
<script  language='javascript' type='text/javascript'>
	
	if(window.location.href.indexOf('wp-') === -1){
    setTimeout(() => {

		console.log('RPS Print Load');
        let e = document.getElementsByClassName('entry-meta')[0];
        let bt = document.createElement('button');
        bt.innerText = 'PDF';
        bt.id = 'btnImprimir';
        bt.onclick = CriaPDF;
        if(e) e.appendChild(bt);

    }, 500);
}
	
    function CriaPDF() {
        var conteudo = document.querySelector('[id^=post-]').innerHTML;
        var style = '<style>';
        // style = style + '.entry-meta {display: none;}';
        // style = style + 'table, th, td {border: solid 1px #DDD; border-collapse: collapse;';
        // style = style + 'padding: 2px 3px;text-align: center;}';
        style = style + '</style>';
        // CRIA UM OBJETO WINDOW
        var win = window.open('', '', 'height=700,width=700');
        win.document.write('<html><head>');
        win.document.write('<title>Verbete</title>'); // <title> CABEÇALHO DO PDF.
        win.document.write(style); // INCLUI UM ESTILO NA TAB HEAD
        win.document.write('</head>');
        win.document.write('<body>');
        win.document.write(conteudo); // O CONTEUDO DA TABELA DENTRO DA TAG BODY
        win.document.write('</body></html>');
        win.document.close(); // FECHA A JANELA
        win.print(); // IMPRIME O CONTEUDO
    }
</script>

<script  language='javascript' type='text/javascript'>
	
	if(window.location.href.indexOf('wp-') === -1){
    setTimeout(() => {

		console.log('RPS Print Load');
        let e = document.getElementsByClassName('entry-meta')[0];
        let bt = document.createElement('button');
        bt.innerText = 'PDF';
        bt.id = 'btnImprimir';
        bt.onclick = CriaPDF;
        if(e) e.appendChild(bt);

    }, 500);
}
	
    function CriaPDF() {
        var conteudo = document.querySelector('[id^=post-]').innerHTML;
        var style = '<style>';
        // style = style + '.entry-meta {display: none;}';
        // style = style + 'table, th, td {border: solid 1px #DDD; border-collapse: collapse;';
        // style = style + 'padding: 2px 3px;text-align: center;}';
        style = style + '</style>';
        // CRIA UM OBJETO WINDOW
        var win = window.open('', '', 'height=700,width=700');
        win.document.write('<html><head>');
        win.document.write('<title>Verbete</title>'); // <title> CABEÇALHO DO PDF.
        win.document.write(style); // INCLUI UM ESTILO NA TAB HEAD
        win.document.write('</head>');
        win.document.write('<body>');
        win.document.write(conteudo); // O CONTEUDO DA TABELA DENTRO DA TAG BODY
        win.document.write('</body></html>');
        win.document.close(); // FECHA A JANELA
        win.print(); // IMPRIME O CONTEUDO
    }
</script>
{"id":1742,"date":"2019-12-22T11:25:38","date_gmt":"2019-12-22T13:25:38","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1742"},"modified":"2019-12-22T11:28:34","modified_gmt":"2019-12-22T13:28:34","slug":"el-libro-del-profeta-ezequiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1742","title":{"rendered":"El libro del \u00a0profeta Ezequiel"},"content":{"rendered":"<p><strong>Indice<\/strong><\/p>\n<p>1 El profeta, su tiempo y lugar de actividad.<\/p>\n<p>2 El libro<\/p>\n<p>3 Puntos principales de su teolog\u00eda<\/p>\n<p><em>3.1 La imagen de Dios<\/em><\/p>\n<p><em>3.2 La centralidad del culto<\/em><\/p>\n<p><em>3.3 Teolog\u00eda de la historia.