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{"id":1774,"date":"2019-12-24T11:45:48","date_gmt":"2019-12-24T13:45:48","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1774"},"modified":"2020-02-05T21:04:28","modified_gmt":"2020-02-05T23:04:28","slug":"lucas-y-hechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1774","title":{"rendered":"Lucas y Hechos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas, escritor de oficio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. El evangelio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Un escritor de tradici\u00f3n: Documento Q, Marcos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Divisi\u00f3n, unidad narrativa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Teolog\u00eda b\u00e1sica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.1 Intenci\u00f3n teol\u00f3gica<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3.2 De la historia de Jes\u00fas a la historia de la Iglesia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. El libro de los Hechos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Divisi\u00f3n y elementos fundamentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Mensaje b\u00e1sico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n teol\u00f3gica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lucas, escritor de oficio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales del siglo I d.C., un cristiano culto, de origen quiz\u00e1 pagano, que hab\u00eda sido pros\u00e9lito jud\u00edo y conoc\u00eda bien la Biblia Griega (los LXX), escribi\u00f3 la primera historia de Jes\u00fas y de su movimiento, siguiendo modelos cristianos y helenistas anteriores.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYa muchos han intentado componer una <em>di\u00e9guesis<\/em> (relato) de las cosas (<em>pragmat\u00f4n<\/em>) que han sucedido entre nosotros, siguiendo lo que nos han transmitido los primeros testigos oculares, conver\u00adtidos en servidores de la Palabra. Seg\u00fan eso, tambi\u00e9n yo, despu\u00e9s de investigar todo con diligencia, desde los or\u00edgenes, he decidido escrib\u00edrtelo con orden, ilustre Te\u00f3filo, para que compruebes la solidez de las ense\u00f1anzas que has recibido\u201d (Lc 1, 1-4).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le llamamos Lucas porque as\u00ed le ha llamado la tradici\u00f3n, pero ignoramos su nombre, y escribi\u00f3 una obra que constaba de dos partes (Evangelio y Hechos), que estaban en principio unidas, pero que la iglesia posterior ha separado, como si fueran dos libros.\u00a0 Algunos dicen que escribi\u00f3 su obra en Roma, porque all\u00ed culmina Hechos, otros piensan en \u00c9feso. Sea como fuere, escribe en un lugar donde se reconoc\u00edan y aceptaban dos escritos cristianos anteriores (Marcos y Q), porque los utiliza como base de su escrito, y lo compone, sin duda, al servicio de su Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Lucas conoce tambi\u00e9n relatos de las cosas (<em>pragmat\u00f4n<\/em>) que han sucedido \u201centre nosotros\u201d, a partir de Jes\u00fas. No los rechaza, pero piensa que pueden completar\u00adse y organizarse mejor, para destacar la coherencia (solidez) de la tradici\u00f3n cristian\u00ada. No inventa lo que escribe, pero lo matiza; no crea de la nada, sino que organ\u00adiza y elabora aquello que otros han transmitido, sea de viva voz, sea por escrito. Hab\u00edan muerto los primeros testigos de la iglesia, estaban muriendo tambi\u00e9n otros cristianos posteriores. Por eso, situ\u00e1ndose a caballo entre la segunda y la tercera generaci\u00f3n cristiana, \u00e9l ha sentido la necesidad de ofrecer una visi\u00f3n de conjunto <em>de los hechos que han sucedido entre nosotros<\/em>, en el tiempo de Jes\u00fas y despu\u00e9s de su muerte (cf. introducci\u00f3n a los libros de Lucas y Hechos: Lc 1,1-2; Hch 1,1-3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era escritor, conoc\u00eda la forma de escribir de algunos autores helenistas de su tiempo y sab\u00eda poner los discursos apropiados en la boca de las personas adecuadas, en el momento preciso, graduando e interpretando el desarrollo y sentido de los hechos. Pero era tambi\u00e9n un catequista cristiano. Ciertamente, \u00e9l escribi\u00f3 para los fieles de su iglesia a quienes quiso ofrecer una visi\u00f3n fiable de la vida y mensaje de Jes\u00fas; pero escribi\u00f3 tambi\u00e9n para los de fuera; es quiz\u00e1 el \u00fanico escrito del NT dirigido a un p\u00fablico abierto, como indica el hecho de que \u201cedite\u201d sus obras, dedic\u00e1ndolas a \u201cTe\u00f3filo\u201d, que puede ser un personaje real o simb\u00f3lico, conforme al uso de su tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3mo indica al comienzo de su segunda obra, Lucas escribi\u00f3 un <em>logos<\/em> (Hch 1, 1) o tratado en dos vol\u00famenes o tomos. El primero sobre las cosas que Jes\u00fas &#8220;hizo y ense\u00f1\u00f3&#8221; (palabras-obras) hasta su ascensi\u00f3n (Evangelio, Lc). El segundo sobre las &#8220;obras y palabras&#8221; de sus seguidores, que van desde Jerusal\u00e9n hasta los confines de la tierra (Roma), llevando el mensaje de Jes\u00fas (Hechos, Hch). No escribi\u00f3 un \u201cevangelio\u201d estrictamente dicho, como Marcos, ni tampoco un libro de genealog\u00eda de Jes\u00fas como Mateo, sino un &#8220;relato-tratado&#8221; de los acontecimientos y palabras de Jes\u00fas y de sus seguidores, en dos vol\u00famenes, significativamente iguales en tama\u00f1o (Lc y Hch).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como he dicho, la iglesia del siglo II separ\u00f3 las dos partes de la obra y as\u00ed tom\u00f3 la primera (Lc) como unidad en s\u00ed misma, poni\u00e9ndola al lado de los otros evangelios (Mc, Mt, Jn), de manera que la segunda (Hch) vino a tomarse como un libro diferente. Esta decisi\u00f3n ha sido buena, aunque ha podido hacernos olvidar la profunda unidad y vinculaci\u00f3n entre las dos obras. De todas formas, la separaci\u00f3n de las dos partes (cada una con la amplitud normal de un \u201crollo\u201d) tuvo una consecuencia positiva, pues nos ha permitido separar el tiempo del Jes\u00fas hist\u00f3rico (evan\u00adgelio) del tiempo del Cristo de la fe, sentado a la derecha del Padre, dirigiendo por su Esp\u00edritu la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde criterios internos, su obra doble tiene tres momentos fuertes, que han influido poderosamente en la liturgia cristiana: (a) Apoy\u00e1ndonos b\u00e1sicamente en su \u201cevangelio de la infancia\u201d (Lc 1-2), la Iglesia sigue celebrando