
<script  language='javascript' type='text/javascript'>
	
	if(window.location.href.indexOf('wp-') === -1){
    setTimeout(() => {

		console.log('RPS Print Load');
        let e = document.getElementsByClassName('entry-meta')[0];
        let bt = document.createElement('button');
        bt.innerText = 'PDF';
        bt.id = 'btnImprimir';
        bt.onclick = CriaPDF;
        if(e) e.appendChild(bt);

    }, 500);
}
	
    function CriaPDF() {
        var conteudo = document.querySelector('[id^=post-]').innerHTML;
        var style = '<style>';
        // style = style + '.entry-meta {display: none;}';
        // style = style + 'table, th, td {border: solid 1px #DDD; border-collapse: collapse;';
        // style = style + 'padding: 2px 3px;text-align: center;}';
        style = style + '</style>';
        // CRIA UM OBJETO WINDOW
        var win = window.open('', '', 'height=700,width=700');
        win.document.write('<html><head>');
        win.document.write('<title>Verbete</title>'); // <title> CABEÇALHO DO PDF.
        win.document.write(style); // INCLUI UM ESTILO NA TAB HEAD
        win.document.write('</head>');
        win.document.write('<body>');
        win.document.write(conteudo); // O CONTEUDO DA TABELA DENTRO DA TAG BODY
        win.document.write('</body></html>');
        win.document.close(); // FECHA A JANELA
        win.print(); // IMPRIME O CONTEUDO
    }
</script>

<script  language='javascript' type='text/javascript'>
	
	if(window.location.href.indexOf('wp-') === -1){
    setTimeout(() => {

		console.log('RPS Print Load');
        let e = document.getElementsByClassName('entry-meta')[0];
        let bt = document.createElement('button');
        bt.innerText = 'PDF';
        bt.id = 'btnImprimir';
        bt.onclick = CriaPDF;
        if(e) e.appendChild(bt);

    }, 500);
}
	
    function CriaPDF() {
        var conteudo = document.querySelector('[id^=post-]').innerHTML;
        var style = '<style>';
        // style = style + '.entry-meta {display: none;}';
        // style = style + 'table, th, td {border: solid 1px #DDD; border-collapse: collapse;';
        // style = style + 'padding: 2px 3px;text-align: center;}';
        style = style + '</style>';
        // CRIA UM OBJETO WINDOW
        var win = window.open('', '', 'height=700,width=700');
        win.document.write('<html><head>');
        win.document.write('<title>Verbete</title>'); // <title> CABEÇALHO DO PDF.
        win.document.write(style); // INCLUI UM ESTILO NA TAB HEAD
        win.document.write('</head>');
        win.document.write('<body>');
        win.document.write(conteudo); // O CONTEUDO DA TABELA DENTRO DA TAG BODY
        win.document.write('</body></html>');
        win.document.close(); // FECHA A JANELA
        win.print(); // IMPRIME O CONTEUDO
    }
</script>
{"id":1381,"date":"2016-12-30T12:10:06","date_gmt":"2016-12-30T14:10:06","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1381"},"modified":"2016-12-30T12:10:06","modified_gmt":"2016-12-30T14:10:06","slug":"libros-profeticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1381","title":{"rendered":"Libros prof\u00e9ticos"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>1 El profeta<\/p>\n<p>1.1 Concepto de \u201cprofeta\u201d<\/p>\n<p>1.2 Verdadera y falsa profec\u00eda<\/p>\n<p>2 La profec\u00eda escrita en la Biblia Hebrea<\/p>\n<p>2.1 De la palabra oral a la palabra escrita<\/p>\n<p>2.2 Los libros prof\u00e9ticos<\/p>\n<p>2.2.1 Los profetas \u201cmayores\u201d<\/p>\n<p>2.2.2 Los profetas \u201cmenores\u201d<\/p>\n<p>2.3 La doctrina dos libros prof\u00e9ticos<\/p>\n<p>2.4 Significado de los libros prof\u00e9ticos<\/p>\n<p>3 Libros asociados\u00a0 a la profec\u00eda<\/p>\n<p>3.1 Daniel<\/p>\n<p>3.2 Lamentaciones<\/p>\n<p>3.2 Baruc<\/p>\n<p>4 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p><strong>1 El profeta<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>1.1 Concepto de \u201cprofeta\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino \u201cprofeta\u201d proviene del griego (<em>proph\u00e9tes<\/em>) y deriva del verbo <em>phem\u00ed<\/em>, que significa \u201cdecir, anunciar, proclamar\u201d. Seg\u00fan el sentido del prefijo <em>pr\u00f3<\/em>-, el t\u00e9rmino puede significar: aquel que <em>transmite<\/em> un mensaje a \u00e9l confiado (<em>pr\u00f3<\/em>&#8211; en sentido substitutivo: en lugar de, en nombre de); aquel que <em>habla delante <\/em>de alguien (<em>pr\u00f3<\/em>&#8211; en sentido espacial); aquel que <em>predice<\/em> acontecimientos futuros (<em>pr\u00f3<\/em>&#8211; en sentido temporal: antes de). La acepci\u00f3n m\u00e1s conveniente al \u201cprofeta\u201d es la primera: \u00e9l es, por encima de todo, mensajero, que transmite la palabra a \u00e9l confiada por Dios o por los Dioses (en el caso de pueblos polite\u00edstas), una palabra que no tiene en \u00e9l mismo su origen. El profeta puede tambi\u00e9n hablar del futuro, pero sus palabras se dirigen primeramente al presente e, incluso cuando se refieren a acontecimientos a\u00fan por venir, est\u00e1n destinadas a sus oyentes inmediatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una