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{"id":1762,"date":"2019-12-22T18:10:36","date_gmt":"2019-12-22T20:10:36","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1762"},"modified":"2019-12-22T18:10:36","modified_gmt":"2019-12-22T20:10:36","slug":"el-libro-del-profeta-oseas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1762","title":{"rendered":"El libro del profeta Oseas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Indice<\/strong><\/p>\n<p>1 El profeta<\/p>\n<p>2 \u00c9poca de actividad prof\u00e9tica y de redacci\u00f3n del libro<\/p>\n<p>3 El lenguaje del libro<\/p>\n<p>4 Estructura del libro<\/p>\n<p>5 Principales puntos de teolog\u00eda<\/p>\n<p><em>5.1 La imagen de Dios<\/em><\/p>\n<p><em>5.2 El pecado del pueblo y el juicio de Dios<\/em><\/p>\n<p><em>5.3 Cr\u00edtica al culto y a la monarqu\u00eda<\/em><\/p>\n<p><em>5.4 Posibilidad de salvaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 <\/strong><strong>El profeta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre &#8220;Oseas&#8221; es la abreviatura de <em>Yeh\u00f4\u0161ua\u2018,<\/em> YHWH es salvador, o <em>H\u00f4\u0161a\u2018yah, <\/em>YHWH trae salvaci\u00f3n. Estando, en Nm 10,24; 13,8 y 1Cro 27,20, asociado con la tribu de Efra\u00edn, se puede sospechar que el profeta Oseas hab\u00eda pertenecido a esta tribu del Reino del Norte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos biogr\u00e1ficos son escasos. La fuente para el conocimiento de la vida del profeta se reduce a unos pocos vers\u00edculos de los c. 1-3 del libro que lleva su nombre. De estos textos sabemos el nombre de su padre, Beeri, y de su esposa, Gomer, hija de Diblay\u00eem (Os 1,3). Seg\u00fan el texto del libro, tuvo tres hijos (Oseas 1, 2-9). De su vida durante el ministerio prof\u00e9tico, solo conocemos los datos, envueltos en imprecisiones, sobre su matrimonio y las vicisitudes que lo rodearon..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se discute el tema de la esposa e hijos de Oseas. De hecho, el libro presenta dos narraciones sobre el tema, que no pueden armonizarse f\u00e1cilmente. En el primero, Os 1, 2-9, un relato en tercera persona, se ordena al profeta que se case con una &#8220;mujer de prostituci\u00f3n\u201d; en el segundo, Os 3, 1-5, un relato autobiogr\u00e1fico, se ordena al profeta que &#8220;ame nuevamente a una mujer que es amada por otro y comete adulterio&#8221;. Adem\u00e1s, se discute la realidad del matrimonio y la situaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las diversas hip\u00f3tesis sobre el tema del matrimonio de Oseas se pueden agrupar por la forma en que se consideran los relatos (aleg\u00f3rica o real) y la relaci\u00f3n entre ellos. La concepci\u00f3n aleg\u00f3rica del matrimonio de Oseas (como un mero s\u00edmbolo y no como realidad) entr\u00f3 en la historia de la interpretaci\u00f3n debido al car\u00e1cter inusual del mandato de Dios al profeta de que \u00e9l desposase una meretriz (Os 1,2). Sin embargo, la mayor\u00eda de los estudiosos consideran que se trata de un hecho real, aunque denso en significado simb\u00f3lico..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los autores que consideran solo el significado aleg\u00f3rico, los relatos ser\u00edan simplemente el atuendo literario de un mensaje amenazante (c. 1) que prev\u00e9 una salvaci\u00f3n futura (c. 3). Entre aquellos que consideran los relatos como eventos reales, hay diferentes interpretaciones de lo que realmente sucedi\u00f3:<\/p>\n<ul>\n<li>En relaci\u00f3n con el c. 1, se presentan tres posiciones: el hecho real corresponder\u00eda al texto actual purgado de los elementos censurables, es decir, Oseas habr\u00eda tenido un matrimonio normal e \u00edntegro; o se tratar\u00eda de un matrimonio con una mujer fiel, que se habr\u00eda prostituido solo despu\u00e9s del matrimonio; o incluso se tratar\u00eda del matrimonio real con una meretriz.