la fiesta de la<em> Navidad;<\/em> (b) De manera semejante, la Iglesia visibiliza y celebra la <em>Pascua cristiana <\/em>teniendo en cuenta los \u201ccuarenta d\u00edas\u201d de apariciones de Jes\u00fas, que culminan con la <em>Ascensi\u00f3n <\/em>al cielo, que ning\u00fan otro autor del Nuevo Testamento ha presentado de esa forma (cf. Lc 24 y Hch 1); (c) Finalmente, s\u00f3lo Lucas nos permite visibilizar y celebrar la fiesta cristiana de <em>Pentecost\u00e9s,<\/em> es decir, la fiesta del Esp\u00edritu Santo, enviado por Jes\u00fas, para iniciar y promover la misi\u00f3n cristiana en el mundo entero, a lo largo de todos los tiempos (cf. Hch 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los cristianos actuales celebramos Navidad o interpretamos la Ascen\u00adsi\u00f3n de Jes\u00fas como culmen y clausura la Pascua estamos utilizando el esquema teol\u00f3gico, hist\u00f3rico y lit\u00fargico de Lucas. Otros autores del Nuevo Testamento (como Pablo o Juan) han podido ofrecer una imagen m\u00e1s profunda del misterio pascual, en el comienzo de la Iglesia. Pero Lucas ha sido (con Mateo) el autor que m\u00e1s ha influido en el despliegue del cristianismo posterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. El evangelio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Un escritor de tradici\u00f3n: Documento Q, Marcos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas es un <em>helenista<\/em>, hombre de cultura griega, y era probablemente pros\u00e9lito jud\u00edo (no jud\u00edo de naci\u00f3n) antes de hacerse cristiano. Conoce la Biblia del Antiguo Testamento (los LXX) y se ha informado, en lo posible, de los momentos principales de la vida de Jes\u00fas, estudiando escritos anteriores (un posible documento Q, con sentencias de Jes\u00fas, y el evangelio de Mc), consultando con testigos y portadores de la tradici\u00f3n cristiana:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>a. El documento Q <\/em>(del alem\u00e1n <em>Quelle<\/em>, Fuente) es un texto o fuente oral de los evangelios de Mateo y Lucas, que conten\u00eda una colecci\u00f3n de Dichos o Logia de Jes\u00fas. Puede haber surgido en Galilea o Judea, en los a\u00f1os 40\/50 d.C., ofreciendo el testimonio m\u00e1s significativo de un grupo de cristianos que habr\u00edan recopilado en forma apocal\u00edptico-sapiencial, algunos dichos de Jes\u00fas, para expresar y expandir por ellos su experiencia. Ese documento forma con Marcos el testimonio extenso m\u00e1s antiguo de la tradici\u00f3n de los evangelios. Pero, a diferencia de Marcos, que ha seguido emple\u00e1ndose en la iglesia despu\u00e9s que gran parte de su material hubiera sido recogido por Mateo y Lucas, el Q se ha perdido, quiz\u00e1 porque ya no interesaba (sus materiales hab\u00edan sido conservados en Mt y Lc), quiz\u00e1 porque su visi\u00f3n resultaba limitada: s\u00f3lo recog\u00eda \u201cpalabras\u201d de Jes\u00fas, dejaba a un lado el tema su muerte y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>b. Marcos<\/em>. Pasados algunos a\u00f1os, hacia el 70 d. C., un autor llamado Marcos pens\u00f3 que el documento Q, cerrado en s\u00ed mismo, resultaba deficiente (no recog\u00eda la trama de la vida de Jes\u00fas) y para subsanar sus deficiencias \u00e9l mismo escribi\u00f3 un \u201cevangelio\u201d. El Q no hab\u00eda sido un \u201cevangelio\u201d, sino un sumario de dichos de Jes\u00fas, casi sin fondo narrativo (sin historia), de manera que pod\u00edan independizarse de la vida\u2012muerte\u2012pascua de Jes\u00fas. Pues bien, en contra de eso, retomando igualmente tradiciones de Galilea y de Jerusal\u00e9n, Marcos ha escrito un evangelio \u201cnarrativo\u201d. Ha dejado a un lado casi todas las \u201cpalabras\u201d de Jes\u00fas, para presentarle a \u00e9l mismo como \u201cPalabra\u201d, portador personal de la salvaci\u00f3n de Dios, en una l\u00ednea cercana a la de Pablo, aunque destacando m\u00e1s la historia de Jes\u00fas (no s\u00f3lo su muerte). Marcos escribi\u00f3 de esa manera la m\u00e1s poderosa de las \u201cnarraciones cristianas\u201d, presentando a Jes\u00fas como evangelio: buena nueva \u201cpersonal\u201d de Dios (Jes\u00fas mismo como buena nueva).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>c. La novedad de Lucas. <\/em>Lo mismo que Mateo, Lucas pens\u00f3 que el proyecto de los \u201cdichos\u201d (Q) resultaba insuficiente, y que era necesario aceptar el \u201ccorrectivo\u201d de Marcos, pues el mensaje de Jes\u00fas era inseparable del trayecto concreto de su vida y de su muerte y de la experiencia pascual de la iglesia. Y en esa l\u00ednea, ambos, Mateo y Lucas, desde perspectivas y tradiciones distintas, han combinado los textos de Q y de Marcos, para ofrecer as\u00ed un evangelio donde se vinculan, en la vida y persona de Jes\u00fas, los dichos y los hechos de su trayectoria mesi\u00e1nica. (a) Mateo lo hace desde una tradici\u00f3n judeo-cristiana, m\u00e1s centrada en el cumplimiento mesi\u00e1nico de la Ley jud\u00eda. (b). Lucas lo hace desde el fondo de la tradici\u00f3n cristiano-helenista, para ofrecer un evangelio m\u00e1s apropiado a los gentiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan eso, Lucas conoce y asume los textos de Q y de Marcos, pero los interpreta desde su perspectiva eclesial, a\u00f1adiendo a las dos \u201cfuentes\u201d anteriores una fuente distinta (que algunos han llamado L, de Lucas), con un material muy significativo (evangelio de la infancia, par\u00e1bolas de la misericordia, catequesis de la resurrecci\u00f3n etc.). Ser\u00eda bueno poder distinguir con precisi\u00f3n los tres estratos del evangelio de Lucas (narraci\u00f3n de Marcos, dichos del Q, tradiciones propias de su Iglesia, quiz\u00e1 en \u00c9feso, con las de Jerusal\u00e9n\u2026), pero el tema es complejo, propio de especialistas (que no han llegado a ponerse de acuerdo en los detalles), de forma que aqu\u00ed no ser\u00e1 planteado. Baste con decir que Lucas sigue a Marcos (que forma su espina dorsal), introduciendo en su texto \u201calgunos elementos\u201d del Q, como en 6,12\u20137,35 y en 9,57\u201317,4, vincul\u00e1ndolo al fin todo con otras tradiciones eclesiales y con su propia teolog\u00eda, centrada en el \u201ccamino de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n\u201d. Algunos han insistido en la necesidad de un contacto personal de Lucas con la Virgen Mar\u00eda, pero no parece necesario insistir en ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Divisi\u00f3n, unidad narrativa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas bebe de tres \u201cfuentes\u201d b\u00e1sicas, pero