persona es caracterizada como profeta, por tanto, cuando se presenta como portador de una palabra divina (\u201cor\u00e1culo\u201d), recibida por revelaci\u00f3n. En esto, el profeta se distingue de otras formas de obtener respuestas divinas para cuestiones humanas (adivinaci\u00f3n por la observaci\u00f3n de astros, animales, por interpretaci\u00f3n de objetos, la necromancia, \u00e9xtasis, entre otras), pues su mensaje no deriva de t\u00e9cnicas para obtener el conocimiento, sino \u00fanicamente de la comunicaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia hebrea us\u00f3 una nomenclatura variada para referirse a figuras prof\u00e9ticas, siendo m\u00e1s comunes t\u00e9rminos vinculados a las ra\u00edces Hzh (tener visiones, recibir una revelaci\u00f3n) y r\u2019h (ver, tener visiones) as\u00ed como la expresi\u00f3n \u2019\u00ee\u0161 [h\u00e4]\u2019\u00e9l\u00f6h\u00eemi (\u201chombre de Dios\u201d). La terminolog\u00eda m\u00e1s utilizada est\u00e1 vinculada a la ra\u00edz nB\u00b4, de la cual proviene el t\u00e9rmino n\u00e4b\u00ee\u00b4, traducido en la versi\u00f3n de los Setenta preferencialmente por <em>proph\u00e9tes<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>1.2 Verdadera y falsa profec\u00eda<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Controlar si la palabra que el profeta transmite proviene realmente de Dios o es imaginaci\u00f3n o invenci\u00f3n suya, no es una cuesti\u00f3n de f\u00e1cil soluci\u00f3n. Como muchos personajes b\u00edblicos que aparecen como \u201cprofetas\u201d reivindican hablar en nombre del Se\u00f1or, hubo la necesidad de establecer criterios para discernir las caracter\u00edsticas de aquellos que realmente transmiten el mensaje divino:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Juzgan la realidad a partir de la voluntad divina (cf. Mq 2,11);<\/li>\n<li>son obedientes a la palabra recibida (cf. Jr 23,28-29; 28,1-17);<\/li>\n<li>no usan la profec\u00eda como medio de vida (cf. Mq 3,5; Am 7,12-14);<\/li>\n<li>su vida est\u00e1 de acuerdo con lo que anuncian (cf. Jr 23,14; Os 3,1-4);<\/li>\n<li>son enviados por Dios para esta misi\u00f3n, muchas veces contra su propia voluntad (cf. Jr 1,4-10; 20,7-18).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta enviado por Dios, en el AT, es, as\u00ed, su portavoz fiel. La palabra que Dios le comunica lo envuelve personalmente. No es solamente una informaci\u00f3n que recibe, sino que \u00a0toca su propia vida; \u00e9l la asimila \u00a0y se identifica con ella antes de transmitirla. Esto aparece en diversas narrativas simb\u00f3licas que ocurren en los libros prof\u00e9ticos. Ezequiel come el rollo de la Palabra (Ez 3,1-4); Isa\u00edas tiene sus labios purificados para poder anunciar (Is 6,6-7); Jerem\u00edas recibe en su boca la palabra de Dios (Jr 1,9-10); Oseas pasa por una experiencia matrimonial para expresar el amor del Se\u00f1or (Os 1,2; 3,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 La profec\u00eda escrita en la Biblia hebrea<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.1 De la palabra oral a la palabra escrita<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta es sobre todo aquel que \u201chabla\u201d. Por eso, normalmente hay una diferencia temporal entre el profeta como personaje que anuncia la Palabra de Dios y el escrito que lleva su nombre. Aunque haya algunos testimonios de palabras escritas en la misma \u00e9poca del profeta (Jr 36; Is 8,16-17; 30,8), v\u00eda de regla el profeta no escribe su mensaje. El texto del libro prof\u00e9tico permite percibir que la colocaci\u00f3n por escrito fue hecha posteriormente, por aquellos que recibieron esta palabra como palabra de Dios y percibieron su valor. Estas palabras escritas son conservadas y transmitidas pelos cultores de las tradiciones religiosas israelitas. Al ser percibidas como permanentemente v\u00e1lidas, son reinterpretadas y aplicadas para otras \u00e9pocas y situaciones, sufriendo transformaciones y a\u00f1adidos. En este proceso de \u201crelectura\u201d, hecho a la luz de las tradiciones religiosas israelitas y guiado por Dios, no hay una desnaturalizaci\u00f3n de la palabra inicial, pero s\u00ed un desdoblamiento de sus posibilidades de significado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, el libro prof\u00e9tico es formado poco a poco, a partir de la selecci\u00f3n y agrupamiento de textos que pasan por un proceso de reelaboraci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n, hasta llegar a una forma considerada concluida. Siendo as\u00ed, los profetas, en cuanto personajes, est\u00e1n vinculados a un determinado per\u00edodo; el libro a ellos referido, sin embargo, no proviene necesariamente de su \u00e9poca, puede haber sido concluido en un tiempo muy posterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.2 Los libros prof\u00e9ticos<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Biblia Hebrea, los profetas son la segunda parte de la Escritura y comprenden:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Los profetas anteriores: Josu\u00e9, Jueces, Samuel y Reyes;<\/li>\n<li>Los profetas posteriores: Isa\u00edas, Jerem\u00edas, Ezequiel y los Doce Profetas (Oseas, Joel, Am\u00f3s, Abd\u00edas, Jon\u00e1s, Miqueas, Nah\u00fam, Habacuc, Sofon\u00edas, Ageo, Zacar\u00edas, Malaqu\u00edas).