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{"id":1409,"date":"2016-12-30T22:06:46","date_gmt":"2016-12-31T00:06:46","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1409"},"modified":"2016-12-30T22:15:54","modified_gmt":"2016-12-31T00:15:54","slug":"seguimiento-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1409","title":{"rendered":"Seguimiento de Cristo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Participaci\u00f3n en Cristo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Imitaci\u00f3n de Cristo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.1 Advenimiento del Reino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.2 Fraternidad universal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.3 Crecimiento en humanidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.4 Abandono en la providencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.5 Luchas, conflictos, persecuciones y martirio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.6 Necesidad de una decisi\u00f3n personal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Seguimiento de Cristo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.1 Participaci\u00f3n en el sacrificio de la cruz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.2 Triunfo sobre el mal y \u00e9xito de la creaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.3 Vida en la libertad de los hijos e hijas de Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cseguimiento de Cristo\u201d es un modo de participar en Cristo, participaci\u00f3n que es posible para todos los seres humanos y toda la creaci\u00f3n. Dios quiere y obra la salvaci\u00f3n de la humanidad por caminos que la Iglesia puede ignorar (GS 22). Los cristianos que siguen a Cristo, en particular, lo hacen de una manera semejante a otros seres humanos que sin saberlo tambi\u00e9n son llamados por el Hijo a compartir a su Padre y a vivir como hermanos. Los cristianos se realizan en Cristo en virtud de un llamado suyo a imitarlo y a seguirlo como una persona consagrada por completo al advenimiento del reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Participaci\u00f3n en Cristo<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00c9l es imagen de Dios invisible, primog\u00e9nito de toda la creaci\u00f3n, porque en \u00e9l fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los tronos, las dominaciones, los principados, las potestades: todo fue creado por \u00e9l y para \u00e9l, \u00e9l existe con anterioridad a todo, y todo tiene en \u00e9l su consistencia\u201d (Col 1,15-17).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La humanidad lleva la impronta del amor de Dios con que ha sido creada y redimida. El amor libre y creador de Dios exige de ella una respuesta en los mismos t\u00e9rminos. La humanidad alcanza la plenitud a la cual Dios la llama en la medida que se ama gratuitamente a s\u00ed misma y a la entera creaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los seres humanos son llamados por Dios a amar con el amor con que \u00c9l los ama. El Concilio Vaticano II ense\u00f1a que la caridad es el criterio decisivo de la salvaci\u00f3n. Una persona que no sabe nada de Cristo o que no cree en \u00e9l, si ama, se salva; por el contrario, de nada sirve haber sido bautizado si no se ama (LG 14). El Concilio asegura tambi\u00e9n que Dios quiere la salvaci\u00f3n de toda la humanidad y la procura por medios que la Iglesia puede desconocer (GS 22). Quienes no son cristianos alcanzan el fin para el cual han sido creados en la medida que aman a sus pr\u00f3jimos y cuidan el mundo del que forman parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modo como Dios llama al var\u00f3n y a la mujer a s\u00ed mismo es trinitario: Dios Padre ha enviado a su Hijo al mundo para que la creaci\u00f3n responda agradecida al Creador, reconociendo a la vez su finitud y su pecado. Por esta v\u00eda, la humanidad llega a la perfecci\u00f3n del Hijo resucitado que Dios tuvo en mente al crear el mundo. La encarnaci\u00f3n tiene por objeto que la creaci\u00f3n llegue a su m\u00e1xima expresi\u00f3n, lo cual demanda su liberaci\u00f3n del mal. El discipulado del m\u00e1s humano de los hombres, Jes\u00fas, hace m\u00e1s humanos; no responder a su llamado, por el contrario, deshumaniza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el discipulado cristiano es posible distinguir una imitaci\u00f3n y un seguimiento de Cristo. Jes\u00fas convoc\u00f3 disc\u00edpulos para estar con \u00e9l y enviarlos a predicar el reino. Ellos, a imitaci\u00f3n suya, colaboraron con \u00e9l. Jes\u00fas comparti\u00f3 con ellos a su Padre, constituy\u00e9ndolos en hijos e hijas de Dios y hermanos entre s\u00ed. La imitaci\u00f3n de Cristo hoy se nutre de las fuentes evang\u00e9licas que, gracias a la ex\u00e9gesis hist\u00f3rica cr\u00edtica, pero nunca sin la compresi\u00f3n creyente de los evangelistas, nos transmiten una imagen