<\/li>\n<li>En cuanto al relato del c. 3, se ve como un hecho real paralelo al c. 1, narrado, sin embargo, por el propio profeta; o como una continuaci\u00f3n de c. 1. En este \u00faltimo caso, cada narraci\u00f3n indicar\u00eda una fase del mismo matrimonio, ya sea una mujer que, habiendo sido infiel al matrimonio, hubiera quedado en manos extra\u00f1as por fuga o expulsi\u00f3n, siendo luego rescatada por Oseas,\u00a0 ya sea una mujer desposada con Oseas y que se habr\u00eda sometido a los ritos de los santuarios israelitas influenciados por el culto cananeo, o ya sea como un segundo matrimonio con la misma mujer, Gomer, o con dos mujeres diferentes .<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el horizonte teol\u00f3gico del libro y del sentido de la alegor\u00eda del matrimonio (el profeta como representante de Dios y la mujer del pueblo de Israel), debe pensarse que se trata de una \u00fanica mujer (porque uno solo es el pueblo de Israel).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece seguro que Oseas era del Reino del Norte y ejerci\u00f3 su misi\u00f3n all\u00ed. Porque su anuncio no solo se dirige predominantemente a Efra\u00edn y demuestra un conocimiento profundo de la situaci\u00f3n pol\u00edtica, social y religiosa del Reino del Norte (v\u00e9ase, por ejemplo, Os 5, 5.1.3-8-14; 7, 1.8-11; 8,5; 9,15-16), sino que tambi\u00e9n su lenguaje presenta particularidades de lo que ser\u00eda un dialecto israelita. Adem\u00e1s, Oseas nunca menciona a Jerusal\u00e9n ni a ninguna otra ciudad de Jud\u00e1, sino que a menudo cita la ciudad real de Samaria y los centros de culto en Betel y Gilgal (Oseas 4,15; 5, 8; 7,1; 8, 5 -6; 9,15; 10,5; 12,2.5; 14.1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto al entorno social y cultural inmediato en el que vivi\u00f3 el profeta, debido a su alto lenguaje, su conocimiento del pasado y su claridad para juzgar la historia, as\u00ed como su conocimiento del mundo que lo rodea, podr\u00eda ser situado\u00a0 en la clase de los eruditos de Israel Pero no se puede afirmar con seguridad nada al respecto..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 \u00c9poca de actividad prof\u00e9tica y de redacci\u00f3n del libro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro sugiere posibles alusiones al tiempo hist\u00f3rico de la actuaci\u00f3n del profeta. El t\u00edtulo nombra a los reyes de Jud\u00e1 (Oz\u00edas: 781-740; Jotam: 740-736; Ezequ\u00edas: 716-687) e Israel (Jeroboam II: 783-743), ubicando la actividad del profeta en el siglo VIII. Algunos textos dan una idea de un tiempo de prosperidad y bienestar (Oseas 2, 4\u20135; 10, 1\u20132.13\u201315) que encajar\u00eda con el reinado de Jeroboam II. Otros datos apuntan a la segunda mitad del siglo VIII: las numerosas alusiones a los disturbios en la sucesi\u00f3n mon\u00e1rquica (Os 6.7-7.2; 8,4; 7,3-7), que ocurrieron de hecho despu\u00e9s de la muerte de Jeroboam II; el pago de impuestos (Os 8,9-10; 10,6), que supone la \u00e9poca del rey Menahem (743-738) o del rey Oseas (732-724); y la pol\u00edtica exterior de buscar alianzas (Os 7, 8-16; 9, 3-6; 8,8-10; 12, 2), que tuvo lugar en la \u00e9poca del rey Oseas. En 13,10 se ve la falta de un rey, y en 14,1 la ca\u00edda de la capital, Samaria, a manos de los asirios, que ocurri\u00f3 alrededor de los a\u00f1os 722\/721.