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{"id":1486,"date":"2017-12-24T11:07:00","date_gmt":"2017-12-24T13:07:00","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1486"},"modified":"2017-12-24T12:16:00","modified_gmt":"2017-12-24T14:16:00","slug":"espiritualidad-ecumenica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1486","title":{"rendered":"Espiritualidad ecum\u00e9nica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 La espiritualidad humana es don de Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Vivir es interpretar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 La dif\u00edcil relaci\u00f3n entre espiritualidad y teolog\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Gratuidad y compromiso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Espiritualidad interreligiosa y Derechos Humanos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 El di\u00e1logo ecum\u00e9nico como afirmaci\u00f3n de la vida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 Consideraciones finales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la tradici\u00f3n teol\u00f3gica protestante &#8211; sobre todo la que se consolid\u00f3 con los movimientos ecum\u00e9nicos del siglo XX, como las experiencias en torno al Consejo Mundial de Iglesias, por ejemplo &#8211; se comprende la perspectiva ecum\u00e9nica en su triple dimensi\u00f3n: la <em>unidad cristiana<\/em>, a partir del reconocimiento del esc\u00e1ndalo hist\u00f3rico de las divisiones y de una preocupaci\u00f3n en construir perspectivas misioneras ecum\u00e9nicas; la <em>promoci\u00f3n de la vida<\/em>, sustentada en los ideales ut\u00f3picos de una sociedad justa y solidaria y en la comprensi\u00f3n que ellos pueden regir la organizaci\u00f3n de la sociedad integrando todos los de &#8220;buena voluntad&#8221;; y el <em>di\u00e1logo interreligioso<\/em>, en la b\u00fasqueda incesante de la superaci\u00f3n de los conflictos entre las religiones, para conseguir la paz y la comuni\u00f3n justa de los pueblos. Por lo tanto, el di\u00e1logo interreligioso no es una expresi\u00f3n al lado del ecumenismo, sino que lo constituye en esencia y propuesta (SANTA ANA, 1987). Las experiencias ecum\u00e9nicas en general est\u00e1n marcadas por comprensiones de fe que sean activas en el mundo, engendradas especialmente por iniciativas de b\u00fasqueda por la paz con justicia, por la defensa de los derechos humanos y de la tierra y por el apoyo a las m\u00e1s diversas acciones de solidaridad, afirmaci\u00f3n de la dignidad humana y de la ciudadan\u00eda. En este conjunto de experiencias, est\u00e1n presentes formas de espiritualidad singulares que poseen densidad y significados especiales y que desaf\u00edan la realidad en los d\u00edas de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 La espiritualidad humana es don de Dios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de una serie de aspectos que marcan la vivencia humana, est\u00e1 la incesante b\u00fasqueda de superaci\u00f3n de l\u00edmites, del ir m\u00e1s all\u00e1 de las contingencias y de las ambig\u00fcedades hist\u00f3ricas, de la b\u00fasqueda de absolutos que puedan redimensionar la relatividad y la precariedad de la vida. Las experiencias religiosas, hist\u00f3ricamente, pretendieron y pretenden posibilitar respuestas para esa b\u00fasqueda. En la diversidad de tales experiencias, confluyen elementos de lo m\u00e1s diversos, desde los preponderantemente numinosos, &#8220;santos&#8221;, espont\u00e1neos e indicadores de una trascendencia, hasta aquellos marcadamente ideol\u00f3gicos, f\u00e1cilmente identificados como reproducci\u00f3n de filosof\u00edas o culturas y artificialmente creados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mirada cr\u00edtica de las teolog\u00edas modernas y contempor\u00e1neas produjo una sana distinci\u00f3n entre fe y religi\u00f3n. Es cierto que esta relaci\u00f3n es compleja y tiene numerosas implicaciones, pero, en lo que se refiere a la reflexi\u00f3n propuesta, hay que afirmar que la primera, la fe, requiere