veros\u00edmil del Jes\u00fas de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El seguimiento de Cristo propiamente tal, implica su imitaci\u00f3n, pero es obra fundamental del Esp\u00edritu que guio a Jes\u00fas en su vida terrena y que en la actualidad perfecciona esta imitaci\u00f3n en virtud del misterio pascual. Los disc\u00edpulos acceden a Cristo en virtud de su Esp\u00edritu, y gracias a \u00e9l disciernen su contribuci\u00f3n creativa a la edificaci\u00f3n del reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imitaci\u00f3n y seguimiento de Cristo se requieren y compenetran. Sin imitaci\u00f3n de Cristo los cristianos podr\u00edan seguir a un Jes\u00fas que no es el de los evangelios. Sin seguimiento los disc\u00edpulos podr\u00edan imitar a Cristo sin creatividad, de un modo fundamentalista y pelagiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Imitaci\u00f3n de Cristo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.1 Advenimiento del Reino<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDespu\u00e9s que Juan fue entregado, march\u00f3 Jes\u00fas a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: \u2018El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed en la Buena Nueva\u2019\u201d (Mc 1, 14-15).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta descripci\u00f3n de los comienzos del ministerio de Jes\u00fas del evangelista Marcos vale para los disc\u00edpulos de todos los tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, a diferencia de Juan Bautista que anunciaba un castigo con la posibilidad de salvaci\u00f3n (Mt 3, 7-12), proclama la salvaci\u00f3n con la posibilidad de una condena (Mt 5, 1-12; Lc 6, 20-26). Para ambos hay un juicio final, pero el planteamiento es diametralmente opuesto. La relaci\u00f3n con Dios y con el mundo de los disc\u00edpulos de uno y de otro habr\u00eda de tener una tonalidad contraria. Por una raz\u00f3n equivalente, los cristianos no debieran vivir en el miedo a equivocarse, sino en la confianza de la misericordia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si, por otra parte, en la predicaci\u00f3n del Bautista la historia tiene un fin que \u00e9l anuncia en t\u00e9rminos negativos, para otros la historia puede simplemente no tener sentido alguno. En este caso, los seres humanos asignan valor a sus propias realizaciones o idolatran seres que ofrecen una salvaci\u00f3n precaria o falsa. El mercado que tiende a colonizar todas las \u00e1reas de la vida con su l\u00f3gica de intercambio y competencia, y que ofrece a las personas un reconocimiento social mediante el consumo es, como suced\u00e1neo de la salvaci\u00f3n, el \u00eddolo de nuestra \u00e9poca como lo fue el dinero en tiempos de Jes\u00fas. El reconocimiento que Jes\u00fas ofreci\u00f3 en su \u00e9poca y ofrece en la nuestra a sus disc\u00edpulos, es gratuito. El reino es un regalo que no tiene precio. La salvaci\u00f3n, que consiste en un perd\u00f3n incondicional y una aceptaci\u00f3n radical de Dios, es la mejor de las noticias. Los disc\u00edpulos saben que su vida y la historia tienen un fin trascendente: el eventual caos del mundo, la culpa, la pobreza y la muerte ser\u00e1n derrotados definitivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos han de experimentar el amor inaudito e incomparable de Dios para llegar a creer en \u00e9l (cf.,1 Jn, 4, 16). Ellos han de saber que la fe en Dios puede lo imposible y, en consecuencia, han de convertirse a su amor. La conversi\u00f3n es un acto divino y humano a la vez, consistente en amar con la misma gratuidad con que Dios ama a los que creen en \u00c9l. Entrar en la l\u00f3gica de la conversi\u00f3n al amor de Dios es por s\u00ed mismo causa de inmensa alegr\u00eda (Lc, 15, 11-31). La alegr\u00eda es una virtud t\u00edpicamente cristiana. La alegr\u00eda del reino debiera cualificar la misi\u00f3n cristiana. Tambi\u00e9n otros pueden reconocer que Dios ya ahora vence el miedo y la tristeza, y sumarse a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos disciernen los signos de los tiempos a efecto de descubrir d\u00f3nde acontece el reino en el presente y, con su generosidad desinteresada por su pr\u00f3jimo, apuran su llegada. Lo hacen con urgencia apocal\u00edptica, pues se saben protagonistas de una historia que tiene un sentido trascendente y feliz, pero que sin ellos, sin un esfuerzo personal y colectivo, puede terminar mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.2 Fraternidad universal<\/strong><\/em><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTodav\u00eda estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con \u00e9l. Alguien le dijo: \u2018\u00a1Oye! ah\u00ed fuera est\u00e1n tu madre y tus hermanos que desean hablarte\u2019. Pero \u00e9l respondi\u00f3 al que se lo dec\u00eda: \u2018\u00bfQui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes son mis hermanos? Y, extendiendo su mano hacia sus disc\u00edpulos, dijo: \u2018Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre\u2019\u201d (Mt 12, 46-50).