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{"id":1784,"date":"2019-12-25T10:30:47","date_gmt":"2019-12-25T12:30:47","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1784"},"modified":"2020-02-05T21:12:14","modified_gmt":"2020-02-05T23:12:14","slug":"la-recepcion-del-vaticano-ii-en-america-latina-y-el-caribe-una-mirada-de-conjunto-sobre-algunos-puntos-relevantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1784","title":{"rendered":"La recepci\u00f3n del Vaticano II en Am\u00e9rica Latina y el Caribe  Una mirada de conjunto sobre algunos puntos relevantes"},"content":{"rendered":"<p><strong>La recepci\u00f3n del Vaticano II en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Signos de los tiempos \u2013 M\u00e9todo Ver-Juzgar-Obrar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 La irrupci\u00f3n de los pobres y en ellos la irrupci\u00f3n de Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Transformaciones en algunas formas de vida en el Pueblo de Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.1 El servicio presbiteral<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.2 Transformaciones en la vida religiosa o consagrada<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 La lectura popular de la Biblia y la animaci\u00f3n b\u00edblica de toda la pastoral<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 La reforma lit\u00fargica y la religiosidad popular<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reflexiones finales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Analizar la recepci\u00f3n conciliar en las iglesias de un continente es una tarea que requiere una clara conciencia de los l\u00edmites. Por una parte, la obra del Vaticano II abarca los m\u00e1s diversos temas de la vida de la Iglesia y de las teolog\u00edas de una regi\u00f3n, por otra, particularmente en Am\u00e9rica Latina y El Caribe, crece la conciencia acerca de la complejidad y diversidad de las realidades socioculturales. Se trata no solo de las diferencias entre pa\u00edses, sino tambi\u00e9n entre las m\u00faltiples subculturas al interior de ellos. El S\u00ednodo panamaz\u00f3nico de 2019 deja a la luz, igualmente, que determinadas regiones comparten formas de vida y desaf\u00edos que van m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras pol\u00edticas nacionales. Son m\u00e1s de siete millones y medio de kil\u00f3metros cuadrados con nueve pa\u00edses (Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Per\u00fa, Surinam, Venezuela, incluyendo la Guyana Francesa). La regi\u00f3n registra una presencia de alrededor de tres millones de ind\u00edgenas, representando alrededor de 390 pueblos y nacionalidades distintos. No obstante, todas estas realidades pluriformes y complejas, es posible reconocer caracter\u00edsticas comunes, incluso en referencia a la vida de la Iglesia, que permiten hablar de una realidad latinoamericana y caribe\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha existido y existe todav\u00eda hoy un <em>consenso casi un\u00e1nime<\/em> sobre el valor positivo y decisivo del Concilio para la vida de la Iglesia en este continente. Esto puede ser verificado en los textos m\u00e1s diversos: los episcopales \u2013 individuales y colegiales \u2012, las innumerables producciones teol\u00f3gicas y pastorales de m\u00faltiples colectivos, particularmente, grupos de sacerdotes de diversos pa\u00edses, de congregaciones religiosas, etc. El Vaticano II, como conjunto, lleg\u00f3 a ser prontamente un s\u00edmbolo de renovaci\u00f3n. Algunos an\u00e1lisis asumieron la imagen de un nuevo Pentecost\u00e9s para caracterizar el significado de este evento. Muchas de las m\u00e1s t\u00edpicas expresiones del catolicismo latinoamericano posconciliar, como las comunidades eclesiales de base (CEBs), la lectura popular de la Biblia, la valoraci\u00f3n de la religiosidad popular, la inserci\u00f3n de la vida religiosa en ambientes pobres, la misma Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n se reconocen como realidades teol\u00f3gico-pastorales deudoras y agradecidas del evento conciliar. Esas realidades eclesiales, entre otras, son las que permiten afirmar que la recepci\u00f3n en estas tierras ha sido \u201cselectiva, creativa y fiel.\u201d (GALILEA, 1987).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto general caracteriza la recepci\u00f3n: los mismos textos del Vaticano II no han sido trabajados directamente en la misma proporci\u00f3n que lo realizado en otras lenguas y regiones. El an\u00e1lisis de la recepci\u00f3n conciliar debe hacerse a\u00fan all\u00ed donde no se explicita su vinculaci\u00f3n con el Vaticano II. Es posible hablar de una <em>vinculaci\u00f3n mediada<\/em>, pero de ninguna manera superficial. Dos hechos pueden verificarse en gran parte de la bibliograf\u00eda teol\u00f3gica de nuestro continente a diferencia de la investigaci\u00f3n en otras latitudes. El Vaticano II es normalmente considerado en uni\u00f3n con la Conferencia de Medell\u00edn como un \u00fanico gran evento de celebraci\u00f3n y recepci\u00f3n. Probablemente el car\u00e1cter todav\u00eda muy europeo del Concilio, visible en sus tem\u00e1ticas presentes y tambi\u00e9n en las ausentes, ha colaborado a esta din\u00e1mica. De all\u00ed que, al conmemorarse los 50 a\u00f1os, se habl\u00f3 de una \u201cdoble memoria\u201d, el Concilio y Medell\u00edn (LIBANIO, 2013, p. 164). G. Guti\u00e9rrez caracteriz\u00f3 bien este aspecto.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cConsidero que, desde Am\u00e9rica Latina y El Caribe, es leg\u00edtimo entender por acontecimiento conciliar el conjunto de tres elementos: Juan XXIII y sus intervenciones en los dos a\u00f1os previos a la apertura del Concilio, donde expres\u00f3 intuiciones, que no fueron totalmente recogidas en el Concilio. (\u2026) En segundo lugar, los documentos conciliares elaborados, despu\u00e9s de largos debates, incluyendo el clima en el que fueron discutidos y aprobados. Finalmente, la Conferencia Episcopal de Medell\u00edn convocada para considerar la situaci\u00f3n de la Iglesia y de Am\u00e9rica Latina <em>a la luz del Concilio<\/em>, se trat\u00f3 de la primera, y creativa, recepci\u00f3n de tres a\u00f1os despu\u00e9s de la culminaci\u00f3n del Vaticano II. (\u2026) Medell\u00edn fue, al mismo tiempo, una lectura del Vaticano II desde Am\u00e9rica Latina y el Caribe (GUTI\u00c9RREZ, 2013, p. 116-117).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el inicio de la \u201clatinoamericanizaci\u00f3n\u201d del Vaticano II (GALLI, 2018, p. 14) se produce a la vez un fen\u00f3meno novedoso. El nacimiento de la conciencia de ser <em>una iglesia regional con rasgos propios<\/em>, diversos a las realidades de otros continentes, sobre todo el europeo, tiene su punto de partida, precisamente, en el acontecimiento conciliar y su inmediata recepci\u00f3n en la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano celebrada en Medell\u00edn (1968). Este evento es caracterizado \u201cen cierto sentido\u201d, como \u201cel acta de nacimiento de la Iglesia latinoamericana y caribe\u00f1a\u201d (BEOZZO, 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La recepci\u00f3n de la herencia conciliar, por otra parte, est\u00e1 vinculada en buena medida a algunos grandes textos magisteriales posteriores. Un caso emblem\u00e1tico lo representa la exhortaci\u00f3n <em>Evangelii nuntiandi<\/em> (1975), determinante para la perspectiva de la Conferencia General celebrada en Puebla (1979); dicha exhortaci\u00f3n es el documento m\u00e1s relevante del posconcilio en opini\u00f3n de Francisco (FRANCISCO, 2014a). La enc\u00edclica <em>Populorum progressio<\/em> (1967), que presenta una reflexi\u00f3n no suficientemente tratada en el Vaticano II, tuvo un influjo importante en la Conferencia de Medell\u00edn; fue calificada, incluso, \u201calgo as\u00ed como la <em>Gaudium et spes<\/em> del tercer mundo\u201d (GUTI\u00c9RREZ, 2018, p. 86).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Signos de los tiempos \u2013 M\u00e9todo Ver-Juzgar-Obrar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perspectiva metodol\u00f3gica empleada en el lenguaje magisterial, en la programaci\u00f3n de la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia y la elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica en estas d\u00e9cadas revela una de las l\u00edneas maestras de la recepci\u00f3n del Concilio en el continente. El te\u00f3logo chileno Juan Noemi ha caracterizado justamente la nueva situaci\u00f3n: \u201cCon anterioridad al Vaticano II predomina un ejercicio teol\u00f3gico para el cual el contexto espacial y temporal constituye una exterioridad, un accidente que no es considerado en s\u00ed mismo como determinante del teologizar.