su texto no es un simple mosaico, sino que forma una unidad literaria (narrativa) y teol\u00f3gica, de tal manera que cada uno de sus elementos ha de interpretarse desde el conjunto, como vienen destacando los investigadores. No escribe una narraci\u00f3n a la que \u201cluego\u201d se le a\u00f1aden algunas notas teol\u00f3gicas, sino que su misma estructura narrativa tiene ya un intenso sentido teol\u00f3gico. Teniendo eso en cuenta, en un sentido general, podemos dividir el evangelio en cuatro partes, con un pr\u00f3logo y un ep\u00edlogo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pr\u00f3logo<\/em> (Lc 1,1-4). Lucas dedica el libro, escrito con los m\u00e9todos hist\u00f3rico-literarios de su tiempo, a todos los que \u201caman a Dios\u201d (=Te\u00f3filo), como una contribuci\u00f3n al conocimiento del cristianismo, entendido como un fen\u00f3meno religioso y cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1. Introducci\u00f3n. Jes\u00fas, evangelio de Dios<\/em> (Lc 1,5-4,13). (a) Anuncios del nacimiento de Juan y Jes\u00fas (Lc 1,5-56); (b) Los dos nacimientos (Lc 1,57-2,52); (c) Primera actividad de Juan y Jes\u00fas (Lc 3,1-4,13). A diferencia de Marcos y en paralelo con Mateo (aunque de un modo distinto), Lucas empieza con un \u201cevangelio de la infancia\u201d (apartados a y b), situando a Jes\u00fas en el trasfondo de la esperanza de Israel, en paralelo con Juan Bautista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas entronca el evangelio de Jes\u00fas en la esperanza y profec\u00eda de Israel, pero de manera que la desborda y ratifica. En el \u00faltimo apartado (c), sigue m\u00e1s de cerca a Marcos. El centro de esta secci\u00f3n lo forma la \u201cproclamaci\u00f3n del evangelio\u201d: \u201cOs anuncio una buena noticia (evangelio) que ser\u00e1 de gran gozo para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or\u201d (Lc 2,10-11). Este \u201cevangelio\u201d o buena noticia imite y sustituye a los \u201cevangelios imperiales\u201d, en los que se anunciaba el nacimiento del nuevo emperador, como en la Inscripci\u00f3n de Priene, del a\u00f1o 9. a. C., en la que se celebra el nacimiento de Augusto como comienzo de una nueva era de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2. Actividad en Galilea <\/em>(Lc 4,14\u20139,50): (a) Manifestaci\u00f3n y rechazo de Jes\u00fas (Lc 4,14-6,11); (b) Ense\u00f1anzas y milagros (Lc 6,12-8,56); (c) Revelaci\u00f3n a los disc\u00edpulos (Lc 9,1-50). En estos cap\u00edtulos se condensa la acci\u00f3n y mensaje b\u00e1sico de Jes\u00fas en Galilea, en l\u00ednea prof\u00e9tica, abierta al mesianismo. En la primera y \u00faltima parte (a y c) sigue m\u00e1s a Marcos. En la parte central (b) est\u00e1 m\u00e1s cerca del Q. En ambos casos, el evangelista recoge tradiciones de las iglesias y de la misi\u00f3n de Galilea. Todo el tema se presenta y centra en el \u201cdiscurso de Nazaret\u201d (Lc 4,16-30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3. Subida a Jerusal\u00e9n <\/em>(Lc 9,51-19,27), con estos momentos: (a) Seguimiento y confianza en el Padre (Lc 9,51\u201313,21); (b) Comidas cristianas (Lc 13,22\u201317,10); (c) Llegada del Reino (Lc 17,11-19,28). Esta secci\u00f3n comienza con una introducci\u00f3n solemne, que enmarca y sit\u00faa todo lo que sigue: \u201cCuando lleg\u00f3 el tiempo en que hab\u00eda de ser recibido (ascendido), afirm\u00f3 su rostro y comenz\u00f3 a subir hacia Jerusal\u00e9n\u201d (cf. 9,51).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas introduce y reinterpreta aqu\u00ed mucho material del \u201cQ\u201d, pero no en forma de sabidur\u00eda desvinculada de la vida de Jes\u00fas, sino como expresi\u00f3n de un camino que conduce a Jerusal\u00e9n (nuevo \u00c9xodo). Eso significa que el material Q (que podr\u00eda convertirse en doctrina gn\u00f3stica), viene a situarse y se entiende en el contexto de un camino mesi\u00e1nico de entrega de la vida. \u00c9ste es el centro del evangelio: la subida a Jerusal\u00e9n, como cumplimiento de las promesas de Israel y como principio de un nuevo \u00e9xodo cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>4. Actividad en Jerusal\u00e9n: Pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n <\/em>(Lc 19,28-24,49): (a) Entrada en Jerusal\u00e9n y controversias con los jefes de Israel (Lc 19,28-21,4); c) Discurso escatol\u00f3gico (Lc 21,5-38); (c) Juicio y muerte (Lc 22,1-23,56; (d) Resurrecci\u00f3n y apariciones de Jes\u00fas (Lc 24,1-49). Lucas vuelve aqu\u00ed al esquema y los temas de Marcos, con cambios menores. Tambi\u00e9n esta secci\u00f3n comienza con la \u201cdecisi\u00f3n\u201d de culminar la subida a Jerusal\u00e9n (19,28, retomando el motivo anterior de 9,51), de manera que todo el mensaje y camino anterior de Jes\u00fas en Galilea ha de entenderse desde su \u201coferta de salvaci\u00f3n\u201d en Jerusal\u00e9n, en disputa con las autoridades de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto se sit\u00faa el discurso escatol\u00f3gico de Lc 21, donde ya no es esencial la \u201cprisa por la hora\u201d. En lo referente a la pasi\u00f3n, Lucas intenta \u201cdisculpar\u201d a Pilato, representante del gobierno romano, cargando la responsabilidad en los \u201cjerarcas jud\u00edos\u201d (nunca en el pueblo de Israel, en cuanto tal). Ofrece, finalmente, una verdadera catequesis de Pascua, con el relato de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas y la gran aparici\u00f3n\/misi\u00f3n a todos los disc\u00edpulos, en Jerusal\u00e9n (no en Galilea, como en Marcos 16,1-8 y en Mt 28,16-20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ep\u00edlogo. Ascensi\u00f3n (Lc 24,50-53)<\/em><strong>. <\/strong>Sirve para concluir el evangelio, cerr\u00e1ndolo en s\u00ed mismo (en el nacimiento, vida y pascua de Jes\u00fas). El Jes\u00fas de Mateo no se iba, sino que desde Galilea con los suyos, acompa\u00f1\u00e1ndoles en la misi\u00f3n (\u201cyo estoy con vosotros\u2026\u201d: Mt 28,16\u201220). En contra de eso, el Jes\u00fas de Lucas \u201cse va\u201d, deja en un sentido a los suyos, subiendo al cielo desde Jerusal\u00e9n (como hab\u00eda anunciado en 24,46-49). Esa \u201cexperiencia pascual y ascensi\u00f3n\u201d de Jes\u00fas desde Jerusal\u00e9n (en el Monte de los Olivos, conforme a la profec\u00eda de Zacar\u00edas 14) es el motivo con el que se retoma y reanuda la historia en Hch 1, donde comienza el libro de los hechos y misi\u00f3n de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Teolog\u00eda b\u00e1sica <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 Intenci\u00f3n