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{"id":1161,"date":"2016-04-09T19:13:35","date_gmt":"2016-04-09T22:13:35","guid":{"rendered":"http:\/\/theologicalatinoamericana.com\/?p=1161"},"modified":"2016-04-09T19:13:35","modified_gmt":"2016-04-09T22:13:35","slug":"etica-teologico-cristiana-de-la-sexualidad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/?p=1161","title":{"rendered":"\u00c9tica teol\u00f3gico-cristiana de la sexualidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00cdndice<\/strong><\/p>\n<p>1 La \u00e9tica teol\u00f3gica de la sexualidad y la existencia humana<\/p>\n<p>2 El estatuto teol\u00f3gico de la \u00e9tica de la sexualidad<\/p>\n<p>3 La \u00e9tica de la sexualidad y la Teolog\u00eda dogm\u00e1tica<\/p>\n<p>4 La tarea \u00e9tica de la Teolog\u00eda de la sexualidad<\/p>\n<p>5 \u00c9tica y moral de la sexualidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a01 <\/strong><strong>La \u00e9tica teol\u00f3gica de la sexualidad y la existencia humana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por mucho tiempo la Moral de la Persona se ocup\u00f3 de cuestiones concernientes a la sexualidad y a la categor\u00eda del individuo, destac\u00e1ndose como un marco conceptual de la reflexi\u00f3n de la praxis cristiana. Sin embargo, con los grandes avances de las denominadas ciencias humanas y su impacto, sobre todo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, sobre la teolog\u00eda moral, se volvi\u00f3 m\u00e1s com\u00fan denominarla \u00c9tica Teol\u00f3gica de la sexualidad. Esto se debe al cuidado que se tuvo al colocar la atenci\u00f3n sobre la persona, desde el \u00a0sentido esencialista del individuo hacia el sentido din\u00e1mico de la existencia humana (SALZMAN, LAWLWER, 2012). Alrededor de la existencia humana se sincronizan el car\u00e1cter subjetivo, intersubjetivo y social de la sexualidad auxiliado por los conocimientos venidos del psicoan\u00e1lisis, de la sociolog\u00eda\u00a0\u00a0 (FOUCAULT, 1977), de la antropolog\u00eda, de la filosof\u00eda pol\u00edtica y de otros campos del saber que se vuelcan sobre el fen\u00f3meno del cuerpo y de la sexualidad humana (BORRILO, 2002).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la \u00c9tica teol\u00f3gica-cristiana de la sexualidad est\u00e1 anclada en la experiencia vivida por el hombre concreto o por el sujeto encarnado (HENRY, 2012) tanto en el saber que esta misma experiencia da y que se expresa a trav\u00e9s del saber de las ciencia de la vida y del cuerpo. La centralidad de la existencia sexual hace que la \u00e9tica de la sexualidad se oponga a la visi\u00f3n del sujeto abstracto y de su respectiva consideraci\u00f3n respecto del cuerpo y del sexo. Por lo tanto, se presupone una antropolog\u00eda en la que el ser humano \u201ces\u201d cuerpo y no alguien que apenas \u201ctiene\u201d un cuerpo (HENRY, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este camino, cuerpo y sexo no se contraponen, no est\u00e1n compitiendo y, por lo tanto, se rechaza cualquier dualismo entre cuerpo y alma. La consecuencia inmediata de este abordaje es que, la sexualidad no aparece como siendo del orden de la mera \u201ccontingencia\u201d y de la esfera de la \u201cnecesidad\u201d de la encarnaci\u00f3n, en funci\u00f3n de la individualizaci\u00f3n del yo como una subjetividad o conciencia pura o esp\u00edritu.<\/p>\n<p>El ser humano se hace, se expresa y se dice en el cuerpo \u201ccomo\u201d sujeto sexual. Por ello, la visi\u00f3n del sexo subyacente a esa antropolog\u00eda no se restringe al cuerpo-objeto abordado por las ciencias emp\u00edrico-formales, sino que se vincula al cuerpo-subjetivo y a la ontolog\u00eda del cuerpo vehiculada por la filosof\u00eda y la teolog\u00eda de la carnalidad humana. En esta perspectiva, la sexualidad no es un dato amorfo o algo pronto y finalizado, ya que siempre se hace referencia al acaecer de la vida en el hombre en sociedad con otras personas. Se trata entonces de un punto de vista fenomenol\u00f3gico, de un \u201cevento\u201d en el que la sexualidad ya es y est\u00e1 por edificarse en la medida en que la carnalidad sit\u00faa al ser humano en el arco de la existencia, es decir, lo inserta en la naturaleza, en la historia, en la cultura, en fin, en el seno de las relaciones con y para los otros en el mundo, en la ciudad (<em>P\u00f3lis<\/em>). En este sentido, no hay c\u00f3mo distanciarse del fen\u00f3meno de la sexualidad para tematizarla. Ella es del orden del aparecer y del manifestarse de modo que escapa del saber teor\u00e9tico que prescinde del co-involucramiento de aquello que aparece.