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{"id":1345,"date":"2016-12-29T19:04:40","date_gmt":"2016-12-29T21:04:40","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1345"},"modified":"2016-12-29T19:04:40","modified_gmt":"2016-12-29T21:04:40","slug":"aborto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1345","title":{"rendered":"Aborto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Indice<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Introducci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 El aborto en una Iglesia Maestra y Madre<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 La Iglesia Maestra: defender la vida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 La Iglesia Madre: crecer en la acogida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Consideraciones finales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aborto, entendido c\u00f3mo retirar el feto antes de que tenga condiciones de sobrevivir fuera del \u00fatero,\u00a0 es uno de los temas m\u00e1s debatidos en la historia de la Iglesia y sigue dividiendo opiniones en la actualidad. Es necesario aclarar que cuando se trata de aborto en el contexto de la reflexi\u00f3n moral y \u00e9tica se refiere, por supuesto, al aborto provocado. El aborto involuntario que se produce por muchas razones, no implica cuestiones morales, por muy doloroso que pueda ser para las personas involucradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abordaje del tema en el \u00e1mbito de la teolog\u00eda se hace necesario, para que podamos tener una visi\u00f3n m\u00e1s compleja de la problem\u00e1tica. Nos gustar\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 de la pobre dicotom\u00eda que se asent\u00f3 sobre este asunto: &#8220;estar a favor o en contra&#8221;.\u00a0 Ciertamente, la alerta de Bernard H\u00e4ering, ya pronunciada hace cuatro d\u00e9cadas, es muy actual y propicia para la Iglesia Cat\u00f3lica en nuestros d\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condena de la Iglesia al aborto es totalmente aceptable s\u00f3lo si al mismo tiempo se hacen todos los esfuerzos posibles para eliminar las principales causas de aborto. Estos esfuerzos deber\u00edan incluir una verdadera aplicaci\u00f3n pastoral de la doctrina, as\u00ed como todo tipo de acci\u00f3n social a favor de aquellos que est\u00e1n particularmente expuestos al peligro de &#8220;resolver&#8221; sus dif\u00edciles problemas por el aborto (1970, p.35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Publicamos recientemente art\u00edculos que abordaron el tema del aborto en una perspectiva pastoral<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a>, donde se\u00f1alamos que una visi\u00f3n m\u00e1s completa de la posici\u00f3n de la Iglesia sobre el aborto es posible si lo hacemos en una doble perspectiva: la posici\u00f3n de la Iglesia Maestra y la posici\u00f3n de la Iglesia Madre. La propuesta no sugiere un conflicto entre estas dos posiciones, pero muestra que siempre que se hace hincapi\u00e9 en una\u00a0 en detrimento de la otra, la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre el tema se resiente gravemente. Entendemos que la falta de una visi\u00f3n conjunta de estas posiciones se debe a que el aborto no se ha pensado en una dimensi\u00f3n pastoral, es decir,\u00a0 refleja la dificultad de percibir que \u00a0cuando discutimos del aborto estamos evaluando dos realidades: el acto en s\u00ed mismo y la persona que lo practic\u00f3. Estas realidades son diferentes: una cosa es evaluar la moralidad del acto del aborto, otra cosa es pensar cu\u00e1l es la mejor actitud pastoral hacia la persona que cometi\u00f3 el acto y que est\u00e1 inserida en condiciones sociales, hist\u00f3ricas y personales bien definidas. Precisamos tener en cuenta el hecho de que en la teolog\u00eda cat\u00f3lica distinguimos \u00a0el nivel de la teolog\u00eda moral y el nivel pastoral nivel (H\u00c4ERING, 1970, p. 139).