\u201d (NOEMI, 1996, p. 31). Con esa perspectiva hist\u00f3rica y de metodolog\u00eda teol\u00f3gica se advierte m\u00e1s claramente lo sucedido en la Conferencia de 1968:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201clo m\u00e1s decisivo de Medell\u00edn no est\u00e1 en haber puesto en el tapete el tema de la liberaci\u00f3n como tal, sino en que por primera vez y de manera expl\u00edcita, conscientemente, se considera la situaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, no m\u00e1s como un accidente prescindible, sino como antecedente al que queda confrontado el ejercicio teol\u00f3gico. (\u2026) Se motiva a un quehacer y ejercicio teol\u00f3gicos situados y responsables de la realidad concreta y no al margen de la misma.\u201d ((NOEMI, 1996, p. 46).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde esta perspectiva se advierte, entonces, el acierto de una constataci\u00f3n de V\u00edctor Codina: <em>Gaudium et spes<\/em> es \u201cel texto que mayor impacto ha tenido en Am\u00e9rica Latina por su invitaci\u00f3n a auscultar y a discernir los signos de los tiempos\u201d (CODINA, 2013, p. 84). Como es sabido, el Vaticano II hab\u00eda dado un paso solo inicial y muy debatido durante la confecci\u00f3n de la Constituci\u00f3n pastoral. Entre las novedades que propon\u00eda la \u00faltima versi\u00f3n del llamado Esquema XIII en la cuarta sesi\u00f3n del Concilio se contaba la de la estructura hermen\u00e9utica del documento que, como afirma C. Theobald, \u201cestaba fundada sobre el m\u00e9todo inductivo \u2018ver-juzgar-obrar\u2019 de la Acci\u00f3n cat\u00f3lica, introducido como esquema estructurante en la primavera de 1965\u201d (THEOBALD, 2015, p. 228). A partir de aquel momento la interpretaci\u00f3n de los signos de los tiempos, expresi\u00f3n b\u00edblica y pastoral que simboliza dicho m\u00e9todo, fue adquirida como principio teol\u00f3gico a partir del cual se organiza el conjunto de la futura Constituci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, esta metodolog\u00eda inductiva con una trilog\u00eda articulada dial\u00e9cticamente, creada por Joseph Cardijn, fundador de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), ya era utilizada antes del Concilio en m\u00faltiples instancias de la vida de las iglesias en Am\u00e9rica Latina y El Caribe (BRIGHENTI, 2015, p. 608-615).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible verificar en los di\u00e1logos y en la bibliograf\u00eda internacionales que la constituci\u00f3n <em>Gaudium et spes<\/em> y, en particular, esta metodolog\u00eda, fueron realmente asumidas en los diversos continentes, aunque de una manera diferenciada (SANDER, 2005, p. 835-859). Por lo pronto, las teolog\u00edas de la liberaci\u00f3n en sus diferentes formas \u2012 en Norteam\u00e9rica, Sudam\u00e9rica, Asia y \u00c1frica \u2012 tuvieron en esa manera de proceder un \u201cpatr\u00f3n com\u00fan\u201d, un \u201chilo unificador\u201d, no obstante, sus diversidades de g\u00e9nero, de origen econ\u00f3mico, nacional y \u00e9tnico, cultural y\/o religioso, que no deben minusvalorarse (PHAN, 2000, p. 62).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero debe reconocerse que, desde esta perspectiva metodol\u00f3gica, Am\u00e9rica Latina recorri\u00f3 un camino peculiar en el posconcilio: dicha forma de proceder tuvo mayor repercusi\u00f3n y desarrollo en ella que en otras regiones. La Conferencia de Medell\u00edn (1968) asumi\u00f3 creativamente el m\u00e9todo de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de la Constituci\u00f3n pastoral. Su caracter\u00edstica principal reside en que, a diferencia del Concilio, el m\u00e9todo no solo impregn\u00f3 un documento, sino la \u201cmec\u00e1nica de trabajo\u201d, como fue denominada, de toda la Conferencia, que incluso se plasm\u00f3 en los documentos elaborados. Gracias a Medell\u00edn, adem\u00e1s, el impacto del m\u00e9todo para la configuraci\u00f3n de la identidad eclesial latinoamericana en los a\u00f1os siguientes resulta innegable. Como ha afirmado Brighenti, \u00e9l est\u00e1 en la base de las pr\u00e1cticas eclesiales populares que desembocaron en la opci\u00f3n por los pobres, en la formaci\u00f3n de las comunidades eclesiales de base, en la pr\u00e1ctica de la lectura popular de la Biblia, en el desarrollo de la pastoral social, la militancia ciudadana y la propia Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n (BRIGHENTI, 2015, p. 608). Todas estas expresiones eclesiales, con sus riquezas y limitaciones, representan una cierta novedad teol\u00f3gico-pastoral cualitativa en la historia de la Iglesia y, en buena medida, identifican por su \u201coriginalidad\u201d el caminar y el rostro peculiar latinoamericano. En este sentido, la afirmaci\u00f3n de Jos\u00e9 Legorreta, que compartir\u00edan muchos autores, es significativa: \u201cel m\u00e9todo ver-juzgar-actuar se torn\u00f3 emblem\u00e1tico de la nueva forma de ser Iglesia y hacer teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina\u201d (LEGORRETA, 2015, p. 255).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hecho marc\u00f3 particularmente el desarrollo posterior a Medell\u00edn: los cuestionamientos al m\u00e9todo ver-juzgar-obrar en las diversas Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano o con ocasi\u00f3n de ellas. Admitido sin discusiones en el tiempo de Medell\u00edn (1968), el m\u00e9todo ha sufrido repetidos embates en las Conferencias posteriores, hasta Aparecida (2007), sin excepci\u00f3n. Particular atenci\u00f3n recibe la Conferencia de Santo Domingo (1992), porque representa el caso m\u00e1s relevante de este retroceso. Que esta forma teol\u00f3gica de proceder, inductiva e hist\u00f3rica, que ha caracterizado muy particularmente el modo de ser y de hacer de la Iglesia de este continente haya encontrado importantes oposiciones, particularmente en el centro romano de la Iglesia, es un signo m\u00e1s de su importancia y de lo mucho que estaba en juego en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 La irrupci\u00f3n de los pobres y en ellos la irrupci\u00f3n de Dios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su riqueza y complejidad no es tarea sencilla caracterizar en pocas palabras el n\u00facleo del proceso eclesial y la originalidad teol\u00f3gica de estas d\u00e9cadas en el continente generados a partir de Medell\u00edn. Varios autores han sugerido una formulaci\u00f3n en estos t\u00e9rminos: la novedad reside en la irrupci\u00f3n de los pobres y en ellos la irrupci\u00f3n de Dios (SOBRINO, 2016, p. 208).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que fue una convicci\u00f3n embrionaria en la d\u00e9cada del sesenta, en cincuenta a\u00f1os ha terminado por inspirar toda una manera de entender la Iglesia en Am\u00e9rica Latina y El Caribe y por activar el desarrollo de la primera teolog\u00eda propiamente contextual, no europea: la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Los pobres permanecer\u00e1n como un tema determinante en el continente, incluso, como un \u201clugar teol\u00f3gico\u201d desde el cual comprender el Evangelio.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> La expresi\u00f3n \u201ccerca del pobre, cerca de Dios\u201d condensa un criterio clave y decisivo de discernimiento evang\u00e9lico (GUTI\u00c9RREZ, 2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al adoptar el m\u00e9todo de <em>Gaudium et spes<\/em> de observar la historia para escrutar en ella la presencia y la voluntad de Dios, los latinoamericanos\/as descubrieron que, m\u00e1s all\u00e1 de lo que el Concilio hab\u00eda advertido (PLANELLAS, 2014), el signo de los tiempos correspondiente a su contexto lo constitu\u00edan las grandes transformaciones que afectaban todos los aspectos de la vida de las personas, particularmente la vida de los m\u00e1s pobres y oprimidos, la emergencia de estos como sujetos hist\u00f3ricos y la alarma por la espiral de la violencia. En la segunda mitad del siglo XX tuvo lugar una aut\u00e9ntica irrupci\u00f3n de los pobres en la historia, sea como nuevos sujetos capaces de organizarse y luchar en el campo social y pol\u00edtico, sea como masas cuya miseria fue considerada una injusticia estructural y no una mera fatalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El magisterio episcopal latinoamericano posconciliar y la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, muy entrelazados en un comienzo, reflexionaron sobre esta realidad de un modo original. En Medell\u00edn (1968), en particular, se afirma en forma rudimentaria, pero con mucha fuerza el origen teol\u00f3gico estricto de la que, posteriormente, la Conferencia de Puebla (1979) llamar\u00e1 \u201copci\u00f3n por los pobres\u201d u \u201copci\u00f3n preferencial por los pobres\u201d (DP 733-735, 1134-1165). \u201cLa frase opci\u00f3n preferencial es nueva, el contenido es muy antiguo, basta abrir la Biblia para encontrarlo (GUTIERREZ, 2010, p. 14).