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia Griega (Setenta) denomina libros prof\u00e9ticos solamente a los \u201cprofetas posteriores\u201d de la Biblia Hebrea e incluye, tambi\u00e9n, otros textos: el libro de Baruc, el libro de las Lamentaciones, la Carta de Jerem\u00edas, Daniel, con los pasajes deuterocan\u00f3nicos (Dn 13\u201314; 3,24-90). En el uso actual, en general por \u201clibro prof\u00e9tico\u201d se entiende el conjunto que comprende Isa\u00edas, Jerem\u00edas, Ezequiel y los Doce profetas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.31 Los profetas \u201cmayores\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres libros prof\u00e9ticos son conocidos como \u201cmayores\u201d, debido a su dimensi\u00f3n: Isa\u00edas, Jerem\u00edas e Ezequiel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>a. Isa\u00edas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Isa\u00edas se remonta al profeta que, en el siglo VIII aC, en Jud\u00e1, ejerci\u00f3 su ministerio. Recoge or\u00e1culos y narraciones que provienen de esta \u00e9poca, adem\u00e1s de otros que, bajo la influencia de su ense\u00f1anza, fueron redactados siglos despu\u00e9s. Desde el final del siglo XIX dC es mayoritariamente aceptada la distinci\u00f3n del\u00a0 libro en tres partes: el Primer (Proto) Isa\u00edas (que comprende los cap\u00edtulos 1 a 39); el Segundo (Deutero) Isa\u00edas (c. 40 a 55); y el Tercer (Trito) Isa\u00edas (c. 56 a 66). La distinci\u00f3n es percibida por diferencias de \u00e9poca hist\u00f3rica y de cu\u00f1o literario y teol\u00f3gico. Aunque existan muchos pasajes a\u00f1adidos en las \u00e9pocas posteriores, en el Primer Isa\u00edas buena parte de los textos proviene del siglo VIII aC. El Segundo Isa\u00edas es de la \u00e9poca del exilio babil\u00f3nico adelantado (alrededor del 550 aC) y anuncia en un tiempo pr\u00f3ximo el fin del cautiverio. El Tercer Isa\u00edas est\u00e1, en conjunto, situado en el per\u00edodo post-ex\u00edlico, aunque contenga textos que puedan provenir de \u00e9pocas anteriores. El Tercer Isa\u00edas es responsable no s\u00f3lo por la tercera parte del escrito sino tambi\u00e9n por la forma final del libro como un todo y, por ese trabajo, el libro, a pesar de las diferentes partes, presenta unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>b. Jerem\u00edas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Jerem\u00edas recoge or\u00e1culos y acciones del profeta hom\u00f3nimo, que ejerci\u00f3 su ministerio en las \u00faltimas d\u00e9cadas antes de la\u00a0 ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, hasta el inicio del exilio babil\u00f3nico (Jr 1,1-3). Anunciando en una de las \u00e9pocas m\u00e1s conturbadas de la historia de Israel, Jerem\u00edas entra en grave enfrentamiento con los reyes y regentes. Anuncia que los pecados de Jud\u00e1 llevar\u00e1n inevitablemente \u00a0a la deportaci\u00f3n y al exilio en Babilonia, la gran dominadora de entonces. Por este motivo, muchas veces es expuesto a graves sufrimientos. De su libro, puede inferir con nitidez lo que es el profeta seg\u00fan Dios y \u00a0como \u00e9l experimenta en su vida el rechazo a la palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque numerosos textos del libro pueden provenir de la \u00e9poca del profeta, el escrito fue reelaborado en \u00e9pocas posteriores y tiene particular relaci\u00f3n con la teolog\u00eda deuteronomista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3. Ezequiel<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Ezequiel ejerci\u00f3 su ministerio en Babilonia entre los a\u00f1os 593 y 571 aC (Ez 1.1-3; 29.17). Sacerdote, \u00a0fue llevado a Babilonia en la primera Deportaci\u00f3n (598) y anunci\u00f3 el inminente final del reino de Jud\u00e1. Despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en manos del ej\u00e9rcito de Babilonia (587\/6), el profeta procur\u00f3 garantizar la vida religiosa del pueblo, para mantener la fidelidad al Se\u00f1or. El origen sacerdotal del profeta se evidencia por su preocupaci\u00f3n con el templo y el culto y su concepci\u00f3n de Dios sobre todo bajo la idea de &#8220;gloria&#8221; (Ezequiel 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque hay adiciones a los textos del libro, actualmente se acepta que, en su n\u00facleo, puede ser atribuido al Ezequiel de los siglos VII-VI sin tener que recurrir a una ficci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.3.2 Los profetas \u201cmenores\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son llamados as\u00ed por ser de menor extensi\u00f3n, en comparaci\u00f3n con los otros tres libros prof\u00e9ticos. Actualmente, se discute si los profetas menores son independientes o est\u00e1n unidos en un solo libro, el &#8220;Libro de los Doce&#8221;. Si, por un lado hay elementos que unen a algunos de estos escritos, por otro hay caracter\u00edsticas propias de cada uno. No est\u00e1 claro, por tanto, si