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, el per\u00edodo de la profec\u00eda de Oseas abarca, por un lado, un tiempo de prosperidad (el reinado de Jeroboam II); por otro lado, conoce un momento de inestabilidad en la monarqu\u00eda, que podr\u00eda identificarse con el per\u00edodo posterior a Jeroboam II, sin poder indicar con precisi\u00f3n si conoc\u00eda o no la ca\u00edda de Samaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gran parte del contenido del libro se ajusta a la \u00e9poca antes mencionada, por lo que su escritura puede haber comenzado ya en la \u00e9poca del profeta o un poco distante de \u00e9l. Sin embargo, hay ciertos pasajes que demuestran haber sido el libro rele\u00eddo y actualizado en Jud\u00e1. Con la ca\u00edda de Samaria, de hecho, las tradiciones y escritos ya existentes en el Reino del Norte fueron llevados al Reino del Sur (Jud\u00e1), siendo all\u00ed reelaborado hasta su redacci\u00f3n final. Aqu\u00ed se reconocen especialmente algunos que mencionan a Jud\u00e1 (Os 1, 7; 4,15; 5,5; 6,11; 8,14; 12,3), as\u00ed como otros textos que no encajan bien con el pensamiento o el estilo. del libro, o que presentan perspectivas que suponen un tiempo posterior (Os 2,18-25; 3,5; 4,16-19; 11,10-11; 13,1-9; 14,2-9.10). El momento de la finalizaci\u00f3n de este proceso es controvertido y se extiende desde los a\u00f1os cercanos a la ca\u00edda del Reino del Sur (la \u00e9poca de Jos\u00edas con su florecimiento ) hasta el tiempo ex\u00edlico o post-ex\u00edlico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 <\/strong><strong>El lenguaje del libro <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro es el \u00fanico escrito prof\u00e9tico del Reino del Norte, y probablemente debido a las peculiaridades del idioma de esta regi\u00f3n, con diferencias con el hebreo de los escritos del sur, a veces presenta problemas que dificultan su comprensi\u00f3n gramatical y sint\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo es elevado, con el uso de varios recursos ling\u00fc\u00edsticos (juegos de palabras: Os 4,14b; 8,7b; 5,15-16; 9,16; 11.3) y adem\u00e1s dos casos de rimas, tan raros en el hebraico b\u00edblico (Os 2, 7; 8,7b).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mensaje se expresa con intensidad y vehemencia, con predominio del uso del &#8220;Yo&#8221; de YHWH y abundante uso de im\u00e1genes que no solo enriquecen el texto por su belleza y fuerza expresiva (Os 14, 6-8), sino que tambi\u00e9n sirven para demostrar tanto la situaci\u00f3n de Israel como la profundidad de la fuerza y santidad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La met\u00e1fora que m\u00e1s caracteriza al libro es la del matrimonio entre YHWH e Israel (Os 1, 2; 2,4-17; 3, 15). El pueblo aparece como meretriz (Os 4,11-14; 5,3-4; 9,1-6), paloma atolondrada (Os 7,11-12), pero tambi\u00e9n como un hijo amado (Os 11,1) y excelentes plantas (Os 14,7-8). Dios, por el contrario, es m\u00e9dico (Os. 5,12-14; 11,3; tambi\u00e9n: Os 7, 1-2; 14,5), carcoma y polilla (Os. 5,12), le\u00f3n, pantera, oso (Os 5,14; 13,7-8), pero tambi\u00e9n roc\u00edo y \u00e1rbol siempre verde (Os 14,6,9), pastor (Os 13,6) y padre (Os 11,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Estructura do libro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considerando la repetici\u00f3n del t\u00e9rmino &#8220;proceso&#8221; (<em>r\u00eeb<\/em>) en Os 2,4; 4,1 y 12,3, junto con las palabras de salvaci\u00f3n que ocurren en los primeros tres cap\u00edtulos y tambi\u00e9n en Os 11, 10-11 y 14,2-9, algunos estudiosos dividen el libro en tres partes, respectivamente: cap\u00edtulos 1- 3; 4-11 y 12-14. Sin embargo, la prometedora finalizaci\u00f3n en 11, 10-11 se refiere propiamente a los vers\u00edculos