<\/p>\n<p><strong>2 El estatuto teol\u00f3gico de la \u00e9tica de la sexualidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En funci\u00f3n de una antropolog\u00eda que se pretende unitaria y de la condici\u00f3n humana en su unicidad en la diversidad (SALZMAN, LAWLER, 2012), la \u00c9tica teol\u00f3gica de la sexualidad toma en cuenta el hecho de la experiencia humano-cristiana como algo indisociable de la encarnaci\u00f3n. Que el Hijo de Dios haya asumido la carne en la historia que relata su cuerpo hace que este evento cr\u00edstico repercuta inmediatamente en la condici\u00f3n humana lanzada en la Existencia. As\u00ed, el \u201cseguimiento\u201d de Cristo como categor\u00eda \u00e9tica incorpora en s\u00ed un diferencial o una novedad con relaci\u00f3n a la vivencia de la sexualidad (FUCHS, 1995). A saber, se pone en evidencia el impacto de la revelaci\u00f3n (cristiana) sobre la vida humana y en c\u00f3mo se sigue a Cristo gracias a la corporalidad y a la sexualidad, ambas asumidas como un don de la creaci\u00f3n y como la gracia de la salvaci\u00f3n en Cristo.<\/p>\n<p><em>a. El car\u00e1cter plenamente humano de la sexualidad<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00e9tica de la sexualidad tiene como presupuesto el hecho de que el cuerpo y el sexo no son considerados meros \u201cmedios\u201d o trampol\u00edn para otro fin (esp\u00edritu), sino como la manera a trav\u00e9s de la cual se tiene concretamente acceso a la vida humanizada sexualmente, dicha y experimentada, en Cristo. De este modo, la reflexi\u00f3n (cristiana) de la sexualidad se establece en una interfaz entre \u00c9tica Teol\u00f3gico fundamental y una \u00c9tica Teol\u00f3gico-cristiana del cuerpo. Sin una antropolog\u00eda teol\u00f3gica del cuerpo, la \u00e9tica de la sexualidad corre el riesgo de ser as\u00e9ptica y sin incidencia en la existencia encarnada de las personas que tienen como horizonte la fe cristiana.<\/p>\n<p>Por un lado, la \u00c9tica teol\u00f3gica Fundamental incluye un horizonte de reflexi\u00f3n, el car\u00e1cter universal de la acci\u00f3n humana. Aquello que Cristo revela a y para la humanidad a trav\u00e9s de su historia (SESBO\u00dcE, 1982, p. 227-268), nos habla, en primer lugar, del sentido de la existencia humana en lo relativo a la \u201ccreaci\u00f3n\u201d. As\u00ed, esta categor\u00eda teol\u00f3gica puede ser traducida, en t\u00e9rminos seculares, como \u201cfinitud\u201d y \u00e9sta, a su vez, aparece indisociable de la creatividad de la condici\u00f3n existencial del ser humano. En este caso, el cristianismo no pretende un \u201cr\u00e9gimen de excepci\u00f3n\u201d en lo que toca a la vivencia de la sexualidad (AZPITARTE, 2001). En la \u00f3ptica del cuerpo-propio, la teolog\u00eda preconiza la humanizaci\u00f3n del ser humano en consonancia con la carnalidad y la sexualidad plenamente realizadas y no al remolque de las mismas. Luego, la \u00c9tica teol\u00f3gico-cristiana de la sexualidad no se construye al margen de la condici\u00f3n eminente \u201crelativa a la criaturalidad\u201d de la existencia, compartida \u201cpor\u201d y \u201ccon\u201d el g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p><em>b) El car\u00e1cter cr\u00edstico de la sexualidad<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la \u00c9tica teol\u00f3gica contempla en su trabajo la singularidad de la existencia cristiana seg\u00fan su diferencia espec\u00edfica. \u00c9sta se refiere a la peculiaridad de la carnalidad que trae en s\u00ed el car\u00e1cter cr\u00edstico. Gracias a la encarnaci\u00f3n, el Cristiano no se auto-comprende sino intr\u00ednsecamente asociado a Cristo, de forma tal de tejer y confrontar su vida en la carne en constante contacto y confronto con el Misterio