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{"id":1684,"date":"2018-12-25T08:42:46","date_gmt":"2018-12-25T10:42:46","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1684"},"modified":"2018-12-25T08:42:46","modified_gmt":"2018-12-25T10:42:46","slug":"trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1684","title":{"rendered":"Trabajo"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>1 Definici\u00f3n<\/p>\n<p>2 El contexto del mundo del trabajo<\/p>\n<p>3 Doctrina Social de la Iglesia<\/p>\n<p>4 Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>5 Sistematizaci\u00f3n<\/p>\n<p>6 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p><strong>1 Definici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo es el \u00e1mbito de la existencia donde la persona se enfrenta a todos los aspectos que marcan su identidad como individuo y como ser social. El verbo <em>trabajar<\/em> viene del lat\u00edn <em>tripaliare<\/em> (torturar), derivado de <em>tripalium<\/em>, una especie de instrumento de tortura compuesto de tres palos. En casi todos los idiomas, se utiliza ese verbo para expresar idea de fatiga. El concepto alem\u00e1n <em>arbeit<\/em> se usa con un significado equivalente. El idioma portugu\u00e9s y espa\u00f1ol, se deriva de <em>tripalium<\/em>, como <em>travailler<\/em> en franc\u00e9s significa sufrir por lo menos hasta el siglo XVI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historia de Occidente, el sentido del trabajo sufre mutaciones seg\u00fan los contextos hist\u00f3ricos (cfr. MERCURE, SPURK, 2005). En la civilizaci\u00f3n grecorromana, estructurada sobre el modo de producci\u00f3n esclavista, el trabajo no era un elemento de la vida buena. En Historias, Her\u00f3doto registra que los trabajos manuales (<em>cheirotecnai<\/em>) eran rechazados por los hombres libres. Fil\u00f3sofos como Plat\u00f3n ense\u00f1aban que tanto los <em>cheirotecnai<\/em> como el trabajo artesanal (<em>banausia<\/em>) eran actividades inferiores. Cicer\u00f3n clasificaba el trabajo manual en el nivel m\u00e1s bajo de la jerarqu\u00eda de los valores. El trabajo para la supervivencia era identificado con la palabra <em>negocio<\/em>, literalmente, negaci\u00f3n del ocio. El <em>ocio<\/em> era la forma noble de ocupar el tiempo con el arte del gobierno de la pol\u00edtica (pol\u00edtica) y con la filosof\u00eda (contemplaci\u00f3n de las ideas). Las actividades relacionadas con la supervivencia material quedaban a cargo de los siervos, esclavos y campesinos, personas <em>de segunda categor\u00eda<\/em> (ARENAS POSADAS, 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cristianismo inaugura un lento y progresivo cambio de perspectiva. En ella, los monjes tuvieron una influencia incuestionable. San Basilio (330-379) ense\u00f1aba que &#8220;sobran palabras para mostrar los males de la ociosidad, como ense\u00f1a el Ap\u00f3stol: &#8216;Aquel que no trabaja que no coma&#8217; (2Tes 3,10). De la misma manera que cada uno tiene necesidad del alimento, as\u00ed tambi\u00e9n debe trabajar seg\u00fan sus fuerzas &#8220;(BASILIO, 1857-1866, 37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los monjes no estaban sometidos a criterios econ\u00f3micos, sino a la espiritualidad. Esto explica su preocupaci\u00f3n por las distracciones de la vida contemplativa: &#8220;Oc\u00fapate en alg\u00fan trabajo, de modo que el diablo te encuentre siempre con las manos en la obra&#8221;, exhortaba San Jer\u00f3nimo (347-420). La sentencia <em>ora et labora<\/em>, de la Regla de San Benito (Siglo VI), es el origen de la moderna \u00e9tica del trabajo. La regla sobre el trabajo manual &#8211; <em>De opere manuum Quotidiano<\/em> &#8211; instruye que la ociosidad es enemiga del alma; por eso en determinados tiempos los monjes se ocupan de \u00e9l. Los monjes que se ocupaban en hacer cestas para romperlas enseguida y rehacerlas ten\u00edan como fin &#8220;juntar tesoros en el cielo&#8221; (Mt 6,20). El trabajo estaba motivado por la caridad. La preocupaci\u00f3n por garantizar el sustento estaba acompa\u00f1ada por el socorro a los necesitados (JACCARD, 1971).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Agust\u00edn (354-430) profundiza esta vinculaci\u00f3n entre trabajo, oraci\u00f3n y caridad. En su estado original el trabajo era agradable al cuerpo y la mente, un libre ejercicio de la raz\u00f3n y una forma de alabar a Dios. El cansancio es una consecuencia de la finitud humana y un recuerdo de la primitiva infidelidad. Su extremo es la ociosidad. Monjes de Cartago defend\u00edan la renuncia al trabajo manual para dedicarse totalmente a la contemplaci\u00f3n. En respuesta, Agust\u00edn escribi\u00f3 el libro <em>De Opere monachorum<\/em>. La raz\u00f3n fundamental para el trabajo, sin duda es la edificaci\u00f3n de la ciudad de Dios, <em>concretando el concepto cristiano de charitas en la historia de la humanidad<\/em>. El trabajo y los bienes materiales bien ordenados ayudan a edificar la ciudad de Dios-n\u00facleo de la intenci\u00f3n bien ordenada (AGOSTINHO, <em>Ciudad de Dios<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n escol\u00e1stico-tomista acentu\u00f3 nuevos sentidos al trabajo. En la Suma Teol\u00f3gica, de Tom\u00e1s de Aquino (1225-1274), el trabajo se aborda a partir del principio universal de la preservaci\u00f3n de la vida. La necesidad de supervivencia es su primera raz\u00f3n. El trabajo pertenece al orden de la materia y no se debe buscar m\u00e1s que el sustento. Otro criterio es el de la <em>utilidad com\u00fan<\/em>. El valor de una cosa depende de su utilidad para la comunidad (ST II-II q.179-189).