\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pobreza a la que alud\u00eda la Iglesia latinoamericana de los a\u00f1os sesenta y setenta fue principalmente la de los campesinos en el ambiente rural, la de los inmigrantes campesinos en las grandes ciudades y la de los obreros industriales. En cualquier caso, se la reconoc\u00eda en personas socioecon\u00f3micamente pobres, esto es, latinoamericanos\/as carentes de alimentaci\u00f3n, salud, vivienda, educaci\u00f3n; personas explotadas o muchedumbres desocupadas. En la medida en que varios de los pa\u00edses perdieron sus democracias y tuvieron que padecer dictaduras militares, las iglesias latinoamericanas vieron en las v\u00edctimas de la violaci\u00f3n de los derechos humanos (perseguidos, torturados y desaparecidos) y en sus familiares demandantes de justicia nuevos tipos de pobres. A las carencias anteriores, se sum\u00f3 la inseguridad, la falta de libertad, la humillaci\u00f3n y el desamparo (DP 49, 314, 347).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esos a\u00f1os Am\u00e9rica Latina fue, tambi\u00e9n, uno de los escenarios en los que se libr\u00f3 la Guerra fr\u00eda entre las grandes potencias de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Los pa\u00edses latinoamericanos, pertenecientes al llamado Tercer mundo, se alinearon \u2012 o fueron forzados a hacerlo \u2012 con el capitalismo o con el marxismo. La Revoluci\u00f3n cubana (1959) fue un hito que marc\u00f3 toda la d\u00e9cada del sesenta hasta que el acceso democr\u00e1tico al poder del presidente Salvador Allende en Chile (1970) ofreci\u00f3 otro paradigma de socialismo posible. El golpe militar que derroc\u00f3 a Allende a\u00f1adi\u00f3 a este pa\u00eds a la larga lista de naciones latinoamericanas que en esos a\u00f1os tuvieron dictaduras militares (Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Per\u00fa, Uruguay). La dictadura de Pinochet en Chile (1973-1990) fue pionera en ensayar el neoliberalismo que, posteriormente, en los a\u00f1os noventa, predomin\u00f3 en parte del continente. La Ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn (1989), especie de triunfo de la sociedad occidental capitalista, produjo un fuerte impacto en los movimientos sociales y pol\u00edticos latinoamericanos de izquierda, lo mismo que en la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el intento de comprender la pobreza y sus causas, en los a\u00f1os sesenta, los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n hicieron suyo el giro operado en las ciencias sociales consistente en abandonar el \u201cdesarrollismo\u201d \u2012 de acuerdo al cual se pensaba que los pa\u00edses subdesarrollados seguir\u00edan naturalmente el curso de los pa\u00edses desarrollados \u2012 y adoptar las \u201cteor\u00edas de la dependencia\u201d, que postulaban la necesidad de \u201cliberarse\u201d los pa\u00edses pobres de los ricos, pues el v\u00ednculo entre ellos constitu\u00eda, precisamente, el factor generador de la riqueza de unos y de la pobreza de otros (OLIVEROS, 1977, p. 38-46; GUTIERREZ, 1990, p. 127-137). Es verdad que, \u201cpese a los l\u00edmites\u201d, esta \u201cteor\u00eda hizo avanzar cualitativamente\u201d el estudio de la realidad social del continente, recuerda Guti\u00e9rrez. \u201cTal vez su aporte principal consisti\u00f3 en hacer ver la necesidad de un an\u00e1lisis estructural, es decir, no limitarse a una simple descripci\u00f3n de la coyuntura\u201d (GUTIERREZ, 2018, p. 88).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concepto de pobre solo adquiri\u00f3 una densidad teol\u00f3gica mayor cuando Medell\u00edn, Puebla y la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n distinguieron, gracias a la Escritura, entre pobreza \u201cmaterial\u201d \u2012 la socioecon\u00f3mica \u2012 y pobreza \u201cespiritual\u201d \u2012 el compromiso de solidaridad con los pobres \u2012. Guti\u00e9rrez utiliz\u00f3 la expresi\u00f3n: \u201ccon los pobres contra la pobreza\u201d. Por esta v\u00eda el pobre lleg\u00f3 a ser considerado como un sujeto teol\u00f3gico, sea porque \u00e9l tiene un privilegio epistemol\u00f3gico para entender el Evangelio, sea porque se valora su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sapiencial. La reflexi\u00f3n magisterial y teol\u00f3gica ha valorado la lucha ag\u00f3nica y limpia del pobre simplemente por vivir, y su capacidad para evangelizar y revelar a Dios como el Dios de los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las d\u00e9cadas sucesivas, la persistencia del fen\u00f3meno de la pobreza y la creciente complejidad de su realidad han dado origen, por una parte, a una gran cantidad de conceptualizaciones y terminolog\u00edas que buscan comprender y explicar ese mundo y, por otra, a estrategias y propuestas de soluciones a sus problemas estructurales. La pobreza se dice cada vez m\u00e1s de maneras muy variadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con la actualizaci\u00f3n de la mirada teol\u00f3gica sobre el problema, el argumento central radica en la adquisici\u00f3n de una mejor comprensi\u00f3n de la complejidad de la pobreza. Particular importancia tuvo el desarrollo de una mayor conciencia del problema racial, de la \u201caparici\u00f3n p\u00fablica\u201d de las culturas abor\u00edgenes y de la \u201cemergencia\u201d de la problem\u00e1tica espec\u00edfica de las mujeres. Ha surgido, por otra parte, una mirada de la ecolog\u00eda con los ojos de los pobres (BOFF, 2011). El magisterio continental, en particular en las Conferencias Generales siguientes a las de Medell\u00edn y Puebla, a saber, las de Santo Domingo (1992) y Aparecida (2007), ratificaron la opci\u00f3n por los pobres y evidenciaron su \u00edndole cristol\u00f3gica (DSD 2033-2035; 2130; DA 128, 397-399). Si Puebla pidi\u00f3 descubrir en el rostro de varios tipos de pobres el rostro de Cristo (DP 31-39), Santo Domingo expandi\u00f3 esos rostros (DSD 178) y Aparecida simplemente los multiplic\u00f3 (DA 65).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco, el primer papa latinoamericano de la historia, representa hoy la opci\u00f3n por los pobres al m\u00e1s alto nivel de la Iglesia: la sede de Roma. Su frase \u201ccu\u00e1nto quisiera una Iglesia pobre y para los pobres\u201d al inicio de su pontificado caracteriza su programa de gobierno que se expresa en su Exhortaci\u00f3n <em>Evangelii gaudium.<\/em> Con acierto se ha dicho que este texto, sin ser propiamente un escrito perteneciente a la doctrina social de la Iglesia \u2013 asunto importante para su interpretaci\u00f3n \u2012, es el documento m\u00e1s elaborado y detallado sobre el tema de la Iglesia y los pobres en toda la historia del magisterio del obispo de Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Transformaciones en algunas formas de vida en el Pueblo de Dios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es peligroso idealizar rom\u00e1nticamente a la Iglesia latinoamericana, ha advertido justamente V. Codina (CODINA, 1990, p. 107). Muchos de los que vienen por primera vez al continente piensan que en cada parroquia van a encontrar comunidades de base, en cada di\u00f3cesis obispos como monse\u00f1or Romero, en cada Iglesia a laicos y laicas ejemplares que anuncian la palabra hasta el martirio, en cada comunidad religiosa a gente inserta entre los pobres y verdaderamente prof\u00e9tica. La realidad es muy diferente y, a veces, incluso decepcionante. Por el contrario, una gran mayor\u00eda de cristianos y cristianas vive en estructuras eclesiales tradicionales, incluso preconciliares. El machismo, en general, y el clericalismo, en particular, impregnan fuertemente las mentalidades y las pr\u00e1cticas de innumerables agentes pastorales, obispos y presb\u00edteros. Estructuras parroquiales no renovadas no son una excepci\u00f3n. Organismos diocesanos, como los consejos presbiterales o los consejos pastorales, poseen una existencia m\u00e1s formal que operativa. El d\u00e9ficit en los procesos sinodales a todos los niveles es una caracter\u00edstica muy arraigada y difundida. Todas ellas son formas de vida personales y pr\u00e1cticas institucionales de muy dif\u00edcil transformaci\u00f3n. En particular, las inequidades de g\u00e9nero, tan visibles en las estructuras eclesiales, encuentran un soporte importante en las costumbres culturales