Pascal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera expl\u00edcita, la vivencia del Bautismo, la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y la vida eclesial son maneras concretas por las cuales se gesta la identificaci\u00f3n del cristiano con Cristo. As\u00ed, la configuraci\u00f3n de la vida cristiana se teje en la interpelaci\u00f3n o en el enfrentamiento del cuerpo con el cuerpo en varias <em>alteridades<\/em>. Es decir, al escuchar las Escrituras, en la complicidad de la vida en la comunidad a la que se pertenece, en la celebraci\u00f3n, en la Liturgia y en el constante encuentro con el rostro\/cuerpo del otro ser humano, es que se retroalimenta la vida cristiana y se descubre y se realiza el sentido de la sexualidad en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del punto de vista de la vida espec\u00edficamente cristiana, estas alteridades instigan al cristiano a vivir la sexualidad como un \u201cevento\u201d humano asociado y al \u201checho cristiano\u201d que la inspira. Esta din\u00e1mica relacional se traduce y se cumple en la continua incorporaci\u00f3n del cristiano al Cuerpo de Cristo. De este modo, el cuerpo y el sexo no se disocian de cierta met\u00e1fora esponsal que, a su vez, se traduce en la complicidad amorosa entre Cristo y la Iglesia (humanidad)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En funci\u00f3n de esto, la sexualidad en la perspectiva cristiana tambi\u00e9n asume un car\u00e1cter sacramental. Ella es vivida por los cristianos como testimonio y \u201cse\u00f1al\u201d de la entrega amorosa de Cristo por su cuerpo (ANATRELLA, 2001). La sacramentalidad de la vida sexual tambi\u00e9n asume m\u00faltiples formas en la diversidad de la comunidad cristiana inserta en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen aquellos que se sienten llamados a contraer un v\u00ednculo amoroso por medio del matrimonio cuya uni\u00f3n se expresa en la relaci\u00f3n carnal movida por el deseo y por el amor gracias a la experiencia del cuerpo y del sexo que la sustenta, la mantiene y la impulsa. Existen otros que optaron para consagrarse a la vida religiosa como una forma de servicio al Reino de Dios. En ella, la sexualidad asume una modalidad de vida consagrada al celibato. Otros optan por la vida clerical en la que, espec\u00edficamente el celibato presbiteral, asume un car\u00e1cter disciplinario. Pero tambi\u00e9n existen aquellos que viven una uni\u00f3n estable cuya experiencia corp\u00f3rea-sexual busca traducir la experiencia de la comuni\u00f3n con parejas homoafectivos cuya significaci\u00f3n procede del deseo de testimoniar el seguimiento de Cristo expresado en algunos de los sacramentales cristianos (GALLAGHER, 1990, p. 31-38).<\/p>\n<p>\u00a0Todas las modalidades de la vida cristiana en la que la sexualidad asume una configuraci\u00f3n muy propia, dependiendo del estilo de vida que comparten y que, sin embargo, surgen de la misma fecundidad del amor inspiradas en el amor de Cristo por la humanidad.<\/p>\n<p><em>c) La sexualidad: entre lo sacramental y el sacramento <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, el car\u00e1cter sacramental de la vida cristiana abre una reflexi\u00f3n \u00e9tico-teol\u00f3gica de la corporalidad hacia la dimensi\u00f3n pneum\u00e1tol\u00f3gica de la sexualidad. Al humanizar la humanidad asumi\u00e9ndola por dentro \u2013 desde el misterio de la encarnaci\u00f3n y de su desdoblamiento en la creaci\u00f3n, salvaci\u00f3n y santificaci\u00f3n -, el cristiano es santificado en y para la sexualidad gracias a la hermandad divina instaurada por Cristo. Siendo \u00e9l el Hijo, la encarnaci\u00f3n del Verbo inaugura para el g\u00e9nero humano la posibilidad de vivir en profunda comuni\u00f3n con Dios y de incorporarse a la vida trinitaria (VIDAL, 2002).