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{"id":1513,"date":"2017-12-27T20:42:02","date_gmt":"2017-12-27T22:42:02","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1513"},"modified":"2017-12-29T11:02:49","modified_gmt":"2017-12-29T13:02:49","slug":"la-opcion-por-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1513","title":{"rendered":"La opci\u00f3n por los pobres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Aclaraci\u00f3n del t\u00e9rmino pobres como categor\u00eda b\u00e1sica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Inscripci\u00f3n del tema en esta \u00e9poca y en esta situaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Pertenece al n\u00facleo del mensaje cristiano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.1 Opci\u00f3n por los pobres del Dios de Jes\u00fas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2 Opci\u00f3n de Jes\u00fas por los pobres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.3 Correlaci\u00f3n entre los pobres y el Reino de Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.4 Respuesta de muchos pobres: pobres con esp\u00edritu<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.5 El empe\u00f1o por la salvaci\u00f3n de los pobres trae la salvaci\u00f3n al mundo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.6 Iglesia de los pobres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Nudos problem\u00e1ticos y opciones indispensables<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.1 Asumir que la opci\u00f3n por los pobres es tambi\u00e9n opci\u00f3n contra la pobreza<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.2 Repudiar el totalitarismo fetichista de mercado y luchar para que sea superado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.3 Entablar una vida alternativa ya<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.4 Llegar a reconocer al pueblo la condici\u00f3n de sujetos humanos, superando la relaci\u00f3n ilustrada y alianza con \u00e9l en el seno del pueblo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.5 La opci\u00f3n por los pobres debe ser propuesta ante todo a los mismos pobres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Opci\u00f3n por los Pobres es una expresi\u00f3n b\u00e1sica del ser cristiano y por tanto un eje trasversal de la vida cristiana y de la reflexi\u00f3n sobre ella. En este sentido fue central en los fundadores de la Iglesia latinoamericana y fue retomada por Medell\u00edn y Puebla como recepci\u00f3n creativa del Vaticano II y, antes que eso, como expresi\u00f3n del cristianismo m\u00e1s genuino que se viv\u00eda por esos a\u00f1os en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trataremos de la opci\u00f3n cristiana por los pobres a trav\u00e9s de cuatro pasos: explicitar las nociones con las que operamos, inscripci\u00f3n del tema en esta \u00e9poca y en esta situaci\u00f3n, horizonte cristiano que fundamenta nuestra opci\u00f3n, tematizaci\u00f3n de esas opciones espec\u00edficas que implica hoy y aqu\u00ed la opci\u00f3n por los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Aclaraci\u00f3n del t\u00e9rmino pobres como categor\u00eda b\u00e1sica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que escucha la palabra pobres se siente tan concernido, que, para no verse obligado a implicarse en lo que se va a tratar, pregunta de qu\u00e9 pobres se trata, porque da por descontado que hay muchas clases de pobres y as\u00ed los pobres pasan a ser s\u00f3lo una clase de ellos, diluida entre los pobres hombres, los pobres enfermos, los pobres pecadores y hasta los pobres ricos. Por eso es indispensable aclararse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Noci\u00f3n absoluta:<\/em> el ant\u00f3nimo de pobre es rico y ambos pertenecen a la \u00f3rbita econ\u00f3mica, aunque tengan implicaciones sociales y antropol\u00f3gicas, pol\u00edticas y religiosas. Pobre designa la carencia continuada y estable de elementos b\u00e1sicos o m\u00ednimos para vivir. \u00c9sta \u00faltima es la pobreza extrema: la miseria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Noci\u00f3n dial\u00e9ctica<\/em>: se da cuando quienes controlan la propiedad y las relaciones de producci\u00f3n y sociales se apropian de la mayor parte del producto social y de los bienes de la tierra, destinados a todos, y niegan a la mayor\u00eda el derecho a capacitarse. En este sentido hay pobres porque hay ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos preguntamos el porqu\u00e9 de esa carencia estable, tendr\u00edamos que responder que pobre no es simplemente el que no tiene sino el que no tiene c\u00f3mo tener. Puede suceder bien por falta de desarrollo humano, bien porque la estructura productiva y sociopol\u00edtica impide que los pobres como conjunto social salgan de la pobreza, a pesar de que trabajen mucho y bien. Hoy, con el grado de desarrollo de las fuerzas productivas, la existencia de un n\u00famero apreciable de pobres siempre tiene un componente de privaci\u00f3n injusta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Autopercepci\u00f3n y heteropercepci\u00f3n<\/em>: es conveniente precisar que no pocas veces la situaci\u00f3n objetiva no coincide ni con la percepci\u00f3n que el pobre tiene de s\u00ed ni con la percepci\u00f3n que tienen otros de \u00e9l. En unos pa\u00edses latinoamericanos mucha gente tiende a considerarse m\u00e1s pobre de lo que es y por esa raz\u00f3n tiene un bajo concepto de s\u00ed que llega a la autocomiseraci\u00f3n y por eso est\u00e1 ante su sociedad en actitud implorante o de exigir. En otros, la mayor\u00eda de los pobres objetivos no se consideran pobres porque se sienten capaces de lidiar por s\u00ed mismos con su vida y de salir adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n muchas veces la heteropercepci\u00f3n no acierta con la realidad objetiva. Mucha gente que vive en urbanizaciones de clase media media o media alta iguala a todos los del barrio consider\u00e1ndolos pobres, sin percatarse de las profundas diferencias que hay entre ellos. En determinadas culturas la pobreza es muy estridente y se evidencia hasta en el modo de caminar y vestir, de tal manera que muchos que los ven desde fuera piensan que son m\u00e1s pobres de lo que son. En otras, el problema es el contrario: la mayor\u00eda de la gente que camina por el centro de la ciudad son gente de barrio y, sin embargo, no es f\u00e1cil distinguirlos de los populares o de clase media baja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pobreza de la que hemos hablado hasta ahora es pobreza en sentido propio. Hay tambi\u00e9n una noci\u00f3n metaf\u00f3rica y una noci\u00f3n anal\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Noci\u00f3n metaf\u00f3rica<\/em>: hablamos de pobres ricos por las preocupaciones que tienen para conservar e incrementar su riqueza y por la deshumanizaci\u00f3n que engendra poner el coraz\u00f3n en las riquezas. Por esta \u00faltima raz\u00f3n, tambi\u00e9n hablamos de pobres pecadores porque el pecado quita vida a otros y deshumaniza a quien lo comete. As\u00ed decimos de alguien que es un pobre hombre para significar que le falta peso humano. Tambi\u00e9n metaf\u00f3ricamente nos referimos a pobres enfermos, por lo disminuidos que est\u00e1n. Por esta misma causa, decimos pobre a alguien que sufri\u00f3 una desgracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Noci\u00f3n anal\u00f3gica<\/em>: incluimos a realidades que, aunque de suyo no expresan el concepto propio de pobreza, sin embargo, de hecho, en la realidad hist\u00f3rica concreta, participan de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <strong>etnia<\/strong> es la realidad que m\u00e1s claramente expresa lo que queremos decir porque, aunque no haya etnias superiores ni inferiores, se constata que en nuestra regi\u00f3n la mayor\u00eda de los pobres son de etnias no occidentales. La causa hist\u00f3rica de esta realidad es que la sociedad latinoamericana nace como sociedad se\u00f1orial, subyugando a las personas de esas etnias. Para hacerlo con buena conciencia, sostuvieron que su estatuto subordinado proven\u00eda de su condici\u00f3n de b\u00e1rbaros. La contraposici\u00f3n civilizaci\u00f3n-barbarie cobr\u00f3 nueva vigencia en los siglos XIX y XX y dista mucho de estar superada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro caso, muy caracter\u00edstico, es el de la <strong>mujer<\/strong>, considerada