teol\u00f3gica<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda ya fijada desde el pr\u00f3logo, donde Lucas dec\u00eda: \u201cHe decidido escribir un relato de los acontecimientos que han venido a suceder entre nosotros\u2026, a fin de que as\u00ed reconozcas la fir\u00admeza de las doctrinas que has recibido\u201d cf. (Lc 1,1-4). \u00bfQu\u00e9 acontecimientos? Las cosas que Jes\u00fas ha realizado y ense\u00f1ado, hasta su ascensi\u00f3n al cielo (Hch 1,1-2). Las otras (los primeros pasos de la iglesia) quedan para Hechos. Los acontecimientos de Jes\u00fas se han realizado, seg\u00fan eso, a la luz de todo el mundo (Hch 26,26). No son objeto de un mensaje intimista, propio de un libro de meditaciones, sino el tema de una historia que merece ser contada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como he dicho, Lucas parece el \u00fanico escritor del NT que escribe tambi\u00e9n para no creyentes, ofreciendo as\u00ed su libro en el mercado abierto de su tiempo. Pero no lo hace de un modo arbitrario, no abandona la tradici\u00f3n, sino al contrario: se apoya en otros libros y testigos de la iglesia, especialmente en Mc y Q. \u00c9l selecciona sus fuentes, pero lo hace de un modo dialogante y as\u00ed, a diferencia de Marcos y, quiz\u00e1, en contra de Mateo, ha podido aceptar tradiciones de la Iglesia de Jerusal\u00e9n, vinculadas a la figura de Santiago, \u201chermano\u201d del Se\u00f1or, al comienzo del evangelio y de Hechos (Lc 1-2; Hch 1-7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas ha podido escribir as\u00ed porque ha visto a Jes\u00fas como punto de partida y centro de un profundo movimiento religioso que ya alcanza importancia en el mundo y que merece ser contado. \u00c9l puede escribir as\u00ed porque es un buen narrador, porque tiene un buen argumento (Jes\u00fas) y sabe exponerlo no s\u00f3lo en un plano kerigm\u00e1tico (Marcos) o catequ\u00e9tico\/eclesial (Mateo), sino en una l\u00ednea hist\u00f3rico-literaria, transmitiendo, al mismo tiempo, la fe de su Iglesia (\u00bfRoma, \u00c9feso\u2026?), con un horizonte abierto a la misi\u00f3n cristiana, que empieza a extenderse por el mundo conocido. Con el paso de los a\u00f1os, la inquietud de aquellos cristianos que esperaban el fin del mundo y la venida inmediata de Jes\u00fas se hab\u00eda trasformado, hab\u00eda dejado de tener un sentido puramente cronol\u00f3gico. Ciertamente, Lucas sabe que \u201cJes\u00fas vendr\u00e1\u201d, pero mientras tanto \u00e9l abre un largo tiempo de vida creyente para los cristianos. De esa forma el inter\u00e9s del mensaje de Jes\u00fas (el pasado de su historia) se desplaza hacia la iglesia (Hechos), dejando atr\u00e1s la historia de Jes\u00fas (evangelio).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 De la historia de Jes\u00fas a la historia de la Iglesia<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcos y Mateo no pudieron escribir una \u201chistoria de la Iglesia\u201d, pues ella no formaba parte separada de la obra de Jes\u00fas. Esa historia de la Iglesia no era un evangelio nuevo (Marcos), no a\u00f1ad\u00eda algo distinto a lo revelado en Cristo (Mateo). Ciertamente, Jes\u00fas es tambi\u00e9n para Lucas el origen, punto de partida y centro de toda la salvaci\u00f3n. Pero la historia de Jes\u00fas en cuanto tal ha terminado (se ha cerrado en la Ascensi\u00f3n), de manera que se abre un tiempo de vida y misi\u00f3n para sus disc\u00edpulos, de forma que ser\u00e1 necesario exponer tambi\u00e9n el surgimiento de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido (y en otros que se deber\u00edan precisar), Lucas se encuentra cerca del Jes\u00fas de Juan, cuando dice: \u201cOs conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendr\u00e1 a vosotros. Y si yo voy, os lo enviar\u00e9&#8230;\u201d (Jn 16,7). Conviene que Jes\u00fas se haya ido, porque s\u00f3lo de esa forma ha podido \u201cabrir\u201d un tiempo de compromiso y trasformaci\u00f3n misionera para sus disc\u00edpulos. En ese sentido, Lucas podr\u00eda seguir diciendo: \u201cEn verdad, en verdad os digo: el que cree en m\u00ed, \u00e9l tambi\u00e9n har\u00e1 las obras que yo hago. Y har\u00e1 incluso mayores que las m\u00edas, porque yo voy al Padre\u201d (Jn 14,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa l\u00ednea, debemos a\u00f1adir que su Evangelio (Lc), siendo en un sentido aut\u00f3nomo, puede interpretarse, en otro, como \u201cpr\u00f3logo\u201d del libro de los Hechos. As\u00ed decimos que Jes\u00fas se ha ido (Ascensi\u00f3n: Lc 24,50-53; Hch 1,1-11) para seguir impulsando la historia de la salvaci\u00f3n. Seg\u00fan eso, los cristianos no dejan a Jes\u00fas para ir a la Iglesia, sino que el mismo Jes\u00fas les lleva por su Esp\u00edritu a la vida y misi\u00f3n de la Iglesia. De esa manera, el pasado de la historia de Jes\u00fas, que termina en la Ascensi\u00f3n, se vuelve principio de salvaci\u00f3n para la Iglesia, por medio del Esp\u00edritu Santo. Jes\u00fas ha sido recibido en la Gloria de Dios Padre y, desde all\u00ed, desde su altura divina, gu\u00eda la historia a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 El libro de los Hechos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como he repetido ya, en principio, evangelio y Hechos formaban un solo libro. pero los \u201ceditores\u201d del canon lo dividieran, haciendo que Hechos fuera comienzo de la vida de la Iglesia, como una introducci\u00f3n a las cartas de Pablo y al resto de las cartas \u201ccat\u00f3licas\u201d o universales del NT. <em>\u00a0<\/em>Pues bien, Lucas ha podido escribir esta historia inicial de la Iglesia porque considera que ella es una \u201crealidad aut\u00f3noma\u201d, al lado (y despu\u00e9s) de los evangelios. No la escribi\u00f3 para contar simplemente lo que pas\u00f3 (como cronista), sino para marcar el principio y direcci\u00f3n del camino cristiano, y lo har\u00e1 trazando una l\u00ednea que ser\u00e1 \u201ccan\u00f3nica\u201d o normativa para la iglesia posterior. En ese sentido, \u00e9l deja a un lado una serie de tendencias o trayectorias cristianas que conocemos de alg\u00fan modo por otras fuentes (aportaci\u00f3n de las mujeres, vida y misi\u00f3n de las comunidades galileas, judeo\u2012cristianismo de Santiago, los principios de la gnosis etc.). Sea como fuere, su visi\u00f3n del despliegue de la Iglesia ha sido esencial para la historia posterior del cristianismo. En sentido general, en su primera visi\u00f3n de la Iglesia se pueden precisar dos elementos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 Polo jud\u00edo, polo romano<\/em> (Hch 1-15). El libro de los Hechos va trazando un camino que lleva desde Jerusal\u00e9n (primer polo: Pedro y los Doce, con Santiago), por Antioqu\u00eda (Helenistas), a trav\u00e9s de Pablo hasta Roma (segundo polo), donde queda Pablo cautivo), abriendo desde all\u00ed la Palabra de Jes\u00fas al mundo entero: El polo jud\u00edo forma la ra\u00edz, que se debe mantener: marca el origen y destino israelita de Jes\u00fas (todo Lc) y el principio de la iglesia (Hch 1-15); el polo helenista o romano ofrece el encuadre final y definitivo de la iglesia, que ha llegado a Roma, donde Pablo preso anuncia abiertamente el evangelio (Hch 16\u201228).