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{"id":1838,"date":"2020-02-05T21:59:01","date_gmt":"2020-02-05T23:59:01","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1838"},"modified":"2020-02-05T21:59:01","modified_gmt":"2020-02-05T23:59:01","slug":"mistica-justicia-y-opcion-por-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1838","title":{"rendered":"M\u00edstica, justicia y opci\u00f3n por los pobres"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>1 Juan XXIII y la Iglesia de los pobres<\/p>\n<p>2 Am\u00e9rica Latina y la Iglesia de los pobres<\/p>\n<p>3 El Dios justo y misericordioso es el Dios de los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Jes\u00fas y los pobres: la m\u00edstica de la opci\u00f3n por los pobres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 El desarrollo de la opci\u00f3n para los pobres en el magisterio del Papa Francisco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Juan XXIII y la Iglesia de los pobres<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco antes del comienzo del Concilio Vaticano II, Juan XXIII pronunci\u00f3 un hist\u00f3rico mensaje radiof\u00f3nico en el que declar\u00f3: &#8220;Con respecto a los pa\u00edses subdesarrollados, la Iglesia se presenta como es y quiere ser: la Iglesia de todos, y particularmente la Iglesia de los pobres&#8221;.\u00a0 Era el 11 de septiembre de 1962 y, de esta forma, irrumpi\u00f3 en la Iglesia y en el siglo XX el tema de la Iglesia de los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el mundo experimentaba un r\u00e1pido proceso de descolonizaci\u00f3n que dio lugar a un nuevo sujeto y actor internacional: el Tercer Mundo. La pobreza en el mundo en el siglo XX tom\u00f3 una nueva forma. Si anteriormente la pobreza estaba relativamente distribuida en todos los continentes, ahora estaba surgiendo una nueva realidad, donde la regi\u00f3n Norte del planeta alcanzaba un alto grado de desarrollo y el Sur concentraba altos niveles de desigualdad y escasez en comparaci\u00f3n con el Norte desarrollado. Una parte del mundo tambi\u00e9n estaba vinculada a la experiencia del Colectivismo Marxista. En la d\u00e9cada de 1950, el ge\u00f3grafo franc\u00e9s Alfredo Sauvy acu\u00f1ar\u00e1 una expresi\u00f3n conceptual que se convertir\u00e1 en un uso com\u00fan. Frente al Norte desarrollado, el primer mundo y a los pa\u00edses socialistas, el segundo mundo, los pa\u00edses pobres del sur constituyen un tercer mundo subdesarrollado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Conferencia de Bandung en abril de 1955 reuni\u00f3 a 29 pa\u00edses de Asia, Medio Oriente y \u00c1frica subsahariana, marcando el comienzo de una coalici\u00f3n de pa\u00edses del Tercer Mundo y la afirmaci\u00f3n de nuevos l\u00edderes del tercer mundo como Nasser de Egipto, Sukarmato de Indonesia, Chu Em-Lai de China, Kwame Nkrumah de Ghana, Ahmed S\u00e9kou Tour\u00e9 de Guinea, Patrice Lumumba del ex Congo belga, Hail\u00e9 Selassi\u00e9 de Etiop\u00eda. Esta reuni\u00f3n fue seguida por otra reuni\u00f3n en 1961 en Belgrado, donde tambi\u00e9n participaron pa\u00edses latinoamericanos. Los compromisos adquiridos en Belgrado, en el contexto decolonial y en la afirmaci\u00f3n del pensamiento y la acci\u00f3n del tercer mundo, fueron: oposici\u00f3n sistem\u00e1tica al imperialismo y al colonialismo, participaci\u00f3n conjunta, como bloque, en los asuntos econ\u00f3micos e pol\u00edticos internacionales, construcci\u00f3n de un mundo basado en la justicia y la paz y no alinearse con ninguno de los dos bloques de la Guerra Fr\u00eda. En este per\u00edodo, el panafricanismo, el panarabismo y las experiencias del socialismo \u00e1rabe surgieron como una expresi\u00f3n pol\u00edtica importante, que en las d\u00e9cadas de 1950 y 1960 se implement\u00f3 de diferentes maneras en Egipto, Siria, Argelia, Irak, Libia. y Yemen del Sur. El socialismo \u00e1rabe, no directamente relacionado con el marxismo, mantuvo referencia al Islam, sin tener una naturaleza religiosa teocr\u00e1tica, dando paso a la constituci\u00f3n de estados seculares y socialistas en la regi\u00f3n. En Am\u00e9rica Latina, la Revoluci\u00f3n Cubana allana el camino para una serie de procesos y luchas revolucionarias en el continente, mientras que otras fuerzas progresistas afirmaron la necesidad