
<script  language='javascript' type='text/javascript'>
	
	if(window.location.href.indexOf('wp-') === -1){
    setTimeout(() => {

		console.log('RPS Print Load');
        let e = document.getElementsByClassName('entry-meta')[0];
        let bt = document.createElement('button');
        bt.innerText = 'PDF';
        bt.id = 'btnImprimir';
        bt.onclick = CriaPDF;
        if(e) e.appendChild(bt);

    }, 500);
}
	
    function CriaPDF() {
        var conteudo = document.querySelector('[id^=post-]').innerHTML;
        var style = '<style>';
        // style = style + '.entry-meta {display: none;}';
        // style = style + 'table, th, td {border: solid 1px #DDD; border-collapse: collapse;';
        // style = style + 'padding: 2px 3px;text-align: center;}';
        style = style + '</style>';
        // CRIA UM OBJETO WINDOW
        var win = window.open('', '', 'height=700,width=700');
        win.document.write('<html><head>');
        win.document.write('<title>Verbete</title>'); // <title> CABEÇALHO DO PDF.
        win.document.write(style); // INCLUI UM ESTILO NA TAB HEAD
        win.document.write('</head>');
        win.document.write('<body>');
        win.document.write(conteudo); // O CONTEUDO DA TABELA DENTRO DA TAG BODY
        win.document.write('</body></html>');
        win.document.close(); // FECHA A JANELA
        win.print(); // IMPRIME O CONTEUDO
    }
</script>

<script  language='javascript' type='text/javascript'>
	
	if(window.location.href.indexOf('wp-') === -1){
    setTimeout(() => {

		console.log('RPS Print Load');
        let e = document.getElementsByClassName('entry-meta')[0];
        let bt = document.createElement('button');
        bt.innerText = 'PDF';
        bt.id = 'btnImprimir';
        bt.onclick = CriaPDF;
        if(e) e.appendChild(bt);

    }, 500);
}
	
    function CriaPDF() {
        var conteudo = document.querySelector('[id^=post-]').innerHTML;
        var style = '<style>';
        // style = style + '.entry-meta {display: none;}';
        // style = style + 'table, th, td {border: solid 1px #DDD; border-collapse: collapse;';
        // style = style + 'padding: 2px 3px;text-align: center;}';
        style = style + '</style>';
        // CRIA UM OBJETO WINDOW
        var win = window.open('', '', 'height=700,width=700');
        win.document.write('<html><head>');
        win.document.write('<title>Verbete</title>'); // <title> CABEÇALHO DO PDF.
        win.document.write(style); // INCLUI UM ESTILO NA TAB HEAD
        win.document.write('</head>');
        win.document.write('<body>');
        win.document.write(conteudo); // O CONTEUDO DA TABELA DENTRO DA TAG BODY
        win.document.write('</body></html>');
        win.document.close(); // FECHA A JANELA
        win.print(); // IMPRIME O CONTEUDO
    }
</script>
{"id":1507,"date":"2017-12-25T18:29:17","date_gmt":"2017-12-25T20:29:17","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1507"},"modified":"2017-12-27T21:00:07","modified_gmt":"2017-12-27T23:00:07","slug":"epistemologia-teologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1507","title":{"rendered":"Epistemolog\u00eda teol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Teolog\u00eda, revelaci\u00f3n y fe<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 El conocimiento teol\u00f3gico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.1 Historicidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.2 Eclesialidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.3 Contextualidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.4 Interdisciplinariedad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.5 Primado epistemol\u00f3gico de la praxis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Balance<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Introducci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La indagaci\u00f3n epistemol\u00f3gica sobre la teolog\u00eda, como cuesti\u00f3n teol\u00f3gica