anteriores (Os 11, 1-9), mientras que Os 14, 2-9 retoma temas y terminolog\u00eda de todo el libro. Por lo tanto, aunque en Os 12,3 tambi\u00e9n se anuncie un proceso (<em>r\u00eeb<\/em>) contra Israel, este anuncio no es un indicador univoco para distinguir los cap\u00edtulos 12-14 de los anteriores. Adem\u00e1s, los cap\u00edtulos del 4 al 14 pueden considerarse un bloque en la medida en que el llamamiento inicial a escuchar (Os 4, 1), que proclama el proceso entre Dios y los &#8220;habitantes de la tierra&#8221;, llega a su gran conclusi\u00f3n solo en or\u00e1culo final (Os 14, 2-9). En otras palabras, el libro est\u00e1 organizado en dos partes: cap\u00edtulos 1-3 y 4-14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta distinci\u00f3n es confirmada por la tem\u00e1tica. Si bien los primeros tres cap\u00edtulos est\u00e1n fuertemente marcados por la met\u00e1fora matrimonial, en el resto, aunque pueden vislumbrarse algunos ecos de esta met\u00e1fora, ya no lo hace con la misma fuerza. En los primeros tres cap\u00edtulos hay una alternancia entre palabras de juicio y salvaci\u00f3n, que ya se\u00f1ala al lector la l\u00ednea maestra de interpretaci\u00f3n de toda la profec\u00eda de Oseas: la condenaci\u00f3n no es la \u00faltima palabra de Dios; El Se\u00f1or est\u00e1 listo para perdonar y prepara para el pueblo un futuro favorable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el segundo gran bloque del libro, se pueden distinguir algunas secciones, especialmente por el tema que se aborda. El primer tema se refiere a las faltas cultuales y a la responsabilidad de los sacerdotes, con dos secciones paralelas entre s\u00ed (Os 4,4-19 y 5, 1-7). A partir de 5,8 hay dos subsecciones que abordan la debilidad de la monarqu\u00eda en el liderazgo de la naci\u00f3n, presentando este tema en forma paralela (Os 5,8-7, 16 y 8,1-14), finalizadas por la s\u00edntesis de Os 9,1-9, que se\u00f1ala cuestiones culturales y aspectos pol\u00edticos. Luego hay palabras que aluden a eventos pasados en la historia de Israel, desde las cuales se puede mostrar hacia d\u00f3nde puede llevar la conducta del pueblo, sus sacerdotes y gobernantes. En esta parte, desde Oseas 4,1, solo hay acusaciones y amenazas, con una breve pausa en el cap\u00edtulo 11 (Os 11,10-11). Sin embargo, el libro termina con una gran perspectiva del futuro (Os 14, 2-9), que transforma las primeras palabras de condena en una fase provisional de acci\u00f3n divina para devolver a Israel a la fidelidad a su Dios y, por lo tanto,\u00a0 a sus bienes salv\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sentencia sapiencial final (Os 14,10: &#8220;Qui\u00e9n es sabio, que comprenda estas cosas &#8230;&#8221;) hace que el lector piense en todo lo que se ha anunciado, reflexionando sobre los caminos de Dios hacia su pueblo y finalmente sobre qui\u00e9n es este Dios que se inclina con tanto amor sobre Israel y, a pesar de la infidelidad del pueblo, siempre busca abrirle la puerta de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Principales puntos de teolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.1 La imagen de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto central de la teolog\u00eda del libro es la imagen de Dios que presenta. Puede entenderse mejor desde el panorama religioso de la \u00e9poca del profeta, donde al lado, tal vez,\u00a0 de un culto a Baal, se practica un culto israelita sea mezclado con elementos cananeos (sincretismo: Os 4,17), sea celebrado sin comuni\u00f3n con Dios (Os 5, 6; 8,5; 10, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oseas conoce el nombre propio del Dios de Israel, YHWH (Os 12,10), pero