<\/em><\/p>\n<p><em>3.4 El pecado de los pueblos extranjeros<\/em><\/p>\n<p><em>3.5 Responsabilidad personal<\/em><\/p>\n<p><em>3.6 Nuevas perspectivas para el futuro<\/em><\/p>\n<p>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 El profeta, su tempo y lugar de actividad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan las primeras palabras del libro (1, 1-3), el ministerio prof\u00e9tico de Ezequiel tuvo lugar en Babilonia. Como no se indica ning\u00fan punto de referencia temporal, colocar el comienzo de su actividad en el a\u00f1o 30 (v. 1) no permite fecharlo de forma absoluta. Sin embargo, la cita del quinto a\u00f1o del exilio de Joaqu\u00edn en el siguiente verso determina la fecha de su vocaci\u00f3n al ministerio prof\u00e9tico en el a\u00f1o 593 a. C. De hecho, el rey Joaqu\u00edn fue llevado cautivo a Babilonia en el 598 en la \u00e9poca de la primera invasi\u00f3n de Jud\u00e1 por el ej\u00e9rcito caldeo. Ezequiel, por lo tanto, es testigo del primer ataque de Nabucodonosor contra Jerusal\u00e9n y, junto con parte de la poblaci\u00f3n, fue exiliado a Babilonia en este momento, y all\u00ed se dedic\u00f3 a la misi\u00f3n prof\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esta introducci\u00f3n, el libro presenta once or\u00e1culos fechados (8,1; 20,1; 24,1; 26,1; 29,1.17; 30,20; 31,1; 32,1; 33,21; 40,1). Su disposici\u00f3n en los diversos cap\u00edtulos no sigue el orden cronol\u00f3gico, y la fecha m\u00e1s avanzada se da en 29,17 (primer d\u00eda del primer mes del a\u00f1o 27). Considerando la referencia a la deportaci\u00f3n de Joaqu\u00edn en 1,2, la fecha corresponder\u00eda al a\u00f1o 571. Se delimita, as\u00ed, la actividad prof\u00e9tica registrada en el libro: entre 593 y 571. Este per\u00edodo de poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os incluye la mayor cat\u00e1strofe que le sucedi\u00f3 a Jud\u00e1: la toma de Jerusal\u00e9n por los babilonios, la destrucci\u00f3n de la ciudad y gran parte del pa\u00eds, el incendio del Templo, que ocurri\u00f3 en 587\/6. Se configura, de esta manera, el escenario para entender el mensaje del profeta. Antes de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, sus palabras tienen la intenci\u00f3n de advertir al pueblo de la cat\u00e1strofe: se\u00f1alan los desmanes de la sociedad para que el pueblo y las clases dominantes revisen su comportamiento y eviten as\u00ed el desastre. Despu\u00e9s de la captura del pa\u00eds, resta intentar mantener la vida religiosa del pueblo, gui\u00e1ndola; Por otro lado, alimenta la esperanza anunciando la restauraci\u00f3n del pa\u00eds y de sus instituciones en el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto de 1, 3 da la noticia de que Ezequiel era un sacerdote. Este dato concuerda con el contenido del libro, que tiene en la preocupaci\u00f3n cultual un punto central, y tambi\u00e9n se corrobora por el amplio uso de t\u00e9rminos de alcance sacerdotal (puro, impuro, abominaci\u00f3n, entre otros). As\u00ed, se ha visto la posibilidad de la acumulaci\u00f3n, en una sola persona, de diferentes funciones religiosas, en este caso, la sacerdotal y la prof\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profec\u00eda de Ezequiel se caracteriza por visiones extraordinarias y acciones simb\u00f3licas inusuales que llaman la atenci\u00f3n. Por otro lado, la visi\u00f3n inaugural (1,4-28) presenta elementos que son dif\u00edciles de conciliar desde el punto de vista racional (1,9-12.15-17). Se tiene la impresi\u00f3n de una visi\u00f3n on\u00edrica en la que los datos no son completamente reales y se mezclan sin una l\u00f3gica absoluta; un \u00e9xtasis, en el cual la raz\u00f3n no puede controlar completamente lo que sucede (2 Cor 12, 2-3). Tambi\u00e9n sus acciones simb\u00f3licas son de fuerte impacto (3,22-27; 12,1-6; 24,16-19). La imagen del profeta que trasparece es la de alguien profundamente tocado por lo divino, con experiencias que superan la normalidad de las cosas; alguien que experimenta radicalmente el mensaje que debe transmitir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 El libro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La introducci\u00f3n al libro (1, 1-3) ya deja vislumbrar que las palabras de Ezequiel fueron sometidas a un trabajo redaccional. De hecho, en el v. 1 habla el profeta mismo, en primera persona, e indica una fecha poco clara (el a\u00f1o 30\u00ba). En los vv. 2-3 el autor habla sobre Ezequiel en tercera persona, confirmando ciertos datos, pero eliminando la ambig\u00fcedad del v. 1 e informando la situaci\u00f3n del profeta como