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los v\u00ednculos familiares son normalmente los m\u00e1s fuertes. No obstante los enormes cambios de la vida en sociedad, las personas contin\u00faan valorizando extraordinariamente a su familia o la posibilidad de tenerla. Ella es la principal causa de felicidad o, al menos, un refugio en tiempos de individualismo y desamparo. Pero a los disc\u00edpulos se les pide trascender sus v\u00ednculos de parentesco para vivir una familiaridad y hermandad universal. Jes\u00fas no despreci\u00f3 a su familia de origen. Al pie de la cruz pidi\u00f3 a San Juan que cuidara de su madre (Jn 19, 6). Pero a ella misma exigi\u00f3 trascender su v\u00ednculo sangu\u00edneo con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fraternidad a la que Jes\u00fas llama se constituye liberando y dignificando a su pr\u00f3jimo. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas han de anunciar que Dios es Padre de todos, denunciando las formas de asociatividad marginadoras y realizando acciones integradoras de los excluidos y desechados. Asimismo, han de liberar a los oprimidos de toda suerte de injusticia y ayudarlos a constituirse en personas aut\u00f3nomas capaces de tomar sus propias decisiones y participar libremente en la vida en sociedad (Mc 1, 40-45).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fraternidad del reino se juega en la relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo a quien se considera hermano, hijo de un Padre que cuida maternalmente de todos los seres humanos. \u00c9l es tambi\u00e9n el Padre de nuestros enemigos. De aqu\u00ed que sea necesario perdonarlos, rezar por ellos e incluso, amarlos (Lc 6, 27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fraternidad, sin embargo, tambi\u00e9n demanda a los disc\u00edpulos de Cristo actitudes y decisiones colectivas. Ella debiera articularse a nivel social, econ\u00f3mico, pol\u00edtico, cultural y religioso. A todos estos niveles se instalan pr\u00e1cticas y se configuran privilegios o estructuras de exclusi\u00f3n e incluso fratricidas. Esto mismo exige de los cristianos cultivar el pluralismo: tolerar a los dem\u00e1s y, sobre todo, abrirse a quienes son diferentes. Los disc\u00edpulos han de ser factores de justicia, de reconciliaci\u00f3n y de paz (Mt 5, 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.3 Crecimiento en humanidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed que cumplieron todas las cosas seg\u00fan la Ley del Se\u00f1or, (Mar\u00eda, Jos\u00e9 y Jes\u00fas) volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El ni\u00f1o crec\u00eda y se fortalec\u00eda, llen\u00e1ndose de sabidur\u00eda; y la gracia de Dios estaba sobre \u00e9l\u201d (Lc 2, 39-40). El reconocimiento de Jes\u00fas de Dios como su \u201cPadre\u201d le hizo crecer humanamente hasta convertirse en \u201cel hombre\u201d (Lc, 2, 49) que termin\u00f3 dando la vida por sus amigos (Jn 15,13). La obediencia de Jes\u00fas a la voluntad de su Padre constituy\u00f3 el principio integrador de su humanidad. Jes\u00fas fue aut\u00e9nticamente hombre y el hombre \u00edntegro por excelencia. Dar la vida a los otros fue el secreto de su humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De un modo semejante, la plena uni\u00f3n de los disc\u00edpulos con Cristo, su fe en \u00e9l y su amor a los dem\u00e1s les hace m\u00e1s humanos. Contra lo que algunos pudieran pensar, la oraci\u00f3n, la religiosidad y la entrega generosa a los dem\u00e1s no menoscaban la humanidad de las personas, sino que la realizan. Lo que por el contrario es inhumano y deshumaniza es el pecado: la independencia de Dios y el ego\u00edsmo con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imitaci\u00f3n de Cristo de los disc\u00edpulos despierta en ellos la posibilidad de desplegar todas las potencialidades de su humanidad creada. La entrega al advenimiento del reino constituye el factor de la mejor integraci\u00f3n intelectual y afectiva posible (Mt 19, 27-29). As\u00ed como el amor extremo hizo posible el celibato de Jes\u00fas, la concentraci\u00f3n de los disc\u00edpulos en la misi\u00f3n del reino hace de ellos personas integradas e \u00edntegras. As\u00ed como la uni\u00f3n de Jes\u00fas con su Padre fue creciendo con el tiempo, lo cual no le ahorr\u00f3 los sufrimientos, la ignorancia y el tener que discernir su voluntad, tambi\u00e9n los disc\u00edpulos deben crecer en su cristianismo. Esto implica a veces detenciones, p\u00e9rdidas, retrocesos y nuevos comienzos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos de Cristo acometen eclesialmente la tarea de la evangelizaci\u00f3n de la cultura y la inculturaci\u00f3n del Evangelio, convencidos de que el Creador conduce sigilosamente a su creaci\u00f3n a la m\u00e1xima plenitud posible. El anuncio del Evangelio a todas las culturas debiera