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{"id":1836,"date":"2020-02-05T21:51:17","date_gmt":"2020-02-05T23:51:17","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1836"},"modified":"2020-02-05T21:51:17","modified_gmt":"2020-02-05T23:51:17","slug":"segunda-carta-a-los-corintios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1836","title":{"rendered":"Segunda Carta a los Corintios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Relevancia de la carta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Canonicidad, autenticidad y unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Lugar y fecha<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Ocasi\u00f3n y prop\u00f3sito<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Estructura, temas y aspectos teol\u00f3gicos destacados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, al instruir al disc\u00edpulo Anan\u00edas sobre la vocaci\u00f3n de Pablo, el Se\u00f1or Jes\u00fas declara: &#8221; Yo le mostrar\u00e9 todo lo que tendr\u00e1 que padecer por mi nombre&#8221; (Hechos 9,16). En el cumplimiento de su misi\u00f3n, en sus esfuerzos por hacer visible el Evangelio, el ap\u00f3stol encontr\u00f3 sufrimiento en diferentes formas e intensidades. Aunque sus cartas indican episodios de angustia y tribulaci\u00f3n, es en la Segunda Carta a los Corintios donde Pablo describe espec\u00edficamente la naturaleza de los sufrimientos enfrentados. &#8220;Es notablemente en 2 Corintios donde el alcance y la gravedad de su sufrimiento reciben su expresi\u00f3n m\u00e1s clara&#8221; (DUNN, 2003, p.562).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo defiende su autoridad apost\u00f3lica ante sus oponentes en la comunidad y destaca el sufrimiento como un elemento distintivo del verdadero apostolado. Adem\u00e1s, al considerarse un participante en los sufrimientos de Cristo, el ap\u00f3stol se identifica con su Se\u00f1or, un discernimiento que se extiende a todos los cristianos (MURPHY-O&#8217;CONNOR, 2000, p.318).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tambi\u00e9n es en la Segunda Carta a los Corintios donde Pablo destaca la efectividad del consuelo divino en las dificultades sufridas en el ministerio. El poder del consuelo de Dios es visible en el contexto de sus aflicciones. Por lo tanto, establece, desde el principio en la carta, una teolog\u00eda de consuelo (2Co 1,3-7) y ofrece un ejemplo concreto de su dinamismo a partir del relato de su encuentro con Tito en Macedonia (2Co 7,4-13), con el tel\u00f3n de fondo de la relaci\u00f3n conflictiva con la comunidad corintia. Es curioso que de todas las incidencias relatadas en el Nuevo Testamento con la terminolog\u00eda <em>parakale\u014d \/ parakl\u0113sis<\/em> en el sentido de consuelo y aliento, la mayor\u00eda se concentre en 2 Corintios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Relevancia de la carta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Segunda Carta a los Corintios es parte de la interacci\u00f3n entre Pablo y la comunidad cristiana de Acaya y, aunque con lagunas en la informaci\u00f3n sobre los acontecimientos, muestra la actitud del ap\u00f3stol hacia los desaf\u00edos enfrentados en la relaci\u00f3n con los fieles corintios (THRALL, 2004, p.1). Esta carta permite ver el coraje y la angustia del ap\u00f3stol, el consuelo y su indignaci\u00f3n en su relaci\u00f3n con los corintios. En esta correspondencia Pablo describe con mayor intensidad sus dolores y alegr\u00edas, miedos y convicciones, fuerza y debilidad (FURNISH, 2005, p.3). Pablo en su ministerio no es inmune a las cr\u00edticas, la oposici\u00f3n y la adversidad, pero reacciona ante ellos desde su relaci\u00f3n con Dios en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque 2 Corintios es la carta m\u00e1s personal del ap\u00f3stol Pablo, no ser\u00eda apropiado interpretarla solo desde una perspectiva autobiogr\u00e1fica, ya que su defensa de s\u00ed mismo mantiene el foco en el apostolado cristiano (LAMBRECHT, 1999, p.1). Su importancia radica en la reflexi\u00f3n significativa de Pablo sobre el ministerio apost\u00f3lico. Por lo tanto, \u201cno es exagerado ver en ella la m\u00e1s desarrollada reflexi\u00f3n de fe sobre el &#8216;ministerio&#8217; eclesial (<em>diakonia<\/em>) en el Nuevo Testamento.