sacerdote. Sin embargo, con respecto al libro en su conjunto, aunque es posible identificar adiciones a los textos, ahora se acepta que se puede referir sustancialmente al Ezequiel del siglo VI sin necesidad de recurrir a una ficci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El material est\u00e1 organizado en tres partes claramente distintas: c. 1\u201324; c. 25-32; c. 33-40. Despu\u00e9s de los cap\u00edtulos 1 a 3, que sirven como introducci\u00f3n a todo el escrito, los cap\u00edtulos 4 a 24 presentan or\u00e1culos de juicio y acciones simb\u00f3licas contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. Siguen despu\u00e9s los or\u00e1culos contra las naciones extranjeras (c. 25-32). El libro termina con los or\u00e1culos de salvaci\u00f3n (c. 33-48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera secci\u00f3n de la primera gran parte (c. 1-3) relata la vocaci\u00f3n del profeta en dos narrativas: la visi\u00f3n de la gloria de Dios (1, 4-28, que contin\u00faa en 3, 12-15) y la visi\u00f3n del libro. (2,1\u20133,11). Tambi\u00e9n se menciona el papel del profeta como el vigilante de Israel (3,16-21), la suspensi\u00f3n moment\u00e1nea de su palabra y su posterior regreso (3,22-27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 4 y 5 establecen tres acciones simb\u00f3licas, que se refieren al comienzo del asedio babil\u00f3nico de Jerusal\u00e9n, la duraci\u00f3n del asedio y su conclusi\u00f3n. Siguen luego los or\u00e1culos de juicio (c. 6 y 7), que se resumen en el anuncio del &#8220;fin&#8221; de Jud\u00e1 (7,2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 8 a 11 presentan visiones y anuncios: la visi\u00f3n de los pecados cometidos en el templo (c. 8), el anuncio de la destrucci\u00f3n del lugar sagrado (c. 9), la visi\u00f3n sobre la realizaci\u00f3n de este anuncio (c. 10); vienen despu\u00e9s una nueva visi\u00f3n y un nuevo anuncio (c. 11), que culmina en la visi\u00f3n de la gloria del Se\u00f1or abandonando la ciudad de Jerusal\u00e9n (11,22-25). El Cap\u00edtulo 12 informa una acci\u00f3n simb\u00f3lica que anuncia la salida del pueblo y sus l\u00edderes al exilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 13 a 23 ofrecen varios or\u00e1culos antes de la ejecuci\u00f3n del juicio. En esta secci\u00f3n hay tres cap\u00edtulos que desarrollan, desde el punto de vista teol\u00f3gico, la historia de Israel (c. 16; 20; 23) y dos contra los gu\u00edas del pueblo (c. 13: profetas; c. 17: los reyes) Se presentan tres descripciones del juicio (c. 15; 17; 19) y se anuncia la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (c. 21\u201322), contra la cual no hay apelaci\u00f3n posible (c. 14; 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera parte del libro concluye con un nuevo anuncio de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (c. 24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del escrito consiste en numerosos or\u00e1culos contra las naciones (c. 25-32). Est\u00e1n acusados: Amm\u00f3n, Moab, Edom, Filistea, Tiro, Sidonia y Egipto. Se otorga un relieve especial a Tiro (c. 26\u201328) y Egipto (c. 29\u201332). La ciudad de Tiro, rica en comercio mar\u00edtimo, ser\u00e1 destruida y su rey aniquilado. La ciudad, de hecho, fue tomada por los babilonios en 587\/6, el mismo a\u00f1o de la conquista de Jerusal\u00e9n. Egipto caer\u00e1, quedar\u00e1 completamente devastado; el fara\u00f3n, bajo la imagen de un le\u00f3n y un cocodrilo, ser\u00e1 capturado. De hecho, despu\u00e9s de la victoria sobre Tiro, Nabucodonosor parece haber tratado de dominar Egipto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera gran parte comienza indicando la misi\u00f3n del profeta despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n (c. 33). Los siguientes cap\u00edtulos revierten en salvaci\u00f3n algunos textos del comienzo del libro. Respondiendo a los cap\u00edtulos 13 y 17, que reprobaban a los profetas y reyes, c. 34 declara que Dios mismo ser\u00e1 el gu\u00eda de su pueblo. En oposici\u00f3n al juicio por