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la modernidad ocurre un cambio radical en el concepto de trabajo (D\u00cdEZ, 2001). Se abandona el sentido religioso en favor de fines primordialmente materiales. La revoluci\u00f3n industrial solidificar\u00e1 este proceso de cambio. John Locke, uno de los padres de la econom\u00eda pol\u00edtica del liberalismo, ve en el trabajo el origen de la propiedad privada (LOCKE, 1990). Adam Smith, fundador de la moderna ciencia econ\u00f3mica, ve en el trabajo el principal origen de la riqueza de las naciones (SMITH, 1996). Con la consolidaci\u00f3n del capitalismo, el trabajo en la industria y la relaci\u00f3n salarial pasan a definir todas las dem\u00e1s relaciones sociales (PARIAS, 1965). El proceso de proletarizaci\u00f3n es un acontecimiento nuclear de la consolidaci\u00f3n de la modernidad occidental. En la econom\u00eda de mercado, el valor de los bienes est\u00e1 establecido por la ley de la oferta y la demanda. El salario es el precio de la mercanc\u00eda de trabajo (POLANYI, 2000). El individuo configura su personalidad a trav\u00e9s del trabajo. Los &#8220;mejores&#8221; trabajos son los mejor remunerados y prestigiosos. Max Weber (1864-1920), al investigar los or\u00edgenes del racionalismo occidental del capitalismo concluye que la espiritualidad del trabajo de la Reforma Protestante impuls\u00f3 una \u00e9tica profesional (WEBER, 2004). La teor\u00eda de la predestinaci\u00f3n individual del calvinismo ampli\u00f3 el concepto de vocaci\u00f3n a todas las profesiones honestas. El hombre debe agradar a Dios con su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Karl Marx, el trabajo es primero, una categor\u00eda antropol\u00f3gica, pues se trata de una actividad esencial de la naturaleza humana. El progreso econ\u00f3mico y cultural ocurre en torno al perfeccionamiento de los medios de trabajo (MARX, 2013). El trabajo libre es la esencia del hombre y el motor de la historia de las civilizaciones. La historia universal es la creaci\u00f3n del hombre por el trabajo (cf. MARX, 2007). Sin embargo, la econom\u00eda pol\u00edtica lo condujo al proceso de degradaci\u00f3n traducido por el concepto de alienaci\u00f3n. El trabajador fue convertido en una bestia de trabajo cuyas exigencias se reducen a necesidades f\u00edsicas esenciales de los animales (MARX, 2004). El mecanismo de la plusval\u00eda y la propiedad privada redujeron al trabajador a esta condici\u00f3n (MARX, 2013). El trabajo alienado representa una verdadera mutilaci\u00f3n de la humanidad y una nueva forma de esclavitud (cfr. MARX, 2004). Aqu\u00ed est\u00e1 el origen del conflicto entre trabajo y capital, la lucha de clases (cfr MARX, 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 El contexto del mundo del trabajo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desempleo y precariedad, capitalismo neoliberal globalizado y econom\u00eda financiera,\u00a0 nuevas tecnolog\u00edas y\u00a0 competitividad, son conceptos que traen nueva manera de comprender el trabajo. La convergencia entre desarrollo tecnol\u00f3gico e informaci\u00f3n produjo una mutaci\u00f3n profunda. Las tecnolog\u00edas ajustan el ser humano al mercado y el trabajador a las m\u00e1quinas. El trabajo en el suelo de la f\u00e1brica pierde espacio para el trabajo inmaterial, aquel que crea bienes como el conocimiento, la informaci\u00f3n, el dise\u00f1o, la imagen, emociones e ideas (G\u00d3RZ, 2005). Las nuevas tecnolog\u00edas reforzaron la capacidad de expansi\u00f3n del sistema financiero. Mientras que la parte del capital aplicada a la producci\u00f3n de bienes y servicios disminuye, aumenta el valor del capital aplicado en las finanzas. Los empleos desaparecen a la misma velocidad del crecimiento de las finanzas. El estatuto del trabajador se sustituye por contratos temporales (CASTEL, 1998). Las pol\u00edticas de tercerizaci\u00f3n eliminan los derechos garantizados en la ley. Los sindicatos pierden capacidad de negociaci\u00f3n. La clase obrera tiene un perfil m\u00e1s heterog\u00e9neo, fragmentado y empobrecido. El trabajo en r\u00e9gimen de esclavitud es una realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El crecimiento poblacional inunda el mercado de trabajo con millones de personas; el agronegocio expulsa a los peque\u00f1os agricultores a las ciudades, convirti\u00e9ndolos en reserva de mano de obra barata. Conflictos religiosos, pol\u00edticos y econ\u00f3micos y desastres ambientales obligan a miles de personas a desplazarse en busca de supervivencia, siendo expuestas a una situaci\u00f3n de fragilidad que puede conducir a la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discriminaci\u00f3n racial y de g\u00e9nero es otra de las caracter\u00edsticas del mundo del trabajo. Los negros y las mujeres ganan proporcionalmente menos que los hombres blancos. El desempleo alcanza de forma m\u00e1s intensa a la poblaci\u00f3n negra. Las mujeres negras son doblemente discriminadas, por la raza y el sexo. La mujer viene ocupando espacios en el mercado. Sin embargo, esa incorporaci\u00f3n ha sido desigual en relaci\u00f3n al hombre. Los contratos suelen ser de corta duraci\u00f3n y los salarios inferiores. Muchas mujeres tienen doble jornada, es decir, realizan el trabajo dom\u00e9stico y en la empresa. Se mantiene la divisi\u00f3n sexual del trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Doctrina social de la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>a) Rerum novarum<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida de la conciencia eclesial sobre la explotaci\u00f3n del trabajador impuesto