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{"id":1166,"date":"2016-04-10T08:10:14","date_gmt":"2016-04-10T11:10:14","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1166"},"modified":"2016-04-10T08:10:14","modified_gmt":"2016-04-10T11:10:14","slug":"liturgia-religiosidad-popular-y-culturas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1166","title":{"rendered":"Liturgia, religiosidad popular y culturas"},"content":{"rendered":"<p><em><\/em><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>Proemio<\/p>\n<p>1 Inculturaci\u00f3n de la liturgia<\/p>\n<p><em>1.1 Qu\u00e9 entendemos por liturgia y por cultura<\/em><\/p>\n<p><em>1.2 Interacci\u00f3n entre liturgia y culturas<\/em><\/p>\n<p><em>1.3 Breve rese\u00f1a hist\u00f3rica. Hacia la interculturalidad<\/em><\/p>\n<p>2 Creatividad lit\u00fargica<\/p>\n<p><em>2.1 Creatividad y novedad<\/em><\/p>\n<p><em>2.2 Cuatro modalidades en la creatividad lit\u00fargica<\/em><\/p>\n<p><em>2.3 Variaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n, inculturaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>3 Religiosidad popular, cultura y liturgia<\/p>\n<p><em>3.1 Importancia de la religiosidad popular<\/em><\/p>\n<p><em>3.2 Religiosidad popular en Am\u00e9rica Latina<\/em><\/p>\n<p><em>3.3 Religiosidad popular y liturgia<\/em><\/p>\n<p>4 Encuentro de fe y cultura en lo simb\u00f3lico sacramental<\/p>\n<p><em>4.1 Importancia de lo simb\u00f3lico sacramental<\/em><\/p>\n<p><em>4.2 El evangelio nos llega a trav\u00e9s de s\u00edmbolos y ritos<\/em><\/p>\n<p><em>4.3 Las culturas deben entrar en el rito y progresar con \u00e9l<\/em><\/p>\n<p>5 Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p>6 Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p><strong>\u00a0Proemio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la fe cristiana la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios es un dato tan fundamental que afecta a todas las estructuras y elementos que la componen: el tiempo, el espacio, la cultura, la religiosidad, el culto, las relaciones sociales\u2026 todo queda impregnado por el hecho de que Dios ha entrado en nuestra historia. La encarnaci\u00f3n adquiere su pleno sentido en la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas. Pero para la fe cristiana hay otro hecho sin el cual no se entiende plenamente ni la persona de Jes\u00fas, ni su glorificaci\u00f3n, ni la Iglesia, ni el destino de la humanidad: este hecho es la presencia del Esp\u00edritu de Dios en la persona de Jes\u00fas, en la Iglesia y en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios es de una trascendencia \u00fanica, pero enmarcada en un tiempo y un espacio concretos (Nazaret, a\u00f1o tal), la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo es algo que invade toda la historia y todos los pueblos, aun cuando su v\u00e9rtice m\u00e1s significativo sea Pentecost\u00e9s. Nosotros tendemos a leer los acontecimientos salv\u00edficos de un modo lineal y sin conexi\u00f3n: la creaci\u00f3n, la historia antes de Jes\u00fas, la presencia de Jes\u00fas en Palestina hace dos mil a\u00f1os, la historia y la vida de la Iglesia despu\u00e9s de Jes\u00fas. Estas etapas son reales, pero solo el Esp\u00edritu Santo las unifica: \u00c9l ser\u00e1 la clave para entender cosas tan variadas como la presencia de Dios en la religiosidad de los pueblos, la presencia de Dios en la liturgia, la presencia de Dios en cada coraz\u00f3n y en cada cultura, el destino de la humanidad\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre, pero especialmente en tiempos de cambios acelerados hist\u00f3ricos, culturales y sociales, la Iglesia, en su evangelizaci\u00f3n, estructuraci\u00f3n y liturgia, tiene necesidad de volver a repensar su relaci\u00f3n con la cultura o las culturas de los pueblos, partiendo de la encarnaci\u00f3n de Cristo y del don del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1 Inculturaci\u00f3n de la liturgia <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.1 Qu\u00e9 entendemos por liturgia y por cultura<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vocablo<em> <strong>l<\/strong>iturgia<\/em> tiene diversas acepciones a nivel b\u00edblico y eclesial. Hace referencia a realidades relacionadas entre s\u00ed pero no id\u00e9nticas. Aqu\u00ed entendemos por liturgia el significado que la Constituci\u00f3n <em>Sacrosanctum Concilium<\/em> del Concilio Vaticano II le atribuye aun sin pretender definir lo que