marcadamente patriarcales de nuestros pa\u00edses, que se manifiestan, sin excepci\u00f3n, en todas las clases sociales y en los m\u00e1s diversos \u00e1mbitos: familiares, pol\u00edticos, empresariales, sindicales, universitarios, etc. De all\u00ed que cuando se habla de las nuevas formas eclesiol\u00f3gicas, como las CEBs, o de la opci\u00f3n por los pobres, se alude a realidades minoritarias, aunque significativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una evaluaci\u00f3n global de la recepci\u00f3n conciliar desde el punto de vista eclesiol\u00f3gico podr\u00eda destacar, entre los principales aspectos relevantes, la colegialidad episcopal materializada en el CELAM (FELICIANI, 1974; ESCALANTE, 2002), el surgimiento y desarrollo de las mismas comunidades eclesiales de base (MARINS, 2018), tambi\u00e9n el significado importante que ha tenido el concepto teol\u00f3gico de Pueblo de Dios asumido por <em>Lumen gentium<\/em> como categor\u00eda arquitect\u00f3nica de la renovada visi\u00f3n de Iglesia (GALLI, 2015, p. 413). Otro punto de vista es igualmente interesante de revisar: las profundas transformaciones experimentadas por los diversos miembros y vocaciones en el Pueblo de Dios; transformaciones te\u00f3ricas y tambi\u00e9n en sus concretas formas de vida. Se destacan brevemente algunos aspectos de dos de ellas: presb\u00edteros y vida religiosa o consagrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 El servicio presbiteral<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con justeza han sido caracterizadas recientemente algunas de las ideas fundamentales del decreto <em>Presbyterorum ordinis<\/em> que pretend\u00edan impulsar una renovaci\u00f3n en la imagen del sacerdocio existente antes del Vaticano II. Ellas representan un paso en una determinada direcci\u00f3n: a) de la \u00f3ptica de la consagraci\u00f3n a la perspectiva de la misi\u00f3n eclesial. Trento hab\u00eda partido de una perspectiva sacramental, de la eucarist\u00eda al orden, el Vaticano II sit\u00faa la doctrina en un contexto m\u00e1s amplio, como una modalidad de realizaci\u00f3n de la misi\u00f3n eclesial; b) de la unicidad del ministerio cultual a la integraci\u00f3n de los ministerios prof\u00e9tico y pastoral; c) de una visi\u00f3n sacerdotal individualista a una visi\u00f3n presbiteral comunitaria, en la que ese ministerio, adem\u00e1s, es caracterizado como participaci\u00f3n en el ministerio episcopal. La opci\u00f3n por el vocabulario presbiteral respecto al sacerdotal por su mayor proximidad al lenguaje neotestamentario y por destacar m\u00e1s su especificidad no puede minusvalorarse; d) del presb\u00edtero <em>alter Christus<\/em> y mediador \u2012 expresiones deliberadamente excluidas \u2012 al presb\u00edtero que obra en la persona o en el nombre de Cristo; e) de la santidad como alimento del ministerio al ministerio como elemento de la misma santidad con una categor\u00eda unificadora de todos los aspectos del ministerio y de la vida presbiteral, la caridad pastoral (CASTELLUCCI, 2017, p. 317-326). En este sentido, parece correcta la evaluaci\u00f3n que afirma que la ense\u00f1anza conciliar que se expresa en <em>Presbyterorum ordinis<\/em> representa \u201cuna renovaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n sustancial de la teolog\u00eda del servicio presbiteral\u201d, no una mera \u201camalgama inconsistente de distintas concepciones\u201d, sino una visi\u00f3n \u201cconcisa y concluyente\u201d de dicho ministerio (FUCHS, 2005, p. 543). Por tanto, sin desconocer las limitaciones, debe reconocerse un verdadero desarrollo y progreso hist\u00f3rico-dogm\u00e1tico en este tema conciliar. La historia de la recepci\u00f3n en este \u00e1mbito no se reduce a este documento clave, sino que est\u00e1 estrechamente vinculado a la visi\u00f3n de conjunto de <em>Lumen gentium<\/em>, a las importantes perspectivas abiertas por <em>Gaudium et spes<\/em>, particularmente en la lectura de los signos de los tiempos y en sus reflexiones sobre la relaci\u00f3n entre fe e historia y, no en \u00faltimo lugar, a la renovaci\u00f3n lit\u00fargica \u2012 <em>Sacrosanctum Concilium <\/em>\u2012 que muy prontamente modific\u00f3 la vida concreta de los presb\u00edteros en pr\u00e1cticas tan importantes como cotidianas. Pero como lo muestra el an\u00e1lisis de los diversos procesos hist\u00f3ricos en el continente no hay que sobrevalorar la influencia del Concilio; es un elemento decisivo, pero junto a otros no menos relevantes que permiten comprender lo sucedido en estas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede reconocerse que este es, de hecho, uno de los \u00e1mbitos d\u00e9biles de la renovaci\u00f3n conciliar en el continente. Determinados aspectos de Medell\u00edn, diversos a los nuevos acentos de <em>Presbyterorum ordinis<\/em>, parecen un s\u00edntoma inicial de ello. As\u00ed se advierte, por ejemplo, en el vocabulario utilizado, en su mismo t\u00edtulo \u201cSacerdotes\u201d, en la constituci\u00f3n de un ministerio independiente de una comunidad concreta, con un esquema descendente. El juicio de F. Taborda es significativo: no obstante, la perspectiva de la opci\u00f3n por los pobres, t\u00edpica de todos los textos de Medell\u00edn, \u201ces decepcionante la teolog\u00eda del presbiterado que se esboza\u201d en el documento respectivo (TABORDA, 2017, p. 211). Cabe la pregunta aqu\u00ed s\u00ed, a la luz del proceso vivido en estas d\u00e9cadas, en este \u00e1mbito no estamos frente a un fen\u00f3meno m\u00e1s global, que no es espec\u00edfico del catolicismo latinoamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El decreto <em>Optatam totius<\/em>, por su parte, recibi\u00f3 una acogida favorable de manera an\u00e1loga a los dem\u00e1s documentos conciliares. Es virtualmente imposible ofrecer una evaluaci\u00f3n sobre los procesos vividos en estas d\u00e9cadas en los seminarios de formaci\u00f3n de los candidatos al presbiterado dada la diversidad de pa\u00edses y la complejidad de los asuntos. Aunque es verdad que conservan una estructura relativamente uniforme a partir de las normas y orientaciones de la Santa Sede. No pueden negarse procesos de cambios, entre los que es posible destacar una mayor relevancia otorgada a la formaci\u00f3n humana, con el creciente aporte de la psicolog\u00eda, y a la formaci\u00f3n pastoral. Es verdad que, tambi\u00e9n hoy, podr\u00edan suscribirse muchos de los aspectos positivos que ya reconoc\u00eda el documento de Medell\u00edn:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cse advierte una mayor integraci\u00f3n en el equipo de formadores; actualizaci\u00f3n de \u00e9ste a trav\u00e9s de cursos y encuentros de reflexi\u00f3n; esfuerzo por una formaci\u00f3n m\u00e1s personal de los seminaristas dentro de un ambiente de familia; integraci\u00f3n del seminario en la comunidad eclesial y en la comunidad humana; m\u00e1s contacto del obispo y de los p\u00e1rrocos con el seminario; mayor apertura a las realidades del mundo actual y a la familia; renovaci\u00f3n de los m\u00e9todos pedag\u00f3gicos; aplicaci\u00f3n de una sana sicolog\u00eda en el discernimiento y orientaci\u00f3n de los candidatos\u201d (Med 13, 6).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos aspectos negativos advertidos ya en la \u00e9poca de Medell\u00edn parecen conservar toda su actualidad, aunque en un nuevo contexto cultural, tales como la existencia de \u201cformadores insuficientemente preparados\u201d o las \u201cfallas de formaci\u00f3n hacia una madurez humana plena\u201d (Med 13, 5). La participaci\u00f3n de laicos y laicas en la formaci\u00f3n es todav\u00eda limitada. Un punto central parece no haberse logrado: no obstante, las transformaciones realizadas, la mentalidad clerical, que se expresa en las formas de liderazgo y en las pr\u00e1cticas institucionales, no registra una mejora sustantiva. Esto cuestiona la eclesiolog\u00eda que, de hecho, no en la declaraci\u00f3n de intenciones, est\u00e1 en la base de los proyectos formativos. Surge la pregunta en qu\u00e9 medida la misma estructura de los seminarios no contribuye a la inmovilidad en este aspecto tan importante para la realizaci\u00f3n de una eclesiolog\u00eda del Pueblo de Dios. Los profundos desaf\u00edos que plantea la llamada cultura postmoderna, que advierte Aparecida (DA 318), no pueden desconocerse. En cualquier caso, las limitaciones que se observan en las estructuras formativas, en buena medida, tampoco parecen ser una caracter\u00edstica espec\u00edficamente latinoamericana de la recepci\u00f3n conciliar, sino un asunto com\u00fan a otras regiones geogr\u00e1ficas de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 