\u201d (BARBAGLIO, 1993a, p.135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Canonicidad, autenticidad y unidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a los testimonios sobre la canonicidad de 2 Corintios, destacamos el cat\u00e1logo que Marci\u00f3n, aproximadamente en el a\u00f1o 150,\u00a0 escribi\u00f3 sobre las cartas paulinas,\u00a0 y en cuya lista se encuentran las correspondencias destinadas a la comunidad de Corinto (1Co y 2Co). Tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en las diez ep\u00edstolas paulinas mencionadas en el Papiro 46, alrededor del a\u00f1o 200, as\u00ed como en el fragmento publicado por A. Muratori en 1740, escrito en lat\u00edn y probablemente datado de finales del siglo II (BARBAGLIO, 1993b, p.224- 225; FURNISH, 2005, p.29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las indicaciones m\u00e1s claras de la presencia de 2 corintios en el <em>corpus paulinum<\/em> son de mediados del siglo II. Aunque no hay evidencia antes de este per\u00edodo de que 2 Corintios fuese conocida por la Iglesia, esto no implica cuestionar la autenticidad de la carta. Es un escrito paulino en forma, estilo y contenido (FURNISH, 2005, p.30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, su lectura e interpretaci\u00f3n est\u00e1n vinculadas a las soluciones propuestas a los problemas de cr\u00edtica literaria planteados por la propia carta (CINEIRA, 2002, p.249). Las decisiones tomadas a este respecto tienen implicaciones para la ex\u00e9gesis del texto (THRALL, 2004, p.2). La pregunta clave en 2 Corintios es: \u00bfNos encontramos ante una escritura paulina unitaria para los fieles en Corinto o ante varias cartas a esa comunidad que se reunieron y unificaron a fines del siglo primero? (BARBAGLIO, 1993a, p.119). La integridad literaria de 2 Corintios es una pregunta compleja, sobre la cual las respuestas deben descansar de alguna manera en la especulaci\u00f3n (FURNISH, 2005, p.34; BARBAGLIO, 1993a, p.126).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay interrupciones narrativas, cambios de vocabulario y argumentos que sugieren que el orden presente en 2 Corintios puede no representar una \u00fanica carta, sino un conjunto de fragmentos de otras cartas. Los puntos principales que plantean cuestionamientos entre los acad\u00e9micos son:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) En 2 Co 2,14-7, 4, Pablo presenta una defensa del ministerio apost\u00f3lico que interrumpe el flujo de la narraci\u00f3n sobre los acontecimientos en Troas y Macedonia, y estos se reanudan a partir del 7.5;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) El fragmento de car\u00e1cter jud\u00edo en 2 Co 6, 14-7,1;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) Los dos cap\u00edtulos sobre la colecta para Jerusal\u00e9n en 8 y 9;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) El cambio de tono en la defensa del apostolado en los cap\u00edtulos 10-13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de estos puntos, en 2 Cor 2, 2-3-4 y 7, 8, el ap\u00f3stol menciona una carta escrita entre l\u00e1grimas, probablemente el resultado de un incidente desagradable durante una de sus visitas a la comunidad. Esta carta, cuyo prop\u00f3sito era probar la obediencia de los corintios (2,9), y que entristeci\u00f3 a los destinatarios, tambi\u00e9n es parte de los debates sobre la unidad de 2 corintios. Algunos creen que la llamada &#8220;carta entre l\u00e1grimas&#8221; se ha perdido, y otros argumentan que est\u00e1 insertada parcial o totalmente en 2 Corintios en los cap\u00edtulos 10-13. Por ejemplo, los comentaristas Thrall, Furnish y Lambrecht creen que ya no tenemos