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que son habitados por el Esp\u00edritu de Cristo, es concedido al ser humano el don y la tarea de la santificaci\u00f3n de su vida a partir del propio cuerpo y del sexo. Por lo tanto, la sexualidad le\u00edda a la luz de la Teolog\u00eda cristiana del cuerpo se manifiesta como el camino de una aut\u00e9ntica y fecunda vida espiritual. Se abandona de una vez el dualismo entre cuerpo y esp\u00edritu en voga en la tradici\u00f3n greco-romana que, en cierto sentido, influenci\u00f3 algunos abordajes despreciativos de la sexualidad por parte del cristianismo a lo largo de los siglos (BROWN, 1990). Con esto se evita caer en dos extremos, ya sea en el espiritualismo ingenuo e idealista de la sacralizaci\u00f3n de la sexualidad, ya sea en la visi\u00f3n despreciativa del cuerpo en detrimento de la supervalorizaci\u00f3n del esp\u00edritu para la cual la encarnaci\u00f3n es del orden de la contingencia existencial.<\/p>\n<p>La vida en Cristo, motivada por el Esp\u00edritu, asegura la desacralizaci\u00f3n de la sexualidad (ella es del orden de la creaci\u00f3n y de la santidad y no de lo sagrado). Al mismo tiempo, eleva la sexualidad a la altura de un aut\u00e9ntico camino de la humanidad de los cuerpos existencialmente vividos en la relaci\u00f3n afectiva sexual. \u00c9sta es, a su vez, considerada como un lugar de experiencia de la ternura, del amor, del don y de la entrega mutua y, por ello, asociada a los frutos del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p><strong>3 La \u00e9tica de la sexualidad y la Teolog\u00eda dogm\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a los motivos antropoteol\u00f3gicos evocados, se debe tener presente que la \u00c9tica cristiana de la sexualidad no se la puede separar de la Teolog\u00eda Dogm\u00e1tica. Dependiendo de la forma en la cual los diferentes tratados de Teolog\u00eda (Teolog\u00eda Fundamental, Cristolog\u00eda, Trinidad, Pneumatolog\u00eda, Eclesiolog\u00eda, etc) abordan la corporalidad, se determina la visi\u00f3n \u00e9tico-teol\u00f3gica de la sexualidad y viceversa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta relaci\u00f3n se desprende una \u00e9tica cristiana estoica, una \u00e9tica gn\u00f3stica de la sexualidad o, por el contrario, una \u00e9tica cristiana del amor y del deseo calzada en la positividad de la carnalidad humana como un lugar de experiencia salv\u00edfica mediatizada por el cuerpo y por el sexo. Emergen, as\u00ed, de esta constataci\u00f3n dos perspectivas que en cierto sentido parecen antag\u00f3nicas: o se resalta el deseo, lo er\u00f3tico, el placer como caracter\u00edsticas inalienables de la condici\u00f3n humana y de la propia vida en Cristo o, por el contrario, se termina por subestimarlos al punto de comprometer inclusive la novedad de la visi\u00f3n cristiana del cuerpo y del sexo (SALZMAN, LAWLER, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto implica decir que el gran desaf\u00edo de una \u00c9tica Teol\u00f3gica-cristiana de la sexualidad en la contemporaneidad pasa por la urgente necesidad de rearticular Amor, Gracia y Deseo a partir de la relaci\u00f3n entre los seres humanos y de ellos con el Dios del cristianismo; y entre el Placer y el Don de la carne (Eros) que la humanidad recibi\u00f3 en la creaci\u00f3n y la plenitud de la encarnaci\u00f3n, en la revelaci\u00f3n y la redenci\u00f3n consumada en la santificaci\u00f3n (AZPITARTE, 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a04 <strong>La tarea \u00e9tica de la Teolog\u00eda de la sexualidad <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>En la funci\u00f3n de verdugo de la \u00e9tica teol\u00f3gica se debe tener presente su labor en relaci\u00f3n a la \u201cpromoci\u00f3n\u201d y a la \u201cprotecci\u00f3n\u201d de la sexualidad humana en sus respectivas dimensiones. Esto se debe, por un lado, al hecho de que la sexualidad se refiere al ser humano ya sea como sujeto en relaci\u00f3n (con otro), o como miembro de la comunidad humana en lo relativo a la sexualidad, lo que lo inserta en la vida p\u00fablica o en la convivencia en sociedad (LACROIX, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<em>a) El enigma de la sexualidad y la \u00e9tica <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la \u00e9tica de la sexualidad le\u00edda como el hecho originario de la sexualidad es del orden del \u201cenigma\u201d (RICOEUR, 1967) y, consecuentemente, del r\u00e9gimen de la ambivalencia en la medida en la que en ella se articula el deseo (de otro) y el placer. Mientras que el deseo suscita