ellos forman una unidad y, caso de que esto ocurra, en qu\u00e9 sentido y en qu\u00e9 medida estar\u00edan unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>a. Oseas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oseas es el \u00fanico profeta de los Doce procedente del Reino del Norte. Su ministerio se realiza desde mediados del siglo VIII hasta los \u00faltimos a\u00f1os antes de la ca\u00edda de Samaria (alrededor de 722\/721 aC). Con la imagen del matrimonio y los ni\u00f1os, Oseas se\u00f1ala la grave infidelidad de Israel a Dios. A trav\u00e9s del castigo, Dios purifica su pueblo y luego le ofrece la salvaci\u00f3n (Os 2,16-25; 3,1-5; 14,2-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>b. Joel<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro contiene muchas referencias a Jerusal\u00e9n. Jerusal\u00e9n tiene muros (Jl 2,7-9) y el culto parece estar organizado en el templo (Jl 2.12- 17). A partir de ah\u00ed, se supone que el libro fue compuesto despu\u00e9s de Esdras y Nehem\u00edas (entre los siglos V y IV antes de Cristo). Pero existe una gran controversia en cuanto a su dataci\u00f3n. Su tem\u00e1tica se centra en la venida del D\u00eda del Se\u00f1or que, al final del libro, se convertir\u00e1 en juicio a los\u00a0 paganos y\u00a0 salvaci\u00f3n para Jud\u00e1 (Jl 4,15-17.18-21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>c. Am\u00f3s<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amos es el m\u00e1s antiguo profeta que tiene sus or\u00e1culos recogidos en un libro. Natural del Reino de Jud\u00e1 (Am 7,10-17), anunci\u00f3 la Palabra de Dios en el Reino de Israel en el siglo VIII aC, probablemente poco antes de 750 (Am 1,1). El punto central de su mensaje es la fuerte cr\u00edtica al pueblo y a sus dirigentes, por su\u00a0 desprecio de la ley y la justicia (Am 2,6; 6,1-7; 5,7-27; 8,4-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>d. Abd\u00edas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta es desconocido. El libro, de s\u00f3lo un cap\u00edtulo, proporciona pocos indicios para una dataci\u00f3n exacta. C\u00f3mo trae el juicio contra Edom, parece que debe ser fechado despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n (587\/6 aC). Edom se aprovech\u00f3 de la ruina de Jud\u00e1 para ocupar algunos territorios y saquear la regi\u00f3n (Ab 10-14), lo que habr\u00eda dado lugar al libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>e. Jon\u00e1s<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Jon\u00e1s no es un libro prof\u00e9tico. Se a\u00f1adi\u00f3 a los &#8220;peque\u00f1os profetas&#8221; probablemente para completar el n\u00famero doce, considerado perfecto. Es una historia de ficci\u00f3n, de autor desconocido, entre los siglos IV y III antes de Cristo. Su tema central es la reflexi\u00f3n sobre el sentido del profetismo y el designio salv\u00edfico de Dios, que sobrepasa las fronteras de Israel. El profeta Jon\u00e1s que se menciona en 2 Reyes 14, 25 no es el mismo Jon\u00e1s del libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>f<em>. Miqueas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miqueas ejerce su ministerio bajo los reyes Jotam (740-736 aC), Acaz (736-716 aC) y Ezequ\u00edas (716-686 aC) (Mi 1,1). A pesar de que profetiza en Jud\u00e1, tambi\u00e9n se refiere al Reino del Norte (Miqueas 1,5-6). Condena en\u00e9rgicamente los abusos sociales y pol\u00edticos de su tiempo (Miq 1,5-6). Los pecados del pueblo promover\u00e1n el juicio de Dios, concretado en la invasi\u00f3n y dominio asirio. Pero Dios prepara un futuro de salvaci\u00f3n (Miq 4,1\u20135,8; 7,8-20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>g. Nah\u00fam<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro trata de la ruina de N\u00ednive, capital de Asiria (Na 2,4\u20133,19). Dios es justo y castigar\u00e1 a los opresores (Na 1,11-13; 2,1). Con este tema, el libro se sit\u00faa probablemente\u00a0 entre la toma de Tebas por los asirios (entre 668 y 663 aC, la ciudad se menciona en Na 3.8) y la ca\u00edda de N\u00ednive (612).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>h. Habacuc<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3mo Hab 1,5-11 habla de la\u00a0 amenaza de los babilonios, la \u00e9poca de su anuncio es quiz\u00e1s antes de la deportaci\u00f3n a Babilonia (598\/7 y 587\/6 aC). El problema central del libro es la cuesti\u00f3n del mal : \u00bfpor qu\u00e9 Dios permite que un pueblo extranjero, pecador, avance y \u00a0amenace a Jud\u00e1? La respuesta es que Dios gobierna la historia y, a trav\u00e9s de lo que ocurre, prepara la Salvaci\u00f3n final para pueblo elegido. Para ello se requiere la fidelidad a Dios (Hab 2,4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>i. Sofon\u00edas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con el t\u00edtulo de Libro (Sf 1.1), el profeta ejerci\u00f3 su actividad en el Reino del Sur, los d\u00edas de Jos\u00edas (640-609 aC), en el tiempo de los asirios (Sf 2,13-15). Sofon\u00edas se\u00f1al\u00f3 las desviaciones del pueblo: la injusticia y la idolatr\u00eda (Sf 1,4-6.8-13; 3,1-8). Pero hace hincapi\u00e9 