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong>\u00a0<strong>El aborto en una Iglesia Maestra y Madre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abordar estas dos realidades es extremadamente importante para hacer justicia a la visi\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica ante el aborto. Para ello, hacemos hincapi\u00e9 en que la Iglesia se presenta a menudo como Maestra y Madre<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>: como maestra ella ense\u00f1a fielmente el mensaje recibido de su fundador y no puede ser condescendiente con verdades de ocasi\u00f3n; como madre ella es consciente de los conflictos y las limitaciones que rodean la vida de sus hijos e hijas y no asume una actitud de condena, consciente de que esta actitud no les ayudar\u00eda a crecer y a cumplir la alta misi\u00f3n a la que han sido llamados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, nos damos cuenta de que es posible indicar &#8211; y lo haremos a continuaci\u00f3n &#8211; que la Iglesia entiende que la cuesti\u00f3n del aborto, la mayor\u00eda de las veces, no es un acto de una sola persona, sino una red de relaciones, y que, por tanto, antes de culpar a la mujer, la Iglesia atribuye la responsabilidad del aborto al hombre y al entorno social, especialmente en una sociedad machista, hedonista y permisiva y agresiva contra las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proponemos, por lo tanto, que presentar una visi\u00f3n completa sobre el aborto en la iglesia s\u00f3lo es posible a partir de este delicado equilibrio: rechazar con firmeza el acto en s\u00ed mismo y acoger con misericordia a la mujer que cometi\u00f3 el acto. Por un lado, la misericordia cristiana no puede ser confundida con la falsa piedad. Ella significa todo el empe\u00f1o para buscar la &#8220;oveja perdida&#8221; y no construir mecanismos de justificaci\u00f3n para dejarla en la exclusi\u00f3n. Significa r\u00e1pida acogida de todos los que buscan el perd\u00f3n y no negar la gravedad del conflicto. Por otro lado, la misericordia en la Iglesia no puede ser vista como algo que los fuertes dispensan a los d\u00e9biles, asumiendo la postura de aquellos que, en la sociedad, tienen el poder de distribuir los privilegios. Llevar la buena noticia a los pobres (Lucas 7,22) es la esencia de la misi\u00f3n de la Iglesia y no puede suavizar la fuerza prof\u00e9tica del Evangelio, porque si en verdad buscamos el Reino tenemos que ponernos al servicio de los excluidos, conscientes de que la salvaci\u00f3n es siempre comunitaria, como afirma Benedicto XVI: &#8220;Nadie vive solo. Nadie peca solo. Nadie se salva solo &#8220;(<em>Spe Salvi<\/em> n.48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 La Iglesia Maestra: defender la vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posici\u00f3n de la Iglesia sobre el aborto &#8211; en esta perspectiva que llamamos\u00a0 Iglesia Maestra &#8211; ha sido bien definida en los recientes pronunciamientos del Magisterio. P\u00edo XI en 1930 en la enc\u00edclica <em>Casti Connubii<\/em>, se\u00f1ala que algunas personas exig\u00edan el aborto como un derecho de las mujeres, mientras que otros lo consideraban aceptable para salvar la vida de la madre o como control de la poblaci\u00f3n. El Pont\u00edfice dijo que la madre y la vida del ni\u00f1o son igualmente sagradas y nadie, ni siquiera la autoridad p\u00fablica, pueden tener el derecho de destruirlas, rechazando, por tanto, los argumentos destinados a justificar el aborto en estas situaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grisez (1972) en su gran obra sobre el aborto, tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en que P\u00edo XII repite incansablemente la doctrina tradicional cat\u00f3lica \u2013 a los m\u00e9dicos, bi\u00f3logos, comadronas y\u00a0 pol\u00edticos de su \u00e9poca \u2013 rechazando la muerte directa del feto, diciendo que nunca