en el individuo una fuente insaciable del otro con el cual se experimenta el amor er\u00f3tico, la din\u00e1mica interna del placer, por su lado, busca saciarse de fruici\u00f3n y de gozo de los cuerpos que se da en la relaci\u00f3n sexual. En este caso, el \u201csentido\u201d de la sexualidad oscila entre la trascendencia y la inmanencia, entre la proximidad y el alejamiento que el deseo y el placer suscitan en las parejas que se proponen, con consentimiento, contraer un v\u00ednculo amoroso de vidas y de cuerpos. Esto significa que la \u00e9tica de la sexualidad se articula alrededor de estos presupuestos antropol\u00f3gicos, sin los cuales se correr\u00eda el riesgo de juzgar la sexualidad y comprometer su car\u00e1cter \u00e9tico original.<\/p>\n<p>Entonces, siguiendo esta din\u00e1mica del amor y del deseo le cabe a la \u00e9tica promover los valores que la propia sexualidad da al ser un evento humano-cristiano. La \u00e9tica de la sexualidad busca cultivar y asegurar el cuidado de s\u00ed, el cuidado del otro y el cuidado del tercero de la relaci\u00f3n y de la relaci\u00f3n con el tercero en el \u00e1mbito de la vida sexual.<\/p>\n<p><em>b) La ley y los valores de la sexualidad<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alrededor del Deseo y del placer, la \u00e9tica asume un car\u00e1cter primeramente positivo en funci\u00f3n de la bondad de la sexualidad, seg\u00fan su tenor eminentemente relacional, en el sentido de orientar a los individuos a encarnar en una vida sexual, de ternura, de don, promesa, oblaci\u00f3n, fecundidad, entrega amorosa y fidelidad, etc., como una manera de cumplir con la humanizaci\u00f3n de la sexualidad vivida en Cristo. Esto se aplica a toda forma o estilo de vida sexual elegido y asumido libremente por los cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, como la sexualidad tambi\u00e9n carga en s\u00ed misma la posibilidad de quedarse en el gozo y, en consecuencia, correr el riesgo de deshumanizarse \u2013 la categor\u00eda teol\u00f3gica del pecado tiene su correspondencia \u00e9tica en la desfiguraci\u00f3n de la sexualidad \u2013 por la posibilidad real de que el sujeto se involucre a s\u00ed mismo, en la objetivaci\u00f3n del cuerpo de otro y\/o de la privaci\u00f3n de la relaci\u00f3n, cerr\u00e1ndose a la vida social. Le cabe a la \u00e9tica de la sexualidad formular restricciones en base al \u201csentido\u201d original humano-cristiano de la sexualidad.<\/p>\n<p>Por lo tanto, como la significaci\u00f3n de la Ley que ordena la vida sexual asume un car\u00e1cter positivo gracias a la propia interpelaci\u00f3n que proviene de la palabra del otro, la \u00e9tica de la sexualidad no se impone desde afuera como un c\u00f3digo de normas jur\u00eddicas, \u00e9stas, a su vez, est\u00e1n vac\u00edas de un car\u00e1cter \u00e9tico fundado en la relaci\u00f3n. As\u00ed, la Ley que rige la protecci\u00f3n de la sexualidad es aquella que pertenece a la esfera, mientras que ella pretende prohibir solamente aquello que conduce a la negaci\u00f3n del deseo y del amor que deriva del primero.<\/p>\n<p><strong>5 La \u00e9tica y la moral de la sexualidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter \u201cnormativo\u201d de la \u00e9tica de la sexualidad buscar solamente proteger la sexualidad de las amenazas de la \u201ctiran\u00eda del placer\u201d (GUILLEBAUD, 1999). \u00c9sta tiende a vaciar el significado original del cuerpo-sujeto y del sexo-sujeto. Se comprende, entonces, que las leyes y las restricciones en relaci\u00f3n al auto-erotismo (Masturbaci\u00f3n) (CAPPELI, 1986, p. 255-367), la prostituci\u00f3n, la pedofilia, la pornograf\u00eda, etc. Pretenden proteger los individuos de aquello que compromete la significaci\u00f3n genuina y originaria de la sexualidad. Por eso las exigencias de tener que asociarse al cuidado, las obligaciones de respetar el propio cuerpo\/sexo, respetar el cuerpo del otro y respetar el cuerpo del tercero y de la relaci\u00f3n. Gracias a esto, la \u00e9tica se articula en funci\u00f3n de dos dimensiones fundamentales, ellas son: la del \u201csentido\u201d de la sexualidad (su fin) alrededor del cuidado y de la estima y la de las \u201cobligaciones\u201d