por el capitalismo es la enc\u00edclica <em>Rerum novarum<\/em> (RN) de Le\u00f3n XIII (1878-1903). La condici\u00f3n de los obreros fue la raz\u00f3n de la publicaci\u00f3n de la primera enc\u00edclica social de la DSI (GASDA, 2011). Los obreros fueron arrojados en una situaci\u00f3n de desgracia y de miseria inmerecida y terrible (RN, n.1). La idea del trabajo como mercanc\u00eda es rechazada por la Iglesia: &#8220;Es vergonzoso e inhumano usar los hombres como de viles instrumentos de lucro, y s\u00f3lo estimarlos en proporci\u00f3n al vigor de sus brazos&#8221; (RN, n. 10). El trabajo es un derecho natural, es personal y necesario (RN, n. 32) y al trabajador corresponden los frutos de su trabajo, es decir, da el derecho de propiedad (RN n.3, 33). P\u00edo XI, en 1931, se hace eco de estas palabras: &#8220;El trabajo no es un simple producto comercial, sino que debe reconocerse en \u00e9l la dignidad humana del obrero, y no puede permutarse como cualquier mercanc\u00eda&#8221; (<em>Quadragesimo anno<\/em>, n.5 ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>b) Concilio Vaticano II<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El elemento teol\u00f3gico del trabajo humano es destacado en el Concilio Vaticano II. Todo trabajo realizado para lograr mejores condiciones de vida contribuye de alguna forma a la construcci\u00f3n del Reino de Dios. La pregunta sobre el sentido de la actividad humana (GS, n.33) tambi\u00e9n se dirige al trabajo: &#8220;La actividad humana individual y colectiva, ese inmenso esfuerzo con que los hombres, a lo largo de los siglos, intentaron mejorar las condiciones de vida, a la voluntad de Dios. &#8220;(GS, n. 34). El trabajo puede ser una coparticipaci\u00f3n en la obra de la Creaci\u00f3n:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres y las mujeres que, al ganar el sustento para s\u00ed y sus familias, de tal modo ejercen la propia actividad que prestan conveniente servicio a la sociedad, con raz\u00f3n pueden considerar que prolongan con su trabajo la obra del Creador, ayudan a sus hermanos y dan una contribuci\u00f3n personal a la realizaci\u00f3n de los designios de Dios en la historia (GS, n.34).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se se\u00f1ala el crecimiento personal como un aspecto importante: &#8220;Cuando act\u00faa, el hombre no transforma s\u00f3lo las cosas y la sociedad, sino que se realiza a s\u00ed mismo (&#8230;). &#8220;Este desarrollo, bien comprendido, vale m\u00e1s que los bienes externos que se puedan alcanzar&#8221; (GS, 35). A la luz de la Revelaci\u00f3n, el valor del trabajo se aclara plenamente en Cristo: &#8220;ofreciendo a Dios su trabajo, el hombre se asocia a la obra redentora de Cristo, el cual ha conferido al trabajo una dignidad sublime, trabajando con sus propias manos en Nazaret &#8220;(GS, n.67). El trabajo es un &#8220;esfuerzo temporal que interesa en gran medida al Reino de Dios&#8221; (GS, n.39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida socioecon\u00f3mica (GS, n. GS 63-72), el trabajo se enmarca en el marco del principio de la dignidad humana: &#8220;el hombre es el autor, el centro y el fin de la vida socioecon\u00f3mica&#8221; (GS, n.63). Por lo tanto, el trabajo es muy superior a los dem\u00e1s elementos de la econom\u00eda, ya que \u00e9stos no tienen otra funci\u00f3n que la de instrumentos (GS, n\u00ba 67). No hay trabajo sin descanso. El esfuerzo responsable y arduo dedicado al trabajo debe ser seguido por &#8220;tiempo de reposo y descanso que permita cultivar la vida familiar, cultural y religiosa. A\u00fan m\u00e1s, que sea capaz de desarrollar libremente energ\u00eda y cualidades, que en el trabajo profesional s\u00f3lo es posible preservar &#8220;(GS, n. 67).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>c) Laborem exercens<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La enc\u00edclica <em>Laborem exercens <\/em>(1981), de Juan Pablo II, es el texto m\u00e1s importante de la DSI en este tema. En ella, &#8220;la cuesti\u00f3n de los obreros ha dejado de ser un problema de clase, y debe ser tenido en cuenta en el \u00e1mbito mundial de las desigualdades y de las injusticias&#8221; (LE, n.2). El documento identifica la cuesti\u00f3n antropol\u00f3gica que es el origen de los conflictos sociales. Se trata de una inversi\u00f3n en el orden de los conceptos, es decir, la primac\u00eda del &#8216;capital&#8217; sobre el &#8216;trabajo&#8217; que resulta en la alienaci\u00f3n de la persona (GASDA, 2011b). El capital transform\u00f3 el trabajo en instrumento de acumulaci\u00f3n material (v\u00e9ase LE, n.13). Frente a esta inversi\u00f3n, que provoca la explotaci\u00f3n, la esclavitud y la alienaci\u00f3n, el primado del &#8216;trabajo&#8217; sobre el &#8216;capital&#8217; debe ser reafirmado (LE, n.11). El valor primordial del trabajo est\u00e1 vinculado al hecho de que quien lo ejecuta es una persona creada a imagen y semejanza de Dios (LE, n.4). &#8220;Antes que todo el trabajo es <em>para el hombre<\/em> y no el hombre <em>para el trabajo<\/em>&#8221; (LE, n. 6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta esencia del trabajo emerge su <em>sentido objetivo y su sentido subjetivo<\/em>. El <em>sentido objetivo<\/em> se refiere al conjunto de actividades, recursos, instrumentos, t\u00e9cnicas, formas de gesti\u00f3n y tecnolog\u00edas. Son factores contingentes que var\u00edan en sus modalidades con el cambio de las condiciones t\u00e9cnicas, culturales, sociales y pol\u00edticas (LE, n. 5). En <em>sentido subjetivo<\/em> es el actuar humano mientras lleva a cabo las acciones que