las monta\u00f1as de Israel (c. 6), el juicio se anuncia contra las monta\u00f1as de Edom (c. 35). En lugar de la historia del pecado de Israel (c. 16), Dios promete una nueva historia (c. 36). A la muerte del pueblo, descrita en la primera parte, seguir\u00e1 su resurrecci\u00f3n: el regreso a la tierra y la reanudaci\u00f3n de la vida en paz (c. 37). La descripci\u00f3n del juicio final de Dios sobre los enemigos de Israel, con la liberaci\u00f3n correspondiente de los elegidos, cierra estos or\u00e1culos salv\u00edficos (c. 38-39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro concluye con una larga descripci\u00f3n del futuro salv\u00edfico: el nuevo tiempo y el nuevo Israel (c. 40-48). En esta \u00faltima secci\u00f3n est\u00e1n dise\u00f1ados, en t\u00e9rminos idealizados, el templo de Jerusal\u00e9n, la disposici\u00f3n de la ciudad y la ocupaci\u00f3n del territorio por las tribus israelitas. La gloria del Se\u00f1or, que se hab\u00eda alejado del templo y la ciudad (10: 18-22; 11,22-25), regresa en ese momento (43, 1-9) como fuente de vida para Israel (47,1-12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Puntos principales de su teolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.1 La imagen de Dios<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aspecto m\u00e1s llamativo del libro de Ezequiel es la imagen de Dios que presenta. De una manera peculiar, la gloria del Se\u00f1or se coloca en primer plano. Este punto tiene sus ra\u00edces en la experiencia fundante, expresada en la visi\u00f3n inaugural (1, 4-28), en la cual el profeta experimenta el contacto con lo divino en forma de algo que sobrepasa la realidad humana, conocido solo en parte (&#8220;qu\u00e9 parec\u00eda ser &#8230; &#8220;: 1,27), y que se identifica con el Se\u00f1or en su majestad, en su gloria:&#8221; era el aspecto, la semejanza de la gloria del Se\u00f1or &#8220;(1,28). Ante ella, el profeta se postra: &#8220;Cuando la vi, me ca\u00ed de bruces&#8221; (1,28). En la visi\u00f3n de &#8220;gloria&#8221;, el profeta experimenta la divinidad misma del Se\u00f1or. Y tiene acceso a un Dios al mismo tiempo trascendente y pr\u00f3ximo, que se comunica personalmente con \u00e9l dirigi\u00e9ndole su palabra: &#8220;y escuch\u00e9 la voz de alguien que me estaba hablando&#8221; (1,28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra del Se\u00f1or, el profeta la asume como propia, haciendo que penetre y constituya su vida: &#8220;Come lo que tienes delante de ti, come este libro y ve a la casa de Israel&#8221; (3,1). Este tipo de simbiosis entre el profeta y la palabra que Dios le dirige, una palabra vinculada a la trascendencia divina explica en parte las acciones simb\u00f3licas inusuales que debe realizar. Ezequiel no solo transmite un mensaje, sino que lo experimenta en su propia existencia como algo m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gloria de Dios est\u00e1 presente no solo en la esfera celestial, sino tambi\u00e9n en el mundo: habita el templo y la ciudad de Jerusal\u00e9n. Marca la santidad de estos lugares y es un signo de protecci\u00f3n. Debido a que es incompatible con el pecado, los desmanes que se cometen en el lugar sagrado (c. 8) conducen a la separaci\u00f3n de Dios, y \u00e9l se retira del edificio del templo (10, 18-22). Por los pecados de los habitantes, \u00e9l tambi\u00e9n abandona la ciudad (11, 22-23). Esto explica teol\u00f3gicamente la posibilidad de que el templo y la ciudad sean invadidos y tomados por los babilonios: la gloria de Dios, que ya no los habita, los deja desprotegidos y, por lo tanto, sujetos a la destrucci\u00f3n. La garant\u00eda de defensa radica solo en la presencia de Dios y no en las maniobras pol\u00edticas de las clases dominantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, Ezequiel enfatiza que la gloria del Se\u00f1or se manifest\u00f3 ya en el pasado, en todas las fases de la historia de Israel; ahora se manifestar\u00e1 en el juicio que pr\u00f3ximamente ocurrir\u00e1 y en la salvaci\u00f3n que Dios