en la sociedad patriarcal como un ser d\u00e9bil, f\u00edsica y moralmente, y, por eso, dependiente del var\u00f3n y confinada al hogar. Esta discriminaci\u00f3n la imped\u00eda desarrollar sus capacidades y, cuando se manifestaban, imped\u00eda ejercerlas fuera de su \u00e1mbito privado. Aunque hoy el machismo actual deriva, m\u00e1s bien, del resentimiento de esos varones por no estar a la altura de las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un concepto anal\u00f3gico de pobreza, especialmente relevante para nosotros, es el de <strong>pobres con esp\u00edritu<\/strong>. Estos pobres carecen de bienes indispensables, pero tienen a Dios como el bien de los bienes. Por eso antropol\u00f3gicamente no pueden decir que no tienen valedor: el impulso del Esp\u00edritu hace posible que cuando no hay condiciones para vivir vivan con dignidad y den de su pobreza de manera que, si no logran salir de la pobreza, es \u00fanicamente por las reglas de juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro concepto anal\u00f3gico de pobreza es el de los <strong>pobres evang\u00e9licos<\/strong>, que son los que, teniendo c\u00f3mo tener y no siendo por eso pobres, se hacen en alguna medida pobres como un componente de su opci\u00f3n por los pobres. Decimos en alguna medida porque, aunque ingresen a su mundo, lo hacen voluntariamente, que es una diferencia esencial con los que no pueden salir de ese mundo. Se insertan en su mundo por solidaridad: para ayudar a los empobrecidos a superar la pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro concepto anal\u00f3gico de pobreza es el de <strong>pobre de esp\u00edritu<\/strong>. El pobre, como no tiene c\u00f3mo tener, y sabi\u00e9ndose sin ning\u00fan derecho se dirige \u00a0con confianza, a quien puede darle; pues bien, el que se sabe sin ning\u00fan derecho ante Dios, pero que espera confiadamente en su misericordia, puede ser llamado anal\u00f3gicamente pobre porque su esp\u00edritu est\u00e1 ante Dios como un pobre ante quien puede darle c\u00f3mo vivir. Si en lo m\u00e1s hondo de su ser una persona est\u00e1 ante Dios sabi\u00e9ndose sin m\u00e9ritos, pero aceptada por su misericordia, no puede estar de otro modo ante s\u00ed misma ni ante los dem\u00e1s. Tender seriamente a serlo implica un grado muy notable de humanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Inscripci\u00f3n del tema en esta \u00e9poca y en esta situaci\u00f3n <\/strong>(EG, 52-60; 67; 202-205)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opci\u00f3n por los pobres est\u00e1 fuera del horizonte epocal. La direcci\u00f3n dominante de esta figura hist\u00f3rica es el totalitarismo de mercado, con marcados rasgos fetichistas, y en ella los pobres son las v\u00edctimas por excelencia, aunque no las \u00fanicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mercado es presentado como absoluto al que hay que sacrificar lo que sea: el trabajo, la seguridad y los beneficios adquiridos de toda una colectividad. Si las ganancias de los grandes inversionistas son lo absoluto, la democracia, el Estado, la vida real de los ciudadanos y los derechos humanos valen tanto cuanto son buenos conductores de esas ganancias. Es obvio que, cuando reinan los grandes inversionistas, los que m\u00e1s pierden son los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modo m\u00e1s ordinario de vivir esta figura hist\u00f3rica tan endurecida es resignarse a la situaci\u00f3n, d\u00e1ndola por inevitable. Muchos de los inconformes con su resignaci\u00f3n se dedican a alg\u00fan tipo de voluntariado. Hay modos de ejercerlo que son alternativos por las capacidades que trasfieren al medio popular y el tipo de relaci\u00f3n que se entabla: horizontal, mutua, gratuita y humanizadora para ambas partes. Pero la mayor\u00eda de los voluntariados son meramente compensatorios, ya que no rebasan el horizonte establecido y, al paliar los efectos m\u00e1s perversos, lo refuerzan. Este juicio no entra\u00f1a desaprobaci\u00f3n; muchos son positivos y, adem\u00e1s, esa experiencia puede provocar un proceso que con el tiempo entra\u00f1e una verdadera exterioridad respecto del sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco lo es la llamada solidaridad pasiva, que consiste en dar dinero a los pobres, sin implicarse personalmente en acciones solidarias que contengan alg\u00fan tipo de protesta contra injusticias institucionales o estructurales o contacto directo sistem\u00e1tico con los pobres. No desde\u00f1amos este tipo de solidaridad, que puede ser un signo de la apertura hacia ese mundo, que puede decantarse en una verdadera opci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opci\u00f3n por los pobres que propone el evangelio como participaci\u00f3n de la de Dios y la de Jes\u00fas entra\u00f1a un compromiso vital, un horizonte en el que caminar, una alianza que tiende a ser totalizadora. La opci\u00f3n por los pobres s\u00f3lo puede concebirse y vivirse como alternativa de lo dado: como lo contradictorio, que incluye, en otro horizonte, sus potencialidades y a sus fautores, al menos en nuestra intenci\u00f3n, pero que tiene a las mayor\u00edas populares, a los pobres, como n\u00facleo alrededor del que se nuclean los dem\u00e1s sectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, para nosotros la opci\u00f3n por los pobres no puede ser una opci\u00f3n meramente ideol\u00f3gica o pol\u00edtica. Tiene que implicar a la persona: no puede llevarse a cabo sino ancl\u00e1ndose en lo m\u00e1s trascendente y profundiz\u00e1ndolo; pero tampoco puede acontecer sin superar mucho de lo que se es y ciertamente lo que haya de pertenencia al establecimiento. Lo mismo podemos decir respecto de los bienes civilizatorios: se precisa poseerlos en una medida excelente, porque son una palanca poderosa, pero no se los puede vivir como los practica el establecimiento, pues est\u00e1n profundamente deformados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta transformaci\u00f3n radica en gran medida la dificultad de optar hoy por los pobres y, por otra parte, su sentido dinamizador y humanizador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Pertenece al n\u00facleo del mensaje cristiano<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es uno de los temas de la \u00e9tica social, una parte de la \u00e9tica. As\u00ed se trataba en Europa cuando la teolog\u00eda latinoamericana la coloc\u00f3 en el centro del mensaje cristiano, y por eso los te\u00f3logos que no captaron esa ruptura epistemol\u00f3gica consideraron que los latinoamericanos extrapolaban una cuesti\u00f3n de \u00e9tica social, coloc\u00e1ndola en un lugar que no le correspond\u00eda. A ese nivel epistemol\u00f3gico el cambio consisti\u00f3 en pasar de una teolog\u00eda doctrinaria a una teolog\u00eda narrativa porque la revelaci\u00f3n es hist\u00f3rica. Desde esta perspectiva, los pobres se sit\u00faan en primera l\u00ednea como los destinatarios privilegiados de la acci\u00f3n de Dios. Ese rango es el que ha sido reconocido, tanto por las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano (GUTIERREZ; 1979; TRIGO, 1979, 108-11), como por los Sumos Pont\u00edfices y la academia. La opci\u00f3n por los pobres es un eje trasversal de toda la teolog\u00eda porque pertenece al n\u00facleo del mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.1 Opci\u00f3n por los pobres del Dios de Jes\u00fas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos referimos al Dios judeocristiano revelado escatol\u00f3gicamente por su Hijo Jes\u00fas. Dios se revela por su nombre en el proceso de liberaci\u00f3n de grupos oprimidos por el imperio egipcio, proceso que comprende la salida de su zona de influencia y la constituci\u00f3n de un pueblo liberado, es decir, creyente y fraterno, en el esfuerzo de crear vida y de crearse como pueblo en el desierto donde no hab\u00eda condiciones para vivir (TRIGO, 1978; ELLACUR\u00cdA, 2000b, 545-560; SIVATTE, 1999a, 31-57, 1999b, 151-172). En ese proceso de liberaci\u00f3n Dios se revela a los oprimidos como el que va con ellos, d\u00e1ndoles consistencia cuando se derrumbaban, entereza y solidez cuando sent\u00edan que no pod\u00edan m\u00e1s, fundamento cuando estaban desfondados, que eso significa el nombre de Yahveh.