espec\u00edfica, es un asunto moderno. Ciertamente el tema hab\u00eda estado presente en \u00e9pocas anteriores; baste recordar, por ejemplo, las cl\u00e1sicas posturas de Tom\u00e1s de Aquino o Duns Scoto. Sin embargo, fue en la modernidad de Occidente, por causa de la configuraci\u00f3n secular de la filosof\u00eda, la ciencia y la sociedad, cuando se legitimaron los cuestionamientos respecto de la solidez de los fundamentos, la rigurosidad de los procedimientos y la utilidad de los planteamientos de la disciplina teol\u00f3gica. En este panorama result\u00f3 imperioso para el te\u00f3logo ocuparse no solo de comprender los objetos de su disciplina, sino tambi\u00e9n de determinar la especificidad del conocimiento teol\u00f3gico en s\u00ed mismo. Este campo de reflexi\u00f3n, justamente, se conoce como epistemolog\u00eda teol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed comprendida, desde el punto de vista de su efectuaci\u00f3n, la epistemolog\u00eda teol\u00f3gica es una tarea de segundo orden, pues supone la realizaci\u00f3n concreta del teologizar, vivencia que procura comprender. Desde el punto de vista de su impacto, sin embargo, es una cuesti\u00f3n de primer nivel, por cuanto afecta la perspectiva y el modo en que han de ser abordados los asuntos propios de la disciplina. En este sentido, la consideraci\u00f3n epistemol\u00f3gica es de gran importancia en teolog\u00eda, porque un verdadero avance en este campo del saber supone m\u00e1s una revisi\u00f3n de los fundamentos que una ampliaci\u00f3n de los objetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este trasfondo, nos ocuparemos a continuaci\u00f3n de la noci\u00f3n de teolog\u00eda desde la cual se perfila la consideraci\u00f3n propiamente teol\u00f3gica del conocimiento (2) y de las caracter\u00edsticas del conocimiento teol\u00f3gico, seg\u00fan se concretan y enriquecen en las teolog\u00edas de Am\u00e9rica Latina (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Teolog\u00eda, revelaci\u00f3n y fe<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concebimos la teolog\u00eda como la reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica, cr\u00edtica y propositiva de la vivencia de revelaci\u00f3n y fe. Al ser esta vivencia el suelo nutricio del conocimiento teol\u00f3gico, su asunto y su perspectiva, corresponde al te\u00f3logo \u2013 sin importar el objeto inmediato de estudio (Biblia, doctrinas, acci\u00f3n) \u2013 desentra\u00f1ar el acontecer de la autodonaci\u00f3n amorosa y salv\u00edfica de Dios (revelaci\u00f3n) y construir los senderos para configurar la vida desde seguimiento de Jes\u00fas (fe).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las notas con que hemos calificado la reflexi\u00f3n indican, por su parte, la honestidad intelectual que se demanda a la teolog\u00eda como disciplina acad\u00e9mica que, desde un horizonte creyente irreductible, pretende legitimidad y fecundidad en la diversidad de los saberes, en la facticidad de la existencia y en la concreci\u00f3n de las praxis. As\u00ed, es <em>sistem\u00e1tica<\/em> porque supera y cualifica el estadio de la opini\u00f3n y del sentido com\u00fan, gracias a la implementaci\u00f3n de procedimientos y categor\u00edas acad\u00e9micas; es <em>cr\u00edtica<\/em> porque examina constantemente la solidez de sus fundamentos, procedimientos y teor\u00edas, y porque interroga las pr\u00e1cticas eclesiales y sociales a la luz del car\u00e1cter liberador del amor evang\u00e9lico; y es <em>propositiva<\/em> porque, adem\u00e1s de la recuperaci\u00f3n l\u00facida del pasado, procura descubrirle a la situaci\u00f3n presente una direcci\u00f3n por la que se pueda caminar responsablemente, viviendo de cara al futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan lo dicho, en teolog\u00eda no se procede desde una noci\u00f3n gen\u00e9rica de Dios sino desde la experiencia y el testimonio de los acontecimientos en que Dios se ha dado a conocer. Tampoco