se puede suprimir la vida de un inocente y que la paz social depende de la inviolabilidad de la vida humana. P\u00edo XII rechaza el &#8220;o la madre o el hijo&#8221; a favor de ambos &#8220;la madre y el hijo&#8221;. Llevar esto a cabo\u00a0 pertenece a la t\u00e9cnica m\u00e9dica; cuando \u00e9sta no lo consigue, se recurre a la providencia divina y no a la elecci\u00f3n humana de una vida con preferencia a otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hay que elegir entre la vida de la madre o del ni\u00f1o, la teolog\u00eda moral tradicional distingu\u00eda claramente el aborto directo e indirecto, para condenar el primero y aceptar el segundo. Sin embargo, el aborto indirecto puede ser l\u00edcito solo cuando no es\u00a0 aborto en un sentido moral. Los casos aceptados sin cuestionamientos han sido el embarazo ect\u00f3pico o tub\u00e1rico &#8211; cuando el embarazo se encuentra fuera de la cavidad uterina, que es el lugar habitual de su implantaci\u00f3n y desarrollo &#8211; y los casos donde el \u00fatero debe ser eliminado por una enfermedad, como el c\u00e1ncer . En tales casos, el objetivo de la acci\u00f3n m\u00e9dica es la salud de la madre y el aborto se produce como un efecto secundario. Por otra parte, Noonan se\u00f1ala que el sacrificio de la propia vida ser\u00e1 siempre un acto de generosidad, el fruto de la libertad y nunca una obligaci\u00f3n moral (NOONAN JR, 1970, p. xi).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Concilio Vaticano II aborda directamente el tema del aborto. La Constituci\u00f3n Pastoral <em>Gaudium et Spes<\/em> se refiere a ella en dos situaciones: en el n\u00famero 27 el aborto aparece entre los cr\u00edmenes contra la persona humana, al lado del homicidio y otros cr\u00edmenes. En el n\u00famero 51 la otra referencia al aborto est\u00e1 en el contexto del matrimonio e indica formalmente que el aborto es un crimen desde el momento de la concepci\u00f3n, en un di\u00e1logo claro con el conocimiento cient\u00edfico actual y el abandono de las distinciones entre embri\u00f3n inanimado o animado &#8211; a menudo presente en debates sobre el aborto a lo largo de la historia (<em>GS<\/em>, n.51).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1968, Pablo VI repiti\u00f3 la tradicional condena del aborto en la <em>Humanae Vitae<\/em> y Juan Pablo II se convierte en el Papa que\u00a0 har\u00e1 hincapi\u00e9 en la posici\u00f3n de la Iglesia sobre el tema, pronunci\u00e1ndose sobre ello en diversos momentos de su pontificado y m\u00e1s claramente en la Enc\u00edclica <em>Evangelium Vitae<\/em> (EV) donde el aborto est\u00e1 clasificado como crimen abominable (n.58), una clara referencia al mandamiento divino: no matar\u00e1s (Dt 5,17). En este documento, Juan Pablo II ha expresado &#8211; con toda la conciencia y la responsabilidad del sucesor de Pedro: &#8220;Declaro que el aborto directo, es decir, querido como un fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, por tratarse de la muerte deliberada de un ser humano inocente &#8220;(<em>EV <\/em>n.62).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los\u00a0 aspectos de la visi\u00f3n de la Iglesia que la sociedad no siempre comprende\u00a0 es que, \u00a0junto con el concepto de que la vida es un don, tambi\u00e9n la dignidad humana es\u00a0 gratuidad. La vida es un regalo y el reconocimiento de su valor se basa en el hecho de que es un don de Dios,\u00a0 aspecto muy destacado en el documento de Santo Domingo <em>(SD<\/em> n.215). El valor de cada persona se basa en el modo como Dios mismo la crea: a imagen y semejanza suya (Gn 1,27). Exactamente por eso la dignidad no es un logro humano, no es algo a\u00f1adido que se pierde o se gana, sino que es gratuidad y se establece en el simple existir de cada ser humano, ya que cada uno existe por un gesto del Creador que lo llama a la existencia. El misterio de la persona de Jesucristo &#8211; humano y divino &#8211; pone un fundamento a\u00fan m\u00e1s palpable para la dignidad humana, porque cada ser humano es co-humano con todos los dem\u00e1s seres humanos y tambi\u00e9n co-humano con Cristo, destinado a participar en la vida divina .