del sexo, estructurados alrededor del respeto de los individuos y grupos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con base en la estructura de la \u00e9tica de la sexualidad es que se puede llegar a formular el juicio \u00e9tico sobre las diversas expresiones de la experiencia de la sexualidad. O sea, si la vida sexual es inseparable del car\u00e1cter relacional de la existencia, no hay c\u00f3mo pensar el significado de la sexualidad sin evocar la cuesti\u00f3n de la castidad (THEVENOT, 1982, p. 35-90). Esto habla de la condici\u00f3n sexual de todo ser humano en la medida que la experiencia remite a aquello que la propia palabra sugiere, es decir, el sexo se traduce del lat\u00edn como <em>castus <\/em>que significa cortar, separar. Del punto de vista simb\u00f3lico, significa que la sexualidad humana est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la castraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, le cabe a la \u00e9tica cuidar que la sexualidad se aleje de todo tipo de fusi\u00f3n entre los seres humanos para preservar y promover uno de los valores fundadores. En otras palabras, la castidad emerge como exigencia del propio mantenimiento del car\u00e1cter humano de la sexualidad suscitado por la experiencia vivida y no ajena de ella. En estos t\u00e9rminos, la castidad es un valor intr\u00ednseco de la sexualidad humana (GONZ\u00c1LEZ-FAUS, 1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto permite tambi\u00e9n distinguir castidad de celibato. As\u00ed la castidad funciona como una especie de \u201ccondici\u00f3n de posibilidad encarnada\u201d hacia el celibato, aunque el segundo siempre suponga la adhesi\u00f3n libre de aquel que acoge como suspensi\u00f3n del ejercicio de las facultades sexuales. La \u00e9tica de la sexualidad insiste en que la experiencia del celibato sea fruto de una elecci\u00f3n realmente \u00e9tica y que, por eso, sea nutrida del sentido de la castidad con el fin de que no sea vivido como una mera privaci\u00f3n del sexo o motivado meramente por un sentido as\u00e9ptico (VIDAL, 2002). Esto podr\u00eda comprometer la fecundidad con la que el celibato deber\u00e1 ser expresado desde el punto de vista de la vida sexual concreta de quien la asume.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra consideraci\u00f3n del punto de vista del juicio moral parece significativa en funci\u00f3n de la naturaleza del deseo. Como la sexualidad es del orden de la relaci\u00f3n entre los humanos, y \u00e9sta solo se manifiesta en la b\u00fasqueda incesante del otro, es propio de la vivencia sexual sedimentarse alrededor de la temporalidad de la relaci\u00f3n. La \u00e9tica de la sexualidad insiste en el car\u00e1cter estructurador del deseo, de forma tal que la responsabilidad implicada en la relaci\u00f3n entre personas que desean pasa por el filtro del h\u00e1bito y de la constancia. Una vez que ellas pretenden realizar los valores de la sexualidad en funci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n de esa relaci\u00f3n concreta, es necesario cuidar, asumir y respetar el ritmo de cada uno, la maduraci\u00f3n de los que est\u00e1n involucrados en la relaci\u00f3n y el empe\u00f1o en la construcci\u00f3n paulatina de la entrega amorosa efectiva, impl\u00edcita en el cumplimiento del deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta perspectiva, las relaciones sexuales pre-conyugales reciben una atenci\u00f3n \u00e9tica diferente seg\u00fan el grado de compromiso que las personas involucradas mantengan entre s\u00ed. La moral de las relaciones sexuales entre los novios tendr\u00e1 que ser discernida a la luz del \u201csentido\u201d de la sexualidad (LACROIX, 2009), esto quiere decir, seg\u00fan el grado de humanizaci\u00f3n de los involucrados seg\u00fan la mayor o menor realizaci\u00f3n de los valores de la sexualidad conforme las dos dimensiones morales de la sexualidad: el cuidado y el respeto de s\u00ed mismo, del otro y del tercero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, el juicio moral de las plurivalentes experiencias de la sexualidad humana (relaciones pre-ceremoniales, relaciones fuera del casamiento, relaciones homoafectivas-diversidad