esta carta. Barbaglio, en su obra S\u00e3o Paulo, afirma lo mismo. Sin embargo, en su trabajo 1-2 Corintios, est\u00e1 de acuerdo con R. Pesch, quien la identifica, sin direcci\u00f3n e introducci\u00f3n, en los cap\u00edtulos 10 al 13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a la integridad, la mayor\u00eda de los exegetas argumentan que 2 Corintios can\u00f3nica es el resultado de la recopilaci\u00f3n de varias cartas del ap\u00f3stol Pablo a los corintios. Las diferencias var\u00edan alrededor del n\u00famero de letras, o fragmentos de cartas, presentes en 2 Corintios tal como la conocemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe un consenso creciente de que ella se puede dividir en dos cartas, la primera con los cap\u00edtulos 1\u20139 y la segunda con los cap\u00edtulos 10\u201313. Sin embargo, hay quienes sugieren la compilaci\u00f3n de tres o m\u00e1s cartas. Y adem\u00e1s de \u00e9stos, hay una minor\u00eda que apoya la hip\u00f3tesis de la unidad de la carta (HAFEMANN, 2008, p.286).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera sugerencia de que 2 Corintios sea el resultado de una combinaci\u00f3n de varias cartas paulinas distintas proviene de J. S. Semler en 1776 (THRALL, 2004, p.4). Parte del an\u00e1lisis de los cap\u00edtulos 8 y 9 que tratan sobre la colecta y defiende que Pablo no abordar\u00eda el mismo tema dos veces en la misma carta, utilizando pr\u00e1cticamente los mismos argumentos. Por lo tanto, conjetura que 2 Corintios contendr\u00eda varias cartas m\u00e1s cortas enviadas por Pablo a otras ciudades de Acaya. As\u00ed, el esquema de Semler implica tres cartas en 2 Corintios divididas as\u00ed: primera carta 1\u20138 + 13, 11-13; segunda carta, cap\u00edtulo 9; tercera carta, 10-13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Furnish, a su vez, tambi\u00e9n parte del trabajo de Semler y apoya la hip\u00f3tesis de que 2 Corintios resulte de la uni\u00f3n de las partes principales de dos cartas distintas: primeramente, los cap\u00edtulos 1-9 y despu\u00e9s los cap\u00edtulos 10-13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barbaglio, en la obra de San Pablo, sugiere la existencia de tres o cinco cartas en 2 Corintios, dependiendo de la hip\u00f3tesis adoptada en cuanto a los cap\u00edtulos 8 y 9: primero, est\u00e1 la carta apolog\u00e9tica (2,14-7,4) en respuesta a la acciones de oponentes que intentan minar la autoridad apost\u00f3lica paulina con los fieles de Corinto; luego, ante el agravamiento de este conflicto, est\u00e1 la carta pol\u00e9mica con un tono m\u00e1s austero (10,1-13.10); m\u00e1s tarde, en vista de las buenas noticias tra\u00eddas por Tito sobre la reacci\u00f3n de la comunidad corintia, Pablo escribe la carta de reconciliaci\u00f3n (1, 1-2, 13 + 7,5-16); y finalmente, despu\u00e9s de la reconciliaci\u00f3n o simult\u00e1neamente, el ap\u00f3stol env\u00eda las dos cartas sobre la colecta, una a Corinto (8) y otra a las iglesias de Acaya (9). As\u00ed, la 2 Corintios, como se sabe, ser\u00eda el resultado de un trabajo posterior de unificaci\u00f3n de este intercambio realizado entre los a\u00f1os 54 y 55. Sin embargo, en la obra 1-2 Corintios, Barbaglio (1-2) se suma al argumento de R. Pesch, que atribuye el cap\u00edtulo 8 a la carta apolog\u00e9tica y el 9 a la carta de reconciliaci\u00f3n, optando por la presencia de tres cartas en 2 Corintios. Afirma que la hip\u00f3tesis de Pesch &#8220;evita multiplicar innecesariamente las cartas paulinas reunidas por el compilador en nuestra 2 Corintios&#8221; (BARBAGLIO, 1993a, p.126).