan vida y vida en plenitud&#8221; (<em>Jn<\/em> 10,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>10 Espiritualidad en la posmodernidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros, hombres y mujeres de la modernidad, somos hijos de padres separados: cultura sem\u00edtica, no dualista, y cultura griega, dualista, cuyo matrimonio fue bendecido por San Agust\u00edn. La lectura de la Biblia con lentes griegas favoreci\u00f3 una espiritualidad donde predominaba la adhesi\u00f3n a un cat\u00e1logo de verdades sobre la <em>conversio cordis<\/em> y <em>conversio morum<\/em>: cambio de valores, h\u00e1bitos y actitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plat\u00f3n hab\u00eda situado las ideas en un mundo aparte, contrario a nuestra sensibilidad. Arist\u00f3teles tuvo el m\u00e9rito de encarnarlas en el coraz\u00f3n de la materia. No hay ideas a no ser a trav\u00e9s de la puerta de los sentidos. Ahora bien, \u00bfno hay algo plat\u00f3nico en una espiritualidad que pretende prescindir de los sentidos? El ascetismo medieval, influenciado por Plotino, cre\u00f3 el antagonismo entre cielo y tierra, sobrenatural y natural, cuerpo y esp\u00edritu y, en consecuencia, Iglesia y mundo. El racionalismo moderno ha definido campos entre lo profano y lo sagrado, la religi\u00f3n y la pol\u00edtica, la Iglesia y el Estado. A Dios lo que es de Dios, y al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posmodernidad hace que la experiencia religiosa sobrepase los l\u00edmites de las instituciones religiosas e irrumpa en los c\u00edrculos cient\u00edficos y pol\u00edticos. El mundo se reencanta, suprimiendo las mediaciones entre lo humano y lo sagrado. Los f\u00edsicos buscan ansiosamente lo que est\u00e1 en la mente de Dios, y pol\u00edticos, como Gandhi, Luther King y Mandela, extraen de sus experiencias y creencias religiosas la \u00e9tica que gu\u00eda sus actividades pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que el juego de b\u00fasqueda de Wally, hoy nadie m\u00e1s escucha el anuncio de Nietzsche de que Dios ha muerto, y todos preguntan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios? (BETTO, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay multitud de respuestas. La Nueva Era se apresura a proponer movimientos religiosos sin iglesias, sin mandamientos, sin Dios, bien adaptados al individualismo que marca la sociedad actual. Habr\u00eda una especie de conspiraci\u00f3n c\u00f3smica universal, que hace converger energ\u00edas positivas a trav\u00e9s del yoga, la meditaci\u00f3n trascendental, la medicina alternativa, la alimentaci\u00f3n macrobi\u00f3tica. La relaci\u00f3n entre los seres humanos y la naturaleza ya no es conflictiva; la serenidad favorece el amor; la paz interior se convierte en el bien mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto es bueno, siempre y cuando no caigas en la trampa del sistema de dominaci\u00f3n, que pretende aislar en islas de utop\u00edas aquellas energ\u00edas que podr\u00edan converger para transformarlo. Cambio mis h\u00e1bitos, pero no cambio el mundo. Excepto por las ballenas, pero no me esfuerzo por liberar del hambre a los ni\u00f1os del \u00c1frica subsahariana. Busco mi serenidad, sin amenazar las estructuras sociales que perpet\u00faan las desigualdades y engendran violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema no es indiferente a tales manifestaciones. Por eso, busca cooptarlas. El consumismo construye centros comerciales con l\u00edneas arquitect\u00f3nicas de catedrales estilizadas; transfiere los iconos a los objetos de consumo; hace del mercado un templo; y los \u00edndices burs\u00e1tiles y las fluctuaciones del d\u00f3lar se convierten en los or\u00e1culos que deciden nuestra salvaci\u00f3n o perdici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ausencia de utop\u00edas y alternativas hist\u00f3ricas, es la experiencia religiosa la que da sentido a la vida de las personas. Aunque esta experiencia est\u00e1 inversamente contenida en el valor agregado a una mercanc\u00eda: el coche que me hace m\u00e1s importante; la ropa de marca que me hace m\u00e1s notable; los h\u00e1bitos de consumo que me introducen en el estrecho c\u00edrculo de quienes, en la vida, son canonizados por el estatus que disfrutan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La religi\u00f3n hoy tiene que ser una elecci\u00f3n del sujeto, lo que implica cierta experiencia. Ya no se nace religioso. Se adhiere a una de las propuestas del mercado de la credulidad. Se adopta un estilo de religiosidad deliberadamente sincr\u00e9tico, con elementos de m\u00faltiples tradiciones. Se convierte a comunidades capaces de configurar entre s\u00ed sus sistemas de creencias, pr\u00e1cticas, actitudes y ritos, que