pertenecen al proceso del trabajo y corresponden a su vocaci\u00f3n. El trabajo procede de las personas creadas a imagen y <em>semejanza de Dios<\/em>, llamadas a prolongarse, ayud\u00e1ndose mutuamente, la obra de la Creaci\u00f3n (LE, n. 6). La subjetividad impide considerar el trabajo como simple mercanc\u00eda. El trabajo es superior a todo y cualquier otro elemento de la econom\u00eda (LE, n. 10). Este principio vale, en particular, en lo que se refiere al capital (LE, n. 12). Tambi\u00e9n el capital es fruto del trabajo. Se trata de la &#8220;traducci\u00f3n, en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, del principio \u00e9tico del primado de las personas sobre las cosas&#8221; (LE, n 12). La propiedad de los medios de producci\u00f3n debe estar al servicio del trabajo (LE, apartado 14). La <em>Laborem exercens<\/em> inserta los derechos laborales en el conjunto de los Derechos Humanos (LE, n. 16). Tales derechos se basan en la naturaleza humana. Los sindicatos y las organizaciones de trabajadores son exponentes de la lucha por la justicia social (LE, n. 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>sentido subjetivo del trabajo<\/em> revela la dimensi\u00f3n espiritual de la persona humana, su apertura a la trascendencia, es decir, la espiritualidad del trabajo. Juan Pablo II recupera los elementos teol\u00f3gicos desarrollados principalmente en la GS en forma de s\u00edntesis, en los cuatro \u00faltimos p\u00e1rrafos de la enc\u00edclica (cf. LE 25-27): El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, participa de su obra creadora; tiene en Cristo, el hombre del trabajo y anunciador del Reino, su punto de referencia. El mundo del trabajo es un lugar imprescindible para asumir este compromiso con la transformaci\u00f3n de la sociedad a la luz del Reino (cf. LE 27). Considerar el trabajo \u00fanicamente en su sentido econ\u00f3mico es mutilarlo en su esencia y reducirlo a una tarea mec\u00e1nica. Pensar un trabajo que libere las potencialidades para el cuidado y cultivo de la Creaci\u00f3n (Gen 2, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>d) Benedicto XVI y el Trabajo decente<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benedicto XVI, en sinton\u00eda con la OIT (Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo), inserta los derechos laborales en el marco de los derechos humanos. Actualmente el Programa de trabajo decente es el punto de convergencia de las propuestas y convenciones de la OIT. La calidad del empleo es tan importante como la cantidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benedicto XVI explica la palabra <em>decencia <\/em>al trabajo:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Significa un trabajo que, en cada sociedad, sea la expresi\u00f3n de la dignidad esencial de todo hombre y mujer: un trabajo escogido libremente, que asocie eficazmente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, permita a los trabajadores ser respetados sin discriminaci\u00f3n alguna; un trabajo que consienta satisfacer las necesidades de las familias y dar la escolaridad a los hijos, sin que \u00e9stos sean obligados a trabajar; un trabajo que permita a los trabajadores organizarse libremente y hacer o\u00edr su voz; un trabajo que deje espacio suficiente para reencontrar las propias ra\u00edces a nivel personal familiar y espiritual; un trabajo que asegure a los trabajadores jubilados una condici\u00f3n decorosa (CV, n. 63).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concepto incluye a todas las personas que viven de su trabajo. Por principio, todo trabajo humano deber\u00eda ser decente, generador de valores relacionales, \u00e9ticos y espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La implementaci\u00f3n del Programa <em>Trabajo Decente<\/em> depende de la articulaci\u00f3n de los propios trabajadores. La Iglesia expresa su apoyo al movimiento sindical (RN n\u00ba 34.39-40; GS, n. 68, CDSI, n.305-309). Los sindicatos enfrentan el desaf\u00edo de redefinirse ante las reconfiguraciones del mercado de trabajo (ANTUNES, 2005, GORZ, 1982). Benedicto XVI reconoce que &#8220;el conjunto de cambios sociales y econ\u00f3micos crea grandes dificultades para las organizaciones sindicales en el cumplimiento de su papel de representar los intereses de los trabajadores&#8221; (CV, n. 25). Aunque el movimiento sindical luche por los intereses de la categor\u00eda, no puede ignorar los problemas de toda la sociedad (SANTANA, RAMALHO, 2003): &#8220;la sociedad civil es, de hecho, el lugar m\u00e1s apropiado para una acci\u00f3n en defensa del trabajo, especialmente en a favor de los trabajadores explotados y sin representatividad, cuya amarga condici\u00f3n pasa desapercibida a los ojos distra\u00eddos de la sociedad &#8220;(CV, n. 64).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>e) Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco, en <em>Laudato Si<\/em> (LS), articula la <em>ecolog\u00eda integral con el trabajo decente, \u00a0la sostenibilidad y la justicia socia<\/em>l: &#8220;una <em>ecolog\u00eda integral<\/em> exige que se tenga en cuenta el valor subjetivo del trabajo aliado al esfuerzo de proveer acceso al trabajo estable y digno para todos &#8220;(LS, n. 191). La <em>ecolog\u00eda integral<\/em> involucra dos aspectos: la dignidad del trabajador y el cuidado con el medio ambiente.