de superar la dependencia econ\u00f3mica y cultural del Primer Mundo, as\u00ed como la necesidad de establecer reformas de gran alcance para superar la inmensa desigualdad econ\u00f3mica y social, combatiendo la explotaci\u00f3n de los pobres y la exclusi\u00f3n de una gran parte de la poblaci\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n, la salud y el bienestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, la Iglesia se enfrent\u00f3 a la necesidad de estar presente en los procesos de liberaci\u00f3n de los pueblos del Tercer Mundo. La Iglesia no pod\u00eda repetir el inmovilismo que la hizo alejarse de la masa obrera europea durante el siglo XIX. En este nuevo mundo emergente de procesos y luchas descoloniales, la Iglesia deber\u00eda ser la Iglesia de los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En respuesta al mensaje de radio del Papa en las v\u00edsperas del Concilio, en octubre de 1962, se reuni\u00f3 en el Colegio Belga de Roma, un grupo informal que luego se llamar\u00e1 Iglesia de los Pobres. La primera reuni\u00f3n tiene lugar el 26 de octubre, bajo el liderazgo del arzobispo de Akka-Nazaret Melchite D. Georges Hakim (que hab\u00eda pedido al Pe. P. Gauthier que escribiera un primer texto de convocatoria) y del obispo de Tornei (B\u00e9lgica), D. Himmer. En ese momento, doce obispos se reunieron bajo la presidencia del cardenal Gerlier de Lion (Francia). Entre estos obispos hab\u00eda dos latinoamericanos de gran expresi\u00f3n: el brasile\u00f1o D. H\u00e9lder C\u00e2mara y el chileno Manuel Larra\u00edn. Ya en la segunda reuni\u00f3n, presidida por el Patriarca melquita de Jerusal\u00e9n, D. Maximus IV, el grupo ten\u00eda 50 obispos participantes. Al reunir a obispos de diferentes regiones, el Grupo de la Iglesia de los Pobres ten\u00eda una amplia gama de puntos de vista sobre el tema. Estas diferentes perspectivas abarcaron tanto una posici\u00f3n m\u00e1s pastoral en el sentido de establecer como prioridad una pastoral obrera org\u00e1nica, como una visi\u00f3n m\u00e1s emotiva y otra m\u00e1s doctrinal y del tercer mundo. En esta \u00faltima perspectiva, la pobreza fue vista como el resultado de una injusticia y la Iglesia deber\u00eda comprometerse con los procesos de liberaci\u00f3n, acompa\u00f1ando a los pobres y sus luchas. La Iglesia deber\u00eda hacerse pobre con los pobres e identificarse con el Cristo pobre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grupo no tuvo \u00e9xito al tratar de hacer del tema de los pobres un eje del Concilio. Sin embargo, logr\u00f3 introducir un p\u00e1rrafo importante en la Constituci\u00f3n <em>dogm\u00e1tica Lumen Gentium<\/em>:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero como Cristo realiz\u00f3 la obra de la redenci\u00f3n en pobreza y persecuci\u00f3n, de igual modo la Iglesia est\u00e1 destinada a recorrer el mismo camino a fin de comunicar los frutos de la salvaci\u00f3n a los hombres. Cristo Jes\u00fas, \u00abexistiendo en la forma de Dios&#8230;, se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando la forma de siervo\u00bb (Flp 2,6-7), y por nosotros \u00abse hizo pobre, siendo rico\u00bb (2 Co 8,9); as\u00ed tambi\u00e9n la Iglesia, aunque necesite de medios humanos para cumplir su misi\u00f3n, no fue instituida para buscar la gloria terrena, sino para proclamar la humildad y la abnegaci\u00f3n, tambi\u00e9n con su propio ejemplo. Cristo fue enviado por el Padre a \u00abevangelizar a los pobres y levantar a los oprimidos\u00bb (Lc 4,18), \u00abpara buscar y salvar lo que estaba perdido\u00bb (Lc 19,10); as\u00ed tambi\u00e9n la Iglesia abraza con su amor a todos los afligidos por la debilidad humana; m\u00e1s a\u00fan, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo. (LG n.8)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Al final del Concilio, unos 40 obispos que participaron en este movimiento firmaron un documento importante en la Catacumba de Santa Domitila que se conoci\u00f3 como el Pacto de las Catacumbas, en el que se comprometieron a promover un modelo de la iglesia pobre con los pobres. Los compromisos incluyeron renunciar a t\u00edtulos que expresan grandeza o poder, el uso de vestimentas suntuosas as\u00ed como el uso de autom\u00f3viles y residencias que no sean populares, y tambi\u00e9n se comprometieron a dedicar un tiempo especial al cuidado. de los pobres y los menos favorecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Pablo VI, influenciado por las posiciones del Grupo de la Iglesia de los Pobres, hizo dos gestos importantes: renunci\u00f3 al uso de la tiara papal, que ofreci\u00f3 a los pobres de \u00c1frica, y asign\u00f3 a cada uno de los obispos conciliares un anillo simple que deber\u00edan usar como anillo episcopal.