ella es. Dice all\u00ed en el n. 7:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con raz\u00f3n, pues, se considera la liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella, los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificaci\u00f3n del hombre, y as\u00ed el Cuerpo m\u00edstico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto p\u00fablico \u00edntegro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay palabras a tener muy presentes en esta cuasi definici\u00f3n: ejercicio del sacerdocio de Jesucristo, cabeza y miembros, santificaci\u00f3n y culto p\u00fablico, signos sensibles que significan y realizan algo. La liturgia no se puede reducir a algo puramente interno ni individual; no es un simple recuerdo de los gestos salv\u00edficos de Jes\u00fas; es actuaci\u00f3n de Cristo hoy en su Iglesia; es adoraci\u00f3n y santificaci\u00f3n. Lo que Cristo realiz\u00f3 en su encarnaci\u00f3n, pasi\u00f3n y glorificaci\u00f3n lo sigue actualizando hoy en la liturgia por medio de la Iglesia que ha recibido su Esp\u00edritu. Odo Casel, gran precursor de la renovaci\u00f3n de la teolog\u00eda de la liturgia, dec\u00eda ya en 1928 que en cada uno de los sacramentos se da \u201cla presencia del acto salvador divino bajo el velo de los s\u00edmbolos\u201d y que \u201cla Liturgia es el Misterio cultual de Cristo en la Iglesia\u201d (citado por FILTHAUT, p. 28-29). La <em>Sacrosanctum Concilium <\/em>a su vez dir\u00e1 que &#8220;<em>Cristo<\/em>\u00a0est\u00e1 siempre presente en su\u00a0<em>Iglesia<\/em>, sobre todo en la acci\u00f3n\u00a0<em>lit\u00fargica<\/em>&#8221; (SC 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vocablo<em> <strong>cultura<\/strong><\/em> ha tenido y tiene muy diversas acepciones. Limit\u00e1ndonos al \u00e1mbito de nuestro estudio se podr\u00eda decir que <em>es el conjunto de expresiones simb\u00f3licas (modo de vida y de trabajo, fiestas, artes, celebraciones, formaci\u00f3n\u2026) que caracterizan el modo de ser, de actuar, de sentir y de valorar de un pueblo<\/em>. Y aun cuando no hay unanimidad frente al concepto de cultura, hay un cierto acuerdo sobre ciertos rasgos que la caracterizan y que caracterizan a todas las culturas: la cultura no es solo racional; no es un simple adorno folkl\u00f3rico; no es algo un\u00edvoco sino plural y diversificado; la cultura es un todo estructurado, pero es cambiante y evolutiva; debe ser participativa si no quiere ser manipulada; incluye las realidades profundas de un pueblo, realidades que la \u2018conforman\u2019, entre ellas el fen\u00f3meno religioso; influyen en ella el medio ambiente y la historia<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.2 Interacci\u00f3n entre liturgia y culturas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura, como expresi\u00f3n de lo m\u00e1s caracter\u00edstico e \u00edntimo del ser, actuar, sentir y valorar de un pueblo, incluye evidentemente la vivencia religiosa de un pueblo. Por su parte tambi\u00e9n la religiosidad de un pueblo (expresada en sus libros, creencias, fiestas y ritos) imprime de alguna manera su huella en la cultura. Por ello, cuando un pueblo ha recibido en su historia la fe cristiana, su liturgia interact\u00faa con la cultura en una simbiosis m\u00e1s o menos lograda pero real. Dos palabras claves explican c\u00f3mo funciona o, al menos, como puede funcionar esta interacci\u00f3n: se trata de las palabras <em>aculturaci\u00f3n e inculturaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Aculturaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong>:<\/strong> Es la introducci\u00f3n de un cambio o modificaci\u00f3n en un rito lit\u00fargico para una mejor inserci\u00f3n del pueblo creyente en la liturgia. La aculturaci\u00f3n comporta siempre cambios m\u00e1s o menos significativos en el rito lit\u00fargico establecido. Un ejemplo: la sobria liturgia romana de los primeros siglos, al entrar en contacto con los pueblos evangelizados provenientes de otras culturas en siglos posteriores, acept\u00f3 ritos m\u00e1s expresivos y textos m\u00e1s exuberantes que de alguna manera modificaron el genio del rito romano. De esta manera, la liturgia romana se \u201cacultur\u00f3\u201d (= se acomod\u00f3) a la cultura de dichos pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Inculturaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong>:<\/strong> Es la reinterpretaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de un rito no