afectivo-sexual: transexualidad, transg\u00e9nero, bi-sexualidad) debe tener en cuenta dos aspectos fundamentales de la existencia humana sexual: la intriga interna entre lo individual y la socializaci\u00f3n de la sexualidad, siendo que el entrelazamiento entre estos polos se da en funci\u00f3n de las relaciones humanas y de los valores indisolubles del compromiso entre las parejas (CORAY, JUNG, 2005). La \u00e9tica teol\u00f3gica de la sexualidad considera que la dimensi\u00f3n normativa de la sexualidad asume un car\u00e1cter \u201cancilar\u201d en relaci\u00f3n a la primac\u00eda dada al sentido humano y cr\u00edstico de la sexualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La sexualidad humana es del orden del don, de la gracia y de la salvaci\u00f3n. Aunque no se pueda negar la contingencia, la ca\u00edda, el pecado y la muerte impl\u00edcitos a la experiencia humana de la sexualidad, esto, sin embargo, no permite esconder el car\u00e1cter v\u00edvido y liberador, est\u00e9tico y m\u00edstico de la sexualidad humana resignificada cuando es referida al horizonte de la vida en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nilo Ribeiro Junior, SJ. Texto original en Portugu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6 Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANATRELLA, Toni. <em>A diferen\u00e7a interdita<\/em>. Sexualidade, Educa\u00e7\u00e3o e Viol\u00eancia. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BORILLO, Daniel. (ed). <em>A sexualidade tem futuro?<\/em> Loyola: S. Paulo, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BROWN, Peter. <em>Corpo e Sociedade<\/em>. O homem, a mulher e a ren\u00fancia sexual no in\u00edcio do cristianismo. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor, 1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CAPPELLI, Giovanni. <em>Autoerostismo<\/em>: Um problema morale nei primi secoli cristiani. Bologna: EDB, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEBORD, Guy. <em>A sociedade do espet\u00e1culo<\/em>. Rio de Janeiro\u00a0: Contraponto, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FOUCAULT, Michel. <em>Hist\u00f3ria da Sexualidade<\/em> I. A vontade de Saber. Rio de Janeiro: Ed. Graal, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FUCHS, Eric. <em>Deseo y ternura.<\/em> Fuentes e historia de una \u00e9tica cristiana de la sexualidad y del matrimonio. Bilbao: Descl\u00e9e De Brouwer, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GALLAGHER, Rafael. <em>A Avalia\u00e7\u00e3o moral da homossexualidade<\/em> in: Compreender o homossexual. Aparecida: Santu\u00e1rio, 1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LEZ-FAUS, Jos\u00e9 Ignacio. <em>Sexo, verdades e discurso eclesi\u00e1stico<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUILLEBAUD, Jean-Claude. <em>A tirania do Prazer<\/em>. Rio de Janeiro: Bertrand Brasil, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HENRY, Michel. <em>Incarnation.<\/em> Une philosophie de la chair. Paris\u00a0: Seuil, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JUNG, Patr\u00edcia Beattie; CORAY, Joseph Andrew (org.). <em>Diversidade sexual e catolicismo:<\/em> para o desenvolvimento da teologia moral. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LACROIX, Xavier. <em>O corpo de carne<\/em>. As dimens\u00f5es \u00e9tica, est\u00e9tica e espiritual do amor. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00d3PEZ AZPITARTE, Eduardo. <em>Simbolismo de la sexualidad humana. Crit\u00e9rios para uma \u00e9tica sexual<\/em>. Santander: Sal Terrae, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RICOEUR, Paul.<em> A maravilha, o Descaminho, o Enigma<\/em>. Revista Paz e Terra 1 (1967) n.5, 27-38.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SALZMAN, Todd. LAWLER, Michael G. <em>A pessoa sexual. Por uma antropologia cat\u00f3lica renovada<\/em>. S\u00e3o Leopoldo: Editora Unisinos, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SESBO\u00dcE, Premier Temps: J\u00e9sus dans les jours de sua chair. In: <em>Jesus-Christ dans la tradition de L\u2019eglise<\/em>. Paris: Descle\u00e9e, 1982, p.227-268.