Transformaciones en la vida religiosa o consagrada<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El redescubrimiento de sus fundadores y sus carismas iniciales, estimulado por el decreto conciliar <em>Perfectae caritatis<\/em>, por un lado, y la disminuci\u00f3n de nuevas vocaciones y los numerosos abandonos, por otro, han marcado las vidas de las m\u00e1s diversas congregaciones e institutos religiosos en estas d\u00e9cadas, a modo de una tendencia global. Las cuestiones de la renovaci\u00f3n y la identidad representan unos de los desaf\u00edos y de las tareas m\u00e1s relevantes del posconcilio en referencia a la vida consagrada. Una frase de Medell\u00edn sintetiza bien un clima de \u00e9poca: \u201cEn estos momentos de revisi\u00f3n, muchos se preguntan cu\u00e1l es el puesto que ocupa el religioso en la Iglesia y en qu\u00e9 consiste su vocaci\u00f3n especial dentro del Pueblo de Dios\u201d (Med 12,2). Como con el resto de las vocaciones en la Iglesia, la reconfiguraci\u00f3n de la identidad de la vida consagrada ha estado marcada, prevalentemente, por las responsabilidades frente a los procesos hist\u00f3ricos: \u201cha de encarnarse en el mundo real y hoy con mayor audacia que en otros tiempos\u201d (Med 12,2). El llamado general de <em>Gaudium et spes<\/em> ha tenido en esta forma de vida un impacto peculiar: \u201csomos testigos de que est\u00e1 naciendo un nuevo humanismo, en el que el ser humano queda definido principalmente por la responsabilidad hacia sus hermanos y ante la historia\u201d (GS 55).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese marco m\u00e1s general se sit\u00faa la que es, quiz\u00e1s, la principal novedad u originalidad de estas d\u00e9cadas en estas formas de vida consagrada, ya constatada por Puebla (1979): el cambio de lugar social, esto es, comunidades insertas en medios populares. \u201cSurgen \u201cpeque\u00f1as comunidades\u201d que nacen generalmente del deseo de insertarse en barrios modestos o en el campo, o de una misi\u00f3n evangelizadora particular\u201d (DP 731). Constituye una nueva forma o figura eclesial acorde a la nueva conciencia de la pobreza: \u201cha puesto en una luz m\u00e1s clara su relaci\u00f3n con la pobreza de los marginados, que ya no supone s\u00f3lo el desprendimiento interior y la austeridad comunitaria, sino tambi\u00e9n el solidarizarse, compartir y en \u2012 algunos casos \u2012 convivir con el pobre\u201d (DP 734) (MESTERS, 1997). Este proceso ha incluido la revisi\u00f3n de las obras tradicionales y se ha vivido con muchas tensiones (BARROS, 2018). Es el fruto, tambi\u00e9n, del redescubrimiento de la vocaci\u00f3n original de los fundadores, que casi siempre respondieron a una necesidad concreta de pobres y marginados. En este sentido, afirmaba Ronaldo Mu\u00f1oz en 1987: \u201cvivimos una \u00e9poca de refundaci\u00f3n de todas las congregaciones religiosas\u201d (MU\u00d1OZ, 2002, p. 76). Se trata de un paso muy significativo concretado, sobre todo, por congregaciones femeninas. Por otra parte, no pueden desconocerse las importantes inercias institucionales t\u00edpicas de una \u201cpastoral de conservaci\u00f3n\u201d (Med 6,19). En s\u00edntesis, a la luz de una recepci\u00f3n conciliar compleja, pero sustancialmente positiva, se vislumbra hoy una variedad de asuntos y desaf\u00edos para darle una forma adecuada a estos carismas eclesiales en una situaci\u00f3n cultural profundamente transformada (VIT\u00d3RIO, 2017).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 La lectura popular de la Biblia y la <\/strong><strong>animaci\u00f3n b\u00edblica de toda la pastoral<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las distintas iniciativas en torno a la Palabra de Dios desarrolladas en estas d\u00e9cadas en Am\u00e9rica Latina y El Caribe se reconocen, expl\u00edcitamente, como deudoras de la renovaci\u00f3n producida por el movimiento b\u00edblico del siglo XX y, muy particularmente, por la Constituci\u00f3n <em>Dei Verbum<\/em>. El documento de 1993, \u201cLa interpretaci\u00f3n de la Biblia en la Iglesia\u201d, de la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica tuvo tambi\u00e9n efectos importantes. Si la Constituci\u00f3n conciliar desencaden\u00f3 el movimiento b\u00edblico en el continente, este texto confirm\u00f3 varias de las intuiciones del caminar b\u00edblico latinoamericano: la interdisciplinariedad en la interpretaci\u00f3n de la Biblia, el valor del contexto del lector, las lecturas liberacionista y feminista, la cr\u00edtica a la lectura fundamentalista, la valoraci\u00f3n de la <em>lectio divina<\/em>, etc. (SALAZAR, 2009, p. 18, 23). No hay duda, tambi\u00e9n, que el uso de la lengua vern\u00e1cula en las celebraciones lit\u00fargicas favoreci\u00f3 los procesos de apropiaci\u00f3n de la Biblia por parte del Pueblo de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre todas las realizaciones de estas d\u00e9cadas, una de ellas merece ser particularmente destacada.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa herencia del Concilio encontr\u00f3 su expresi\u00f3n m\u00e1s significativa y creativa en la lectura popular de la Biblia, una amplia apropiaci\u00f3n comunitaria de la Palabra de Dios que aliment\u00f3 el camino de las comunidades eclesiales de base y de las pastorales sociales a lo largo de estos a\u00f1os, con gran protagonismo de los laicos, de modo particular de las mujeres\u201d (BEOZZO, 2012, p. 442).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n de J. O. Beozzo encontrar\u00eda un consenso importante por parte de muchos autores\/as. En palabras de uno de los principales propulsores, Pablo Richard:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl movimiento b\u00edblico en Am\u00e9rica Latina consiste justamente en devolver la Biblia al Pueblo de Dios: poner la Biblia en sus manos, su coraz\u00f3n y su mente. El Pueblo de Dios, como aut\u00e9ntico \u201cpropietario\u201d de la Biblia y sujeto int\u00e9rprete de ella, recupera su derecho divino de leer e interpretar las Sagradas Escrituras.\u201d (RICHARD, 2007, p. 11).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su servicio est\u00e1n la ciencia b\u00edblica y el magisterio eclesial. A juicio del principal exponente de esta iniciativa, Carlos Mesters, las novedades de esta experiencia, no obstante, las diferencias en sus realizaciones en los pa\u00edses y regiones residen en el objetivo, en el sujeto de la interpretaci\u00f3n y en el lugar social. El objetivo no es buscar informaciones sobre el pasado, sino iluminar el presente con la luz de la presencia de Dios-con-nosotros e interpretar la vida con la ayuda de la Biblia. El sujeto no es el especialista; interpretar las Escrituras es una actividad comunitaria en la que todos participan, inclusive el exegeta que ejerce en ella un papel especial. Si el lugar de los pobres es tambi\u00e9n aqu\u00ed central, el aporte de ind\u00edgenas y, particularmente, de mujeres es un hecho creciente y remarcable. El lugar social desde donde se hace la interpretaci\u00f3n es a partir de los pobres y marginados. Esto modifica la forma de mirar, fundamentalmente, por su conciencia social cr\u00edtica (MESTERS, 1991, p. 153). Se trata de una lectura con car\u00e1cter ecum\u00e9nico, no por sus debates te\u00f3ricos, sino por el compromiso de todos los creyentes con la defensa de la vida amenazada y la b\u00fasqueda de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En particular, la utilizaci\u00f3n del m\u00e9todo ver-juzgar-actuar colabor\u00f3 a desarrollar lo que sus autores califican como una \u201cnueva visi\u00f3n de la revelaci\u00f3n: Dios habla hoy.\u201d (MESTERS, 2015, p. 534). La Biblia es considerada como \u201cel segundo libro de Dios que nos permite discernir en el Libro de la Vida d\u00f3nde est\u00e1 Dios, c\u00f3mo es Dios y cu\u00e1l es su Palabra para nosotros.\u201d En este sentido, se afirma,<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cla Biblia nos revela la Palabra de Dios, pero tambi\u00e9n nos revela cu\u00e1ndo y d\u00f3nde Dios se revela en nuestra realidad. (\u2026) Debemos escuchar la Palabra de Dios con un ojo en la Biblia y el otro ojo en la realidad donde vivimos. Al descubrir la prioridad del Libro de la Vida como el primer Libro de Dios, ya podemos salir del texto de la Biblia hacia el texto de la Vida.\u201d En su lectura pastoral utilizan siempre la distinci\u00f3n entre el Libro de la Vida y el Libro de la Biblia; otorgando prioridad al \u201cLibro de la Vida como el primer Libro de Dios\u201d (RICHARD, 2010, p. 249).