cristiano de modo que pueda entrar a formar parte de un rito lit\u00fargico, pero de forma que exprese lo mismo que expresa el rito lit\u00fargico. La inculturaci\u00f3n comporta cambios m\u00e1s o menos profundos del rito no cristiano, pero respetando la forma propia de una cultura. Para llevar a cabo la inculturaci\u00f3n es preciso entre otras cosas que se conozca muy bien el genio y cultura de un pueblo y sus expresiones simb\u00f3licas, ling\u00fc\u00edsticas y rituales. Un ejemplo: La unci\u00f3n prebautismal no figuraba en el rito bautismal de los primeros siglos; se tom\u00f3 de la cultura y ritualidad pagana; pero se le dio un sentido cristiano<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1.3 Breve rese\u00f1a hist\u00f3rica. Hacia la interculturalidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Familias lit\u00fargicas<\/em>: Un fen\u00f3meno elocuente de la interacci\u00f3n entre fe y cultura lo constituye, ante todo, la presencia de diversos ritos o <em>familias<\/em> lit\u00fargicas en la Iglesia. En efecto, por raz\u00f3n de la diversidad teol\u00f3gica y cultural, existen desde los albores del cristianismo diversas formas de celebrar la liturgia en Oriente y en Occidente: no se celebraba ayer ni se celebra hoy de la misma manera en las Iglesias de Roma, Constantinopla (Estambul), Antioqu\u00eda o Alejandr\u00eda. El Concilio Vaticano II valora altamente estos ritos y desea que se mantengan (cf. <em>Orientalium Ecclesiarum<\/em> n. 1-2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Aculturaci\u00f3n<\/em>: Ci\u00f1\u00e9ndonos al rito romano, la historia de la liturgia demuestra que, a pesar de que la liturgia occidental ha sido muy reacia a los cambios, los ritos han ido modific\u00e1ndose a trav\u00e9s de los siglos<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>: no se celebraba de la misma manera en los siglos primeros, en la \u00e9poca medieval, despu\u00e9s del concilio de Trento y despu\u00e9s de la reforma conciliar del Vaticano II. La liturgia occidental se ha ido \u201caculturando\u201d a los diversos tiempos y cambios culturales. En especial, la reforma lit\u00fargica del Vaticano II tuvo muy en cuenta las exigencias de la cultura actual (empleo de las lenguas vern\u00e1culas, creaci\u00f3n y variedad de textos eucol\u00f3gicos, participaci\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Inculturaci\u00f3n<\/em>: En cuanto a la inculturaci\u00f3n podemos decir que el mismo Jes\u00fas se vali\u00f3 de esquemas culturales anteriores y de su tiempo (entre ellos, los ba\u00f1os rituales de Israel, el bautismo penitencial e inici\u00e1tico de Juan Bautista), pero d\u00e1ndoles un sentido nuevo. En los primeros siglos y limit\u00e1ndonos al patriarcado de Occidente, la liturgia fue cautelosa en la aceptaci\u00f3n de formas rituales provenientes de otras religiones. En los siglos XVI y XVII sobresalen las controversias sobre los ritos malabares y chinos que fueron finalmente desautorizados. Singularmente el Ritual del Matrimonio del Vaticano II no se cierra a la posibilidad de aceptar un rito matrimonial tomado de otra cultura como forma del matrimonio, bajo ciertas condiciones, sobre todo en pa\u00edses reci\u00e9n evangelizados y culturalmente muy diversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Hacia la interculturalidad<\/em>: Despu\u00e9s del Concilio Vaticano II se habl\u00f3 \u2013 no siempre con precisi\u00f3n ni con un lenguaje un\u00edvoco \u2013 de aculturaci\u00f3n e inculturaci\u00f3n de la liturgia. Hoy, en el contexto de la pluralidad cultural y eclesial, se tiende tanto a nivel cultural como lit\u00fargico a hablar m\u00e1s de <em>interculturalidad<\/em>. Ci\u00f1\u00e9ndonos al caso de la liturgia, se podr\u00eda decir que los t\u00e9rminos aculturaci\u00f3n e inculturaci\u00f3n ya expresan -entre los dos- la relaci\u00f3n e interacci\u00f3n entre liturgia y culturas. Pero el t\u00e9rmino interculturalidad expresa en s\u00ed mismo con m\u00e1s claridad y reciprocidad la interacci\u00f3n entre dos o m\u00e1s culturas y evita el peligro real de predominio de una cultura sobre otra. La interculturalidad insiste en que la relaci\u00f3n debe ser <em>en ambos sentidos, sin\u00e9rgica, respetuosa, de mutuo enriquecimiento<\/em>\u2026 Cabr\u00eda preguntarse hasta qu\u00e9 punto la interculturalidad (que habla de culturas) es aplicable a la relaci\u00f3n entre una determinada cultura y la liturgia de la Iglesia: \u00bfes la liturgia