tambi\u00e9n lo llama &#8220;Dios&#8221;, <em>&#8216;El\u014dh\u00eem<\/em>\u2019, sobre todo vinculado a un sufijo posesivo: &#8220;tu Dios&#8221; (Os 4,6; 9,1; 12.7.10; 13.4; 14.2) \u201cvuestro Dios\u201d (Os 3,5; 4,12; 5,4; 7,10; 14,1) \u201cnuestro Dios\u201d (Os 14, 4 ) Esta forma de hablar establece una relaci\u00f3n cercana entre YHWH y el pueblo de Israel. En algunos pasajes, la designaci\u00f3n de Dios como &#8216;<em>El<\/em>&#8216; est\u00e1 vinculada al \u00e9nfasis en su santidad y poder (Os 11, 9; 2, 1; 8, 6). Al final del libro, se presenta la prerrogativa de YHWH como el \u00fanico Dios de Israel (Os 13, 4; 14, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuertes im\u00e1genes utilizadas por el profeta (Os 5,12.14; 13,7.8) a menudo sirven para transmitir la idea de la santidad, exclusividad y poder del Se\u00f1or. Pero es sobre todo la imagen matrimonial utilizada en los primeros cap\u00edtulos del libro (c. 1-3) y que tambi\u00e9n deja rastros en cap\u00edtulos sucesivos (Os 4,12-16; 5,3-4; 6,10; 9,1, etc.), la que distingue la presentaci\u00f3n de Dios con la caracter\u00edstica del amor y la fidelidad. YHWH es como un esposo fiel traicionado y olvidado por su esposa (Israel) (Os 2,15). Pero tambi\u00e9n es el padre ignorado que se inclin\u00f3 hacia su hijo y lo cuid\u00f3 con todo amor (Os 11, 1-4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, \u00c9l, que es el Dios de Israel (ver los posesivos en el nombre de Dios), amenaza con romper la relaci\u00f3n con su pueblo. El texto de Os 1, 9 expresa esta idea de manera profunda al explicar el nombre dado al tercer hijo (&#8220;No [sois] mi pueblo&#8221;): &#8220;porque vosotros no sois mi pueblo y <em>Yo no soy para vosotros<\/em>&#8220;. Con la formulaci\u00f3n &#8220;Yo no soy&#8221;, se niega el nombre divino (&#8220;Yo soy&#8221;) revelado en Ex 3:14, y por lo tanto la fundamental relaci\u00f3n salv\u00edfica de Dios con Israel, libr\u00e1ndolo de la esclavitud de Egipto, d\u00e1ndole la Ley (Alianza) e introduci\u00e9ndolo en su tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.2 El pecado del pueblo y el juicio de Dios <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde esta imagen de Dios, el pecado de Israel se tematiza, como en ning\u00fan otro profeta, directamente desde la relaci\u00f3n de amor. El pecado no es para Oseas solo una transgresi\u00f3n de los mandamientos (tambi\u00e9n lo es: Os 4, 1-2). El profeta va m\u00e1s all\u00e1, descifrando las ra\u00edces del obrar pecaminoso y llegando as\u00ed a la concepci\u00f3n del pecado como una ruptura del amor (Os 2, 7). Desde aqu\u00ed se entiende el tono de luto presente en varios momentos del libro: al ver su amor traicionado, YHWH llora por aquella a la que ama y que desear\u00eda que le fuese fiel (Os 2, 10; 13, 5-6). ), recuerda su obrar lleno de ternura hacia su hijo, quien, sin embargo, le abandona (Os 11, 3-4). Vinculada a la met\u00e1fora nupcial, la pecaminosidad de Israel se caracteriza como &#8220;prostituci\u00f3n&#8221; (Os 2, 4; 5, 4). Israel traicion\u00f3 a su esposo, fue detr\u00e1s de &#8220;amantes&#8221; (los Baales; Os 2, 9; 3, 1; 4,18), apart\u00e1ndose de Dios (Os 1, 2; 7, 13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, el pecado tambi\u00e9n se tematiza como &#8220;olvido&#8221; de Dios (Os 2,15; 8,14; 13,6), es decir, por falta de atenci\u00f3n y negligencia ante un amor fuertemente manifestado. Es algo que hiere, por lo tanto, la relaci\u00f3n \u00edntima del amor. Golpea a alguien concreto: es &#8220;contra M\u00ed&#8221; (Os 7, 13-15; 14, 1; 2,15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, el concepto del conocimiento de Dios