\u00a0 Despu\u00e9s del Concilio, en marzo de 1967, el Papa promulg\u00f3 la Enc\u00edclica <em>Populorum Progressio<\/em>, reuniendo parte de los temas desarrollados por los obispos del movimiento de la Iglesia de los Pobres. Inspirado por la Enc\u00edclica y liderados por D. Helder C\u00e1mara, en agosto del mismo a\u00f1o diecisiete obispos de diferentes pa\u00edses y continentes lanzaron el Manifiesto de los Obispos del Tercer Mundo. El Manifiesto, con tono en\u00e9rgico, aboga por la igualdad de clases sociales y reconoce la necesidad hist\u00f3rica de los procesos revolucionarios populares liberadores, que deben contar con la proximidad de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Am\u00e9rica Latina y la Iglesia de los pobres<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del Concilio, respondiendo a una solicitud de los obispos D. Helder C\u00e1mara y D. Manuel Larra\u00edn, Pablo VI convoc\u00f3 una nueva Conferencia General del Episcopado latinoamericano, con el objetivo de aplicar el Concilio a la realidad del continente. La reuni\u00f3n tuvo lugar en 1968 en la ciudad de Medell\u00edn, Colombia. En esta reuni\u00f3n no solo se dio la recepci\u00f3n latinoamericana del Concilio, sino tambi\u00e9n del Movimiento de la Iglesia Pobre y de los Pobres, desde una perspectiva del tercer mundo y en l\u00ednea con el Pacto de las Catacumbas, cuyo texto fue pr\u00e1cticamente acogido en el Documento 14 de las Conclusiones Generales de Medell\u00edn.\u00a0 Aqu\u00ed la cuesti\u00f3n del pobre no aparece como un tema, sino como una perspectiva, un horizonte estructurante para toda la Iglesia y para toda la vida cristiana. En el per\u00edodo inmediatamente posterior a Medell\u00edn, las experiencias de una verdadera eclesiog\u00e9nesis llevada a cabo por la constituci\u00f3n de las Comunidades Eclesiales de Base y el desarrollo de una pastoral popular articulada con los movimientos de organizaci\u00f3n y lucha popular condujeron a la creaci\u00f3n de la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y a la formulaci\u00f3n teol\u00f3gica de lo que ser\u00e1 la marca decisiva de la Iglesia latinoamericana: la opci\u00f3n por los pobres. La expresi\u00f3n &#8220;opci\u00f3n para los pobres&#8221; a\u00fan no se encontraba en Medell\u00edn. Ella se afirma a partir de 1972 y contiene en s\u00ed dos puntos centrales. El primero es el imperativo de cambiar de lugar social, es decir, de asumir la mirada del pobre, &#8220;ver el mundo con los ojos de los pobres&#8221;. Esto requiere vivir con los pobres y crear fuertes lazos de empat\u00eda, as\u00ed como dar voz a los pobres y ponerlos en una posici\u00f3n de escucha. No solo permitir que la voz de los pobres se haga sentir, sino tambi\u00e9n amplificarla, privilegia el lugar de expresi\u00f3n de los pobres y de las v\u00edctimas. No pretender ser la voz de los que no tienen voz, sino\u00a0 dar voz a aquellos que est\u00e1n oprimidos y silenciados continuamente, y asumir sus puntos de vista. El segundo imperativo, estrechamente vinculado al primero, es reconocer la centralidad necesaria de las v\u00edctimas como sujetos sociales y eclesiales. Se trata de apoyar cada acci\u00f3n que pueda hacer que los pobres y las v\u00edctimas emerjan como sujetos de transformaciones sociales, econ\u00f3micas y ambientales que conduzcan a la superaci\u00f3n de las diversas formas de opresi\u00f3n y destrucci\u00f3n de la obra de creaci\u00f3n. Por lo tanto, los pobres deben ser reconocidos como portadores de una situaci\u00f3n evang\u00e9lica privilegiada, asumiendo un nuevo protagonismo en la Iglesia, convirti\u00e9ndose en sujetos de la evangelizaci\u00f3n y de la transformaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de la historia reciente de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, la opci\u00f3n por los pobres se ha reafirmado ininterrumpidamente en las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano de Puebla (1979), Santo Domingo (1992) y Aparecida (2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 El Dios justo y misericordioso es el Dios de los pobres<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yahveh vuestro Dios es el Dios de los dioses y el Se\u00f1or de los se\u00f1ores, el Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepci\u00f3n de personas ni admite soborno; que hace justicia al hu\u00e9rfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido. Por tanto amad al forastero porque forasteros fuisteis vosotros en el pa\u00eds de Egipto (Dt 10, 17-19).