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de conocimiento com\u00fan en la teolog\u00eda que esta posici\u00f3n del Magisterio de la Iglesia en el siglo XX sobre el aborto es el resultado de una larga y bien definida tradici\u00f3n cristiana sobre el tema. Por \u00faltimo, esta posici\u00f3n de la Iglesia Maestra representa una fuerza prof\u00e9tica en nuestro tiempo en el que el valor de la vida humana pasa por un proceso de relativizaci\u00f3n. La legalizaci\u00f3n del aborto es una causa y consecuencia de un cambio de paradigma en la sociedad actual, donde se logra el bienestar de algunos a costa de sacrificios de muchos. Vale la pena se\u00f1alar que la posici\u00f3n de la Iglesia no est\u00e1 aislada, pues muchas otras iglesias cristianas y\u00a0 otras religiones asumen conjuntamente la posici\u00f3n de que el aborto es inaceptable y configura un serio problema moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 La Iglesia Madre: defender la vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo estudio de los documentos de la Iglesia que revela una clara posici\u00f3n de condena del aborto tambi\u00e9n indica que la Iglesia expresa claramente su preocupaci\u00f3n pastoral para explicar una posici\u00f3n de acogida a las personas que practicaron el aborto. Por mucho que esta posici\u00f3n de la Iglesia &#8211; que llamamos aqu\u00ed de Iglesia Madre &#8211; sea expresada en numerosas declaraciones del Magisterio, nuestras sociedades no parece que reciban este mensaje con claridad, o tal vez no estemos insistiendo \u00a0tambi\u00e9n en esta perspectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para desarrollar la posici\u00f3n que revela esta Iglesia Madre, podemos empezar por un reciente documento de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina y el Caribe &#8211; Documento de Aparecida (DAp) &#8211; que en sinton\u00eda con el Sumo Pont\u00edfice, insta a todos a &#8220;acoger con misericordia a aquellas que abortaron para ayudarlas a sanar sus heridas e\u00a0 invitarlas a ser defensoras de la vida &#8220;(n.469). Esta exhortaci\u00f3n a &#8220;acoger con misericordia a aquellas que abortaron&#8221; nace de la comprensi\u00f3n de que la mujer que practic\u00f3 aborto, a menudo es una v\u00edctima &#8211; y como tal sufre con la situaci\u00f3n, m\u00e1s que promoverla &#8211; o se convierte en una v\u00edctima de su acto al practicarlo. &#8220;El aborto hace dos v\u00edctimas: sin duda el ni\u00f1o, pero tambi\u00e9n\u00a0 la madre&#8221; (n.469). La Iglesia en Am\u00e9rica Latina es consciente de que ofrece un &#8220;servicio de caridad&#8221; (n.98) a los pueblos de este continente y en situaciones concretas precisa ser r\u00e1pida para prestar servicio y lenta en el juicio, manifestando conciencia de que\u00a0 est\u00e1 inserida en un contexto dram\u00e1tico, pues se estima que en Am\u00e9rica Latina y el Caribe se producen anualmente 18 millones de embarazos, y, de \u00e9stos, el 23% terminan en aborto y en Brasil la tasa estimada es del 31% (BRASIL, 2005, p.7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Juan Pablo II, en el mismo documento que confirma la posici\u00f3n de condena del aborto, la <em>Evangelium Vitae<\/em>, demuestra conocimiento del drama alrededor del mismo, asumiendo\u00a0 el rostro de la Iglesia Madre, y as\u00ed se expresa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desear\u00eda reservar un\u00a0 pensamiento especial para vosotras, las mujeres que recurristeis al aborto. La Iglesia es consciente de los muchos factores que pueden haber influido en vuestra decisi\u00f3n, y no duda de que en muchos casos fue una decisi\u00f3n dolorosa e incluso dram\u00e1tica. Probablemente la herida en vuestro esp\u00edritu\u00a0 todav\u00eda no est\u00e1 curada (<em>EV<\/em> n.99).