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>trabajo sostenible<\/em> pasa por garantizar el acceso universal al <em>trabajo de<\/em>cente y al fomento de la salud. Proporcionar a cada ser humano educaci\u00f3n y\u00a0 recursos para asegurar una condici\u00f3n de trabajo segura. Incluir a los vulnerables habilit\u00e1ndoles a desarrollar sus capacidades. Para poder seguir dando empleo, es indispensable promover una econom\u00eda que favorezca la diversificaci\u00f3n productiva y la creatividad empresarial (LS, n.129).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>trabajo sostenible<\/em> implica el cuidado <em>del medio ambiente<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la relaci\u00f3n entre naturaleza, trabajo y capital depende el futuro de la especie humana. El mundo del trabajo es parte de la soluci\u00f3n de la crisis ambiental.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier enfoque de ecolog\u00eda integral que no excluye al ser humano, es indispensable incluir el valor del trabajo. En la narraci\u00f3n b\u00edblica de la creaci\u00f3n, Dios coloc\u00f3 al ser humano en el jard\u00edn reci\u00e9n creado (Gn 2, 15), no s\u00f3lo para cuidar de lo existente (guardar), sino tambi\u00e9n para trabajar en \u00e9l a fin de que produciera frutos (cultivar) (LS, n.124).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco ha sido enf\u00e1tico en la defensa de los trabajadores: &#8220;Tierra, techo y trabajo &#8211; eso por el que ustedes luchan &#8211; son derechos sagrados. (&#8230;) No hay peor pobreza material que la que no permite ganar el pan y priva de la dignidad del trabajo &#8220;(<em>Encuentro Mundial de Movimientos Populares<\/em>, Roma, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo del trabajo fue abordado en las Conferencias del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano). Reunidos en Medell\u00edn, los obispos se dirigieron<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">a todos aquellos que, con el esfuerzo diario, van creando los bienes y servicios que permiten la existencia y el desarrollo de la vida humana. Pensamos muy especialmente en los millones de hombres y mujeres latinoamericanos que constituyen el sector campesino y obrero. Ellos, en su mayor\u00eda, sufren, esperan y se esfuerzan por un cambio que humanice y dignifique su trabajo. Sin desconocer la totalidad del significado humano del trabajo, aqu\u00ed lo consideramos como estructura intermedia, mientras que constituye la funci\u00f3n que da origen a la organizaci\u00f3n profesional en el campo de la producci\u00f3n (Doc. Justicia).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Santo Domingo el tema fue tratado de forma m\u00e1s sistem\u00e1tica en el \u00edtem n. 2.2.5. Trabajo). Una de las realidades que m\u00e1s preocupa a la Iglesia en su acci\u00f3n pastoral<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">es el mundo del trabajo, por su significaci\u00f3n humanizadora y salv\u00edfica, que tiene su origen en la vocaci\u00f3n co-creadora del hombre como &#8216;hijo de Dios&#8217; (Gn 1,26) y que fue rescatado y elevado por Jes\u00fas, trabajador e &#8216;hijo de hijo carpintero &#8220;(Mt 13,55 y Mc 6,3). Por eso, la &#8220;Iglesia como depositaria y servidora del mensaje de Jes\u00fas, ve al hombre como sujeto que dignifica el trabajo realiz\u00e1ndose a s\u00ed mismo y perfeccionando la obra de Dios, para hacer de ella una alabanza al Creador y un servicio a los hermanos (Santo Domingo, n. 182).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo del trabajo es campo pastoral,<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">se alerta para un deterioro en sus condiciones de vida y en el respeto a sus derechos; un escaso o nulo cumplimiento de normas establecidas para los sectores m\u00e1s d\u00e9biles; una p\u00e9rdida de autonom\u00eda por parte de las organizaciones de trabajadores debido a dependencias o autodependencias de diversos g\u00e9neros; abuso del capital que desconoce o niega la primac\u00eda del trabajo; pocas o nulas oportunidades de trabajo para los j\u00f3venes. Alerta para la alarmante falta de trabajo o desempleo con toda la inseguridad econ\u00f3mica y social que ello implica (Santo Domingo, n. 183).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta dura realidad, la defensa intransigente de los derechos del trabajo se impone como el desaf\u00edo m\u00e1s importante: &#8220;Los derechos del trabajador son un patrimonio moral de la sociedad que debe ser tutelado por una adecuada legislaci\u00f3n social y su necesaria instancia judicial, que asegure continuidad confiable en las relaciones de trabajo &#8220;(Santo Domingo, n.184). Se proponen tres l\u00edneas pastorales: Impulsar y sostener una pastoral del trabajo en todas nuestras di\u00f3cesis, a fin de promover y defender el valor humano del trabajo; apoyar a las organizaciones propias de los hombres del trabajo para la defensa de sus leg\u00edtimos derechos, en especial de un salario suficiente y de una justa protecci\u00f3n social para la vejez, la enfermedad y el desempleo; favorecer la formaci\u00f3n de trabajadores, empresarios y gobernantes en sus derechos y en sus deberes, y propiciar espacios de encuentro y mutua colaboraci\u00f3n (Santo Domingo, n. 185).