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Israel conoce el nombre de Dios en medio del evento de liberaci\u00f3n del cautiverio de Egipto. (Ex 3,10; 6, 2-6). El Dios que escucha los gritos de su pueblo y los libera es el mismo Dios de los patriarcas (Dt 7, 7-8), el Dios de la Alianza, el Dios Creador (Gen 1), el \u00fanico Dios verdadero. Se\u00f1or de los se\u00f1ores, todopoderoso, este Dios no hace acepci\u00f3n de personas, sino que defiende incondicionalmente a los pobres, generalmente representados en las Escrituras hebreas por las figuras del hu\u00e9rfano, la viuda y el extranjero. El concepto de justicia en la Escritura no es el mismo del derecho grecorromano. Ser justo no es ser imparcial, sino ser fiel al plan original de creaci\u00f3n, oponerse a todas las formas de opresi\u00f3n y dominaci\u00f3n que lo desfiguran y restaurar el orden original, protegiendo y defendiendo a todas las v\u00edctimas. Cuando la monarqu\u00eda se establece en Israel, la figura del rey ideal, expresada en los Salmos, es la de un rey que debe ser una imagen de Yahweh, un instrumento de su justicia, un defensor y liberador de los pobres, los necesitados y los indigentes: \u201cOh Dios, concede al rey tu juicio y tu justicia al hijo del rey; perm\u00edtele gobernar a tu pueblo con justicia y a tus pobres de acuerdo con la ley &#8230; con justicia\u00a0 juzgue a los pobres del pueblo, salve a los hijos de los indigentes y aplaste a los opresores \u201d(Sal 72, 1-4). La superioridad del rey de Israel sobre otros reyes y naciones se debe a este ejercicio de justicia, su poder se basa en ser como Yahweh, un instrumento de su justicia &#8220;porque libera al indigente que clama y al pobre que no tiene protector; ten compasi\u00f3n del d\u00e9bil y del necesitado y salva la vida de los indigentes \u201d(Sal 72,9-13). Los profetas advierten: los reyes ser\u00e1n juzgados seg\u00fan hayan sido o no, como Yahweh, defensores de los pobres, las viudas y del extranjero (Jer 22, 1-5). A medida que se apartan de la justicia, traen ruina sobre su casa y su pueblo, pero Yahv\u00e9 no abandona la Alianza, por lo que los profetas tambi\u00e9n anuncian que vendr\u00e1 el rey justo (Isa\u00edas 11, 1-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los evangelios revelan una profunda continuidad con esta perspectiva fundamental. En Palestina desde la \u00e9poca de Jes\u00fas, las condiciones de vida eran bastante modestas. Solo una peque\u00f1a parte de la poblaci\u00f3n disfrutaba de condiciones de riqueza, y en general los habitantes de la regi\u00f3n viv\u00edan de la peque\u00f1a agricultura, de la criaci\u00f3n de peque\u00f1os animales, de la pesca, de la peque\u00f1a artesan\u00eda o trabajaban como jornaleros en los servicios que encontraban cada d\u00eda. Muchos viv\u00edan en una situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n econ\u00f3mica y social y, debido a las interpretaciones que surgieron en el juda\u00edsmo tard\u00edo, fueron vistos como pecadores, como si la pobreza o las graves enfermedades fueran un castigo por sus pecados. Otros, debido a que practicaban actividades consideradas impuras, tambi\u00e9n fueron socialmente excluidos, como los publicanos. Por esta raz\u00f3n, en los sin\u00f3pticos, los pobres de la \u00e9poca de Jes\u00fas se resumen en las categor\u00edas de &#8220;publicanos y pecadores&#8221;, que reemplazan la trilog\u00eda veterotestamentaria de hu\u00e9rfanos, viudas y extranjeros. El cap\u00edtulo 15 del Evangelio de San Lucas comienza con una acusaci\u00f3n hecha a Jes\u00fas por fariseos y escribas de que &#8220;todos los publicanos y pecadores ven\u00edan a escucharlo&#8221;: &#8220;Este