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de los comentaristas, Lambrecht (1999, p.2) se encuentra entre aquellos que tratan la carta como un texto unitario, aunque reconozca las dificultades que ella impone sobre las cuestiones ya mencionadas, debido a la falta de informaci\u00f3n precisa sobre lo que realmente sucedi\u00f3 en la relaci\u00f3n entre el ap\u00f3stol y la comunidad, y tambi\u00e9n por\u00a0 el tono emocional que hace que sea dif\u00edcil seguir su l\u00ednea de argumentaci\u00f3n. Hafemann (2008, p.286), quien tambi\u00e9n adopta en su comentario la hip\u00f3tesis de la unidad de la carta, afirma que esta posici\u00f3n generalmente se apoya, entre otros argumentos, en una noci\u00f3n de heterogeneidad presente en la iglesia de Corinto. As\u00ed, los cap\u00edtulos 1\u20139 estar\u00edan dirigidos a la mayor parte de la iglesia que se hab\u00eda reconciliado con Pablo. Y los cap\u00edtulos 10-13 estar\u00edan destinados a los oponentes que insistieron en atacar al ap\u00f3stol y tratar de influir en la comunidad. Estos dos &#8220;p\u00fablicos&#8221; explicar\u00edan los cambios en el tema y el tono.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la fecha, seg\u00fan Lambrecht, 2 Corintios se encuentra entre la segunda y tercera visita de Pablo a Corinto despu\u00e9s de la &#8220;carta entre l\u00e1grimas&#8221;, aproximadamente en el a\u00f1o 54, seg\u00fan el esquema a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"566\">Primera visita de Pablo a Corinto (49-51)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (A) Carta previa (53)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (B) 1 Corintios (primavera de 54; cf. 16.8)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">Segunda visita: la visita dolorosa (54)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (C) Carta entre l\u00e1grimas (54)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (D) 2 Corintios (54)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">Tercera visita (54-55)<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lambrecht cree que ni la &#8220;carta entre l\u00e1grimas&#8221; mencionada en 2 Corintios ni la &#8220;carta anterior&#8221; citada en 1 Corintios 5, 9 llegaron hasta nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Lugar y fecha<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo estuvo primeramente en Corinto en la fundaci\u00f3n de esta comunidad alrededor del a\u00f1o 49-51. El relato de 2Co 1,23-2,1 presupone una segunda visita que result\u00f3 ser dolorosa debido a un conflicto, motivando la llamada &#8220;carta entre l\u00e1grimas&#8221; (2,3.4.9; 7,8.12) que fue llevada por Tito a los corintios (LAMBRECHT, 1999, p.9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, la 2 corintios can\u00f3nica ser\u00eda posterior a la carta que Pablo menciona que fue escrita en medio del dolor, angustia y entre l\u00e1grimas. En los vers\u00edculos 2: 12-13, el ap\u00f3stol relata haber llegado a Tr\u00f3ade. Sin embargo, incluso con la prometedora oportunidad misionera en aquel lugar, la inquietud de Pablo a la espera de informaciones lo llev\u00f3 a Macedonia. Por lo tanto, es desde esta regi\u00f3n donde habr\u00eda escrito 2 Corintios despu\u00e9s de recibir las buenas noticias tra\u00eddas por Tito sobre la reacci\u00f3n de la comunidad (7,5-16; 9,4), probablemente en el oto\u00f1o del a\u00f1o 54.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Ocasi\u00f3n y prop\u00f3sito<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de la Primera Carta a los Corintios, Pablo declara sus planes de viaje (16,5-9). Sin embargo, a partir de las explicaciones que da en la Segunda Carta, se puede ver que el plan no se realiz\u00f3 como se esperaba (1,15-2,1). Hubo, en su segunda visita a los Corintios, un incidente desagradable en el que Pablo fue ofendido. Aunque no hay suficientes datos para determinar qui\u00e9n fue el ofensor y la naturaleza de la ofensa, sabemos que Pablo les envi\u00f3 una &#8220;carta de l\u00e1grimas&#8221; (2, 3-4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde, ante la llegada de Tito con el informe positivo sobre la reacci\u00f3n de los corintios a esa carta, el ap\u00f3stol escribe a 2 corintios. Y aunque Pablo haya demostrado optimismo con las noticias (7, 4-16), es posible pensar que la reconciliaci\u00f3n no haya sido un\u00e1nime, y que todav\u00eda hubiese oposici\u00f3n. Esto explicar\u00eda la ambivalencia de su actitud en la carta, donde a veces alaba, a veces exhorta con dureza. Es por eso que justifica su itinerario de viaje y las razones para no regresar a Corinto como hab\u00eda prometido (1,15-17 y 1,23-2,1); Tambi\u00e9n defiende su ministerio frente a los oponentes que cuestionaban la legitimidad de su apostolado (2,14\u20133,6; 4,1-16; 5,11-12; 6,4-10). El deseo de Pablo parece ser &#8220;fortalecer a los que se arrepintieron y recuperar la minor\u00eda recalcitrante\u201d (HAFEMANN, 2008, p.286).