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el pueblo se sedentariza, Yahveh se revela como el Dios del extranjero, el hu\u00e9rfano y la viuda, que son los que no tienen piso para asentarse: Dios les da la consistencia que la sociedad les niega, rompiendo la fraternidad que debe caracterizar al pueblo de Dios. En ese trance Dios se revela, a trav\u00e9s de la palabra de los profetas, como un Dios incompatible con la opresi\u00f3n, que exige que se haga justicia a los oprimidos y que no se explote a los d\u00e9biles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al no cumplir los reyes este papel de campeones de los pobres respecto de los ricos y poderosos, Yahveh se manifest\u00f3 en esa parte del pueblo pobre que no pod\u00eda vivir de su justicia, pero que vivi\u00f3 de la fe en ese Dios que lo acompa\u00f1aba como su roca firme. Ese pueblo pobre y esperanzado fue llamado por los profetas los pobres de Yahveh y por eso, parad\u00f3jicamente, en \u00e9l estribaba la esperanza de renovaci\u00f3n, porque en \u00e9l reinaba Yahveh, d\u00e1ndole vida y humanidad, d\u00e1ndole paz cuando todo parec\u00eda perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta predilecci\u00f3n de Dios por sus pobres lleg\u00f3 hasta el punto de confiar tanto en ellos que los eligi\u00f3 como h\u00e1bitat de su Hijo: as\u00ed aparecen caracterizados Mar\u00eda y Jos\u00e9, los pastores, Sime\u00f3n y Ana, en el evangelio de la infancia de Lucas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta revelaci\u00f3n de Dios como el que llama a la existencia a lo que carece de vida y resucita a los muertos, que comienza al dar a Abraham y Sara la fuerza para engendrar, culmina en el crucificado Jes\u00fas, a quien resucit\u00f3 de entre los muertos (Rom 4,17-25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, el Dios judeocristiano no es el dios de los dioses y el se\u00f1or de los se\u00f1ores, el que culmina y trasciende las jerarqu\u00edas sociales, un dios que no existe sino que es proyecci\u00f3n de la fuerza de los poderosos y de los anhelos de los d\u00e9biles, sino el que est\u00e1 con los de abajo, d\u00e1ndoles consistencia, su misma consistencia, como se revel\u00f3 en su Hijo Jes\u00fas, una consistencia que no pudieron quebrar los poderes de este mundo y de la que vivimos y viviremos siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2 Opci\u00f3n de Jes\u00fas por los pobres (<\/em><\/strong>SOBRINO, 1991, 33-46; GUTI\u00c9RREZ, 1992,203-220; FRANCISCO, 2014; TRIGO, 2008, 67-71)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presupuesto de la opci\u00f3n de Jes\u00fas por los pobres es que \u201cnaci\u00f3 y vivi\u00f3 pobre en medio de su pueblo\u201d (Puebla 190). Por eso sus padres, al rescatarlo, s\u00f3lo pudieron pagar la ofrenda de los pobres. La opci\u00f3n de Jes\u00fas consisti\u00f3 en que no vivi\u00f3 como un pobre m\u00e1s, tratando de conservar su vida, ni se promovi\u00f3 d\u00e1ndoles la espalda, sino que asumi\u00f3 solidariamente su condici\u00f3n<em>, <\/em>y cuando Dios lo llam\u00f3 a la misi\u00f3n, dej\u00f3 su casa, su oficio y su familia y se hizo tan pobre que no ten\u00eda d\u00f3nde reclinar la cabeza. Por eso, si se entreg\u00f3 completamente a los dem\u00e1s, tambi\u00e9n tuvo que pedir diariamente la comida y el techo. Pero adem\u00e1s les dio a los pobres derecho sobre su persona, los respet\u00f3, se entreg\u00f3 a ellos. No fue un bienhechor que da desde arriba. Jes\u00fas, como no tuvo nada que dar, dio de s\u00ed hasta darse a s\u00ed mismo. Dio en relaciones horizontales y mutuas, porque depend\u00eda de otros para el alimento y el alojamiento. Como dice Pablo, \u201cnos enriqueci\u00f3 con su pobreza\u201d (2Cor 8,9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tan relevante o m\u00e1s que su condici\u00f3n de pobre y su misi\u00f3n entre los pobres y desde ellos, es que ha querido quedarse realmente en los pobres<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, independiente de que se sepa que el servicio a los pobres o su falta de servicio es servicio o no servicio al propio Jes\u00fas (Mt 25,31-46). El servicio al pobre es la puerta a los dem\u00e1s sacramentos, por eso Pablo dice a los corintios que no celebran la Cena del Se\u00f1or porque los discriminan (1Cor 11,20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.3 Correlaci\u00f3n entre los pobres y el Reino de Dios <\/em><\/strong>(SOBRINO, 1991b, 110-121; MU\u00d1OZ, 1987, 198-209; PIERIS, 2006)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso que vivi\u00f3 Jes\u00fas, tambi\u00e9n fue el n\u00facleo de su proclamaci\u00f3n. El evangelio del Reino es para ellos (Lc 4,18, 7,22): Dios se les entrega incondicionalmente, reinando en sus corazones, y les otorga el Reino; por eso los pobres son dichosos ya (Lc 6,20) (CASTILLO, 1998a, 111-138; 1998b, 279-324; 1999, 35-53; 191-243). Siguen siendo pobres, pero ya no est\u00e1n desvalidos, porque Dios est\u00e1 con ellos. Esto lo formaliza Pieris con estas ecuaciones: \u201cAll\u00ed donde se ama y sirve a Dios, son los pobres, y no la pobreza, quienes reinan. All\u00ed donde se ama y sirve a los pobres, es Dios, y no Mamm\u00f3n, quien reina\u201d (PIERIS, 2006,52).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no es un hecho meramente objetivo sino una relaci\u00f3n interpersonal que incluye la revelaci\u00f3n de los misterios del Reino; una revelaci\u00f3n negada a los sabios y entendidos (Lc 10,21) (TRIGO, 2011, 145-183). Es obvio que casi nadie cree esto. Y de esta incredulidad derivan muchos problemas en nuestra Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pobres percibieron que era verdad lo que dec\u00eda Jes\u00fas porque lo sacramentalizaba con su vida. Para los pobres Jes\u00fas no era un altruista, sino un hombre de Dios, y sab\u00edan que su obrar revelaba a Dios y a su designio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.4 Respuesta de muchos pobres: pobres con esp\u00edritu<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La denominaci\u00f3n es de Ellacur\u00eda que los caracteriza por la obediencia primordial al Esp\u00edritu, para lo que se ayudan de la fe en Dios y la religi\u00f3n popular (ELLACUR\u00cdA, 1984, 70-75). S\u00f3lo explicitar\u00edamos que la obediencia primordial al Esp\u00edritu se realiza, ante todo, en la cotidianidad: para mantenerse en vida y para que esa vida sea cualitativamente humana; incluso en la lucha pol\u00edtica, debe mantenerse la primac\u00eda de la cotidianidad, que incluye el vivir abiertos a Dios, a los dem\u00e1s y concretamente a los distintos, sobre la organizaci\u00f3n y la lucha (MESTERS, 1985, 199). Si los pobres con esp\u00edritu son los pobres de las bienaventuranzas, son pobres que aman la paz y la construyen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.5 El empe\u00f1o por la salvaci\u00f3n de los pobres trae la salvaci\u00f3n al mundo <\/em><\/strong>(ELLACUR\u00cdA, 1993, 1051-1054)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La raz\u00f3n es que as\u00ed lo ha dispuesto Dios. Porque los pobres son el \u00fanico lugar de universalidad concreta. S\u00f3lo cuando les vaya bien a los pobres, nos ir\u00e1 bien a todos. La encarnaci\u00f3n cristiana es encarnaci\u00f3n ken\u00f3tica: por abajo. As\u00ed fue la de Jes\u00fas y constituye el \u00fanico camino que conduce a la vida. El \u00fanico camino de humanizaci\u00f3n pasa por reconocer en los necesitados a hermanos y en responsabilizarse de ellos, percibiendo la interpelaci\u00f3n del rostro del necesitado y saliendo de s\u00ed para atenderlo, o, desde la par\u00e1bola del Buen Samaritano, aproxim\u00e1ndonos \u00a0al que ha ca\u00eddo en manos de los ladrones para servirlo. La paradoja cristiana consiste en que el salvador es el salvado al contribuir a salvar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.6 Iglesia de los pobres (<\/em><\/strong>ELLACUR\u00cdA, 1984, 84-125; 170-174; 1990, 144-153; GUTI\u00c9REZ, 1971, 125-175; 1980, 117-127; BOFF, 1986,19-184; CODINA, 2010, 19-115; MU\u00d1OZ, 1974, 269-376; 1983, 147-245; ESTRADA, 2008, 71-102; RAMOS, 1984, 392-449; RICHARD, 1987,17-95; TRIGO, 2003, 115-175; AQUINO JUNIOR, 2012, 277-298).