tener lugar sin menoscabo de sus originalidades, sino en funci\u00f3n de su desarrollo. La inculturaci\u00f3n del Evangelio, por otra parte, requiere de los mismos disc\u00edpulos un empe\u00f1o por dejarse convertir a un Evangelio que no puede ser monopolizado por ninguna cultura en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n de los disc\u00edpulos exige una madurez psicol\u00f3gica, y una preparaci\u00f3n intelectual, educacional y cultural tan amplia como podr\u00eda llegar a serlo todo el saber humano alcanzable. Pero este solo sirve a la construcci\u00f3n del reino cuando los hombres comparten el mundo de acuerdo a la opci\u00f3n de Dios por los pobres y por todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.4 Abandono en la providencia<\/strong><\/em><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cObservad los lirios del campo, c\u00f3mo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salom\u00f3n, en toda su gloria, se visti\u00f3 como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y ma\u00f1ana se echa al horno, Dios as\u00ed la viste, \u00bfno lo har\u00e1 mucho m\u00e1s con vosotros, hombres de poca fe? No and\u00e9is, pues, preocupados diciendo: \u00bfQu\u00e9 vamos a comer?, \u00bfqu\u00e9 vamos a beber?, \u00bfcon qu\u00e9 vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que ten\u00e9is necesidad de todo eso\u201d (Mt 6, 28-32).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas vive en la confianza de su Padre y anima a sus disc\u00edpulos que hagan lo mismo. La creaci\u00f3n transparenta la acci\u00f3n providencial de Dios. En la creaci\u00f3n Jes\u00fas descubre que la acci\u00f3n humana ha de radicar en la responsabilidad que su Padre tiene sobre todas sus creaturas. \u00c9l hace la voluntad de su Padre de modo an\u00e1logo a como las dem\u00e1s creaturas le obedecen por el mero hecho de ser bellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n de los disc\u00edpulos de entonces no es la de los de hoy. Los cristianos nacen en un mundo contaminado y en deterioro ambiental progresivo. La humanidad y la naturaleza est\u00e1n en grave peligro. La modernidad capitalista ha explotado sin piedad a los pobres y a las dem\u00e1s creaturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya que la crisis es integral, los disc\u00edpulos debieran convertirse para corregir el rumbo de los acontecimientos. No se puede volver atr\u00e1s. No se trata renunciar del todo a la modernidad. La ciencia y la t\u00e9cnica son necesarias para hacer los cambios que se requieren. Tampoco lo ser\u00e1, por otra parte, volver a la sinton\u00eda animista o fatalista de algunas culturas originarias. Los disc\u00edpulos han de reestablecer las relaciones entre Dios y el planeta, adoptando nuevos estilos de vida y generando una cultura de cuidado de los pobres y de la naturaleza. Ellos han de recomponer y crear modos de relaci\u00f3n cuidadosos con un planeta Tierra cuya belleza espeja la armon\u00eda de las relaciones intratrinitarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos encaran una situaci\u00f3n apocal\u00edptica. Si ellos y otros no interrumpen con acciones personales y pol\u00edticas la tendencia de deterioro ecol\u00f3gico, la cat\u00e1strofe es segura. Aun as\u00ed, han de considerar que estas acciones ser\u00e1n eficaces si verifican que el Padre es el primer responsable de su creaci\u00f3n. Jes\u00fas les recuerda: \u201cBuscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura. As\u00ed que no os preocup\u00e9is del ma\u00f1ana: el ma\u00f1ana se preocupar\u00e1 de s\u00ed mismo. Cada d\u00eda tiene bastante con su propio mal\u201d (Mt 6, 31-34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.5 Luchas, conflictos, persecuciones y martirio<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY sucedi\u00f3 que, cuando acab\u00f3 Jes\u00fas todos estos discursos, dijo a sus disc\u00edpulos: \u2018Ya sab\u00e9is que dentro de dos d\u00edas es la Pascua; y el Hijo del hombre va a ser entregado para ser crucificado\u2019\u201d (Mt 26, 1-2).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Jes\u00fas lo matan exactamente por lo que trat\u00f3 de hacer. Sus asesinos han podido dar razones diferentes, pero una sola las resume a todas: lo mataron por anunciar el reino con palabras y acciones inquietantes para la paz inestable de la Palestina de la \u00e9poca. Su enfrentamiento con las autoridades jud\u00edas con motivo de su modo de cumplir la Ley y su actitud ante el Templo, tuvieron consecuencias pol\u00edticas. La crucifixi\u00f3n le fue impuesta por los romanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos de Cristo desde entonces han debido entrar en conflictos de diverso tipo en la medida que han o\u00eddo el llamado a compartir la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Estos conflictos se replican al interior de la misma Iglesia. A siglos de distancia se repiten en cierto sentido