hombre recibe pecadores y come con ellos &#8220;- debe recordarse aqu\u00ed que en el contexto sem\u00edtico&#8221; comer con ellos &#8220;significaba establecer lazos de cercan\u00eda y comuni\u00f3n de vida. Jes\u00fas responde con las tres par\u00e1bolas de la Gracia: la par\u00e1bola de la oveja perdida (v. 4-7), de la dracma perdida (v. 8-10) y del hijo pr\u00f3digo (v. 11-32). Jes\u00fas, \u00e9l mismo pobre, nacido en un pesebre en Bel\u00e9n, un refugiado en Egipto para sobrevivir cuando era ni\u00f1o, que vivi\u00f3 en una familia pobre en una ciudad perif\u00e9rica, ahora camina con los pobres, les habla, vive con ellos y entre ellos, pues Dios es as\u00ed. Dios es como el pastor que incluso abandona a las ovejas que est\u00e1n juntas para buscar las ovejas perdidas y vulnerables; Dios es como la mujer que, aunque tiene nueve dracmas, no descansa hasta que encuentra la \u00fanica dracma perdida; y finalmente Dios es como el padre de la tercera par\u00e1bola. Un padre ten\u00eda dos hijos. Al mayor le correspond\u00eda heredar la casa y el negocio de su padre. El m\u00e1s joven, cumpliendo su papel, pide su participaci\u00f3n en la herencia paterna y deja el hogar para fundar, como se esperaba en la sociedad hebrea y sem\u00edtica en general, su propio hogar y hacer sus negocios. Sin embargo, el hijo no cumple con la obligaci\u00f3n de honrar la herencia recibida y la disipa en una vida sin sentido. Se queda en la miseria, deb\u00eda estar en un pa\u00eds extranjero porque encuentra trabajo solo como criador de cerdos, lo que fue particularmente repugnante para un jud\u00edo impedido por una prohibici\u00f3n religiosa de comer esa carne. Tomando consciencia de su situaci\u00f3n, decide regresar a la casa de su padre, buscando trabajo, sabiendo que no tiene ya ning\u00fan\u00a0 derecho en esta casa, ya que se hab\u00eda emancipado de ella . El padre, al verlo a lo lejos, se regocija, se llena de compasi\u00f3n y lo recibe como un hijo, restaurando su condici\u00f3n previa a la emancipaci\u00f3n, abraz\u00e1ndolo, bes\u00e1ndolo, d\u00e1ndole la mejor t\u00fanica, anillo y las sandalias, ordenando a los sirvientes organizar una comida con el mejor novillo, en la que comer\u00edan y beber\u00edan con \u00e9l, festejando. Explica su alegr\u00eda y su acci\u00f3n: \u201cPorque este hijo m\u00edo estaba muerto y volvi\u00f3 a vivir; estaba perdido (<em>apol\u014dl\u014ds<\/em> \/ \u1f00\u03c0\u03bf\u03bb\u03c9\u03bb\u1f7c\u03c2) y fue reencontrado (<em>h\u0115ur\u0115t\u0113<\/em> \/ \u03b5\u1f51\u03c1\u1f73\u03b8\u03b7). \u00a0Em esta \u00a0par\u00e1bola, al usar los mismos verbos (<em>ap\u014fllumi<\/em> \/ \u1f00\u03c0\u1f79\u03bb\u03bb\u03c5\u03bc\u03b9 e <em>h\u0115urisc\u014d \/ <\/em>\u03b5\u1f51\u03c1\u1f77\u03c3\u03ba\u03c9) \u00a0de las dos par\u00e1bolas anteriores, tenemos una clara indicaci\u00f3n de que el padre hab\u00eda buscado activamente al hijo que hab\u00eda salido de casa \u00a0(sentido de <em>h\u0115urisc\u014d \/ <\/em>\u03b5\u1f51\u03c1\u1f77\u03c3\u03ba\u03c9); c\u00f3mo el hijo hab\u00eda disipado todas sus posesiones, convirti\u00e9ndose pr\u00e1cticamente en un mendigo, y no hab\u00eda hecho negocios, ni estableci\u00f3 una nueva casa, y de \u00e9l el padre no ten\u00eda noticias, cre\u00eda que estaba muerto. Al reencontrarlo, se sinti\u00f3 lleno de compasi\u00f3n, porque al final su hijo estaba vivo y ahora pod\u00eda cuidarlo. El hijo mayor, que hab\u00eda seguido a su padre en todo, siendo celoso en el cumplimiento de la ley y los preceptos paternos, siendo fiel a su padre, ahora no puede seguirlo con la misma alegr\u00eda, ni sentirse lleno de compasi\u00f3n y se vuelve, as\u00ed, infiel en el seguimiento del amor. Se niega a asistir a la fiesta, se excluye del banquete y la celebraci\u00f3n. El comportamiento de Jes\u00fas hacia los pobres est\u00e1 arraigado en la esencia de Dios mismo. En Dios, la justicia y la misericordia son dos caras de la misma moneda. Dios se coloca incondicionalmente del lado de los pobres, porque la situaci\u00f3n de pobreza en s\u00ed misma constituye una injusticia, hiere a la creaci\u00f3n y al designio amoroso de Dios. La dif\u00edcil situaci\u00f3n de los pobres clama al cielo y la respuesta es la misericordia, el amor de Dios, que est\u00e1 a su lado, haciendo justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Jes\u00fas y los pobres: la m\u00edstica de la opci\u00f3n por los pobres<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 25 del Evangelio de Mateo, encontramos la par\u00e1bola del juicio final (v. 31ss). En esta par\u00e1bola se establecen los criterios fundamentales por los cuales seremos juzgados en vista de nuestra salvaci\u00f3n o condenaci\u00f3n eterna. Los criterios son claros: son acogidos por Dios quienes alimentaron a los hambrientos, dieron de beber a los sedientos, vistieron a los desnudos, acogieron a los extranjeros , visitaron a los enfermos y a los prisioneros. Y fueron condenados los que no se solidarizaron con los pobres. Si los criterios son algo desconcertantes, ya que entre ellos no hay pr\u00e1cticas rituales religiosas, cumplimiento devocional y respeto o falta de respeto por las prohibiciones, hay un punto a\u00fan m\u00e1s sorprendente: la identificaci\u00f3n entre Jes\u00fas y los pobres. El Hijo del Hombre, en el juicio final, declara que unos fueron condenados y otros fueron salvados por haberle dado o no a \u00c9l, de comer, beber, o vestido, o visitado cuando estaba enfermo o prisionero. Tanto los que han sido salvados como los que han sido condenados se sorprenden. Afirman que nunca lo hab\u00edan conocido. Reciben la respuesta: &#8220;En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis&#8221; (v. 40). De la misma manera: &#8220;En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos m\u00e1s peque\u00f1os, tambi\u00e9n conmigo dejasteis de hacerlo&#8221; (v. 45). Y concluye: &#8220;&#8221;E ir\u00e1n \u00e9stos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna&#8221;(v. 46).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un discurso magistral pronunciado en el L\u00edbano el 12 de abril de 1964 (LERCARO, 2014, p.121-149), el cardenal Lercaro, al comentar sobre Mateo 25, 31ss, subraya el hecho de que Cristo no declara all\u00ed, &#8220;que lo que hicisteis a estos peque\u00f1os es como si me lo hubierais hecho a m\u00ed&#8221;, sino que &#8220;cada vez que lo hicisteis a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os , a m\u00ed me lo hicisteis &#8220;. Estas son palabras cercanas a la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda: &#8220;Este es mi cuerpo&#8221;. Aqu\u00ed hay una identificaci\u00f3n entre Cristo y los pobres que tiene un profundo significado teol\u00f3gico y m\u00edstico. Los pobres son a su manera la presencia de Cristo entre nosotros, son los sacramentos de Cristo. Revelan el rostro de Dios. Dios no asumi\u00f3 una condici\u00f3n humana cualquiera, una vida en abstracto. Asumi\u00f3 la concreci\u00f3n de una vida pobre, naci\u00f3 pobre, vivi\u00f3 pobre, fue perseguido, arrestado y condenado como pobre. Fue enterrado en la tumba de un amigo porque no ten\u00eda tumba propia. Y esto no es indiferente en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n, ya que tiene un significado profundo. Hay una identificaci\u00f3n entre Dios y los pobres que se expresa a trav\u00e9s de toda la Escritura hebrea y culmina en la propia encarnaci\u00f3n del Verbo. En Jes\u00fas, pobre entre los pobres, se realiza el proceso ken\u00f3tico que nos salva. El significado m\u00edstico salv\u00edfico de esta identificaci\u00f3n revelado en Mateo 25 es tan profundo que podemos afirmar que nuestra salvaci\u00f3n est\u00e1 indisociablemente vinculada con nuestra relaci\u00f3n con los pobres. Al final de los tiempos seremos juzgados por el Cristo pobre, quien soport\u00f3 las injusticias del mundo y quien, habiendo experimentado en su vida y muerte la condici\u00f3n extrema de v\u00edctima, ser\u00e1 nuestro \u00fanico juez. Para el cardenal Lercaro, la identificaci\u00f3n entre Cristo y los pobres pone claramente un imperativo para la Iglesia:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">y a\u00fan debemos preguntarnos sobre la extensi\u00f3n eclesiol\u00f3gica de estas dos caracter\u00edsticas de Jes\u00fas, Mes\u00edas de los pobres y Mes\u00edas pobre: la Iglesia como depositaria de la Misi\u00f3n mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, la Iglesia prolongaci\u00f3n del Misterio de la Kenosis del Verbo, solo puede ser, en primer lugar. y especialmente, en el sentido ahora claro, la Iglesia de los Pobres, enviada a la Salvaci\u00f3n