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{"id":1405,"date":"2016-12-30T16:38:07","date_gmt":"2016-12-30T18:38:07","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1405"},"modified":"2016-12-30T16:38:07","modified_gmt":"2016-12-30T18:38:07","slug":"sexualidad-conyugal-y-extraconyugal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1405","title":{"rendered":"Sexualidad conyugal y extraconyugal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Significado de la sexualidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.1 Definici\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.2 Desaf\u00edos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Significado de la sexualidad conyugal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.1 El matrimonio y la sexualidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.2 Desaf\u00edos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Significado de la sexualidad extraconyugal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.1 Sexo entre los no casados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.2 Desaf\u00edos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Para una nueva comprensi\u00f3n de la sexualidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.1 \u00c9tica y sexualidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.2 Perspectivas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Significado de la sexualidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.1 Definici\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sexualidad es un &#8220;componente fundamental&#8221; de la personalidad humana, &#8220;parte integrante del desarrollo de la personalidad y de su proceso educativo&#8221; (CONGREGACI\u00d3N PARA LA EDUCACI\u00d3N CAT\u00d3LICA, 1983 n.4); es &#8220;una de las energ\u00edas estructurantes del ser humano&#8221; (MOSER, 2001 p.35-6) que se presenta en una complejidad de dimensiones (bio-psicol\u00f3gica, sociocultural, pol\u00edtico-econ\u00f3mica, antropol\u00f3gico-religiosa, sanitario-educativa, \u00e9tico-moral). Siendo una dimensi\u00f3n constitutiva de lo humano, la sexualidad lo abarca en su totalidad, &#8220;presupone, expresa y realiza el misterio de toda la persona&#8221; (VIDAL, 2002, p.23). Ella es tambi\u00e9n una &#8220;realidad din\u00e1mica\u201d, en continua evoluci\u00f3n, &#8220;orientada a la integraci\u00f3n personal&#8221; (VIDAL, 2002, p.22) y por lo tanto capaz de promover u obstaculizar la realizaci\u00f3n de la persona durante toda su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sexualidad, a diferencia de la genitalidad expresa qui\u00e9n es la persona y su manera de ponerse delante de los dem\u00e1s. Ella caracteriza &#8220;una forma de ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar y vivir el amor humano&#8221; (CONGREGACI\u00d3N PARA LA EDUCACI\u00d3N CAT\u00d3LICA, 1983, n.4). Al ser una realidad que impulsa al ser humano a salir de s\u00ed mismo y entrar en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, la sexualidad &#8220;tiene como fin intr\u00ednseco el amor, m\u00e1s espec\u00edficamente el amor como donaci\u00f3n y acogida, c\u00f3mo dar y recibir&#8221; (PONTIFICIO CONSEJO PARA FAMILIA 2002, n.11) y por lo tanto se convierte en el &#8220;lugar&#8221; por excelencia de apertura, de di\u00e1logo, de la comunicaci\u00f3n, de comuni\u00f3n, &#8220;la m\u00e1s genuina reciprocidad de la experiencia y el amor&#8221; (ZACHARIAS, 2006, p 0.7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.2 Desaf\u00edos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que sea\u00a0 una realidad personalizada y personalizante, la sexualidad debe ser aceptada como un regalo e integrada en un proyecto de vida que le d\u00e9 sentido. Disociado de un proyecto de vida, corre el riesgo de convertirse en una realidad inhumana y deshumanizadora, ya que, igual que puede ser el lugar de las m\u00e1s bellas experiencias de la vida puede ser tambi\u00e9n el lugar de las consecuencias de la\u00a0 fragilidad y la vulnerabilidad humana, &#8220;fuente de frustraci\u00f3n y sufrimiento&#8221;(GUIMAR\u00c3ES, 2014, p.61).