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Aparecida, los obispos estimularon a los empresarios, los agentes econ\u00f3micos de la gesti\u00f3n productiva y comercial, tanto del orden privado como comunitario, a ser creadores de riqueza en nuestras naciones, cuando se esfuerzan en generar empleo digno. Asimismo, estimularon &#8220;a los que no invierten su capital en acci\u00f3n especulativa, sino en crear fuentes de trabajo, preocup\u00e1ndose con los trabajadores, consider\u00e1ndolos a ellos y a sus familias&#8221; (DA, 404). Uno de los mayores desaf\u00edos consiste en<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">formar en la \u00e9tica cristiana que establece como desaf\u00edo la conquista del bien com\u00fan la creaci\u00f3n de oportunidades para todos, la lucha contra la corrupci\u00f3n, la vigencia de los derechos del trabajo y sindicales; es necesario poner como prioridad la creaci\u00f3n de oportunidades econ\u00f3micas para sectores de la poblaci\u00f3n tradicionalmente marginados, como las mujeres y los j\u00f3venes, a partir del reconocimiento de su dignidad. Por eso, es necesario trabajar por una cultura de la responsabilidad en todo nivel que involucre a personas, empresas, gobiernos y el propio sistema internacional (DA, n. 406).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han se\u00f1alado dos l\u00edneas de acci\u00f3n dirigidas a categor\u00edas sociales que m\u00e1s sufren en el mundo del trabajo, los j\u00f3venes y las mujeres: es imperativa la capacitaci\u00f3n de los j\u00f3venes para que tengan oportunidades en el mundo del trabajo y evitar que caigan en la droga y la violencia (DA, n o 446); promover el di\u00e1logo con las\u00a0 autoridades para la elaboraci\u00f3n de programas, leyes y pol\u00edticas p\u00fablicas que permitan armonizar la vida de trabajo de la mujer con sus deberes de madre de familia (DA, n.458). En Aparecida se levant\u00f3 un desaf\u00edo in\u00e9dito: &#8220;la formaci\u00f3n de pensadores y formadores de opini\u00f3n en el mundo del trabajo, dirigentes sindicales, cooperativos y comunitarios&#8221; (DA, n\u00ba 492).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Sistematizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La complejidad del mundo del trabajo implica la antropolog\u00eda, la pol\u00edtica, el derecho, la cultura, la econom\u00eda y la filosof\u00eda. La relaci\u00f3n del ser humano con Dios es la perspectiva del pensamiento teol\u00f3gico sobre el trabajo. Cualquier reflexi\u00f3n sobre el trabajo debe tener como referencia el principio de la dignidad humana. Cada persona, independientemente de la edad, condici\u00f3n o capacidad, es una imagen de Dios y, por lo tanto, dotada de un valor irreductible. Cada persona es un fin en s\u00ed, nunca un instrumento valorado por su utilidad. El reconocimiento de esta dignidad es el primer criterio para evaluar modelos econ\u00f3micos y la organizaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo. Su estatuto est\u00e1 consolidado en la <em>Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos de la ONU.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo humano es una actividad generadora de relaciones sociales. En virtud de la <em>imago Dei<\/em> los seres individuales son tambi\u00e9n seres relacionales. La individualidad y la sociabilidad se objetivan en estructuras y relaciones. El sentido del trabajo no se agota en el \u00e9xito profesional. Mi relaci\u00f3n en el trabajo dice qui\u00e9n soy para otro. &#8220;El principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales son y deben ser la persona humana, la cual, por su misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida social&#8221; (GS, 25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colocar el trabajo al servicio de la dignidad humana es tener como meta el <em>bien com\u00fan<\/em> (GS, n. 27). Ning\u00fan grupo social, individuo, empresa o estado puede desentenderse del bien com\u00fan. El trabajo humano es el origen de la empresa como organizaci\u00f3n de personas. A trav\u00e9s del trabajo, las empresas producen muchas de las condiciones importantes que contribuyen al bien com\u00fan de la sociedad. La creaci\u00f3n de puestos de trabajo es un aspecto imprescindible para alcanzar el bien com\u00fan. No se entiende el trabajo humano desconectado del descanso. En este sentido,<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">el \u00e1pice de la ense\u00f1anza b\u00edblica sobre el trabajo es el mandamiento del reposo sab\u00e1tico. La memoria y la experiencia del s\u00e1bado constituyen un baluarte contra la esclavizaci\u00f3n del hombre al trabajo, voluntario o impuesto, contra toda forma de explotaci\u00f3n, larvada o manifiesta. El reposo sab\u00e1tico, de hecho, m\u00e1s que para consentir la participaci\u00f3n en el culto de Dios, fue instituido en defensa del pobre; tiene tambi\u00e9n una funci\u00f3n liberadora de las degeneraciones antisociales del trabajo humano (CDSI, n. 258).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo de Israel, que comenz\u00f3 con aquella experiencia de liberaci\u00f3n de un grupo de trabajadores sometidos al trabajo forzado, se alimenta del cumplimiento de la promesa de la plena liberaci\u00f3n, la irrupci\u00f3n del Reino y el descanso en Dios (Hb 4,10-11 ). En la legislaci\u00f3n de Israel la instituci\u00f3n del s\u00e1bado como <em>memoria<\/em>l del \u00e9xodo de la alienaci\u00f3n del trabajo, es el fundamento que sostiene los <em>seis d\u00edas<\/em> restantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Hijo de Dios, al asumir la condici\u00f3n de trabajador de mano, redimensiona el sentido del trabajo. El mundo del trabajo es lugar de irrupci\u00f3n del Reino de Dios y su justicia (Mt 6, 33). Para los cristianos, el verdadero <em>S\u00e1bad<\/em>o es Cristo, celebrado el domingo. Es \u00e9l el <em>Se\u00f1or del s\u00e1bado<\/em> (Mc 2,27) que inaugur\u00f3 el <em>s\u00e1bado eterno<\/em> (Hb 4,10) ya prefigurado en el <em>s\u00e9ptimo d\u00eda <\/em>de la creaci\u00f3n (Gn 2, 1-3). El domingo revela la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica del trabajo. El descanso se identifica con la situaci\u00f3n de la