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No consiste en que est\u00e9 dedicada a los pobres y ni siquiera en que sea pobre. Es aquella en la que los pobres, y m\u00e1s espec\u00edficamente, los pobres con esp\u00edritu han llegado a ser su coraz\u00f3n, lo que la pone en\u00a0 movimiento y es, por eso, su jerarqu\u00eda espiritual, que no sustituye a la institucional. Los dem\u00e1s nos abrimos a la gracia que se concedi\u00f3 a los pobres y nos ponemos en el discipulado de los pobres con esp\u00edritu. Esto no se hace con proclamas sino con el trato habitual con ellos, no como bienhechores sino como hermanos en Cristo, que han dado fe a su palabra de que Dios les ha revelado a ellos los misterios del Reino. El modo m\u00e1s integral de encontrarse cristianamente con los pobres es a trav\u00e9s de las CEBs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema para nuestra Iglesia no es que no vayamos en esa direcci\u00f3n sino que no nos lo planteamos realmente. Sin embargo, siempre se da un peque\u00f1o n\u00facleo que est\u00e1 empe\u00f1ado en esa direcci\u00f3n y la vive alegre y agradecidamente. Hoy empieza a cambiar esta imagen de la Iglesia, gracias a los gestos, inconfundiblemente evang\u00e9licos, del papa Francisco, el primer papa latinoamericano, que ya en su primera declaraci\u00f3n a la prensa expres\u00f3 su ferviente deseo de que la Iglesia fuera pobre y para los pobres y que viene ratificando esta doble dimensi\u00f3n de un modo sistem\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Nudos problem\u00e1ticos y opciones indispensables<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.1 Asumir que la opci\u00f3n por los pobres es tambi\u00e9n opci\u00f3n contra la pobreza <\/em><\/strong>(KOLVENBACH, 2007, 545-555; GONZ\u00c1LEZ-CARVAJAL, 1987, 105-152)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como punto previo hay que establecer que se puede combatir la pobreza sin tener opci\u00f3n por los pobres, mientras que no se puede optar congruentemente por los pobres sin combatir, de un modo u otro, la pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero es claro: se puede combatir la pobreza para tener m\u00e1s consumidores y aumentar la producci\u00f3n y las ganancias de los productores<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>; un gobierno populista puede combatirla para adquirir una clientela fiel y una base segura de sustentaci\u00f3n; una persona religiosa la puede combatir por ser un precepto de Dios que \u00e9l cumple para merecer ante \u00e9l; una persona moral lo puede hacer por un imperativo categ\u00f3rico; y puede darse el caso de hacerlo porque \u00e9sa es su idiosincrasia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha contra la pobreza es un aspecto que se sigue de la opci\u00f3n por los pobres porque el amor busca el bien de la persona que ama y el que opta por el pobre, sea pobre o no pobre, no quiere que las personas que ha elegido como suyas vean dr\u00e1sticamente disminuida su existencia a causa de la pobreza. La pobreza, sobre todo la extrema, dificulta enormemente vivir humanamente porque la tensi\u00f3n constante para seguir viviendo tiende a romper el equilibro y es propicia a que la persona desista de su integridad y se deje dominar por sus pasiones m\u00e1s imperiosas. Como la pobreza no es buena ni querida por Dios, y, menos a\u00fan, hoy que hay posibilidad de recursos para todos, el amor a ellas es una palanca poderos\u00edsima para luchar para que para ellas vivir no sea una perpetua agon\u00eda<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Este poder del amor es muy claro de ver en las mam\u00e1s pobres que luchan por sus hijos con unas energ\u00edas y una creatividad que no tendr\u00edan, si lucharan s\u00f3lo por ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opci\u00f3n es directamente por las personas; pero esa entrega a esas personas concretas impide resignarse a su pobreza y mueve a luchar porque mejoren sus condiciones de vida. Como tiene como fin la humanizaci\u00f3n de los pobres, la lucha no se hace de cualquier modo sino de modo que, aunque el proceso sea m\u00e1s largo, ellos sean sujetos de su superaci\u00f3n, y as\u00ed la lucha contribuya a su personalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay gran resistencia a unir la opci\u00f3n por los pobres con la lucha por superar la pobreza porque la pobreza no es una magnitud residual sino un efecto (indeseado, dicen sus fautores, aunque reconocen que necesario) de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales. Por tanto, luchar contra la pobreza supone plantear una alternativa a la situaci\u00f3n actual, y eso se ve tan por encima de las posibilidades y tan riesgoso para la seguridad vital, que llega a experimentarse como una amenaza ya que, aunque se haga del modo m\u00e1s inteligente, discreto y procesual, lleva a que uno se salga de su estatuto de ciudadano normal e incluso excelente, seg\u00fan la estimativa vigente, para convertirse en alguien controvertido, sospechoso y, a la larga, en una amenaza para el sistema. Por eso, la resistencia a unir opci\u00f3n por los pobres con lucha contra la pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, sin embargo, lo que ha cambiado es la figura hist\u00f3rica, no las exigencias de la opci\u00f3n por los pobres. Podr\u00edamos decir, por el contrario, que hoy es m\u00e1s necesario. Por tanto, quien opte por ellos no puede no esforzarse por luchar contra la pobreza, aunque resulte una direcci\u00f3n extra-sist\u00e9mica. Porque hay que reconocer que la uni\u00f3n entre la opci\u00f3n por los pobres y la lucha por la eliminaci\u00f3n de la pobreza o, por lo menos, por su progresiva disminuci\u00f3n, ha sido una constante en el cristianismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes optamos por los pobres, siguiendo a Jes\u00fas, tenemos la misi\u00f3n de rehacer las relaciones de producci\u00f3n, las relaciones sociales y pol\u00edticas y, antes que eso, los corazones humanos, para que, con la participaci\u00f3n de todos y el protagonismo de los pobres, luchemos decididamente por superar la pobreza, lo que no ser\u00e1 posible universalizando el estado de bienestar, sino creando una alternativa en la que la mayor sobriedad de los acostumbrados al regalo sea compensada por la alegr\u00eda de unas relaciones fraternas, cada vez m\u00e1s creativas y fecundas. Como se ve, es una tarea inacabable, pero irrenunciable, si queremos seguir a Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, luchar cristianamente contra la pobreza no equivale a luchar contra las personas ricas ya que distinguimos entre su papel social y su ser personal. Otra cosa es que ellos se hayan identificado con esos papeles y nos vean como enemigos suyos. Para un cristiano es indispensable no dar por perdido a nadie porque considera a cada uno como su hermano. Las direcciones hist\u00f3ricas son irreconciliables; pero en la nuestra caben ellos como personas y como especialistas, aunque con relaciones de producci\u00f3n y sociales no opresoras ni excluyentes sino simbi\u00f3ticas y fraternas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.2 Repudiar el totalitarismo fetichista de mercado y luchar para que sea superado <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caminar en el reconocimiento de la opci\u00f3n de Dios por los pobres exige sembrar la opini\u00f3n de que vivimos en una sociedad fetichista que exige v\u00edctimas (HINKELAMMERT, 1989; 1991; MO SUNG, 1994, 119-166; RICHARD, 1987, 124-133; SOBRINO, 2008, 61-75; TRIGO, 2006, 152-162; 2008, 55-58; 2010, 120-128 ): los pobres, que, adem\u00e1s de explotados, son excluidos del poder de deliberaci\u00f3n y decisi\u00f3n. La opci\u00f3n por los pobres exige hacerse cargo y repudiar y p\u00fablicamente este totalitarismo y fetichismo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, exige, m\u00e1s a\u00fan, liberarse de \u00e9l, viviendo alternativamente, y luchar para que sea superado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy este aspecto tiende a ser dejado de lado, dictaminando que no tiene sentido denunciar ya que no va a tener ning\u00fan efecto; ni oponerse porque la oposici\u00f3n no pasa de ser ret\u00f3rica porque los opresores son inalcanzables. Adem\u00e1s, las consecuencias son ser privado de recursos e influencia para poder ayudar a los pobres en lo que se pueda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos tipos de incidencia en los centros de poder: uno es desde dentro y el otro desde la sociedad organizada (redes sociales) y desde la profundizaci\u00f3n de la democracia (pol\u00edtica). Desde dentro es perteneciendo de alg\u00fan modo a ellos. El precio a pagar es la pertenencia a ese orden de cosas. Si es cierto