una espiritualidad que, aunque sea aut\u00e9nticamente humana, viene de una realidad que trasciende los engranajes hist\u00f3ricos. Ella es recibida, acogida. La espiritualidad humana, hermanada con la fe, es don de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las reflexiones teol\u00f3gicas m\u00e1s recientes, ha sido cada vez m\u00e1s com\u00fan la indicaci\u00f3n de que la fe es antropol\u00f3gica, y que puede convertirse en religi\u00f3n. La experiencia religiosa no se desvaloriza con la distinci\u00f3n de la fe; por el contrario, la religi\u00f3n es un medio por el cual la fe antropol\u00f3gica se efect\u00faa. Ella est\u00e1 al lado de otras expresiones humanas, todas ideol\u00f3gicas -en el sentido positivo de la palabra-, que pueden contribuir much\u00edsimo en el cumplimiento de la voluntad de Dios para la vida humana y para toda la creaci\u00f3n, as\u00ed como pueden, en ciertos casos, inhibir la realizaci\u00f3n del amor de Dios en la vida humana y en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, la mirada teol\u00f3gica se detiene en las realidades humanas e hist\u00f3ricas para discernir las formas religiosas y culturales y comprender lo que ellas muestran o lo que ocultan. Al mismo tiempo, la teolog\u00eda se mueve hacia lo &#8220;alto&#8221; y hacia lo &#8220;profundo&#8221; de la vida para percibir el don gratuito de Dios donante de sentido y de significado \u00faltimo para la humanidad y para el cosmos (BOFF &amp; KEMPIS, 2016) . La teolog\u00eda, debido a su estatuto epistemol\u00f3gico, no puede perder su car\u00e1cter espiritual, aunque ande por las m\u00e1s \u00e1ridas sendas de la racionalidad cient\u00edfica, y con ello puede reflejar una espiritualidad ecum\u00e9nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Vivir es interpretar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como no podemos abstraerse de la vida para hacer el juicio que en general deseamos hacer sobre ella-preciso, verdadero, calculado, irrefutable-, la espiritualidad, como clima de la fe, gana contornos que, si estamos atentos para percibirlos, constituyen la propia naturaleza : el de aventura (<em>ad ventura<\/em>). La espiritualidad es una forma de vivir. Es un hecho que posee fuentes bien delimitadas de cada tradici\u00f3n religiosa. Sin embargo, los relatos, los escritos, los dogmas, los testimonios religiosos fueron o son interpretados de manera diferente, a veces incluso antag\u00f3nicamente. Por lo tanto, no basta con decir que la Biblia, en el caso cristiano, u otra determinada tradici\u00f3n es la fuente de la espiritualidad. Dios habla al ser humano en formas diversas y complejas, mucho m\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades de interpretaci\u00f3n de los textos tenidos como sagrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Defendemos que hay un c\u00edrculo hermen\u00e9utico, una interpretaci\u00f3n, que orienta la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y la vivencia de la fe cuyo punto de impacto (por no decir inicio respecto a la noci\u00f3n de c\u00edrculo) es <em>el sentir<\/em>. No se trata de subjetivismo ni de arbitrariedad individualista. Se trata del encuentro de lo humano con la Presencia Espiritual, en el lenguaje teol\u00f3gico de Paul Tillich (1984), que lo moviliza y lo dirige hacia la realidad trascendente de la vida, imperativo \u00faltimo para un proceso efectivo de humanizaci\u00f3n, de realizaci\u00f3n de la justicia y de manifestaci\u00f3n del amor. Tal apertura existencial condiciona las comprensiones de la vida, de los libros sagrados, de la tradici\u00f3n y del actuar humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, podemos hablar de que vivir es interpretar y que las hermen\u00e9uticas pueden ser dirigidas hacia pr\u00e1cticas liberadoras o para las que generan formas autoritarias, represivas, alienantes, prejuiciosas o violentas. Una religiosidad, incluso con referencia a la Biblia o a una doctrina espec\u00edfica, puede tener, por ejemplo, contacto con personas y familias pobres y no