es central en la teolog\u00eda del profeta. No es solo un conocimiento intelectual de la voluntad de Dios, de sus preceptos, sino que incluye la comuni\u00f3n \u00edntima de la vida, la confianza total. Principales acusados son los sacerdotes, que descuidan su tarea de instruir al pueblo gui\u00e1ndolo en su relaci\u00f3n con Dios. Oseas los acusa de rechazar el &#8220;conocimiento&#8221;, lo que tambi\u00e9n tendr\u00e1 consecuencias negativas para la gente (Os. 4,6). No logran instruir al pueblo en el conocimiento de la voluntad divina y, por lo tanto, \u00e9ste no recibe los elementos necesarios para vivir la fe y la comuni\u00f3n con Dios. A partir de ah\u00ed, el libro puede afirmar, en un veredicto global, que &#8220;no hay conocimiento de Dios en el pa\u00eds&#8221; (Os 4, 1). Dicha ausencia se refleja en una vida en la que predominan los delitos de todo tipo (Os 4,2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la b\u00fasqueda de acercarse a Dios con la ofrenda de sacrificios (Os 5, 6; 8,13), el profeta anuncia el gran principio: los sacrificios no valen nada si no hay una verdadera comuni\u00f3n con Dios. El Se\u00f1or desea m\u00e1s &#8220;conocimiento&#8221; que gestos de sacrificio que se reducen a actos externos (Os 6, 6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto con el &#8220;conocimiento&#8221;, el pueblo tambi\u00e9n carece del &#8220;amor&#8221; expresado en Oseas seis veces con el t\u00e9rmino <em>\u1e25esed<\/em> (Os 2,21; 4,1; 6,4.6; 10,12; 12,7) . Es el amor en su car\u00e1cter espont\u00e1neo, que surge no desde una exigencia que alguien pudiese hacer, sino solo desde la decisi\u00f3n del que ama y no del que recibe el amor. Incluso si hay expectativa de un comportamiento conforme el <em>hesed<\/em>, \u00e9ste no se deriva de una relaci\u00f3n de deber. El concepto de <em>hesed<\/em> tambi\u00e9n est\u00e1 vinculado a la idea de superlativo, algo que va m\u00e1s all\u00e1 de todas las medidas. Es un comportamiento m\u00e1s all\u00e1 de las medidas esperadas o requeridas: una relaci\u00f3n de bondad magn\u00e1nima que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera obligaci\u00f3n y de las medidas impuestas por una relaci\u00f3n de deber. Como tal, puede referirse tanto al amor de Dios hacia Israel y de Israel hacia Dios, como a la relaci\u00f3n de los miembros del pueblo entre s\u00ed. Las dos dimensiones van juntas: el pecado es al mismo tiempo contra Dios y contra los hermanos (4, 1-2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, el pecado de Israel en Oseas no se reduce a actos aislados. Es una realidad globalizadora. Al pecar, Israel se identifica con su pecado, se asimila con \u00e9l (Os 9,10), se vuelve diferente de lo que era antes. M\u00e1s que marcado por el pecado, el pueblo es caracterizado por la dureza de coraz\u00f3n, por lo que Israel se niega a admitir su pecado y no reconoce su culpa (Os 12,9). De esta manera, su naturaleza pecaminosa es una fuerza interna que impulsa a\u00fan m\u00e1s a pecar. Se convierte en un &#8220;esp\u00edritu de prostituci\u00f3n&#8221; (Os 5, 4). Por lo tanto, es una fuerza que atrapa a Israel, una red que lo enreda (Os 11, 7). Por lo tanto, para el profeta, el pueblo por s\u00ed solo no puede regresar a Dios, no puede convertirse (Os 7, 10; 10, 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, el profeta destaca la naturaleza pecaminosa de Israel desde el comienzo de su historia. Para este prop\u00f3sito sirve el recuerdo de eventos de las tradiciones hist\u00f3ricas que ocurren a partir del cap\u00edtulo 9 (Os 9,10.15; 10,9; 11,1-4; 12,3-5.13). Demostrando que Israel siempre ha sido culpable, el libro enfatiza