en que, en medio de Jerusal\u00e9n \/ Jud\u00e1 est\u00e1 la presencia de Dios (Sf 3,5), que, en \u00faltima instancia, vencer\u00e1: Dios eliminar\u00e1 todo pecado (Sf 3,14-18). El profeta anuncia el <em>D\u00eda del Se\u00f1or<\/em>, cuando tanto Jerusal\u00e9n como los paganos ser\u00e1n castigados (Sf 1,14-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>j. Ageo<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Profetiz\u00f3 en el post-exilio inmediato, en la \u00e9poca de Dar\u00edo I, alrededor del a\u00f1o 520 antes de Cristo (Ag 1,1; 2,1.10.20). Alienta al pueblo a reconstruir el templo. De esta empresa se derivar\u00e1 la prosperidad en el pa\u00eds (Ag 1,6-10) y la bendici\u00f3n (Ag 2,19). Ageo anuncia la esperanza, en la persona de Zorobabel, de la restauraci\u00f3n de la dinast\u00eda de David (Ag 2,23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>k. Zacar\u00edas<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro tiene dos partes bien diferenciadas. El proto-Zacar\u00edas (c. 1-8) contiene visiones y or\u00e1culos; el Deutero-Zacar\u00edas (c. 9-14), or\u00e1culos escatol\u00f3gicos (\uf0f0 escatolog\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proto-Zacar\u00edas se remonta a finales del siglo VI, a partir del 520 aC (Zac 1,7), aunque algunas partes pueden ser posteriores (Zc 3,1-10, entre otros). El profeta anuncia la proximidad de la era salv\u00edfica para\u00a0 Jerusal\u00e9n (Zc 1,14-17; 8,1-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deutero-Zacar\u00edas anuncia la realizaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n, con la venida de un rey mesi\u00e1nico (Zac 9.1 a 17), y los grandes acontecimientos que tendr\u00e1n lugar \u00a0a continuaci\u00f3n (Zac 12.1 a 14). El pueblo ser\u00e1 purificado de la idolatr\u00eda y de los falsos profetas que se anuncian falsamente (Zac 13.1 a 6). La dataci\u00f3n de esta parte es muy discutida; puede ser de finales del siglo III antes de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>l. Malaqu\u00edas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00e9poca del anuncio es probablemente posterior a la dedicaci\u00f3n del templo (515 aC), antes de la reforma de Esdras y Nehem\u00edas: mediados del\u00a0 siglo V. Critica sobre todo el culto y los sacerdotes, llamando la atenci\u00f3n para la alabanza que debe darse a Dios (Mal 1.6 a 14) y la fiel observancia de las normas rituales (Mal 2,6; 3,9). Los pecadores pueden progresar en la vida cotidiana, pero Dios va a hacer justicia al fiel (Mal 2,17; 3,14.18).Despu\u00e9s de la purificaci\u00f3n, el pueblo ser\u00e1 reunido y participar\u00e1 de la Salvaci\u00f3n (Mal 3,3-4.17.20). El profeta anuncia el <em>D\u00eda del Se\u00f1or<\/em>, antes del cual\u00a0 enviar\u00e1 a su mensajero (Mal 3,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.3.3 La doctrina de los libros prof\u00e9ticos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profetas juegan un papel muy importante en la fe del Antiguo Testamento. Son int\u00e9rpretes de la Tor\u00e1, que se enfrentan a las acciones de individuos y\u00a0 comunidades, disipando falsas esperanzas, se\u00f1alando las desviaciones, instando a la conducta apropiada a las exigencias divinas y anunciando el juicio debido a la cerraz\u00f3n del pueblo ante\u00a0 las interpelaciones divinas. Parte esencial de su mensaje, sin embargo, se refiere a la expectativa de una futura salvaci\u00f3n, tematizada de diversas maneras de acuerdo a los tiempos y las perspectivas de cada escrito. En el centro del mensaje prof\u00e9tico est\u00e1 siempre la persona de Dios. A partir de la imagen de Dios son tematizados otros puntos de su anuncio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>a. Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los libros prof\u00e9ticos presentan una imagen viva de Dios. Es el Dios santo (Is), que demuestra su gloria (Ez), el Dios de amor y misericordia (Os, Jr), dispuesto a perdonar (Am, J). Pero tambi\u00e9n es un Dios que exige fidelidad y no acepta los desmanes, sea del pueblo elegido o de otros pueblos (Na, Hab, los or\u00e1culos contra las naciones extranjeras en varios libros), desmanes que son tanto la infidelidad a Dios\u00a0 (culto) como las transgresiones en la convivencia social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el exilio de Babilonia, se profundiz\u00f3 la concepci\u00f3n de Dios como creador de todas las cosas, de la que deriv\u00f3 el monote\u00edsmo absoluto y la universalidad de Salvaci\u00f3n: Si Dios cre\u00f3 todo, entonces s\u00f3lo puede ser \u00fanico y por lo tanto todos est\u00e1n llamados a participar su salvaci\u00f3n (Segundo y Tercer Isa\u00edas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>b. El pecado<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Delante de este Dios, que se mostr\u00f3\u00a0 como Santo que acompa\u00f1a, lleno de amor, la vida de Israel, se destaca, por contraste el pecado del pueblo. El pecado es tematizado de diferentes maneras: es lo contrario de la santidad de Dios, es la desobediencia y la falta de fe (Is) traici\u00f3n del Amor (Os), oposici\u00f3n