percibir en ellas a los anunciadores privilegiados del Evangelio. De la misma manera, puede mirar a una persona desprovista de las condiciones b\u00e1sicas de la vida, como el trabajo, y ver en ello un fruto de la falta de fe de la propia persona. O ver el sistema capitalista y admirarlo, pues \u00e9l puede dar condiciones de prosperidad para las personas que en \u00e9l se adecuan debidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, en t\u00e9rminos de la fe cristiana, una espiritualidad basada en la Biblia, una vez recibida bajo los influjos divinos de una decisi\u00f3n existencial que valora el amor, la justicia y la alteridad, en general produce frutos diferentes. Comprendemos que, por la gracia de Dios, &#8220;una fuerza extra\u00f1a en el aire&#8221; mueve y quita percepciones hasta el punto de ver lo que no est\u00e1 mostrado: que &#8220;otro mundo es posible&#8221;, como nos indicaron los Foros Sociales Mundiales, que las personas tienen valor independientemente de sus condiciones sociales y econ\u00f3micas, que el amor de Dios es preferentemente dirigido a los m\u00e1s pobres, que la paz y la justicia andan juntas, que el amor y el respeto deben prevalecer en las relaciones humanas, que la salvaci\u00f3n viene de Dios y es universal , no limit\u00e1ndose a una iglesia o religi\u00f3n espec\u00edfica, que Dios es mayor que todas las cosas. Este tipo de espiritualidad no se aprende en libros o conceptos teol\u00f3gicos, filos\u00f3ficos o pol\u00edticos. \u00c9l viene con la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 <\/strong><strong>La dif\u00edcil relaci\u00f3n entre espiritualidad y teolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El matrimonio entre la espiritualidad y la teolog\u00eda fue hist\u00f3ricamente marcado m\u00e1s por disgustos y conflictos que por una aproximaci\u00f3n armoniosa. La primera &#8211; la espiritualidad -, siempre m\u00e1s libre y espont\u00e1nea, teniendo la defensa de la vida como preocupaci\u00f3n \u00faltima, desinteresada y donadora de sentido a la fe, no siempre ha sido como la segunda &#8211; la teolog\u00eda -, repleta de criterios racionales, a veces orientada m\u00e1s por los intereses institucionales que por la manifestaci\u00f3n viva del amor y de la voluntad de Dios, profesional, no siempre articulada con los desaf\u00edos que la vida trae. En el caso de la fe cristiana, hist\u00f3ricamente, fueron despreciadas intuiciones bell\u00edsimas de fe entre montanistas, anabaptistas, pentecostales, a veces tachadas de her\u00e9ticas, otras veces descalificadas por sus subjetivismos y radicalismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no fueron pocos los grupos que, tambi\u00e9n a lo largo de la historia, estuvieron preocupados por ese distanciamiento y tensi\u00f3n. La centralidad de la Biblia en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica es, por ejemplo, deudora de Mart\u00edn Lutero, que en el siglo XVI, en una conjunci\u00f3n de esfuerzos y de desarrollo cultural propios del inicio de la era moderna, posibilit\u00f3 mayor acceso de personas a la Biblia. La confluencia de varios elementos del itinerario espiritual de Lutero y de grupos reformadores de la \u00e9poca -como el anhelo de libertad, la b\u00fasqueda de una expresi\u00f3n de fe espont\u00e1nea, el deseo de poder obtener la salvaci\u00f3n gratuitamente- retom\u00f3 principios b\u00edblicos fundamentales, en especial el don gratuito de Dios, revelado en gracia y en amor, como los escritos paulinos en el Nuevo Testamento anuncian.