constituyen el cuerpo de mediaciones de cada religi\u00f3n. La era de la subjetividad traslada el centro de la religi\u00f3n a la experiencia personal, que requiere el factor m\u00edstico, como personalizaci\u00f3n de la experiencia religiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desaf\u00edo ahora es rescatar la dimensi\u00f3n c\u00f3smica e hist\u00f3rica de la revelaci\u00f3n judeocristiana y romper el dualismo entre Marta y Mar\u00eda. Nuestro Dios no es un dios cualquiera. Tiene una impronta hist\u00f3rica, un curr\u00edculum, es el &#8220;Dios de Abraham, Isaac y Jacob&#8221;. Es el Dios de Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles. Es el Dios creador. A su vez, la acci\u00f3n debe surgir de la contemplaci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n debe alimentar la acci\u00f3n. &#8220;Marta y Mar\u00eda deben estar juntas para albergar al Se\u00f1or &#8230;&#8221; (Teresa de \u00c1vila, Moradas 4, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos aprender de los m\u00edsticos a relativizar las mediaciones que nos llevan a la uni\u00f3n con Dios. El templo no es mejor que la calle; la vida religiosa no es mejor que la profana; la liturgia no es mejor que el trabajo; el bosque ba\u00f1ado al amanecer no es mejor que las f\u00e1bricas de ABC paulista. El encuentro con Dios no se hace por \u00e9xtasis o emociones piadosas. Se hace a la manera del Samaritano, cuando alimentamos al hambriento y damos de beber al sediento. Se da por el sentido hist\u00f3rico que nos lleva al lugar que tenemos por delante: el Reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>11 Diafan\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Identificar el ideal de la vida cristiana con la figura tradicional del m\u00edstico, el anacoreta, el monje, es proponer al pueblo de Dios una entrega al universo religioso y un radicalismo asc\u00e9tico incompatible con la vida actual, la familia, la profesi\u00f3n. Es dividir la vida cristiana entre un peque\u00f1o grupo de personas selectas llamadas a la perfecci\u00f3n y el resto, obligado a conformarse con una vida mediocre. Rahner habl\u00f3 de &#8220;m\u00edstica cotidiana&#8221; y de la &#8220;intensa experiencia de Trascendencia&#8221;. J.B.Metz enfatiza la &#8220;m\u00edstica con los ojos abiertos&#8221;. Levinas enfatiz\u00f3 el car\u00e1cter \u00e9tico de la espiritualidad cuando afirm\u00f3 que &#8220;la voz de Dios es el rostro de los dem\u00e1s&#8221; (RAHNER, 1969).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, debemos aprender de Jes\u00fas a conciliar el anuncio del Reino en medio de la multitud y los momentos de intimidad solitaria con el Padre. Oraci\u00f3n y acci\u00f3n como caras de una misma moneda. As\u00ed, si somos capaces de reconocer el car\u00e1cter sacramental de la naturaleza y encontrar el tesoro escondido en el rostro de quien se identific\u00f3 con los condenados de la Tierra (Mt 25,31), entonces habremos encontrado el Agua Viva que sale de nuestro propio pozo (BETTO, 2019).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo dicho arriba parece resumirse en este texto de La Misa sobre el Mundo, que Teilhard de Chardin escribi\u00f3 en China, en 1923, en el desierto de Ordos:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo glorioso, influencia secretamente difundida en el seno de la Materia y Centro deslumbrador en el que se encuentran las innumerables fibras de lo M\u00faltiple, potencia implacable como el Mundo y c\u00e1lida como la vida. T\u00fa, en quien la frente es de nieve, los ojos de fuego, y los pies son m\u00e1s centelleantes que el oro en fusi\u00f3n; t\u00fa, cuyas manos aprisionan las estrellas, t\u00fa, que eres el primero y el \u00faltimo, el vivo, y el muerto y el resucitado; t\u00fa, que concentras en tu unidad exuberante todos los encantos, todos los gustos, todas las fuerzas, todos los estados; a ti era a quien llamaba mi ser con un ansia tan amplia como el Universo: \u00a1T\u00fa eres realmente mi Se\u00f1or y mi Dios!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1or, introd\u00faceme en lo m\u00e1s profundo de las entra\u00f1as de tu coraz\u00f3n. Y una vez ah\u00ed, abr\u00e1zame, purif\u00edcame, infl\u00e1mame, subl\u00edmame hasta la m\u00e1s completa satisfacci\u00f3n de tus gustos y hasta la m\u00e1s completa aniquilaci\u00f3n de m\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda mi alegr\u00eda y mis \u00e9xitos, toda mi raz\u00f3n de ser y mi gusto por la vida, Dios m\u00edo, penden de esa visi\u00f3n fundamental de tu conjunci\u00f3n con el Universo. \u00a1Que otros anuncien, conforme a su funci\u00f3n m\u00e1s elevada, los esplendores de tu puro Esp\u00edritu! Para m\u00ed, dominado por una vocaci\u00f3n anclada en las \u00faltimas fibras de mi naturaleza, no quiero ni puedo decir otra cosa que las innumerables prolongaciones de tu Ser, encarnado a trav\u00e9s de la materia: \u00a1nunca sabr\u00eda predicar m\u00e1s que el Misterio de tu Carne, oh, alma que transparece en todo lo que nos rodea!