las causas de lucha y enfrentamiento de Jes\u00fas con las autoridades religiosas en el modo que los cristianos tienen de entender el cristianismo. Ya que el reino no se identifica sin m\u00e1s con el cristianismo, los disc\u00edpulos de Cristo suelen verse tensionados por su pertenencia eclesial y la libertad de los hijos de Dios que les ha sido concedida con el bautismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conflicto fundamental tiene lugar en el plano que ellos comparten con los dem\u00e1s seres humanos. Los disc\u00edpulos de Cristo pertenecen al mundo bajo un respecto y no pertenecen a \u00e9l seg\u00fan otras consideraciones. De aqu\u00ed que sea normal e incluso necesario que ellos se vean involucrados en enfrentamientos econ\u00f3micos, sociales, pol\u00edticos y culturales. A todos estos niveles se dan injusticias e iniquidades. \u201cNo pens\u00e9is que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada\u201d (Mt 10, 34), les recuerda Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el mundo est\u00e1 mal pensado, mal estructurado y mal compartido, si estas deficiencias son adem\u00e1s cohonestadas en la Iglesia, los disc\u00edpulos debieran sentirse inc\u00f3modos con ellas y procurar subsanarlas aunque ello les cueste malos ratos o persecuciones. O\u00edr el llamado de Cristo a colaborar en su misi\u00f3n significar\u00e1 para los cristianos soportar desagrados e incomprensiones, romper directamente con lo establecido, tolerar situaciones indignas o sufrir el martirio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.6 Necesidad de una decisi\u00f3n personal<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn esto se le acerc\u00f3 uno y le dijo: \u2018Maestro, \u00bfqu\u00e9 he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?\u2019. \u00c9l le dijo: \u2018\u00bfPor qu\u00e9 me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos\u2019. \u2018\u00bfCu\u00e1les?\u2019, le dice \u00e9l. Y Jes\u00fas dijo: \u2018No matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no levantar\u00e1s falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u2019. Le dice el joven: \u2018Todo eso lo he guardado; \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s me falta?\u2019. Jes\u00fas le dijo: \u2018Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en los cielos; luego ven, y s\u00edgueme\u2019. Al o\u00edr estas palabras, el joven se march\u00f3 entristecido, porque ten\u00eda muchos bienes\u201d (Mt 19, 16-22).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven rico que sale al encuentro de Jes\u00fas no est\u00e1 a gusto con la religi\u00f3n que ha heredado de sus padres. Jes\u00fas lo insta a dar un paso estrictamente personal. As\u00ed el joven podr\u00e1 acceder a una aut\u00e9ntica experiencia de Dios. Pero este paso es oneroso. Exige en cierto modo comenzar todo de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Occidente cristiano experimenta en su globalidad una situaci\u00f3n an\u00e1loga a la de este episodio. La Iglesia enfrenta una crisis en la transmisi\u00f3n de la fe. El cristianismo no pasa de una generaci\u00f3n a otra por tradici\u00f3n. La situaci\u00f3n religiosa en general es compleja. La configuran al menos cuatro factores: un desprestigio del cristianismo eclesi\u00e1stico acusado de alienante o colonizador; enormes mutaciones de la religiosidad debidas a la confluencia de distintas creencias y a la mercantilizaci\u00f3n de espiritualidades y credos; y una secularizaci\u00f3n de la cultura a causa de la modernidad predominante. En estas circunstancias solo son esperables disc\u00edpulos que tengan una experiencia personal honda de Cristo y que opten por el reino convencidos \u00edntimamente de su valor trascendente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disc\u00edpulos han de contar con que es cristianismo ya no pasar\u00e1 f\u00e1cilmente de una generaci\u00f3n a otra. La fe en Cristo a futuro depender\u00e1 del testimonio de una experiencia de Dios que en su caso tendr\u00e1 que ser radical. En la actual situaci\u00f3n, ellos han de transmitir una fe onerosa: un seguimiento de Cristo que exige a las personas una entrega completa y gratuita de s\u00ed mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Seguimiento de Cristo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguimiento de Cristo es \u201cimitar\u201d el ejemplo de Jes\u00fas y es, adem\u00e1s, experiencia de Cristo; es una \u201cimitaci\u00f3n espiritual\u201d de Cristo. El Esp\u00edritu de Cristo resucitado hace posible conocer interiormente al Jes\u00fas de la historia, experimentar la salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n del crucificado y resucitado, y reinar con \u00e9l anticipadamente en la Iglesia. El seguimiento de Cristo es fundamentalmente experiencia del misterio pascual de Jes\u00fas de Nazaret muerto por predicar el reino de Dios y resucitado como Cristo, Se\u00f1or de la Iglesia