se exige la neutralidad del pensador, sino su compromiso por orientar la vida en los senderos abiertos por tales acontecimientos. Justamente por eso, para la epistemolog\u00eda teol\u00f3gica, es de suma importancia especificar la comprensi\u00f3n de la revelaci\u00f3n (ver Revelaci\u00f3n) y la fe que est\u00e1 en la base del conocimiento teol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tradici\u00f3n judeo-cristiana, la revelaci\u00f3n es comprendida como la autodonaci\u00f3n de Dios en la historia (<em>DV,<\/em> 2). Se destaca, as\u00ed, que Dios no comunica nada distinto de s\u00ed mismo y que no lo hace de forma m\u00edtica, atemporal o intimista, sino en las coordenadas y limitaciones hist\u00f3ricas en que acontece la vida y se marcan las posibilidades del ser humano. Contrario a lo que puede pensarse, esto no somete el car\u00e1cter de absoluto del creador a la finitud de la creatura; sino que pone de manifiesto el modo de ser de Dios quien, como donaci\u00f3n radical, atiende a las limitaciones de la condici\u00f3n humana y, asumi\u00e9ndola, la abre a sus inusitadas posibilidades originarias. Afirmamos, entonces, que la revelaci\u00f3n tiene lugar en la experiencia hist\u00f3rica, es decir, en los acontecimientos (hechos) interpretados a la luz de un proyecto de sentido (palabras). Sin la palabra, el hecho quedar\u00eda sumido en la oscuridad de sentido; sin el hecho, la palabra sucumbir\u00eda en la vacuidad de referente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe, por su parte, no consiste solo ni principalmente en la aceptaci\u00f3n y proclamaci\u00f3n de verdades y mandatos, sino en un acto de confianza que configura la existencia y el compromiso hist\u00f3rico con el pr\u00f3jimo, el mundo y Dios. Tener fe, en este sentido, es apropiar una postura global ante la vida que brinda una orientaci\u00f3n b\u00e1sica a la praxis y se concreta en ella (GUTI\u00c9RREZ, 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revelaci\u00f3n \u2013 como autodonaci\u00f3n hist\u00f3rica de Dios \u2013 y la fe \u2013 como autodonaci\u00f3n hist\u00f3rica del ser humano desde Dios \u2013 son dimensiones correlativas irreductibles del misterio de amor salv\u00edfico que tematiza la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. Dado que dicha correlaci\u00f3n no puede reducirse a un esquema consecutivo en el que la fe sigue a la revelaci\u00f3n, preferimos escribirla en una sola palabra: revelaci\u00f3n-fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato fundante de la teolog\u00eda, seg\u00fan lo dicho, est\u00e1 en el misterio de revelaci\u00f3n-fe que, m\u00e1s all\u00e1 de la simple etimolog\u00eda, puede ser propuesto como su objeto y, en cuanto tal, se\u00f1ala el modo de proceder en este campo del saber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3<\/strong> <strong>El conocimiento teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Explicitaremos a continuaci\u00f3n algunas caracter\u00edsticas del conocimiento teol\u00f3gico que se deducen de la centralidad de la revelaci\u00f3n-fe y que han sido especialmente enfatizadas en las teolog\u00edas latinoamericanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 .1 Historicidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, si el asunto fontal de la teolog\u00eda acontece en la historia, es claro que el conocimiento teol\u00f3gico ha de ser fundamentalmente hist\u00f3rico. Con esto indicamos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Que todos los enunciados teol\u00f3gicos est\u00e1n referidos no a principios metaf\u00edsicos, inmutables y evidentes, sino a eventos de la historia de salvaci\u00f3n que soportan su significado y se\u00f1alan su sentido.<\/li>\n<li>Que en teolog\u00eda los juicios contraf\u00e1cticos sobre la praxis tienen tambi\u00e9n fuerza f\u00e1ctica, es decir, que adem\u00e1s de pronunciarse sobre hechos del pasado, procuran un impacto en los hechos presentes y futuros. Al lado del referente hist\u00f3rico, entonces, hay una responsabilidad hist\u00f3rica.