sin m\u00e1s precisiones una cultura\u2026? Sin entrar aqu\u00ed a tratar este punto, debemos reconocer que la interculturalidad aplicada a nuestro caso puede ayudar a la liturgia oficial a tener una relaci\u00f3n m\u00e1s abierta y una actitud m\u00e1s respetuosa con los valores de cada cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2 Creatividad lit\u00fargica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.1 Creatividad y novedad<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra creatividad es una palabra muy amplia. La acci\u00f3n de crear, caracter\u00edstica de Dios, se aplica tambi\u00e9n al hombre, criatura de Dios. El hombre crea, inventa, produce, instituye, estructura, organiza, recrea. Creatividad y novedad van unidas: cuando se <em>crea <\/em>se produce algo <em>nuevo<\/em>. No podemos olvidar que Jes\u00fas es la novedad y esta novedad no pasa: \u2018<em>Jesucristo es el mismo, ayer, hoy siempre<\/em>\u2019 (Heb 13,8). Esta novedad que es Cristo se debe expresar y manifestar en la liturgia de la Iglesia que \u00e9l preside.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La liturgia occidental, como ya he insinuado, no siempre ha sido un modelo de creatividad lit\u00fargica. Esta falta de creatividad \u2013 pero tambi\u00e9n de audacia y de clarividencia \u2013 no contribuy\u00f3 en nada a superar las divisiones en la grave crisis de la Reforma (s. XVI). La historia de la liturgia post-tridentina, adem\u00e1s del desafortunado desenlace de los ritos orientales chinos y malabares (s. XVII y XVIII), muestra algo que hoy causa extra\u00f1eza y a lo que debieron someterse mal que bien las generaciones pasadas. Se trata del \u201c<em>fixismo<\/em>\u201d e inmovilismo lit\u00fargico: lengua, ritos, normas, r\u00fabricas y m\u00fasica han estado prescritos y reglados hasta en sus m\u00ednimos detalles durante siglos. La Constituci\u00f3n <em>Sacrosanctum Concilium <\/em>dio un gran paso al establecer la reforma de los libros y ritos lit\u00fargicos y al propiciar una real participaci\u00f3n de todos los fieles en la liturgia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero <em>reforma<\/em> lit\u00fargica no supone autom\u00e1ticamente <em>renovaci\u00f3n<\/em> lit\u00fargica. Muchos creyeron ingenuamente que, reformando los libros lit\u00fargicos, cambiando del lat\u00edn a la lengua vern\u00e1cula y transformando algunos ritos o la disposici\u00f3n del lugar del culto, ya estaba todo solucionado. Pronto se vio que no era as\u00ed. Adem\u00e1s, en Am\u00e9rica Latina el cambio nos agarr\u00f3 impreparados: faltaba profundizar en la catequesis, en el modo de predicar y de celebrar, en la piedad popular, en la relaci\u00f3n entre liturgia y vida, en la formaci\u00f3n y catequesis de los fieles. Se dio \u00e9nfasis a la reforma, pero no a la renovaci\u00f3n; se hablaba en exceso de creatividad, pero poco de novedad; hubo una fiebre de cambios, pero no un esfuerzo por lograr una celebraci\u00f3n y participaci\u00f3n mejor. Todav\u00eda hoy nos cuesta entender que no todo se soluciona con los cambios y que no hay verdadera reforma sin renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.2 Cuatro modalidades en la creatividad lit\u00fargica<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Cuatro modalidades:<\/em><\/strong> Si se entiende por creatividad lit\u00fargica la invenci\u00f3n de nuevas formas rituales, se deben distinguir diversos modos de creatividad: a. <em>Se crea todo, fondo y forma<\/em> (ej: unas intenciones de la plegaria de los fieles improvisadas); b. <em>Se ajusta una forma ordinaria o \u2018recreaci\u00f3n parcial\u2019<\/em> (ej: se explicita una oraci\u00f3n del misal demasiado abstracta o muy concisa); c. <em>Se escoge entre diversos elementos<\/em> (lecturas, plegarias, cantos, ritos); d. <em>Se reproduce algo ya existente como si se creara en aquel momento<\/em> (declamaci\u00f3n de un salmo, interpretaci\u00f3n de una m\u00fasica, recitaci\u00f3n de una plegaria).