promete para el futuro. Este aspecto se destaca por la llamada &#8220;f\u00f3rmula de reconocimiento&#8221;, muy utilizada en el libro: &#8220;Entonces sabr\u00e1n que yo soy el Se\u00f1or&#8221; (11,10; 12,16; 20,38.40.44; 29,6; 36 11; 37,6). Mediante actos divinos en la historia, Dios ha demostrado su fuerza y su dominio sobre Israel y los pueblos y tambi\u00e9n lo demostrar\u00e1 en el futuro. A partir de esta acci\u00f3n, el pueblo de Israel deber\u00eda llegar a reconocer a Dios como Dios: &#8220;Yo soy el Se\u00f1or&#8221;, retoma el nombre propio de Dios, revelado a Mois\u00e9s (Ex 3,14: &#8220;Yo soy (qui\u00e9n) soy&#8221;).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.2 La centralidad del culto<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La centralidad de la gloria de Dios corresponde a la centralidad del culto. Porque Dios manifiesta su gloria particularmente en el templo y en la liturgia. De ah\u00ed la importancia dada en el libro a los aspectos cultuales. As\u00ed como el pecado implica un alejamiento de la gloria de Dios y, en consecuencia, el exilio babil\u00f3nico, los abusos en la adoraci\u00f3n tendr\u00e1n consecuencias para la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perspectiva cultual tambi\u00e9n se refleja en la forma de tematizar el pecado, concebido sobre todo como idolatr\u00eda, prostituci\u00f3n y abominaci\u00f3n (6, 3-14; c. 16). El c. 8 desarrolla en detalle los pecados que tienen lugar en los recintos del templo: la presencia de representaciones de animales e \u00eddolos (8,9-10,13), el culto al dios babil\u00f3nico Tammuz (8,14-15), el culto al sol (8,16-17). Estos actos son grandes &#8220;abominaciones&#8221;, un t\u00e9rmino ampliamente utilizado en Ezequiel, que indica lo que es absolutamente incompatible con el Se\u00f1or (Dt 22, 5; 25,16), en todos los aspectos, tambi\u00e9n en la esfera cultual (Ez 22,11; Dt 12,31; 23,19; 7,25-26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los desmanes de orden social tambi\u00e9n est\u00e1n relacionados en el libro con la gloria del Se\u00f1or y el culto. Toda situaci\u00f3n de injusticia, cr\u00edmenes de diversos tipos (22, 1-12), la transgresi\u00f3n de los mandamientos, son &#8220;abominaci\u00f3n&#8221; (22, 2 [3]), contrar\u00edan la gloria de Dios y, por lo tanto, lo que se celebra en el culto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.3 Teolog\u00eda de la historia<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tres largos cap\u00edtulos, el libro describe la historia de Israel en sus diversas etapas, desde sus inicios hasta el tiempo del profeta, abri\u00e9ndola a perspectivas futuras. El c. 23 rastrea la historia de los dos reinos, Jud\u00e1 (Reino del Sur) e Israel (Reino del Norte), y demuestra que la culpa y los pecados de Jud\u00e1 superan a los del Reino del Norte. De esta manera, se prepara la destrucci\u00f3n del reino de Jud\u00e1: como el reino del norte fue dominado y eliminado (por los asirios), la misma amenaza se cierne sobre el reino del sur (con los babilonios). El c. 16 retoma el simbolismo matrimonial desarrollado por el profeta Oseas (Os 1-3) y presenta la infidelidad de Israel a su Dios como la traici\u00f3n del amor y la fidelidad. En el c. 20, las etapas de la historia est\u00e1n minuciosamente individualizadas: Israel en Egipto (20, 5-9), en el desierto (20, 10-24), en la tierra prometida (20, 25-31). En cada una el pueblo se muestra pecador y la infidelidad crece. De esta manera la historia avanza; pero en el sentido de un gran declive, llegando a su punto m\u00e1s bajo en la \u00e9poca del profeta. Tal desarrollo provocar\u00e1 la destrucci\u00f3n del pueblo. Porque, en todo momento de la historia, en oposici\u00f3n al cuidado amoroso de Dios, Israel se ha mostrado a s\u00ed misma no solo como pecadora, sino tambi\u00e9n totalmente reacia a la acci\u00f3n y la palabra del Se\u00f1or. No solo fue infiel sino \u201crebelde\u201d, manteni\u00e9ndose en sus propias actitudes y neg\u00e1ndose\u00a0 a reconocer su culpa (2,2-3.6.8; 3,7; 20,8.21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, no se puede vislumbrar ninguna perspectiva de salvaci\u00f3n que nazca de la conversi\u00f3n del pueblo; la \u00fanica posibilidad de salvaci\u00f3n radica en Dios quien realiza el juicio como un nuevo \u00e9xodo: la liberaci\u00f3n del destierro en Babilonia y el regreso a la propia tierra, pasando por el desierto en el que se confrontar\u00e1 con el Se\u00f1or (20, 34-36). De esta manera el pueblo llegar\u00e1 a la fidelidad (20, 37-38). Finalmente, Dios reinar\u00e1 sobre Israel (20,33). Dios juzgar\u00e1 y salvar\u00e1 (16,60-63), restableciendo la alianza y realizar\u00e1, as\u00ed, la meta del \u00e9xodo de Egipto, es decir, llevar al pueblo a su tierra, para que viva en comuni\u00f3n con Dios, en prosperidad y paz (16,39-44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la \u00fanica esperanza para el pueblo elegido reside en Dios; espec\u00edficamente, en la fidelidad de Dios a su plan original de salvaci\u00f3n, su prop\u00f3sito de guiar al pueblo hacia un gran futuro: \u201cEntonces sabr\u00e9is que soy YHWH cuando act\u00fae en consideraci\u00f3n a mi Nombre y no de acuerdo con vuestros malos caminos. y vuestras malas acciones\u201d (Ez 20,44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.4 El pecado de los pueblos extranjeros<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es caracter\u00edstico de Ezequiel tematizar el pecado de las naciones extranjeras como &#8220;orgullo&#8221;, como un intento de igualarse a Dios (28, 1-2). Por esa raz\u00f3n Dios rechaza a las naciones (28, 6-10; 28, 17; 31, 2-9), para que sean dominadas por Babilonia (31, 10-11; 32, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El juicio para las naciones extranjeras se resume en el c. 39, a trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n de un personaje legendario, Gog (38,18-22; 39,1-5), paradigma de aquellos que ofenden al pueblo de Dios (38,17). Gog y sus ej\u00e9rcitos, sus armas, su tierra y la de sus aliados ser\u00e1n aniquilados (39, 6-10). De esta manera, el poder de Dios se manifestar\u00e1 a Israel y a las naciones (39,16; 39,7,21-22), e Israel tendr\u00e1 una nueva vida en paz en su tierra (39,25-28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.5 Responsabilidad personal<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que Jerem\u00edas, Ezequiel invalida la concepci\u00f3n de que los pecados de los antepasados pueden ser castigados en generaciones posteriores (Ex 34,7; Jr 32,18; Ez 18,19-20): &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 and\u00e1is repitiendo este proverbio en la tierra de Israel?: los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos sufren la dentera&#8221;(Ez 18,2; Jr 31,29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal mentalidad, basada en la idea de solidaridad entre los miembros del clan, incluso de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, llev\u00f3 a atribuir los males actuales a las faltas de los antepasados y, por lo tanto, fue imposible tomar conciencia de la propia culpa. Ezequiel llama a la responsabilidad individual: cada uno debe responder por sus acciones. La suerte de los hombres no depende de las elecciones de sus antepasados, sino de sus elecciones actuales (14,12-23; 18,1-32). As\u00ed, se destaca la importancia de la conversi\u00f3n como una decisi\u00f3n personal (3,16-21; 33,10-20). El profeta tiene la misi\u00f3n de exhortar, amonestar (3,16-21), pero cada uno es responsable de sus propias acciones (33,1-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3.6 Nuevas perspectivas de futuro<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los c. 40-48 describen la gran restauraci\u00f3n de Israel. En el centro de esta restauraci\u00f3n se encuentra el templo, que se reconstruye y al que regresa la gloria del Se\u00f1or (43, 3-7). La descripci\u00f3n del templo escatol\u00f3gico es idealizada y simb\u00f3lica (c. 40-42), para mostrar la perfecci\u00f3n final: su estructura, los