creaci\u00f3n de Dios (Gn 2, citado en Heb 4,4). El domingo es una prefiguraci\u00f3n de este descanso, no es s\u00f3lo una pausa del trabajo. La autorrealizaci\u00f3n alcanzada en el trabajo siempre es pen\u00faltima. El trabajo es una forma de expresi\u00f3n de la identidad humana, pero no de toda la identidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza tambi\u00e9n necesita descansar. El s\u00e9ptimo d\u00eda representa un l\u00edmite al poder transformador del trabajo humano entendido como protecci\u00f3n y cultivo de la creaci\u00f3n. En el trabajo, la persona se descubre creadora, pero tambi\u00e9n como criatura fr\u00e1gil. La humanidad, hermanada en su capacidad de trabajo, tambi\u00e9n est\u00e1 hermanada en su debilidad y en los l\u00edmites de la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00edo XI afirm\u00f3 que el mayor esc\u00e1ndalo del siglo XIX fue la Iglesia haber perdido la clase obrera. Para que este esc\u00e1ndalo no vuelva a repetirse en el siglo XXI, no basta con acumular documentos y declaraciones de buenas intenciones. La solidaridad con los trabajadores es una manera de concretar la <em>opci\u00f3n preferencial por los pobres<\/em>. &#8220;Los pobres aparecen, en muchos casos, como resultado de la violaci\u00f3n de la dignidad del trabajo humano&#8221; (<em>Laborem exercens<\/em>, n.8). A partir de la Revoluci\u00f3n industrial, la realidad de los pobres y el mundo del trabajo est\u00e1n interconectados. La constituci\u00f3n de una pastoral obrera liberadora es el principal desaf\u00edo para los cristianos en Am\u00e9rica Latina. El compromiso de liberar el trabajo de una econom\u00eda que mata (Papa Francisco) y emancipar a los trabajadores est\u00e1 impl\u00edcito en la praxis de los cristianos. Liberar el trabajo de los intereses financieros, la competitividad desenfrenada y la obsesi\u00f3n por la riqueza. Rescatar a la econom\u00eda como instrumento al servicio de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00c9lio Gasda, SJ<\/em>. Facultad Jesu\u00edta, Belo Horizonte, Brasil. Texto original en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6 Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANTUNES, R. <em>Adeus ao Trabalho? <\/em>Ensaio sobre as metamorfoses e a centralidade do mundo do trabalho. S\u00e3o Paulo: Cortez, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______ <em>O caracol e sua concha.<\/em> Ensaios sobre a nova morfologia do trabalho. S\u00e3o Paulo: Boitempo, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARENAS POSADAS, C. <em>Historia econ\u00f3mica del Trabajo.<\/em> Madrid: Tecnos, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BENTO XVI. <em>Caritas in Veritate<\/em> (CV). Sobre o desenvolvimento humano integral na caridade e na verdade, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTEL, R. <em>Metamorfose da quest\u00e3o social:<\/em> uma cr\u00f4nica do sal\u00e1rio. Petr\u00f3polis: Vozes, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONC\u00cdLIO ECUM\u00caNICO VATICANO II. Constitui\u00e7\u00e3o Pastoral <em>Gaudium et Spes<\/em> (GS). Sobre a Igreja no Mundo de Hoje, 1965.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO. <em>Conclus\u00f5es da II Confer\u00eancia Geral do Episcopado Latino-americano. <\/em>Documento de Medell\u00edn, 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______. <em>Conclus\u00f5es da II Confer\u00eancia Geral do Episcopado Latino-americano. <\/em>Documento de Puebla, 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______. <em>Conclus\u00f5es da II Confer\u00eancia Geral do Episcopado Latino-americano. <\/em>Documento de Santo Domingo, 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>_______. Conclus\u00f5es<\/em> <em>da II Confer\u00eancia Geral do Episcopado Latino-americano<\/em>. Evangeliza\u00e7\u00e3o no presente e no futuro da Am\u00e9rica Latina. Documento de Aparecida, 2007 (DA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00cdEZ, F. <em>Utilidad, deseo y virtud.<\/em> La formaci\u00f3n de la idea moderna de trabajo. Barcelona: Pen\u00ednsula, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCISCO, Papa. <em>Laudato Si\u2019<\/em> (LS). Sobre o cuidado da casa comum, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GASDA, E.<em> Trabalho e Capitalismo global:<\/em> atualidade da doutrina social da Igreja. S\u00e3o Paulo<em>:<\/em> Paulinas, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______. \u201cO trabalho aos olhos de Deus\u201d: Laborem exercens faz 30 anos: <em>Pistis Praxis<\/em>, v. 3, n. 2, 2011b, p. 653-669,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00d3RZ, A.<em> O Imaterial. Conhecimento, valor e capital.<\/em> S\u00e3o Paulo: Annablume Editora, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0JACCARD, P. <em>Historia social del trabajo.<\/em> Barcelona: Plaza y Jan\u00e9s, 1971.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JO\u00c3O PAULO II. <em>Laborem Exercens<\/em> (LE). 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(orgs.). <em>O Trabalho na hist\u00f3ria do pensamento Ocidental<\/em><em>.<\/em> Petr\u00f3polis: Vozes, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PARIAS, L.-H.\u00a0 (dir.), <em>Historia general del trabajo.<\/em> La era de las revoluciones (1760-1914). M\u00e9xico: Grijalbo, 1965.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">POLANYI, K. <em>A Grande Transforma\u00e7\u00e3o<\/em> &#8211; as origens de nossa \u00e9poca. Rio de Janeiro: Campus, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PONTIFICIO CONSELHO JUSTI\u00c7A E PAZ. <em>Compendio da Doutrina Social da Igreja.