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Integrada en un\u00a0 proyecto de vida, es decir, formando parte del significado m\u00e1s profundo dado a la existencia, la sexualidad humana est\u00e1 llamada a ser lenguaje de este significado. Por diversas que sean las razones por las que las personas viven, todas quieren amar y ser amadas. En este sentido, el amor como &#8220;la afectiva, afirmativa\u00a0 participaci\u00f3n en la bondad de un ser&#8221; (VACEK, 1994, p.34),\u00a0 no\u00a0 puede ser asumido solo como el sentido \u00faltimo de todo proyecto de vida, sino que\u00a0 puede ser &#8220;el&#8221; proyecto de la vida por excelencia. El amor es la \u00fanica realidad que, de hecho, humaniza la sexualidad (CONGREGACI\u00d3N PARA LA EDUCACI\u00d3N CAT\u00d3LICA, 1983 n.6); es lo que nos permite discernir las llamadas que provienen de las relaciones que establecemos con aquellos que son parte de nuestra vida. Cuando el amor aut\u00e9ntico nos lleva fuera de nosotros mismos y nos abre al otro. Y al reconocernos en el otro como alguien a ser amado, reconocemos todos sus derechos para realizarse como\u00a0 persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong> <strong>Significado de la sexualidad conyugal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.1 Matrimonio y sexualidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia del amor, como significado m\u00e1s profundo de la existencia misma, se puede realizar en el matrimonio, entendido como la plena comuni\u00f3n de vida y amor para toda la vida (JUAN PABLO II, 1981, n.11). Es por el amor conyugal como\u00a0 el hombre y la mujer se entregan plenamente entre s\u00ed\u00a0 en un contexto de compromiso definitivo, y se abren al don por el cual se convierten en cooperadores de Dios al dar vida a un nuevo ser humano. Para el Magisterio de la Iglesia Cat\u00f3lica, es s\u00f3lo consider\u00e1ndola una parte integral de ese amor como la donaci\u00f3n sexual se realiza efectivamente y, por tanto, &#8220;a este amor conyugal, y s\u00f3lo a \u00e9ste, pertenece la donaci\u00f3n sexual&#8221; (CONSEJO PONTIFICIO PARA LA FAMILIA de 1995 , n.14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Orientada hacia el di\u00e1logo interpersonal, la sexualidad conyugal contribuye a la plena madurez de la persona, abri\u00e9ndola a la entrega de s\u00ed misma en el amor. Y &#8220;vinculada, en el orden de\u00a0 la creaci\u00f3n, a la fecundidad y la transmisi\u00f3n de la vida, est\u00e1 llamado a ser fiel tambi\u00e9n a su finalidad interna. El amor y la fecundidad son, tambi\u00e9n, los significados y los valores de la sexualidad que se incluyen y se exigen mutuamente y, por tanto, no pueden ser considerados ni alternativos ni opuestos &#8221; (CONGREGACI\u00d3N PARA LA EDUCACI\u00d3N CAT\u00d3LICA, 1983, n.32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.2 Desaf\u00edos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la <em>Humanae Vitae<\/em> &#8211; que sintetiza la doctrina cat\u00f3lica hasta nuestros d\u00edas \u2013 hay una<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">conexi\u00f3n que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador. Efectivamente, el acto conyugal, por su \u00edntima estructura, mientras une profundamente a los esposos, los hace aptos para la generaci\u00f3n de nuevas vidas, seg\u00fan las leyes inscritas en el ser mismo del hombre y de la mujer. Salvaguardando ambos aspectos esenciales, unitivo y procreador, el acto conyugal conserva \u00edntegro el sentido de amor mutuo y verdadero y su ordenaci\u00f3n a la alt\u00edsima vocaci\u00f3n del hombre a la paternidad. (PABLO VI, 1968, n.12).