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el tono apolog\u00e9tico en 2 Corintios puede reflejar la b\u00fasqueda de la reconciliaci\u00f3n con los corintios que hab\u00edan cedido a la influencia de sus adversarios. Al esforzarse por restablecer su relaci\u00f3n con la comunidad, Pablo se dirige a ellos como un padre a sus hijos. Sin embargo, est\u00e1 marcando severamente la diferencia entre el verdadero y el falso ap\u00f3stol, para que la comunidad pueda identificarlo y tomar una posici\u00f3n a su lado. Y lo hace con la esperanza de que los corintios cambien su actitud antes de su tercera visita, para que no tenga que usar rigurosamente la autoridad que Dios le ha dado. (13,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Estructura, temas y teolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente esquema estructural es propuesto por Lambrecht (1999, p.10):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saludo a los santos (1, 1-2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bendici\u00f3n a Dios (1,3-11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Credibilidad de Pablo (1,12-2.13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Apostolado de Pablo (2, 14-7,4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Regreso de Tito (7,5-16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV. Colecta (8-9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V. Autodefensa de Pablo (10, 1-13, 10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exhortaci\u00f3n final, saludos y bendiciones (13, 11-13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema relacionado con la defensa del apostolado impregna 2 Corintios, siendo m\u00e1s evidente en dos momentos: el primero en el pasaje 2,14-7,4, en el que hay una apolog\u00eda en tono m\u00e1s suave; y m\u00e1s tarde en los cap\u00edtulos 10-13, en los que el ap\u00f3stol se defiende con mayor severidad, oponi\u00e9ndose a los ataques de sus adversarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La defensa del apostolado trae consigo el tema del servicio y, dentro de \u00e9l, el contraste &#8220;debilidad humana \/ poder divino&#8221; (BARBAGLIO, 1993, p.175). Presenta con m\u00e1s detalle las circunstancias que rodean la identidad apost\u00f3lica: los sufrimientos enfrentados, la continua oposici\u00f3n y la presi\u00f3n interna sufrida por el cuidado de las comunidades (LAMBRECHT, 1999, p.1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro tema que se destaca en 2 Corintios es &#8220;la relaci\u00f3n entre sufrimiento y gloria, la forma en que la experiencia apost\u00f3lica paulina determina y ejemplifica esta relaci\u00f3n&#8221; (HAFEMANN, 2008, p.288). Y teniendo los argumentos basados en su escatolog\u00eda y cristolog\u00eda, Pablo demuestra que su sufrimiento no es algo que contradiga su legitimidad, sino que es la plataforma que evidencia la manifestaci\u00f3n del poder de Dios en su ministerio (2 Cor 12:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e9nfasis teol\u00f3gico se refiere a este \u00faltimo tema y se introduce en la carta con la teolog\u00eda del consuelo. Pablo, al presentar en esta carta sus sufrimientos procedentes de diversas causas, especialmente de sus oponentes en la comunidad (CINEIRA, 2002),\u00a0 muestra c\u00f3mo responde a ellos a trav\u00e9s del consuelo divino. Adem\u00e1s, demuestra que el sufrimiento no lo desautoriza como ap\u00f3stol, sino