de los Pobres; y, por otro lado, solo puede ser tambi\u00e9n la Iglesia que, como Cristo, solo puede salvar aquello que asume, es decir, no puede salvar a los pobres en primer lugar, si no asume la pobreza. (LERCARO, 2014, p.149)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos decir que los pobres tienen un lugar singular en la econom\u00eda y en el misterio de la salvaci\u00f3n: son una mediaci\u00f3n necesaria e inevitable para el encuentro con Cristo y para nuestra salvaci\u00f3n, no porque sean puros o sin pecado, sino por su situaci\u00f3n de v\u00edctimas con quienes Dios se identifica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a05 El desarrollo de la opci\u00f3n para los pobres en el magisterio del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Juan Pablo II quer\u00eda recordar y celebrar la Enc\u00edclica de Pablo VI, <em>Populorum Progressio<\/em>, promulgando en el vig\u00e9simo aniversario de esta Enc\u00edclica su segunda enc\u00edclica social, <em>Sollicitudo Rei Socialis<\/em>. En ella, por primera vez en una enc\u00edclica social, es recibida la expresi\u00f3n y el concepto latinoamericano de la opci\u00f3n por los pobres (SRS n. 42). En 1991, el Papa Juan Pablo II retoma este concepto en su tercera enc\u00edclica social, la <em>Centesimus Annus<\/em> (CA n.11; 57). La opci\u00f3n por los pobres gan\u00f3 as\u00ed ciudadan\u00eda en el Magisterio Pontificio. El Papa reconoci\u00f3 en estas enc\u00edclicas que &#8220;el amor de la Iglesia por los pobres (&#8230;) es decisivo y pertenece a su tradici\u00f3n constante&#8221;, lo que signific\u00f3 un gran avance en este momento, frente a algunas posiciones conservadoras que negaban el privilegio de los pobres (CA n. 57). Esta realidad fue reafirmada por el Papa Benedicto XVI cuando, el 13 de mayo de 2007, pronunci\u00f3 las siguientes palabras en su discurso inaugural ante la V Conferencia General del Episcopado de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, celebrada en Aparecida: \u201cEn este sentido, la opci\u00f3n preferencial para el pobre est\u00e1 impl\u00edcita en la fe cristol\u00f3gica en ese Dios que se hizo pobre para que nos enriquezcamos con su pobreza (cf. 2Cor 8, 9) &#8220;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La elecci\u00f3n del Papa Francisco hace que el tema de la Iglesia de los Pobres irrumpiese con nuevo vigor en el Magisterio Supremo de la Iglesia. Francisco reafirma la opci\u00f3n por los pobres y el tema de la Iglesia pobre y para los pobres en su sentido original, tanto del Grupo Iglesia de los Pobres del Concilio Vaticano II como latinoamericano. Francisco, al comienzo de su pontificado, en un discurso pronunciado el 16 de marzo durante su reuni\u00f3n con representantes de los medios de comunicaci\u00f3n social, dijo al explicar la adopci\u00f3n del nombre Francisco: &#8220;C\u00f3mo quer\u00eda una iglesia pobre y para los pobres! La expresi\u00f3n fue retomada m\u00e1s tarde y explicada en la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelli Gaudium<\/em>: \u201cPor lo tanto, deseo una Iglesia pobre para los pobres. \u00c9stos tienen mucho que ense\u00f1arnos. Adem\u00e1s de participar en el <em>sensus fidei<\/em>, en su propio dolor conocen al sufrimiento de Cristo. Todos debemos dejarnos evangelizar por ellos\u201d(EG n. 198). En ese mismo documento, el pont\u00edfice declara:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">No deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten este mensaje tan claro. Hoy y siempre, \u00ablos pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio\u00bb, y la evangelizaci\u00f3n dirigida gratuitamente a ellos es signo del Reino que Jes\u00fas vino a traer. Hay que decir sin vueltas que existe un v\u00ednculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. \u00a1Nunca los dejemos solos! (EG n.48)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamamiento para ser el instrumento de Dios &#8220;al servicio de la liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n de los pobres&#8221; est\u00e1 dirigido a todos sin exclusi\u00f3n, y la falta de solidaridad concreta con los pobres influye directamente en nuestra relaci\u00f3n con Dios (EG n.187). El Papa adem\u00e1s declara:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este marco se comprende el pedido de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Dadles vosotros de comer!