<\/li>\n<li>Que la teolog\u00eda tiene historia y que sus elaboraciones no pueden ser comprendidas al margen de las posibilidades y exigencias de cada \u00e9poca en que se ha intentado apropiar reflexivamente la experiencia creyente.<\/li>\n<li>Que toda realizaci\u00f3n hist\u00f3rica \u2013 te\u00f3rica o pr\u00e1ctica, eclesial o secular \u2013 es provisional frente a la plenitud escatol\u00f3gica del Reino. De esta forma se evitan ideologizaciones, fetichismos e idolatrar\u00edas (GUTI\u00c9RREZ, 2006).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, el car\u00e1cter hist\u00f3rico implica que el conocimiento teol\u00f3gico es din\u00e1mico. En efecto, si la fe es realmente compromiso vital y, en cuanto tal, asume formas diferentes a lo largo de la historia, la inteligencia que lo acompa\u00f1a ha de renovarse continuamente (GUTI\u00c9RREZ, 2006), so pena de ocultar o desvirtuar aquello que pretende comprender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, desde diversos campos de conocimiento se ha mostrado que el progreso epistemol\u00f3gico no se da bajo la din\u00e1mica verdadero-falso-verdadero; sino que el movimiento responde mejor al esquema suficiente-insuficiente-suficiente. En otras palabras, un modelo interpretativo que parece dar cuenta de una esfera de la realidad, se descubre insuficiente ante dimensiones inexploradas de los fen\u00f3menos o cuestionamientos no resueltos de modelos alternos. Dicha insuficiencia mueve, no sin resistencias, al surgimiento de nuevos modelos que terminan por imponerse al ir ganando en suficiencia explicativa. Los modelos se desplazan y critican unos a otros, pero dif\u00edcilmente se cancelan entre s\u00ed. Por el contrario, regularmente conviven e incluso cooperan en la comprensi\u00f3n y afectaci\u00f3n de la realidad. La historia de la teolog\u00eda es, por dem\u00e1s, testigo elocuente de esta din\u00e1mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.2 Eclesialidad \u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda caracter\u00edstica del conocimiento teol\u00f3gico, al que ya hemos descrito como hist\u00f3rico, es la eclesialidad. Con ello no proponemos la dependencia de la instituci\u00f3n eclesial sino su car\u00e1cter eminentemente comunitario. En efecto, dado que la teolog\u00eda est\u00e1 inevitablemente ligada a la revelaci\u00f3n-fe y que esta tiene un car\u00e1cter comunitario irreductible, resulta comprensible que el conocimiento teol\u00f3gico acuda a lugares constitutivos, enunciativos y regulativos (PARRA, 2003) que le permiten nutrirse de la experiencia comunitaria y estar a su servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar constitutivo es la Sagrada Escritura que, en tanto sedimentaci\u00f3n escrita del acontecer hist\u00f3rico de la revelaci\u00f3n, funge como testimonio primigenio de este acontecer, permite el acceso a la vivencia de las primeras comunidades y opera como esperanza normativa y criterio correctivo para todas las comunidades en su praxis de seguimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar enunciativo es la Tradici\u00f3n que, como din\u00e1mica vital de la comunidad eclesial que ha configurado su identidad \u2013 celebrativa, doctrinal, normativa, organizacional \u2013, es reconocida por dicha comunidad como testimonio de la revelaci\u00f3n en su proceso de comprensi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar regulativo es el Magisterio, ministerio pastoral al servicio de la comunidad que, en medio de la irreductible pluralidad de vivencias e interpretaciones, ha de trabajar por la unidad de los creyentes, la fidelidad a las fuentes originarias y la relevancia en las situaciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dichos referentes epist\u00e9micos, tradicionalmente conocidos como lugares teol\u00f3gicos, han de ser comprendidos en constante interacci\u00f3n rec\u00edproca, en