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 De Jerusal\u00e9n a Roma <\/em>(Hch 16-28). Conforme a esa visi\u00f3n de los dos polos, Lucas no ha escrito la historia de todas las iglesias (de Galilea, de Siria, de Egipto\u2026), sino el camino que lleva de Jerusal\u00e9n a Roma. \u00c9sa ha sido una opci\u00f3n trascendental para la gran parte de la historia posterior del cristianismo, que se sigue vinculando al Juda\u00edsmo (Jerusal\u00e9n), pero que se integra en el Imperio romano. La Iglesia tiene otros rasgos, pero a juicio de Lucas, en el fondo de ellos late y se expresa un \u00fanico camino, una trayectoria que va de Jerusal\u00e9n (juda\u00edsmo) a Roma (universalidad), por obra del Esp\u00edritu de Dios (de Cristo) que lo gu\u00eda todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Divisi\u00f3n y elementos fundamentales.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro comienza con un pr\u00f3logo (Hch 1,1-11), que empalma con el evangelio anterior de Lucas y traza el proyecto de conjunto, en el que pueden distinguirse ya tres partes, quiz\u00e1 mejor que las dos arriba se\u00f1aladas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1. Pedro<\/em><em>. Iglesia de Jerusal\u00e9n: Hch 1,12-5,42<\/em> (a\u00f1os 30\/33 d.C.). A pesar de que al principio hubo varios movimientos vinculados a Jes\u00fas (Galileos, mujeres, quiz\u00e1 grupos helenistas ya latentes en la misma Jerusal\u00e9n), Hechos supone que la iglesia naci\u00f3 unida en Jerusal\u00e9n, en torno a Pedro y a los Doce. \u00c9stos son los momentos que ha destacado el texto: 1. Primera comunidad (1,12-2,47); 2. Pedro y Juan (3,1-5,11); 3. Misi\u00f3n de los Doce (5,12-42).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro es la figura hist\u00f3rica esencial en este comienzo de la iglesia, y \u00e9l iniciar\u00e1 y confirmar\u00e1 tambi\u00e9n la apertura a los gentiles (Hch 10; 15), aunque luego, la misi\u00f3n universal la asume y realiza Pablo. Compartiendo una tendencia que aparece en Ap 21, 14 y quiz\u00e1 en Ef 2,20, Lucas identifica a los ap\u00f3stoles con los Doce, tom\u00e1ndoles como principio de la misi\u00f3n de la Iglesia (aunque pronto hayan desaparecido como grupo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>2. Helenistas. De Jerusal\u00e9n a Antioqu\u00eda: Hch 6,1-14,28<\/em> (a\u00f1os 33-48 d.C.). Surge la primera disensi\u00f3n entre hebreos y helenistas de Jerusal\u00e9n (unos de lengua semita, otros de lengua griega). Estos \u00faltimos abren la Iglesia a los gentiles conforme al siguiente movimiento: 1. Helenistas y Esteban (6,1\u20128, 3); 2. Misi\u00f3n de Samaria (8,4-40); 3. Conversi\u00f3n de Pablo (9,1-31); 4. Misi\u00f3n de Pedro (9,32-11,18); 5. Antioqu\u00eda: \u201cindependencia\u201d de los cristianos (11,19\u201212,25); 6. Primera misi\u00f3n de Pablo y Bernab\u00e9, por Chipre y Asia Menor (13,1-14,28; a\u00f1os 36-48 d.C.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El despliegue de la Iglesia aparece, as\u00ed, como una experiencia carism\u00e1tica, que hab\u00eda sido ya anunciaba en Hch 2 (Pentecost\u00e9s), trazando una l\u00ednea de apertura desde Jerusal\u00e9n a todos los pueblos. Ese despliegue se concreta a trav\u00e9s de los helenistas (Hch 6-8) y culmina en Pablo (a partir de Hch 9), desembocando en el llamado concilio de Jerusal\u00e9n, donde se admite y ratifica la existencia de \u201cdos iglesias\u201d en comuni\u00f3n: los judeocristianos estrictos de Santiago en Jerusal\u00e9n y los judeocristianos abiertos, de un modo o de otro, a los gentiles, a quienes aceptan en sus comunidades (Hch 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>3. Pablo. De Antioqu\u00eda a Roma: Hch 15,1\u201228,29.<\/em> Esta parte comienza con la disputa entre los judeocristianos de Jerusal\u00e9n y los pagano-cristianos de Antioqu\u00eda, y para resolverla se celebra el \u201cconcilio\u201d, en el que Santiago (Jerusal\u00e9n) y Pedro (iglesia originaria) aceptan la misi\u00f3n de Pablo a los paganos, sin necesidad de que ellos \u201ccumplan\u201d la ley jud\u00eda (Hch 15,1-15,35, a\u00f1o 48\/49 d.C.). Desde ahora, el protagonista de la misi\u00f3n cristiana ser\u00e1 Pablo, que llevar\u00e1 la Iglesia hasta Roma, haci\u00e9ndola universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas simplifica los datos, silencia comunidades alternativas y omite (incluso matiza) muchos elementos, pero su visi\u00f3n tiene un hondo sentido teol\u00f3gico, con estos momentos principales: 1. Dos misiones de Pablo por Asia Menor y Grecia, fundando las iglesias del Oriente del Imperio: (15,36-18,22 y 18, 23-21,14; a\u00f1os 49-57 d.C.); 2. Subida a Jerusal\u00e9n, para entregar la colecta de los gentiles a la Iglesia madre y ratificar as\u00ed su comuni\u00f3n mesi\u00e1nica con ella (21,15\u201223,30), con prendimiento y prisi\u00f3n posterior en Ces\u00e1rea (23,31-26,32; a\u00f1os 58-60 d.C.); 3. Prisionero a Roma, para ser juzgado (27,1-28,28; a\u00f1o 60 d.C.); 4. Ep\u00edlogo (28,30-31; a\u00f1os 60-62 d.C. ss.). Esperando el juicio, en prisi\u00f3n domiciliaria, Pablo anuncia abiertamente el Evangelio en Roma. La Iglesia de Jes\u00fas ha llegado al centro del Imperio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mc 16,1-8 y Mt 28,16-20 supon\u00edan que la misi\u00f3n universal cristiana comenz\u00f3 en Galilea. Lucas suprime esa alusi\u00f3n y afirma que la iglesia comenz\u00f3 y se confirm\u00f3 en Jerusal\u00e9n (cf. Hch 1-7; 15), desde donde se extendi\u00f3 al mundo entero. All\u00ed hab\u00eda subido Jes\u00fas para culminar su obra, siendo crucificado (cf. Lc 9,51\u201224,52) y all\u00ed surgi\u00f3 la iglesia como grupo mesi\u00e1nico, en torno a los Doce, esperando la venida del Mes\u00edas crucificado (Hch 1\u20122).