que estamos viviendo un totalitarismo de mercado \u00bfes l\u00edcito pagarlo? \u00bfEl Dios de Jes\u00fas quiere que pertenezcamos a ese mundo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, si queremos vivir en una macro-instituci\u00f3n \u00bfes posible no participar de \u00e9l? S\u00ed se puede, los precios son altos. Por ejemplo, cuando al padre Arrupe impuls\u00f3 en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas la opci\u00f3n fe-justicia, vaticin\u00f3 que muchos bienhechores iban a convertirse en enemigos. As\u00ed pas\u00f3. \u00bfFue un precio demasiado alto? \u00bfNo hab\u00eda que pagarlo por fidelidad? \u00bfNo fue cierto que recarismatiz\u00f3 a la orden y dot\u00f3 de trascendencia a los que se dejaron moldear por ese horizonte y alegr\u00f3 a los pobres, que fueron evangelizados con esa cercan\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos tanto derecho a participar cuanto m\u00e1s p\u00fablica sea nuestra condena de la direcci\u00f3n dominante de esta figura hist\u00f3rica. Nuestra lucha es para otro mundo sea posible y para que, cuando se vean posibilidades ciertas de \u00e9xito, no sea mayor la hipoteca que el fruto. Si la condici\u00f3n para participar es el silencio, es preferible no conseguir esas peque\u00f1as victorias a costa de la complicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, la mayor\u00eda de los esfuerzos tendr\u00edan que ir en el sentido de la presi\u00f3n p\u00fablica y de la lucha por la profundizaci\u00f3n de la democracia. Este segundo m\u00e9todo de incidencia pide, m\u00e1s bien, poner en claro lo m\u00e1s concretamente posible el car\u00e1cter fetichista del orden establecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceptar el horizonte establecido, aunque sea por resignaci\u00f3n, es considerar la acci\u00f3n a favor de los pobres como un paliativo y as\u00ed contribuir a la estabilidad del sistema. Adem\u00e1s esa inhibici\u00f3n acaba implicando la pertenencia al sistema: habr\u00edamos perdido la sensibilidad para percibir la presencia del pecado-del-mundo porque nos habr\u00edamos convertido en mundo: part\u00edcipes biempensantes de esta situaci\u00f3n de pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si no hacemos un deslinde entre los bienes civilizatorios de esta revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y los bienes culturales, que tenemos que adquirir, y la direcci\u00f3n dominante de esta figura hist\u00f3rica nuestra oposici\u00f3n ser\u00e1 ineficaz y no lograremos una alternativa superadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que lo que el papa Francisco dice y hace constantemente pone en claro que s\u00ed es posible esta denuncia sistem\u00e1tica y, sobre todo, la alegr\u00eda que ella trae a los tenidos como sobrantes y a todas las personas de buena voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.3 Entablar una vida alternativa ya<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo desde una vida alternativa, cabe la opci\u00f3n por los pobres (ELLACUR\u00cdA, 1989, 165-181; SOBRINO, 2007, 17-38; MAIER, 2014, 41-52; TRIGO, 2012, 10-139). La raz\u00f3n m\u00e1s elemental tiene que ver con lo que Freud llam\u00f3 la econ\u00f3mica de las emociones: si no se vive alternativamente, ya est\u00e1n todas las energ\u00edas ocupadas. La fascinaci\u00f3n, la adquisici\u00f3n y el disfrute de lo publicitado y el trabajo para allegar los recursos para adquirirlo, se lo come todo. Los pobres ser\u00e1n algo residual: la obra buena que nos redime ante nuestra conciencia (no as\u00ed ante Dios).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo desde una vida que no necesita de muchas cosas consideradas como necesarias, ser\u00e1 posible tener tiempo y energ\u00edas para mirar m\u00e1s all\u00e1 del horizonte del consumo y el empleo, y s\u00f3lo desde ese modo liberado de vivir se puede dar lugar a un encuentro denso con el pobre, porque ya no se est\u00e1 dividido entre la adicci\u00f3n al bienestar y la entrega solidaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9se es el costo de la opci\u00f3n por los pobres. Un costo que no se puede minimizar porque entra\u00f1a sacrificios que tornan la vida m\u00e1s estrecha y menos segura y que s\u00f3lo se puede llevar a cabo como un camino que contiene vida cualitativa y la va dando, en el que se aporta y ayuda a fondo; pero en el que tambi\u00e9n se es ayudado y resulta m\u00e1s enriquecido que lo que da.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los bienes que reporta esta opci\u00f3n por una vida alternativa solidaria s\u00f3lo pueden captarse desde dentro. Por eso es imprescindible un acto de fe en los hermanos pobres y en que la solidaridad con ellos nos traer\u00e1 fecundidad. Fe en el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo que es capaz de colmar el coraz\u00f3n para que pueda prescindir de muchas cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al referirnos a la vida alternativa denotamos un modo integral de vivir y no meramente un sacrificio de tiempo y dinero, dentro de la vida propuesta por el sistema. La llamamos alternativa porque es una superaci\u00f3n dial\u00e9ctica de la establecida porque retiene sus elementos m\u00e1s potenciadores y niega lo que tiene de autocentramiento competitivo y consumista, con su corolario de injusticia y exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retiene los bienes civilizatorios de la \u00faltima revoluci\u00f3n: quien opta realmente por los pobres se cualifica incesantemente, porque si no sirve para nada \u00bfde qu\u00e9 le valdr\u00e1 su deseo de servir? Tambi\u00e9n retiene los bienes culturales, que se afirman ret\u00f3ricamente, pero no se realizan: la cultura de los derechos humanos, la de la democracia y la de la vida. S\u00f3lo respetando los derechos de los pobres, se respeta, en verdad, los derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema aprecia la democracia pol\u00edtica formal, pero la divisi\u00f3n de poderes dista mucho de ser efectiva, como el gobierno bajo el imperio de la ley y la seguridad para todos, la veracidad de los medios o la igualdad de oportunidades o el control al gran capital y las grandes corporaciones. En todo eso hay gran campo para la vida alternativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la democracia pol\u00edtica nunca se llenar\u00e1 de contenido hasta que no florezca la cultura de la democracia, que se da fundamentalmente en la cotidianidad, pero que tiene que impregnar paulatinamente la vida de las instituciones e incluso de la pol\u00edtica y la econom\u00eda (TRIGO, 2012, 29-58). La cultura de la vida<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> es novedad respecto de la sociedad industrial. Se ha tomado conciencia, de los l\u00edmites del crecimiento (MEADOWS, D.H.; MEADOWS, D.L.; RANDERS, J; BEHRENS, W., 1982), del respeto a la naturaleza y la aspiraci\u00f3n positiva a habitar la tierra como casa compartida, incluso, como madre nutricia. Pero hasta hoy el sistema se ha mostrado incapaz de caminar en esa direcci\u00f3n porque las grandes corporaciones no quieren hacer los sacrificios indispensables. En este punto lo alternativo es cortar con la compulsi\u00f3n a comprar y consumir, que est\u00e1 a la base de todo el sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo propiamente humano tiene que ver con la capacidad de vivir en profundidad, de hacer silencio y de estar en paz con uno mismo, con los dem\u00e1s y con la naturaleza; de vivir con simpat\u00eda y compasi\u00f3n, con responsabilidad, cultivando la convivialidad, lo simb\u00f3lico, lo festivo, lo l\u00fadico y, para nosotros los cristianos, las dos relaciones de hijo de Dios y de hermano de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo desde esa perspectiva y sensibilidad tendr\u00e1n cabida los pobres en la tierra. Y tendencialmente dejar\u00e1n de ser pobres. Tenemos que dedicar grandes energ\u00edas en imaginar otro estado de cosas que no produzca estructuralmente pobres y en el que los pobres sean capacitados, no s\u00f3lo para integrarse en lo dado sino para ser sujetos de lo que se quiere construir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.4 Llegar a reconocer al pueblo la condici\u00f3n de sujetos humanos, superando la relaci\u00f3n ilustrada y alianza con \u00e9l en el seno del pueblo<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opci\u00f3n