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A tu Cuerpo, con todo lo que comprende, es decir al mundo transformado, por tu poder y por mi fe, en el crisol magn\u00edfico y vivo en el que todo desaparece para renacer me entrego para vivir y para morir en tu servicio, Jes\u00fas.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos siglos antes de Teilhard de Chardin, el ap\u00f3stol Pablo nos asegur\u00f3:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propia naturaleza creada ser\u00e1 liberada de la servidumbre de la corrupci\u00f3n en que se encuentra para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creaci\u00f3n todav\u00eda gime a una, como si tuviera dolores de parto. Y no solo ella, sino tambi\u00e9n nosotros mismos, que tenemos las primicias del Esp\u00edritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopci\u00f3n como hijos, y la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo. (<em>Rm<\/em> 8, 21-23).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Frei Betto<\/em> es fraile dominico y escritor, asesor de movimientos pastorales y sociales. Texto original portugu\u00e9s. Postado en diciembre del 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AGOSTINHO, Santo. <em>Confiss\u00f5es<\/em>. S\u00e3o Paulo: Peguin\/Companhia das Letras, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AN\u00d4NIMO, Autor. <em>A nuvem do n\u00e3o-saber<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulus, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARANTES, Paulo Eduardo. 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Rio: Imago, s\/d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIMA VAZ, H. C. <em>Escritos de filosofia IV \u2013 Introdu\u00e7\u00e3o \u00e0 \u00c9tica Filos\u00f3fica<\/em> 1. S\u00e3o Paulo: Loyola; 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIPOVETSKY, Gilles. <em>A felicidade paradoxal \u2013 ensaio sobre a sociedade do hiperconsumo.<\/em> S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOVELOCK, James. <em>As eras de Gaia<\/em>. Rio: Campus, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OLIVEIRA, Bernardo Jefferson de. <em>Francis Bacon e a fundamenta\u00e7\u00e3o da ci\u00eancia como tecnologia<\/em>, UFMG, Belo Horizonte, 1965.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRIGOGINE, Ilya e STENGERS, Isabelle. <em>Entre o tempo e a eternidade<\/em>. S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAHNER, Karl. <em>Espiritualidad Antigua y actual<\/em>, em <em>Escritos de teologia<\/em> VII. Madri: Taurus, \u00a01969.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RUMI. <em>Fihi-Ma-Fihi &#8211; o livro do interior<\/em>. Rio de Janeiro: Dervish, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">WEBER, Ren\u00e9e. <em>Di\u00e1logos com cientistas e s\u00e1bios \u2013 a busca da Unidade<\/em>. S\u00e3o Paulo: Cultrix, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ZOHAR, Danah. <em>O Ser Qu\u00e2ntico<\/em>. S\u00e3o Paulo: Best Seller, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Nota del traductor: <em>terreiros<\/em> son los espacios en los que se celebran los ritos de los diferentes cultos afrobrasile\u00f1os, como la macumba y el candombl\u00e9 (religiones importadas desde \u00c1frica por los esclavos, que fueron desarrolladas en Brasil y que pervive arraigada en algunos estamentos populares); <em>m\u00e3e de santo<\/em> es la mujer responsable del culto, es la \u00a0\u00a0oficiante de estos ritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>B\u00fazios<\/em> es una de las artes adivinatorias utilizadas en las religiones tradicionales africanas y en las religiones de la di\u00e1spora africana instaladas en muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Introducci\u00f3n 1 Religi\u00f3n sin culpas 2 El tiempo sin tiempo del amor 3 Cosmolog\u00edas y espiritualidades 4 Del determinismo a la indeterminaci\u00f3n 5 Realidades excluyentes y, sin embargo, complementarias 6 Espiritualidad c\u00f3smica y hol\u00edstica 7 Una visi\u00f3n hol\u00edstica de lo real, donde la diferencia no coincide con la divergencia 8 Rescate cu\u00e1ntico del sujeto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-2042","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mistica-y-espiritualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2042"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2412,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2042\/revisions\/2412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}