que es la plataforma que evidencia el poder de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda de la consolaci\u00f3n se puede sintetizar a partir de las tres dimensiones que incluye: teol\u00f3gica, cristol\u00f3gica y soteriol\u00f3gica. El t\u00edtulo dado a Dios al comienzo de la carta &#8220;Dios de toda la consolaci\u00f3n&#8221; marca el agente principal detr\u00e1s del consuelo. Dios es el origen de la consolaci\u00f3n experimentada en medio del sufrimiento, aunque la instrumentalidad humana est\u00e9 presente. La acci\u00f3n humana que redunda en la consolaci\u00f3n es, en \u00faltima instancia, una intervenci\u00f3n iniciada en \u00e9l.\u00a0 Dios consuela en vista de su misericordia frente a las aflicciones a las que est\u00e1n sometidos sus hijos. El Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo es bendecido, y todos los que son consolados por \u00e9l tambi\u00e9n son invitados a bendecirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda de la consolaci\u00f3n tiene su raz\u00f3n de ser en el contexto de la aflicci\u00f3n, porque \u00e9sta es la situaci\u00f3n que confronta al cristiano con su debilidad y necesidad del poder de Dios, y se\u00f1ala una expectativa de consolaci\u00f3n definitiva. Por lo tanto, el sufrimiento es la circunstancia a partir de la cual la consolaci\u00f3n se destaca, resaltando la acci\u00f3n divina y no el poder humano para superar los reveses. La consolaci\u00f3n es el contrapunto del sufrimiento que es una parte integral de la existencia cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan m\u00e1s, el consuelo divino no es una abstracci\u00f3n misteriosa, sino que se concreta en los indicadores que lo hacen visible y promueven el alivio en la dimensi\u00f3n externa o interna del cristiano, como lo ilustra Pablo en los peligros y confrontaciones que ha experimentado. Sin embargo, el consuelo no solo significa el alivio o el cese inmediato de la situaci\u00f3n de aflicci\u00f3n, sino que est\u00e1 orientado hacia la perseverancia (2 Co 1.6) (FURNISH, 2005, p.121).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dios que ofrece consuelo emplea el principio de reciprocidad, es decir, los consolados pueden extender el consuelo a otros afligidos. El consuelo compartido es coherente con el Evangelio que lleva a cada cristiano a vivir m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo, y tambi\u00e9n ayuda a aumentar el coro de aquellos que bendicen a Dios y declaran su poder en medio del sufrimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la dimensi\u00f3n cristol\u00f3gica, vale la pena destacar la forma en que Pablo enfrenta el sufrimiento, ya que ofrece un paradigma a los cristianos. La comprensi\u00f3n de que el cristiano tambi\u00e9n participa en los sufrimientos de Cristo se conecta con el consuelo y ampl\u00eda la perspectiva de aquel que sufre. Porque si el sufrimiento es una realidad ineludible, tambi\u00e9n lo es el consuelo. Comprender estos dos lados de la moneda tambi\u00e9n deja espacio para comprender el proceso de muerte y vida que ocurre en la experiencia del seguidor de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta l\u00f3gica, se entiende que Pablo no cuestione la legitimidad de su apostolado debido a los sufrimientos presentes en \u00e9l, porque no los concibi\u00f3 como elementos extra\u00f1os a su vocaci\u00f3n ni indicaban la ausencia de acci\u00f3n divina, sino todo lo contrario (HAFEMANN, 2008, p.1180). Pablo sufre las circunstancias propias de la existencia, as\u00ed como el desempe\u00f1o de su ministerio, pero invita a todos los cristianos a vivir con la certeza de que la participaci\u00f3n en el consuelo por medio de Cristo es tan abundante como la participaci\u00f3n en los sufrimientos de Cristo. Por lo tanto, de la misma forma que Pablo, cada cristiano participa tanto en el consuelo como en el sufrimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dimensi\u00f3n cristol\u00f3gica de la teolog\u00eda de