por los pobres parte del reconocimiento de la condici\u00f3n de sujetos humanos que tienen los pobres (TRIGO, 2008, 185-213; 2011). Esto entra\u00f1a que no cabe opci\u00f3n evang\u00e9lica por los pobres, si el concepto de pobre los totaliza. La opci\u00f3n es por esos seres humanos, que se encuentran injustamente privados, situaci\u00f3n que no los determina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta distinci\u00f3n no suele hacerse ni en el asistencialismo ni en la promoci\u00f3n ni en la concientizaci\u00f3n. Por eso la relaci\u00f3n con ellos es unidireccional y vertical porque se estima que los pobres nada tienen que dar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dificultad de que un ilustrado supere su modo de relaci\u00f3n con el pueblo proviene de que las carencias observadas copan la atenci\u00f3n y sus haberes quedan en la penumbra. Y, sin embargo, ellos son decisivos. S\u00f3lo la experiencia de verse ayudado por los pobres puede llevar a hacerse cargo de la condici\u00f3n de sujetos que ellos tienen. Puede darse una apertura en principio, pero s\u00f3lo mediante experiencias concretas puede llenarse de contenido, sean experiencias puntuales densas o procesos sostenidos. Un modo de llegar a esa apertura es la conciencia de que Dios ha revelado a los pobres los misterios del Reino, ya que eso implica que ellos son capaces de recibir esa revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta conciencia es el presupuesto de la interlocuci\u00f3n continua de Jes\u00fas con el pueblo. Que este supuesto fue certero se evidencia porque fue el \u00e9xito que tuvo con el pueblo el que fue percibido por las autoridades como una amenaza para la estabilidad del sistema y provoc\u00f3 su condena (Jn 11,47-53; 12-18-19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, en este nuevo esquema de relaci\u00f3n rec\u00edproca hay que integrar muchos de los contenidos de la relaci\u00f3n ilustrada porque el pueblo necesita crecer en muchos aspectos, y para ello necesita ser ayudado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opci\u00f3n por los pobres se decanta como alianza entre gente popular y no popular en el seno del pueblo. En esta alianza todos salen ganando. El que m\u00e1s, el no popular, que recibe lo m\u00e1s cualitativo (la densidad de la realidad, el conato ag\u00f3nico por la vida, la fe y el dar de su pobreza), que nadie m\u00e1s que los pobres con esp\u00edritu pueden dar; pero tambi\u00e9n sale ganando el pueblo, que recibe, adem\u00e1s de los bienes civilizatorios y culturales, el don de los que se entregan a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5.5 La opci\u00f3n por los pobres debe ser propuesta ante todo a los mismos pobres<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los pobres son antes que pobres sujetos humanos, son los primeros a quienes hay que proponer esta opci\u00f3n. Creer que no tienen que hacerla porque bastante tienen con no sucumbir a la pobreza es negarles su condici\u00f3n de sujetos. \u00c9ste es el veneno oculto de los populismos y de muchos planes de asistencia y promoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, los pobres, aun con su pobreza a cuestas, son capaces de esta opci\u00f3n por ellos y sus vecinos y por los que son m\u00e1s pobres que ellos, como algo a lo que Dios los llama. La opci\u00f3n de los pobres por los pobres forma parte de su respuesta al evangelio de la opci\u00f3n de Dios por ellos. Y la opci\u00f3n por sus hermanos pobres se convierte en la palanca m\u00e1s poderosa para personalizarse. Adem\u00e1s, los libra de la tentaci\u00f3n de salir individualmente de su mundo, aline\u00e1ndose con el sistema que hace pobres. Adem\u00e1s, es imprescindible propon\u00e9rsela porque la acci\u00f3n de los pobres es indispensable. No se podr\u00e1 avanzar en calidad humana, si los pobres no optan por ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como juicio de hecho habr\u00eda que reconocer que los pobres son los que m\u00e1s hacen esta opci\u00f3n, a veces, de modo heroico, aunque, obviamente, son bastantes los que no la hacen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enumeremos algunas cuestiones que habr\u00eda que tratar en m\u00e1s extensi\u00f3n: el destinatario concreto de la opci\u00f3n de pobres y no pobres por los pobres no son los individuos pobres ni los pobres como categor\u00eda sociol\u00f3gica o pol\u00edtica, ni se puede restringir a los m\u00e1s pobres sino que es por el colectivo personalizado de los pobres, haci\u00e9ndonos cargo de las relaciones que los constituyen como personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando situadamente, la opci\u00f3n por los pobres tiende hoy en Nuestra Am\u00e9rica hacia el reconocimiento de su car\u00e1cter multi\u00e9tnico y pluricultural en un estado de justicia entre las culturas y etnias y de interacci\u00f3n simbi\u00f3tica entre ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta opci\u00f3n implica para la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica la inculturaci\u00f3n del evangelio a cada cultura popular y, como coronaci\u00f3n de ella, el que haya presb\u00edteros y obispos de cada una de esas culturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los que somos cristianos, optar por los pobres implica ponerse en el discipulado de los pobres con esp\u00edritu<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, que son los pobres que se han abierto a la revelaci\u00f3n de los misterios del Reino a los insignificantes y viven desde ella, lo que \u00a0entra\u00f1a unas relaciones con ellos constantes, horizontales y mutuas, en la cotidianidad (DUSSEL, 1974, 181-197; GUTIERREZ, 1980, 156-181; CASTILLO, 1997; TRIGO, 2011, 145-183; FAUS, 1997, 223-242; LUCHETTI, 1992, 189199; GARCIA ROCA, 2008, 5-21; RAMOS, 1984, 144-149; RICHARD, 1987, 133-141; CODINA, 2010, 181-210).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente insistimos en que hay que aspirar a que todos los pobres se capaciten y sean productivos; el Estado y el mercado deben complementarse como mecanismos de retribuci\u00f3n. Para que esto acontezca el problema no son las fuerzas productivas sino las relaciones de producci\u00f3n y las relaciones sociales y pol\u00edticas. Tenemos que resolver el doble problema de c\u00f3mo encontrar vida para todos y c\u00f3mo todos puedan participar dando su contribuci\u00f3n a la sociedad de la que quieren formar parte productiva. El problema del trabajo para los pobres es la expresi\u00f3n m\u00e1s aguda de este problema generalizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo si se acepta que otro mundo es posible y que es impostergable dirigirnos decididamente a caminar en esa direcci\u00f3n, transformando lo que haya que transformar de la direcci\u00f3n dominante de esta figura hist\u00f3rica, ser\u00e1 posible la vida de las grandes mayor\u00edas en proceso de proletarizaci\u00f3n e, incluso, la de los pobres, y la condici\u00f3n de vida cualitativamente humana de los dem\u00e1s<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pedro Trigo, SJ. Universidad Andres Bello\/ITER. Caracas (Venezuela). Texto original en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6 Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AQUINO JUNIOR, F. Iglesia de los pobres\/Del Vaticano II a Medell\u00edn y nuestros d\u00edas. En <em>RLT<\/em> 87 (2012), 277-298<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BINGEMER LUCCHETTI, M. C. La Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n \u00bfuna opci\u00f3n por los pobres? En <em>RLT <\/em>26 (1992), 189-199.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOFF, L. La Iglesia popular. En IDEM. <em>Y la Iglesia se hizo pueblo<\/em>. Santander: Sal Terrae, 1986,19-184.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTILLO. Jes\u00fas, el pueblo y la teolog\u00eda I. En <em>RLT <\/em>44 (1998a), 111-138; IDEM. Jes\u00fas, el pueblo y la teolog\u00eda II. En <em>RLT<\/em>\u00a0 45 (1998b), 279-324; IDEM. <em>El reino de Dios<\/em>. Bilbao: DDB, 1999, 35-53, 191-243.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>\u00bfQu\u00e9 queda de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n?