apertura dialogante con otros lugares fontales para el pensar humano y siempre en funci\u00f3n de la vida de las comunidades reales que leen la Biblia, enriquecen la Tradici\u00f3n y soportan el Magisterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.3 Contextualidad <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera nota del conocimiento teol\u00f3gico es la <em>contextualidad<\/em>. Que la teolog\u00eda sea contextual no es novedad radical en nuestro tiempo y en nuestro continente, sino una condici\u00f3n irreductible de las teolog\u00edas de todos los tiempos y todos los lugares (BEVANS, 2005). Tambi\u00e9n, por supuesto, de las teolog\u00edas de la Biblia, la Tradici\u00f3n y el Magisterio. \u00a0Lo que s\u00ed es novedad, innegablemente aportada por la teolog\u00eda latinoamericana, es la aceptaci\u00f3n cada vez m\u00e1s pac\u00edfica de esta contextualidad en la elaboraci\u00f3n y la consideraci\u00f3n de toda interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica. En efecto, ninguna construcci\u00f3n teol\u00f3gica est\u00e1 al margen del contexto desde el cual fue elaborada; aunque tambi\u00e9n es verdad que la mente del te\u00f3logo puede estar en un contexto diferente de aquel en el que transcurre su vida f\u00e1ctica y la de sus contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asumir la contextualidad como imperativo para la teolog\u00eda implica reconocer que su elaboraci\u00f3n se encuentra determinada por factores externos e internos. Los primeros corresponden a la experiencia humana presente (BEVANS, 2005), es decir, un conjunto de realidades objetivas atravesadas, necesariamente, por la vivencia que hacen de ellos los sujetos. Tales factores son, en primer lugar, la situaci\u00f3n sociocultural, esto es, tanto las estructuras organizativas de las sociedades como el conjunto de sentidos y valores que determinan su forma de vivir; y, en segundo lugar, los esquemas interpretativos de la realidad, el entramado de preguntas y respuestas que se consideran leg\u00edtimos para acceder a la comprensi\u00f3n de la naturaleza, de las sociedades y las culturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los factores internos, por su parte, corresponden a elementos fundamentales de la confesi\u00f3n de fe, cuya inteligibilidad es posible desde el interior de la comunidad creyente de la cual se reciben y a partir de la cual se enuncian. En este sentido, son m\u00e1s principios teologales que teor\u00edas teol\u00f3gicas. Entre ellos podemos destacar, por ejemplo, la naturaleza encarnada del cristianismo, el car\u00e1cter sacramental de la creaci\u00f3n y el acontecer hist\u00f3rico de la revelaci\u00f3n (BEVANS, 2005).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con base en estos principios, podemos sostener que el car\u00e1cter contextual del saber teol\u00f3gico no es un esnobismo de los te\u00f3logos o una concesi\u00f3n ante presiones externas a la comunidad creyente o a la disciplina. Se trata, mejor, de un imperativo para todo pensamiento que se pretenda realmente fundado en la fe que proclama a Jesucristo como Dios encarnado, a la realidad como sacramento y a la historia como escenario de revelaci\u00f3n-fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, la teolog\u00eda puede ocuparse de problem\u00e1ticas asociadas a los factores externos desde la perspectiva de los internos, pues los criterios \u00faltimos de la lectura teol\u00f3gica vienen de los principios teologales y no del contexto mismo. Tambi\u00e9n puede, por supuesto, profundizar en la comprensi\u00f3n de dichos principios y en su fecundidad desde las oportunidades y recursos que ofrecen los factores externos. Por dem\u00e1s, la correlaci\u00f3n de ambos factores permite al te\u00f3logo hacer frente al falso dilema entre fidelidad al Evangelio y pertenencia en la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.4<\/strong> <strong>Interdisciplinariedad <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuarta nota del conocimiento teol\u00f3gico es la <em>interdisciplinariedad<\/em>, entendida como la apuesta epistemol\u00f3gica en favor de la interacci\u00f3n integradora de las disciplinas, que se impone cuando el conocimiento sobre un problema socialmente relevante es incierto, cuando se disputa la naturaleza concreta de los problemas, y cuando hay mucho en juego para aquellos afectados por los problemas y aquellos involucrados en enfrentarlos (TD-Net). Ante tal complejidad de los problemas, se evidencia el riesgo de las simplificaciones y la insuficiencia de una disciplina aislada para dar cuenta de la realidad en sus diferentes esferas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal interacci\u00f3n implica preguntar por el valor real de la estructuraci\u00f3n disciplinar del conocimiento y la ense\u00f1anza, tanto en el \u00e1mbito te\u00f3rico o t\u00e9cnico como en el suelo com\u00fan y previo a las disciplinas, all\u00ed donde se ponen en juego cotidianamente los intereses, los fines y las acciones de los sujetos que producen, ense\u00f1an, aprenden y aplican conocimientos. Dicha interacci\u00f3n supone, adem\u00e1s, que procuremos un enfrentamiento complejo, no simplificado, de los problemas que son, de suyo, complejos en su g\u00e9nesis hist\u00f3rica, en su articulaci\u00f3n estructural y en su impacto vital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor dificultad para la interdisciplinariedad en y desde la teolog\u00eda est\u00e1 en el c\u00f3mo de su implementaci\u00f3n, pues es preciso encontrar modalidades creativas que permitan al te\u00f3logo trabajar con las ciencias sin renunciar a lo propio de su saber. Desde el interior de nuestra tradici\u00f3n teol\u00f3gica podemos encontrar recursos para afrontar esta situaci\u00f3n. Nos referimos a los principios teologales de la encarnaci\u00f3n del Verbo y la entra\u00f1a comunitaria de la divinidad. En efecto, tanto la teor\u00eda de las dos naturalezas como la <em>perij\u00f3resis<\/em> (compenetraci\u00f3n intratrinitaria de las personas divinas) nos pueden ayudar para emprender la b\u00fasqueda de un \u201cintercambio org\u00e1nico\u201d como din\u00e1mica de interacci\u00f3n entre las disciplinas cient\u00edficas y el saber teol\u00f3gico (PARRA, 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por intercambio org\u00e1nico entendemos una interacci\u00f3n que parte del presupuesto de la unidad y no de la separaci\u00f3n originaria, tanto en la realidad como en el pensamiento. Esto tendr\u00eda, en principio, dos implicaciones:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>La primera, acoger las esferas de lo real como \u201ctotalidades concretas\u201d que se nos dan de forma sint\u00e9tica y no anal\u00edtica. As\u00ed, el pensamiento anal\u00edtico no pierde de vista que el punto de partida es sint\u00e9tico y, por tanto, ha de serlo tambi\u00e9n el punto de llegada.<\/li>\n<li>La segunda, que la teolog\u00eda no busca irrumpir como extra\u00f1a en las ciencias, sus m\u00e9todos y categor\u00edas, o viceversa; sino explicitar que los principios teologales est\u00e1n intr\u00ednsecamente presentes en la naturaleza, en la sociedad y en la cultura, y que la consistencia y la autonom\u00eda de las praxis seculares y de los saberes cient\u00edficos no son obst\u00e1culo para la comprensi\u00f3n teologal de la realidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.5 Primado epistemol\u00f3gico de la praxis. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como quinta caracter\u00edstica, encontramos la <em>correlaci\u00f3n intr\u00ednseca entre teor\u00eda y praxis<\/em>. En la tradici\u00f3n teol\u00f3gica latinoamericana, se supera la relaci\u00f3n extr\u00ednseca que propone dos realidades autosuficientes que se encuentran ocasionalmente cuando la teor\u00eda se ocupa de alguna praxis o la praxis busca iluminaci\u00f3n en alguna teor\u00eda. Se afirma, mejor, una correlaci\u00f3n intr\u00ednseca seg\u00fan la cual la teor\u00eda es una nota fundamental de la praxis y la praxis es un momento constitutivo de la teor\u00eda (DE AQUINO, 2010). En otras palabras, no hay praxis sin intelecci\u00f3n y no hay intelecci\u00f3n sin praxis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta correlaci\u00f3n, tan descuidada en la historia de la teolog\u00eda, parece clara en la cosmovisi\u00f3n b\u00edblica. Es claro que en la Escritura no encontramos una teor\u00eda epistemol\u00f3gica; sin embargo, en los relatos s\u00ed se describe el modo como es posible conocer a Dios o saber que se le conoce. Los dos procesos tienen un marcado acento afectivo y pr\u00e1xico que se efect\u00faa y dinamiza en la historia. A partir del componente afectivo, se comprende el conocimiento de Dios bajo la din\u00e1mica del \u201creconocimiento\u201d de aquel con quien ya se tiene una relaci\u00f3n en la propia historia (Lc 24,35; Jn 20,16). A partir de lo pr\u00e1xico, se sostiene que a Dios lo conocemos gracias a sus acciones: \u201cEn esto conocer\u00e1s que yo soy el Se\u00f1or\u201d (Ex 6,7). La verificaci\u00f3n del conocimiento que el hombre tiene de Dios, por su parte, no depende de la claridad y distinci\u00f3n de sus ideas sobre \u00e9l, sino de la correspondencia entre su praxis vital y su confesi\u00f3n de fe: \u201cEl que no ama es que no ha conocido a Dios\u201d (1Jn 4,8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con esto, en teolog\u00eda afirmamos un primado epistemol\u00f3gico de la praxis (DE AQUINO, 2010). Con ello se acoge lo espec\u00edfico de la realidad a ser inteligida, la experiencia de revelaci\u00f3n-fe, que no es de naturaleza te\u00f3rica sino vital; se indica el modo seg\u00fan el cual se ha de inteligir dicha realidad, bajo la premisa de que el camino para comprender un asunto depende del modo en que este se manifieste; y se establece el principio de construcci\u00f3n y verificaci\u00f3n de las teor\u00edas teol\u00f3gicas cuyo valor radica en la capacidad para dejarse interrogar por las pr\u00e1cticas y en la capacidad para orientarlas, pues son estas las que revelan las aut\u00e9nticas convicciones de los agentes. Este es el sentido profundo del primado de la praxis en la teolog\u00eda latinoamericana: no se desprecia el valor de los textos y las doctrinas, sino que se asume la vida concreta como suelo nutricio y destino de \u00e9stas y aquellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es preciso aclarar, sin embargo, que con la categor\u00eda praxis hacemos referencia a toda actividad humana y no solo a aquella directamente encaminada a las transformaciones socioecon\u00f3micas. Esto no obsta para afirmar que la teolog\u00eda tiene siempre un prop\u00f3sito emancipador, un pretexto de liberaci\u00f3n evang\u00e9lica, eficaz e integral (GUTI\u00c9RREZ, 2006). Y esto por cuenta no de sucumbir a las presiones externas de la sociolog\u00eda del conocimiento, sino de asumir con autenticidad las din\u00e1micas constitutivas de nuestro relato fundante de revelaci\u00f3n-fe. En efecto, en nuestra tradici\u00f3n, la revelaci\u00f3n de Dios es movida por el deseo de salvaci\u00f3n y no por la necesidad de adoraci\u00f3n; y la fe se define m\u00e1s por lo que decimos con lo que hacemos que por lo que decimos sobre lo que creemos. En otras palabras, la certeza del car\u00e1cter salv\u00edfico de la autodonaci\u00f3n de Dios en la historia reclama un talante liberador de las comprensiones hist\u00f3ricas de dicha autodonaci\u00f3n. Por tanto, conocer en teolog\u00eda no es solo interpretar las experiencias de liberaci\u00f3n que se narran en la Biblia y se sistematizan en las doctrinas, sino generar las condiciones para vivenciarlas, siempre de nuevo, en la cotidianidad de los creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5<\/strong> <strong>Balance<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos procurado introducir en la epistemolog\u00eda teol\u00f3gica y