y del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta participaci\u00f3n en el misterio pascual tiene tres dimensiones soteriol\u00f3gicas: a) es expresi\u00f3n del sacrificio de Cristo concebido como amor hasta el extremo, b) es vida vivida como triunfo sobre el pecado y la muerte, y experiencia del \u00e9xito de la creaci\u00f3n, y c) es anticipaci\u00f3n del reino como libertad de los hijos e hijas de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 Participaci\u00f3n en el sacrificio de la cruz<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: con Cristo estoy crucificado; y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en m\u00ed. Esta vida en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed. No anulo la gracia de Dios, pues si por la ley se obtuviera la justicia, habr\u00eda muerto en vano Cristo\u201d (G\u00e1l 2, 20-21).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristiano descubre en la cruz la m\u00e1xima expresi\u00f3n del amor de Dios y participa de este amor amando a su pr\u00f3jimo como Cristo lo ha amado a \u00e9l. En la muerte en cruz Dios asume al ser humano en su finitud y en su culpa. El Hijo encarnado padece ambas hasta la muerte, la consecuencia \u00faltima de una y otra. Cristo Jes\u00fas en la cruz las hace suyas como condici\u00f3n de su superaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacrificio de la cruz no es un acto de castigo de Dios por los pecados de la humanidad ejercido en su Hijo en virtud de una sustituci\u00f3n vicaria. Tampoco es un acto s\u00e1dico de parte del Padre ni masoquista de parte del Hijo. Dios no necesita ni dolor ni sangre para salvar. La salvaci\u00f3n es completamente gratuita (Rom 5, 1-21). Es Dios que se sacrifica por el hombre y en esta donaci\u00f3n incondicional arraiga la posibilidad del sacrificio del hombre Jes\u00fas y el de sus seguidores como amor desinteresado. Los disc\u00edpulos de Cristo se sacrifican a s\u00ed mismos por su pr\u00f3jimo con el mismo amor gratuito con que han sido amados. Lo que satisface al Padre es la vida entera de los cristianos en favor de los dem\u00e1s y la gratitud de ellos por su condici\u00f3n de creaturas y por la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos participan en la pasi\u00f3n de Cristo consagr\u00e1ndose apasionadamente al advenimiento del reino y padeciendo las consecuencias. Cada uno puede decir que vive en y de Cristo crucificado, ya que Cristo vive en \u00e9l. El dolor cumple una funci\u00f3n expiatoria cuando es expresi\u00f3n de un amor que carga con el pecado del mundo. El dolor inexplicable o injusto de personas individuales y de pueblos crucificados por la miseria y la injusticia, tiene un valor salv\u00edfico simplemente por ser sacramento del inocente Jes\u00fas, el Siervo sufriente. La mera pregunta de los pobres por la bondad de Dios, de modo semejante al grito de Jes\u00fas abandonado en la cruz, tiene sentido y nadie puede acallarla (Mc 15, 33-34). Por otra parte, el dolor y la sangre de los m\u00e1rtires que como Jes\u00fas, el primer m\u00e1rtir, dan la vida por la fe y la justicia del reino, caracterizan el seguimiento radical de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El seguidor de Jes\u00fas ha debido llegar a saber que Cristo muri\u00f3 \u201cpor \u00e9l\u201d. Delante de la cruz se revela al cristiano su pecado y, a la vez, el perd\u00f3n de Dios. El beso del crucifijo en Semana Santa es expresi\u00f3n de reconocimiento de la misericordia de Cristo por una persona que se sabe amada y conocida de un modo exclusivo e insuperable. En la experiencia de este amor el cristiano concluye que quien justifica es Dios y no sus obras. La praxis mesi\u00e1nica (constructiva) y prof\u00e9tica (cr\u00edtica) de los cristianos es purificada en la entrega sacrificada del Hijo encarnado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 Triunfo sobre el mal y \u00e9xito de la creaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u201c\u00c9l es el Principio, el Primog\u00e9nito de entre los muertos, para que sea \u00e9l el primero en todo, pues Dios tuvo a bien hacer residir en \u00e9l toda la Plenitud, y reconciliar por \u00e9l y para \u00e9l todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos\u201d (Col 1, 18-20).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En virtud de la resurrecci\u00f3n de Cristo los cristianos son gratuitamente liberados del pecado y de la muerte. Los seguidores de Cristo, convertidos en nuevas criaturas, no debieran volver a pecar. En ellos se anticipa la victoria escatol\u00f3gica sobre el mal, adem\u00e1s del triunfo de la vida eterna sobre la muerte. Ya ahora es posible para ellos vivir <em>sub specie aeternitatis.