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcos y Mateo pensaban que la Iglesia comenzaba desde Galilea (Mc16, 7-8; Mt 28,16-20). Hechos, en cambio, supone que el camino central de la Iglesia, iniciado y retomado en Jerusal\u00e9n (concilio, cap. 15) se abre desde Jerusal\u00e9n, por los helenistas y la Iglesia de Antioquia, pero de tal forma que el mismo Pablo vuelve a Jerusal\u00e9n, para retomar desde all\u00ed (preso como Jes\u00fas, pero no ajusticiado) el camino final a Roma, donde desemboca el camino de la Iglesia, abierto desde Roma a todas las naciones (Hch 16-28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Mensaje b\u00e1sico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de los evangelistas hab\u00eda sentido la necesidad de \u201ccompletar\u201d el evangelio con una obra aut\u00f3noma sobre el despliegue de la iglesia, pues en Jes\u00fas se hallaba contenido el camino y tarea de la Iglesia. Lucas, en cambio, lo ha hecho, y en esa l\u00ednea algunos investiga\u00addores modernos le han tomado como primer representante del \u201ccatolicismo primitivo\u201d, el primero que ha convertido el evangelio en religi\u00f3n organizada y el cristianismo en estructura eclesial. Pero eso no es del todo cierto. Lo que Lucas quiere describir en Hechos es la marcha y camino de la iglesia, como portadora de un evangelio universal, que llega a Roma y desde Roma debe abrirse, como religi\u00f3n unitaria al mundo entero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa l\u00ednea, en contra de una especie de astillamiento o divisi\u00f3n de las iglesias, cada una por su lado (judeo\u2012cristianos y helenistas, seguidores del disc\u00edpulo amado, grupos gn\u00f3sticos y misioneros ambulantes de diverso tipo), Lucas describe una historia unitaria, de tipo ideal en la que se engloban y unifican todos los movimientos cristianos, en una marcha que va del primer polo (en Jerusal\u00e9n, en torno a Pedro y los Doce) al segundo polo (con Pablo en Roma). \u00c9se es un camino hist\u00f3rico, pero es, al mismo tiempo, un camino \u201cpostulado\u201d, es la expresi\u00f3n de un deseo de unidad de todas las iglesias, en torno a Pedro y Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012 <em>Jerusal\u00e9n y los Doce <\/em>(Hch 1-5). La comunidad de Jerusal\u00e9n aparece en Hechos como ideal escatol\u00f3gico. En ella se dan las se\u00f1ales del <em>cambio de los tiempos<\/em>, de la transformaci\u00f3n de la humanidad (milagros). Los cristianos reparten y consumen los bienes (como si el mundo debiera terminar muy pronto), pero, al mismo tiempo, empiezan a acoger a personas de otras naciones y grupos (aunque de hecho luego se centren s\u00f3lo en los jud\u00edos). Ciertamente, en esa iglesia aparecen ya creyentes que quieren \u201cenga\u00f1ar\u201d al Esp\u00edritu (como Anan\u00edas y Zafira, Hch 5,1\u201211), pero ellos no aparecen por s\u00ed mismos, sino como aviso para los aut\u00e9nticos creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012<em> Helenistas y la misi\u00f3n a los paganos<\/em> (Hch 6-12). A pesar de la tentaci\u00f3n de encerrarse en s\u00ed misma, la primera comunidad se ve forzada a expandirse, a partir del testimonio de los llamados helenistas. Hay tensiones internas entre ellos y los hebreos, pero se superan, sobre todo a causa de la persecuci\u00f3n que obliga a los helenistas a dejar Jerusal\u00e9n. Y por encima de todo, est\u00e1 y act\u00faa el Esp\u00edritu que se manifiesta fuera de la comunidad constituida: el episodio del centuri\u00f3n Cornelio es, en este momento, decisivo. En este momento surgen, sin duda, otros grupos (en torno a las mujeres, a los seguidores del Disc\u00edpulo amado y a otros), pero Lucas los silencia, pues s\u00f3lo querr\u00e1 centrarse al fin en la vida y obra de Pablo, que se convierte a Cristo, y de Pedro tiene que dejar Jerusal\u00e9n, para realizar su tarea en otros lugares, en gesto de apertura universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012 <em>Pablo y Bernab\u00e9 <\/em>(Hch 13\u201215)<em>. <\/em>Lucas se ha centrado s\u00f3lo en la misi\u00f3n de Bernab\u00e9 y de Pablo, como expansi\u00f3n de la Iglesia en el mundo pagano (impulso del Esp\u00edritu, cf. Hch 13\u201214), obligando a plantear el tema de la divisi\u00f3n y unidad de la iglesia. En Jerusal\u00e9n hay cristianos que siguen exigiendo la circuncisi\u00f3n a todos los creyentes (han de hacerse jud\u00edos antes de convertirse a Cristo). Pero los representantes de las diversas iglesias (Pedro, Santiago, Pablo\u2026) se re\u00fanen en el llamado Concilio de Jerusal\u00e9n (Hch 15, a\u00f1o 49), asumiendo la diversidad de iglesias, ratifica la libertad de los cristianos que vienen de la gentilidad. \u00c9ste es el concilio constituyente del cristianismo, entendido como \u201ccomuni\u00f3n de iglesias\u201d, en torno a la fe y testimonio de Cristo. En ese \u201cconcilio\u201d deber\u00edan incluirse, al menos impl\u00edcitamente, otras iglesias (de tipo m\u00e1s gn\u00f3stico, como la del Disc\u00edpulo amado), pero Lucas no las citas. S\u00f3lo se ocupa de las l\u00edneas de Pedro\u2012Pablo\u2012Santiago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012 <em>M<\/em><em>isiones de Pablo <\/em>(Hch 16-20). Lucas abandona a su suerte (o deja al margen la historia) de otras iglesias (como las de Pedro y Bernab\u00e9, compa\u00f1ero anterior de Pablo), para centrarse s\u00f3lo en la de Pablo, que se expande, como nueva comunidad mesi\u00e1nica, liberada de la ley, en los diversos pa\u00edses del entorno oriental: desde \u00c9feso hasta Macedonia y Acaya (Atenas y Corinto). El mundo, preparado ya por el Esp\u00edritu de Dios, parece dispuesto a escuchar la voz de Pablo, la misi\u00f3n cristiana. Desde este fondo, este segundo libro de Lucas podr\u00eda titularse <em>Evangelio de Hechos del Esp\u00edritu,<\/em> centrado en el gran di\u00e1logo de Pablo con el helenismo en el Are\u00f3pago de Atenas (Hch 17,16\u201234), donde se ratifica la vinculaci\u00f3n (y diferencia) entre el cristianismo y el pensamiento griego, entendido como signo de sabidur\u00eda universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 \u2012 De<em> Jerusal\u00e9n a Roma<\/em> (Hch 21-28). El final del libro de los Hechos cuenta el camino que lleva a Pablo a Roma, pasando por Jerusal\u00e9n, donde le toman prisionero, despu\u00e9s que ha querido entregar a Santiago y a la iglesia judeo\u2012cristiana de Jerusal\u00e9n la colecta de las comunidades gentiles, en signo de unidad de las iglesias. De esa forma, la vida de las iglesias gentiles (de la comunidad universal de Roma) queda pendiente de precisar su relaci\u00f3n (vinculaci\u00f3n) con la Iglesia judeo\u2012cristiana de Jerusal\u00e9n, sin que Lucas diga c\u00f3mo han terminado esas relaciones. Sea como fuere, Pablo es llevado a Roma para ser juzgado, porque, como ciudadano