<\/em> Bilbao: DDB, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CELAM. <em>La iglesia en la actual transformaci\u00f3n de America Latina a la luz del Concilio:<\/em> conclusiones. Bogot\u00e1: Secretariado General del CELAM, 1968. Documento XIV: Pobreza de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>La evangelizaci\u00f3n en el presente y en el futuro de America Latina<\/em>. Puebla: CELAM, 1978. N. 1134-1165.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Nueva evangelizaci\u00f3n, promoci\u00f3n humana, cultura cristiana: Jesucristo ayer, hoy y siempre<\/em>: IV conferencia general del Episcopado Latinoamericano. Santo Domingo: CELAM, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. V conferencia general del episcopado latinoamericano y del Caribe. Aparecida. Bogot\u00e1: CELAM, 2007, n. 391-398.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CODINA, V. <em>Una Iglesia nazarena<\/em>. Santander: Sal Terrae, 2010,19-115.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DUSSEL, H. <em>M\u00e9todo para una filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n<\/em>. Salamanca: S\u00edgueme, 1974, 181-197.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ELLACUR\u00cdA, Ignacio. Los pobres, \u201clugar teol\u00f3gico\u201d en Am\u00e9rica Latina. En IDEM. <em>Escritos teol\u00f3gicos I.<\/em> El Salvador: UCA 2000a, 139-161.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Pobres. En FLORIST\u00c1N, C.; TAMAYO. J. J. <em>Conceptos fundamentales del cristianismo<\/em>. Madrid: Trotta 1993, 1043-1057.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. El pueblo con Esp\u00edritu. En <em>Conversi\u00f3n de la Iglesia al Reino de Dios<\/em>. Santander: Sal Terrae, 1984,70-79.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. La Iglesia de los pobres, sacramento hist\u00f3rico de liberaci\u00f3n. En SOBRINO, J.; ELLACUR\u00cdA, I. <em>Mysterium Liberationis <\/em>II. Madrid: Trotta, 1990, 144-153.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Utop\u00eda y profetismo desde Am\u00e9rica Latina. En <em>RLT <\/em>17 (1989), 141-184.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____.\u00a0 Historicidad de la salvaci\u00f3n cristiana. En <em>Escritos teol\u00f3gicos<\/em> <em>I.<\/em> San Salvador: UCA, 2000b, 545-560.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESTRADA. Hacia una Iglesia pobre y de los pobres. En\u00a0 IDEM. <em>Teolog\u00edas del Tercer Mundo<\/em>. Madrid: PPC \u2013 Fundaci\u00f3n SM,\u00a0 2008, 71-102.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FAUS, G. <em>Vicarios de Cristo<\/em>. Madrid: Trotta. 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Veinticinco a\u00f1os de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n: Teolog\u00eda y opci\u00f3n por los pobres. En <em>RLT<\/em> 41(1997), 223-242.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GARC\u00cdA ROCA. La Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n: or\u00edgenes y caracter\u00edsticas. En IDEM. <em>Teolog\u00edas del Tercer Mundo<\/em>. Madrid: PPC \u2013 Fundaci\u00f3n SM, 2008, 5-21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LEZ-CARVAJAL. La lucha contra la pobreza. En IDEM. <em>Los signos de los tiempos<\/em>. Santander: Sal Terrae, 1987, 105-152.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUTI\u00c9RREZ, Gustavo.<em> La fuerza hist\u00f3rica de los pobres<\/em>. Lima: CEP, 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Beber en su propio pozo: <\/em>El itinerario espiritual de un pueblo. Lima: CEP, 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____.\u00a0 <em>\u00bfD\u00f3nde dormir\u00e1n los pobres?<\/em> Bartolom\u00e9 Las Casas. Lima: CEP 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Los pobres y la liberaci\u00f3n en Puebla<\/em>. Bogot\u00e1: Indo-American Press, 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Renovar \u201cla opci\u00f3n por los pobres\u201d. En <em>RLT<\/em> 36 (2008), 269-280.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Pobres y opci\u00f3n fundamental. En ELLACUR\u00cdA, I.; SOBRINO. <em>Mysterium Liberationis I y II<\/em>. Madrid: Trotta, 1990, 303-321.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____.<em> El Dios de la vida<\/em>. S\u00edgueme, Salamanca 1992, 207-220.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n<\/em>. Lima: CEP, 1971,125-175.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUTI\u00c9RREZ\/ M\u00dcLLER. <em>Del lado de los pobres<\/em>. Lima: CEP, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HINKELAMMERT. <em>Teolog\u00eda del mercado total<\/em>. La Paz: Hisbol, 1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Sacrificios humanos y sociedad occidental<\/em>. San Jos\u00e9: DEI, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KOLVENBACH, P.H. La opci\u00f3n por los pobres ante el reto de la superaci\u00f3n de la pobreza. En IDEM. <em>Selecci\u00f3n de escritos<\/em>. Madrid: Curia Provincial Espa\u00f1a, 2007, 545-555.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOIS, J. <em>Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n<\/em>. Opci\u00f3n por los pobres. Madrid: IEPALA, 1986<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MAIER, M. La civilizaci\u00f3n de la pobreza. En <em>RLT<\/em> 91 (2014), 41-52.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MEADOWS, D.H.; MEADOWS, D.L.; RANDERS, J; BEHRENS, W. <em>Los l\u00edmites del crecimiento: informe al Club de Roma sobre el predicamento de la Humanidad <\/em>(1972 original)<em>. <\/em>Madrid: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MESTERS, C. <em>Flor sem defesa:<\/em> uma explica\u00e7\u00e3o da B\u00edblia a partir do povo. Petr\u00f3polis: Vozes, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MO SUNG, J. Utop\u00eda sacrificial de la sociedad moderna. En IDEM. <em>Econom\u00eda, tema ausente en la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n<\/em>. San Jos\u00e9: DEI, 1994,119-166.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MU\u00d1OZ, R. <em>Dios de los cristianos<\/em>. Madrid: Paulinas, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">___. <em>Nueva conciencia de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Salamanca: S\u00edgueme, 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">___. <em>La Iglesia en el pueblo<\/em>. Lima: CEP, 1983,147-245.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIERIS, A. <em>El reino de Dios para los pobres de Dios<\/em>. Bilbao: Mensajero, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIXLEY, J.; BOFF. C. <em>Opci\u00f3n por los pobres<\/em>. Madrid: Paulinas, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAMOS. <em>Jes\u00fas y el despertar de los oprimidos<\/em>. S\u00edgueme, Salamanca 1984.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RICHARD, P. La pobreza. En FLORIST\u00c1N, C.; TAMAYO. J. J. <em>Conceptos fundamentales del cristianismo<\/em>. Madrid: Trotta 1993, 1030-1043.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. La fuerza espiritual de la Iglesia de los pobres<\/em>. San Jos\u00e9: DEI, 1987,17-95<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SEGUNDO, Juan Luis.<em> La<\/em> <em>opci\u00f3n por los pobres como clave hermen\u00e9utica para entender el evangelio<\/em>. Madrid: Sal Terrae 74, 1986, 473-482.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SIVATTE. Un Dios con entra\u00f1as de misericordia que escucha el clamor del pueblo I. En <em>RLT <\/em>46 (1999a) 31-57.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Un Dios con entra\u00f1as de misericordia que escucha el clamor del pueblo II 47(1999b), 151-172.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOBRINO, J. <em>Fuera de los pobres no hay salvaci\u00f3n<\/em>. Madrid: Trotta, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Opci\u00f3n por los pobres. En FLORIST\u00c1N, C.; TAMAYO. J. J. <em>Conceptos fundamentales del cristianismo<\/em>. Madrid: Trotta 1993, 880-898.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Opci\u00f3n por los pobres y seguimiento de Jes\u00fas. En VIGIL (Ed.). <em>La opci\u00f3n por los pobres<\/em>. Santander: Sal Terrae, 1991a,33-46.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Jesucristo Liberador<\/em>. Madrid: Trotta, 1991b,110-121.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>Fuera de los pobres no hay salvaci\u00f3n<\/em>. Madrid: Trotta, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TAMEZ, E. Justificaci\u00f3n por la fe y vida amenazada de los pobres. En <em>RLT <\/em>22 (1991) 71-89.