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se advierte con claridad, la llamada lectura popular de la Biblia est\u00e1 en estrecha conexi\u00f3n con otras experiencias t\u00edpicas del posconcilio latinoamericano: la opci\u00f3n por los pobres, las comunidades de base y la metodolog\u00eda inductiva heredada de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica especializada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto de relieve con relaci\u00f3n a la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia lo constituye el cambio de paradigma producido en la pastoral b\u00edblica, esto es, una nueva manera de concebir la dimensi\u00f3n b\u00edblica de la acci\u00f3n pastoral de las iglesias en el continente: de una pastoral especializada junto a otras (pastoral educativa, pastoral de la salud, etc.) a una animaci\u00f3n b\u00edblica de toda la pastoral. En ese sentido, y parafraseando la expresi\u00f3n conciliar acerca de la Biblia \u201ccomo el alma de la sagrada teolog\u00eda\u201d (DV 24), se ha afirmado a la Escritura como el \u201calma de la pastoral\u201d. La significativa expresi\u00f3n, \u201canimaci\u00f3n b\u00edblica de toda la pastoral\u201d, fue asumida en el magisterio latinoamericano (DA 248) y, posteriormente, en la exhortaci\u00f3n postsinodal de Benedicto XVI, <em>Verbum Domini<\/em> (2010) (ULLOA, 2015, p. 298).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dignas de destacar han sido las diversas iniciativas desarrolladas por el CELAM, por ejemplo, con la constituci\u00f3n de un instituto especializado, el CEBITEPAL, dedicado particularmente a la formaci\u00f3n de agentes pastorales y a la difusi\u00f3n de la pastoral b\u00edblica. Igualmente pueden relevarse la existencia de revistas b\u00edblicas especializadas y algunas asociaciones de biblistas de diversos pa\u00edses (M\u00e9xico, Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede minusvalorarse la importancia de las diversas traducciones, como nunca antes en la historia de la Iglesia en el continente. Entre ellas se incluyen la llamada Biblia latinoamericana y un proyecto editorial en curso, la Biblia de Am\u00e9rica. Adem\u00e1s de lo sucedido en el \u00e1mbito lit\u00fargico \u2012 introducci\u00f3n de la lengua vern\u00e1cula \u2012, se destacan tambi\u00e9n los trabajos interconfesionales con las Sociedades B\u00edblicas Unidas. El \u00e1mbito b\u00edblico ha sido uno de los campos privilegiados de iniciativas ecum\u00e9nicas conjuntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, el balance del biblista chileno P. Uribe parece acertado. La recepci\u00f3n del movimiento b\u00edblico, en general, y de las ense\u00f1anzas de la constituci\u00f3n conciliar <em>Dei Verbum<\/em> se han verificado m\u00e1s en experiencias pr\u00e1ctico-pastorales que en trabajos te\u00f3ricos.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo se trata de una recepci\u00f3n que no se adhiera de forma ortodoxa al <em>sensus fidei<\/em>, sino que su adhesi\u00f3n se realiza en la praxis y desde esa praxis se puede reflexionar te\u00f3ricamente, elaborando ciertos niveles de apropiaci\u00f3n de las ense\u00f1anzas contenidas en la Constituci\u00f3n\u201d (ULLOA, 2015, p. 298).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 La reforma lit\u00fargica y la religiosidad popular<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reforma lit\u00fargica del Concilio ha sido, probablemente, el cambio m\u00e1s inmediato y de mayor impacto en la vida concreta de infinidad de comunidades eclesiales a lo largo de todo el continente. Particularmente el uso de la lengua vern\u00e1cula visibiliz\u00f3 el Vaticano II, sus intenciones pastorales y su proceso de <em>aggiornamento<\/em> sin rupturas con la tradici\u00f3n anterior. En este sentido, el punto central de la reforma lit\u00fargica, esto es, la participaci\u00f3n activa y fructuosa de los fieles, recibi\u00f3 un impulso importante. Si bien no han faltado abusos por la falta de observancia de las normas lit\u00fargicas, por una parte, o resistencias a la renovaci\u00f3n, por otra, ambos aspectos constatados en Puebla (DP 101, 903), parece que, con perspectiva hist\u00f3rica, estas no son notas decisivas para caracterizar la recepci\u00f3n conciliar de la reforma lit\u00fargica en el continente. El <em>motu proprio Summorum pontificum<\/em> (2007) de Benedicto XVI, que liberaliz\u00f3 el uso de la liturgia romana precedente a la reforma conciliar y que ha tenido efectos importantes en la medida en que ha reforzado el espacio ya existente del tradicionalismo lit\u00fargico legitimando teol\u00f3gicamente posturas eclesiales y lit\u00fargicas preconciliares, parece no haber tenido repercusiones significativas en las iglesias de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, a diferencia de lo sucedido en los pa\u00edses de lengua inglesa (FAGGIOLI, 2018, p. 28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Importantes debilidades de la recepci\u00f3n conciliar se advierten, por una parte, en un proceso de inculturaci\u00f3n solo reci\u00e9n iniciado, por otra, en una distancia o relaci\u00f3n tenue de la reforma lit\u00fargica con la religiosidad popular, clave en la experiencia creyente de millones de personas y en la vida de las iglesias en el continente; se trata, por lo dem\u00e1s, de un asunto poco relevante en la misma <em>Sacrosanctum concilium<\/em>. Sobre el primer aspecto se expresaba la Conferencia de Santo Domingo de esta manera:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo se atiende todav\u00eda al proceso de una sana inculturaci\u00f3n de la liturgia; esto hace que las celebraciones sean a\u00fan, para muchos, algo ritualista y privado que no los hace conscientes de la presencia transformadora de Cristo y de su Esp\u00edritu ni se traduce en un compromiso solidario para la transformaci\u00f3n del mundo\u201d (SD 43).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opini\u00f3n autorizada de Roberto Russo es clara al respecto. Parece que se hubiera frenado la determinaci\u00f3n con la que se inici\u00f3 el di\u00e1logo entre la liturgia romana y las diversas culturas, argumenta el liturgista uruguayo. \u201cEl problema de la lengua ha sido resuelto, y sustancialmente bien. Pero queda pendiente la cuesti\u00f3n del lenguaje, que es m\u00e1s dif\u00edcil y debe todav\u00eda concretarse, tanto en los textos como en los s\u00edmbolos y la m\u00fasica\u201d (RUSSO, 2013, p. 245).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la vinculaci\u00f3n con la piedad popular o el catolicismo popular una propuesta pastoral de Puebla ilumina bien el problema:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cFavorecer la mutua fecundaci\u00f3n entre Liturgia y piedad popular que pueda encauzar con lucidez y prudencia los anhelos de oraci\u00f3n y vitalidad carism\u00e1tica que hoy se comprueba en nuestros pa\u00edses. Por otra parte, la religi\u00f3n del pueblo, con su gran riqueza simb\u00f3lica y expresiva, puede proporcionar a la liturgia un dinamismo creador. \u00c9ste, debidamente discernido, puede servir para encarnar m\u00e1s y mejor la oraci\u00f3n universal de la Iglesia en nuestra cultura\u201d (DP 465) (SANCHEZ ESPINOSA, 2013).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tem\u00e1tica de la piedad popular, \u201cuna expresi\u00f3n privilegiada de la inculturaci\u00f3n de la fe cat\u00f3lica\u201d (SD 36), ha estado presente en todas las Conferencias, desde Medell\u00edn \u2012 de modo relevante en Puebla (DP 444-469) \u2012 hasta Aparecida. En esta \u00faltima, con dos expresiones nuevas \u2012 una verdadera \u201cm\u00edstica popular\u201d o \u201cespiritualidad popular\u201d (DA 262, 263) \u2012 ha adquirido, definitivamente, un lugar muy destacado. Se subraya la importancia de los santuarios, las peregrinaciones, las fiestas, los cantos, los vestidos, las danzas, etc. (BIANCHI, 2009). Una vinculaci\u00f3n m\u00e1s estrecha, sin confusi\u00f3n, entre liturgia y piedad popular parece una tarea pendiente, comprensible en el marco de la deficiencia apuntada acerca de la inculturaci\u00f3n del rito romano. Esta deficiencia es de mucho relieve si se tiene en cuenta, particularmente, el significado de la piedad mariana, expresada muy particularmente en la importancia de los santuarios marianos en el continente (Guadalupe, Aparecida, Luj\u00e1n, etc.) que convocan anualmente a millones de creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La debilidad de las propuestas acad\u00e9micas de teolog\u00eda lit\u00fargica en las facultades y casas de formaci\u00f3n al presbiterado y, en general, el reducido n\u00famero de te\u00f3logos\/as y agentes pastorales formados en esta disciplina da que pensar. Por otra parte, el reconocimiento expresado en Puebla acerca de que a la pastoral