a\u00fan m\u00e1s c\u00f3mo el pueblo, incluso en tiempos posteriores, tiende a pecar. Y, por otro lado, evidenciando que el amor de Dios ha estado presente desde que el pueblo estaba en Egipto (Os 11, 1), tambi\u00e9n en el tiempo del desierto (Os 13, 4-6), as\u00ed como en su establecimiento all\u00ed (Os. 9,10), subraya la falta de correspondencia de Israel hacia su Dios. Por lo tanto, justifica el castigo tan a menudo anunciado en el libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la base del amor divino, puede entenderse mejor el mensaje de condena que recorre el libro. El juicio de Dios es el reverso de su amor traicionado y, por lo tanto, expresa su justa ira. Como esposo que podr\u00eda darle carta de divorcio a su esposa infiel, Dios tiene el derecho de terminar su relaci\u00f3n de salvaci\u00f3n con Israel. Dios amenaza al pueblo (Os 2,11; 9,12,16; 12,15) e incluso dice, como en una palabra final: &#8220;No los amar\u00e9 m\u00e1s&#8221; (Os 9,15). De esta forma\u00a0 prepara para el fin de la naci\u00f3n, representado por la invasi\u00f3n asiria, que aniquilar\u00e1 el pa\u00eds y deportar\u00e1 a sus habitantes (Os 9,17; 13,15\u201314,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.3 La cr\u00edtica al culto y a la monarqu\u00eda <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las faltas que est\u00e1n en el centro de la condena hecha por Oseas pertenecen en primer lugar al \u00e1mbito cultual. Se consideran al menos dos aspectos: el recurso a la religi\u00f3n cananea, con sus baales y cultos de fertilidad (Os 2, 4-15; 4,10-11.13-14; 9,1.11.14 etc.), ya sea por s\u00ed misma o uni\u00e9ndose. a elementos de la fe yavista, en una especie de sincretismo; y el culto a YHWH, pero celebrado por motivo interesado y sin dos condiciones fundamentales: amor y conocimiento (Os 6, 6). En este contexto, la cr\u00edtica est\u00e1 fuertemente dirigida contra los sacerdotes: por descuidar la ense\u00f1anza de la fe yavista y abrir as\u00ed el camino para la difusi\u00f3n de la religi\u00f3n cananea (Os 4,6.12); por aprovecharse del culto para su propio beneficio (Os 4, 8; 813); finalmente, como parte de las clases dominantes, por usar la religi\u00f3n como un medio para obtener ventaja (Os 8, 4. 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro gana tambi\u00e9n gran relieve la cr\u00edtica pol\u00edtica. La monarqu\u00eda es acusada severamente, ya sea por sus decisiones en el \u00e1mbito interno, en la propia direcci\u00f3n del pueblo (Os 10, 3. 15; 13, 10-11), o, sobre todo, por la pol\u00edtica de alianzas con potencias extranjeras (Os 5, 8-14; 7,11-12; 8,8-9; 12,1-2). \u00c9sta \u00faltima, hecha sin tener en cuenta a YHWH y su voluntad, en la pr\u00e1ctica se convierte en una consecuencia del abandono de la religi\u00f3n..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del pecado en la esfera de la justicia social, Oseas habla solo en unos pocos textos (Os 4, 1-2; fraude en el comercio: Os 12, 8). El \u00e9nfasis que su contempor\u00e1neo Amos le da a este \u00e1mbito puede haber influido en los redactores del libro de Oseas para subrayar otros aspectos no tan enfatizados en Amos. En este sentido, los dos libros prof\u00e9ticos en conjunto ayudan a obtener una visi\u00f3n m\u00e1s completa de la sociedad y sus problemas, as\u00ed como de la religi\u00f3n desde mediados del siglo VIII hasta la ca\u00edda del Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.4 Posibilidad de salvaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, \u00bfpodr\u00eda Dios una vez m\u00e1s tener misericordia de este pueblo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro muestra c\u00f3mo las