romano, ha podido apelar y ha apelado al Tribunal del Cesar, para exponer all\u00ed, en el centro del mundo entonces conocido el mensaje de Jes\u00fas. Pablo ha llegado a Roma, de forma que puede anunciar all\u00ed la Palabra, aunque lo haga desde su situaci\u00f3n de prisionero (en detenci\u00f3n domiciliaria) esperando el juicio. En este momento, Lucas puede detener su relato. Sabe, sin duda, que la historia sigue, y podr\u00eda contar muchas m\u00e1s cosas. Pero lo que ha contado es suficiente. \u00c9l ha trazado una par\u00e1bola elocuente del camino universal de la iglesia de Jes\u00fas, que se abre en Roma al ancho mundo de los gentiles que confluyen y est\u00e1n simbolizados en Roma (cf. Hch 28,25-31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el mensaje de la doble obra de Lucas, que se abre desde las promesas de Israel, a trav\u00e9s de Jes\u00fas, por medio de Roma, a todas las naciones. Hay otros caminos, otras formas de entender y de contar el despliegue de la iglesia, centrada en Galilea (cf. Mc 16,8) o abierta hacia Oriente (Mt 2,1-11). Pero este camino de Luchas ha sido, y sigue siendo, el m\u00e1s significativo, en la l\u00ednea del evangelio paulino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n teol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como he dicho, algunos historiadores modernos, sobre todo protestantes, han tomado a Lucas como el primer defensor del &#8220;proto-catolicismo&#8221;, es decir, de primera interpretaci\u00f3n del cristianismo como religi\u00f3n organizada. La novedad escatol\u00f3\u00adgica de Jes\u00fas (su compromiso radical de fe liberadora) se habr\u00eda perdido y, en el hueco habr\u00eda surgido una visi\u00f3n dogm\u00e1tica de la historia que tiene su principio en Israel, se centra en Cristo y avanza por la iglesia hasta el cumplimiento de las promesas de Jes\u00fas, es decir, hasta la plenitud del tiempo. En esa l\u00ednea se podr\u00eda decir (con A. Loisy): <em>Jes\u00fas anunci\u00f3 el Reino de Dios, pero lleg\u00f3 la iglesia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, Lucas admitir\u00eda ese eslogan, pero cambiado su sentido y diciendo: <em>Jes\u00fas anunci\u00f3 el reino de Dios y, gracias a Dios, surgi\u00f3 la iglesia, <\/em>como portadora de ese anuncio, como garant\u00eda de continuidad del proyecto de Jes\u00fas, como anuncio y principio del Reino en este mismo mundo, por la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, por obra del Esp\u00edritu Santo, en l\u00ednea de Historia Sagrada. En ese contexto se pueden distinguir y vincular tres \u201ctiempos\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u2012 <em>Tiempo del Padre, Antiguo Testamento. <\/em>En el comienzo de la historia se halla Dios (Dios de todos los pueblos: cf. Hch 17), como fuente de vida y creador. Desde ese principio se entiende el camino de Israel. Lucas, el primer autor de origen pagano (no jud\u00edo) del Nuevo Testamento, es parad\u00f3jicamente el que m\u00e1s defiende el juda\u00edsmo, pues ya no lo ve desde dentro (como Pablo o Mateo, que tienen que luchar contra un \u201cmal juda\u00edsmo\u201d, para destacar por Jes\u00fas lo que ellos piensan que es el buen juda\u00edsmo), sino desde fuera, como expresi\u00f3n ya pasado y muy hermoso. En este sentido resultan ejemplares los textos Lc 1-2 y Hch 1-5 que destacan la ra\u00edz veterotestamentaria de la vida y realidad cristiana. Por eso, frente a Mc 16 y Mt 28 que centran el mensaje de Jes\u00fas en Galilea, Lucas funda la venida de Jes\u00fas (cf. Lc 1) y el origen de la iglesia (cf. Hch 1-5) en el entorno del templo de Jerusal\u00e9n. El evangelio se integra, por tanto, en la historia de la profec\u00eda y esperanza israelita, como un desarrollo de la promesa israelita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 Tiempo del Hijo, evangelio. <\/em>En el centro del tiempo est\u00e1 Jes\u00fas, tal como viene a mostrarlo en su conjunto todo el evangelio (Lc). Ciertamente, el tiempo de Jes\u00fas est\u00e1 delimitado entre nacimiento y ascensi\u00f3n, de tal forma que tiene unos contornos fijos, bien precisos, dentro de la historia. Lucas aparece en esa l\u00ednea como el creador de una visi\u00f3n del cristianismo como \u201c<em>historia salutis<\/em>\u201d, historia de la salvaci\u00f3n, en contra de un tipo de teolog\u00eda posterior de la Iglesia que habr\u00eda interpretado el evangelio como verdad intemporal de tipo griego (en la l\u00ednea de una ontolog\u00eda filos\u00f3fica). En esa l\u00ednea, como O. Cullmann ha mostrado, el verdadero int\u00e9rprete y primer testigo de la teolog\u00eda espec\u00edficamente cristiana ha sido Lucas, al entender la salvaci\u00f3n como historia, centrada en Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 Tiempo del Esp\u00edritu Santo, Iglesia (Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles). <\/em>A partir de la Pascua de Jes\u00fas, como expresi\u00f3n de la venida del Esp\u00edritu Santo (Pentecost\u00e9s) ha surgido la etapa final de la historia, que es el tiempo del Esp\u00edritu Santo, que se mantiene y avanza hasta la Parus\u00eda o revelaci\u00f3n final de Jes\u00fas, cuando realice la obra de la salvaci\u00f3n y entregue el reino al Padre, de manera que Dios sea todo en todos (1 Cor 15,28). El protagonista de ese tiempo (y del libro de los Hechos) es el Esp\u00edritu Santo, que aparece, as\u00ed, como don y presencia de Jes\u00fas resucitado, de manera que su evangelio (Lc) quedar\u00eda inconcluso si no estuviera completado por el evangelio del Esp\u00edritu Santo (Hch). Como he dicho ya, la ausencia de Jes\u00fas es principio de salvaci\u00f3n: \u00e9l tiene que haber superado su antigua forma de existencia humana, para enviar su Esp\u00edritu (cf. Lc 24,49; Hch 2,33), iniciando el tiempo y camino de la iglesia en Pentecost\u00e9s (Hch 2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas ha escrito de esa forma una <em>cristolog\u00eda hist\u00f3rica <\/em>(una teolog\u00eda de la historia de la salvaci\u00f3n)<em>, <\/em>de fuerte impostaci\u00f3n lit\u00fargica, definiendo los momentos centrales de la nueva celebraci\u00f3n cristiana (Navidad, Pascua, Pentecost\u00e9s). Su visi\u00f3n de Jes\u00fas se vincula a la <em>misi\u00f3n eclesial<\/em> (por medio del Esp\u00edritu) y a la <em>esperanza escatol\u00f3gica <\/em>(a la culminaci\u00f3n futura de la historia). En ese contexto podemos hablar de una <em>cristolog\u00eda pneumatol\u00f3gica <\/em>(impulsada y abierta por Esp\u00edritu Santo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 Jes\u00fas, \u201cfunci\u00f3n\u201d del Esp\u00edritu