\u00bb (Mc 6,37), lo cual implica tanto la cooperaci\u00f3n para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres, como los gestos m\u00e1s simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas que encontramos. La palabra \u00absolidaridad\u00bb est\u00e1 un poco desgastada y a veces se la interpreta mal, pero es mucho m\u00e1s que algunos actos espor\u00e1dicos de generosidad. Supone crear una nueva mentalidad que piense en t\u00e9rminos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiaci\u00f3n de los bienes por parte de algunos. (EG n.188)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de los pobres se vuelve central en su pontificado. El Papa Francisco adopta un estilo de vida simple, en continuidad con la forma en que vivi\u00f3 como Arzobispo de Buenos Aires, lo que nos hace siempre presentes ya sea el Pacto de las Catacumba o el Documento 14 de las Conclusiones de Medell\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Enc\u00edclica Laudato S\u00ed, el Papa Francisco hace una nueva contribuci\u00f3n a la Doctrina Social de la Iglesia al unir los problemas sociales y ecol\u00f3gicos, afirmando claramente que hoy no estamos experimentando dos crisis, una social y una ambiental, sino una gran crisis socioambiental, de vastas proporciones y terribles consecuencias, que tiene su origen en una econom\u00eda que mata, excluye y destruye la Madre Tierra (FRANCISCO, 2015, n. 3,1). El Papa Francisco elev\u00f3 al nivel del Magisterio Universal el Magisterio Episcopal Latinoamericano que, desde Medell\u00edn hasta Aparecida, afirm\u00f3 enf\u00e1ticamente la centralidad evang\u00e9lica de los pobres, su papel como sujetos activos en la sociedad y la Iglesia, e hizo de la opci\u00f3n por los pobres un criterio fundamental para el ser y la acci\u00f3n de los cristianos y de la Iglesia, en continuidad con las Escrituras, la patr\u00edstica y una rica y firme\u00a0\u00a0 de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Paulo Fernando Carneiro de Andrade, <\/em>PUC Rio \u2013 Texto original portugu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0ANDRADE, P. C.; BINGEMER, M. C. <em>A fonte e o futuro da Teologia da Liberta\u00e7\u00e3o<\/em>: o legado de Dom Helder Camara. S\u00e3o Paulo: Reflex\u00e3o, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARB\u00c9, D.; RETUMBA, E. <em>Retrato de Uma Comunidade de Base<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 1970.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCISCO, 2015, <em>Segundo Encontro com os Movimentos Populares<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GAUTHIER, P. <em>La Chiesa dei Poveri e Il Concilio<\/em>. Floren\u00e7a: Vallecchi, 1965.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LERCARO, G. <em>Per la Forza dello Spirito<\/em>. Discorsi Conciliari, nuova edizione a cura di Saretta Marotta. Bolonha: EDB, 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______.\u00a0 <em>Per la Forza dello Spirito. <\/em>Discorsi Conciliari. Nuova edizione a cura di Saretta Marotta. Bolonha: EDB, 2014, p.121-149.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOIS, J. <em>Teologia de la Opci\u00f3n por los Pobres, Liberaci\u00f3n<\/em>. Madri: Fundamentos, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OLIVEIRA, P. Ribeiro de. <em>Op\u00e7\u00e3o pelos pobres no S\u00e9culo XXI<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIXLEY, J.; BOFF, CLODOVIS. <em>Op\u00e7\u00e3o pelos pobres<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 1986.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Juan XXIII y la Iglesia de los pobres 2 Am\u00e9rica Latina y la Iglesia de los pobres 3 El Dios justo y misericordioso es el Dios de los pobres. 4 Jes\u00fas y los pobres: la m\u00edstica de la opci\u00f3n por los pobres 5 El desarrollo de la opci\u00f3n para los pobres en el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-1838","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mistica-y-espiritualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1838"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1839,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1838\/revisions\/1839"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}