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Regla de oro de la creatividad:<\/em><\/strong> Entre estos cuatro modos indicados no hay una jerarqu\u00eda de valor o de eficacidad. Porque \u201c<em>el valor lit\u00fargico de la creatividad no fluye de la cantidad de novedad, sino de la capacidad de significar la novedad de lo invisible<\/em>\u201d. O en lenguaje llano: La novedad lit\u00fargica no consiste en hacer una cosa distinta cada d\u00eda, sino en hacerla cada vez de forma nueva. El modo <em>a<\/em> no es necesariamente mejor que el modo <em>d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Algunos ejemplos<\/em><\/strong><strong>:<\/strong> 1. Una buena orquesta y coral interpreta decenas de veces la IX Sinfon\u00eda de Beethoven, sin cambiar nada; pero cada vez lo hace de forma nueva, como si fuera la primera vez. 2. En la celebraci\u00f3n de un cumplea\u00f1os no es necesario cambiar los gestos establecidos, sino hacerlos con el entusiasmo de celebrar algo nuevo: el don de la vida. 3. Las intenciones de la plegaria de los fieles improvisadas no necesariamente ayudan a suplicar mejor que las preparadas de antemano y anunciadas por un lector. 4. Un villancico nuevo el 25 de diciembre es laudable, pero no necesariamente conmueve m\u00e1s y expresa mejor la fiesta navide\u00f1a que el cl\u00e1sico \u201cNoche de paz\u201d bien ejecutado. Pero esto no es una invitaci\u00f3n a hacer siempre lo mismo: no podemos olvidar que al rito lit\u00fargico le acecha siempre la rutina y banalidad, la simple repetici\u00f3n del pasado sin referencia al futuro, la mirada hacia nosotros sin mirar a los otros y al Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2.3 Variaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n, inculturaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la preparaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de la liturgia se debe tener muy en cuenta, adem\u00e1s de lo indicado sobre la creatividad y novedad, tres elementos que las favorecen y que indico a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La variaci\u00f3n <\/em><\/strong>(indicada en los libros lit\u00fargicos y poco usada por algunos): no podemos repetir cada d\u00eda el mismo rito, la misma celebraci\u00f3n, los mismos textos y los mismos cantos sin caer en la rutina. Es necesario el uso de variantes. Los libros lit\u00fargicos actuales presentan una gran variedad de textos eucol\u00f3gicos (ej.: de una plegaria eucar\u00edstica se ha pasado a trece). Adem\u00e1s, la liturgia no deber\u00eda reducirse a la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda: el rezo de la liturgia de las horas ofrece una estructura distinta y enriquece nuestra oraci\u00f3n. La inflaci\u00f3n de misas lleva a la devaluaci\u00f3n eucar\u00edstica\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La adaptaci\u00f3n: <\/em><\/strong>Una misa no puede ser igual en la parroquia, en un convento de religiosas, con unos ni\u00f1os o en la c\u00e1rcel\u2026 Los libros lit\u00fargicos nos lo insin\u00faan cuando dicen en las r\u00fabricas: \u201cseg\u00fan las circunstancias\u201d o \u201csi se juzga oportuno pastoralmente\u201d y cuando presentan diversidad de oraciones para acomodar un sacramento a quien lo recibe. Un modelo de adaptaci\u00f3n realmente ejemplar es el \u201c<em>Directorio lit\u00fargico para las misas con participaci\u00f3n de ni\u00f1os<\/em>\u201d publicado por la Congregaci\u00f3n del Culto Divino en 1973. Merecer\u00eda ser tenido m\u00e1s en cuenta en las escuelas, en la catequesis y en las parroquias. Otra adaptaci\u00f3n a tener presente es el \u201c<em>Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia del presb\u00edtero<\/em>\u201d, publicado en 1988 por la misma Congregaci\u00f3n y que invita a ejercer una adaptaci\u00f3n creativa y a evitar la imitaci\u00f3n servil de la misa dominical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La inculturaci\u00f3n-aculturaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong>: <\/strong>En la Constituci\u00f3n de Liturgia no aparece este tecnicismo; pero se habla all\u00ed de una \u201cadaptaci\u00f3n m\u00e1s profunda\u201d a la mentalidad y tradiciones de los pueblos en ciertos lugares y circunstancias (cf. n. 37-40). Los n. 38-39 hablan de una adaptaci\u00f3n del rito romano a una cultura (aculturaci\u00f3n); los n. 37 y 40 hablan de la inclusi\u00f3n de elementos de una cultura en el rito lit\u00fargico (inculturaci\u00f3n). Para esta adaptaci\u00f3n m\u00e1s profunda se exigen ciertas condiciones descritas en otros documentos. Un ejemplo actual de reciente inculturaci\u00f3n y aculturaci\u00f3n lo encontramos en el rito zaire\u00f1o de la eucarist\u00eda (hoy llamado rito congole\u00f1o), en la actual Rep. Dem. del Congo, en \u00c1frica (cf. PALOMERA, p. 73-76). En diversas culturas originarias de Am\u00e9rica Latina se han permitido cambios limitados, especialmente en el campo de los