<\/em> S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2006. pp. 155-187.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00c3O BASILIO. \u201cRegulae fusius tractatae\u201d: MIGNE, J. P. (ed.). <em>Patrologia Graeca. <\/em>Paris, 1857-1866, PG 31.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00c3O BENTO. \u201cDe opere manuum Quotidiano\u201d: MIGNE, J. P. 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S\u00e3o Paulo: Loyola, 1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARENDT, H. <em>A condi\u00e7\u00e3o humana.<\/em> Rio de Janeiro: Forense, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AZNAR, G. <em>Trabajar menos para trabajar todos.<\/em> Madrid: HOAC, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beck, U. <em>Un nuevo mundo feliz. <\/em>La precariedad del trabajo en la era de la globalizaci\u00f3n, Barcelona: Paid\u00f3s, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CAMPANINI, G. \u201cTrabajo\u201d. In: <em>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Teolog\u00eda Moral.<\/em> Madrid: Paulinas, 1974, pp. 1094-1111.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHENU, M-D. <em>Hacia una teolog\u00eda del trabajo<\/em><em>.<\/em> Barcelona: Estela, 1965.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. \u201cTrabajo\u201d. In<em>: <\/em>RAHNER, Karl (dir.). <em>Sacramentum Mundi<\/em><strong> &#8211;<\/strong> vol. VI. Barcelona: Herder, 1974, 671-684.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GASDA, E.<em> Fe cristiana y sentido del trabajo.<\/em> San Pablo: Madrid, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______.<em> Cristianismo e Economia.<\/em> Repensar o trabalho al\u00e9m do capitalismo. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COENEN, L., BEYREUTHER, E., BIETENHARD, H. \u201c<em>Obra-trabajo\u201d<\/em> In: <em>Diccionario teol\u00f3gico del Nuevo Testamento <\/em>\u2013 vol. III. Salamanca: S\u00edgueme, 1986, pg. 188-198.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DAVID, J. \u201c<em>La fuerza creadora del hombre. Teolog\u00eda del trabajo y de la t\u00e9cnica\u201d.<\/em> In: <em>Misterium Salutis &#8211;<\/em> vol. II. Madrid, 1969, 881-899.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DUSSEL, E. <em>\u00c9tica do Trabalho.<\/em> In: <em>\u00c9tica Comunit\u00e1ria. Liberta o pobre!<\/em> Petr\u00f3polis: Vozes, 1986, pp. 129-139.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ELLACUR\u00cdA, I. \u201cConflicto entre capital y trabajo. Un punto clave de la Laborem exercens\u201d: <em>Estudios Centroamericanos<\/em>, 37 (1982) 1008-1024.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GORZ, A. <em>Adeus ao proletariado<\/em>. Rio de Janeiro: Forense-Universit\u00e1ria, 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>_____Mis\u00e9rias do presente, riqueza do poss\u00edvel.<\/em> S\u00e3o Paulo: Annablume, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HARVEY, D. <em>Condi\u00e7\u00e3o p\u00f3s-moderna<\/em> \u2013 uma pesquisa sobre as origens da mudan\u00e7a cultural. S\u00e3o Paulo: Loyola, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LE\u00d3N-DUFOUR, X. \u201c<em>Trabajo\u201d.<\/em> In: LE\u00d3N-DUFOUR, X.<em> Vocabulario de Teolog\u00eda B\u00edblica.<\/em> Barcelona: Herder, 1967, 796-800.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MATTOSO, J. <em>A desordem do trabalho. <\/em>S\u00e3o Paulo: Scriptta, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MATTAI, G. \u201c<em>Trabalho\u201d. <\/em>In: <em>Dicion\u00e1rio de Teologia Moral.<\/em> S\u00e3o Paulo: Paulus, 1997, 1218-1229.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PINTO, G. A. <em>A Organiza\u00e7\u00e3o do Trabalho no S\u00e9culo 20. Taylorismo, Fordismo e Toyotismo.<\/em> S\u00e3o Paulo: Express\u00e3o Popular, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANSON, C.: <em>Trabalho e Subjetividade:<\/em> da sociedade industrial \u00e0 sociedade p\u00f3s-industrial. In: <em>Cadernos IHU. <\/em>Ano 8. n. 32. S\u00e3o Leopoldo: Unisinos, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SENNET, R. <em>A corros\u00e3o do car\u00e1ter:<\/em> As consequ\u00eancias pessoais do trabalho no novo capitalismo. Rio de Janeiro: Record, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SILVA, J. P. <em>Trabalho, cidadania e reconhecimento. <\/em>S\u00e3o Paulo: Annablume, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCHELKLE, K. H. \u201c<em>Trabajo\u201d <\/em>In: <em>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento &#8211;<\/em> vol. III:<em> Moral.<\/em> Barcelona: Herder, 1974, 410-425.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TRUHLAR, K. <em>Labor christianus<\/em><em>.<\/em> Madrid: Raz\u00f3n y Fe, 1963.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Definici\u00f3n 2 El contexto del mundo del trabajo 3 Doctrina Social de la Iglesia 4 Am\u00e9rica Latina 5 Sistematizaci\u00f3n 6 Referencias bibliogr\u00e1ficas 1 Definici\u00f3n El trabajo es el \u00e1mbito de la existencia donde la persona se enfrenta a todos los aspectos que marcan su identidad como individuo y como ser social. El verbo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[194],"tags":[],"class_list":["post-1684","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-moraletica-teologica-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1684"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1684\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1685,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1684\/revisions\/1685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}