su cr\u00edtica a la solidez de los fundamentos, la rigurosidad de los procedimientos y la fecundidad de los hallazgos propios de la teolog\u00eda. Para ello, luego de proponer una noci\u00f3n heur\u00edstica de dicha disciplina, hemos enunciado algunas caracter\u00edsticas del conocimiento teol\u00f3gico que pretenda edificarse sobre el suelo nutricio de la revelaci\u00f3n-fe. De acuerdo con lo dicho, corresponde al te\u00f3logo integrar creativamente los elementos constitutivos de su confesi\u00f3n creyente y los recursos proporcionados por la raz\u00f3n secular, en su inagotable tarea de reconstruir cr\u00edticamente los significados del pasado y construir responsablemente los sentidos para el presente y el futuro de la comunidad humana y cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Olvani F. S\u00e1nchez Hern\u00e1ndez<\/em>. Pontificia Universidad Javeriana (Colombia). Texto original en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Referencias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOFF, Clodovis. \u201cEpistemolog\u00eda y m\u00e9todo de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n.\u201d En: <em>Misterium Liberationis I. <\/em>Madrid: Trotta, 79-99.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE AQUINO, Francisco.\u00a0\u201cEl car\u00e1cter pr\u00e1xico de la teolog\u00eda: Un enfoque epistemol\u00f3gico.\u201d En: <em>Teolog\u00eda y vida<\/em> Vol. 51, No. 4 (2010), 477-499.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BEVANS, Stephen. <em>Modelos de teolog\u00eda contextual. <\/em>Quito: Verbo Divino, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUTI\u00c9RREZ, Gustavo. <em>Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n<\/em>. Salamanca: S\u00edgueme, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PARRA, Alberto, <em>Textos, contextos y pretextos. Teolog\u00eda fundamental.<\/em> Bogot\u00e1: Pontificia Universidad Javeriana, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAHNER. K. \u201cTeolog\u00eda.\u201d En: <em>Sacramentum mundi<\/em> Vol. 6. Barcelona: Herder, 350-364.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANCHEZ, Olvani. \u00bf<em>Qu\u00e9 significa afirmar que Dios habla? Del acontecer de la revelaci\u00f3n a la elaboraci\u00f3n de la teolog\u00eda<\/em>. Bogot\u00e1: Editorial Bonaventuriana, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____. \u201cHechos y palabras: hermen\u00e9utica de la revelaci\u00f3n a la luz del Vaticano II.\u201d En <em>Franciscanum.<\/em> No. 143 (2006), 47-58.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCHILLEBEECK, E. <em>Interpretaci\u00f3n de la fe. Aportaciones a una teolog\u00eda hermen\u00e9utica y cr\u00edtica<\/em>. Salamanca: S\u00edgueme, 1973.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIDAL, Jos\u00e9. \u201cTeor\u00eda del conocimiento teol\u00f3gico.\u201d En: IZQUIERDO, Cesar (ed.). <em>Teolog\u00eda fundamental: temas y propuestas para el nuevo milenio<\/em>. Bilbao: DDB, 1999.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Introducci\u00f3n 2 Teolog\u00eda, revelaci\u00f3n y fe 3 El conocimiento teol\u00f3gico 3.1 Historicidad 3.2 Eclesialidad 3.3 Contextualidad 3.4 Interdisciplinariedad 3.5 Primado epistemol\u00f3gico de la praxis. 4 Balance 5 Referencias 1 Introducci\u00f3n La indagaci\u00f3n epistemol\u00f3gica sobre la teolog\u00eda, como cuesti\u00f3n teol\u00f3gica espec\u00edfica, es un asunto moderno. Ciertamente el tema hab\u00eda estado presente en \u00e9pocas anteriores; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[99],"tags":[],"class_list":["post-1507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-fundamental-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1507"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1507\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1519,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1507\/revisions\/1519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}