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hace esto in negar la crueldad del aborto, sino como un servicio de caridad que acoge y promueve a las personas, ofreci\u00e9ndoles el bien m\u00e1s precioso de la Iglesia, el perd\u00f3n, en un momento en que necesitan aliento y esperanza: &#8220;O Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perd\u00f3n y su paz en el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n &#8220;(<em>EV<\/em> n.99). Esta posici\u00f3n del Magisterio de la Iglesia reafirma un punto central de la moral cat\u00f3lica en su preocupaci\u00f3n pastoral, que establece la distinci\u00f3n entre la moralidad del acto cometido y la persona que lo hizo, rechazando el error y acogiendo a las personas. La actitud de acogida a la mujer que practic\u00f3\u00a0 el aborto puede convertirse en una medida eficaz contra el aborto, ya que hay estudios que indican que entre las mujeres que practicaron aborto el 12% ya hab\u00eda hecho aborto antes\u00a0 (ASANDI; BRAZ, 2010, p.135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la Iglesia ve a la mujer que practica el aborto como una v\u00edctima, ella manifiesta una clara percepci\u00f3n de la realidad social que promueve la cultura de la muerte (<em>EV<\/em> n.12) con situaciones viciadas por una cultura de &#8220;permisividad hedonista y de machismo agresivo&#8221;. En este contexto, Juan Pablo II se pronunci\u00f3 tambi\u00e9n en la Carta a las mujeres: &#8220;En estas condiciones, la elecci\u00f3n del aborto, que\u00a0 sigue siendo siempre un pecado grave,\u00a0 antes de ser una responsabilidad atribuible a la\u00a0 mujer, es un crimen que debe ser atribuido al hombre y a la complicidad del entorno que lo rodea &#8220;(CM n.5). Esta declaraci\u00f3n de Juan Pablo II demuestra que la Iglesia tiene una vista de la complejidad de los contextos sociales que conducen al aborto, e indica que atribuir la responsabilidad del aborto principalmente a la mujer que abort\u00f3 ser\u00eda injusto, y reflejar\u00eda una visi\u00f3n reduccionista que oculta &#8211; y ocultando disculpa &#8211; otros agentes morales involucrados en el tema del aborto. Aqu\u00ed la Iglesia, y junto a ella muchos movimientos feministas, se preguntan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el hombre? \u00bfO la mujer se qued\u00f3 embarazada sola? \u00bfCu\u00e1l es la actitud del hombre cuando supo que su pareja estaba embarazada? El aborto comienza a ocurrir cuando un hombre no asume la paternidad y le dice a su compa\u00f1era que &#8220;\u00e9ste es su problema.&#8221; Esta huida de la \u00a0responsabilidad por parte del hombre ha sido denunciada por los estudiosos en Am\u00e9rica Latina (PESSINI y BARCHIFONTAINE 1997, p.266) y el propio Juan Pablo II deja claro que la responsabilidad de aborto &#8211; en una situaci\u00f3n de este tipo &#8211; es atribuible principalmente antes a este el hombre que a la \u00a0mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que m\u00e1s escandaliza a la sociedad brasile\u00f1a actual en el contexto de la discusi\u00f3n sobre el aborto es el\u00a0 inaceptable n\u00famero de casos de violencia sexual contra las mujeres &#8211; por desgracia, un dato tambi\u00e9n presente en otras sociedades. . Entre las causas del aborto est\u00e1 la violencia de g\u00e9nero y en particular la violencia dom\u00e9stica. Esta ha sido la raz\u00f3n que lleva a muchas mujeres a buscar aborto: cuando el resultado de la violaci\u00f3n es un embarazo no deseado, que, como indican los estudios, es tambi\u00e9n una de las causas de mortalidad materna (MARSTON y CLELAND, 2004, p.15) .