lit\u00fargica no se le ha otorgado \u201cla prioridad que le corresponde dentro de la pastoral de conjunto\u201d (DP 901) parece conservar toda su actualidad. Ambos fen\u00f3menos indicar\u00edan que la renovaci\u00f3n lit\u00fargica, no obstante, su importancia objetiva, representa un \u00e1rea descuidada de la recepci\u00f3n conciliar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un desaf\u00edo de larga data y muy significativo en algunas regiones del continente es la carencia de celebraci\u00f3n eucar\u00edstica dominical. Si bien el problema se plantea con claridad en Aparecida, no parece que all\u00ed se formule una respuesta satisfactoria (ALMEIDA, 2018). Se reconoce la existencia de \u201cmiles de comunidades con sus millones de miembros que no tienen la oportunidad de participar de la Eucarist\u00eda dominical\u201d; se las alienta a participar de las celebraciones de la Palabra y \u201ca orar por las vocaciones sacerdotales\u201d (DA 253). En este punto, el s\u00ednodo de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica de octubre de 2019 indica un camino a recorrer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, si la reforma lit\u00fargica es valorada como una renovaci\u00f3n positiva y muy significativa, las limitaciones que se advierten en la vida de las iglesias de esta regi\u00f3n permiten comprender el severo juicio de R. Russo: \u201cen el continente latinoamericano no han sido desarrolladas y no han sido totalmente acogidas las grandes l\u00edneas que van m\u00e1s all\u00e1 de la pura reforma de los ritos o de los textos querida por <em>Sacrosanctum concilium<\/em>.\u201d (RUSSO, 2013, p. 245). Los principios inspiradores de la reforma lit\u00fargica no han desarrollado toda su potencialidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6 Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una evaluaci\u00f3n de la recepci\u00f3n conciliar deber\u00eda incluir, naturalmente, muchos otros aspectos relevantes. El tema de la catequesis, por ejemplo, ha representado un \u00e1rea pastoral muy din\u00e1mica y creativa, con esp\u00edritu conciliar y una gran difusi\u00f3n y repercusi\u00f3n en las comunidades cristianas. En buena medida esta tem\u00e1tica estuvo ausente en el Concilio, pero es un asunto decisivo ya desde Medell\u00edn, que adquiri\u00f3, no solo en Am\u00e9rica Latina, un vigoroso desarrollo en el dinamismo del posconcilio. El \u00e1mbito educativo, por su parte, ha seguido tambi\u00e9n un itinerario propio, incluso diferenci\u00e1ndose de la propuesta general expresada en la declaraci\u00f3n <em>Gravissimum educationis<\/em> del Vaticano II. El concepto de educaci\u00f3n liberadora de Medell\u00edn muestra una recepci\u00f3n con un acento diverso. El desarrollo del di\u00e1logo ecum\u00e9nico ha tenido, sobre todo, en las iniciativas comunes de cara a los problemas de derechos humanos un rostro peculiar. El panorama religioso del continente sufre una transformaci\u00f3n considerable en estas d\u00e9cadas con la p\u00e9rdida de la real o supuesta hegemon\u00eda cat\u00f3lica anterior. Los desarrollos teol\u00f3gicos han sido relevantes, sobre todo vinculados a los contextos hist\u00f3rico-culturales. El mero enunciado de algunas de sus diversas corrientes revela la riqueza del proceso acontecido: teolog\u00edas de la liberaci\u00f3n, teolog\u00edas feministas latinoamericanas, teolog\u00eda india o ind\u00edgena o amerindia y teolog\u00edas afroamericanas, teolog\u00eda del pueblo, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00edctor Codina ofrece una formulaci\u00f3n que sintetiza bien los procesos vividos en estas d\u00e9cadas:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn el caso de Am\u00e9rica Latina y el Caribe la recepci\u00f3n del Vaticano II no ha sido una mera asimilaci\u00f3n vital, ni mucho menos una simple aplicaci\u00f3n del Vaticano II a Am\u00e9rica Latina sino mucho m\u00e1s: ha sido una recreaci\u00f3n original, una fidelidad creativa, una relectura del Concilio desde un continente a la vez cristiano y marcado por la pobreza y la injusticia. Esta recepci\u00f3n ha hecho avanzar la doctrina conciliar, ha desarrollado sus intuiciones impl\u00edcitas, ha dado al <em>aggiornamento<\/em> conciliar una traducci\u00f3n geogr\u00e1fica e hist\u00f3rica muy concreta. Por todo ello, esta recepci\u00f3n, a pesar de haberse realizado en plena comuni\u00f3n con la Iglesia universal, ha sido muchas veces conflictiva para sectores de la sociedad civil y tambi\u00e9n de la Iglesia, incapaces de comprender el dinamismo y la novedad del Esp\u00edritu. Ha sido una recepci\u00f3n martirial en el sentido fuerte de la palabra: recibida fielmente por testigos del evangelio que en muchos casos han vivido su fidelidad al Se\u00f1or hasta el derramamiento de sangre. Por esto la recepci\u00f3n del Vaticano II por parte del continente Latinoamericano merece respeto: hemos de descalzarnos, estamos en un terreno sagrado\u201d. Nadie pod\u00eda imaginar los impulsos de vida que han surgido. \u201cHa sido un tiempo de gracia, un <em>kair\u00f3s<\/em>, un verdadero Pentecost\u00e9s como lo fue el Vaticano II.\u201d (CODINA, 2013, p. 82).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Carlos Schickendantz,\u00a0<\/em>Centro Manuel Larra\u00edn (Universidad Alberto Hurtado), Santiago, Chile &#8211; Texto original castellano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALMEIDA, A. J. <em>Procuram-se padres. <\/em><em>Centralidade da Eucaristia e escassez de clero<\/em>, S\u0101o Paulo: Paulinas 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARROS, M. \u201cA profec\u00eda da vida consagrada, un olhar sobre o documento 12 das <em>Conclus\u00f5es<\/em> de Medell\u00edn, 50 anos depois\u201d, en SOUZA, N.; SBARDELOTTI, E. (ed.). <em>Medell\u00edn. Mem\u00f3ria, profetismo e esperan\u00e7a na Am\u00e9rica Latina<\/em>, Petr\u00f3polis: Vozes 2018, 317-328.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BEOZZO, J. O. \u201cMedellin: Quarenta annos\u201d, 1. Disponible en: <em>Catedral S\u00e3o Jos\u00e9 <\/em>[en l\u00ednea], http:\/\/www.catedralsaojose.org.br\/catedral2011\/reflexao\/2534-medellin,-quarenta-anos:-1968-2008.html. Acceso en marzo de 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cVaticano II: 50 a\u00f1os despu\u00e9s en Am\u00e9rica latina y el Caribe\u201d, <em>Concilium<\/em> 346 (2012) 439-445.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIANCHI, E. \u201cEl tesoro escondido de Aparecida: la espiritualidad popular\u201d, <em>Teolog\u00eda<\/em> 100 (2009) 557-577.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOFF, L. <em>Grito de la tierra, grito de los pobres<\/em>, Madrid: Trotta 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BRIGHENTI, A. \u201cM\u00e9todo ver-julgar-agir\u201d, PASSOS, J. D.; SANCHEZ, W. L. (coord.), <em>Dicion\u00e1rio do Conc\u00edlio Vaticano II<\/em>, S\u00e3o Paulo: Paulinas 2015, p. 608-615.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTELLUCCI, E. \u201c<em>Presbyterorum ordinis<\/em>. Introduzione e commento\u201d, en CASTELLUCCI, E.; FAGGIOLI, M.; NOCETI, S.; PANIZZOLO, S. (Org.). <em>Commentario ai documenti del Vaticano II. 4. Christus Dominus. Optatam totius. Presbyterorum ordinis<\/em>, Bologna: Edizioni Dehoniane 2017, p. 295-474.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CODINA, V. <em>Para comprender la eclesiolog\u00eda desde Am\u00e9rica Latina<\/em>, Estella: Verbo Divino 1990<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cLas Iglesias del continente 50 a\u00f1os despu\u00e9s del Vaticano II. Cuestiones pendientes\u201d, en Congreso Continental de Teolog\u00eda (ed.), <em>50 a\u00f1os del Vaticano II. An\u00e1lisis y perspectivas<\/em>, Bogot\u00e1: Paulinas 2013, p. 81-92.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESCALANTE, L <em>La estructura jur\u00eddica y sinodal del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y de la \u201cReuni\u00f3n de los Obispos de Am\u00e9rica\u201d<\/em>, Thesis ad doctoratum in Iure Canonico, Pontificia Universitas Sant\u00e6 Crucis, Rom\u00e6 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FAGGIOLI, M. \u201cLa Iglesia del futuro. Perspectivas hist\u00f3ricas y sociol\u00f3gicas\u201d, <em>Concilium<\/em> 377 (2018) 22-33.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCISCO. Discurso a los participantes de la asamblea diocesana de Roma (16\/6\/2014). http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/june\/documents\/papa-francesco_20140616_apertura-convegno-diocesano.html<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FELICIANI, G. <em>Le conferenze episcopali<\/em>, Bologna: Il Mulino 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FUCHS, O.; H\u00dcNERMANN, P. \u201cTheologische Kommentar zum Dekret \u00fcber den Dienst und das Leben der Presbyter\u201d, en H\u00dcNERMANN, P; HILBERATH, B.