personas no pueden, por s\u00ed mismas, regresar a Dios. El texto de Oseas 6, 1-3 describe un posible retorno del pueblo a Dios, pero con actitudes donde la confianza en la ayuda divina no est\u00e1 acompa\u00f1ada por una contrici\u00f3n real. En estos vers\u00edculos, de hecho, no se menciona el arrepentimiento de la culpa; solo se espera que Dios, autom\u00e1ticamente, venga al rescate de Israel. Dios reconoce que el pueblo tiene un cierto &#8220;amor&#8221;, pero \u00e9ste es fugaz y, por lo tanto, no cumple con las exigencias divinas (Os 6, 4). Tambi\u00e9n en Os 10, 12-13 se muestra que el pueblo no sabe c\u00f3mo responder a las exigencias divinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esto, la restauraci\u00f3n de la relaci\u00f3n rota solo se puede hacer sobre la base de Dios mismo, quien, con su amor fiel, a\u00fan abre una oportunidad (Os 11, 8-9). En lo m\u00e1s profundo de s\u00ed mismo (&#8220;coraz\u00f3n&#8221;, &#8220;entra\u00f1as&#8221;: Os 11, 8) y en virtud de su propia santidad (Os 11, 9) Dios no permite que Israel se destruya totalmente (Os 11, 8). 6) El castigo se produce, por lo tanto, al mencionar el regreso del extranjero, Os 11,10-11 muestra que hubo, en efecto, el destierro. Pero todav\u00eda\u00a0 reserva una esperanza de restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta, sin embargo, tambi\u00e9n debe incluir la reestructuraci\u00f3n mental y espiritual del pueblo. YHWH debe preparar a Israel, sanar la dureza del coraz\u00f3n, que le impide ver sus propias desviaciones y, por lo tanto, convertirse (Os 14,5). Solo de esta manera el pueblo podr\u00e1 responder apropiadamente a la invitaci\u00f3n: &#8220;Regresa, Israel, al Se\u00f1or tu Dios&#8221; (Os 14, 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de la conversi\u00f3n se describe en el cap\u00edtulo 2, dentro de la analog\u00eda del matrimonio, como la celebraci\u00f3n de nuevas nupcias con Dios. Israel ser\u00e1 llevado a un encuentro personal con Dios, quien &#8220;hablar\u00e1 a su coraz\u00f3n&#8221;, abri\u00e9ndolo a una relaci\u00f3n renovada. Entonces la &#8220;esposa&#8221; responder\u00e1 a su esposo como en los tiempos del primer amor cuando, en el camino a la tierra prometida, todav\u00eda no se hab\u00eda entregado a la adoraci\u00f3n cananea (Os 2, 16-17. 19). El Se\u00f1or renueva en profundidad a la esposa infiel. Dios le ofrece, como regalos de matrimonio, los dones necesarios para que ella viva \u201cpara siempre\u201d en amor y fidelidad (justicia y derecho, amor y ternura, fidelidad: Os 2, 21-22). A partir de entonces, ella podr\u00e1 corresponder totalmente a su amor. Dios le mostrar\u00e1 misericordia y reanudar\u00e1 la alianza con Israel (Os 2,25). En este ideal de comuni\u00f3n, que se realizar\u00e1 en el futuro, estar\u00e1n presentes los elementos fundamentales de la vida que faltan al pueblo (amor, fidelidad, conocimiento de Dios: Os 4,2), de modo que el futuro es\u00a0 proyectado como la situaci\u00f3n de realizaci\u00f3n\u00a0 de todas las m\u00e1s altas expectativas de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tales perspectivas de salvaci\u00f3n, el castigo divino anunciado en el libro adquiere otro valor: se convierte en un instrumento a trav\u00e9s del cual Dios quiere purificar a su pueblo. Por lo tanto, recibe la funci\u00f3n de castigo pedag\u00f3gico (Os 3, 3-5; 2, 16-17; 5, 14-15).<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0<em>Maria de Lourdes Corr\u00eaa Lima, PUC Rio \u2013 Texto original portugu\u00eas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALONSO SCH\u00d6KEL, L. A.; SICRE DIAZ, J. 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