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los seguidores de Jes\u00fas han de optar por los pobres para que en ellos se anticipe de un modo preferencial el efecto liberador del juicio final y el banquete del reino (Mt 25, 31-46). Ellos, los privados de la vida y las v\u00edctimas del pecado, han de ser los primeros en experimentar a Cristo resucitado porque son los primeros en compartir su cruz. En virtud de la resurrecci\u00f3n, ellos debieran ser rehabilitados en su inocencia y dignidad, y reconoc\u00e9rseles como protagonistas de la lucha cotidiana por la vida y la edificaci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s humana. Ellos, que muchas veces no son considerados personas, debieran tener un lugar activo en la articulaci\u00f3n de nuevas relaciones sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los seguidores de Cristo viven de una fe en Dios que es posible comprobar en obras concretas. Entre ellos reina la caridad, la paz y comparten lo que tienen. Prosiguen la praxis de Jes\u00fas de Nazaret en favor del reino, luchan contra la injusticia y acuden misericordiosamente a la sanaci\u00f3n de los enfermos del cuerpo y del alma (Hch 2, 42-47).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo resucitado, adem\u00e1s de triunfar \u00e9l mismo sobre la muerte y el pecado, lleva la creaci\u00f3n a la plenitud que Dios tuvo en mente al crear el mundo. Es esta una plenitud aun mayor que la que tuvo la creaci\u00f3n antes del pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la resurrecci\u00f3n de Cristo deriva la alegr\u00eda con que los cristianos pueden vivir aun en las peores circunstancias, y la capacidad de reconocer la belleza y vivir de ella aun cuando la fealdad predomine por doquier. Los cristianos sintonizan y se saben parte y responsables de los dem\u00e1s seres de la creaci\u00f3n. Y esperan su gloria para el d\u00eda del retorno del Se\u00f1or del universo (Jn 14, 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la resurrecci\u00f3n de Cristo, los cristianos extraen la energ\u00eda espiritual y la creatividad para usar al m\u00e1ximo la raz\u00f3n de que los dot\u00f3 el Creador, y generar las ciencias y las culturas necesarias para edificar una sociedad y un mundo compartido y fraterno. As\u00ed mismo, deben distinguirse como trabajadores de la reconciliaci\u00f3n y constructores de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.3 Vida en la libertad de los hijos e hijas de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo que clama: \u00a1Abb\u00e1, Padre! De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, tambi\u00e9n heredero por voluntad de Dios\u201d (G\u00e1l 4, 6-7).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia los cristianos viven anticipadamente el reino escatol\u00f3gico. En ella, es posible reconocer relaciones humanas libres y personales, respetuosas de la igualdad dignidad de hijos e hijas de Dios y responsables con los peque\u00f1os o m\u00e1s d\u00e9biles. Entre los cristianos las relaciones de predominio de unos sobre otros o las relaciones alienadas en virtud de los \u00eddolos del mercado y el consumo, son superadas por el amor y la solidaridad. Esta misma experiencia de fraternidad les hace misioneros del Evangelio y del reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia y gracias a ella, los seguidores de Cristo hacen un camino hist\u00f3rico de seguimiento de Cristo. Deben escrutar en los signos de los tiempos la voz de Dios (Mt 16, 1-3), para lo cual cuentan con la Escritura, la Tradici\u00f3n y el Magisterio, adem\u00e1s de otros lugares teol\u00f3gicos, como criterios de discernimiento. Dios habla en la historia actual de un modo semejante a como habl\u00f3 en el pasado. La Palabra de Dios cobra prioridad en sus vidas. De un modo an\u00e1logo, los cristianos viven su vida en constante discernimiento espiritual, pues voces distintas de la del Esp\u00edritu los tientan por caminos que no son los suyos. Cada cual ha de descubrir su propia vocaci\u00f3n y seguirla fielmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos encuentran con certeza al Se\u00f1or en los sacramentos de la Iglesia que hacen eficaz la gracia del amor de Dios por sus hijos. Las normas de la Iglesia orientan las vidas de los seguidores de Dios. Ellas son una gu\u00eda, muchas veces pedag\u00f3gica, que ha de llegar a ser interpretada por personas adultas en la fe. Ni las buenas obras ni el mero cumplimiento de las leyes de la Iglesia justifican ante Dios, sino la fe en la bondad y la acci\u00f3n de Dios (Rom 3, 27-28; St 2, 18). Es Dios que transforma a estas en acciones aut\u00e9nticamente libres, haciendo que los seguidores de Cristo amen a todos de un modo verdaderamente creativo y \u00fanico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el cosmos y todos los seres humanos llevan la marca de Cristo. La creaci\u00f3n entera est\u00e1 cristificada, lo cual hace posible que cualquier persona pueda participar en el modo ser de Cristo con Dios, con el mundo y con el pr\u00f3ximo, aunque no tenga conciencia de ello. Toda la creaci\u00f3n refleja el amor de Dios que se manifest\u00f3 en Cristo y, en el caso del ser