atrios, el &#8220;santo&#8221; y el &#8220;santo de los santos&#8221;, las dependencias de los sacerdotes, el altar (c. 40-43). El ceremonial es minuciosamente detallado (c. 44-46). Habitado nuevamente por Dios, del santuario saldr\u00e1 la fuente que se convertir\u00e1 en un gran r\u00edo y traer\u00e1 vida plena al pueblo (47,1-12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds ser\u00e1, como en la \u00e9poca de Josu\u00e9, ocupado nuevamente. El territorio de cada tribu se delimitar\u00e1 cuidadosamente (47,13\u201348,14; 48,23-29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, la ciudad santa tambi\u00e9n tendr\u00e1 su territorio dividido detalladamente entre sacerdotes, levitas y el pr\u00edncipe, para que los gobernantes no acaparen m\u00e1s tierras (48, 15-22). Estar\u00e1 abierto a todas las tribus (48, 30-34), siendo as\u00ed la s\u00edntesis de todo el pueblo de Israel. El \u00faltimo verso del libro anuncia el nuevo nombre que recibir\u00e1 (48,35): &#8220;el Se\u00f1or est\u00e1 all\u00ed&#8221; (&#8220;YHWH sham&#8221;) &#8211; un juego de palabras con su nombre: &#8220;Yerushalaim&#8221; (Jerusal\u00e9n). De esta manera, se expresa su renovaci\u00f3n total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto est\u00e1 precedido por el anuncio de la acci\u00f3n de Dios, que transformar\u00e1 a la gente desde adentro, purific\u00e1ndola (36, 25-28) de toda idolatr\u00eda, transformando su interior y renovando la alianza con ellos: \u201cSer\u00e9is mi pueblo. y ser\u00e9 vuestro Dios &#8220;(36,28). Como en una nueva creaci\u00f3n, a los exiliados se les da la gran esperanza de recibir, por la fuerza del Se\u00f1or, una nueva vida en su tierra (37, 1-14)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Maria de Lourdes Corr\u00eaa Lima, PUC Rio &#8211; Texto original portugu\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALONSO SCH\u00d6KEL, L.; SICRE DIAZ, J. L. <em>Profetas<\/em>. v.1. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARRIOCANAL GOMEZ, J. L. <em>Diccionario del profetismo b\u00edblico<\/em>. Burgos: Monte Carmelo, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOCK, D. I. <em>Junto ao Rio Quebar<\/em>. S\u00e3o Paulo: Cultura Crist\u00e3, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FITZMYER, J. A.; BROWN, R. E.; MURPHY, R. E. (orgs.). <em>Novo coment\u00e1rio b\u00edblico S\u00e3o Jer\u00f4nimo<\/em>. Antigo Testamento. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00d6MER, T.; MACCHI, J-D; NIHAN, C. (orgs). <em>Antigo Testamento: hist\u00f3ria, escritura e teologia<\/em>. S\u00e3o Paulo, Loyola, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCHMID, K. <em>Hist\u00f3ria da Literatura do Antigo Testamento<\/em>. Uma introdu\u00e7\u00e3o. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ABREGO DE LACY, J. M. <em>Os livros prof\u00e9ticos<\/em>. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SICRE DIAZ, J. L. <em>Introdu\u00e7\u00e3o ao Profetismo B\u00edblico<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">STEVENSON, K.; GLERUP, M. <em>Ezequiel. Daniel.<\/em> Madrid: Ciudad Nueva, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TAYLOR, J. B. <em>Ezequiel: introdu\u00e7\u00e3o e coment\u00e1rio<\/em>. S\u00e3o Paulo: Vida Nova, 1984.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Indice 1 El profeta, su tiempo y lugar de actividad. 2 El libro 3 Puntos principales de su teolog\u00eda 3.1 La imagen de Dios 3.2 La centralidad del culto 3.3 Teolog\u00eda de la historia. 3.4 El pecado de los pueblos extranjeros 3.5 Responsabilidad personal 3.6 Nuevas perspectivas para el futuro Referencias bibliogr\u00e1ficas 1 El profeta, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-1742","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1742"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1742\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1745,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1742\/revisions\/1745"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}