la consolaci\u00f3n abre espacio a la soteriolog\u00eda, ya que la consolaci\u00f3n no solo apunta al sufrimiento terrenal, sino que se sit\u00faa en el arco que comprende el presente y el futuro. El proceso de salvaci\u00f3n involucra esta tensi\u00f3n escatol\u00f3gica. Pablo se refiere tanto al consuelo actual como al definitivo cuando explica el efecto que el consuelo divino desea producir en el cristiano: la perseverancia. El horizonte escatol\u00f3gico permite la continuidad a pesar del sufrimiento, como afirma Lambrecht: \u201cEn medio de la debilidad hay fuerza, ya en el presente, antes de la muerte f\u00edsica. A pesar de la aflicci\u00f3n, la perplejidad, la persecuci\u00f3n y los ataques interminables, gracias a Dios no hay desesperaci\u00f3n ni destrucci\u00f3n total\u201d (1999, p.60).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al reflexionar sobre la funci\u00f3n de la teolog\u00eda del consuelo en la Segunda Carta a los Corintios, est\u00e1 claro que esta correspondencia est\u00e1 marcada por un movimiento de fuerza en la debilidad, perseverancia en la adversidad. La realidad del consuelo es importante en la visi\u00f3n paulina de la existencia cristiana, desde la cual entendemos el desgaste del hombre exterior, pero tambi\u00e9n la renovaci\u00f3n diaria del hombre interno (cf. 2 Cor 4, 16-18). En lugar de negar su debilidad en respuesta a las acusaciones de sus oponentes, Pablo desarrolla la teolog\u00eda del consuelo precisamente a partir de ella, ya que son los abatidos los que necesitan consuelo. El sufrimiento no es incompatible con el servicio apost\u00f3lico o la vida cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Karina Garcia Coleta<\/em>, Belo Horizonte, Brasil \u2013 Texto original portugu\u00eas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7 Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARBAGLIO, Giuseppe. <em>1-2 Cor\u00edntios<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1993a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. <em>S\u00e3o Paulo<\/em>: o homem do evangelho. Petr\u00f3polis: Vozes, 1993b.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CINEIRA, D. \u00c1lvarez. Los advers\u00e1rios paulinos en 2 Corintios. <em>Estudio Agustiniano<\/em>, v.32, p.249-274, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DUNN, James. <em>A teologia do ap\u00f3stolo Paulo<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FURNISH, Victor. II Corinthians. <em>The Anchor Bible<\/em>. v.32A. New York: Doubleday, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HAFEMANN, S. J. Cartas aos Cor\u00edntios. In: HAWTHORNE et al. (orgs.). <em>Dicion\u00e1rio de Paulo e suas Cartas.<\/em> S\u00e3o Paulo: Vida Nova; Paulus; Loyola, 2008. p.270-289.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LAMBRECHT, Jan. <em>Second Corinthians.<\/em> Sacra Pagina Series. v.8. Minnesota: The Liturgical Press, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MURPHY-O\u2019CONNOR, Jerome. <em>Paulo<\/em>: biografia cr\u00edtica. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">THRALL, Margaret. <em>The Second Epistle to the Corinthians<\/em>. The international critical commentary.v.1. New York: T&amp;T Clark International, 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Introducci\u00f3n 1 Relevancia de la carta 2 Canonicidad, autenticidad y unidad. 3 Lugar y fecha 4 Ocasi\u00f3n y prop\u00f3sito 5 Estructura, temas y aspectos teol\u00f3gicos destacados Referencias Introducci\u00f3n En el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, al instruir al disc\u00edpulo Anan\u00edas sobre la vocaci\u00f3n de Pablo, el Se\u00f1or Jes\u00fas declara: &#8221; Yo le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-1836","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1836"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1837,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1836\/revisions\/1837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}