humano, este puede corresponder rectamente a este amor simplemente amando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos, a diferencia de los que no lo son, participan conscientemente de Cristo. Lo hacen a modo de seguimiento suyo, el cual es posible porque el Esp\u00edritu Santo dota a los cristianos del don de la fe con la cual la imitaci\u00f3n de Jes\u00fas es transformada y mejorada radicalmente. La fe hace creer que Jes\u00fas es el Cristo. Quienes no son cristianos pueden hacerse una idea de Jes\u00fas, cuyo perfil humano pueden conocer a trav\u00e9s de los evangelios y la ense\u00f1anza de la Iglesia, e incluso pueden admirar o imitar algunos de sus rasgos. Se puede imitar a Jes\u00fas sin creer que, tras su crucifixi\u00f3n, haya resucitado. Los cristianos, en cambio, no solo imitan a Jes\u00fas sino que viven de Cristo muerto\u00a0 y resucitado. El seguimiento de Cristo comienza con una imitaci\u00f3n de Jes\u00fas, pero es superior a ella. La imitaci\u00f3n es insuficiente. Nadie conoce m\u00e1s a Cristo que el que sigue a Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Jorge Costadoat, SJ<\/em>. Centro Teol\u00f3gico Manuel Larra\u00edn\/Facultad de Teolog\u00eda, P. Universidad Cat\u00f3lica de Chile. Texto original Espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOFF, Leonardo, \u201cEl seguimiento de Cristo\u201d, en BOFF, Leonardo, <em>Jesucristo y la liberaci\u00f3n del hombre<\/em>, Madrid, 1987, 537-565.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOMBONATTO, Vera Ivanise, <em>Seguimento de Jesus. Uma abordagem segundo a cristologia de Jon Sobrino<\/em>, S\u00e3o Paulo, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BRAVO, Carlos, \u201cUna cristolog\u00eda abierta al Jes\u00fas hist\u00f3rico y su seguimiento\u201d, <em>Efem\u00e9rides mexicana<\/em>, 9 (1991), 155-170.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTILLO, Jos\u00e9 Mar\u00eda, <em>El seguimiento de Jes\u00fas<\/em>, Salamanca, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CODINA, V\u00edctor, <em>Seguir a Jes\u00fas hoy<\/em>, Salamanca,1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COSTADOAT, Jorge, \u201cEl seguimiento de Cristo en Am\u00e9rica Latina\u201d, en AZCUY, V., SCHICKENDANTZ, C., SILVA E., <em>Teolog\u00eda de los signos de los tiempos latinoamericanos<\/em>, Santiago: Ediciones Universidad Alberto Hurtado: 2013, 209-239.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GALILEA, Segundo, <em>El seguimiento de Cristo<\/em>, Bogot\u00e1, 1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOIS, Julio \u201cPara una espiritualidad del seguimiento de Jes\u00fas\u201d, <em>Diakon\u00eda<\/em>, 10\/ 29 (1986) 260-276.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MESTERS, Carlos, <em>Jes\u00fas de los evangelios para seguirlo hoy<\/em>, Santiago: Ediciones Mundo, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OLIVEROS, Roberto, <em>Seguimiento de Cristo en las comunidades eclesiales de base<\/em>, Bogot\u00e1: CLAR, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SEGUNDO, Juan Luis, <em>Nuestra idea de Dios<\/em>, Buenos Aires 1969.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______, <em>La historia perdida y recuperada de Jes\u00fas de Nazaret<\/em>, Santander 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOBRINO, Jon, \u201cEl seguimiento de Jes\u00fas como discernimiento\u201d, C<em>oncilium<\/em>, 139 (1978) 517-529; <em>Diakon\u00eda<\/em>, 11 (1979) 16-28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______, \u201cEl seguimiento de Jes\u00fas pobre y humilde. C\u00f3mo bajar de la cruz a los pueblos\u201d, <em>Revista Latinoamericana de Teolog\u00eda<\/em>, 8\/ 24 (1991) 299-318.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TRIGO, Pedro, \u201cEl seguimiento de Jes\u00fas, contemplado en los evangelios, \u00bfda el tono a nuestra iglesia?\u201d,\u00a0<em>ITER<\/em>, Vol. 23, no. 57-58 (2012) 135-166.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_______, \u201cDisc\u00edpulos de Jesucristo en Am\u00e9rica Latina hoy\u201d, <em>ITER<\/em> 42-43 (2007) 341-392.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Participaci\u00f3n en Cristo 2 Imitaci\u00f3n de Cristo 2.1 Advenimiento del Reino 2.2 Fraternidad universal 2.3 Crecimiento en humanidad 2.4 Abandono en la providencia 2.5 Luchas, conflictos, persecuciones y martirio 2.6 Necesidad de una decisi\u00f3n personal 3 Seguimiento de Cristo 3.1 Participaci\u00f3n en el sacrificio de la cruz 3.2 Triunfo sobre el mal y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[103],"tags":[],"class_list":["post-1409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-sistematicadogmatica-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1409"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1414,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409\/revisions\/1414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}