-J. (ed). <em>Herders Theologischer Kommentar zum Zweiten Vatikanischen Konzil. Band 4<\/em>, Freiburg i.Br.: Herder 2005, p. 219-580.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GALILEA, S. \u201cEjemplo de recepci\u00f3n selectiva y creativa del Concilio en Am\u00e9rica Latina\u201d, en ALBERIGO, G.; JOSSUA, J. P. (eds.). <em>La recepci\u00f3n del Vaticano II<\/em>. Madrid: Cristiandad 1987, p. 86-101.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GALLI, C. M. <em>La alegr\u00eda del Evangelio en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Buenos Aires: \u00c1gape libros 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cEl \u2018retorno\u2019 del Pueblo de Dios misionero. Un concepto-s\u00edmbolo de la eclesiolog\u00eda del Concilio a Francisco\u201d. En AZCUY, V.; CAAMA\u00d1O, C.; GALLI, C. M. (ed.). <em>La Eclesiolog\u00eda del Concilio Vaticano II<\/em>, Buenos Aires: Agape 2015, p. 405-471.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUTI\u00c9RREZ, G. <em>Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Perspectivas<\/em>, Salamanca: S\u00edgueme 1990, p. 127-137.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cCerca del pobre, cerca de Dios\u201d. En <em>P\u00e1ginas<\/em> 220 (2010), p. 6-15<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cLa teolog\u00eda latinoamericana: trayectoria y perspectivas\u201d, en Congreso Continental de Teolog\u00eda (ed.), <em>50 a\u00f1os del Vaticano II. An\u00e1lisis y perspectivas<\/em>, Bogot\u00e1: Paulinas 2013, p. 113-125.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cSignificado y alcance de Medell\u00edn\u201d, en G. Guti\u00e9rrez, <em>De Medell\u00edn a Aparecida. Art\u00edculos reunidos<\/em>, Lima: CEP 2018, p. 65-122. (original de 1989).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LEGORRETA, J. <em>Cambio e identidad de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina. Itinerario de la eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n de Medell\u00edn a Aparecida<\/em>, M\u00e9xico D.F.: Universidad Iberoamericana 2015 (edici\u00f3n electr\u00f3nica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIBANIO, J. B. \u201cNuevos desaf\u00edos y tareas para la teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u201d, en Congreso Continental de Teolog\u00eda (ed.), <em>50 a\u00f1os del Vaticano II. An\u00e1lisis y perspectivas<\/em>, Bogot\u00e1: Paulinas 2013, p. 160-184.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MARINS, J. <em>Peque\u00f1os pasos. Largo camino. Las CEBs promoviendo un nuevo modelo de Iglesia<\/em>, Macao, China: Claretian Publications, 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MESTERS, C. \u201c\u2018O\u00edr lo que el Esp\u00edritu Santo dice a las Iglesias\u2019. Interpretaci\u00f3n popular de la Biblia en el Brasil\u201d. En <em>Concilium<\/em> 233 (1991) 143-156.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cLa vida religiosa inserta en medio de los pobres a la luz de la palabra de Dios\u201d. En <em>Alternativas<\/em> 8, 4 (1997) p. 101-123.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MESTERS, C.; OROFINO, F. \u201cLeitura popular da B\u00edblia\u201d. En PASSOS, J. D.; LOPES SANCHEZ, W. (Coord.), <em>Dicion\u00e1rio do Conc\u00edlio Vaticano II<\/em>, S\u00e3o Paulo: Paulinas 2015, p. 533-536.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MU\u00d1OZ, R. <em>Ser Iglesia de Jes\u00fas en poblaciones y campos. Eclesiolog\u00eda de base<\/em>, Santiago: Centro Ecum\u00e9nico Diego de Medell\u00edn 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NARANJO\u00a0SALAZAR, G. \u201cEl camino de la pastoral b\u00edblica antes y despu\u00e9s del Concilio en Am\u00e9rica latina\u201d, <em>Medell\u00edn<\/em> 137 (2009) 5-36.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOEMI, J. \u201cRasgos de una teolog\u00eda latinoamericana\u201d, en ALMEIDA, L. M. y otros. <em>El futuro de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Bogot\u00e1: CELAM 1996, p. 29-74.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOGUEZ, A. \u201cHermen\u00e9utica b\u00edblica latinoamericana\u201d. En BOFF, L. y otros. <em>Comentario B\u00edblico-Teol\u00f3gico Latinoamericano sobre Medell\u00edn<\/em>, M\u00e9xico: Universidad Iberoamericana \u2013 Buena Prensa 2018, p. 241-272.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OLIVEROS, R. <em>Liberaci\u00f3n y teolog\u00eda. G\u00e9nesis y crecimiento de una reflexi\u00f3n 1966-1976<\/em>. M\u00e9xico: CRT 1977, p. 38-46<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PHAN, P. \u201cMethod in Liberation Theologies\u201d. En <em>Theological Studies<\/em> 61 (2000) p. 40-63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PLANELLAS, J. <em>La Iglesia de los pobres en el Concilio Vaticano II<\/em>, Barcelona: Herder 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RICHARD, P. \u201cInterpretaci\u00f3n latinoamericana de la Biblia. Realidad, m\u00e9todo, prospectiva\u201d, en A. Levoratti (dir.), <em>Comentario B\u00edblico Latinoamericano. Nuevo Testamento<\/em>, Estella: Editorial Verbo Divino 2007, p. 11-18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____. \u201cUn nuevo espacio para la Palabra de Dios\u201d, <em>Concilium <\/em>335 (2010) 247-258.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RUSSO, R. \u201c<em>Sacrosanctum concilium<\/em> e reforma lit\u00fargica in America Latina. Vita lit\u00fargica e questione populare\u201d. En CHIARAMELLO, P. (dir.). <em>Il Concilio vaticano II y la liturgia: memoria y futuro<\/em>, Roma: Edizione Liturgiche, CLV 2013, p. 219-246.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00c1NCHEZ ESPINOSA, V. \u201cLa renovaci\u00f3n lit\u00fargica del Concilio Vaticano II en la Iglesia de Am\u00e9rica Latina y El Caribe\u201d, <em>Medell\u00edn<\/em> 156 (2013) 485-513.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANDER, H.-J. \u201cTheologischer Kommentar zur Pastoralkonstitution \u00fcber die Kirche in der Welt von heute <em>Gaudium et spes<\/em>\u201d, en H\u00dcNERMANN, P.; HILBERATH, B.-J. (eds.), <em>Herders Theologischer Kommentar zum Zweiten Vatikanischen Konzil. Band 4<\/em>, Freiburg i.Br.: Herder 2005, p. 581-886.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOBRINO, J. \u201cIglesia de los pobres. Vaticano II, Medell\u00edn, Romero\u201d, en PIKAZA, X.; SILVA, J. A. (eds.).<em> El Pacto de las catacumbas. La misi\u00f3n de los pobres en la Iglesia<\/em>, Navarra: Editorial Verbo Divino 2016, p. 201-221.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TABORDA, F. \u201cMedell\u00edn \u2013 Documento 11 \u2013 Sacerdotes\u201d, en GODOY, M.; AQUINO J\u00daNIOR, F. (ed.). <em>50 anos de Medell\u00edn. Revisitando os textos, retomando o camino<\/em>. S\u0101o Paulo: Paulinas 2017, p. 193-211.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">THEOBALD, C. <em>Le concile Vatican II. Quel avenir?<\/em>, Paris: Cerf 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">URIBE ULLOA, P. \u201cRecepci\u00f3n b\u00edblica de la Constituci\u00f3n <em>Dei Verbum<\/em> en Am\u00e9rica Latina\u201d, <em>Medell\u00edn<\/em> 162 (2015) 283-315.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIT\u00d3RIO, J. \u201cA vida religiosa consagrada em Medell\u00edn e hoje: dois momentos de um carisma eclesial\u201d, en GODOY, M.; AQUINO J\u00daNIOR, F. (ed.). <em>50 anos de Medell\u00edn. Revisitando os textos, retomando o camino<\/em>, S\u0101o Paulo: Paulinas 2017, p. 212-228.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Agradezco a J. Costadoat la redacci\u00f3n de las ideas de este punto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La recepci\u00f3n del Vaticano II en Am\u00e9rica Latina y el Caribe \u00cdndice Introducci\u00f3n 1 Signos de los tiempos \u2013 M\u00e9todo Ver-Juzgar-Obrar 2 La irrupci\u00f3n de los pobres y en ellos la irrupci\u00f3n de Dios 3 Transformaciones en algunas formas de vida en el Pueblo de Dios 3.1 El servicio presbiteral 3.2 Transformaciones en la vida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[195],"tags":[],"class_list":["post-1784","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-del-cristianismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1784"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1784\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1831,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1784\/revisions\/1831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}