textos eucol\u00f3gicos (traducciones din\u00e1micas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3 Religiosidad popular, cultura y liturgia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al hablar de las relaciones entre religiosidad popular, cultura y liturgia no haremos una distinci\u00f3n entre religiosidad popular y religi\u00f3n del pueblo. Si bien la distinci\u00f3n es pertinente a nivel de la antropolog\u00eda religiosa general, a nivel de la liturgia y de la cultura de los pueblos de Am\u00e9rica Latina, la distinci\u00f3n resulta cada vez menos n\u00edtida. El pueblo tiende a expresar y a vivir la religi\u00f3n (fe, creencias, sentido religioso) por medio de la religiosidad (ritos, expresiones simb\u00f3licas, fiestas), en la liturgia oficial de la Iglesia y fuera de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.1 Importancia de la religiosidad popular<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La religiosidad popular es un fen\u00f3meno que atraviesa todos los pueblos y que influye en todas las culturas. El documento de Puebla (n. 444) nos dice con palabras sencillas que \u201c<em>por religi\u00f3n del pueblo, religiosidad popular o piedad popular, entendemos el conjunto de hondas creencias selladas por Dios, de las actitudes b\u00e1sicas que de esas convicciones derivan y las expresiones que las manifiestan<\/em>\u201d. Y a\u00f1ade: \u201c<em>Se trata de la forma o de la existencia cultural que la religi\u00f3n adopta en un pueblo determinado<\/em>\u201d. La religiosidad popular ha acompa\u00f1ado la liturgia de la Iglesia desde sus albores. En el Oriente cristiano, la liturgia supo incorporar la religiosidad en su liturgia o caminar en estrecha unidad con ella. En el Occidente la liturgia, m\u00e1s formal y elitista, no logr\u00f3 esta simbiosis: la religiosidad popular se desarroll\u00f3 m\u00e1s bien en forma paralela a la liturgia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.2 Religiosidad popular en Am\u00e9rica Latina<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Am\u00e9rica Latina la religiosidad popular cat\u00f3lica ha penetrado tanto en la cultura de las diversas etnias y grupos sociales que es un rasgo que ha marcado al catolicismo y culturas latinoamericanas. Los obispos reunidos en Medell\u00edn despu\u00e9s del Concilio advert\u00edan sobre la necesidad de tomarla en cuenta para evitar un divorcio entre el catolicismo y el pueblo de los bautizados (cf. Doc. Medell\u00edn 6,3). Juan Pablo II la valoraba y la caracterizaba con estas palabras:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEsta piedad popular no es necesariamente un sentimiento vago, carente de s\u00f3lida base doctrinal, como una forma inferior de manifestaci\u00f3n religiosa. Cu\u00e1ntas veces es, al contrario, como la expresi\u00f3n verdadera del alma de un pueblo, en cuanto tocada por la gracia y forjada por el encuentro feliz entre la obra de evangelizaci\u00f3n y la cultura local\u201d (Homil\u00eda pronunciada el 30 de enero de 1979 en el santuario de Ntra. Se\u00f1ora de Zapop\u00e1n, 2).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa Francisco habla en la <em>Evangelii Gaudium<\/em> en t\u00e9rminos altamente elogiosos de la religiosidad popular en Am\u00e9rica Latina al decir:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn ese amado continente, donde gran cantidad de cristianos expresan su fe a trav\u00e9s de la piedad popular, los Obispos [en Aparecida] la llaman tambi\u00e9n \u2018espiritualidad popular\u2019 o \u2018m\u00edstica popular\u2019. Se trata de una verdadera \u2018espiritualidad encarnada en la cultura de los sencillos\u2019\u201d (EG, 124).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a elementos positivos, no faltan en la religiosidad popular elementos negativos. Entre los <em>elementos positivos<\/em> podemos se\u00f1alar, entre otros, los siguientes: presencia trinitaria en devociones e iconograf\u00eda; sentido de la providencia de Dios Padre; Cristo celebrado en su misterio de encarnaci\u00f3n, en su crucifixi\u00f3n, en la eucarist\u00eda, en la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas; amor entra\u00f1able y tierno a Mar\u00eda (quiz\u00e1 el rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico de la religiosidad de Am\u00e9rica Latina); las fiestas patronales; las peregrinaciones; la fe en la vida despu\u00e9s de la muerte. Entre los <em>aspectos negativos<\/em> se\u00f1alo, entre otros, los de origen ancestral (superstici\u00f3n, magia, fatalismo); los que derivan de una mala catequesis (ignorancia, sincretismo, reducci\u00f3n de la fe a un mero contrato, sacramentalismo vac\u00edo, ritualismo); los de origen ambiental (incoherencia entre fe y vida, falsos mesianismos, alcoholismo en las fiestas) (cf. Doc. Puebla n. 454 y 456 y Doc. Aparecida n. 258-259).