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">THEVENOT, Xavier. <em>A castidade:<\/em> Uma sadia regula\u00e7\u00e3o da sexualidade in: Perspectivas \u00e9tica para um mundo novo. S\u00e3o Paulo: Loyola, 1982, p. 39-50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIDAL, Marciano. <em>\u00c9tica da sexualidade<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>Para saber mais<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/faje:81\/cgi-bin\/infoisisnet.exe\/pesq?AUTOR=Anatrella,%20Tony&amp;BASEISIS=1&amp;FROM=1&amp;COUNT=50&amp;FORMAT=referencia&amp;PAGINAORIGEM=&amp;SITE=\">ANATRELLA, Tony.<\/a><\/span> <em>O sexo esquecido<\/em>. Rio de Janeiro: Campus, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BOSWELL, John. <em>Christianismo, tolerance sociales et homosexualit\u00e9<\/em>. Paris: Gallimard, 1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">_________. <em>Homosexualidad y vida religiosa<\/em> in: LONGFELLOW, N. J. La sexualidad y lo sagrado. Bilbao: Descl\u00e9e De Brouwer, 1996, 544-562.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EMPEREUR, James L. <em>Dire\u00e7\u00e3o espiritual e homossexualidade<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/faje:81\/cgi-bin\/infoisisnet.exe\/pesq?AUTOR=Farley,%20Margaret%20A.&amp;BASEISIS=1&amp;FROM=1&amp;COUNT=50&amp;FORMAT=referencia&amp;PAGINAORIGEM=&amp;SITE=\">FARLEY, Margaret A.<\/a><\/span> <em>Just love<\/em>: a framework for christian sexual ethics. New York: Continuum, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GENOVESI, Vincent. <em>Em busca do amor.<\/em> Moralidade cat\u00f3lica e sexualidade humana. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GESCH\u00c9, Adolphe, SCOLAS, Paul (org.). <em>O corpo, caminho de Deus<\/em>. S\u00e3o Paulo: Loyola, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KOSNIK, Anthony (Org.). <em>A sexualidade humana.<\/em> Novos rumos do pensamento cat\u00f3lico americano. Petr\u00f3polis, Vozes, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00d3PEZ AZPITARTE, Eduardo. <em>\u00c9tica Sexual<\/em>: masturba\u00e7\u00e3o, homossexualismo, rela\u00e7\u00f5es pr\u00e9-matrimoniais. S\u00e3o Paulo: Edi\u00e7\u00f5es Paulinas, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PLE, Albert. <em>La Masturbation.<\/em> R\u00e9flexions th\u00e9ologiques et pastorales. Supplement 77 (1966) 258-292.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PONTIF\u00cdCIO CONSELHO PARA A FAM\u00cdLIA: <em>Sexualidade humana<\/em>: verdade e significado, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/faje:81\/cgi-bin\/infoisisnet.exe\/pesq?AUTOR=Ranke-Heinemann,%20Uta&amp;BASEISIS=1&amp;FROM=1&amp;COUNT=50&amp;FORMAT=referencia&amp;PAGINAORIGEM=&amp;SITE=\">RANKE-HEINEMANN, Uta.<\/a><\/span> <em>Eunucos pelo reino de Deus<\/em>: mulheres, <em>sexualidade<\/em> e a Igreja Cat\u00f3lica. Rio de Janeiro: Rosa dos Tempos, 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0THEVENOT, Xavier. Acolher a pessoa homossexual in: <em>Perspectivas \u00e9ticas para um mundo novo<\/em>. Loyola: S\u00e3o Paulo, 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIDAL, Marciano. <em>Sexualidade e condi\u00e7\u00e3o homossexual na moral crist\u00e3<\/em><em>.<\/em> Aparecida: Santu\u00e1rio, 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice 1 La \u00e9tica teol\u00f3gica de la sexualidad y la existencia humana 2 El estatuto teol\u00f3gico de la \u00e9tica de la sexualidad 3 La \u00e9tica de la sexualidad y la Teolog\u00eda dogm\u00e1tica 4 La tarea \u00e9tica de la Teolog\u00eda de la sexualidad 5 \u00c9tica y moral de la sexualidad \u00a01 La \u00e9tica teol\u00f3gica de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[194],"tags":[],"class_list":["post-1161","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia-moraletica-teologica-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1161"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1161\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1162,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1161\/revisions\/1162"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teologicalatinoamericana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}