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pasan los siglos, numerosas experiencias de cultivo espiritual de la vida y de la fe son vivenciadas y permanecen las tensiones entre las formas m\u00e1s vivas de espiritualidad y la racionalidad teol\u00f3gica secular moderna. Los siglos XIX y XX llevan al auge tales tensiones y abren un horizonte significativo de mejor comprensi\u00f3n racional y exeg\u00e9tica de la Biblia, liber\u00e1ndola de las prisiones del universo medieval fantasioso. Varios te\u00f3logos de esa \u00e9poca dieron pasos amplios en la valoraci\u00f3n del estudio cr\u00edtico de la Biblia, pero precisaron que otros, como Karl Barth, volvieran a los principios de la Reforma al destacar, por ejemplo, la centralidad de la Biblia en la vida de la Iglesia y en la vivencia de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma forma, la diversidad religiosa ha ganado fuerza. En ese cuadro, la palabra m\u00edstica se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s recurrente en la sociedad brasile\u00f1a. De hecho, la vivencia religiosa en Brasil sufri\u00f3, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, fuertes cambios. Algunos aspectos de este nuevo perfil se deben a la multiplicaci\u00f3n de los grupos orientales, a la afirmaci\u00f3n religiosa afro-brasile\u00f1a, al fortalecimiento institucional de los movimientos cat\u00f3licos de renovaci\u00f3n carism\u00e1tica, a las expresiones espiritualistas y m\u00e1gicas que se configuran en torno a la llamada Nueva Era, a la m\u00edstica literaria de autores como Paulo Coelho, y al crecimiento evang\u00e9lico, en especial, el de las iglesias y movimientos pentecostales. Todas estas expresiones carecen de cr\u00edtica teol\u00f3gica, construida ecum\u00e9nicamente, que pueda revelar l\u00edmites y potencialidades de las diferentes experiencias. Se espera que la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y los esfuerzos pr\u00e1cticos de las iglesias y religiones contribuyan decisivamente a que la espiritualidad ecum\u00e9nica pueda ser difundida y vivenciada en todas las comunidades, grupos, proyectos e instituciones en el transcurso de ese siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Gratuidad y compromiso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La espiritualidad ecum\u00e9nica, incluso vivida en diferentes formas y expresiones, converge hacia los ideales marcados por el despojo. Ella requiere formas personales y colectivas que nos llevan a aprender con las personas pobres el significado m\u00e1s profundo de la entrega, de la disposici\u00f3n a compartir, de la solidaridad y del amor sin l\u00edmites, aunque vivan tales dimensiones de la fe con intensas contradicciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la fe cristiana, diversas motivaciones y actitudes, dif\u00edciles de enumerar, brotan de la lectura de la Biblia y emergen en una nueva espiritualidad. Sin embargo, es posible intuir que la espiritualidad b\u00edblica hoy debe, al menos, forjar una pr\u00e1ctica de discipulado, de seguimiento de Jes\u00fas con apertura al otro, de misionariedad y de valorizaci\u00f3n de la vida, en todos sus aspectos. Tales dimensiones-al lado de otros relevantes aspectos- est\u00e1n presentes en diversos grupos esparcidos por el continente, cat\u00f3licos, evang\u00e9licos y ecum\u00e9nicos. En ellos, la Biblia no es idolatrada, ni meramente contemplada, sino que se lee de forma integrada, cuando la dimensi\u00f3n m\u00edstica de la fe se articula con la visi\u00f3n prof\u00e9tica. Al mismo tiempo, la centralidad de la Palabra en la reflexi\u00f3n sobre la fe requiere una visi\u00f3n global de la Biblia y no fragmentada en pedazos que son justificados ideol\u00f3gicamente por &#8220;nuestra imagen y semejanza&#8221;. No se trata de una &#8220;receta&#8221;, pero tal vivencia es un indicativo de huir de la lectura fundamentalista, autoritaria, al &#8220;pie de la letra&#8221;, sin conexi\u00f3n con la realidad de la vida. Se trata de una lectura que apunta a la dimensi\u00f3n dialogal, amorosa y justa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tales indicaciones nos llevan a preguntar si es posible vivir una espiritualidad ecum\u00e9nica en los d\u00edas de hoy. \u00bfC\u00f3mo realizar tal hecho en medio de tantas tentaciones individualistas, sectarias y consumistas? La cultura sustentada en el lucro a cualquier precio, en la explotaci\u00f3n y en la cosificaci\u00f3n del ser humano, en el individualismo y la indiferencia, como se sabe, es opuesta a la fe cristiana y al esp\u00edritu ecum\u00e9nico (BINGEMER, 2013). Por otro lado, la fe es fruto del amor. Ella es expresi\u00f3n de la gracia de Dios. Y en nuestra cultura &#8211; capitalista, en el caso &#8211; no hay nada &#8220;de gracia&#8221; &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gratuidad es una grandeza aut\u00f3noma, importante en s\u00ed, que dispensa instrumentalizaciones, sean religiosas o pol\u00edticas. En las palabras paulinas: &#8220;ya no soy m\u00e1s que vivo, pues es Cristo que vive en m\u00ed&#8221; (G\u00e1latas 2,20). As\u00ed, es posible, sobre todo, vivir la gratuidad gratuitamente, como un &#8220;clima&#8221; que envuelve toda la vivencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan en la fe cristiana tenemos, en el Nuevo Testamento, el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, que indica en las bienaventuranzas (Mateo 5,1-12) que la pureza de coraz\u00f3n es, sobre todo, vaciamiento de los dogmatismos e imposiciones. La humildad, como expresi\u00f3n de la espiritualidad b\u00edblica, es estar radicalmente involucrado en los procesos pol\u00edticos liberadores, pero con un sentimiento de &#8220;siervo in\u00fatil&#8221; y pecador. Trabajar por la paz, por ejemplo, es no hacer de la lucha el fin \u00faltimo, comprendi\u00e9ndola apenas como medio provisional, sin construir una m\u00edstica de la lucha, sino de la justicia de la paz y de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6 Espiritualidad interreligiosa y Derechos Humanos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La espiritualidad ecum\u00e9nica, como sabemos, requiere capacidad de di\u00e1logo y profunda sensibilidad para la afirmaci\u00f3n de la vida y para la promoci\u00f3n de la paz. En ese sentido, la misi\u00f3n cristiana consiste en anunciar el Evangelio que se hizo carne en determinada cultura. Pero ni el Evangelio ni las culturas existen por s\u00ed mismos. Estos dos polos interact\u00faan y, con ello, el Evangelio confiere a la misi\u00f3n un aspecto prof\u00e9tico, comprendido como Reino de Dios que, a su vez, requiere una transformaci\u00f3n creciente de la sociedad y de las culturas en ella insertadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La religi\u00f3n y la espiritualidad se destinan a la vida. Es decir, ellas representan la ayuda para que personas y comunidades vivan de forma mejor la realidad actual. Al mismo tiempo que la religi\u00f3n se convierte en causa de divisi\u00f3n y conflicto entre pueblos de todas partes del mundo, tambi\u00e9n abre sus caminos para el di\u00e1logo y la promoci\u00f3n de la paz. El di\u00e1logo es una incumbencia de las religiones y debe ir m\u00e1s all\u00e1 del compartir opiniones y experiencias y llegar al desaf\u00edo mutuo y a la cooperaci\u00f3n conjunta para la construcci\u00f3n de una nueva humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El di\u00e1logo interreligioso no se restringe a nivel de especialistas, sino que \u00a0ocurre tambi\u00e9n en las capas populares. En ese campo, no se puede menospreciar el valor y el significado de las curaciones y los milagros y c\u00f3mo ellos revelan fuentes genuinas de espiritualidad, casi siempre provenientes de distintas tradiciones religiosas. El pensamiento moderno no puede ser reh\u00e9n de la l\u00f3gica meramente racionalista y tampoco tiene que abdicar de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista pr\u00e1ctico, las religiones en general y las iglesias cristianas en particular son desafiadas a la protesta contra todas las formas de discriminaci\u00f3n y al incentivo a la reconciliaci\u00f3n y al sentido de comunidad en el mundo. Tambi\u00e9n deben contribuir a consensos p\u00fablicos y debates regionales y nacionales que pueden formar la base de una comunidad mayor de libertad, igualdad, fraternidad y justicia. Es cierto que el v\u00ednculo entre religiones y derechos humanos en la actualidad es bastante ambiguo y complejo. Las conexiones entre religi\u00f3n y cultura, por ejemplo, no pueden ser despreciadas en los an\u00e1lisis. No basta simplemente condenar las formas