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3.3 Religiosidad popular y liturgia<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edmites entre lo lit\u00fargico y la religiosidad popular no deber\u00edan convertirse en fronteras. Nuestras liturgias deber\u00eda reconocer con mayor amplitud la importancia de la piedad popular, como insin\u00faa ya la <em>Sacrosanctum Concilium <\/em>(n. 9 y 13). Deber\u00edamos tener m\u00e1s en cuenta las culturas, las etnias y las lenguas minoritarias. Por otra parte, en la religiosidad popular se deber\u00eda fomentar el aprecio a la palabra de Dios, la predicaci\u00f3n, la participaci\u00f3n en la oraci\u00f3n comunitaria y en las asambleas dominicales, la preparaci\u00f3n sacramental, una catequesis s\u00f3lida a nivel de ritos y la purificaci\u00f3n de cuanto desdice de la fe y de la vida cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4 Encuentro de fe y cultura en lo simb\u00f3lico sacramental<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<em>4.1 Importancia de lo simb\u00f3lico sacramental<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunicaci\u00f3n a nivel humano y religioso funciona por s\u00edmbolos. La persona humana es un ser ritual. Se expresa y se dice a trav\u00e9s de su corporeidad, de su palabra, de sus gestos, de sus s\u00edmbolos y de sus ritos. La religiosidad y piedad popular de nuestros pueblos nos lo recuerda: basta pensar en la importancia de las im\u00e1genes, cantos, bendiciones, devociones, oraci\u00f3n en familia, procesiones, cofrad\u00edas, danzas religiosas, fiestas patronales y santuarios en cada pueblo y ciudad. Tambi\u00e9n la comunicaci\u00f3n a nivel divino y salv\u00edfico funciona por s\u00edmbolos. Dios se nos ha manifestado a trav\u00e9s de signos: la creaci\u00f3n, los profetas, la palabra revelada, Cristo y sus gestos, la comunidad eclesial y humana, los gestos sacramentales, el pobre\u2026 porque Dios nos ha hecho corp\u00f3reos y se ha hecho corp\u00f3reo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.2 El evangelio nos llega a trav\u00e9s de s\u00edmbolos y ritos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evangelio no es simplemente una historia de hace dos mil a\u00f1os. La Buena Nueva no es solo una narraci\u00f3n de algo que sucedi\u00f3 \u201c<em>in<\/em> <em>illo tempore<\/em>\u201d. Si fuera as\u00ed admirar\u00edamos a un hombre excepcional, pero no m\u00e1s. Lo que realiz\u00f3 Jes\u00fas en Palestina se actualiza hoy \u201c<em>per ritus et preces<\/em>\u201d (<em>Sacrosanctum Concilium<\/em> n. 48), es decir, a trav\u00e9s de la acci\u00f3n lit\u00fargica de asambleas convocadas en su Nombre y que invocan la fuerza de su Esp\u00edritu en las celebraciones. El S\u00edmbolo de la fe (el Credo), no solo <em>expresa<\/em> la fe de la Iglesia: al profesarlo, nos une, nos identifica y nos ayuda a <em>crecer<\/em> como Iglesia. La liturgia es esto: no simple ceremonia, no simple recuerdo, no simple repetici\u00f3n. Cristo se hace presente en el signo de la Palabra, Cristo nos alimenta con su Pan celestial, Cristo nos une en su Cuerpo por la fuerza de su Esp\u00edritu. Sin estos signos y sin el Esp\u00edritu Santo Cristo quedar\u00eda lejano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4.3 Las culturas deben entrar en el rito y progresar con \u00e9l.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy no podemos hablar de una sola cultura. Vivimos en un mundo plural. Tambi\u00e9n la Iglesia una es una Iglesia plural. Es cat\u00f3lica no porque se exprese en un solo idioma y cultura, sino porque en la pluralidad de lenguas y de culturas celebra una misma fe. En Pentecost\u00e9s el don de lenguas hac\u00eda que cada pueblo entendiera en su idioma el mensaje que los ap\u00f3stoles profesaban en su propia lengua. Hoy el don de lenguas debe consistir en que la buena noticia del Evangelio se reciba, se celebre y se encarne en multiplicidad de lenguas, sin menoscabo de la fe. La Iglesia es cat\u00f3lica y universal porque en ella hay lugar para toda cultura, lengua, expresi\u00f3n ritual y