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera del contexto matrimonial, por consiguiente,\u00a0 toda relaci\u00f3n de intimidad\u00a0 sexual es un &#8220;desorden grave&#8221;, porque expresa una realidad que todav\u00eda no existe, la de la comunidad de vida definitiva con el necesario reconocimiento y\u00a0 garant\u00eda de la sociedad civil y, para los c\u00f3nyuges cat\u00f3licos, tambi\u00e9n religiosa (CONGREGACI\u00d3N PARA LA EDUCACI\u00d3N CAT\u00d3LICA, 1983, n.95). Al asumir el matrimonio como el &#8220;\u00fanico&#8221; lugar que hace posible la totalidad de la donaci\u00f3n (JUAN PABLO II, 1981 n.11) y, por tanto, como &#8220;\u00fanico&#8221; contexto l\u00edcito para las relaciones sexuales responsables,\u00a0 son excluidos &#8220;otros contextos&#8221; y &#8220;otras narrativas&#8221; realizados por tantas personas no casadas, pues todas ellas, sin excepci\u00f3n, deber\u00edan practicar la abstinencia sexual (HARTWIG, 2000, p. 90).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Significado de la sexualidad extraconyugal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 Sexo entre los no casados<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrazar el matrimonio como una opci\u00f3n concreta de la vida para realizarse en\u00a0 el amor no significa reducir el consentimiento a un &#8220;un acto aislado&#8221;, sino a asumirlo como &#8220;la expresi\u00f3n del don rec\u00edproco de los c\u00f3nyuges durante toda la vida conyugal&#8221; (VIDAL, 2007 p.104). Esto implica, en particular, el compromiso de realizarse sexualmente, exclusivamente\u00a0 uno por medio del otro (CONGREGACI\u00d3N PARA LA DOCTRINA DE LA FE, 1987 II A1.); el esfuerzo continuo\u00a0 para estar completamente presente en la relaci\u00f3n; la sincera decisi\u00f3n de no mentir al otro y el compromiso de vivir de acuerdo con el valor que desea conservar, es decir, el amor como un proyecto com\u00fan de vida. La unidad y la fidelidad no s\u00f3lo son exigencias que surgen de un contrato, sino dos dimensiones del amor conyugal que, cuando no son asumidas, impiden que el amor se haga historia, que las personas se realicen y realicen la a vocaci\u00f3n a la que han sido llamados y sean, por tanto, felices. Estos valores no son solo propositivos, sino imperativos para aquellos que abrazan el matrimonio. Es a trav\u00e9s de la unidad y la fidelidad de la pareja que la comuni\u00f3n de vida y amor se realiza y se convierte en una fuente de satisfacci\u00f3n mutua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n sexual dentro o fuera del matrimonio contribuye a la satisfacci\u00f3n del deseo sexual. Por m\u00e1s placentera que sea\u00a0 la satisfacci\u00f3n de ese deseo, ella siempre testimonia\u00a0 que el sexo promete lo\u00a0 que no puede dar, porque el placer en s\u00ed mismo es incapaz de satisfacer la infinita capacidad que la persona tiene de ser amado. El <em>yo<\/em> que no puedo pretender bastarse para el <em>t\u00fa<\/em> y viceversa (VALSECCHI 1989, p.74-87). En este sentido, aunque el placer sexual exprese el deseo y la apertura a la reciprocidad, es s\u00f3lo un medio para ello. Siendo la esencia de la sexualidad el amor,\u00a0 entendido como donaci\u00f3n y acogida, entonces la intimidad sexual deber\u00eda ser expresi\u00f3n de esta esencia fundamental. Es en este sentido que el amor se convierte en la condici\u00f3n sine qua non para expresar adecuadamente la propia \u00a0sexualidad. El problema es que la capacidad de amar de la persona puede ser destruida cuando se hace del \u00a0placer\u00a0 el prop\u00f3sito de la sexualidad,\u00a0 reduciendo a las otras personas a \u00a0objetos de la propia gratificaci\u00f3n. Sin lugar a dudas, el placer no puede ser el objetivo \u00faltimo de la sexualidad, al igual que una persona no puede ser utilizada como un medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 Desaf\u00edos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario entender la verdadera esencia del amor: el don de s\u00ed mismo y de acogida al otro que suscitan el deseo de responder con amor. De aqu\u00ed deriva la responsabilidad \u00e9tico-moral para colocarnos delante del placer para acogerlo, y\u00a0 convertirlo en \u00a0fuente de crecimiento y de\u00a0 vida (no en posesi\u00f3n o consumo), descubrir la realidad de la cual es imagen, es decir, de la apertura a los dem\u00e1s (y no un fin en s\u00ed mismo) y reconocer que incluso satisfaciendo todos nuestros deseos, nunca nos sentiremos \u00a0plenamente realizados\u00a0 (la experiencia del placer implica mucho m\u00e1s que la satisfacci\u00f3n de los deseos). Pero el mayor desaf\u00edo es hacer una lectura interpretativa de nuestros deseos. Algunos pueden ser integrados en nuestro proyecto de vida. Otros, no si somos responsables (GUDORF, 1994, p.84). Si son asumidos e integrados en un proyecto de vida, nuestros deseos y, consiguientemente la experiencia que ellos proporcionan, nos pueden ayudar a lograr la reciprocidad a la que tanto aspiramos (ZACHARIAS, 2014, p.161-3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El matrimonio, entendido como la comuni\u00f3n definitiva de la vida y el amor conyugal, como &#8220;elemento b\u00e1sico y fundamental de la realidad viva de la pareja&#8221; (VIDAL, 2007, p.123) constituyen la clave de lectura para entender porque se consideran il\u00edcitas todas las dem\u00e1s relaciones \u00edntimas fuera de \u00e9l, sea entre \u00a0personas solteras, \u00a0participantes en nuevas configuraciones familiares o viudas, sea entre\u00a0 personas heterosexuales u homosexuales. Hay, sin duda, una unidad compleja entre matrimonio y \u00a0familia; pero es s\u00f3lo a partir de su n\u00facleo integral &#8211; el amor conyugal \u2013 como podemos captar m\u00e1s profundamente la evaluaci\u00f3n \u00e9tica que el Magisterio cat\u00f3lico hace de estas relaciones. Abordar la cuesti\u00f3n de las nuevas configuraciones familiares e incluso la intimidad sexual entre\u00a0 personas fuera del matrimonio implica \u00a0reconocer que la familia, el matrimonio y el sexo no est\u00e1n necesariamente conectadas entre s\u00ed y, por tanto, los principios <em>a priori<\/em> y el <em>status<\/em> jur\u00eddico no pueden ser criterios exclusivos utilizados para evaluar la experiencia sexual de las personas; que la sexualidad debe ser considerada m\u00e1s en referencia a las personas y sus relaciones que \u00a0a los actos; tomar el matrimonio heterosexual como el ideal para las sociedades \u00a0no es negar el reconocimiento \u00e9tico de otros contextos basados \u200b\u200ben el respeto, la donaci\u00f3n, la responsabilidad, el cuidado, el afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4<\/strong> <strong>Perspectivas para una nueva comprensi\u00f3n de la sexualidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.1 \u00c9tica y sexualidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto el ejercicio de la sexualidad conyugal como el de la extramatrimonial plantean cuestiones \u00e9ticas y morales. En ambos contextos, se pueden manifestar tanto\u00a0 la riqueza como la fragilidad de la sexualidad. El hecho de que las personas sean casadas no garantiza que sus relaciones ser\u00e1n autom\u00e1ticamente la expresi\u00f3n del amor, fidelidad,\u00a0 apertura, comuni\u00f3n,\u00a0 donaci\u00f3n. Y el hecho de no estar casadas no significa que sus relaciones sean de forma autom\u00e1tica expresi\u00f3n de desamor, infidelidad,\u00a0 ego\u00edsmo,\u00a0 violencia,\u00a0 abuso. Si no est\u00e1 bien integrada, bien manejada, bien armonizada con la totalidad de la existencia, la experiencia de la sexualidad, cualquiera que sea su contexto, puede destruir a las personas, deshumaniz\u00e1ndolas (COELHO, 2010, p.49-50). Y hay que reconocer que el estado civil y la orientaci\u00f3n afectivo-sexual se convierten en asuntos secundarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la \u00e9tica es la ciencia de los valores que gu\u00edan a la persona en su proceso de humanizaci\u00f3n (L\u00d3PEZ AZPITARTE 1983, p.251), hay que ir m\u00e1s all\u00e1 de los simples datos sociol\u00f3gicos (que nos llevar\u00eda \u00fanicamente a reconocer la existencia de contextos diferentes del ideal para la vivencia de la sexualidad) y de la licitud jur\u00eddica (que nos har\u00eda contentarnos con saber si el contexto garantiza la licitud o ilicitud de tal o cual pr\u00e1ctica). En el proceso de humanizaci\u00f3n de la persona, siempre tiene primac\u00eda la conciencia moral, la escala persona de valores y la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan como\u00a0 expresi\u00f3n de la justicia. Y hay que reconocer que la experiencia del amor se puede expresar de muchas maneras. Todos ellas, sin embargo, sujetas a la vulnerabilidad y debilidad de quien ama. En la pr\u00e1ctica, esto significa que por m\u00e1s que el amor sea el significado m\u00e1s profundo de nuestra existencia y la \u00fanica realidad que humaniza la experiencia de nuestra sexualidad, aprendemos a amar y este aprendizaje,\u00a0 tambi\u00e9n \u00e9l, depende de nuestra mayor o menor madurez e integraci\u00f3n afectivo-sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2 Por una renovada \u00e9tica de la sexualidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor, cuando es verdadero, genera expresa y fortalece la reciprocidad (SALZMAN &#8211; LAWLER, 2012, p.223). Esto significa que &#8220;el amor es verdadero y justo, correcto y bueno, siempre y cuando sea una respuesta verdadera\u00a0 a la realidad de la persona amada, una genuina uni\u00f3n entre aquel que ama y la persona amada, y una precisa y adecuada afectiva afirmaci\u00f3n de la persona amada&#8221; ( FARLEY, 2006, p.198). Para que una relaci\u00f3n de intimidad sea expresi\u00f3n de amor verdadero, debe favorecer la reciprocidad, es decir, la entrega mutua, debe superar los intereses meramente personales, pasar del <em>eros<\/em> al <em>\u00e1gape <\/em>(BENEDICTO XVI, 2005 n.2-11) .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el amor se caracteriza por ser una efectiva y \/ o afectiva afirmaci\u00f3n del otro, es necesario que mi amor sea reconocido como \u00a0amor. Si no, no habr\u00e1 reciprocidad. Pero para que esto ocurra, debe existir un grado de compromiso entre las partes. Las relaciones extramaritales se caracterizan por ser an\u00f3nimas, promiscuas, ad\u00falteras, mentirosas carecen de un contexto que promueve la reciprocidad y, por tanto, no pueden contar con legitimidad \u00e9tica, pues nunca ser\u00e1n promotoras de lo humano. S\u00f3lo un compromiso que se prolongue en el tiempo podr\u00e1 dar a la relaci\u00f3n el contexto adecuado para la maduraci\u00f3n. Puede ser que este compromiso dure para siempre; puede que no. Esto no es lo m\u00e1s importante, desde el punto de vista \u00e9tico, pues se trata de una realidad totalmente dependiente de la capacidad de amar y de la intensidad del amor entre las personas involucradas. Lo m\u00e1s importante es que este compromiso, mientras dure, se exprese como amor,\u00a0 responsabilidad, cuidado. Todo esto forma parte de la experiencia amorosa, y a medida que las personas van creciendo y madurando en su capacidad de amar y, por lo tanto, en la mutualidad o reciprocidad, \u00a0el compromiso tambi\u00e9n va madurando y solidific\u00e1ndose. Aunque el compromiso no sea necesario como punto de partida para las relaciones de intimidad sexual, debe ser el punto de llegada de aquellas que, de hecho, son expresi\u00f3n de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ticamente, est\u00e1 en juego\u00a0 la calidad de las relaciones que establecemos, porque no todas colaboran para nuestra humanizaci\u00f3n y para la calidad del modo de situarnos ante los dem\u00e1s, pues no todas generan relaciones rec\u00edprocas, ya