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros pasajes de los documentos de la Iglesia ya demostraron el reconocimiento de que las mujeres a menudo abortan bajo presi\u00f3n. &#8220;La mujer, frecuentemente, se somete a presiones tan fuertes que se siente psicol\u00f3gicamente obligada a ceder al aborto&#8221; (<em>EV<\/em> n.59). Este pasaje no se refiere exclusivamente a los casos de violaci\u00f3n, pero sin duda la violencia sexual es un factor importante que limita las mujeres a &#8220;ceder al aborto&#8221;, recordando la reflexi\u00f3n de la teolog\u00eda moral que reconoce que hay situaciones en que la persona se vuelve incapaz de enfrentar\u00a0 ciertos imperativos morales. El pasaje de la <em>Evangelium Vitae<\/em> tambi\u00e9n concluye que, en tales casos, la responsabilidad moral del aborto &#8220;pesa sobre todo en aquellos que directa o indirectamente la obligaron a abortar&#8221; (n.59).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa tambi\u00e9n habla de la responsabilidad del &#8220;ambiente circundante&#8221; &#8211; y por lo tanto lleva al contexto del debate sobre el aborto, el papel de la familia, la comunidad y el Estado<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. La familia &#8211; en particular los padres de la mujer y del hombre que practica el aborto &#8211; puede tomar actitudes irresponsables ante la noticia de un embarazo: la indiferencia, el rechazo, y hasta la \u00a0presi\u00f3n para abortar de modo que salve el honor de la familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia &#8211; como\u00a0 comunidad \u2013 est\u00e1 reclamando para s\u00ed misma la responsabilidad, y quiere desarrollar en su interior una posici\u00f3n que permita de hecho &#8220;apoyar y acompa\u00f1ar pastoralmente con especial\u00a0 ternura y solidaridad a las mujeres que decidieron no abortar&#8221; (DAp, n.469), esperanzada con que el desarrollo de la acogida con ternura\u00a0 y solidaridad lleve a muchas \u00a0mujeres a no &#8220;ceder al aborto.&#8221; La acogida con misericordia a aquellas que abortaron puede crear en ellas condiciones para que no aborten de\u00a0 nuevo. Por otra parte, la Iglesia cree ellas pueden convertirse en agentes de pastoral de nuestras comunidades, como aut\u00e9nticas\u00a0 &#8220;defensores de la vida&#8221; (DAp, n.469).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta misma perspectiva de la misericordia ha sido la principal orientaci\u00f3n tomada por Francisco en su pontificado. Ya en la <em>Evangelii Gaudium<\/em> insiste en que &#8220;la Iglesia est\u00e1 llamada a ser siempre la casa abierta del Padre&#8221; (<em>EG<\/em> n.47), una posici\u00f3n tambi\u00e9n tomada pastoralmente en la Carta con motivo del Jubileo extraordinario de la misericordia, de 2015, donde la cuesti\u00f3n del aborto fue enfatizada y el papa concede a\u00a0 &#8220;todos los sacerdotes para el A\u00f1o jubilar la facultad de absolver el pecado del aborto a cuantos lo cometieron y , arrepentidos de coraz\u00f3n, pidan que les sea perdonado.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Consideraciones finales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observamos que la posici\u00f3n de Iglesia Madre y Maestra llama a la acci\u00f3n. Esta constataci\u00f3n de que la Iglesia asume una posici\u00f3n de Maestra y Madre sobre el aborto nos desaf\u00eda a pensar en forma propositiva el papel de cada uno en su familia y en su comunidad. Dado que estamos evitando reducir nuestras posibilidades a una posici\u00f3n dual &#8211; estar a favor o en contra &#8211; percibimos que el mayor desaf\u00edo para la sociedad es el de superar la realidad del aborto, si no totalmente, al menos el de aquellos abortos que se \u00a0producen por un embarazo indeseado \u00a0inducido por factores socioecon\u00f3micos y culturales. Asumimos, por tanto, la conciencia de \u00a0que, como Iglesia, somos tambi\u00e9n parte del &#8220;ambiente circundante&#8221;, tambi\u00e9n responsable, sobre todo porque las causas son susceptibles de ser trabajadas una evangelizaci\u00f3n integral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es tambi\u00e9n un desaf\u00edo para la teolog\u00eda. Por lo tanto, nos