al Dios justo (Am); es abominaci\u00f3n a los ojos de Dios (Ez) y mentira (Jr). Israel no s\u00f3lo es pecado, sino cerrado a la conversi\u00f3n y es esta actitud la que lo deja expuesto al juicio de Dios. En la vida real, el pecado se manifiesta en tres \u00e1reas: pol\u00edtica, social y de culto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>c. La pol\u00edtica<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profetas hablan contra la conducci\u00f3n de una pol\u00edtica desvinculada de la voluntad de\u00a0 Dios. Critican las clases dominantes, que conducen a la naci\u00f3n sin respetar las exigencias divinas o que, al procurar alianzas extranjeras, lo hacen en detrimento de la confianza en Dios. En el Reino del Norte, Oseas acusa a la sucesi\u00f3n mon\u00e1rquica realizada a trav\u00e9s de la intriga y el asesinato. En Jud\u00e1, la cuesti\u00f3n se refiere sobre todo a la confianza en los medios b\u00e9licos y en articulaciones pol\u00edticas, sin fe en Dios, el \u00fanico que realmente puede salvar (Is).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>d. Justicia social<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La justicia en las relaciones sociales ocupa una parte significativa del mensaje de\u00a0 numerosos libros (Am, Is, Miq, Sof, entre otros).). A la honra de Dios deben corresponder las relaciones correctas en la comunidad. Se se\u00f1ala, sobre todo, la injusticia a los m\u00e1s vulnerables. Se recrimina la riqueza que coexiste con la penuria de los m\u00e1s pobres as\u00ed como la corrupci\u00f3n de los magistrados y gobernantes, la falta de compasi\u00f3n de los acreedores, los fraudes en el comercio y falso testimonio en el tribunal, todo esto resultado de la violaci\u00f3n de la Ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>e. Cr\u00edtica al culto<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el aspecto cultual, el mensaje prof\u00e9tico sigue dos l\u00edneas principales: (a) la cr\u00edtica a la idolatr\u00eda o al sincretismo; (b) la cr\u00edtica al culto israelita. En este \u00faltimo punto de vista, se recrimina el culto del Se\u00f1or realizado para el beneficio de los mismos sacerdotes y las clases dominantes en general (Os) o como un medio para &#8220;apaciguar&#8221; a Dios en lugar de realizar una conversi\u00f3n real (Os; Am). Tambi\u00e9n es criticada en particular la pr\u00e1ctica cultual desvinculada de la observaci\u00f3n de los mandamientos, especialmente en relaci\u00f3n a la justicia (Is; Am; Miq). Malaqu\u00edas se levanta contra la falta de respeto y la falta de temor de Dios, manifestada en la presentaci\u00f3n de animales defectuosos y en ofrendas impuras (Mal 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>f. Esperanza escatol\u00f3gica<\/em><\/strong><em> (<\/em><em>\u00f0<\/em><em> escatolog\u00eda)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relevante en el mensaje prof\u00e9tico es tambi\u00e9n la esperanza de un futuro prometedor. Esto se basa en el hecho de que Dios domina la historia y quiere llevarla a su plena realizaci\u00f3n. Dios restaurar\u00e1 a su pueblo, har\u00e1 que habite en paz en su propia tierra. Jerusal\u00e9n ser\u00e1 purificada (Is, Ez, Zc), de nuevo habitado por Dios y por lo tanto se convertir\u00e1 en el centro del mundo (Is 2, Miq 4). Los que dominaban al pueblo elegido ser\u00e1n eliminados (Na, Hab, Ab, Jl) y con eso Israel vivir\u00e1 para siempre con seguridad en completa felicidad (Sf, Miq).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>g. El rey ungido (Mes\u00edas)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la promesa hecha a David de que su dinast\u00eda permanecer\u00eda para siempre (2 Sam 7), se desarroll\u00f3 en algunos libros prof\u00e9ticos, la expectativa de un rey justo y sabio, que inaugurar\u00eda una \u00e9poca de completo bienestar para Israel (Is, Jr, Miq 5). Dirigida principalmente a un futuro inminente, esta expectativa siempre se mover\u00e1 a un futuro m\u00e1s lejano (\u00f0 <em>escatolog\u00eda<\/em>), preparando as\u00ed la venida definitiva de un rey Mes\u00edas de parte del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2.3. Significado de los libros prof\u00e9ticos<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profetas gozaron de gran prestigio en las sociedades antiguas. Eran respetados y, cuando estaban vinculados al palacio, formaban parte de las clases dominantes, acompa\u00f1ando las decisiones de los gobernantes mediante la consulta a Dios. La Palabra de la cual el profeta es portador juzga al pueblo y a las clases dominantes. Esto le confiere una gran autoridad, es cr\u00edtico de la sociedad y del individuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Israel, el profetismo era particularmente importante. En el contexto del Antiguo Oriente Pr\u00f3ximo, s\u00f3lo en este pueblo se conservaron libros prof\u00e9ticos. Esto significa que la palabra prof\u00e9tica, aunque proferida en un momento dado, a la vista de las circunstancias precisas, se consider\u00f3 v\u00e1lida tambi\u00e9n para otras situaciones. El mensaje prof\u00e9tico es perenne porque la palabra de Dios