Santo, Nacimiento. <\/em>Jes\u00fas, Hijo de Dios, no ha podido nacer solamente por obra de otros seres humanos, dentro de una historia general de providencia divina, sino que ha debido surgir y ha surgido por influjo particular de Dios, por medio del Esp\u00edritu. El nacimiento humano de Jes\u00fas por medio del Esp\u00edritu que act\u00faa en Mar\u00eda (cf. Lc 1,35) aparece as\u00ed como principio de la revelaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 Jes\u00fas, portador del Esp\u00edritu. <\/em>As\u00ed formula Lucas la experiencia del bautismo: \u201cEl Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre \u00e9l en forma corporal, como paloma\u201d (Lc 3,22). Jes\u00fas aparece, as\u00ed, como Esp\u00edritu Santo \u201ccorporalizado\u201d, encarnado, en forma humana. En esa l\u00ednea, algunos te\u00f3logos suelen hablar de la \u201c<em>Spirit Christology<\/em>\u201d, es decir, de una Cristolog\u00eda del Esp\u00edritu encarnado en Jes\u00fas. En esa l\u00ednea, debemos a\u00f1adir que el Esp\u00edritu no es s\u00f3lo principio de nacimiento (como en Lc 1,26-38) y renacimiento de Jes\u00fas (Bautismo), sino fuente de salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica, en l\u00ednea liberadora (cf. Lc 4,18; Hch 10,38).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2012 El Esp\u00edritu del Resucitado. Pascua y Pentecost\u00e9s. <\/em>La novedad m\u00e1s significativa de la experiencia pascual seg\u00fan Lucas es el hecho de que Jes\u00fas resucitado \u201cha recibido el Esp\u00edritu\u201d de tal forma que puede presentarse como Emisor del mismo Esp\u00edritu de Dios. De esa forma, \u00e9l mismo dice: \u201che aqu\u00ed que mismo os enviar\u00e9 la promesa del Padre, es decir, el Esp\u00edritu Santo\u201d (cf. Lc 24,49). Eso mismo es lo que dice, de forma a\u00fan m\u00e1s precisa, el mismo Lucas, por boca de Pedro, en el primer serm\u00f3n cristiano: \u201cElevado a la derecha de Dios, habiendo recibido del Padre el Esp\u00edritu Santo prometido, lo ha derramado ahora\u2026\u201d (Hch 2,33).<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Xabier Pikaza, Salamanca \u2013 texto original castellano.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aletti, J-N. <em>El arte de contar a Jesucristo. Lectura narrativa del evangelio de Lucas, <\/em>S\u00edgueme, Salamanca 1992<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1lvarez, A., <em>E<\/em><em>nigmas de la vida de San Pablo, <\/em>San Pablo, Buenos Aires 2009 (con numerosos trabajos sobre la iglesia primitiva en su colecci\u00f3n de Enigmas de la Biblia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bovon, F. <em>El evangelio seg\u00fan san Lucas. <\/em>I-II S\u00edgueme, Salamanca 1995 y 2002<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carrillo alday, <em>El evangelio seg\u00fan San lucas, <\/em>Verbo Divino, Estella 2009<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cassidy, R. J., <em>Jes\u00fas: pol\u00edtica y sociedad: estudio del Evangelio de Lucas<\/em>, Biblia y Fe, Madrid 1998<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cullmann, O.,<em> La Salvaci\u00f3n como historia, <\/em>Pen\u00ednsula, Barcelona 1968<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dillmann, R. y Mora Paz, M. C., <em>Comentario al Evangelio de Lucas, <\/em>Verbo Divino, Estella 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dunn, J. D. G., <em>El cristianismo en sus or\u00edgenes. Comenzando por Jerusal\u00e9n<\/em> I-II\u2012III, Verbo Divino, Estella 2012\/2018<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Farmer, W. R. y Levoratti, A. J. (eds.), <em>Comentario B\u00edblico Internacional, <\/em>Verbo Divino, Estella, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fitzmyer, J. A., <em>El evangelio seg\u00fan san Lucas, <\/em>I-3. Cristiandad, Madrid 1986\/7; <em>Los<\/em><em> Hechos de los Ap\u00f3stoles, <\/em>I-II, S\u00edgueme, Salamanca 2003;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonz\u00e1lez Echegaray, J., Los<em> hechos de los ap\u00f3stoles y el mundo romano,<\/em> Verbo Divino Estella 2002<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gooding, D., <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles, <\/em>Clie, Terrasa 1999<em>ora de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, <\/em>Sal Terrae, Santander 2000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Levoratti A. J. (ed), <em>Comentario B\u00edblico Latinoamericano, <\/em>Verbo Divino, Estella 2004 ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paoli, A., <em>La perspectiva pol\u00edtica de San Lucas<\/em>, Siglo XXI, M\u00e9xico 1975<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pikaza, X., <em>\u00a0Gran enciclopedia de la Biblia, <\/em>\u00a0Verbo Divino, Estella 2015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richard, P., <em>El Movimiento de Jes\u00fas despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n y antes de la Iglesia. Una interpretaci\u00f3n liberadora de los Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em>, Sal Terrae, Santander 2009<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rius Camps, J., <em>El \u00e9xodo del hombre libre. Catequesis sobre el evangelio de Lucas, <\/em>El Almendro, C\u00f3rdoba 1991; <em>De Jerusal\u00e9n a Antioqu\u00eda. G\u00e9nesis de la Iglesia cristiana. Comentario ling\u00fc\u00edstico y exeg\u00e9tico a Hch 1-12, <\/em>El Almendro, C\u00f3rdoba 1989; <em>El camino de Pablo a la misi\u00f3n a los paganos. Comentario ling\u00fc\u00edstico y exeg\u00e9tico a Hch 13-28, <\/em>Cristiandad, Madrid 1984;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roloff, J., Hechos<em> de los ap\u00f3stoles, <\/em>Cristiandad, Madrid 1984<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schenke, L, La<em> comunidad primitiva<\/em>, S\u00edgueme, Salamanca, 1999<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Lucas, escritor de oficio I. El evangelio 1 Un escritor de tradici\u00f3n: Documento Q, Marcos 2 Divisi\u00f3n, unidad narrativa 3 Teolog\u00eda b\u00e1sica 3.1 Intenci\u00f3n teol\u00f3gica 3.2 De la historia de Jes\u00fas a la historia de la Iglesia II. El libro de los Hechos 1 Divisi\u00f3n y elementos fundamentales. 2 Mensaje b\u00e1sico Conclusi\u00f3n teol\u00f3gica Referencias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-1774","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1774"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1829,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1774\/revisions\/1829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}