gustar\u00eda indicar algunas de las cuestiones relacionadas con la realidad del aborto que necesitan ser mejor comprendidas y pensadas a la luz de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, en di\u00e1logo con otras ciencias, especialmente en el \u00e1mbito de la bio\u00e9tica: altas tasas de aborto en los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina ; la maternidad en el contexto de la salud de las mujeres y las altas tasas de morbilidad y mortalidad materna; la violencia institucionalizada contra las mujeres; el papel de la familia y la comunidad cristiana como el espacio de acogida; el tema de los derechos sexuales y reproductivos; la figura masculina en las relaciones familiares. Algunos de estos desaf\u00edos apuntan a \u00e1reas en las que la Iglesia tiene una actuaci\u00f3n hist\u00f3rica, que la teolog\u00eda debe aprender a valorar m\u00e1s. Otros desaf\u00edos son nuevos, donde la presencia de la Iglesia a\u00fan es inusitada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos se\u00f1alar, como conclusi\u00f3n, que el hecho de que la Iglesia se posicione\u00a0 claramente contra el aborto &#8211; y lo har\u00e1 siempre, en aras de la coherencia &#8211; ha llevado a muchos cristianos a la conclusi\u00f3n de que la Iglesia condena, excluye y expulsa, a la mujer que abort\u00f3, de la comuni\u00f3n eclesial . Esta es una conclusi\u00f3n precipitada, simplista, reduccionista y no refleja las ense\u00f1anzas de la Iglesia se expresa en los documentos del Magisterio. En aras de la justicia, no podemos tirar piedras a las madres que juzgaron no tener condiciones de criar un hijo no deseado (PESSINI y BARCHIFONTAINE 1997, p.270). La Iglesia Maestra siempre rechaza el aborto y la Iglesia Madre quiere dar la bienvenida a la mujer que practic\u00f3 el aborto, como un padre y una madre acogen a sus hijos siempre, y demuestran una mayor afecto, atenci\u00f3n y amor en los momentos enque ellos enfrentan a dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>M\u00e1rio Ant\u00f4nio Sanches<strong><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/strong>, PUC PR<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ASANDI, Stella de Faro; BRAZ, Marlene. <em>As mulheres brasileiras e o aborto: <\/em>uma abordagem bio\u00e9tica na sa\u00fade p\u00fablica. Revista Bio\u00e9tica, 2010; v.18 n.1, Bras\u00edlia: CFM, p. 131-53.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BRASIL, Minist\u00e9rio da Sa\u00fade. <em>Aten\u00e7\u00e3o Humanizada ao Abortamento<\/em>: norma t\u00e9cnica. Bras\u00edlia: Minist\u00e9rio da Sa\u00fade, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CELAM. <em>S\u00e3o Domingo \u2013 conclus\u00f5es<\/em>. S\u00e3o Paulo: CELAM \/ Loyola, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. <em>Documento de Aparecida<\/em>. S\u00e3o Paulo: CNBB \/ Paulinas \/ Paulus, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GRISEZ, Germain G. <em>El aborto: <\/em>mitos, realidades e argumentos. Edciones S\u00edgueme, 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCISCO.<em> Carta por ocasi\u00e3o do jubileu extraordin\u00e1rio da miseric\u00f3rdia. <\/em>Vaticano, 2015. Dispon\u00edvel em: <span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/pt\/letters\/2015\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/pt\/letters\/2015<\/a>.<\/span> Acceso: 3 enero 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">______. <em>Evangelii Gaudium.<\/em> Vaticano, 2013. Disponible en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/pt\/apost_exhortations\/documents\">https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/pt\/apost_exhortations\/documents<\/a>.<\/span> Acceso: 3 enero 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H\u00c4ERING, Bernard. A theological evaluation. In: NOONAN JR., John Thomas. <em>The morality of abortion<\/em>: legal and historical perspectives. Harvard University Press \/ Cambridge, Massachusetts, 1970, p.123-45.