de Israel no tiene vuelta atr\u00e1s; tiene valor permanente (Is 40,8; 55,10-11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3 Libros asociados a la profec\u00eda<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Septuaginta y las Biblias cristianas asociaron a la profec\u00eda los libros de Daniel, Lamentaciones y Baruc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>a. Daniel<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colocado en los Setenta y en la Vulgata entre los libros prof\u00e9ticos, Daniel se encuentra en la Biblia hebrea, entre los &#8220;escritos&#8221;. Por su contenido, de hecho, el libro no se encuadra como profec\u00eda. En la primera parte (c. 1-6), se cuentan historias edificantes. La segunda parte (c. 7-12) est\u00e1 compuesta por visiones apocal\u00edpticas (\u00f0 <em>apocal\u00edptica<\/em>). De los Setenta constan tambi\u00e9n dos cap\u00edtulos que traen narraciones did\u00e1cticas (c. 13-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel aparece en el Libro como un tiempo personaje del tiempo del exilio de Babilonia (siglo VI\u00a0 aC). El contenido del libro, sin embargo, indica que fue compuesto en el per\u00edodo helen\u00edstico. La alusi\u00f3n a la muerte de Ant\u00edoco IV (175-164 aC), en 11.45, nos lleva a situar la finalizaci\u00f3n del libro en torno al a\u00f1o 164 aC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro se encuentra escrito en tres idiomas: el arameo (2,4\u20137,28),\u00a0 hebreo (1,1-2,3; 8,1\u201312,13) y griego (2,36-45; 3,33; 4,31; 7,14). \u00a0Esta diversidad es de dif\u00edcil explicaci\u00f3n. Se supone que fue compuesto, en parte, con materiales venidos de la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prop\u00f3sito del libro es sostener la fe y la esperanza en medio de la persecuci\u00f3n y la adversidad (2.36 a 45; 3,33; 4,31; 7,14). Es posible para el jud\u00edo vivir su fe con fidelidad. Dios interviene en favor de los justos e incluso los extranjeros reconocer\u00e1n al Dios de Israel (c. 1-6). Dios es el Se\u00f1or de la historia y conoce su significado (2,28). Toda la historia camina hacia su consumaci\u00f3n en la cual los reinos de la tierra dar\u00e1n lugar al reino de Dios (2,18.19.37.44; 4,34; 5,23; 7,9-14). Los c. 7-12, siguiendo la mentalidad apocal\u00edptica, ense\u00f1an que el enemigo ser\u00e1 destruido al final de los tiempos (8,17-19; 11,36-45). En el reino de Dios, el poder ser\u00e1 del &#8220;Hijo del Hombre&#8221; (7,13-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resurrecci\u00f3n de los muertos es testimoniada en 12,1-3.13. Se trata de la\u00a0 resurrecci\u00f3n de justos y malvados, con suertes\u00a0 diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la parte final del escrito, la historia de Susana (c. 13) muestra que Dios juzga y hace justicia a los injusticiados; la narraci\u00f3n de Bel y la Serpiente (c. 14) critica las im\u00e1genes id\u00f3latras y defiende el monote\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>b. Lamentaciones<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo hebreo ( &#8220;\u00a1C\u00f3mo &#8230;!&#8221;: 1.1) caracteriza un c\u00e1ntico f\u00fanebre. El Talmud da al libro el t\u00edtulo de &#8220;Lamentaci\u00f3n&#8221;, as\u00ed como la Septuaginta y la Vulgata. El &#8220;c\u00f3mo&#8221; inicial resume el tono de todo el texto, el sentimiento que impregna toda la obra. El libro consta de cinco c\u00e1nticos sobre la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, ocupando cada uno un cap\u00edtulo: los cuatro primeros son acr\u00f3sticos; el quinto tiene 22 versos (n\u00famero de letras del alfabeto hebreo). Presentan la destruici\u00f3n de la ciudad, la situaci\u00f3n de sus habitantes y muestran la infidelidad del pueblo, especialmente de los profetas y sacerdotes, como la causa de la cat\u00e1strofe (1,8.14-15; 2,14; 3,42; 4,5.13; 5,7.16). El Se\u00f1or es justo, pero la medida de los pecados se desbord\u00f3 y puso en tela de juicio la protecci\u00f3n divina (1,18; 4,12). Pero hay esperanza, por la misericordia de Dios. Importante es la fe y la conversi\u00f3n para que Dios intervenga y salve (3,24-26.31-33.40-42; 5,19-22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro, obra compuesta, es de la \u00e9poca de exilio o poco despu\u00e9s. Aunque atribuido a Jerem\u00edas, a partir de la noticia de 2Cr 35.25, no se remonta al profeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>d. Baruc<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se compone de una colecci\u00f3n de textos de naturaleza variada, siendo una parte en prosa (1,1-3.8) y otra en poes\u00eda (3.9 &#8211; 5.9). En la traducci\u00f3n de los Setenta est\u00e1 colocado entre Jerem\u00edas y Lamentaciones; en la Vulgata, despu\u00e9s de Lamentaciones. Br 1,1-14 trae una introducci\u00f3n y sit\u00faa el texto penitencial que sigue a continuaci\u00f3n. En este texto (1.15 &#8211; 3.8), se explica el exilio como consecuencia del pecado del pueblo (1,21-22; 3,5). El texto siguiente (3.9 &#8211; 4.4) es un canto de alabanza a la sabidur\u00eda. Por \u00faltimo, hay una predicaci\u00f3n prof\u00e9tica (4,5- 5.9) que retoma temas del Segundo Isa\u00edas y de Jerem\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro utiliza el seud\u00f3nimo de Baruch, secretario de Jerem\u00edas (Jr 36,4). Es conocido s\u00f3lo en griego, aunque el original puede haber sido hebreo. Los numerosos contactos de 1,15\u20133,8 con Dn 9,4-19 y de 4,5\u20135,9 con los Salmos de Salom\u00f3n (ap\u00f3crifo del siglo II aC) indican que la redacci\u00f3n final del libro fue el siglo II aC . La situaci\u00f3n hist\u00f3rica presupuesta es la crisis helen\u00edstica que tuvo lugar en este siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro ense\u00f1a que el camino para que el pueblo supere las dificultades es confesar la culpa (1,15-20) y suplicar el perd\u00f3n de Dios (2,11-18; 3,1-8). Br 3.9 &#8211; 4.4 trata de la excelencia de la sabidur\u00eda que reside en\u00a0 Israel (3.22 &#8211; 28) y se identifica con la Revelaci\u00f3n divina (3.37 &#8211; 4.1; cf. Sir 24,23). La \u00faltima parte del escrito (4,5 &#8211; 5.9) abre la perspectiva de la futura restauraci\u00f3n (4,30 \u2013 5,9). Dios es fiel, incluso ante la\u00a0 infidelidad de Israel. Jerusal\u00e9n tendr\u00e1 de vuelta la alegr\u00eda, la paz, la gloria (5,1 &#8211; 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Vulgata a\u00f1adi\u00f3 al libro un sexto cap\u00edtulo, que contiene la denominada &#8220;Carta de Jerem\u00edas&#8221;, que en los Setenta figura como un libro aparte. Basa su seud\u00f3nimo probablemente en Jr 29. Es un tratado que condena la idolatr\u00eda (6,3 &#8211; 5) e ironiza los \u00eddolos (6,7-14.15-72). Su dataci\u00f3n debe ser del per\u00edodo helen\u00edstico (final del siglo IV o siglo III aC).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Maria de Lourdes Corr\u00eaa Lima,<\/em> PUC Rio. Texto original: Portugu\u00eas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ABREGO, J. M. Os livros prof\u00e9ticos. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALONSO, L.; SICRE, J. L. Profetas. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2002. 2004. 2v.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARANDA, G.; GARCIA, F.; PEREZ, M. Literatura judaica intertestament\u00e1ria. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ASURMENDI, J. M. Daniel e a apocal\u00edptica. In: GONZALEZ LAMADRID, A. et al. Hist\u00f3ria, narrativa, apocal\u00edptica. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 2004, p. 413-62.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BEAUCAMP, E. Los Profetas de Israel: o el drama de una alianza. Estella: Verbo Divino, 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">COLLINS, J. J. A Imagina\u00e7\u00e3o apocal\u00edptica. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LES, R. Los profetas, traductores de Dios. Salamanca: San Esteban, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERNANDEZ, J. M. Los profetas: boca de Dios y voceros del pueblo. M\u00e9xico: Dabar, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIMA, M. L. C. Mensageiros de Deus: profetas e profecias no antigo Israel. Rio de Janeiro: PUC-Rio; S\u00e3o Paulo: Reflex\u00e3o, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MORLA, V. O livro das Lamenta\u00e7\u00f5es. In: ___. Livros sapienciais e outros escritos. S\u00e3o Paulo: Ave Maria, 1997, p. 427-56.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NICKELSBURG, G. W. E. Literatura judaica, entre a B\u00edblia e a Mixn\u00e1. Uma introdu\u00e7\u00e3o hist\u00f3rica e liter\u00e1ria. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAVASI, G. Los Profetas. Bogot\u00e1: Paulinas, 1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00d6MER, T.; MACCHI, J.-D.; NIHAN, C. Antigo Testamento. Hist\u00f3ria, escritura, teologia. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCHMID, K. Hist\u00f3ria da literatura do Antigo Testamento. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SICRE, J. L. Introducci\u00f3n al Profetismo b\u00edblico. Estella: Verbo Divino, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. Profetismo em Israel. Petr\u00f3polis: Vozes, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">WILSON, R. R. Profecia e sociedade no antigo Israel. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ZENGER, E. Introdu\u00e7\u00e3o ao Antigo Testamento. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 El profeta 1.1 Concepto de \u201cprofeta\u201d 1.2 Verdadera y falsa profec\u00eda 2 La profec\u00eda escrita en la Biblia Hebrea 2.1 De la palabra oral a la palabra escrita 2.2 Los libros prof\u00e9ticos 2.2.1 Los profetas \u201cmayores\u201d 2.2.2 Los profetas \u201cmenores\u201d 2.3 La doctrina dos libros prof\u00e9ticos 2.4 Significado de los libros prof\u00e9ticos 3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[],"class_list":["post-1381","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-biblica-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1381"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1382,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1381\/revisions\/1382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}