art\u00edstica. La inculturaci\u00f3n ritual no es ninguna moda; es una tarea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios es un hecho que nos invita a centrarnos y encontrarnos en la persona de Jes\u00fas. La irrupci\u00f3n del Esp\u00edritu de Jes\u00fas en la comunidad de Pentecost\u00e9s nos invita a ensanchar el horizonte para ver que Jes\u00fas, presente en su Iglesia, abraza a todas las culturas, pueblos y lenguas y nos abre a humanizar y divinizar el mundo. La Iglesia en su liturgia (aunque no solo en ella) tiene una tarea importante: manifestar que el Se\u00f1or est\u00e1 presente en nuestra historia, en nuestras vidas, en nuestras culturas. Para hacerlo, la liturgia ha de acoger cada cultura, encarnarse en ella y traducir el Mensaje en el lenguaje de hoy, el de cada pueblo y el de cada cultura. Misi\u00f3n ardua, a largo plazo, pero no imposible. No se trata de cambiarlo todo ni de dilapidar un tesoro de veinte siglos; pero s\u00ed de evitar una liturgia de museo (anticuada), inexpresiva (rutinaria) o discordante con la cultura de un pueblo: es tarea de todos, y en especial de quienes la presiden, sobre todo si est\u00e1n insertos por su nacimiento y bautismo en aquella cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L. Palomera, SJ. Universidad Cat\u00f3lica de Bol\u00edvia, Cochabamba. Original espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0Referencia bibliogr\u00e1fica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHUPUNGCO, Anscar, \u201cAdaptaci\u00f3n\u201d en:<em> Nuevo Diccionario de Liturgia<\/em>, ed. D. Sartore y A.M. Triacca, Madrid: Paulinas, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DI SANTE, Carmine, \u201cCultura y liturgia\u201d en: <em>Nuevo Diccionario de Liturgia<\/em>, ed. D. Sartore y A.M. Triacca, Madrid: Paulinas, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FILTHAUT, Teodoro, <em>Teolog\u00eda de los Misterios. Exposici\u00f3n de la controversia, <\/em>Bilbao: Descl\u00e9e de Brouwer, 1963.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PALOMERA, Luis, \u201c<em>Le rite za\u00efrois de la messe. <\/em><em>Opinion d\u2019un liturgiste de l\u2019Am\u00e9rique latine<\/em>\u201d, en <em>Telema<\/em> 29 (1982) 73-76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA PROFUNDIZAR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALDAZ\u00c1BAL, J. <em>et al.,<\/em> <em>La inculturaci\u00f3n en la liturgia<\/em>, Cuadernos Phase 35, Barcelona: Centre de Pastoral Lit\u00fargica , 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASEL, Odo, <em>El Misterio del culto cristiano<\/em>, San Sebasti\u00e1n: Dinor, 1953.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONSEJO EPISCOPAL LATINO-AMERICANO, <em>Iglesia y Religiosidad popular en Am\u00e9rica Latina. Ponencias y Documento final<\/em>, Bogot\u00e1, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEPARTAMENTO DE LITURGIA DEL CELAM, <em>El Medell\u00edn de la Liturgia<\/em>, Bogot\u00e1, 1973.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EQUIPO SELADOC, <em>Religiosidad popular<\/em>, Salamanca: S\u00edgueme, 1976.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Para una mayor profundizaci\u00f3n cf. DI SANTE: p. 518-530.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Para una mayor profundizaci\u00f3n cf. CHUPUNGCO: p. 45-48.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Los Padres de la Iglesia la tuvieron presente recurriendo a la \u201ctipolog\u00eda b\u00edblica\u201d en la liturgia y catequesis de los ritos sacramentales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice Proemio 1 Inculturaci\u00f3n de la liturgia 1.1 Qu\u00e9 entendemos por liturgia y por cultura 1.2 Interacci\u00f3n entre liturgia y culturas 1.3 Breve rese\u00f1a hist\u00f3rica. Hacia la interculturalidad 2 Creatividad lit\u00fargica 2.1 Creatividad y novedad 2.2 Cuatro modalidades en la creatividad lit\u00fargica 2.3 Variaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n, inculturaci\u00f3n 3 Religiosidad popular, cultura y liturgia 3.1 Importancia de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[93],"tags":[],"class_list":["post-1166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-liturgia-y-sacramentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1166"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1167,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1166\/revisions\/1167"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}