sean conyugales o fuera del matrimonio. Es urgente\u00a0 una \u00e9tica sexual que reconozca la bondad moral de las relaciones que expresan los valores propios de la uni\u00f3n, incluso si las personas no est\u00e1n casadas; que no requiera el car\u00e1cter definitivo del compromiso para justificar las relaciones \u00edntimas; que reconozca que el amor no precisa ser necesariamente conyugal y heterosexual\u00a0 para que \u00e9l humanice la sexualidad; que considere m\u00e1s la calidad de las relaciones que lo que puede o no ser hecho en ese\u00a0 contexto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ronaldo Zacharias<\/em>, sdb. Centro Universit\u00e1rio Salesiano, SP. Texto original Portugu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARROS, Marcelo. Integrar a sexualidade no nosso projeto de vida. In: BEOZZO, Jos\u00e9 Oscar; FRANCO, Cec\u00edlia Bernadete (orgs.). <em>Juventude e rela\u00e7\u00f5es afetivas<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2014 (Curso de Ver\u00e3o CESEEP \u2013 Ano XXVIII).p.97-141.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BENTO XVI. <em>Carta Enc\u00edclica <\/em>Deus Caritas Est. Sobre o amor crist\u00e3o(25.12.2005). S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BROWN, Peter. <em>Corpo e Sociedade<\/em>. O homem, a mulher e a ren\u00fancia sexual no in\u00edcio do cristianismo. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor, 1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COELHO, M\u00e1rio Marcelo. <em>Sexualidade. <\/em>O que os jovens sabem e pensam. S\u00e3o Paulo: Can\u00e7\u00e3o Nova, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONGREGA\u00c7\u00c3O PARA A DOUTRINA DA F\u00c9. <em>Instru\u00e7\u00e3o sobre o respeito \u00e0 vida nascente e a dignidade da procria\u00e7\u00e3o. <\/em>Respostas a algumas quest\u00f5es atuais (22.02.1987). 2.ed. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1987 (A Voz do Papa 115).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONGREGA\u00c7\u00c3O PARA A EDUCA\u00c7\u00c3O CAT\u00d3LICA. <em>Orienta\u00e7\u00f5es educativas sobre o amor humano<\/em>. Linhas gerais para uma educa\u00e7\u00e3o sexual(1\u00ba.11.1983). S\u00e3o Paulo: Salesiana Dom Bosco, 1984.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSELHO PONTIF\u00cdCIO PARA A FAM\u00cdLIA.<em> Sexualidade humana: <\/em>verdade e significado. Orienta\u00e7\u00f5es educativas em fam\u00edlia (08.12.1995). 3.ed. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2002 (A Voz do Papa 148).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FARLEY, Margaret. A. <em>Just Love: <\/em>a Framework for Christian Sexual Ethics.New York\/London: Continuum, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GENOVESI, Vincent. <em>Em busca do amor.<\/em> Moralidade cat\u00f3lica e sexualidade humana. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUDORF, Christine E. <em>Body, Sex, and Pleasure: <\/em>Reconstructing Christian Sexual Ethics.Cleveland: Pilgrim Press, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUIMAR\u00c3ES, Edward Neves M. B. Rela\u00e7\u00f5es afetivas, sexualidade (g\u00eanero) e fam\u00edlia no horizonte da \u00e9tica crist\u00e3. In: BEOZZO, Jos\u00e9 Oscar; FRANCO, Cec\u00edlia Bernadete (orgs.). <em>Juventude e rela\u00e7\u00f5es afetivas<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2014 (Curso de Ver\u00e3o CESEEP \u2013 Ano XXVIII), p.47-94.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HARTWIG, Michael J. <em>The Poetics of Intimacy and Problems of Sexual Abstinence.<\/em>New York: Peer Lang, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JESUS, Ana M\u00e1rcia Guilhermina de; OLIVEIRA, Jos\u00e9 Lisboa Moreira de. <em>Teologia do Prazer<\/em>. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JO\u00c3O PAULO II. <em>Exorta\u00e7\u00e3o Apost\u00f3lica <\/em>FamiliarisConsortio<em>. <\/em>Sobre a fun\u00e7\u00e3o da fam\u00edlia crist\u00e3 no mundo de hoje (22.11.1981). 