fundamentalistas, pues ellas tienen ra\u00edces m\u00e1s vigorosas y la mayor\u00eda de las veces con significado social profundo. En el caso de movimientos fundamentalistas contempor\u00e1neos en el islam, por ejemplo, muchos han sido vistos como reacci\u00f3n defensiva a los impactos de la cultura occidental, percibida como destructora de valores sociales y religiosos. Algo similar se puede decir sobre el conversionismo exacerbado de grupos cristianos, que genera una identidad r\u00edgida, pero forma un sentimiento de pertenencia en un mundo de despersonificaci\u00f3n y anomia. Tal vez, una comunicaci\u00f3n m\u00e1s dial\u00f3gica entre las religiones pudiera contribuir a que todas identificasen sus propias limitaciones y se volvieran as\u00ed a la promoci\u00f3n de los valores humanos y al bienestar de todos (AMALADOS, 1995).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7 El di\u00e1logo ecum\u00e9nico como afirmaci\u00f3n de la vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tradici\u00f3n de la pr\u00e1ctica de di\u00e1logos entre las religiones, como se sabe, hay implicaciones expresas de compartir la vida, experiencia de comuni\u00f3n y conocimiento mutuo, dentro de un horizonte de humanizaci\u00f3n, de b\u00fasqueda de la paz y la justicia y de valoraci\u00f3n y afirmaci\u00f3n de la vida, considerando las exigencias concretas que tales dimensiones poseen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pr\u00e1ctica de di\u00e1logo entre las religiones se da entre personas y grupos que est\u00e1n enraizados y comprometidos con su fe espec\u00edfica, pero que al mismo tiempo est\u00e1n abiertos al aprendizaje de la diferencia. Para la realizaci\u00f3n de esa aproximaci\u00f3n ecum\u00e9nica, Faustino Teixeira (2008) indica cinco elementos orientadores: la conciencia de humildad, la apertura al valor de la alteridad, la fidelidad a la propia tradici\u00f3n, la b\u00fasqueda com\u00fan de la verdad y un esp\u00edritu de compasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay varias formas de di\u00e1logo interreligioso, pero independientemente de ellas la pr\u00e1ctica dialogal requiere un esp\u00edritu de apertura, hospitalidad y cuidado. Entre las formas de di\u00e1logo destacan: la cooperaci\u00f3n religiosa en favor de la paz, los intercambios teol\u00f3gicos y el compartir la experiencia religiosa, especialmente en el \u00e1mbito de la devocionalidad y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay todav\u00eda dos polos de reflexi\u00f3n, ambos muy desafiadores. El primero trata del lugar del di\u00e1logo entre las religiones en el proceso de globalizaci\u00f3n, considerando tanto los efectos positivos, como las facilidades de comunicaci\u00f3n, una nueva conciencia global y planetaria y el pluralismo, como los negativos, como la agudizaci\u00f3n del fundamentalismo en varias religiones. Tal contradicci\u00f3n reside, especialmente, en el rechazo del compromiso comunicativo, por un lado, y por la apertura dialogal, por otro. La primera opci\u00f3n refuerza los tradicionalismos exacerbados en reacci\u00f3n a las nuevas sensibilidades y circunstancias de la comunicaci\u00f3n dial\u00f3gica y global, lo que genera las m\u00e1s distintas formas de fundamentalismo. La segunda opci\u00f3n, la del di\u00e1logo, se impone como desaf\u00edo creativo y significativo para el futuro del mundo. El segundo polo se refiere a la espiritualidad y c\u00f3mo se vincula \u00edntimamente a la pr\u00e1ctica del di\u00e1logo interreligioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8 consideraciones finales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La compleja realidad social y religiosa que hoy enfrentamos, especialmente el pluralismo religioso, tanto en el nivel intra-cristiano como en el interreligioso, desaf\u00eda fuertemente la producci\u00f3n teol\u00f3gica latinoamericana. Entre los desaf\u00edos est\u00e1 la construcci\u00f3n de una l\u00f3gica plural para el camino teol\u00f3gico y pastoral, lo que resalta a\u00fan m\u00e1s la importancia de las