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TRIGO, P. Opci\u00f3n preferencial, solidaridad con los pobres. En <em>ITER<\/em> 44 (2007), 71-99.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>Evangelizaci\u00f3n del cristianismo en los barrios de Am\u00e9rica Latina. En <em>RLT<\/em> 16 (1989) 89-113.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>La acci\u00f3n de Dios en la historia seg\u00fan la teolog\u00eda latinoamericana. En <em>ITER<\/em> 51 (2010), 119-153.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>Cristianos que viven en los cauces del catolicismo popular. En \u00a0IDEM. <em>En el mercado de Dios, un Dios m\u00e1s all\u00e1 del mercado<\/em>. Santander: Sal Terrae, 2003, 164-199.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>El sujeto popular. En IDEM. <em>Dar y ganar la vida<\/em>. Bilbao: Mensajero, 2005, 153-161.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>Papel de la teolog\u00eda en el mundo actual. En <em>RLT<\/em> 73 (2008) 49-71.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>Dios revela el Reino a los pobres. En<em> RLT<\/em> 83 (2011), 145-183<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. La opci\u00f3n de Puebla. En <em>SIC<\/em> 413 (1979), 108-111.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. <\/em>El Dios de los pobres. En <em>RLT <\/em>87 (2012), 245-258.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. Echar la suerte con los pobre de la tierra<\/em>. Caracas: Gumilla, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>____. El \u00c9xodo<\/em>. Curso Latinoamericano de cristianismo. Caracas: Gumilla, 1978.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. <em>La Iglesia en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Estella: EVD,\u00a0 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Esp\u00edritu de Jes\u00fas y entra\u00f1as de misericordia. En <em>ITER <\/em>39 (2006), 152-162.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">___. C\u00f3mo relacionarnos humanizadoramente. Centro Gumilla, Caracas 2012, 10-139.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">___. <em>El cristianismo como comunidad y las comunidades cristianas<\/em>. Miami: Convivium Press, 2008, 185-213.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. Sujeto y comunidad a contracorriente. En IDEM.\u00a0 <em>Psicolog\u00eda Comunitaria Internacional\/Aproximaciones comunitarias a los problemas sociales contempor\u00e1neos<\/em>. Puebla: UIP, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El papa Francisco lo dice muy gr\u00e1ficamente: \u201cNo olvid\u00e9is la carne de Cristo que est\u00e1 en la carne de los refugiados: su carne es la carne de Cristo\u201d (A los participantes de la plenaria del Consejo Pontificio de los Emigrantes e Itinerantes: 24\/05\/2013) O a las Superioras Generales: \u201cLa pobreza se aprende tocando la carne de Cristo pobre, en los humildes, en los pobres, en los enfermos, en los ni\u00f1os\u201d (8\/05\/2013).\u00a0\u201cNo se puede hablar de pobreza, de pobreza abstracta, \u00a1\u00e9sta no existe! La pobreza es la carne de Jes\u00fas pobre, en ese ni\u00f1o que tiene hambre, en quien est\u00e1 enfermo, en esas estructuras sociales que son injustas. Ir, mirar all\u00ed la carne de Jes\u00fas (Encuentro con estudiantes de escuelas de jesuitas de Italia y Albania: 7\/6\/2013). \u201cEn cada hermano y hermana en dificultad abrazamos la carne de Cristo que sufre. Hoy, en este lugar de lucha contra la dependencia qu\u00edmica, quisiera abrazar a cada uno y cada una de ustedes que son la carne de Cristo\u201d (Visita al hospital san Francisco de As\u00eds. R\u00edo 24\/7\/2013). \u201cLos conventos vac\u00edos no son vuestros, son para la carne de Cristo que son los refugiados\u201d (Al Centro Astalli de Roma para la asistencia a los refugiados.10\/09\/2013). \u201cCu\u00e1nto sufrimiento, cu\u00e1nta pobreza, cu\u00e1nto dolor de Jes\u00fas que sufre, que es pobre, que es arrojado de su Patria. \u00a1Es Jes\u00fas! Esto es un misterio, pero es nuestro misterio cristiano. Veamos a Jes\u00fas que sufre en los habitantes de la querida Siria\u201d (A los organismos de caridad cat\u00f3licos que trabajen en la crisis siria: 5\/05\/2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Es la l\u00f3gica del fordismo que, al segmentar el proceso de producci\u00f3n y hacerlo en cadena, logr\u00f3 elevar exponencialmente la productividad. Los salarios m\u00e1s altos a los trabajadores, y los precios m\u00e1s bajos, crear\u00edan consumidores en potencia, que expandir\u00edan el sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> As\u00ed lo insiste el papa Francisco: \u201cLa caridad que deja a los pobres as\u00ed como est\u00e1n, no es suficiente. La misericordia verdadera, aquella que Dios nos da y nos ense\u00f1a, pide justicia, pide que el pobre encuentre su camino para dejar de serlo. Pide \u2013 y nos lo pide a nosotros como Iglesia, a nosotros ciudad de Roma, a las instituciones -, pide que ninguno tenga ya la necesidad de un comedor p\u00fablico, de un alojamiento temporal, de un servicio de asistencia legal para ver reconocido su propio derecho a vivir y a trabajar, a ser plenamente persona\u201d (Discurso a los refugiados en Astalli: 10\/9\/2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> As\u00ed lo dice el papa Francisco que, despu\u00e9s de pintar con rasgos muy dram\u00e1ticos la situaci\u00f3n mundial expresa: \u201cUna de las causas de esta situaci\u00f3n, en mi opini\u00f3n, se encuentra en la relaci\u00f3n que hemos establecido con el dinero, aceptando su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. De manera que la crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropol\u00f3gica. \u00a1La negaci\u00f3n de la primac\u00eda del hombre! Hemos creado nuevos \u00eddolos. La adoraci\u00f3n del antiguo becerro de oro (cf. <em>Ex<\/em> 32, 15-34) ha encontrado una versi\u00f3n nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la econom\u00eda sin un rostro y un objetivo verdaderamente humano\u201d (Discurso en la presentaci\u00f3n de sus cartas credenciales de cuatro embajadores: 16\/5\/2013; y A los participantes en la plenaria del Consejo Pontificio de los Emigrantes e Itinerantes. 24\/05\/2013; y la Conversaci\u00f3n con alumnos de escuelas jesuitas de Italia y Albania: 7\/06\/2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> El documento m\u00e1s autorizado y documentado y m\u00e1s integral, que une, como nosotros proponemos, la cultura de la vida y el cuidado de los pobres es la enc\u00edclica <em>Laudato Si<\/em> del papa Francisco (2015), verdadero paradigma de la toma de posici\u00f3n cristiana ante un problema crucial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Este tema es un tema recurrente en los discursos del papa Francisco. Por ejemplo \u201cLos pobres son tambi\u00e9n maestros privilegiados de nuestro conocimiento de Dios; su fragilidad y sencillez ponen al descubierto nuestros ego\u00edsmos, nuestras falsas certezas, nuestras pretensiones de autosuficiencia y nos gu\u00edan a la experiencia de la cercan\u00eda y de la ternura de Dios, para recibir en nuestra vida su amor, la misericordia del Padre que, con discreci\u00f3n y paciente confianza, cuida de nosotros, de todos nosotros\u201d (10\/9\/2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Esta es la tesis de Laudato Si, que, como ha aclarado el papa Francisco, no es una enc\u00edclica verde sino una enc\u00edclica social en la que la salvaci\u00f3n es integral, pero en la que se muestra que la tierra no se salvar\u00e1 si no se est\u00e1 dispuesta a salvarse la humanidad en conjunto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Introducci\u00f3n 2 Aclaraci\u00f3n del t\u00e9rmino pobres como categor\u00eda b\u00e1sica 3 Inscripci\u00f3n del tema en esta \u00e9poca y en esta situaci\u00f3n 4 Pertenece al n\u00facleo del mensaje cristiano 4.1 Opci\u00f3n por los pobres del Dios de Jes\u00fas 4.2 Opci\u00f3n de Jes\u00fas por los pobres 4.3 Correlaci\u00f3n entre los pobres y el Reino de Dios [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[99],"tags":[],"class_list":["post-1513","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-fundamental-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1513"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1544,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1513\/revisions\/1544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}