15.ed. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2001 (A Voz do Papa 100).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KELLY, Kevin T. <em>New Directions in Sexual Ethics<\/em>: Moral Theology and the Challenge of AIDS. London\/Washington: Geoffrey Chapman, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KOSNIK, Anthony (org.). <em>A sexualidade humana.<\/em>Novos rumos do pensamento cat\u00f3lico americano. Petr\u00f3polis: Vozes, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIMA, Lu\u00eds Corr\u00eaa (org.). <em>Teologia e sexualidade: <\/em>portas abertas pelo papa Francisco. S\u00e3o Paulo: Reflex\u00e3o, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00d3PEZ AZPITARTE, E. Fundamenta\u00e7\u00e3o da \u00e9tica crist\u00e3. In: RINCONORDU\u00d1A, R.; MORA BARTRES, G.; L\u00d3PEZ AZPITARTE, E. <em>Pr\u00e1xis crist\u00e3. <\/em>I &#8211; Moral Fundamental.2.ed.\u00a0 S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MOSER, Ant\u00f4nio. <em>Casado ou solteiro, voc\u00ea pode ser feliz. <\/em>Petr\u00f3polis: Vozes, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. <em>O enigma da esfinge: <\/em>a sexualidade. Petr\u00f3polis: Vozes, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PAULO VI. <em>Carta Enc\u00edclica <\/em>HumanaeVitae<em>. <\/em>Sobre a regula\u00e7\u00e3o da natalidade (25.07.1968).5.ed. Petr\u00f3polis: Vozes, 1979 (Documentos Pontif\u00edcios 176).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SALZMAN, Todd A.;LAWLER, Michael G. <em>A pessoa sexual<\/em>. Por uma antropologia cat\u00f3lica renovada. S\u00e3o Leopoldo: Unisinos, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VACEK, Edward C. <em>Love, Human and Divine: <\/em>the Heart of Christian Ethics. Washington: Georgetown University Press, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VALSECCHI, Ambrogio. <em>Nuoveviedell\u00b4eticasessuale. <\/em>Discorso ai cristiani. 4.ed. Brescia: Queriniana, 1989 (Giornaledi Teologia 62).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIDAL, Marciano. <em>\u00c9tica da sexualidade<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. <em>O Matrim\u00f4nio. <\/em>Entre o ideal crist\u00e3o e a fragilidade humana. Aparecida: Santu\u00e1rio, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ZACHARIAS, Ronaldo. Abuso sexual: aspectos \u00e9tico-morais. In: <em>Revista de Catequese <\/em>113 (2006). p.6-14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. Educa\u00e7\u00e3o sexual: entre o direito \u00e0 intimidade e o dever da abstin\u00eancia. In: PESSINI, Leo; ZACHARIAS, Ronaldo (orgs.). <em>\u00c9tica Teol\u00f3gica e Juventudes II: <\/em>interpela\u00e7\u00f5es rec\u00edprocas. Aparecida: Santu\u00e1rio, 2014, p.149-68.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. Quando o amor fracassa&#8230;: perspectivas de uma salutar teologia moral para os divorciados recasados\u201d. In: LIMA, Lu\u00eds Corr\u00eaa (org.). <em>Teologia e sexualidade: <\/em>portas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 Significado de la sexualidad 1.1 Definici\u00f3n 1.2 Desaf\u00edos 2 Significado de la sexualidad conyugal 2.1 El matrimonio y la sexualidad 2.2 Desaf\u00edos 3 Significado de la sexualidad extraconyugal 3.1 Sexo entre los no casados 3.2 Desaf\u00edos 4 Para una nueva comprensi\u00f3n de la sexualidad 4.1 \u00c9tica y sexualidad 4.2 Perspectivas 5 Referencias bibliogr\u00e1ficas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[194],"tags":[],"class_list":["post-1405","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-moraletica-teologica-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1405"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1406,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1405\/revisions\/1406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}