cuestiones ecum\u00e9nicas para las reflexiones teol\u00f3gicas actuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destacamos en nuestra reflexi\u00f3n sobre los desaf\u00edos de la espiritualidad ecum\u00e9nica para la fe cristiana el encuentro de las personas y grupos con la vida y con la Biblia, y como tal encuentro marca el camino espiritual de ellas, haciendo que tengan siempre en mente los desaf\u00edos pastorales del presente siglo. Para ello, vimos la espiritualidad como don de Dios, como &#8220;clima&#8221; que nos permite vivir la vida, interpretando sus desaf\u00edos, dilemas y posibilidades, orientados por la idea de que la fe sin vida es muerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra consideraci\u00f3n, por tanto, es que ante el pluralismo religioso se hace necesaria para la teolog\u00eda ecum\u00e9nica una atenci\u00f3n especial a la articulaci\u00f3n entre la capacidad de di\u00e1logo de los grupos religiosos y los desaf\u00edos en torno a la defensa de los derechos humanos, presuponiendo que la espiritualidad ecum\u00e9nica requiere visi\u00f3n dial\u00f3gica, profunda sensibilidad con las cuestiones que afectan la vida humana e inclinaci\u00f3n hacia la promoci\u00f3n de la paz. Indicamos tambi\u00e9n que, una espiritualidad ecum\u00e9nica que surge de los desaf\u00edos y de las bases de la fe cristiana, as\u00ed como del pluralismo religioso, tendr\u00e1 como valor la dimensi\u00f3n m\u00edstica y la alteridad y eso incidir\u00e1 en los procesos religiosos y sociales, favoreciendo perspectivas ut\u00f3picas, democr\u00e1ticas y donantes de sentido. Resaltamos el di\u00e1logo ecum\u00e9nico como afirmaci\u00f3n de la vida, con las respectivas y concretas implicaciones en lo referente a la solidaridad, la comuni\u00f3n, el conocimiento mutuo y las iniciativas y proyectos de humanizaci\u00f3n y de justicia social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Claudio de Oliveira Ribeiro. <\/em>Universidade Metodista de S\u00e3o Paulo. Original em portugu\u00eas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AMALADOSS, Michel. <em>Pela estrada da vida: <\/em>pr\u00e1tica do di\u00e1logo inter-religioso<em>. <\/em>S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BINGEMER, Maria Clara. <em>O mist\u00e9rio e o mundo<\/em>: paix\u00e3o por Deus em tempos de descren\u00e7a<em>. <\/em>Rio de Janeiro: Rocco, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOFF, Leonardo; KEMPIS, Tomas de. <em>Imita\u00e7\u00e3o de Cristo e seguimento de Jesus. <\/em>Petr\u00f3polis: Vozes, 2106.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANTA ANA, Julio de. <em>Ecumenismo e liberta\u00e7\u00e3o: <\/em>reflex\u00f5es sobre a rela\u00e7\u00e3o entre a unidade crist\u00e3 e o Reino de Deus<em>. <\/em>Petr\u00f3polis: Vozes, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TEIXEIRA, Faustino do Couto; DIAS, Zwinglio Motta. <em>Ecumenismo e di\u00e1logo inter-religioso<\/em>: a arte do poss\u00edvel<em>. <\/em>Aparecida: Santu\u00e1rio, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TILLICH, Paul. <em>Teologia sistem\u00e1tica. <\/em>S\u00e3o Paulo: Paulinas\/Sinodal, 1984.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Introducci\u00f3n 2 La espiritualidad humana es don de Dios 3 Vivir es interpretar 4 La dif\u00edcil relaci\u00f3n entre espiritualidad y teolog\u00eda 5 Gratuidad y compromiso 6 Espiritualidad interreligiosa y Derechos Humanos 7 El di\u00e1logo ecum\u00e9nico como afirmaci\u00f3n de la vida 8 Consideraciones finales 9 Referencias bibliogr\u00e1ficas 1 Introducci\u00f3n Dentro de la tradici\u00f3n teol\u00f3gica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-1486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mistica-y-espiritualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1486"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1486\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1487,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1486\/revisions\/1487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}