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JO\u00c3O PAULO II. <em>Evangelium Vitae. <\/em>S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____ . <em>Familiaris Consortio<\/em>. Petr\u00f3polis: Vozes, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_____ . <em>Cartas \u00e0s Mulheres<\/em>, S\u00e3o Paulo: Paulinas, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PESSINI, Leo; BARCHIFONTAINE, Christian de Paul. <em>Problemas atuais de Bio\u00e9tica<\/em>. 4.ed. S\u00e3o Paulo: Loyola, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MARSTON, Cicely; CLELAND, John. <em>The effects of contraception on obstetric outcomes<\/em>. Department of Reproductive Health and Research, World Health Organization, Geneva, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOONAN JR. John Thomas. <em>The morality of abortion: <\/em>legal and historical perspectives. Harvard University Press \/ Cambridge, Massachusetts, 1970.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANCHES, M. A. <em>Aborto em uma perspectiva pastoral<\/em><em>. <\/em>Revista Eclesi\u00e1stica Brasileira. fasc.285, janeiro, 2012, p.119-37.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VATICANO II. <em>Gaudium et Spes<\/em> (1965). Disponible en: <span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\">http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents<\/a>.<\/span> Acceso : 3 enero 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>[1] SANCHES, M. A. O Aborto numa Perspectiva Pastoral. \u00a0<em>REB \u2013 Revista<\/em>Brasileira<\/em>, Fasc. 285, Janeiro, 2012, p.119 et seq.. SANCHES, M. A.; CASAGRANDE, C. H. V.; GOMES, E. M. D. Aborto numa Igreja mestra e m\u00e3e: na perspectiva de agentes de pastoral. <em>Atualidade Teol\u00f3gica<\/em> (PUC-Rio), v.48, 2014, p.359 et seq..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><\/span> <em>Mater et Magistra<\/em> de Juan XXIII, en 1961, donde se aborda el problema de exceso de poblaci\u00f3n y se refiere a las leyes divinas inviolables e inmutables que gobiernan el matrimonio y la transmisi\u00f3n de la vida humana. \u00a0La expresi\u00f3n en otros documentos de la Iglesia, como en <em>Familiaris Consortium,<\/em> de Juan Pablo II, est\u00e1 claramente relacionada con el contexto familiar: \u201cTambi\u00e9n en el campo de la moral conyugal la Iglesia es y act\u00faa como Maestra y madre.\u201d (n.33)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><\/span>Tambi\u00e9n en <em>Evangelium Vitae <\/em>n.59 Juan Pablo II extiende la responsabilidad del aborto a la familia, los legisladores, los promotores de una mentalidad hedonista, en resumen, el conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><\/span> M\u00e1rio Ant\u00f4nio Sanches es\u00a0\u00a0 Doctor en Teolog\u00eda por las EST \/ IEPG, RS, con post-doctorado en Bio\u00e9tica (2011) por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid). Es profesor titular \u00a0de la PUCPR donde trabaja en el Programa de Postgrado en Teolog\u00eda y coordina la Maestr\u00eda de Bio\u00e9tica. E-mail: m.sanches@pucpr.br.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Indice 1 Introducci\u00f3n 2 El aborto en una Iglesia Maestra y Madre 3 La Iglesia Maestra: defender la vida 4 La Iglesia Madre: crecer en la acogida 5 Consideraciones finales 6 Referencias bibliogr\u00e1ficas Introducci\u00f3n El aborto, entendido c\u00f3mo retirar el feto antes de que tenga condiciones de sobrevivir fuera del \u00fatero,\u00a0 es uno de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[194],"tags":[],"class_list":["post-1345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-moraletica-teologica-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1345"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1346,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1345\/revisions\/1346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}